Sergio Lapegüe, el periodista y conductor de radio y de televisión que se destaca por su estilo descontracturado y alegre, se hace un espacio en su agenda para hablar con WE.
Se muestra emocionado por la solidaridad que la sociedad demostró en las trágicas inundaciones de Buenos Aires, Conurbano y La Plata. Eran manos trenzadas que dejaban lo que tenían para ayudar. He visto gente en la Catedral que dormía en la calle y que, al no tener nada, ayudaba con sus manos. Fue un ejemplo de nuestra gente a una clase dirigente que mira casi siempre para otro lado, opina. Y se indigna con la mezquindad política de la pelea y agrega que el que aparezcan algunos dirigentes embanderados para ayudar es muy triste.
Asimismo, Lapegüe reconoce que es un tipo con esperanza y que, por lo tanto, confía en la posibilidad del cambio. Aunque duda cuando, al comparar a la dirigencia actual con la de otros años, observa las mismas actitudes. Piensa que, por lo menos en el corto plazo, esto va a cambiar. Hay un poco de lluvia y enseguida se reúne el comité de crisis. Pero me preocupa el largo plazo.
A su vez, el periodista lamenta que ante situaciones complicadas como ésta, el dirigente político se oculta cuando en realidad debería enfrentar los desafíos que genera la propia tarea y encontrar soluciones: uno es funcionario para funcionar, no para quedarse inmóvil. Tenemos que accionar antes de que el hecho suceda. Somos un país que tiene que aprender a pensar más en el prójimo.
l ¿Cree que sigue siendo válido el argumento de que se cometen errores porque somos una democracia joven?
– Joven es Brasil y Uruguay, y tienen otra forma de ver las cosas: amor por la vida y el valor de la dignidad de las personas. La democracia es opinar distinto y acá, si opinás distinto, te convertís en un enemigo.
l ¿Qué opina de las críticas que recibió Juan Miceli en el programa 6-7-8?
– Los periodistas tenemos derecho a preguntar. Pero este gobierno especialmente tiene miedo a que preguntes. Y lo que le llama la atención al Cuervo Larroque es que alguien del medio donde a él lo protegen, le pregunte. Eso es tremendo. Debería tener más respeto. Si no tiene respuesta que diga que no la tiene pero que no ningunee al periodista que pregunta y que lo que quiere es garantizar la pluralidad de voces y, en definitiva, la democracia. Porque si el periodismo no pregunta, la democracia está en riesgo. Miceli trabaja en un medio del Estado. El Estado no es el Gobierno. Eso es lo que no entienden los dirigentes del kirchnerismo. Yo lo apoyo a Juan y espero que siga trabajando ahí si se siente cómodo y que no aprovechen para freezarlo.
Así las cosas, Lapegüe también lamenta la falta de matices, diálogos y acuerdos. Mirá lo que pasa con la supuesta democratización de la Justicia. Llega un proyecto al Congreso y en lugar de sentarse a debatirlo, el senador Aníbal Fernández dice esto no se modifica en nada. ¿Cómo no vas a tener matices y escuchar al que piensa distinto por más que ahora sea minoría? ¡Llegá a un consenso! ¿Justamente este tema no lo vas a charlar? Es poco serio lo de la justicia exprés; es no respetar a la gente. Además, el periodista se muestra en desacuerdo con una oposición que, salvo excepciones, prefirió no participar de la reunión. Tiene que estar y discutir; no puede no estar presente porque si no, les está haciendo el juego a ellos. Tenemos el Gobierno que tenemos porque tenemos la oposición que tenemos.
En ese sentido, opina que, en general, deberían oponerse con soluciones y no sólo con críticas. ¿Estás en contra con lo que está pasando en la seguridad? Bueno, decime qué harías vos. Me parece que faltan liderazgos en la oposición porque también hay mezquindad política, sentencia. Y, entre los problemas que más le preocupan, destaca los derivados de las inundaciones y la inseguridad. Además, señala que con lo que pago de impuestos debería tener salud, educación y seguridad. Evidentemente, algo mal se está haciendo porque tengo una doble imposición en todo: tengo que pagar seguridad privada, a los chicos los tengo que mandar a colegios privados y tengo que tener prepaga. El otro tema es el de la inflación. Si no la reconocés, vas a intentar palearla con un congelamiento de precios que no te sirve para nada. Buscá bajarla con políticas adecuadas. Acá se quiere tapar el chorro de agua con el dedo. También hay que mejorar las calles porteñas y del GBA que están llenas de cráteres, advierte.
l ¿Qué falencias observa en la sociedad?
– A veces veo una sociedad muy metida en su mundo sin pensar en el prójimo y una sociedad golpeada por la ausencia del Estado que no la protege. También creo que la sociedad es lo que el poder quiere que sea: una sociedad dividida e irascible. Es el reflejo de un poder que maltrata verbalmente al que piensa distinto. Cuando desde el Gobierno y el poder entiendan que pensar distinto, hacer conferencias de prensa y poder preguntar cuando se tiene la posibilidad de responder es garantizar la plena democracia… Si no, va a estar renga. Jesica Mateu z we
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Asimismo, Lapegüe reconoce que es un tipo con esperanza y que, por lo tanto, confía en la posibilidad del cambio. Aunque duda cuando, al comparar a la dirigencia actual con la de otros años, observa las mismas actitudes. Piensa que, por lo menos en el corto plazo, esto va a cambiar. Hay un poco de lluvia y enseguida se reúne el comité de crisis. Pero me preocupa el largo plazo.
A su vez, el periodista lamenta que ante situaciones complicadas como ésta, el dirigente político se oculta cuando en realidad debería enfrentar los desafíos que genera la propia tarea y encontrar soluciones: uno es funcionario para funcionar, no para quedarse inmóvil. Tenemos que accionar antes de que el hecho suceda. Somos un país que tiene que aprender a pensar más en el prójimo.
l ¿Cree que sigue siendo válido el argumento de que se cometen errores porque somos una democracia joven?
– Joven es Brasil y Uruguay, y tienen otra forma de ver las cosas: amor por la vida y el valor de la dignidad de las personas. La democracia es opinar distinto y acá, si opinás distinto, te convertís en un enemigo.
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– Los periodistas tenemos derecho a preguntar. Pero este gobierno especialmente tiene miedo a que preguntes. Y lo que le llama la atención al Cuervo Larroque es que alguien del medio donde a él lo protegen, le pregunte. Eso es tremendo. Debería tener más respeto. Si no tiene respuesta que diga que no la tiene pero que no ningunee al periodista que pregunta y que lo que quiere es garantizar la pluralidad de voces y, en definitiva, la democracia. Porque si el periodismo no pregunta, la democracia está en riesgo. Miceli trabaja en un medio del Estado. El Estado no es el Gobierno. Eso es lo que no entienden los dirigentes del kirchnerismo. Yo lo apoyo a Juan y espero que siga trabajando ahí si se siente cómodo y que no aprovechen para freezarlo.
Así las cosas, Lapegüe también lamenta la falta de matices, diálogos y acuerdos. Mirá lo que pasa con la supuesta democratización de la Justicia. Llega un proyecto al Congreso y en lugar de sentarse a debatirlo, el senador Aníbal Fernández dice esto no se modifica en nada. ¿Cómo no vas a tener matices y escuchar al que piensa distinto por más que ahora sea minoría? ¡Llegá a un consenso! ¿Justamente este tema no lo vas a charlar? Es poco serio lo de la justicia exprés; es no respetar a la gente. Además, el periodista se muestra en desacuerdo con una oposición que, salvo excepciones, prefirió no participar de la reunión. Tiene que estar y discutir; no puede no estar presente porque si no, les está haciendo el juego a ellos. Tenemos el Gobierno que tenemos porque tenemos la oposición que tenemos.
En ese sentido, opina que, en general, deberían oponerse con soluciones y no sólo con críticas. ¿Estás en contra con lo que está pasando en la seguridad? Bueno, decime qué harías vos. Me parece que faltan liderazgos en la oposición porque también hay mezquindad política, sentencia. Y, entre los problemas que más le preocupan, destaca los derivados de las inundaciones y la inseguridad. Además, señala que con lo que pago de impuestos debería tener salud, educación y seguridad. Evidentemente, algo mal se está haciendo porque tengo una doble imposición en todo: tengo que pagar seguridad privada, a los chicos los tengo que mandar a colegios privados y tengo que tener prepaga. El otro tema es el de la inflación. Si no la reconocés, vas a intentar palearla con un congelamiento de precios que no te sirve para nada. Buscá bajarla con políticas adecuadas. Acá se quiere tapar el chorro de agua con el dedo. También hay que mejorar las calles porteñas y del GBA que están llenas de cráteres, advierte.
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– A veces veo una sociedad muy metida en su mundo sin pensar en el prójimo y una sociedad golpeada por la ausencia del Estado que no la protege. También creo que la sociedad es lo que el poder quiere que sea: una sociedad dividida e irascible. Es el reflejo de un poder que maltrata verbalmente al que piensa distinto. Cuando desde el Gobierno y el poder entiendan que pensar distinto, hacer conferencias de prensa y poder preguntar cuando se tiene la posibilidad de responder es garantizar la plena democracia… Si no, va a estar renga. Jesica Mateu z we
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¿Era necesario la definición de democracia y el resto de las sandeces del prende y apaga?.