Basurero

Breve lección de derecho para “linchamientistas”.

linchamientoKKKEn plena ola de una pretendida “justicia por mano propia” o linchamientos al por mayor, difundida (¿propiciada?) por los medios masivos de difusión, donde se pueden ver verdaderos “linchamientistas” por acción u omisión (omisión de una condena clara de los mismos), este humilde servidor público propone parar la pelota un poco y observar el panorama, para sacar alguna conclusión que pueda ayudarnos a aclarar nuestra visión.
Empecemos por repasar dos hechos delictivos que sucedieron en estos días en la misma ciudad, Rosario, de acuerdo a lo que dijeron los medios:

 

Primer linchamiento en Rosario.

Dijo Tiempo Argentino:
“Una joven de 21 años fue asaltada en Rosario. La zona de Liniers y la cortada Marcos Paz fue el escenario del arrebato, le sacaron la cartera. David Moreira de 18 años fue linchado por los vecinos, minutos más tarde. La versión difundida por la joven robada –puesta en boca de su abogado– señala que Moreira sería el ladrón. El estado de shock no le impidió identificar a Moreira. Lo reconoció pese a la brutalidad de la golpiza, ya que el rostro del joven se hallaba desfigurado. Sin embargo, fue incapaz de identificar a ninguno de sus múltiples asesinos. Según este curioso relato Moreira en su huida fue interceptado por un grupo que lo golpeó hasta provocarle la pérdida de gran parte de su masa encefálica. Pasaron horas hasta el arribo de Moreira al hospital, y a juzgar por la información que circuló por las redes sociales, ese tiempo –diferencia entre paliza terrible y asesinato premeditado– fue garantizado por los atacantes. Esto es, desinformaron a las autoridades imposibilitando el acceso de una ambulancia para socorrerlo. No se trataba de evitar el robo, sino de matar al presunto ladrón.”

Segundo linchamiento en Rosario.
Dijo Clarín:
(Leonardo) Medina tiene 24 años y es empleado textil(Oscar) Bonaldi (22) es albañil. El 15 de marzo, cerca de las 6 de la mañana, iban en una moto hacia sus trabajos. Al detenerse en un semáforo de la transitada intersección de Avenida Pellegrini y Provincias Unidas, en la zona oeste de Rosario, vieron cómo se les aproximaba un Ford K negro.
Desde el coche comenzaron a dispararles. Los jóvenes decidieron abandonar la moto –que no volvieron a recuperar– y salir corriendo, pensando que los estaban asaltando. Quienes los atacaban los habían confundido con motochorros que un rato antes habían robado una remisería.
“Medina llegó a refugiarse en una estación de servicio ubicada a 100 metros del semáforo donde comenzó la persecución. Bonaldi no tuvo la misma suerte. Entre cinco y seis personas lo alcanzaron y lo golpearon con saña. “Uno de los tipos me dio dos o tres fierrazos en la cabeza y, cuando estaba desmayado, vinieron los otros tipos. Me pegaron patadas y me sacaron las zapatillas y el gorrito”, reconstruyó Bonaldi en diálogo con La Capital de Rosario.
“Me pegaban porque decían que nosotros habíamos robado una remisería, pero en vez de golpearme, ¿por qué no llamaron a la Policía?”, planteó Oscar. Al muchacho lo salvaron un policía que custodiaba la estación de servicio y un llamado telefónico: les dijeron a los agresores que los asaltantes de la remisería ya habían sido detenidos en otro lado. En la remisería admitieron el error, y los jóvenes hicieron la denuncia por “lesiones”.”

Primero, un par de acotaciones sobre los hechos antes de adentrarnos en las conclusiones:

* En ambos hechos ciudadanos civiles (no identificados hasta ahora) intervinieron tras un robo con el propósito de ejercer la mal llamada “justicia por mano propia” contra los ladrones. En el segundo hecho, incluso utilizando disparos de armas de fuego.
* En ambos casos, el blanco de la violencia popular (linchamiento) fueron dos jóvenes que respondían al biotipo americano nativo (morocho, criollo, “cabecita negra”, etc.) y se desplazaban de a dos en moto, es decir que se los identificó principalmente por “portación de cara” y por “motochorros”, como se los caracteriza en los medios de difusión masiva.
* En uno de ellos, la víctima del linchamiento murió por causa de los golpes recibidos de parte de la turba. En el otro, un policía le salvó la vida al supuesto ladrón al intervenir y detener la golpiza a tiempo, aunque no detuvo a los linchadores ni evitó que se llevaran la moto de la víctimaTampoco se sabe nada de las armas utilizadas en el hecho por los “justicieros”.
* El término “justicia por mano propia” podría ser catalogado de oxímoron, ya que la justicia sólo puede ser aplicada por el Estado (en representación de los ciudadanos), no por los ciudadanos en forma directa.
La pena que la Justicia estipula para quien roba es, a lo sumo, la prisión y no la pena de muerte, por lo que los linchadores se excedieron en la aplicación “por mano propia” de la supuesta pena.

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Conclusiones provisorias.

Analicemos ahora fríamente ambos casos con los datos que tenemos hasta hoy:

* En el primer caso, la turba enfurecida atacó y detuvo al supuesto ladrón y le propinó una furibunda golpiza hasta dejarlo inconsciente en la calle y desangrándose, impidió que intervenga el Estado (policía y ambulancia) para salvarle la vida y detenerlo para juzgarlo y condenarlo como correspondiese si era realmente el ladrón.

* De no ser por la intervención de Estado en el segundo hecho (el policía), la víctima hubiese terminado muerta como en el primer caso. Es decir, evitó un posible asesinato.

* En ambos casos los jóvenes fueron víctimas de asesinato, en el segundo caso en grado de tentativa. Por ello, los “justicieros” o linchadores son pasibles de ser acusados de asesinato, en el segundo caso en grado de tentativa.

* En el primero caso, el joven asesinado parece ser quien produjo realmente el robo, pero no lo sabemos porque no ha sido fehacientemente probado, por lo que murió siendo inocente. En el segundo, por el contrario, sabemos que es inocente porque el Estado intervino (la policía) y detuvo rápidamente a los verdaderos ladrones, que ya están procesados.

* En el primer caso, al ciudadano David Moreira no se les respetaron sus derechos humanos (ser acusado ante un juez en un juicio y, en caso de ser hallado culpable, ser castigado con la pena que estipula el Código Penal). La intervención de los linchadores o “justicieros” evitó la del Estado (adrede), lo que hubiese posibilitado aclarar el hecho y castigar a los verdaderos culpables, el mismo Moreira y su cómplice, de haberlo sido, o que estuviese vivo y en libertad si era inocente.

* En el segundo caso, la intervención del Estado le salvó la vida a Oscar Bonaldi y sus derechos humanos no fueron avasallados; de no haber sido detenidos los verdaderos ladrones, Oscar habría sido detenido y acusado ante la Justicia y, por lo tanto, encontrado inocente, ya que sabemos fehacientemente que lo es.

 

Ahora bien, como sabemos todos, las posibilidades de error en la condena o absolución de un ciudadano acusado de un delito ante la Justicia existen, pero con estos casos de “justicia por mano propia” vemos fehacientemente que las posibilidades de error son infinitamente mayores (y pueden costar vidas). Esto es así porque en la intervención de “la gente” o la turba enfurecida de “ciudadanos indignados” no existe un procedimiento diseñado, reglado y metódico que nos garantice un resultado justo, tanto para la víctima como para el acusado, y eficiente para castigar a los delincuentes y defender los derechos de todos indistintamente: lo que se denomina Justicia.
Esto que describimos no es otra cosa que el respeto de los llamados derechos humanos; algo que muchos comunicadores o medios de difusión masiva nombran despectivamente o denigran sin saber qué son, o desconociéndolo adrede para ocultar su propia ideología, contraria al derecho.

Finalmente, un pretencioso consejo de parte de este humilde servidor público para los partidarios de los “linchadores” o “vecinos indignados”: aprovechemos la lección que recibió en carne propia Oscar Bonaldi sobre lo que son sus derechos humanos. Que son los mismos que les corresponden a todos los ciudadanos involucrados en ambos hechos: las víctimas de los robos, las víctimas de los linchamientos, los verdaderos ladrones y los linchadores o asesinos de ambos casos. Esto último lo podemos sintetizar en que todos tenemos derecho a que el Estado intervenga para asegurarnos nuestros derechos humanos, porque ninguno de nosotros está exento de ser objeto de una falsa o errónea acusación similar o muy distinta a la de Oscar Bonaldi o la de David Moreira. Y esto puede darse en cualquier tipo y escala de transgresión a la ley; lo que puede ir desde ser acusado por cruzar una luz roja, por un exceso de velocidad, por un control de alcoholemia, por un accidente automovilístico, por atropellar a un peatón, por matar a alguien en defensa propia, en riña o luego de un estado de desequilibrio emocional. O aún por hacerlo con dolo o alevosía, porque quien comete un delito no deja de tener derechos humanos, porque sigue siendo humano.
Todos tenemos derecho a que el Estado intervenga para aclarar los tantos y aplicarnos una pena si corresponde, y en forma proporcional al tipo de delito que cometamos. Aún con todos los defectos que sabemos que tiene. Siempre será peor si lo hace una turba enfurecida, sin reglas claras y guiadas por el odio y la venganza, como vimos más arriba.

Aunque parezca mentira, esto se supone que la sociedad argentina ya lo había aprendido después de la última dictadura, cuando la Justicia fue reemplazada por “grupos de tareas” y las cárceles por campos de concentración. Cuando nuestros derechos dependían del capricho de algunos privilegiados armados y sus partidarios o cómplices, y las penas también.

Y hoy vemos que hay ciudadanos que ante la afectación (robo) de un bien material (billetera, dinero, reloj, moto, etc.) propio o ajeno (lo que constituye un delito menor) reaccionan pidiendo o, peor aún, ejerciendo la mal llamada “justicia por mano propia” o, mejor dicho, venganza por mano propia. Lo que puede terminar, como vimos, en un asesinato. Estos linchamientistas pretenden cambiar un supuesto ladrón menos por decenas de nuevos asesinos, a la voz de “comamos al caníbal”.
Pero en la misma Argentina también hay ciudadanos que ante la afectación del bien más preciado o los derechos fundamentales de todo ciudadano (secuestro, desaparición, tortura, asesinato) reaccionan solicitando pacíficamente al Estado que actúe de acuerdo a derecho. No un día sino por años, décadas, movilizándose en contra inclusive de la mayoría de sus conciudadanos y del mismo Estado, sumando voluntades en un trabajo de hormiga, evitando tozudamente el camino más corto de la venganza y tragándose el odio y la indiferencia de los demás hasta lograr que el Estado ejerza la Justicia. Como hicieron y siguen haciendo los organismos de derechos humanos (Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, Familiares y Víctimas de la represión ilegal, Susana Trimarco, etc.). Pero no sólo para que se respeten sus derechos individuales sino también los  de todos los demás.

Esperemos que estos días de debates casi primitivos no pasen de ser sólo una distracción pasajera en la conciencia republicana y democrática de nuestro pueblo, y no el comienzo de una espiral de violencia que no sabemos dónde puede terminar.

 

Sobre “gurúes” y pronosticadores de la economía y una teoría para aprovechar sus errores anuales.

Las fiestas de fin de año traen la reunión alrededor de la mesa de Nochebuena, los regalos de Navidad, los cohetes y fuegos artificiales, los buenos augurios a familiares y amigos… y los funestos pronósticos para la economía nacional de los “gurúes” o “expertos” economistas mediáticos. Aunque pertinaces en el error año a año, son siempre convocados por los medios hegemónicos para vomitar sus presagios frente a las audiencias que (quién sabe por qué)  toman por válidos sus anuales errores en esa materia.

Y, nuevamente, este humilde servidor público se empecina en mostrar esas inconsistencias con la ayuda del archivo de los medios. Lo que es una manera de leer esos anuales malos augurios en un contexto que los resignifiquen; y esta vez con la yapa de una humilde teoría que nos ayudará a hacerlo.
Mala praxis hemos llamado aquí mismo hace poco a esta obstinada costumbre del yerro (ocultada por los mismos medios que publican sus previsiones) ejercida impunemente por los que supuestamente “la tienen clara” en materia de economía. Pero, como queda claro año a año que esta habitual práctica del “pifie” (mala praxis) es inevitable, este Basurero convertirá ese defecto en una virtud (para los lectores) postulando la Teoría Basurera sobre los Pronósticos Económicos Mediáticos (T.B.P.E.M.), muy útil para aprovechar sus errados vaticinios, la que explicaremos al final de la nota.
Vayamos primero a las pruebas (que, aunque son abundantes, parecen no convencer a muchos) de los nuevos casos de mala praxis a través de extractos de distintos medios, empezando por el 2013:
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Economistas de la city empiezan a difundir pronósticos en diciembre, con el objetivo de anticipar el rumbo de la economía para el año siguiente. ¿Cuál será el valor del dólar, el volumen de la cosecha, el ritmo de crecimiento, el dinamismo del consumo? Recorren medios de comunicación, empresas y bancos vendiendo esta información que influye en expectativas de la población y en decisiones de inversión del sector privado. (…) no hubo autocrítica por errores y se culpó a la realidad de no ajustarse a las predicciones.


Veamos cuáles han sido sus errores en cada rubro de la economía:
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Inversión
El economista Juan Luis Bour, director de FIEL (afirma que) la inversión se desplomó. Y no se prevé un rebote.
Bour considera que “el crecimiento de la producción agropecuaria en 2013 moverá un poco la industria y desde ya el transporte y los servicios. El producto industrial crecerá un pococon Brasil. Pero las medidas financieras siguen complicando. El precio de la construcciónnueva sube por encima del valor de las viviendas, que igual cayó un poco, y es posible que este sector entre en recesión”.


El economista Orlando Ferreres (…) señaló que hay una serie de problemas que fue acumulando la economía argentina que va a ser difícil de solucionar sin que se generen sobresaltos, aunque aclara que “no digo que vaya a haber un problema en 2013” y afirma que el panorama “está muy amenazador”. A esto se suma el ingrediente extra de un año electoral.
Pero las señales que hay desde el Gobierno para que el empresariado invierta no son las mejores. (…)
- ¿Qué se puede esperar para la economía en 2013?
El panorama se presenta muy amenazador porque no solo hay problemas económicos sino también políticos y de radicalización de la administración, con expropiaciones sin aviso, sin ningún motivo, como lo de la Sociedad Rural que asustó mucho, la confiscación de YPF sin haber pagado nada a Repsol.
Pero se quiere seguir expandiendo la economía con el mercado interno, el consumo y salarios creciendo al 25 a 27%, créditos sin interés a 5 años y el problema es que no hay producción para satisfacer esa demanda que crece con el aumento del consumo y los salarios.
(A su vez) Nicolás Gadano, ex economista jefe de una petrolera, en un reportaje en Clarín del 18 de noviembre de 2012.
No hay manera de eliminar el déficit energético si no se logra revertir el clima negativo que hay en el mundo para invertir en la Argentina.
Para ello la inversión pública debe ser complementada con la privada. Miguel Gallucio, CEO de YPF, hizo un road show y no consiguió nada. La Argentina está muy alejada del mundo.
Con la economía como está nadie vendrá a invertir en YPF. Control de cambios, precios desacoplados de los internacionales y restricciones a las importaciones.

Alieto Guadagni, ex secretario de Energía, apuntó a La Nación en diciembre del año pasado que “las probabilidades de que siga cayendo la producción de gas y petróleo (en 2013) son altas”.


Pero resulta que la realidad de la economía nacional fue otra:
(…) en 2013, el volumen de inversión de la economía registró un alza del 7,9 por ciento respecto del año pasado.
La construcción creció 6 por ciento, con importantes aumentos en los bloques de obra pública y edificación residencial.
A su vez, la producción de gas y petróleo subió por primera vez desde 2001, al tiempo que YPF firmó con Chevron, una de las principales petroleras del mundo,inversiones por 1250 millones de dólares en Vaca Muerta y colocó deuda en el exterior por 500 millones para financiar sus planes de expansión.

Consumo
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La consultora ACM, de Maximiliano Castillo Carrillo, pronosticó:
“Vemos un escenario de consumo muy moderado por la confluencia de varios factores:una situación laboral más restrictiva –con deterioro en el empleo formal–, salarios reales que van a crecer muy poquito y un clima de mayor incertidumbre por las elecciones y por la situación económica”, sostiene el economista Maximiliano Castillo Carrillo. “Puede que haya algún estímulo fiscal, pero la potencia de las herramientas del Gobierno hoy es limitada”.

Las oficinas de análisis e investigación del sistema financiero también hicieron sus proyecciones: el Citigroup vaticinó una expansión de 3,7 por ciento; el HSBC, 2,8 por ciento, y el Banco Francés, 4 por ciento. Estas cifras se difundieron en informes de diciembre de 2012.

“El Gobierno va a ir por todo en 2013. Eso traerá mucha más conflictividad de la que hemos visto en los últimos meses, lo cual originará una retracción a consumir e invertir”, afirmó Aldo Abram, director de Exante, en Infobae el 2 de enero de 2013.
Sin embargo, la realidad volvió a desmentirlos porque:
En 2013, el consumo de la economía creció 7,9 por ciento.
El patentamiento de autos cero kilómetro anotó un nuevo record de casi 1 millón de unidades, para superar los registros de 2011.
También el mercado de motos alcanzó picos de comercialización, al tiempo que la facturación de negocios de electrodomésticos, centros de compra (shoppings) y supermercados se aceleró respecto de 2012.

Crecimiento
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Los pronósticos de actividad para 2013 tuvieron un punto en común. Consultores de la city apostaron a elementos que escapan a la política económica para hacer sus predicciones de crecimiento.
Dijo Miguel Angel Broda, en una entrevista de la revista Apertura del 10 de enero de 2013:
Lo conveniente para todo pequeño inversor es pasar los próximos tres años salvaguardando el ahorro. (…) una vez que la Argentina adopte una política económica más “normal”.

No esperamos, para 2013, un fuerte rebote. Probablemente, la economía crezca el próximo año en torno a 3 por ciento (o quizás 4 por ciento) gracias al viento de cola (…) Pero no se vuelve a crecer a tasas chinas. El modelo nacional y popular K, de políticas siempre expansivas, con aumento del tamaño del Estado y creciente intervención gubernamental, sustituyendo a los mercados, muestra señales de agotamiento como fuente de crecimiento a tasas elevadas.
(…) el creciente aislamiento de la Argentina; y la percepción negativa que el resto del mundo tiene de nuestro país. La visión de los extranjeros (pero, también, de muchos argentinos) es que la Argentina muestra mala gestión (…) probablemente, se mantenga en el corto plazo, pudiendo, incluso, ampliarse si siguiera funcionando a full la “máquina de hacer macanas”. 


“Esperamos que el mundo juegue más a favor que en 2012, dado que no sólo habrá buenos precios de soja y mejor cosecha, sino que Brasil se recuperaría y más que triplicaría el crecimiento de este año. Por otro lado, la profundización de la política económica local pone techo a la expansión”, aseguró la consultora de Rogelio Frigerio en su informe de diciembre del año pasado.

Daniel Artana, de Fiel, también auguró que “2013 sería algo mejor que 2012, pero no tendría el impulso suficiente para una recuperación vigorosa del 5 por ciento.Los errores en la política oficial de los últimos tiempos han generado un daño en las expectativas que llevará mucho tiempo enmendar”.

La evolución de la actividad ya no dependerá de lo que haga el Gobierno.Tenemos que esperar que Brasil y la soja nos den una mano”, afirmó el ex ministro de Economía Martín Lousteau, en diálogo con Clarín el 9 de diciembre del año pasado.

Pero ¿qué pasó realmente en 2013 en este rubro?
En 2013, la Argentina creció en promedio al 5,4 por ciento, al tiempo que en el segundo trimestre se alcanzó una tasa de 8,3 por ciento.
La economía de Brasil registró un pobrísimo crecimiento del 2 por ciento, con meses de contracción económica.
El complejo agropecuario, pese a alcanzar niveles de producción record, retuvo 6000 millones de dólares de la cosecha en silobolsas, equivalentes al 20 por ciento de las reservas internacionales.


Estanflación
Economistas mediáticos también diagnosticaron para 2013 un estancamiento de la actividad con incremento de precios.
López Murphy pronosticó en una nota de iProfesional del 2 de enero
La economía argentina registrará en 2013 un crecimiento moderado impulsado por una mejor cosecha y la recuperación de Brasil, el crecimiento económico “será apenas del 1 o 2 por ciento“.
“No se puede crecer con el cepo cambiario y la caída en la inversión. Hay que crear un ambiente propicio para desarrollar la industria”, evaluó.
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Aldo Abram, quien sostuvo, en diálogo con DyN (…) que la economía local, tras el estancamiento de 2012, crecerá este año cerca de 3%impulsada por “una buena cosecha si el clima ayuda, y una reactivación de Brasil“.
No obstante, auguró que en un año electoral “el Gobierno va a ir por todo” y eso “va a traer mucha más conflictividad de la que hemos visto en los últimos meses, lo cual originaráfuga de capitales y una retracción a consumir y a invertir”.
Por eso, vaticinó que la inversión evidenciará un crecimiento “moderado” fomentado por la ejecución de obra pública en un año electoral, en tanto que advirtió que hacia fines de este año la economía se desacelerará, y en el 2014 “va a haber una tendencia recesiva“.
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El economista de Ecolatina, Lorenzo Sigaut Gravina, explicó a DyN que la economía “crecerá en torno a 3,3% por una mejor cosecha agrícola, que originará mayores exportaciones, y más oferta de dólares, y por una recuperación de la actividad brasileña, que favorecerá a la industria argentina”.
En cuanto a la inversión, pronosticó que, tras un 2012 “malo” por los efectos del cepo cambiario sobre la construcción, se evidenciará este año un “leve repunte de 3,5%, en línea con el PBI”.

El problema de la economía argentina es que ha entrado en una etapa de mediocridad y alta inflación. El término técnico es estanflaciónNo tenemos fuentes genuinas de crecimiento”, apuntó Miguel Braun, de la Fundación Pensar, en un reportaje de El Cronista del 15 de febrero de 2013.

El ex presidente del Banco Ciudad, Federico Sturzenegger, vaticinó en radio La Red, el 29 de diciembre de 2012, un escenario idéntico: “Estamos terminando 2012 sin crecimiento y creo que 2013 va a ser otro año sin expansión”. 

- En su informe de principios de este año, Carlos Melconian apuntó que “la economía argentina entró en una fase donde le cuesta crecer, la inflación se hizo crónica y la lluvia de agrodólares ya no alcanza por sí sola para sostener la actividad y tener fluido el mercado cambiario. La impresión es que se acabó la fiestaEsto vale para 2013, 2014 y 2015”.

Sin embargo, la realidad del 2013 dijo que: La economía alcanzó un crecimiento del 5,4 por ciento, cuando el año pasado había crecido el 1,9 por ciento.
Una vez más, en 2013, los pronósticos de los (¿gurúes?) economistas del establishment no se cumplieron (ver cuadro). Pero ellos son perseverantes: ya están difundiendo sus estimaciones para 2014.
 
(Cliquear para agrandar)
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Estos economistas sostuvieron que sólo una buena performance de la economía brasileña o un incremento de los precios de la soja podían salvar a la Argentina.
Sin embargo, el crecimiento conseguido por el país en la primera etapa del año se dio con un Brasil que no supera el 2 por ciento de incremento de su PIB, y una soja que si bien su cosecha fue récord histórico, sus precios no han sido extraordinarios.
En cambio, la industria, de la mano de la automotriz y la actividad de la construcción empujaron fuertemente el crecimiento de la economía.


El  ex presidente del Banco Ciudad, Federico Sturzenegger afirmò suelto de cuerpo que:2013 “va a ser un igual año que 2012. Estamos terminando un 2012 sin crecimiento económico y creo que 2013 va a ser también un año sin crecimiento”, repitió Sturzenegger en los últimos meses de 2012.

A su vez, el director ejecutivo de la Fundación PensarMiguel Braun que asesora al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri afirmó que:

(…) el término técnico es estanflación. No tenemos fuentes genuinas de crecimiento y este año con suerte nos va a ir mejor que el 2012 si le va bien a Brasil y la soja termina con buen precio.

También el ex presidente del Banco Central Martín Redrado consideró a fines del año pasado que “hay una exageración con el tema de la soja y Brasil”, y subrayó que “la Argentina dejó de caer, esa es la buena noticia, pero de aquí en más el crecimiento será mediocre”.

Se dejó de caer pero no hay inversiones. Sin inversiones es difícil crecer mucho con empleo. La política del gobierno no es la de atraer las inversiones“, afirmó el economista que asesora al intendente de Tigre, Sergio Massa.

Ademàs, el ex ministro de Economía Martín Lousteau vaticinó:

(…) que “el crecimiento (de la economía argentina) es y será pobre.(…) La evolución de la actividad no dependerá de lo que haga el Gobierno. Tenemos que esperar que Brasil y la soja nos den una mano”.

Asimismo, otro ex presidente del Banco Central Alfonso Prat Gay, estimó apenas comenzó el corriente año que “en el mejor escenario para el Gobierno, 2013 se va a parecer a 2012. Se agotó un modelo“.

(…) el ex ministro de Economía Miguel Peirano aseguró casi al final de primer trimestre que “la falta de una visión económica integral y la propia inconsistencia de las medidas que se vienen aplicando, desvirtúan estructuralmente los avances realizados desde la salida del modelo neoliberal”.

Políticas equivocadas e inconsistentes. Las medidas adoptadas, en particular en los últimos dos años, ya no muestran siquiera aquellos reflejos positivos, y generan aceleradamente –cada vez– mayores dificultades”, afirmó otro de los economistas que asesora a Massa.

Por su lado, Roberto Lavagna, otro ex ministro de Economía que en los últimos días salió a explicitar su adhesión a la fuerza que lidera  Massa, aseguró a comienzos de este año que 2013 tendrá una economía de “escaso crecimiento, poca inversión y poca creación de empleo”.
Incluso, a fines de abril, llegó a decir que “la economía está en semi recesión, y eso se ve sobre todo en materia de empleo. No hay creación de empleo“.

En consonancia con Lavagna, el diputado nacional Claudio Lozano pronosticó en febrero último que “la etapa que viene es una etapa de estancamiento, de crecimiento muy lento, con impactos en materia de empleo que no son positivos. (…) Aseguró que “las bondades sociales que tuvo la etapa de recuperación de la economía argentina desde mediados de 2002 en adelante, se han acabado“, y estimó que “el horizonte es un horizonte de estancamiento y deterioro de la situación social dela Argentina“.


Y como si esto fuera poco, repasando el libro Economía a Contramano del periodista y economista Alfredo Zaiat encontraremos un par de jugosas acotaciones sobre los pronósticos errados de estos verdaderos sacerdotes del neoliberalismo.
Repasemos algunos tramos de su texto:
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En la Argentina, hombres de negocios dedicados a comercializar información económica hicieron tantos o más papelones que los economistas del FMI. Uno de los más notorios fue con el precio de la sojaEn la última mitad de 2011 pronosticaban la caída del valor de la oleaginosa.
La realidad los desmintió.
En 2012, la soja en el Mercado de Chicago alcanzó precios récord, hasta 655 dólares la tonelada. Ese valor superó el máximo de 610 dólares del 3 de julio de 2008. La cotización de la soja es importante porque impacta en las finanzas del sector público, actúa de referencia para orientar expectativas económicas y porque es clave en el hipersensible mundo del campo.
(A fines de 2011 )…los supuestos especialistas afirmaban un panorama negro para la soja.
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Ricardo Arriazu decía en una charla en el Instituto Petroquímico Argentino que divisaba una tendencia a la caída en los precios de los granos para 2012.
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En el mismo encuentro, Carlos Melconián explicó los motivos. Por un lado afirmaba que había factores estructurales para que siguieran firmes, pero por el otro su deseo era más fuerte y aseguraba que la corrección de los desequilibrios globales impactaría negativamente sobre las comodities. En otra oportunidad estimó que la caída de la soja era apenas una de las manifestaciones de la crisis mundial en curso.
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Miguel Angel Broda escribió que en 2012 ingresarían 3.500 millones de dólares menos que en 2011 porla caída de los precios de los commodities agrarios.
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Juan Luis Bour, de FIEL, preveía para 2012 un precio promedio de la soja de 400 dólares por tonelada, es decir, un nivel similar al promedio de 2010 (405 dólares) pero inferior al de 2011 (500 dólares) . Aseguraba, entonces que la pérdida de ingresos de exportación para 2012 sería de unos 4.000 millones de dólares y el fisco dejaría de recaudar unos 1.200 millones.
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Para la consultora Econométrica de Mario Brodersohnlas perspectivas de 2012 no eran alentadoras por la caída del precio de la soja estimando un valor de 430 dólares la tonelada, depreciación del real, estancamiento mundial y desequilibrios acumulados.
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Javier González Fraga había aseverado que la crisis internacional iba a generar un menor precio de la soja, y que eso tendría un costo fiscal que impactaría en el nivel de reservas.
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Martín Redrado vaticinaba que la cotización de la soja perdería entre un 10 y un 15 por ciento.
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Alfonso Prat Gay sostenía que el precio de la soja entraba en una peligrosa curva descendente al cuestionar el precio promedio de 484 dólares definido por el gobierno.
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¿Qué pasó en realidad con el precio de la soja?
La soja llegó a acumular un alza de casi 60% desde el 9 de diciembre de 2011, cuando había tocado un mínimo de 406,7 dólares en la plaza de Chicago.
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En la Facultad de Ciencias Económicas (…) no estudian proyecciones ni estimaciones de variables macroeconómicas. Nadie instruye a los alumnos el método para saber qué va a pasar. Sin embargo, apenas cruzan el umbral de la facultad con el título, se les demanda a esos profesionales (…) que digan lo que va a pasar.
Se dedican a la futurología abusando de la inocencia de la opinión pública.
En el gap de análisis de los economistas mediáticos existe un déficit en la interpretación de las etapas económicas. Se caracterizan por la escasez de matices, ideas originales y, fundamentalmente, por la carencia de información relevante para entender la dinámica de los procesos. Muchas consignas, lugares comunes y pocos datos estadísticos sólidos constituyen el corazón de sus exposiciones.
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La explicación sobre por qué no pasó lo que ellos piensan que debería haber pasado no deja de llamar la atención. La defensa más creativa la proporcionó Juan Llach, miembro del equipo económico de Domingo Cavallo en el gobierno de Carlos Menem y ministro de Educación del gobierno de Fernando de la Rúa, para luego trabajar en el ámbito universitario privado.
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Los pronósticos fallan porque suponemos que la política económica va a ser más racional de lo que es. Con políticas menos discrecionales, los pronósticos serían más acertados
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Es fuerte semejante confesión. Es el reconocimiento de la carencia de capacidad analítica. Los pronósticos los hacen según lo que ellos consideran que la realidad debe ser, y no sobre como es. Como no se ajusta a los parámetros que ellos consideran racionales, a su cosmovisión del mundo, o a sus deseos, la realidad está equivocada y no ellos.
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Y, finalmente, disfrutemos de la “frutilla del postre” de estos erradores consuetudinarios de pronósticos. Ante semejante archivo de “pifies” en sus previsiones anuales, es lícito preguntarse ¿qué decían en el 2001 estos “notables” economistas profetas del Apocalipsis que nunca ocurrió? Bueno, estos “respetables” y “serios” economistas del establishment y de los medios hegemónicos de nuestro país, en los meses previos a la más grande crisis económica argentina, seguida por el mayor default mundial de una deuda externa, pronosticaban lo siguiente:

“El riesgo de default fue eliminado con el blindaje financiero. Definitivamente pasó el peligro.”
Martín Redrado. BAE 19 de febrero 2001

Con el megacanje se obtiene tiempo para solucionar los problemas fiscales de corto y mediano plazo. Entendemos que el riesgo país descenderá alrededor de 800 puntos básicos y la economía resurgirá”.
Orlando Ferreres, BAE. El 4 de junio de 2001

Todo está para un boom. Están dadas las condiciones para esperar una fuerte recuperación. Hay una autorrepresión de consumo nunca vista, que pronto acabará.”
Carlos Melconián. Ámbito Financiero, 12 de enero 2001.

A partir del blindaje se esperan efectos tonificantes, que se reflejarán en una baja del riesgo país. A partir de allí se revertirá gradualmente el flujo de capitales del exterior y comenzarán a crecer a buen ritmo los depósitos. En el cuarto trimestre elPBI se incrementará en un 6,5%.”
Miguel Ángel Broda BAE 2 de enero 2001

Los depósitos están seguros. Invito a la gente a poner otra vez la plata en los bancos”.
Domingo Cavallo, Clarín, 23 de agosto de 2001.

Será el mejor de los últimos 4 ó 5 años. Creo que hay elementos para ser más optimistas que en los últimos 4 ó 5 años, porque hay un mejor diagnóstico de los problemas de la economía argentina.”
Javier González Fraga. BAE 11 de junio 2001.


Teoría Basurera sobre los Pronósticos Económicos Mediáticos
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Y ahora, el momento esperado para aprovechar todo esta avalancha anual de errores calamitosos sobre la economía futura. La anunciada Teoría Basurera sobre los Pronósticos Económicos Mediáticos (T.B.P.E.M.), reza más o menos así:

Dados tres pronosticadores económicos mediáticos cuyas tasas de aciertos en sus pronósticos son las siguientes:
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Pronosticador A) 40% de aciertos
Pronosticador B) 35% de aciertos
Pronosticador C) 10% de aciertos
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¿Cuál de epllos hay que tomar como referencia para planear nuestras movidas en materia económica?
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El amable lector probablemente atinará a responder: el Pronosticador A, porque tiene un mayor porcentaje de aciertos o, para estar más seguro aún, prestar más atención a los augurios de los pronosticadores A y B.
Pero de acuerdo a la lógica del la T.B.P.E.M. deberíamos inclinarnos paradójicamente a leer con atención las predicciones del Pronosticador C, porque al tener un 10% de aciertos tiene, por lo tanto un 90% de efectividad para el error. De esta manera, estaremos casi seguros (¡en un 90%!) de que la realidad económica futura será la opuesta a la que pronostica ese “experto”.
En cambio, si tomáramos como referencia las predicciones más efectivas de los sujetos A y B, que tienen una tasa de acierto de un 40% o un 35%nuestra tasa de seguridadpara intuir la realidad económica futura es marcadamente menor; incluso estaremos seguros solamente en un 60% o un 65% de que la realidad económica será la opuesta a la que ellos vaticinan.
Como vemos, las chances de error del Pronosticador C y, por lo tanto, de acierto para nosotros son mayores en cualquier caso. Se trata simplemente de utilizar la lógica inversa al “sentido común” (con perdón de la palabra).
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Es evidente que nos será difícil encontrar un pronosticador economista que nos brinde una tasa de seguridad mayor para atisbar el futuro económico de nuestro país, utilizando, por supuesto, esta Teoría Basurera sobre los Pronósticos Económicos Mediáticos.

Y ahora, a manera de yapa, la lista de los consuetudinarios erradores de pronósticos que deberíamos tener como referencia si queremos conocer, año a año (a grosso modo y aplicando la presente Teoría) la probable realidad económica futura del país:

Los economistas Miguel Angel BrodaCarlos MelconianOrlando Ferreres, José Luis Bour, Carlos Rodríguez, Mario Brodersohn, Jorge Todesca, Rodrigo Alvarez, Aldo Abram, Roberto Cachanosky, Eduardo Fracchia, Abel Viglione, Dante Sica, Daniel ArtanaAlfonso Prat GayMartín Redrado, Ricardo Delgado, José Luis Espert, Ricardo Arriazu, Nadín Argañaraz, Nicolás Bridger, Martín Lousteau, Javier González Fraga, Santiago Urbiztondo, Ricardo López Murphy; y los institutos, sociedades o fundaciones: Econométrica SAEcolatina, IAE, Finsoport, Exante, Abeceb, Ecolatina, Analytica, Goldman Sachs, Instituto Argentino de Análisis Fiscal, IERAL, Centro de Estudios Macroeconómcos (CEMA)Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL) y el Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL) de la Fundación Mediterránea, y siguen las firmas.
Ahora bien, si lo que queremos es conocer una opinión seria y fundamentada sobre la economía del país, no debemos recurrir a estos mismos economistas sino a otros, que seguramente no suelen pronosticar el futuro de la economía...
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Para quienes crean que estos resultados son casuales, meras coincidencias en un tiempo de inestabilidad económica, una golondrina que no hace verano, aquí van un par de notas al respecto que los convencerá de que se trata de un mal hábito anual, casi una adicción, “un camino de ida” de ciertos economistas…:

Fuentes utilizadas para la presente nota:

Argentina y la “mala praxis” de los analistas y pronosticadores de la economía.

manosantas

¿Son confiables los pronósticos económicos publicados en los medios? ¿Existe la mala praxis entre los economistas?

Interesantes preguntas que este humilde bloguero se atreve a formular, basado en la duda (y dudar es la especialidad de la casa) que le asalta cada vez que lee o escucha los vaticinios agoreros que suelen repiquetear en tantos medios de difusión masiva alrededor del destino de nuestro país en materia económica de, digamos, diez años a esta parte. Y esta nota viene precisamente a complementar lo que este humilde servidor público acotó en una nota anterior en Artepolítica y en notas en mi blog (aquí y aquí) sobre la mala praxis de muchos (demasiados) analistas, comentaristas y panelistas políticos al opinar o pronosticar (o más bien presagiar) sobre futuros acontecimientos políticos o rumbos que tomaría la actividad política nacional, al comprobarse después que fueron completamente erróneos, y en la mayoría de los casos sin fundamento. Principalmente por la influencia negativa que ello tiene en nuestras propias decisiones políticas o económicas ya que nosotros, simples ciudadanos de a píe, basamos nuestras opiniones y por lo tanto nuestras decisiones en la información que recibimos, entre otras fuentes, en las opiniones y análisis de estos mismos “expertos”, “conocedores” o “bien informados” personajes mediáticos.

 

En esta oportunidad nos referiremos a la experta opinión de analistas o comentaristas de la economía, quienes suelen verter sus análisis o consejos económicos en columnas de periódicos o programas radiales o televisivos a los que son invitados, supuestamente, en razón de ser conocedores de las ciencias económicas.

En estos casos la palabra de estos afamados consultores económicos influye no sólo en la visión económico–política de la realidad nacional y por ende del destino de nuestros votos, sino que muchos las tomamos para decidir nuestras opciones económicas cotidianas, que van desde la compra de acciones, de dólares, la inversión en empresas, para tomar o despedir personal, o hasta optar para tomar un crédito, comprar un auto, un televisor, viajar, abrir un plazo fijo o simplemente ahorrar o no, dependiendo de la situación social en la que cada uno de nosotros nos encontremos. Es decir que de estos expertos depende en gran medida el contenido de nuestros bolsillos.

Para realizar este análisis, este humilde servidor público realizó una revisión de lo que opinaban estos renombrados analistas sobre las perspectivas económicas de nuestro país en cada uno de los últimos años, para compararlo ex post facto con lo que realmente ocurrió y así ver a qué atenernos al leer sus opiniones actuales. Es decir, saber en quién podemos confiar de acuerdo a su leal saber y entender, contrastado, eso sí, con la realidad que ya conocemos.

Pasemos finalmente entonces a ver qué opinaban cada uno de ellos sobre las perspectivas económícas en forma cronológica desde 2009 para acá.

 

A principios de 2009, algunos afamados economistas pronosticaban para la economía argentina de ese año lo siguiente:

 

Javier González Fraga afirmaba que la importación de carne desde Brasil era un escenario que no podíamos descartar” porque nuestra ganadería y nuestra lechería están hoy condenadas a una severa caída en la producción” y por lo tanto “los argentinos vamos a tener que consumir menos carne y menos leche, y probablemente, también menos pan en el resto de 2009, y probablemente en 2010“. Afirmó, además que “estamos entrando en un proceso de recesión con inflación, con el consiguiente aumento de la pobreza y la desocupación“. Ese mismo año, el siempre imaginativo José Luis Espert afirmaba que “La Argentina va rumbo a una nueva frustración. Ya se discute cuánto caerá la actividad económica este año, (…) cuánto conflicto social habrá, y otra vez está en duda si pagamos la deuda“.

A su vez, Roberto Cachanosky acercaba sus propios presagios: Los fantasmas de la devaluación y el default que nos visitaron en 2001 vuelven a acecharnos (…) hoy se habla de las “dos D”: devaluación y default”, porque “existen fuertes sospechas de la imposibilidad que va a tener el Gobierno para enfrentar los vencimientos de capital e intereses de la deuda pública de este año. Y mejor no hablar del 2010, porque la situación es mucho más complicada”. Para que no quepa la menor duda de lo que vendría, agregaba queEl modelo económico de Néstor Kirchner agoniza“, porque ” un nuevo “Rodrigazo” ha comenzado“. Como siempre, descalificaba a los Kirchner porque  ignoran todo sobre la economía ya que “Ella y su esposo creen que la gente puede consumir más en momentos en que la economía produce cada vez menos” cuando ya se “sabía” quees inevitable que caiga el consumo” porque “el gobierno se ha quedado sin instrumentos para enfrentar la crisis” y que “lo único que le queda es enfrentar una larga agonía económica y política”…

 

Proyectándose hacia 2010, algunos  re-conocidos economistas pronosticaban para la economía argentina lo siguiente:

 

Carlos Melconián era apenitas optimista en el corto plazo: “puede ser que en 2010 crezcamos al 3 por ciento pero a la hora de mirar el mediano plazo, soy pesimista. El modelo está agotado”.

A su vez, el profusamente citado en los medios Miguel Angel Broda advertía que “El año próximo veremos una desocupación del 11,1 por ciento y subiendo“. Y afirmaba preocupado: “No me animo a hablar del 2011 agotando los fondos de la ANSeS. (…) Tengo dudas sobre la herencia que deja este gobierno. Más tarde se jugaba un poco más: La economía crecerá un 3,5 por ciento en 2010 van a ir produciendo expectativas de riesgo de crisis macroeconómica”. (…) (Néstor Kirchner) preferirá dejar ‘tierra arrasada’ para intentar volver en 2015 (…) podemos crecer un 3,5 por ciento”.

Dejamos las tasas chinas de crecimiento para siempre afirmó Carlos Rodríguez, del CEMA, en noviembre de 2009. Y concluyó: “vamos a un parate de la actividad hasta que cambiemos por otro gobierno.”

Mario Brodersohn era más pesimista afirmando: “Veo un techo de crecimiento del 4 por ciento, con suba del desempleo al 11 por ciento”.

 

Cabe acotar que finalmente, el PBI de Argentina en 2010 creció 9%; el estado tuvo un superávit fiscal del 3%, y el desempleo bajó al 7,8%. Sin embargo durante el mismo 2010 se siguió vaticinando el infierno tan temido para nuestra economía…

 

Carlos Melconián se lamentaba de “la magnitud del agujero fiscal y por la emisión monetaria que genere. (…) la macroeconomía argentina está entrando en una regresión ochentista, (…) le queda de herencia a futuro para el que le toque, incluida esta misma administración. Este será el año de la regresión completa“.

Pero el peor panorama para nuestra economía parecía brotar del pesimismo del columnista de La Nación Roberto Cachanosky, quien nos advertía que: “El problema que tiene el matrimonio es que ya se ha metido en muchos problemas económicos y cada vez tiene menos vías de escape a la crisis terminal. Nos dio a entender que piensa tirar la economía argentina al precipicio. No es un dato menor a la hora de prepararse para lo que viene”. Además nos afirmaba, erudito, queMatemáticamente, el sistema de reparto no funciona. (…) En definitiva, lo primero que hay que tener presente es que la jubilación estatal es matemáticamente inviable”. Y concluía rotundamente, como suele hacerlo, afirmando que:Toda la demagogia posible para llegar hasta donde se pueda (…) una política económica que hace agua por todos lados, cualquier mañana la gente puede levantarse enterándose que la noche anterior el Gobierno firmó algún decreto confiscando cualquier activo líquido. (…) el ajuste de salarios públicos y jubilaciones se mantendrán por debajo de la verdadera tasa de inflación. El resultado será un ajuste brutal sobre la capacidad de compra de la población“.

 

¿Y qué decían los mismos “expertos” economistas sobre lo que sucedería en 2011 después de haber errado los años anteriores? Repasemos brevemente algunos de sus pronósticos.

 

Orlando Ferreres era levemente optimista: “En el 2011, la economía continuaría creciendo aunque más lentamente. Esperamos que crezca un 3 por ciento”, mientras que Miguel Bein subía un poco la apuesta y adelantaba que lo haría un 6,5%.

Para Miguel Ángel Broda, el 2011 “la expansión económica local sufriría una fuerte desaceleración” ya que crecería sólo al 4,3 por ciento.

 

A pesar de estos pronósticos agoreros, la realidad se empecinó en contrariarlos. La cuenta corriente finalizaría 2011 con un superávit de 1000 millones de dólares. El saldo de balanza comercial, por su parte, sería de unos 11.000 millones de dólares. El dólar cerró a $4,31. Y el PBI creció un imperturbable 9,2%.

 

Y ahora veamos qué decían esos renombrados economistas durante ese mismo 2011 sobre la economía argentina.

José Luis Espert, haciendo uso de su pesimismo sistemático advertía ese año que “si se prohíben importaciones también va a ver dificultades para exportar” (…) (y eso provocará que) “estemos cada vez más desconectados del mundo civilizado” (…) Los pueblos desesperados como el nuestro de la crisis 2001/2002, compran cualquier discurso por más dañino que sea en el largo plazo. A la Casa Rosada no le preocupa el empobrecimiento de millones de personas (…) hay países industriales con altos niveles de vida que se protegen de algunas exportaciones que son sensibles para nosotros” (pero, sin embargo aclaraba que) “el libre comercio es la solución y una herramienta clave para el progreso”.

Luego de esto, sólo restaba afirmar que “El reloj de Cristina atrasa. Con gasto fiscal y privado en ebullición, se produjo un boom de demanda interna que trajo aparejado increíbles crecimientos de la producción industrial”. Sin embargo, parece que para Espert esto no es bueno, porque se preguntaba entonces si “¿Nos estaremos creyendo en serio que el fracaso de la convertibilidad valida cualquier fracaso previo, mientras sea de signo ideológico contrario?”

 

El inefable Roberto Cachanosky nos advertía en plena efervescencia de consumo popular que: “Más tarde o más temprano alguien tendrá que asumir el costo político de decir que se acabó la fiesta artificial de consumo. (…) las opciones de un eventual tercer mandato kirchnerista solo pasan por arruinar más la economía para sostener, con parches, un consumo artificialmente alto por otro tiempo más hasta que todo termine en una nueva crisis económica.

Como el costo de capital no pueden reducirlo por el riesgo argentino, solo queda bajar los salarios. (…) La única duda que me queda es cuánto colchón social tiene hoy la Argentina para que la gente acepte pacíficamente el nuevo choque contra la realidad”.

Por si no había quedado claro que la economía argentina se iba a los caños, Cachanosky afirmaba poco después que:”El gobierno no enfriará la economía, lo hará el mercado. (…) Mientras la gente pregunta si luego de las elecciones habrá una devaluación (…) el ajuste ocurrirá no porque el gobierno lo implemente, sino porque el mercado lo llevará a cabo. (…) para dominar el descontento popular será avanzar con mayor ferocidad sobre los derechos individuales, silenciando a quienes piensan diferente y reprimiendo el descontento en las calles”. Es decir: el fatídico 2001 estaba a la vuelta de la esquina.

Poco antes de las elecciones de octubre, lanzó la apocalíptica advertencia final: “¿Es posible un aterrizaje suave después de octubre? (…) luego de la borrachera de consumo que hemos tenido, va a ser muy difícil tener un aterrizaje suave (…) lo que viene es una caída del ingreso real. Menos consumo. El gobierno hará el ajuste sí o sí. (…) es conveniente ir poniéndose el cinturón de seguridad. Es más, y esto va gratis. Elija ese cinturón de seguridad color verde que hoy el BCRA lo está vendiendo a peso de liquidación”. Es decir: estaba pidiendo una fuerte devaluación a gritos.

 

Demás está decir que la economía nacional creció finalmente 9,2%, y que los votos de la presidenta llegaron al 54%. Quizás haya sido esta última cifra la que le haya dolido más a este “respetado” economista…

 

Y, por último, analicemos los pronósticos de esta bandada de economistas (y algunos otros más) arriesgados para 2012:

 

El amigo José Luis Espert, siguiendo su predecible rutina, anunciaba que, aunque se había equivocado todos estos años, la economía argentina para este año sería un desastre: “La Argentina 2012: ¿sólo desaceleración? (…) no quedan dudas de que para el agro será un mal año (…) quedó al desnudo el mismo modelo decadente de los últimos 100 años en el país, que consiste en cerrar la economía, inflar la demanda interna con políticas monetarias, fiscales y salariales expansivas.

Luego de casi una década de un crecimiento extraordinario que nos colocó en el cuarto país emergente de mayor expansión después de China, India y Uruguay, Argentina tendrá, para la estadística, un crecimiento ligeramente superior a 0% en 2012”.

A su vez, el menemista-macrista Carlos Melconián advertía que “Argentina no va a poder adoptar políticas fiscales y monetarias contracíclicas” lo que demostraba el fracaso de la economía oficial. Pero predicaba que “También está la vieja idea madre, enterrada hasta por las modernas izquierdas de la región, del “modelo de sustitución de importaciones“. La verdad es que estos conceptos no han reflotado en el mundo, sino que han muerto”. Y luego utilizaba la famosa palabrita-advertencia preferida por los economistas neoliberales (y alrededores) “Argentina atraviesa por un período de suba de precios con desaceleración, lo que se traduce en términos económicos como estanflación. (…) Si se sigue pisando la importación vamos a una recesión. Innecesaria

 

Para contrastar el resultado de estos pronósticos con la realidad ex post facto, veamos qué dijo el Banco Mundial sobre lo ocurrido en la economía mundial en 2012, dentro de la cual podremos analizar mejor el desempeño de la argentina:

 

El PIB de la región se estima que creció un 3% en 2012 (4,3% en 2011), cifra que representa el segundo peor desempeño entre todas las zonas no desarrolladas del mundo, solamente por encima de Europa en desarrollo y Asia central, según un nuevo informe del Banco Mundial. (…) Pero esta desaceleración no es exclusiva de América Latina (…) Las economías en desarrollo hasta ahora han mostrado una resistencia notable. (…) Argentina también notó la desaceleración, y el crecimiento (fue del) 2% en 2012.

 

Finalmente, podemos decir que ya no sorprende la obcecada falibilidad que demuestran los vaticinios de ciertos analistas “expertos” (lobistas, diríamos mejor), generalmente ortodoxos o neoliberales, sobre el futuro rumbo de la economía de nuestro país. Y acá se abre la discusión sobre la seriedad y confiabilidad de los pronósticos de dichos “analistas” profesionales, los que se parecen más a opiniones o deseos personales de sus creadores, traficados como sesudos análisis seudocientíficos, escasamente respaldados por resultados acertados. Además, se suele descontextualizar el desempeño (principalmente cuando la economía se desacelera) del comportamiento de la economía global, la que se oculta o no se asocia a la regional y nacional.

Pero ¿a qué nos referimos con esta humilde descalificación de dichos análisis y sus conclusiones? Nos referimos a que, como hemos dicho, los lectores, oyentes o televidentes de esos análisis solemos utilizarlos para formar nuestra propia opinión política, no en forma lineal pero sí como referencia autorizada para sumarla a la información que recibimos de diversas fuentes, y para tomar decisiones sobre nuestros intereses económicos, al igual que muchos empresarios, quienes deciden sobre su capital (y sobre nuestros empleos) basándose en estos “pronósticos”.

Es entonces que este humilde servidor público afirma que “como la economía no es una ciencia dura pero al fin y al cabo sigue siendo una ciencia social, quizás valga la pena recordar los dichos del científico danés Niels Bohr, Premio Nobel de física:

“Predecir es difícil, especialmente el futuro…”

¿O será que el motivo real de estos “economistas” o “gurúes” no es asesorar a los lectores, oyentes o televidentes sino desorientarlos, asesorarlos mal para hacer lobby o presionar a favor de una política económica determinada…?

Entonces, ¿podemos hablar de “mala praxis” de dichos analistas, comparando su conducta con la de los médicos, por ejemplo? ¿O con la de un plomero o mecánico? Creemos que sí, porque quienes carecemos de la información, la formación o los conocimientos y la experiencia que supuestamente tienen quienes proclaman por los medios de difusión sus “conclusiones” sobre el devenir político-económico argentino, tomamos su palabra “experta” como referencia de la misma manera que lo hacemos con la de un médico, plomero o mecánico: confiamos en que su conclusión o diagnóstico se basa en un análisis racional y objetivo de los hechos, y que utiliza todo su “expertise” para darnos su elaborada u honesta opinión. Pero, como hemos visto, hay mucho de mala praxis en este rubro mediático, aunque la mayoría de las veces suena más a manipulación y lobby que a ejercicio legal de su profesión

 

Una referencia al margen merece el inefable economista y columnista de La Nación, Roberto Cachanosky, a quien este humilde Basurero se atrevió a distinguir este año con un merecido premio a su impecable trayectoria de desaciertos en pronósticos sobre nuestra economía. Para más detalles, visitar: “Premio Manochanta de Oro 2013”.

 

Para una versión más completa de esta nota, con enlaces a cada nota citada, visitar: Argentina y la “mala praxis” de los analistas y pronosticadores de la economía.

 

30 años de democracia, seis gobiernos, un pueblo. Balance parcial y provisorio.

La historia política argentina no es pródiga en gobiernos plenamente democráticos, y menos aún si hablamos de décadas de presidencias surgidas libremente de las urnas. Este 10 de diciembre se cumplen 30 años de   una democracia  ininterrumpida, y vaya si es momento de realizar un balance de este período histórico. Por eso ensayaremos aquí uno tan pretencioso y válido como cualquier otro. Y tan respetable y criticable como cualquier otro.

El balance de un gobierno determinado puede hacerse solamente bajo la influencia ineludible del subjetivismo intrínseco de cada uno (es decir, bajo la égida de la propia ideología o visión del mundo), pero también puede apuntarse a la mayor objetividad posible apelando a los fríos números de la labor gubernamental de ese gobierno, para ensayar luego una interpretación de los mismos. Asimismo, puede realizarse una comparación entre distintos gobiernos utilizando la misma fórmula, observando las condiciones en que recibió cada uno de ellos al país y en las que lo dejó luego de su presidencia.
Es decir, tomando determinados parámetros objetivos de cada administración al inicio y final de cada período y, contextualizándolos con la situación regional y mundial de cada época, compararlos entre sí. De esta manera, se puede observar el rumbo seguido por cada gobierno y la eficacia en alcanzar o no los propósitos a los que apuntó (y, además, si cumplió o no su programa de gobierno). Por supuesto, aquí también talla la ideología o visión del mundo de quien analice y compare esos gobiernos, pero los números fríos referidos anteriormente ayudan mucho a objetivar el análisis y la comparación.
Partiendo de estas premisas intentaremos aquí un balance de estas tres décadas de gobiernos democráticos que calificamos de parcial (en el doble sentido de tomar sólo una parte de la obra de cada gobierno y de alejarse de una imparcialidad de análisis aséptica e irreal), y provisorio porque no contamos con una distancia histórica suficiente como para siquiera pretender que sea definitivo.
Considerando que la democracia que supimos conseguir no cayó del cielo aquel 10 de diciembre de 1983 sino que es una construcción colectiva, permanente y sujeta a idas y vueltas, nos equivocaríamos, como señala el juez de la corte suprema Raúl Zaffaroni:
 
“si se entendiese que la democracia es algo que se logra y completa de una vez y para siempre, que nace perfecto, como si fuese una obra concluida. En este último sentido la democracia es siempre imperfecta, siempre debe seguir realizándose, avanzando, fortaleciéndose, como un faro que orienta un proceso que debe ser impulsado continuamente”.(1)
 
Por eso debemos relativizar muchos de los comportamientos populares expresados en las votaciones o movilizaciones ocurridas a lo largo de estas tres décadas, como así también los logros o traspiés de los gobiernos, ya sea debido a las peticiones y la participación populares o las presiones de grupos de interés que intervinieron en los mismos. En todo caso, los gobiernos serán responsables de ceder o no a esas presiones o peticiones.
Dicho esto, repasemos ahora brevemente los seis gobiernos que tuvo Argentina en estas últimas tres décadas, excluyendo los brevísimos gobiernos de mera transición a cargo de los presidentes de la Cámara de Diputados del entre año 2001/2002 y el gobierno fallido de Rodriguez Saá, ya que ni siquiera   pudo bosquejar su proyecto de gobierno.
Para ampliar el espectro analítico apelaremos también a breves textos ajenos, de voces más autorizadas, “objetivas” o equilibradas que la nuestra. Empecemos con el esperado arribo de la democracia en 1983, luego de la más terrible y dañosa dictadura de nuestra historia reciente.
 
Los años del renacer democrático, la esperanza de cambio y finalmente el “posibilismo”.
 
Presidencia de Raúl Alfonsín (1983/1989).

El 30 de octubre de 1983 se realizaron las elecciones para elegir a las autoridades democráticas. Raúl Alfonsín, candidato p r la Unión Cívica Radical resultó elegido con el 52% de los votos, superando al Partido Justicialista (peronismo) que obtuvo el 40%. En el Parlamento el radicalismo obtuvo la mayoría en la Cámara de Diputados pero el peronismo obtuvo mayoría en la Cámara de Senadores. El 10 de diciembre de 1983 asumió el nuevo gobierno democrático. (2)

“Con la democracia se cura, se come y se educa”, decía Alfonsín al consagrarse presidente, y abría la puerta a la esperanza, en lo simbólico, a  la recomposición del sistema político y a una nueva manera de vivir y de pensar, de respirar y de andar, de proyectar y de participar, desde entonces, no negociable.(1)
 
Derechos humanos, transición a la democracia y sublevaciones militares.
El gobierno de Raúl Alfonsín debió enfrentar el problema de la transición a la democracia en un país con una larga tradición de gobiernos militares que había llegado a la tragedia del terrorismo de estado y la guerra.
El 15 de diciembre de 1983 sanciona los decretos 157 y 158. Por el primero se ordenaba enjuiciar a los dirigentes de las organizaciones guerrilleras ERP y Montoneros; por el segundo se ordenaba procesar a las tres juntas militares que dirigieron el país desde el golpe militar del 24 de marzo de 1976 hasta la Guerra de las Malvinas. El mismo día creó una Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas CONADEP, integrada por personalidades independientes (Ernesto Sábato, Magdalena Ruiz Guiñazú, Graciela Fernández Meijide, entre otros) con la misión de relevar, documentar y registrar casos y pruebas de violaciones de derechos humanos, para fundar el juicio a las juntas militares.
En septiembre de 1984 la CONADEP produce su famoso informe titulado “Nunca Más”. El 4 de octubre de 1984 la Cámara Federal (tribunal civil) toma la decisión de desplazar al tribunal militar que estaba enjuiciando a las juntas para hacerse cargo directamente al mismo. Los fiscales fueron Julio César Strassera y Luis Gabriel Moreno Ocampo. El juicio se realizó entre el 22 de abril y el 14 de agosto de 1985. Se trataron 281 casos. El 9 de diciembre se dicta la sentencia condenando a Jorge R. Videla y Eduardo Massera a reclusión perpetua, a Roberto Viola a 17 años de prisión, a Armando Lambruschini a 8 años de prisión y a Orlando Ramón Agosti a 4 años de prisión.
Por las características que tuvo, la condena a las juntas militares realizada por un gobierno democrático constituye un hecho sin precedentes en el mundo, que contrastó fuertemente con las transiciones negociadas que tuvieron lugar en
aquellos años en Uruguay, Chile, Brasil, España, Portugal y Sudáfrica.
El gobierno de Alfonsín estuvo permanentemente amenazado por sectores de las Fuerzas Armadas que se negaban a aceptar el enjuiciamiento por violaciones a los derechos humanos durante el régimen militar anterior. En la Semana Santa de 1987 se produce una gran rebelión militar encabezada por jóvenes oficiales que se denominaron “carapintadas”. Al mismo tiempo que los jefes militares demostraban que no estaban dispuestos a obedecer las órdenes del presidente Alfonsín y reprimir la insurrección, millones de personas salieron a las calles para oponerse al alzamiento militar. Durante varios días el país estuvo a borde de la guerra civil. Finalmente Alfonsín, sin poder militar para frenar un golpe de estado, negocia secretamente con los líderes militares una serie de medidas para evitar que se realicen nuevos juicios contra militares por violación de derechos humanos. Esas medidas se concretarán en las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, no sin antes sufrir otras dos insurrecciones militares durante 1988 (18 de enero y 1 de diciembre) y un permanente estado de insubordinación de las Fuerzas Armadas. También en ese año ocurrió el copamiento del regimiento La Tablada perpetuado por ex integrantes del ERP que ahora formaban el MTP, que tomaron el cuartel por la fuerza y fueron desalojados por el ejército argentino y fuerzas de seguridad policiales, hechos que produjeron 39 muertes, algunas durante el enfrentamiento, y 9 detenidos fusilados en el lugar por las fuerzas militares una vez tomado el cuartel.
Obra de gobierno.
Durante el gobierno de Alfonsín se restableció la autonomía universitaria quebrada en 1966, se puso en marcha el Plan Nacional de Alfabetización y el Plan Alimentario Nacional (PAN) y se sancionaron las leyes de patria potestad compartida (1985) y de divorcio vincular (1987). En 1987 el Congreso sanciona una ley de traslado de la Capital Federal a Viedma – Carmen de Patagones, como parte de un proyecto para cambiar el eje político-económico centralista que caracteriza a la Argentina, que terminó fracasando.
En el plano internacional, bajo la dirección del canciller Dante Caputo, se destaca:
el protagonismo argentino en el impulso al Grupo Contadora para unificar la posición de los deudores frente a los acreedores para el tratamiento de la deuda externa. los acuerdos con el gobierno democrático de Brasil que concluirán posteriormente en la formación del Mercosur (1991). la política exterior de apoyo a los procesos de paz en Latinoamérica y ayuda a los gobiernos democráticos para consolidar el proceso de transición a la democracia en la región.
La firma del Tratado de Paz y Amistad con Chile (1985), que puso fin a una disputa de límites con aquel país, con el cual Argentina estuvo a punto de ir a una guerra en 1978.
La presidencia de la 43º Asamblea General de las Naciones Unidas (1989, Dante Caputo).
En el área económica Alfonsín asume su gobierno en momentos en que se producía la gran crisis mundial de la deuda externa. Durante el gobierno militar la deuda externa había crecido de 7.000 millones de dólares en 1976, a 66.000 millones de dólares en 1983. Adicionalmente, gran parte del aparato productivo, sobre todo en el sector industrial, había quebrado. Ante esta situación, Alfonsín decidió aplicar en 1985 un plan económico, el Plan Austral, que él mismo calificó como “economía de guerra”.
El Plan Austral logró durante un tiempo contener la inflación, pero no pudo resolver los problemas estructurales que mostraba la economía argentina en aquellos años. El congelamiento de los salarios, la decisión inicial de Alfonsín de atacar a los sindicatos, la persistencia de la ley sindical fascista de la dictadura, la identificación de los sindicatos con la oposición peronista, llevó a una larga
pulseada entre el gobierno radical y la CGT que se expresó en 13 huelgas generales. Finalmente, el gobierno radical termina negociando con los sindicatos y sancionando con unanimidad una nueva Ley Sindical.
Los graves problemas económicos se expresaron en una tasa de inflación de 343% para el año 1988 y el estallido de un proceso hiperinflacionario a partir de febrero de 1989 superior al 3000% anual, que hizo aumentar la pobreza hasta alcanzar un récord histórico hasta entonces: 47,3% (octubre de 1989, Gran Buenos Aires).(2)
 
El en ese entonces diputado radical Leopoldo Moreau recuerda hoy:
En aquel momento no existían grupos mediáticos de esta envergadura, pero tuvimos que librar una batalla dura. Yo era presidente de la comisión de comunicaciones y en el año 86, creo, un día recibí un llamado de Magnetto que me invitó a tomar un café. Y me planeó que había que derogar el artículo 45 de radiodifusión. Porque ellos en ese momento estaban queriendo hacerse de radio mitre, y abrir el proceso de concentración de medios, y ese artículo lo prohibía.Yo lo hable con Alfonsín y nosotros nos mantuvimos firmes en no derogar el artículo 45.En el año 88 (habíamos perdido la elección parlamentaria del 87) nosotros presentamos un proyecto de radiodifusión el 3 de marzo del 88, que era mucho más restrictivo que éste. Éste establece un tope de 24 licencias, el nuestro establecía un tope de 4 licencias. Y no lo pudimos sancionar porque pierde Cafiero la interna frente a Menem, y ya el Grupo tenía un compromiso de Menem (…)). ¿Qué hacen? Nos impiden sancionar la ley.  Nosotros mantenemos el art. 45 hasta el día en que se va Alfonsín, y esa es una de las razones por las cuales Magnetto le dice en la cara a Alfonsín, cuando Alfonsín pide apoyo para terminar el mandato porque faltaban seis meses: “No, el obstáculo es usted”, empujando esta salida.(3)
 
Ensayando una débil democracia, acosada por la sombra militarista y aún demasiado cerca de la dictadura, Argentina arrastraba rasgos de poca aceptación al disenso, especialmente vertido a través de los medios de difusión.El temor a la desestabilización llevaba al gobierno a conductas no muy tolerantes al disenso, por ejemplo:
durante el gobierno de Raúl Alfonsín, a quien reconoció haberlo votado, Tato tuvo que sufrir períodos de censura, como lo recuerda su hijo, Alejandro:“De inmediato, los interventores de los canales 7, 11 y 13 se alinearon en una misma explicación. Tato no está censurado, dijeron, simplemente que está terminado como artista y no nos interesa contratarlo. Miren qué terminado que estaba: Tato tenía por delante sus mejores y más potentes años en televisión (…) Empezando porque mi hermano y yo habíamos tomado la decisión de comenzar a colaborar con mi papá. Segundo, porque en 1983 yo había votado a Alfonsín y la orden radical de prohibir a Tato en plena democracia fue una seria decepción”.
Tato sufrió la censura sutil del gobierno alfonsinista en la forma del silencio, ya que su programa de TV fue censurado entre 1985 y 1988, mientras los canales estaban en manos del gobierno. Veamos:Luego de más de 2 años sin poder volver a la televisión, Tato Bores regresaba a la pantalla chica en el año 1988 de la mano de Héctor Ricardo García en el flamante Canal 2 (Teledos) recientemente privatizado.(3)
 
A su vez, los medios más poderosos ejercían su habitual poder de presión ante el presidente de turno. El diario Clarín, ya decano en estas lides de presionar gobiernos, lo hacía desde sus páginas y personalmente, ante lo cual el radicalismo respondió con los medios con que contaba:
Clarín pidió esto a Alfonsín una y otra vez, y, al no obtenerlo, lo presionó de todos los modos que pudo: públicamente, desde el diario y desde asociaciones empresarias que controlaba; en privado, en reuniones con miembros del gobierno, incluso en los desayunos y comidas anuales con el Presidente. Y, por supuesto, con el sesgo de la información que publicaba. (…) Alfonsín condenó a Clarín públicamente por jugar un rol de “opositor” a su gobierno; amenazó con impulsar en el Congreso un proyecto de ley de medios (de hecho, presentó un proyecto que creaba un Consejo Nacional de Radiodifusión, según el cual los dueños de medios gráficos podrían acceder a licencias de radio y televisión “si se resguarda la libertad de expresión o el pluralismo infomativo en la zona de cobertura”, al que Clarín se opuso y que no fue aprobado); envió a un grupo de inspectores de la Dirección General Impositiva, predecesora de la actual AFIP, a instalarse en Clarín y revisar cada transacción y documento –el grupo permaneció en el periódico… durante tres años–. Magnetto llegó a denunciar que agentes de la SIDE seguían sus movimientos (era cierto). En respuesta, el diario hizo coberturas ferozmente opositoras (no sólo críticas), en especial a partir de 1987. Alfonsín interpretó la cobertura de la crisis económica y social que estalló en 1987 como parte de una maniobra  estituyente.
Para sorpresa de muchos, Cafiero perdió ante Carlos Menem, el pintoresco gobernador de La Rioja al que muy pocos –y Magnetto no estaba entre ellos– se habían tomado en serio hasta ese momento. En este punto, Magnetto decidió asegurarse y se dirigió a todos los candidatos que competirían en las presidenciales del 89 para comunicarles los deseos de Clarín. Menem, persuadido por dos de sus principales asesores, su hermano Eduardo y el mendocino Eduardo Bauzá, de que le convenía tener a la prensa de su lado, envió a Clarín la promesa de que, si ganaba las presidenciales, derogaría el artículo 45 y privatizaría los canales y radios estatales. (…) El 12 de junio, invitó a Magnetto a su residencia de gobernador en La Rioja. Sin rodeos, le confirmó que privatizaría los canales; le interesaba que Clarín participara.(3)
 
En esas condiciones se realizan las elecciones presidenciales del 14 de mayo de 1989, triunfando el candidato opositor, el peronista Carlos Menem, con un 51% de los votos. La magnitud del caos económico-social, obligó a Alfonsín a anticipar el traslado del mando, renunciando el 8 de julio.(2)
 
Como señala bien el periodista Roberto Caballero en relación al primer gobierno democrático tras la noche de la dictadura:
 
El Juicio a las Juntas fue una epopeya. La Teoría de los Dos Demonios, una ofensa. Las leyes del perdón, la muestra acabada de la impotencia. El Nunca Más, un desafío al futuro. Pero el contexto era un campo minado; y cada nueva elección, un milagro que se iba produciendo en cuotas. (…)Al discurso antimperialista en los jardines de la Casa Blanca contra la invasión a Nicaragua frente a Ronald Reagan, le sucedió la economía de guerra anunciada desde los balcones (…).
Su estrella finalmente se fue apagando, jaqueado por los carapintadas, la deuda externa, los golpes de mercado, los saqueos organizados y una hiperinflación descontrolada. Decir que hizo poco es mezquino. Plantear que hizo todo bien, una falsedad. Negarle que al menos lo intentó, un acto de omisión. (…)Quiso llevar la capital al sur y no pudo. Quiso disciplinar a los sindicatos y no lo dejaron. Quiso fundar el Tercer Movimiento Histórico desde Parque Norte y la historia lo pasó por encima. (5)
 
Como puntualiza Leopoldo Moreau, el gobierno de Alfonsín con sus idas y venidas, sus luces y sus sombras, dejó sembrado también los avances y retrocesos que florecerían en las décadas siguientes:
Machado decía en sus versos que “se hace camino al andar”. Y eso es la democracia: un camino que se puede transitar sin que la muerte violenta, la persecución o la discriminación interrumpan el andar de los pueblos. Más allá de los altibajos u obstáculos que a veces nos detienen, la marcha es siempre hacia adelante. ¿Habría sido posible que se juzgue a los niveles inferiores de los responsables y ejecutores de la represión si antes no se hubiese constituido la Conadep y sin haber concretado el juicio y castigo a las Juntas militares? ¿Habría Unasur si previamente no se creaba el Mercosur, el Grupo Contadora y si no se hacía la paz con Chile? ¿Habría llegado al Parlamento la ley de matrimonio igualitario sin transitar antes por la sanción de la ley de divorcio y la patria potestad compartida? ¿Las Abuelas de Plaza de Mayo habrían llegado a la recuperación de tantos nietos sin el Banco Nacional de Datos Genéticos que se creó en el gobierno de Raúl Alfonsín?(1)
 
Durante su gobierno, la UCR transitó dos elecciones legislativas de medio término con resultado dispar.
3 de Noviembre de 1985
1º puesto: UNIÓN CÍVICA RADICAL 43,20 %
2º puesto: FTE. JUSTIC. DE LIBERACIÓN 16,38 %
 
6 de Setiembre de 1987
1º puesto: JUSTICIALISTA  41,46 %
2º puesto: U.C.R.  37,24 %
Tras la retirada anticipada del gobierno, Alfonsín entregaba el bastón de mando a un candidato opositor, un hecho inédito en la historia democrática argentina.
 

Cifras finales del desempeño del gobierno de Raúl Alfonsín:

Rubro
1983
1989
Tasa desocupación
4,50%
9,30%
Tasa subocupación
5,60%
8,10%
Deuda externa
U$S 45.100.000.000
U%S 65.300.000.000
Coeficiente Gini (*)
0,330
0,400
Inflación anual
433,70%
3080%
Tasa pobreza
22%
38%
Tasa indigencia
5%
12%
Salario Mínimo Vital Móvil
$400 (U$S 90)
$ (U$S 40)
Tasa variación PBI
2,93%
-7%

* El coeficiente de Gini es un número entre 0 y 1, en donde 0 se corresponde con la perfecta igualdad (todos tienen los mismos ingresos) y donde el valor 1 se corresponde con la perfecta desigualdad (una persona tiene todos los ingresos y los demás ninguno). Cuanto más cerca de 0 más igualitaria es la sociedad.




Los años del imperio del neoliberalismo.
 
Presidencias de Carlos Menem (1989/1995 y 1995/1999).

Carlos Saúl Menem gobernó Argentina entre 1989 y 1999. Su primer mandato comenzó en 1989 tras vencer por casi 15 puntos porcentuales (47,2% a 32,4%) al radical Eduardo Angeloz y recibió el gobierno el 8 de julio de 1989, tomando el control de un país que atravesaba una profunda crisis económica e hiperinflacionaria luego del mandato de Raúl Alfonsín.

Con el objeto de estabilizar la situación inflacionaria del país, se aplican recetas económicas de carácter neo-liberal. Se sancionó la Ley de Convertibilidad, impulsada por su ministro de  economía Domingo Cavallo, que estableció la paridad 1 a 1 entre los valores de la moneda nacional y del dólar  estadounidense. De esta manera, se reduciría el aumento de  precios vinculado a la importación de insumos. Privatizó casi todas las empresas estatales, algunas de ellas monopolizadoras de los servicios de electricidad, agua, gas, combustible, correo, transporte y telecomunicaciones. Liberalizó el comercio internacional permitiendo la importación masiva de productos extranjeros, y firmó el Tratado de Asunción que puso en marcha al Mercado Común del Sur (Mercosur) con Brasil, Uruguay y Paraguay, con el objetivo de formar un fuerte bloque económico sudamericano y establecer un mercado común entre sus
miembros. En este primer man ato sucedieron los atentados a la Embajada de Israel y a la AMIA, en 1992 y 1994 respectivamente, en los que murieron casi 100 personas. También se produjo la explosión de la Fábrica Militar de Río Tercero en 1995, hecho por el cual el propio Carlos Menem se encuentra procesado. Dicha explosión dejó numerosas víctimas, entre ellas 7 fatales.(2)
 
La relación del gobierno menemista con la prensa fue tirante casi desde el comienzo, como casi todos los gobiernos de estas tres décadas. Repasemos algunos de estos tironeos:
“Durante la campaña electoral de 1989 el periodista Jacobo Timerman dijo en su programa de televisión La Opinión, que las propuestas de Carlos Menem de crear puertos libres en Martín García e Iguazú le hacían temer que el narcotráfico hiciera pie en la política argentina. Menem entendió que el periodista lo acusaba de participación en actos delictivos y lo querelló por calumnias, causa que jueces de la servilleta mantuvieron abierta durante años para intimidarlo. Pero de ese modo la sociedad tomó nota sobre un fenómeno nuevo en la política argentina, con el que desde entonces resulta ingenuo o intencionado no contar.”
1991: La periodista Liliana Lopez Foresi es censurada y despedida de Canal 13, por pedido de Carlos Menem y a cambio de sacar del aire de canal 7 a Guillermo Patricio Kelly, que venía por entonces denunciando a Ernestina Herrera de Noble por la apropiación de hijos de desaparecidos y de Papel Prensa. 1991 la revista Humor (Nº 294) denuncia 100 casos de corrupción en los 2 primeros años del menemismo, el juicio es iniciado por Eduardo Menem, tiene sentencia favorable de la Suprema Corte (condena de arresto y millonaria indemnización) y llega también a la Comisión interamericana de DDHH. 1992 Menem inicia acciones por injurias contra Enrique Vázquez, quien termina sentenciado a 5 meses de prisión en 1995. 1993 En agosto, luego de publicar en Página/12 una serie de artículos sobre las mafias políticas en la Argentina, le cortaron la cara de un navajazo a Hernán
Lopez Echagüe
. 15 días después, sufrió una golpiza a las puertas del Bingo Avellaneda. 1997 el 25 de enero es asesinado José Luis Cabezas. 1997 a pesar de lo dicho y por decir, en su informe anual, la asociación Periodistas, afirma: “Sin dudas, 1997 fue el año de mayor retroceso para la libertad de prensa en la Argentina desde la restauración democrática de 1983. Si en años anteriores los proyectos de leyes mordaza y la proliferación de juicios amenazaron la consolidación de un derecho tan duramente conquistado, este año el asesinato de nuestro colega José Luis Cabezas, la eclosión de agresiones, amenazas e insultos contra periodistas, la pretensión oficial de considerar a la prensa como un contendiente político y la metafórica incitación del presidente Carlos Menem a ejercer con ella la violencia por medio de la “libertad del palo” colocó a la libertad de pensamiento y de expresión en una situación de gravedad extrema…” 1998, en septiembre Carlos Menem declara que “la libertad de prensa y opinión tiene sus límites” y llamó a aplicar “la ley del palo”, o sea a agredir físicamente a los periodistas, como “compensación” por los “agravios” que estos pudieran infringirle a él o a sus funcionarios. 1998 Dario Lopreite, movilero de AM Del  PLata es amenazado, Magdalena Ruiz Guiñazú es escrachada y a Lanata le dan una paliza en la 9 de Julio. Amenazan de muerte a Hernán Lopez Echagüe.
 
Los asesinatos del periodista, Mario Bonino y del reportero gráfico, José Luis Cabezas, se enmarcó en ese contexto político y social que reflejó una censura a los medios de comunicación y por consecuencia, la falta de pluralidad de voces e intimidaciones que propiciaban el silencio.
Poco antes del asesinato de Bonino, fueron salvajemente atacados los periodistas Mario Bonelli, del Diario Clarín y Radio Mitre, y Hernán López Echagüe, del diario Página 12 y, a su vez, fueron colocados artefactos explosivos en esos medios y también en Editorial Perfil.El ataque a la prensa empeoró cada vez más. La UTPBA realizó en septiembre de 1993, dos meses antes del fallecimiento de Mario, un acto “Por la vida y Contra la Impunidad”, en Plaza de Mayo para denunciar la situación que vivían los periodistas en aquel momento y que hacía eco en los grandes monopolios de comunicación.Ante esta situación, la prensa reclamó una solución al gobierno menemista para que detenga los ataques. El Presidente accedió a reunirse con los periodistas agredidos, pero las agresiones continuaron. Comenzó una ola de denuncias, protestas y dichos sobre mafias en el Gobierno que buscaban silenciar a la prensa.(4)
En 1995, y con las nuevas condiciones establecidas en la reforma constitucional de 1994, se impuso nuevamente en elecciones presidenciales acompañado por Carlos Ruckauf venciendo por 20 puntos porcentuales al candidato del FREPASO, José Octavio Bordón.
El segundo gobierno de Menem (1995-1999) estuvo caracterizado por el aumento de los indicadores negativos, como el desempleo, la pobreza y el trabajo precario no registrado. Se profundiza la crisis de las industrias nacionales con el cierre de fábricas y ferrocarriles. Además la deuda externa aumentó en casi 82.000 millones de dólares. Dichos indicadores se agravarían con el transcurso de los años, dando inicio en 1998 a un período de recesión económica que duraría más de 4 años.
A fines de 1998, la Corte Suprema decide que el Presidente Menem no puede presentarse a elecciones presidenciales por tercera vez consecutiva. Carlos Menem volvería a postularse para presidente en 2003 y obtendría la victoria en primera vuelta, pero  renunciaría a presentarse al ballotage ante una derrota asegurada.(2)
 
Con relación al poder creciente y permanente de los medios de difusión concentrados, el enfrentamiento queda claro como señala aquí la periodista Gabriela Mochkofsky:
En 1992, cuando le preguntaron si se arrepentía de algo, a Menem sólo le vino a la mente haber permitido, con la derogación del artículo 45, que Clarín se convirtiera en multimedios. Para entonces, Menem veía a Clarín no sólo como un adversario político, sino como un grupo de  desagradecidos; había confiado en que, a cambio de aquella medida, el diario se mantuviera como su aliado. Pero Clarín –que había adquirido una nueva fuerza, que le permitía sentarse a la mesa de negociaciones con otro peso– pasó de un tibio apoyo a una cobertura crecientemente crítica, en especial de la política económica y de la corrupción, (…).
Cuando advirtió el cambio, Menem decidió combatir a Clarín con la implacable lógica del mercado, que era la marca de su gobierno: alentó la competencia. Impulsó el crecimiento del CEI, improvisado grupo económico que se lanzó a comprar canales de TV y radios nacionales y del interior. Por un momento –aterrador para la cúpula de Clarín–, llegó a ser el más grande del país. Pero su avance se detuvo tan súbitamente como había arrancado, al deshacerse la ilusión de un tercer gobierno consecutivo de Menem, proyecto al que estaba inextricablemente ligado.(6)
 
Finalmente, repasemos la acertada caracterización de la década de gobierno menemista que realiza Roberto Caballero:

La alianza contra natura del peronismo de Carlos Menem y los mercados de Domingo Cavallo se lo llevó puesto. Así comenzaba la etapa neoliberal en la Argentina. De las leyes de impunidad al indulto y las políticas de reconciliación. Del Plan Austral a la Convertibilidad. El menemismo, que desbancó a Alfonsín prometiendo el salariazo y la revolución productiva, cedió ante el neoconservadurismo y se convirtió en alumno patológicamente aplicado de las recetas del fondomonetarismo y el Consenso de Washington (…) donde había fábricas aparecieron galpones vacíos. Donde había algo de industria nacional comenzó un festival de lo importado. (…) Donde había soberanía se comenzó a hablar de relaciones carnales. Paradójicamente, fue bajo la presidencia de Menem que el Partido Militar cedió protagonismo y hasta dejó de existir la colimba. Su herencia, de todos modos, fue macabra: una sociedad desigual, un Estado corrompido y quebrado, una deuda externa sideral y un corset monetario convertido en bomba de tiempo.(5)
 
Durante su gobierno el peronismo menemista transitó varias elecciones legislativas de medio término, con los siguientes resultados.
 
Elecciones Legislativas de 1991
JUSTICIALISTA  40,22 %
U.C.R.  29,03 %
 
3 de Octubre de 1993
JUSTICIALISTA  42,46 %
U.C.R.  30,23 %
 
14 de Mayo de 1995
ALIANZA FREPASO 28,4 
JUSTICIALISTA 44,9 
 
26 de Octubre de 1997
JUSTICIALISTA  36,33 %
AL. POR EL TRABAJO, LA JUST. Y EDUCACION 36,60 %
 
Cifras finales del desempeño del gobierno de Carlos Menem:
Rubro
1989
1999
Tasa desocupación
9,30%
16%
Tasa subocupación
8,10%
13,50%
Deuda externa
U%S 65.300.000.000
U$S 152.600.000.000
Coeficiente Gini
0,400
0,370
Inflación anual
3080%
-1,80%
Tasa pobreza
38%
18%
Tasa indigencia
12%
6%
Salario mínimo
$ (U$S 40)
$ 200 (U$S)
Tasa variación PBI
-7%
-3,40%




Presidencia de Fernando de la Rúa (1999/2001).

A raíz de los crecientes cuestionamientos hacia el gobierno de Carlos Menem, fundados sobre todo en la corrupción y la incapacidad de combatir del flagelo de la desocupación, fue surgiendo una fuerza política conformada a partir de un acuerdo entre la Unión Cívica Radical (UCR) y el Frepaso, una confederación formada por los partidos Frente Grande, Socialista Popular, Socialista Democrático, Intransigente y Demócrata Cristiano. En 1997 se concretó esa unidad mediante la creación de la “Alianza para el Trabajo, la Justicia y la Educación”, más conocida como “Alianza”.

De sus filas salió la fórmula Fernando de la Rúa- Chacho Álvarez, ganadora de la elección presidencial celebrada el 24 de octubre de 1999 con el 48,5 % de los votos, y una ventaja de 10,5 % sobre el oficialista Eduardo Duhadel (38,27%).(2)
 
El 10 de diciembre, la fórmula aliancista asumió el poder en un clima de esperanza, incluso entre muchos de los que no la habían votado. Sin embargo, ya desde el discurso de asunción, De la Rúa comenzó a socavar su base política, anunciando la necesidad de una serie de subas de impuestos y ajuste de la estructura estatal de considerable magnitud.
El gabinete de ministros, a la postre extremadamente inestable, estuvo compuesto, entre otros, por José Luis Machinea en el Ministerio de Economía, Ricardo López Murphy en Defensa, Adalberto Rodríguez Giavarini en Relaciones Exteriores, Juan José Llach en Educación. Era un gabinete integrado por radicales, frepasistas e incluso cavallistas, y con gran cantidad de economistas liberales.
La situación argentina en materia económica y social era muy delicada: una desocupación que ya superaba holgadamente el 15 % y que subía implacablemente, inseguridad en las calles, desconfianza de parte de los mercados financieros internacionales y una voluminosa deuda externa eran algunos de los principales temas urgentes a tratar en la agenda del gobierno.(2)
En su relación con los poderes fácticos y mediáticos, el gobierno aliancista no fue la excepción, ya que el poder real no residía en el Poder Ejecutivo sino en el establishment. Como ejemplo, puede señalarse que:
 
Durante el medio mandato de Fernando de la Rúa, no hubo tiempo para mucho. Clarín obtuvo algunos beneficios por los que presionó –ventajas impositivas, la desregulación de la venta de diarios y revistas, entre otros—, pero no llegó a conseguir lo que más le importaba: nuevas repetidoras para multiplicar el alcance de Canal 13. Como al resto de los dirigentes políticos, a los delarruistas les molestaba la prepotencia de los ejecutivos y lobistas de Clarín, que llegaron a enviarles con un motociclista, un viernes por la tarde, el texto del decreto que querían que el Presidente firmara.(3)
 
Desde el Ministerio de Economía se habían trazado ciertas medidas financieras, tendientes a encauzar el déficit fiscal reduciendo el gasto estatal, buscando principalmente el beneplácito del Fondo Monetario Internacional (FMI) para adelantar un nuevo empréstito. El gobierno se comprometía a mantener la Ley de Convertibilidad, que ordenaba que un peso tuviera el valor de un dólar.
A partir de febrero de 2001 grandes flujos de fondos empezaron a abandonar el país. Al mes siguiente asumió como Ministro de Economía López Murphy, pero fue repudiado por la oposición, e incluso por los propios radicales, al anunciar el arancelamiento universitario. Tras la renuncia de López Murphy, y en una sorprendente decisión, el gobierno nombró como Ministro de Economía a Domingo Cavallo, hasta entonces identificado por la opinión pública como un símbolo del gobierno de Menem.
El 1 de diciembre de 2001, Cavallo toma la decisión de imponer el corralito, un paquete de medidas económicas que impuso una bancarización total de la economía, mediante la prohibición de extraer dinero en efectivo depositados en bancos públicos y privados. Esta medida, que afectó en gran medida a las clases medias, sumó apoyos en los mercados y organismos financieros internacionales, pero la población comenzó a manifestar un enorme descontento.
Hacia mediados del mes de diciembre se produjeron algunos estallidos entre las clases populares de algunas ciudades de las provincias, llevados adelante por los denominados piqueteros. Concretamente, varios comercios de zonas empobrecidas del interior del país sufrieron saqueos por parte de sectores de la población desocupadas e indigentes.
Algunos analistas políticos atribuyen estas revueltas a un plan desestabilizador orquestado por algunos líderes del Partido Justicialista.
El Cacerolazo.
A partir del día 19 de diciembre de 2001 se produjeron las manifestaciones populares conocidas como el cacerolazo, en las que la gente se agrupaba golpeando ruidosamente cacerolas. Durante ese día se produjeron graves disturbios y revueltas sociales en diferentes puntos de país, con epicentro en la ciudad de Buenos Aires. Durante los graves enfrentamientos entre manifestantes y efectivos policiales, de los cuales fueron los más violentos los que tuvieron lugar en las inmediaciones de la Casa de Gobierno, perdieron la vida al menos 5 personas.
Frente a este panorama, el presidente decidió anunciar por cadena nacional que había decretado el estado de sitio, que suspendía las garantías constitucionales de los ciudadanos. Espontáneamente, miles de personas se lanzaron a las calles, disgustados con las recientes medidas civiles y económicas. Pacíficamente, la población manifestó su descontento durante toda la noche, mientras la policía intentaba alejarlos de la Casa de Gobierno, utilizando gas lacrimógeno; esa noche renunciaba el Ministro de Economía Domingo Cavallo.
El día 20 de diciembre se produjeron nuevos enfrentamientos entre la policía y los manifestantes reunidos en la Plaza de Mayo, frente a la Casa de Gobierno, y en otros puntos del país. Esta vez, se calcularon en 30 los muertos por los diferentes enfrentamientos.
A las 4 de la tarde, visiblemente debilitado, el presidente pronunció un discurso por televisión convocando a la “unidad nacional” y ofreciendo al justicialismo cogobernar el país. Ante los disturbios y el enérgico rechazo popular, el presidente abandona la casa de gobierno en helicóptero. Fernando de la Rúa presentó su renuncia.(2)
 
Como conclusión de este gobierno fallido, que prometió reparar los errores y excesos menemistas y fracasó en el intento, podemos reproducir el texto de Caballero:
Si la herencia recibida fue un lastre pesado, su gobierno se ocupó desde el primer día en averiar la nave, hasta hundirla del todo. Leyes antilaborales, podas salariales, superendeudamiento, un ajuste tras otro, el retorno de Cavallo al Ministerio de Economía, el corralito (…) el estallido social de 2001, con su secuela de más de 30 muertos por la represión policial, la mitad de la población bajo la línea de pobreza y uno de cada cuatro argentinos desocupado.(5)
 
Durante su gobierno la Alianza transitó sólo una elección legislativa de medio término en 2001 y fue derrotado con el siguiente resultado:
P.J. y aliados: 37,4%
Alianza / UCR: 23,1%
 
 
Cifras finales del desempeño del gobierno de Fernando de la Rúa:
 
Rubro
1999
2001
Tasa desocupación
16$
21.1%
Tasa subocupación
13,50%
15,50%
Deuda externa
U$S 152.600.000.000
U$S 166.300.000.000
Coeficiente Gini
0,370
0.393
Inflación anual
-1,80%
-1,5%
Tasa pobreza
18%
 26%
Tasa indigencia
6%
 8%
Salario mínimo
$200 (U$S)
 $200 (U$S)
Tasa variación PBI
-3,40%
 -4,5%
 



Los años posteriores al estallido de la política y la economía.
 
Presidencia de Eduardo Duhalde (2002/2003).

Asume la presidencia de la Nación en forma interina el presidente provisional del Senado, Ramón Puerta. El día 23 de diciembre se reúne la Asamblea Legislativa, que nombra como  presidente provisional de la Nación al hasta entonces gobernador de la provincia de San Luis por el Partido Justicialista, Adolfo Rodríguez Saá. En su discurso en el Congreso de la Nación, el flamante presidente anuncia el “default”, o cesación de pago de las obligaciones por préstamos a los diferentes organismos internacionales de crédito, y a particulares que tuviesen en su poder títulos de la deuda pública argentina.

Una serie de nuevos enfrentamientos, en Casa de Gobierno y en el Congreso Nacional entre
algunas facciones más radicales de los manifestantes que continuaban acercándose a los edificios de gobierno, y las fuerzas de seguridad, ponen nuevamente en jaque la estabilidad de este nuevo gobierno. Se oyen repulsas contra los miembros de la Corte Suprema de Justicia, contra miembros del nuevo gabinete, y contra senadores y diputados, que no contaban con el apoyo popular.
El lema más recordado de los manifestantes era el “que se vayan todos”, que resumía el descontento que sufrían las gruesas mayorías de la población, respecto de la clase dirigente. Algunos enfrentamientos tuvieron lugar dentro del palacio del Congreso de la Nación y se produjeron pequeños incendios y rotura de cristales y mobiliario. Sin el apoyo de importantes gobernadores, aún de algunos de su mismo partido político, el efímero presidente de la Nación, Rodríguez Saá decide presentar su renuncia al cargo, hacia el día 30 de diciembre.
Asume la presidencia en forma interina el hasta entonces presidente de la Cámara de  Diputados, Eduardo Camaño. El Partido Justicialista propone a Eduardo Duhalde como presidente provisional. El 31 de diciembre la Asamblea Legislativa aprueba la propuesta por gran mayoría, y Duhalde asume el cargo el día 2 de enero de 2002. Pocos días después de su acceso al poder, el nuevo primer mandatario dispuso sus primeras medidas para hacer frente a la crisis económica: abandono del tipo cambiario fijo, devaluación del peso, pesificación de la economía (incluidos depósitos bancarios) y la distribución de planes sociales para atenuar los efectos de una economía en recesión que había incrementado la pobreza e indigencia hasta índices nunca vistos antes en la Argentina.
En abril de 2002, el ministro de Economía, Jorge Remes Lenicov, dimitió ante las protestas suscitadas por el denominado “Plan Bonex”, que preparaba junto a Duhalde para canjear por bonos de deuda pública los depósitos bancarios a plazo inmovilizados. Los demás miembros del gabinete pusieron también sus cargos a disposición del presidente, el cual aceptó, entre otras, la renuncia del jefe de gobierno, Jorge Capitanich, y designó titular de Economía a Roberto Lavagna; quien anunció que no se produciría el retorno a un tipo de cambio fijo (siguiendo así las recomendaciones del FMI) y que persistirían las restricciones bancarias. El gobierno vio cumplidos algunos de sus principales objetivos en junio: el Senado derogó la llamada Ley de Subversión Económica, se acordó un pacto fiscal con los gobiernos provinciales para reducir en un 60% su déficit, y se dispuso un nuevo Plan Bonos. Pero el eje del programa gubernamental, cumplir las exigencias del FMI para recuperar su ayuda económica, generó todo tipo de actitudes opositoras y agudizó la conflictividad social. Pese a que la crisis continuó, el gobierno intentó normalizar progresivamente el sistema financiero; en noviembre de 2002, casi un año después de su implantación, finalizaron las restricciones para retirar efectivo de cuentas corrientes (acababa así el llamado “corralito”), y en marzo de 2003 se levantaron las limitaciones para retirar fondos de depósitos a plazo fijo (el denominado “corralón”).(2)
 
En cuanto a las presiones que el gobierno de Duhalde recibió de los poderes fácticos debemos señalar que:
 
La crisis de diciembre de 2001 amenazó con devorar a Clarín. Para sobrevivir mientras renegociaba su deuda en dólares con acreedores externos, logró –con un lobby “intenso”, según admitió uno de los negociadores del grupo– que el presidente interino Eduardo Duhalde y legisladores del oficialismo y la oposición en el Congreso sancionaran una ley de cram down, que impedía que acreedores externos se quedaran con empresas argentinas declaradas en quiebra. La ley fue derogada por presión del FMI, pero Clarín logró que se sancionara otra con el mismo objetivo –llamada “de bienes culturales”–, aun más a su medida que la anterior”.(3)
 
Desde el exterior, presuntos especialistas objetivos y prestigiosos aconsejaban al país dejar la soberanía de lado para encarar la solución a los problemas económicos. Por entonces se llegó a decír:
“Una afirmación: “La Argentina no tiene soberanía. Todos los días aparecen de rodillas en Washington, implorando por un préstamo más.” Otra: “No es concebible que los países ricos, en lugar de condonarle deudas al Africa, le den más plata a la Argentina, sólo para ver luego ese dinero fugarse hacia cuentas bancarias en Miami.” Una tercera: “En la Argentina no hay estrategia. Todo es fortuito y gobernado por la oportunidad o la presión del momento. Ese es un contexto en el que tener dólares y cuentas offshore es la única estrategia sensata.” Otra más: “¿Cómo tratar con un gobierno sediento de poder, conducido por oscuros personajes?” Y sigue: “La clave es saber cuán desesperados necesitan estar para rendirse ante la realidad. Cuánto están dispuestos a sacrificar al servicio de sus ambiciones egoístas.”
“Dijimos que esta crisis es peor y más peligrosa que cualquier cosa que la Argentina o cualquier otra economía emergente grande haya visto en las últimas décadas. Están siendo destruidos los cimientos mismos de una sociedad moderna. (…) “Nuestra receta de que se renuncie a la soberanía financiera y económica de la Argentina por unos años no fue recibida con el mismo consenso. Los que la objetan ven en ella un ataque al orgullo nacional. Esta percepción es equivocada: un país es mucho más que un conjunto de normas monetarias, financieras y fiscales. No se renuncia a la identidad y el orgullo nacionales al aceptar que unos cuantos extranjeros controlen la implementación de un conjunto de normas cuidadosamente diseñadas para no interferir con la soberanía política, y aprobadas por el Congreso argentino. Dejemos la retórica y el orgullo de lado. La situación es demasiado grave. (…) una reforma de los sistemas impositivo y de coparticipación que vaya mucho más allá de la discusión pequeña de estos días; protección de los derechos de propiedad y estabilización definitiva de las reglas de juego; una reforma laboral más de acuerdo con las características del ciclo económico argentino.
Empiecen ahora y elijan en 2003 al candidato que haga de esta propuesta su bandera. (…). No hay fondos del FMI que puedan cubrir esta brecha. Por desgracia, para recuperar la confianza no bastará el mero anuncio de una estrategia de largo plazo sólida: tiene que ser creíble.(…) “Si la Argentina quiere tener acceso a una política monetaria sólida, hay que traer a un banquero central internacional reconocido para que la conduzca con un juego de normas estrictas acordadas entre la Argentina y sus asesores. Si la Argentina quiere aumentar su credibilidad sobre la base de una buena política fiscal, puede prometer un ajuste menos pesado que en la opción uno, pero con un supervisor internacional como testigo de las transacciones clave (…)
“De hecho puede ser la única opción de Duhalde para mantenerse en el poder y para que la transición al próximo gobierno se dé en un ambiente democrático y ordenado. Por supuesto que los políticos pueden llegar a despilfarrar los logros: aparentar que aceptan un programa serio buscando utilizar los recursos adicionales para su propia satisfacción.(7)
 
El 26 de junio de 2002, se produce la Masacre de Avellaneda en la que el gobierno nacional ordenó la represión de  na manifestación de grupos piqueteros. Ante este hecho Duhalde anticipó seis meses el llamado a elecciones presidenciales y anunció que no iba a volver a presentarse.(2)
 
Cifras finales del desempeño del gobierno de Eduardo Duhalde:
Rubro
2002
2003
Tasa desocupación
 21.1%
 19%
Tasa subocupación
 15,5%
 17.7%
Deuda externa
 U$S 166.300.000.000
 U$S 164.600.000.000
Coeficiente Gini
 0,393
0,400 
Inflación anual
 -1,5%
 3,7%
Tasa pobreza
26% 
 39%
Tasa indigencia
 8%
 16%
Salario mínimo
$200 (U$S)
 $200 (U$S 85,76)
Tasa variación PBI
 -4,5%
 8,8%




Los años de la reconstrucción y la reparación.
 
Presidencia de Néstor Kirchner (2003/2007).

El 27 de abril de 2003 se realizó la primera vuelta de elecciones para elegir presidente. Cinco candidatos reunieron la mayoría de los votos: Carlos Menem (24%), Néstor Kirchner (22%), Ricardo López Murphy (16%), Adolfo Rodríguez Saá (14%) y Elisa Carrió (14%).

 
Carlos Menem, el candidato triunfante por mayoría relativa en la primera vuelta, no se presentó a la segunda vuelta al conocer los resultados de las encuestas que señalaban un porcentaje de sufragios en su contra del orden del 70% y por lo tanto resultó elegido el presidente Néstor Kirchner, quien asumió su mandato el 25 de mayo de 2003 hasta el 10 de diciembre de 2007.
Kirchner asumió confirmando al ministro de economía de Duhalde, Roberto Lavagna, y su política económica siguió los mismos lineamientos que la de su antecesor, manteniendo la devaluación de la moneda mediante una fuerte participación del Banco Central en la compra de divisas, impulsando mediante las exportaciones un crecimiento económico con tasas del PBI cercanas al 10%. Por otro lado logró sacar al país de la cesación de pagos, canjeando deuda por nuevos bonos indexados por la inflación y el índice de crecimiento económico. Los índices de pobreza y de desempleo disminuyeron notoriamente.
Durante el gobierno de Kirchner, Argentina y el Fondo Monetario Internacional mantienen una relación distante. Una de las principales medidas de su gestión fue cancelar por anticipado la totalidad de la deuda con este organismo internacional por un monto de 9.810 millones de dólares, con el objetivo declarado de terminar con la sujeción de la política económica a las indicaciones del FMI. Durante el año 2005, se realizó el canje de la deuda, que iniciaba las renegociaciones por los bonos que habían quedado en default desde 2001.
Kirchner llevó adelante una activa política para promover los derechos humanos, incorporando a su gobierno a reconocidos integrantes de organizaciones de derechos humanos. Además, impulsó el enjuciamiento a los responsables por crímenes de lesa
humanidad ocurridos durante los años 70, realizados por la Triple A y por el gobierno del Proceso de Reorganización Nacional. Para conseguirlo, fueron anuladas las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, las cuales mantenían frenados dichos juicios desde el gobierno de Raúl Alfonsín.
Desde el 19 de junio de 2003, por decreto presidencial, se renovó la Corte Suprema, todos los candidatos a integrarla deben pasar una etapa de exposición pública que tiene que presentar el Poder Ejecutivo en los principales medios de comunicación de todo el país. El curriculum del nominado (o los nominados) debe ser publicado y promocionado en el sitio web del Ministerio de Justicia y puede ser discutido por ONGs, asociaciones de Derecho, universidades, organizaciones de Derechos Humanos, y cualquier ciudadano que así lo desee. Luego de un período de tres meses, el Presidente, sopesando los apoyos y rechazos a la candidatura, queda habilitado para presentar la nominación al Senado, que debe decidir si aprueba o no que la persona propuesta por el Presidente forme parte de la Corte, necesitándose una mayoría de dos tercios para dicha aprobación.
La renovación de la Corte Suprema de Justicia durante los primeros años del gobierno de Kirchner, con la designación del Dr. Eugenio Raúl Zaffaroni en 2003, y de las Dras. Elena Highton de Nolasco y Carmen María Argibay en 2004, fue vista y es usualmente reconocida por la oposición como un paso positivo, que brinda más independencia al Poder Judicial y equilibra la Corte tanto ideológicamente como por género
Desde los sectores de derecha o liberales se han criticado estas políticas como contrarias a la reconciliación nacional. Desde la izquierda, en cambio, se le critican gestos contrarios a los Derechos Humanos, como las represiones a algunas manifestaciones en la Patagonia y el envío de tropas argentinas a Haití en el marco de la MINUSTAH de las Naciones Unidas.
A nivel internacional, Kirchner formó parte de un grupo de mandatarios de varios países latinoamericanos, junto con Lula (Brasil), Tabaré Vázquez (Uruguay), Evo Morales (Bolivia), Michelle Bachelet (Chile), Rafael Correa (Ecuador) y Hugo Chávez (Venezuela), de tendencias anti-liberales. Uno de los momentos más destacados de la política internacional, fue la IV Cumbre de las Américas de 2005, realizada en Mar del Plata, en la que el gobierno de Kirchner impulsó exitosamente, junto a otros gobiernos latinoamericanos, la oposición a la firma del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), impulsado por Estados Unidos, estableciéndose una nueva política continental con eje en la creación de empleo decente. En sentido coincidente, Argentina apoyó la decisión de formar la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), cuya constitución se concretó en 2008.
Conflictos.
En las elecciones de 2005 (gobernadores y legisladores nacionales) se produjo una ruptura entre el kirchnerismo y el duhaldismo, que llevó a la exclusión de éste último del Frente para la Victoria y al enfrentamiento electoral entre ambos sectores. La confrontación fue especialmente destacada respecto al cargo de senador nacional por la Provincia de Buenos Aires. En esa oportunidad el FPV llevó como candidata a Cristina Fernández de Kirchner, mientras que el duhaldismo con el Partido Justicialista presentó a Chiche Duhalde, resultando ganadora la primera.
Tras las elecciones legislativas de octubre de 2005, Kirchner ha obtenido una mayoría a nivel nacional y ha logrado desplazar a Duhalde del control del aparato político del conurbano bonaerense. Esto se ha reflejado en importantes cambios en el gabinete — fundamentalmente la sustitución de Roberto Lavagna por Felisa Miceli en el ministerio de economía.
No obstante el control del Congreso, Kirchner continuó preferiendo, en reiteradas ocasiones, hacer uso de decretos de necesidad y urgencia en lugar de seguir los trámites ordinarios previstos para la sanción de leyes. Desde su asunción y hasta mayo de 2006, fueron sancionados 201 decretos de necesidad y urgencia; unos 67 decretos por año de promedio, frecuentemente comparados con los 55 por año de Carlos Menem.
En 2004 los pobladores de la ciudad de Gualeguaychú iniciaron un amplio movimiento de oposición a la instalación de dos plantas de celulosa en la orilla uruguaya del Río Uruguay, que derivó en un conflicto diplomático entre ambos países. El conflicto llevó a una frustrada mediación de Juan Carlos I de España, una demanda argentina ante el Tribunal Internacional de La Haya y a la relocalización de una de las dos plantas.
Durante los dos últimos años de su mandato se aplicaron crecientes restricciones a las exportaciones de carne y controles de precios, con el fin de controlar la inflación y el aumento del precio de los alimentos.
En abril de 2007 se produjo se descubrió una serie de maniobras delictivas realizadas por la empresa multinacional Skanska, de origen sueco; algunos políticos de la oposición sostuvieron que algunos funcionarios del gobierno habían cometido
ilícitos relacionados con el caso, algo que el Ministro del Interior negó. A mediados de ese mismo año, la ministra de economía Felisa Miceli se vio envuelta en un escándalo, debido al hallazgo casual de una bolsa con gran cantidad de dinero en el baño de su despacho, que llevó a su renuncia y abrió una investigación penal en el curso de la cual fue procesada por encubrimiento y destrucción de intrumento público.
Durante el año 2007 se produjeron varias crisis, en particular enfrentamientos con los representantes de los productores rurales por las retenciones y serios cuestionamientos a la probable manipulación de datos estadísticos a través del Indec.
No obstante las dificultades en que transcurrió el último año de su mandato, y a pesar de los pronósticos negativos causados por ciertas derrotas de sus aliados, el apoyo popular a su gestión se vio incrementado, y el Frente para la Victoria volvió a ganar
en las elecciones presidenciales de 2007, duplicando los votos obtenidos en 2003.(2)
 
Durante su primer gobierno, el Frente para la Victoria transitó una elección legislativa de medio término con el siguiente resultado:
Elección Diputados 2005
Triunfo del Frente para la Victoria  29.9%
 
Cifras finales del desempeño del gobierno de Néstor Kirchner:
Rubro
2003
2007
Tasa desocupación
 19%
7,8% 
Tasa subocupación
 17.7%
 8,3%
Deuda externa
 U$S 164.600.000.000
 U$S 124.600.000.000
Coeficiente Gini
0,400 
 0,335
Inflación anual
 3,7%
 8,5%
Tasa pobreza
 39%
 27% (CEPAL)
Tasa indigencia
 16%
 8,2%
Salario mínimo
 $200 (U$S 85,76)
 $ 980 (U$S 311,21)
Tasa variación PBI
 8,8%
 8,5%
 



Presidencias de Cristina Fernández (2007/actualidad).

El 10 de diciembre de 2007 asumió la presidencia Cristina Fernández, que en los primeros días de su mandato continuó los lineamientos generales del gobierno de su esposo. De ese modo, una mujer resultó elegida Presidenta de la Nación por primera vez en la historia argentina.(2)

 
Resultados del 28 de Octubre de 2007.
Alianza Frente para la Victoria  44,92 %
Confederación Coalición Cívica 22,95 %
 
En los inicios de la gestión de Cristina Fernández se estableció un aumento de 20% de las tarifas mínimas de colectivos, trenes y subtes, el cual entró en vigor en enero de 2008. Dichas tarifas se encontraban con precios congelados desde el año 2001, y desde entonces el Estado compensaba con subsidios los costos operativos y de sueldos que las empresas no podían pagar. Inicialmente se previó que el aumento de tarifas permitiría bajar los subsidios (que a fines de 2007 equivalen a $2.700 millones). El Defensor del Pueblo, Eduardo Mondino, manifestó que dicho aumento “es un premio a la ineficiencia”.
El 21 de octubre de 2008, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció que elevaba un proyecto al Congreso para poner fin al sistema de AFJP y organizar un nuevo sistema de reparto estatal de jubilaciones y pensiones. Esta decisión se fundamentaba en el hecho de que la Constitución Argentina (Artículo 14 bis) ordena que la seguridad social sea otorgada por el Estado y en la poca eficiencia del sistema privado, una vez que era el mismo Estado quien ya pagaba, en ese momento y en la práctica, la mayor parte de las jubilaciones.
A los pocos días de haber asumido el mandato, el FBI arrestó a cuatro supuestos agentes venezolanos en Florida, relacionados con el escándalo del maletín, que habrían estado intentando chantajear a Antonini Wilson, protagonista del escándalo, para que mantuviera silencio. Según el FBI, el gobierno venezolano habría apoyado monetariamente la campaña presidencial de Cristina Fernández y los 800 mil dólares incautados a Antonini Wilson solamente serían uno de varios montos entregados. La presidenta argentina calificó las acusaciones federales estadounidenses como “operación basura”. Dicho escándalo deterioró sorpresivamente las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Argentina, las cuales comenzaron a recomponerse a principios de febrero del 2008 tras una reunión de la presidenta con el embajador Anthony Wayne.
El día 12 de marzo de 2008, productores agropecuarios interrumpieron la libre circulación en distintos puntos del país. Los mismos reclamaban que el gobierno disminuyera los gravámenes que se aplicaban a sus productos (entre 43 y 49% para las exportaciones de soja, entre 37 y 45 % para las de girasol, y 25% para maíz y trigo). El paro duró hasta el 18 de julio después de que el vicepresidente Julio Cobos definiera la votación en contra de las retenciones. Este conflicto afectó negativamente a la imagen del gobierno.
Durante la tregua del paro patronal agropecuario de abril de 2008 en Argentina se desata un conflicto entre el gobierno y el grupo multimediático Clarín por las acusaciones de uno y otro lado sobre la libertad de expresión, el rol de los monopolios de prensa en la información de actos e ideas de gobierno, y la supuesta tergiversación de imágenes acusadas de discriminatorias por la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires.(2)
 
En medio de la erróneamente denominada “crisis del campo”, ya que se trató de la rebelión de los grupos vinculados con las exportaciones de granos (aunque contó con bastante apoyo popular) los poderes fácticos aparecieron de nuevo de la mano
del poderoso Grupo Clarín:
 
Cristina Kirchner no llevaba cien días en el gobierno cuando se produjo la ruptura, por razones que detallo en Pecado Original. Clarín se alineó con la llamada protesta “del campo”; (…) Ésta era la situación cuando Kirchner murió súbitamente. Parecía que Clarín había ganado: el día de luto nacional la Bolsa premió al Grupo con una suba espectacular del 49% en sus acciones. En el año subsiguiente, la mayoría de las demandas contra Clarín fueron demoradas en los tribunales y la Presidenta
bajó el tono del enfrentamiento público.(3)
 
El gobierno enfrentó la crisis económica de 2008 con una serie de medidas, impulsando la industria automotriz (que batió el récord de producción en 2011 totalizando 828.771 unidades fabricadas) y dando créditos a trabajadores y empresas.
En 2009 sancionó una nueva ley de medios que reemplazó a la Ley de Radiodifusión vigente desde 1980. Dicha ley fue aprobada con el apoyo de diferentes fuerzas políticas, tanto del oficialismo como de una parte de la oposición, y generó tanto apoyos como rechazos, a la vez que derivó en varios fallos judiciales que impiden su total aplicación.
El 29 de octubre de 2009, la presidenta Cristina Fernández firmó el decreto 1602/09 que dispuso la Asignación Universal por Hijo, un ingreso fijo para todos los menores de 18 años que no recibieran ingresos familiares de origen salarial. Inicialmente era de 180 pesos, suma que periódicamente se ha visto aumentada, llegando a 270 pesos para octubre de 2011.(2)
 
Esta medida, una de las más acertadas, innovadoras y que le dio más frutos al gobierno, dio un impulso muy grande al mercado interno argentino, uno de los motores del modelo económico kirchnerista, además de las conocidas ventajas sociales:
(…) el importe del (…) de los cuales se percibe el 80 %, mientras que el 20 % se acumula todos los meses, hasta mediados de marzo del próximo año, oportunidad en el que el saldo acumulado es pagado previa presentacion de la Libreta Nacional de Seguridad Social, Salud y Educación, en la cual se dejan constancias de que al menor se le han hechos los controles sanitarios y/o médicos, y que ha concurrido al colegio. Este tipo de transferencias, desde el punto de vista de la distribución de la renta, es progresivo. Se estima que aproximadamente 3,6 millones de niños reciben cada mes la asignación. Una diferencia fundamental con modalidades anteriores, es que es la mujer la que cobra la asignación la mayoría de las veces, y no los hombres que (en algunos, mas no todos los casos) cobraban dinero por hijos que ni siquiera eran parte de su propio nucleo familiar, sino de familias anteriores.
Según estudios del Centro de Estudios e Investigaciones Laborales dependiente de Conicet la pobreza total del país se redujo del 26 % al 22,6 % en 2010, sacando de la pobreza entre 1,4 y 1,8 millones de personas, de las cuales entre 0,7 millones y 1,1 millones son chicos.Siguiendo la misma tendencia la indigencia disminuyó de 7,5 % a 3,4 %. Además la brecha entre ricos y pobres, que luego de la crisis económica de 2002 se situaba en 39,4 veces, cayó del 24,8 en 2009 a 14 veces en 2010, llegando al nivel mas bajo desde 1986 y posicionando a Argentina nuevamente como el país mas igualitario de Latinoamérica, ya que en 1994 había sido superado por República Dominicana. Por otra parte la matrícula escolar ha aumentado en 27 % el número de chicos escolarizados a nivel nacional.En octubre de 2010 las asignaciones fueron aumentadas de 180 a 220 y luego en octubre de 2011 a 270 pesos. Asimismo a partir de mayo de 2011 se extendió la cobertura a mujeres embarazadas con 12 semanas de gestación. Y el 12 de septiembre de 2012 por cadena nacional, se anuncio el aumento del 25,9 % quedando así un monto de $340.(8)
 
En un proceso iniciado por Néstor Kirchner desde el 2003 hasta el 2009, duplicó la clase media en la Argentina, que pasó desde los 9,3 millones a los 18,6 millones en ese último año. Esto transformó a la Argentina en el país con mayor crecimiento de dicho segmento de la población en toda  América Latina.
Durante 2010 se celebró el Bicentenario de la evolución de Mayo con eventos en varias partes del país. En la ciudad de Buenos Aires, el gobierno nacional organizó el principal evento conmemorativo del año que se desarrolló principalmente en un tramo de la más importante arteria de la ciudad, la Avenida 9 de Julio, en el que se encontraron representadas las provincias y países invitados. El 27 de octubre de ese año falleció el ex presidente Néstor Kirchner de un paro cardiorespiratorio, durante el mandato de su esposa.
El día el 15 de julio de 2010 la República Argentina aprobó los matrimonios entre personas del mismo sexo. De esta forma, el país se convirtió en el primero de América Latina en reconocer este derecho en todo su territorio nacional. Además, fue el décimo
país en legalizar este tipo de unión a nivel mundial.(2)
 
La democracia ya era mayor de edad y el gobierno se afirmaba alejándose cada vez más de los años de la debacle neoliberal, debido a sus medidas acertadas y la debilidad de las propuestas opositoras. Por ese motivo el Grupo Clarín, que llegó a aglutinar casi todas las fuerzas opositoras bajo su sombra, atisvaba de esta manera el horizonte para sus intereses:
 
Poco después del triunfo de Cristina en las primarias de agosto, que prenunció su cómoda reelección de octubre, un ejecutivo de Clarín me confió, con profundas ojeras, que esperaban lo peor: la enemistad de la Presidenta sólo había crecido y nadie veía una salida negociada. La pelea por la supervivencia sería cruenta. ¿Cómo resistir cuatro años más?
La respuesta parece descansar más en las decisiones que tomen los accionistas de Clarín que en un improbable cambio de posición del Gobierno, que parece haber aprendido, al cabo de la experiencia de treinta años de democracia y de sus propias peripecias, que el juego de la concesión y el chantaje sólo beneficia al Grupo.(3)
 
El gobierno de Cristina Fernández, junto con el de su marido, implementaron durante esta década un modelo de país opuesto al de los diez años de menemismo, incluso deshaciendo muchas de las medidas de gobierno de Menem. Los resultados fueron, por ese hecho, muy auspiciosos y repararon muchas de las heridas y carencias de aquella década. Como bien señala Caballero:
¿Qué cosa le aportó el kirchnerismo a la democracia en estos últimos años? El sentido de reparación. Puso esperanza donde había desazón. Estado donde no había nada. Proteína animal donde había apenas mate cocido. Puestos de trabajo donde faltaban. Fábricas abiertas en galpones cerrados. Dignidad donde había subordinación carnal.
Justicia contra la impunidad. Memoria sobre el olvido. (…) La democracia arrastra y seguirá arrastrando muchos problemas, durante un largo tiempo. Los desafíos que quedan son enormes y la coyuntura pesa como un elefante en el pecho. (…) en los que el dictador Jorge Rafael Videla murió estando preso en una cárcel común,  Y la FAO, la agencia de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, y no la propaganda oficial, acaba de  conocer que Argentina llegó al “hambre cero” junto a otros once países de América Latina.(5)
 
Con el estallido del escándalo mundial causado por las revelaciones del sitio WikiLeaks, se conocieron los entretelones del poder del Grupo Clarín a través de los años y del papel de algunos políticos y periodistas durante la llamada “crisis del campo”. Por ejemplo, esto decía la embajada de los EE.UU. en esos años:
“Clarín tiene el poder de marcar la agenda política y a menudo se lo define como un grupo con la capacidad de derrocar gobiernos. Esto es cierto al grado que Clarín sigue de cerca el curso de la opinión pública, la que mide de forma continua a través de empresas encuestadoras. Se dice que lo que más teme Kirchner, y que es lo primero que examina cada mañana, es la tapa de Clarín. Igual que el Presidente Kirchner, lo primero que hace todas las mañanas la Embajada de Estados Unidos es leer la primera plana de Clarín. Dependiendo de cómo se presente cada tema, un titular de Clarín puede desencadenar reacciones negativas. Aunque la Embajada y Clarín pueden tener una relación espinosa porque el diario no siempre se maneja de la manera responsable que nos gustaría, sí tenemos una sólida relación de trabajo. Nos comunicamos con todos los niveles de la administración, con la participación
diaria con los editores de Clarín y los periodistas en relación con las relaciones bilaterales, y los incluimos rutinariamente en los programas de capacitación en los EE.UU. Además de colocar nuestros artículos de opinión, Clarín reconoce que nosotros apoyamos activamente a sus periodistas en su desarrollo profesional.
 (3)
 
En medio de una campaña de prensa de los grupos mediáticos concentrados que acusan al gobierno de no respetar la libertad de prensa, la prestigiosa organización no gubernamental internacional Reporteros Sin FronterasArgentina, en su informe (Barómetro de la Libertad de Prensa) de 2011 está calificada como de “Situación satisfactoria”, lo que la coloca al tope del ranking de Latinoamérica, y en el mismo escalafón de los EE.UU., Gran Bretaña, Francia, España y Australia”.(9)
 
En el contexto de una crisis económica mundial que parece no tener fondo, a nivel mundial empiezan a buscarse soluciones distintas a las adoptadas por los países europeos, y allí resalta la historia reciente de la democracia argentina. Esto se refleja en las opiniones de renombrados economistas internacionales que citan tanto lo sufrido por nuestro país como así también sus logros a través de esta década post neoliberal:
 El Premio Nobel de economía Paul Krugman sostuvo que la de Argentina es “una extraordinaria historia de éxito“, y consideró que al país le ha ido tan bien como a Brasil, de quien se habla positivamente sobre su integración al BRIC junto a Rusia, India y China; pero no  se reconoce de la misma manera la evolución argentina porque pondría en evidencia lo equivocado de “los reportes económicos”.“Matt Iglesias, quien acaba de estar en la Argentina, escribe acerca de cómo el país se recobró luego de salir de la ‘Ley de Convertibilidad’ de un peso-un dólar. Como él dijo, es una extraordinaria historia de éxito que deja enseñanzas para la eurozona”, reporta Krugman.“Simplemente quisiera agregar algo”, agrega el economista en su columna del New York times, “la cobertura de prensa de la Argentina es otro de esos ejemplos de cómo el conocimiento convencional (sobre economía) hace -de manera aparente- imposible acceder correctamente a la información.“Y, en cambio, los comentarios sobre la Argentina tienen un tono más que negativo: la Argentina es
irresponsable, está renacionalizando sus industrias, tiene un discurso populista, así que les deber ir muy mal, sin importar lo que los estudios indiquen.”(10)
 
Dijo la líder del socialismo francés, Segolene Royal sobre la crisis argentina:

En los años 90, la Argentina se desangra, los planes del FMI chocan unos contra otros y al cabo de 4 años derecesión, llega la debacle económica, financiera y social. La obsesión de la reducción del déficit presupuestario asfixió totalmente la economía y engrosó la deuda en tales proporciones que el país entra en cesación de pagos y debe devaluar en medio de un desastre.
En esa época todo se derrumba: más de la mitad de los argentinos se encuentran en la más extrema pobreza, la clase media sufre una masiva degradación, el desempleo llega al 25 %, las empresas quiebran, se vuelve al trueque, los supermercados son asaltados por multitudes encolerizadas, violentas manifestaciones producen cerca de 40 muertos. En 2002, el PBI baja al 20%.
(Desde 2003) Negocia con firmeza y tenacidad una reestructuración radical de la deuda argentina, con una condonación del 75%, finalmente aceptada en 2005 y en 2010 por casi el 93% de su monto total. Los mercados lo desprecian y, aún hoy, Argentina no tiene todavía acceso a ellos porque le quedan dos litigios para resolver: su deuda con el Club de Paris (6.700.000 millones de dólares sin los intereses), y el desinterés de un pequeño grupo de acreedores que han rechazado la reestructuración (…). Sus políticas de apoyo al empleo y el consumo demuestran los gastos productivos y fiscalmente rentables. En 2006, el país se da el lujo de saldar de un golpe la deuda contraída con el FMI(9.500.000 millones de dólares). El gobierno argentino declara que no es no es cuestión de que los responsables de la catástrofe de 2001 – 2002 metan nuevamente su nariz en la conducción de los negocios públicos. Cristina Kirchner revió la privatización de las jubilaciones, realizada en 1994, y extendió a 3 millones más de argentinos el beneficio de las pensiones nacionalizadas en 2008. Creó un subsidio universal dedicado a las familias pobres con la condición de la
escolarización de los niños
. Esta “prima” de las “bolsas familia” puesta en marcha en Brasil por Lula permitió a millones de familias de salir de la indigencia invirtiendo en la educación básica en zonas populares.Profundizó el apoyo del Estado a la reindustrialización del país sin temor a enfrentarse al reproche del “proteccionismo” extendiendo la lista de los sectores en los que las importaciones deben ser rigurosamente equilibradas por las exportaciones o por inversiones en el país.
Pero Electrolux y numerosos fabricantes de automóviles instalados en otros lugares, se establecen en Argentina porque la condición de acceso a ese mercado se vuelve solvente.Cristina Kirchner tiene una cualidad eminente: el coraje político. Algunos le reprochan ir duramente a los conflictos pero los argentinos pagaron muy caro la impotencia de gobernantes que no gobernaban más que para ser doblemente rigurosos. Esto es la lección que saco del severo enfrentamiento que la opuso en 2008, al poderoso sector agro-alimentario que iba viento en contra de su proyecto de aumentar el 10% los impuestos a la exportación se soja.El debate se focalizó en la independencia del Banco central, garantizado por la Constitución, y dio lugar a una victoria jurídica y política de la presidenta que tuvo el buen sentido de no dejarse impresionar por el establishment financiero. El desempleo, bajo el mandato de Néstor y Cristina Kirchner, ha retrocedido fuertemente (7% según las cifras oficiales) pero la pobreza reina todavía en las “villas miserias”, los barrios marginales argentinos, aún si las políticas sociales han mejorado, la vida de muchos pobres y el trabajo informal, sin derechos ni protección, se mantienen. Pero el país puede estar orgulloso de sus resultados 
El premio Nobel de Economía, Paul Krugman ya había elogiado la salida del país de la crisis de 2001. “Argentina sufrió mucho entre 1998 hasta 2001 cuando trataba de ser ortodoxo y hacer lo correcto”, señaló. “Después de cesación de pagos a finales de 2001, pasó por una grave recesión breve, pero pronto comenzó una rápida recuperación que se prolongó por mucho tiempo”, agregó.Y afirmó que “el ejemplo de Argentina sugiere que por defecto el default es una gran idea, el caso contrario sería una cesación de pago en Grecia.(10)
 
En cuanto a las causas del gran crecimiento de la economía y los índices sociales argentinos, un estudio señala que:
Si bien el proceso de crecimiento que atravesó Argentina tuvo lugar en el marco de una mejora en las condiciones prevalecientes en los mercados internacionales, no fue esta su causa principal, ni mucho menos la única. Por el contrario, fue la demanda interna el motor fundamental sobre el que se sustentó la importante fase de crecimiento de los últimos años. Al evaluar la contribución de los distintos componentes al incremento de la demanda global en el periodo comprendido entre los años 2003 y 2010, se observa que el consumo doméstico, tanto público como privado, y la inversión tuvieron un rol protagónico en términos de su contribución al crecimiento, mientras que las exportaciones, a pesar de su fuerte expansión en términos históricos, dieron cuenta de algo menos de 10%.
El proceso de “primarización” fue generalizado entre los principales exportadores de América Latina. Este proceso se expresa en el crecimiento relativo de las exportaciones intensivas en recursos naturales, y en la caída en importancia de las exportaciones de productos diferenciadas y de alto contenido tecnológico. Este proceso es muy fuerte en Colombia, Perú y Brasil, y acentúa la dependencia del cobre en Chile. La excepción a este proceso es Argentina.(11)
 
El 23 de octubre de 2011, Cristina Fernández fue reelecta para el cargo de presidente con el 54,11% de los sufragios, y recuperó la mayoría parlamentaria que había perdido en los comicios legislativos de 2009. Su compañero de fórmula fue Amado Boudou, actual vicepresidente de la Nación.
Bajo su gobierno se recuperó la mayoría accionaria de la anteriormente privatizada Yacimientos Petrolíferos Fiscales, la mayor empresa del país, obteniendo el proyecto de ley la mayor aprobación en el Congreso desde el 2003.
Tras la muerte de Nestor Kirchner, Hugo Moyano, aliado importante y secretario general de la CGT, se distancia del gobierno y se une al peronismo opositor.(2)
 
Durante su segundo gobierno, el Frente para la Victoria transitó una elección legislativa de medio término en 2009, con un ajustado triunfo a nivel nacional pero perdiendo en la provincia más grande, Buenos Aires:
 
Frente para la Victoria-Partido Justicialista: 31,2%
Acuerdo Cívico y Social: 30,7%
 
En 2011, la presidente Cristina Fernández se presenta a la reelección y triunfa con el siguiente resultado:
Fernández de Kirchner–Boudou (Alianza Frente para la Victoria) 54,11%
Binner-Morandini  (Alianza Frente Amplio Progresista) 16,81%
 
Cifras finales del desempeño del primer gobierno de Cristina Fernández:
Rubro
2007
2011
Tasa desocupación
7,8%
 8,1%
Tasa subocupación
 8,3%
 9,3%
Deuda externa
 U$S 124.600.000.000
 U$S127.400.000.000 (2010)
Coeficiente Gini
 0,335
0,300 (2010) 
Inflación anual
 8,5%
 10.9%(CEPAL) 11,5% (FMI)
Tasa pobreza
 27% (CEPAL)
5,7% (CEPAL 2011) 
Tasa indigencia
 8,2%
 1,9% (CEPAL 2011) 
Salario mínimo
 $ 980 (U$S 311,21)
 $2300 (U$S 546,97)
Tasa variación PBI
 8,5%
 9,2% (7,9% FMI)
 
 
Datos y gráficos de las tres décadas de democracia.
A lo largo de estos 30 años de democracia, los índices económicos y sociales sufrieron altibajos como producto de las políticas desplegadas por los distintos gobiernos. Para no abundar en gráficos que ilustren estas variaciones, reproduciremos aquí la evolución de algunos de esos índices o variables a lo largo de estas tres décadas de historia democrática. (Cliquear en cada gráfico para agrandarlo.)
 
El Producto Bruto Interno ilustra la producción industrial, agropecuaria y de servicios total, reflejando la riqueza producida anualmente en el país. La evolución en las últimas décadas fue la siguiente:
 
 
Se debe destacar que entre el crecimiento observada en los años 90 y en los de este siglo existe una diferencia de origen del mismo, que se ve reflejada en los demás índices económicos como sociales. Eso se ve más claramente si se lo compara con el crecimiento del endeudamiento externo registrado en los noventa y lo sucedido en esta última década.
Veamos el peso de la deuda en relación al PBI y a las exportaciones:
 
 
 
Más aún se ve la diferencia de proyectos si se observa que durante los noventa cuando la economía crece eso no se ve reflejado de la misma manera en la mejora de los índices de desocupación, lo que sí sucede en esta última década.
Resalta así la comparación entre esas dos últimas décadas, la evolución diferenciada (y contrapuesta) de la desocupación y subocupación. A modo de ilustración, veamos la evolución de esas tasas en la década 1991/2001:
 
 
Una consecuencia directa del comportamiento de la tasa de ocupación y subocupación y de la inflación es la evolución de los salarios, especialmente del salario real, que es el verdadero poder de compra del mismo. La historia del salario real promedio en el largo plazo (1950/2006) fue la siguiente:
 
Ahora repasemos el mismo índice en estos últimos años, según dos organismos no estatales, CEPAL y CIFRA:
 
 
Si se compara la evolución del PBI, la tasa de desocupación y el salario real en el largo plazo, se puede apreciar mejor la diferente influencia que pueden ejercer los dos primeros sobre el salario, dependiendo del modelo o proyecto de país.
Comparemos esas evoluciones a través de las últimas décadas:
 
Otro dato importante para analizar es la evolución de la inflación o del IPC (índice de precios al consumidor), el que influye en la economía de los hogares pero también de la nacional. Este índice tiene una historia de altibajos en nuestra historia económica por diversas causas que no evaluaremos aquí. Veamos cómo evolucionó a través de las décadas:
 
Una consecuencia directa de la evolución de estos índices es el comportamiento de las tasas de pobreza y de indigencia a través de las años. Repasemos el comportamiento de ambas juntas en un mismo gráfico:
 
 
Para contextualizar esta evolución durante estos años, tomemos los índices de inflación del INDEC, de estimaciones privadas de precios y de la CEPAL, para graficar la evolución de la pobreza en Argentina y su comparación con dos países de la región (Brasil y Chile):
 
 
Un índice muy importante para la vida de la población es la cobertura que brinda el estado en materia de jubilaciones y el monto de las mismas. Observemos la evolución de los montos jubilatorios (jubilación real media y mínima, y la relación entre ellas, utilizando el IPC del INDEC y el conocido últimamente como de las IPC de 7 provincias) a través de las décadas:
 
 
Durante los años noventa, cuando las jubilaciones fueron administradas por empresas privadas, la recaudación cayó en forma abismal debido a la merma de aportes, causado por las altas tasas de desocupación entre otros factores, y se amplió constantemente la
brecha entre afiliados y aportantes reales. Observemos el resultado de esta década:
 
 
En los últimos diez años se produjo un cambio radical en la evolución de las jubilaciones nominal y real, lo que se tradujo en un aumento constante de las mismas. Veamos cómo fue hasta antes de la promulgación de la ley que las aumenta dos veces por año:
 
Además, se incrementó el número de personas cubiertas por el ANSES a través del SIPA, de al siguiente manera:
 
 
Por supuesto, la evolución de todos estos índices influye directamente en la calidad de vida de la población. Esto se refleja en el llamado coeficiente o índice de GINI, referente mundialmente aceptado de la distribución de la riqueza entre la población.
El coeficiente de Gini es una medida de la desigualdad ideada por el estadístico italiano Corrado Gini. Normalmente se utiliza para medir la desigualdad en los ingresos, dentro de un país, pero puede utilizarse para medir cualquier forma de distribución
desigual. El coeficiente de Gini es un número entre 0 y 1, en donde 0 se corresponde con la perfecta igualdad (todos tienen los mismos ingresos) y donde el valor 1 se corresponde con la perfecta desigualdad (una persona tiene todos los ingresos y los demás ninguno). El índice de Gini es el coeficiente de Gini expresado en porcentaje y es igual al coeficiente de Gini multiplicado por 100.(12)
 
La evolución en el largo plazo de este índice en Argentina es el siguiente:
 
 
 
A lo largo de estas tres décadas, el pueblo argentino acumuló experiencias buenas y malas, sueños y desilusiones, logros y pérdidas. Pero el ejercicio democrático a través de los años exige de por sí la profundización de la democracia, de la misma manera que lograr un derecho trae a colación el esbozo de uno nuevo. Y eso es lo que ha sucedido en estos treinta años de ejercicio democrático ininterrumpido que cumplimos este diciembre. Los debates políticos pueden ser recios, duros y hasta exaltados, pero lo que no se puede hacer es poner en cuestionamiento la misma democracia. A lo largo de esta nota pueden verse los claroscuros de la democracia argentina, y también los logros económicos y sociales como sus retrocesos, y esto nos servirá (esperamos) para reflexionar sobre lo hecho, usando a la historia para aprender de ella. Como hemos dicho al principio, este balance es  tan pretencioso y válido como cualquier otro, y tan respetable y criticable como cualquier otro. La la razón de agregar datos y gráficos ha sido ayudarnos a objetivar el análisis y mejorar las conclusiones que cada uno de nosotros extraiga del mismo. Esperemos que haya sido así.
Y para finalizar, para todos los argentinos: ¡Feliz cumpleaños!
Fuentes utilizadas:

3) RaúlAlfonsín quiso su Ley de Medios pero Clarín se lo impidió… Y despuéscontribuyó a su caída.

8) AUH,el plan social que beneficia a 40 millones de argentinos.

9) El”goce de Cristina” y la libertad de prensa.

10) ¿Argentina,la oveja negra de la familia?

Ley de Medios y Democracia. Dama por Dama: Jaque.

mujerajedrez 

Este 30 de octubre, contrariamente a lo anunciado, no se cumplen 30 años de democracia ni se trata del triunfo final de la Ley de Medios Audiovisuales.
No se cumplen 30 años de democracia porque en aquel 30 de octubre de 1983 todavía vivíamos bajo la última dictadura. Hoy sí se cumplen 30 años del ejercicio del derecho soberano del voto, lo que no es lo mismo. Muchas veces a lo largo de nuestra historia, el pueblo pudo ejercer el derecho del voto pero, debido a los artilugios de la proscripción de partidos o candidatos o la simple anulación de los comicios, ese derecho popular fue burlado o anulado. Ese peligro sólo fue sorteado a partir del 10 de diciembre de ese año cuando se efectivizó la voluntad popular con la asunción plena del primer gobierno democrático.

Y no se trata del triunfo final de la vigencia plena de la Ley de Medios porque, como ya anunció el poderoso Grupo Clarín (y sus aliados políticos), es de esperar un fárrago de recursos judiciales aquí como presentaciones testimoniales seudojudiciales en el mundo.
Para comprender cabalmente esta batalla política-judicial entre el Estado y el Grupo Clarín alrededor de la aplicación plena de la Ley de Medios hay que entender, como decíamos aquí mismo en La Ley de Medios y la diferencia entre el fútbol y el ajedrez que “los protagonistas no son (no deberían ser considerados) de igual entidad o calidad, ya que uno no es el gobierno sino el Estado argentino (poderes ejecutivo y legislativo, y tangencialmente el Judicial), quien intenta implementar una ley y el otro es una empresa privada (el Grupo Clarín S.A.), que se opone a ser alcanzada por la misma”.


Además, este humilde servidor público no duda en afirmar, en plena euforia por la auspiciosa declaración de constitucionalidad de la Ley de Medios Audiovisuales, que no debemos equivocarnos y observar
“esta disputa como si se tratase de un partido de fútbol, utilizando la lógica futbolística cuando, por haberse convertido desde el comienzo en una disputa circunscripta al campo político-judicial, la mejor manera de hacerlo es utilizando la lógica del ajedrez.
Así es, en el ámbito de la política -y en mayor medida cuando los tiempos son prolongados- las disputas se dirimen en un imaginario tablero de ajedrez (donde las estrategias son más complejas, más variadas y no se perciben fácilmente porque residen sólo en la mente de los jugadores) más que en una cancha de fútbol (donde las estrategias son más evidentes, no son demasiadas y están generalmente a la vista de los espectadores a poco de comenzar el partido).
Entre ambos juegos existen, además, un par de diferencias fundamentales: el partido de fútbol tiene una duración determinada y el resultado se va intuyendo de acuerdo a los goles convertidos, mientras que la partida de ajedrez no tiene una duraciòn estipulada, depende de un estratégico Jaque Mate, de un reflexionado abandono o de un acordado empate (Tablas), es decir un final negociado.
La otra diferencia radica en que en el fútbol se enfrentan once jugadores de cada lado y el resultado final depende de la habilidad y estado físico de los jugadores, más las circunstancias fortuitas del mismo juego. Es decir que el poder de fuego de ambos equipos puede ser igual o no, pero la gran cantidad de factores ajenos a los mismos puede llegar a igualar las posibilidades de triunfo de ambos. En cambio, en el ajedrez la suerte de la partida depende de la habilidad, temperamento e ingenio de los jugadores, ya que cada pieza del juego (trebejo) tiene la misma función para ambos ajedrecistas. Es decir que el poder de fuego y las reglas son iguales para ambos, el tema es cómo los utiliza cada uno de ellos a lo largo de la partida.
Por eso, la mejor manera de observar la disputa entre el Estado argentino y el Grupo Clarín es apelando a la lógica ajedrecística. Así cada movimiento, cada estrategia o estratagema políticas en el tablero político-judicial será mejor percibido y sus implicancias mejor sopesadas en el contexto de la larga partida que se está llevando a cabo en la sociedad, ya sea en los estrados judiciales o en los medios de difusión, en el Congreso o en las calles. Es así que uno podría preguntarse por la eficacia de cada una de las jugadas o maniobras de los ajedrecistas, sopesarla en el contexto del “juego” y analizarla dentro de la secreta estrategia de cada participante, la cual cada uno de nosotros puede sólo intuir o tratar de adivinar”.

Para finalizar, reproducimos aquí otra parte de aquella nota del año pasado (pero que tiene vigencia todavía), la que sirve no como advertencia sino como toque de atención ante cualquier desborde de entusiasmo u optimismo ciego frente a esta excelente noticia que nos ha dado la Corte Suprema de Justicia, lo que representa una acertada jugada del Estado en esta partida de ajedrez: un “Dama por Dama” y un contundente jaque al Grupo Clarín, aunque la misma aún no terminó. Un hecho que puede asemejarse a lo ocurrido aquel 30 de octubre de 1983,  aquel inicial ejercicio del voto popular luego de la última dictadura.

“Pero, frente al panorama actual, descripto aquí, donde pocos dudan de que el resultado jurídico final sea que el Grupo Clarín va a tener que adecuarse a la Ley de Medios, cabe entonces preguntarnos ¿por qué el Grupo Clarín necesita tiempo? Este humilde desconfiado crónico en esta materia, visto y considerando la historia del Grupo y su interacción con la historia política nacional, sugiere esta hipótesis:
A partir de la sanción de la Ley de Medios (que el Grupo no creyó posible a partir de sus presiones políticas, como puede verse aquí) Clarín eligió la estrategia de prolongar sine die los plazos de implementación de la misma, apelando a sus influencias políticas en los legisladores (a sus piezas propias del tablero poítico) de la oposición y los vericuetos judiciales. Después apeló a mover sus piezas judiciales para aletargar los plazos para su adecuación a la Ley, con el propósito de suspenderla hasta que el kirchnerismo sea derrotado en las elecciones de 2011, cosa a la que apostó desde el princípio alentado por el supuesto éxito de sus estratagemas políticas que todos conocemos. Y luego de la “sorpresa electoral” de octubre y el trágico 54% (para Clarín) de Cristina Fernández, que constituyó un verdadero “Jaque” en este tablero político, sólo le quedó la táctica de aletargar todo lo posible los tiempos procesales mediante medidas procesales de jueces afectos o “independientes”, y la previsible catarata de impedimentos administrativos o procesales que se intuyen en el futuro inmediato en esta partida; siempre con el horizonte esperanzador para el Grupo (aunque lejano) de la derrota definitiva del kirchnerismo de 2015, lo que cambiaría el jugador en el lado del tablero correspondiente al Estado.
Ése es el horizonte más cercano al que apunta el Grupo y sus aliados circunstanciales, salvo que haya un plan alternativo más inmediato que cuente con la alternativa de una claudicación o una salida prematura del gobierno de la presidenta… Cosa nada descabellada en Argentina, ¿no? Porque la historia del Grupo muestra que los gobiernos pasan pero Clarín queda…
Es por eso que quizás el horizonte más temido para el Grupo Clarín sea que la implementación de la ley disponga que se recurra a la reciente propuesta del socio minoritario del Grupo en Cablevisión, y la desinversión más importante que deba hacer Clarín sea vender a un precio justo sus acciones en la empresa de cable y “tenga que quedarse” con Canal 13, Radio Mitre y el canal TN (además del diario mismo, más todos los diarios provinciales que posee) que tantos periodistas y publicidades del Grupo no se cansan de alardear que iban a “desaparecer”…
Es por eso que esta partida de ajedrez político que presenciamos entre el Estado (que nos representa a todos) y el Grupo Clarín (que representa a sus accionistas) es un ejemplo de disputa de poder entre los poderes políticos institucionales (Ejecutivo y Legislativo) y el poder corporativo mediático, algo que no se ajusta al juego esperable, deseable en una sociedad democrática. La polìtica no es un juego ni un deporte, sino la manera por la cual el pueblo gobierna a través de sus representantes. Sin embargo, desde el regreso de la democracia en 1983 (para no remontarnos más en nuestra historia) éste es el tipo de partidas que venimos presenciando y donde, por lo general, el Estado es quien sufre el Jaque Mate o ve que su Rey abandona el juego… Quizás sea hora de que, además de que la partida actual finalice con un triunfo del Estado, este hecho derive en que tales disputas de poder (Estado vs corporaciones) no sean posibles nunca más.
Pero vale aclarar también que, más allá del fútbol y el ajedrez, ese horizonte democrático comienza cuando la sociedad misma deja de considerar este tipo de partidas como algo natural. Es decir, algo corriente, cotidiano en el calendario del torneo anual del ajedrez político nacional”.



Más notas propias sobre el tema:

7D: Brevísima lección teoríco-práctica sobre el concepto de “poder”.

Sobre el 7D, la Ley de Medios, las mentiras que se dicen y el falso debate que las parió…

 

El “Fin de Ciclo K” y la mala praxis de analistas, editorialistas y políticos.

fin_de_cicloK

En los días posteriores a las elecciones P.A.S.O. de este año pudimos observar (leer, ver y escuchar) en los medios de difusión cientos de análisis y opiniones de analistas y editorialistas políticos vertiendo opiniones sobre el resultado de las mismas. Opiniones de diverso color pero que la mayoría daba por descontado el denominado “fin de ciclo K”.

Para quienes suelen transitar los análisis políticos desde hace bastante tiempo, esa sentencia concluyente no es nueva sino que recuerda la película “Volver al Futuro“, pero sí puede sorprender por la persistencia y falibilidad que demostró hasta hoy. Y acá se abre la discución sobre la seriedad y confiabilidad de los pronósticos de dichos “analistas” profesionales de la realidad política contemporánea, los que se parecen más a opiniones o deseos personales de sus creadores, traficados como sesudos análisis cuasi científicos respaldados por resultados e intenciones de los electores. Pero ¿a qué nos referimos con esta humilde descalificación de dichos análisis y sus concluciones? Nos referimos a que los lectores, oyentes o televidentes de esos análisis solemos utilizarlos para formar nuestra propia opinión política, no en forma lineal pero sí como referencia autorizada para sumarla a la información que recibimos de diversas fuentes. Y lo que es más importante aún, también la mayoría de los políticos toma como referencia esos análisis para modificar sus opiniones, tácticas y expresiones políticas. Y allí está la explicación al título de esta entrada. ¿Podemos hablar de “mala praxis” de dichos analistas, comparando su conducta con la de los médicos, por ejemplo? ¿O con la de un plomero o mecánico? Creemos que sí, porque quienes carecemos de la información, los conocimientos y la experiencia que supuestamente tienen quienes proclaman por los medios de difusión sus “concluciones” sobre el devenir político argentino tomamos su palabra “experta” como referencia de la misma manera que lo hacemos (salvando las distanciaas) con la de un médico, plomero o mecánico: confiamos en que su conclución o diagnóstico se basa en un análisis bastante racional y objetivo de los hechos y que utiliza todo su “expertise” para darnos su elaborada opinión. Pero, como veremos, hay mucho de mala praxis en este rubro de los medios y que oportunamente llamamos La basura en el ojo de la “opinión pública”…

Repasemos lo que arrojaron las elecciones de medio término, pero con dos aclaraciones o salvedades para tener en cuenta: al tratarse de comicios de renovación de diputados y senadores lo que importa en forma concreta es la cantidad de bancas obtenidas o perdidas y no los porcentajes obtenidos, porque el sistema funciona de acuerdo a los legisladores que integran ambas cámaras y no por las conclusiones políticas subjetivas que puedan arriesgarse.

Los resultados fueron los siguientes:

porcentajes

 

Ahora bien, de una observación desapasionada de la historia política reciente no sólo pueden cuestionarse las conclusiones mediáticas y opositoras por apresuradas y con escasos fundamentos (¿mala praxis?) sino que lo ocurrido en esta década muestra que el fenómeno no es algo novedoso sino lo contrario.

Sólo a modo de observación de los números que arrojaron las P.A.S.O. (tomados como si fueran los del próximo octubre) vemos que ellos nos muestran que no son tan desfavorables para el oficialismo como se afirma en los medios hegemónicos. Repasemos los mismos en este detallado análisis:

 

Debe recordarse que en estas elecciones legislativas, el Frente para la Victoria (FPV) compite con una enorme ventaja: de las 127 bancas que se pondrán en juego este año en la Cámara de Diputados, sólo 34 pertenecen al oficialismo. Esto es así porque los escaños que se renuevan corresponden a los del mandato que se inició en 2009, cuando el kirchnerismo sufrió su peor derrota y sumó a sus filas a muy pocos diputados.
La oposición, en cambio, afrontará el desafío mayor: en octubre pondrá en juego nada menos que 80 de las 122 bancas que hoy suman todos los bloques no kirchneristas en la Cámara baja.
En la actualidad, el oficialismo domina la Cámara baja con 112 diputados propios y otros 23 aliados, los que juntos suman 135 (el quórum es de 129). Los bloques aliados ponen en juego este año 13 bancas..
La simulación del impacto parlamentario en la cámara baja del resultado de las PASO muestra que de las 34 bancas que el FPV pone en juego de repetirse los resultados en octubre, obtendría 39, esto es 5 más que compensarán las pérdidas de los aliados, sin poner en riesgo su condición de mayoría.
Por otra parte el resultado de las elecciones primarias determina que el oficialismo continúa siendo la primera minoría electoral y la brecha que muestra la distancia del FPV respecto a la segunda fuerza se mantiene en rangos muy importantes como se observa en el cuadro siguiente.

elecciones medio termino

En el cuadro anterior se muestran las brechas entre primera y segunda minoría – sin aliados – en elecciones de medio mandato desde el año 1983 a la fecha.
Como se observa, la del año 2013 configurada tras las recientes PASO – aún falta la elección real en octubre – resulta la segunda más amplia de los oficialismos ganadores en medio mandato , con una diferencia de 12,8 puntos entre fuerzas, inmediatamente posterior al récord del año 2005, donde el FPV triunfante marcó una brecha de 21 puntos .
Nota completa

 

Ante estos números, resulta al menos extraña la euforia de los políticos opositores, aunque no la repetición del relato de los medios hegemónicos opositores y de algunos analistas políticos profesionales, quienes enarbolan el fatal final de la hegemonía política y el ocaso de los gobiernos kirchneristas. ¿Es lógico pensar que el kirchnerismo que pasó del 22% de los votos en 2003 al 54% en 2011 está terminado? ¿El porcentaje que logró en estas P.A.S.O. es el techo del kirchnerismo? ¿El kirchnerismo no tiene fuerza, voluntad y medios para mejorar su performance en octubre?
Para probar por qué decimos que no es sorpresivo este discurso apocalíptico sobre la suerte del oficialismo, repasemos lo que se dijo en 2009 sobre aquel “fin de ciclo Kcuando la situación para el oficialismo era peor que este año y comparémoslo con lo que se está diciendo actualmente.

 

Por aquellos no tan lejanos días se podía leer en La Nación lo siguiente:

 

“Varias veces dije que si no nos dividíamos, un día íbamos a cambiar la historia, y ese día es hoy”, dijo un exultante De Narváez mientras los militantes reunidos en Costa Salguero lo vivaban al grito de “Colorado, colorado”.

Tras las diferencias con Felipe Solá que dominaron la primera parte de la campaña, De Narváez elogió al ex gobernador. “Ha sido una larga campaña. Quiero agradecerle a Felipe el haber sumado en la forma en la que lo hizo”.

De Narváez habló del jefe de gobierno ya como un presidenciable. “Gracias a Mauricio por liderar un espacio que aspira a comprometernos con el futuro”, exclamó.

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“Es un gobierno autista, lejos de la realidad”, afirmó ayer Francisco de Narvaéz, el día después de su victoria sobre Néstor Kirchner en las elecciones de diputados nacionales por Buenos Aires.

Enfatizó que el Gobierno “tiene una visión sesgada que le impide reconocer la realidad” y entendió que la Presidenta había dado una “explicación matemática que llama la atención” para concluir que, en todo el país, el oficialismo había obtenido más votos que la oposición.

Claudia Rucci, que resultó elegida diputada, puso en palabras el sentir de Unión Pro: “Pensé que había escuchado el mensaje de los argentinos, pero se le pidió sinceridad y contestó con artificios numéricos; se le exigió humildad y respondió con soberbia”.

Y añadió: “Se perdió una oportunidad para dar una señal positiva a la ciudadanía, lo que obligará a las fuerzas de oposición a ser más responsables, ya que se está ante la evidencia de un Gobierno que está dispuesto a no atender la voluntad popular. La Presidenta, lamentablemente, sigue viendo otra película”.

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“Espero que la Presidenta lea bien el resultado de la elección”.

Francisco de Narváez lucía sorprendentemente calmo luego del batacazo que dio en Buenos Aires. “La hazaña la hizo la gente; lo que nosotros hicimos fue interpretarla y representarla”, sostuvo, en diálogo con lanacion.com , el ahora diputado electo de Unión Pro y artífice del triunfo ayer frente a Néstor Kirchner.

-El mensaje de toda la Argentina ha sido claro: creo que con (Julio) Cobos, con Mauricio (Macri), con Gabriela (Michetti), con Felipe (Solá), con el Lole (Carlos Reutemann) hay que construir un espacio de consensos. Debemos restablecer el sentido de gobernabilidad, que implica hablar con todos las fuerzas políticas para resolver los problemas de la Argentina.

-Creo que Mauricio ha manifestado claramente su voluntad de ser candidato a presidente. Creo que se lo merece y que la construcción de Pro en Capital y de Union Pro en Buenos Aires va a continuar para el resto del país

Espero que la Presidenta lea bien el resultado de la elección; de nosotros tendrá el más absoluto deseo de colaborar.

Nota completa

 

(…) el jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri destacó el “batacazo” de De Narváez y pidió a las autoridades nacionales que reflexionen tras los resultados.

“Ayer quedó demostrado que una idea puede tener más fuerza que cualquier aparato político. Eso se vio en la increíble elección con el batacazo que pudimos dar en la provincia”, lanzó un enérgico Macri en conferencia de prensa.

“Acá no hay un modelo, sino improvisaciones. La Argentina se fue aislando del mundo”, adelantó.

Macri, quien además subrayó que “el rol de la oposición va a ser muy importante desde diciembre“. “Es importante ser responsable con el apoyo recibido de la gente. La oposición no tiene más excusas a la hora de generar consensos“, advirtió.

“Depende de nosotros, la dirigencia, llegar a consensos. Ahora la oposición va a tener un rol más importante y deberá actuar con responsabilidad. Somos todos hoy más responsables que ayer de llevar adelante un proyecto nacional que incluya a todos y que no divida“, dijo el jefe de Gobierno.

Al ser consultado sobre las remeras que circularon ayer por el búnker del Pro con las leyendas de “Macri 2011″ y una cuenta regresiva para la elección del nuevo gobernador de la provincia de Buenos Aires, no descartó una eventual postulación.

“No es fácil imaginar una Argentina pujante que realmente empiece a crecer si la provincia de Buenos Aires no tiene un rol activo”, lanzó. “Necesitamos que tenga un proyecto serio, realizable y llevado adelante con un trabajo muy cercano entre quien sea presidente y el gobernador”, expresó, dejando ver una posible doble candidatura en miras de los próximos comicios.

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A su vez, los lectores de Clarín eran informados (lo que también era repetido hasta el cansancio por sus cientos de medios audiovisuales) de lo siguiente:

El resultado, claro, fue festejado en el comité de campaña de Unión PRO. “Un día íbamos a cambiar la historia, y ese día es hoy”, expresó De Narváez en dos oportunidades poco antes de la medianoche sobre el escenario del búnker montado en Costa Salguero.

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El resultado de ayer revela un malestar con el Gobierno mucho más importante de lo que las encuestas detectaban.

Los resultados de ayer en todo el país muestran la magnitud del deterioro que ha sufrido el liderazgo de los Kirchner.

Cobos, por ejemplo, ha sido uno de los netos ganadores de anoche.

3) El peronismo está buscando otros liderazgos. Declinado el poder de los Kirchner, derrotados Schiaretti y Busti, con Scioli pagando el duro precio de haber acompañado al ex Presidente hasta dentro del cementerio en vez de quedarse en la puerta, la construccin de ese líder es una incógnita. Reutemann exhibe un triunfo decisivo.

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Pero en otros medios del país también se daba por descontado “el fin de ciclo K”:

 

Pero no sólo en la provincia de Buenos el revés del kirchnerismo es mayúsculo, sino que en otras provincias sucedió lo mismo, ya que la victoria de Gabriela Michetti en Capital Federal ha fortalecido el proyecto del liberalismo nacional que enmarca las figuras de Mauricio Macri y Francisco De Narváez.

El vicepresidente Julio Cobos logró que sus candidatos del Frente Cívico y Federal lograran una aplastante y contundente victoria sobre el PJ que conduce el gobernador Celso Jaque, posicionándose como el gran candidato de la oposición de cara al 2011.

Este triunfo cobista en la tierra del sol y el buen vino hace que su figura crezca en la oposición, sobre todo luego de la derrota del Partido Socialista en la provincia de Santa Fe en manos de Carlos Reutemann, dejando a Hermes Binner fuera de carrera en su hipotética postulación presidencial.

Por su parte, el ex corredor de Fórmula Uno se encarama como el principal rival de Néstor Kirchner dentro del PJ, ya que su imponente victoria en la provincia del litoral argentino lo lleva a ser la cara visible del peronismo post-kirchnerista de cara al 2011.

Pero otra de las grandes sorpresas es la derrota del oficialismo en la tierra que vio nacer a Néstor Kirchner, ya que Eduardo Costa le ganó a Fernando Cotillo la elección en la provincia sureña, dándole una cachetada muy grande al proyecto kirchnerista.

De esta manera la experiencia kirchnerista queda en un segundo plano, ya que a partir de ahora se empezará a hablar de que es lo que pasará en el gobierno nacional y cuál será la actitud tomada por el matrimonio presidencial, sobre todo la del patagónico, y si son ciertas las versiones que tascendieron semanas atrás sobre la supuesta renuncia de Cristina Fernández a su cargo en caso de que su marido perdiera la elección en la provincia de Buenos Aires.

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Quizás por eso mismo decenas de “prestigiosos” analistas políticos, “reconocidos” periodistas e improvisados panelistas que fungían de expertos en política nacional, afirmaban en esos días de 2009 lo siguiente:

 

“Se condenó a sí mismo”

por Joaquín Morales Solá para el diario La Nación

El kirchnerismo ha concluido anoche como ciclo político. El tiempo que le resta es el de un paisaje resbaladizo, en el que Kirchner hará lo que pueda (o lo que quiera) para preservar una inestable gobernabilidad. Además, el peronismo tiene desde ayer el candidato que buscaba para relevar el liderazgo de Kirchner: es Carlos Reutemann, que ganó en Santa Fe contra la mayoría de los pronósticos. Reutemann es uno de los pocos referentes que el peronismo no discute.

Francisco de Narváez se erigió anoche en uno de los mayores líderes políticos de la Argentina y Julio Cobos se convirtió en el presidenciable de más peso de las corrientes no peronistas. De Narváez no sólo derrotó personalmente a Kirchner, el hombre fuerte de la Argentina durante los últimos seis años; también ganó en el mayor y más contundente distrito electoral del país. De Narváez estaba el viernes decidido a depositar en Mauricio Macri su apoyo presidencial.

De Narváez le aconsejó a Macri, en la noche del viernes último, que lanzara su candidatura presidencial en las próximas 72 horas, si ellos ganaban la Capital y Buenos Aires. Esos triunfos sucedieron. De Narváez está dispuesto a negociar con Macri, Reutemann y Cobos la gobernabilidad de los tiempos inminentes.

Sólo Cobos, entre los principales líderes no peronistas, se alzó con un triunfo arrollador en Mendoza. ¿Es sólo casualidad que los tres hombres que tuvieron un notable protagonismo contra Kirchner en el conflicto contra el sector agropecuario (De Narváez, Reutemann y Cobos) hayan ganado en el domingo de elecciones? Seguramente, no.

En los últimos tiempos, sólo se rodeaba de Hugo Moyano y del progresismo peronista, que no es malo por progresista, sino por antiguo.

Acorralado por derecha por De Narváez y por izquierda por Pino Solanas, lo que decantó ayer es que al ex presidente le quedan muy pocos seguidores, se mire por donde se mire.

No tiene mucho tiempo para contestar aquella pregunta sobre sus posibilidades de controlar el gobierno: los conflictos de la Argentina se abatirán sobre él y su esposa velozmente. Toda derrota opera sólo para diezmar el poder.

Solanas fue la expresión de un voto moral y de rechazo a la corporación política tal como es.

 

“¿Asumirá Kirchner el costo de corregir sus errores?”,

Por Roberto Cachanosky para el diario La Nación

El resultado electoral del domingo, en que el kirchnerismo perdió en todos los grandes distritos, incluida la estratégica provincia de Buenos Aires, muestra a un Kirchner, ministro de economía de facto, profundamente debilitado.Al mismo tiempo, Kirchner pierde la mayoría en el Congreso. Estos dos datos implican que, en principio, el gobierno empieza tener un claro límite en las políticas que puede adoptar.

Por lo tanto, en principio, debería haber un cambio de expectativas favorables en los agentes económicos. Particularmente en el sector agropecuario.

La buena noticia es que la sociedad le ha puesto un límite a una forma arbitraria y prepotente de manejar la economía. La mala noticia es que habrá que esperar casi ocho meses para hacer efectivo ese límite. Con esto quiero decir que, en todo ese tiempo, Kirchner puede seguir haciendo lo que vino haciendo hasta ahora. Aumentar impuestos, confiscar, prohibir exportar, usar las reservas del BCRA, etc., por lo tanto, el escenario para los próximos meses es de esperar y ver, porque nadie va a ponerse a invertir hasta tanto no vea concretadas las limitaciones del poder.

Hasta tanto no se vean políticas consistentes la gente seguirá con el miedo de perder su trabajo y las empresas haciendo malabarismos para no despedir personal.

Es más, la situación fiscal es lo suficientemente delicada como para generar incertidumbre en materia cambiaria, derechos de propiedad, tarifazos e incrementos de impuestos. Si Kirchner ganador era arbitrario, un Kirchner perdedor y acorralado política y económicamente puede serlo aún más.

Los límites a las barbaridades que se han hecho en materia económica comenzarán a regir en marzo, pero los problemas fiscales, de actividad económica y de tipo de cambio están hoy y habrá que resolverlos en forma casi inmediata teniendo en cuenta que el país se encuentra virtualmente paralizado.

La verdad es que luce bastante difícil que Kirchner vaya a cambiar el rumbo en 180 grados y se transforme en un defensor de los derechos de propiedad y en un hombre previsible en sus políticas. Kirchner ya no tiene excusas para demostrar si está en condiciones de recomponer la economía. Ya no tiene las elecciones de por medio, sabe lo que la gente no quiere que haga y todavía conserva la mayoría en el Congreso porque el nuevo asume en diciembre. Ahora es su turno. Si vuelve a equivocarse creará un caos social, económico y político que la derrota del domingo será un poroto para su futuro político.

 

“Una innumerable lista de errores que concluyeron en un derrumbe”,

por Eduardo van der Kooy para el diario Clarín

El ex presidente asistió anoche a la asfixia final de su liderazgo peronista y, de modo incomprensible, dejó además en estado de acentuada debilidad al Gobierno de su esposa, Cristina Fernández, a quien hace apenas un año y medio entronizó sin un solo chistido del partido oficial.

Ningún presidente salió del poder en la Argentina de la nueva democracia con la ponderación social de Kirchner. Ese margen generoso le permitió resignar la reelección y cederle su lugar a Cristina. En el 2007 la Presidenta logró el 47% de los votos en el orden nacional y el 48% en Buenos Aires. Le arrancó 23% de ventaja a la oposición.

El largo y todavía irresuelto conflicto con el campo le ahuyentó esos votos y también la mas solidaridad mínima de los sectores medios. La radiografía de las legislativas de ayer resulta, en ese sentido, implacable: los Kirchner perdieron Buenos Aires, Capital, Santa Fe, Córdoba, Mendoza y Entre Ríos. No pudieron vencer tampoco en ninguna de las ciudades grandes.

Aquel pleito con el campo fue uno de los disparadores de la derrota. Pero lo fue también un deterioro económico negado de modo sistemático por las cifras virtuales del INDEC.

Desde hoy tienen otro desafío de no menor envergadura: resolver el problema político. Hay un partido oficial (el peronismo) que resultó descabezado con la excepción de Carlos Reutemann, apretado ganador en Santa Fe. Hay un Congreso que mutará de manera sustancial a partir de diciembre, aunque el impacto político de la derrota, con seguridad, caerá también sobre los diputados y senadores oficiales que continuarán seis meses mas. Hay una oposición que puede empezar a desperezarse, a pesar de su diáspora, luego del espaldarazo popular.

 

“Cobos, Macri y Reutemann, los presidenciables que dejó la elección”,

por Julio Blanck para el diario Clarín

El voto de los argentinos diseñó un país político diferente. Hay un cambio que emerge de esta elección. Se aleja sin retorno la hegemonía kirchnerista, pero asoma el equilibrio necesario para garantizar la gobernabilidad de los próximos dos años.

Lo que ganó es la voluntad de cambio, el rechazo social a una forma de conducir los asuntos públicos de manera cerrada y conspirativa, y de entender la política como la exasperación constante y el aniquilamiento del adversario, convertido en enemigo por una lógica que aborrece de los matices y desconoce la tolerancia. Mantener vigoroso el funcionamiento de las instituciones, empezando por el Poder Ejecutivo, depende ahora de la racionalidad de los actores políticos.

Allí, ni el oficialismo tendrá número para imponer su voluntad, ni la oposición podrá simplemente oponerse a todo porque de aquí en más será necesario su voto para que las leyes se aprueben. Nunca había sucedido algo así en los años del poder de Kirchner.

La gran paradoja política de hoy es que el peronismo, en ejercicio del poder y con dominio electoral en buena parte del país, está a la búsqueda de un nuevo jefe.

Reutemann, presidenciable por derecho propio, es un eje -si no el único, al menos el principal- alrededor del cual el peronismo buscará reorganizar su poder. Y quizás ese reordenamiento adquiera una manera más asociativa entre sus jefes territoriales de lo que jamás se haya conocido.

El peronismo requiere ahora de una sanación rápida, eficaz y prolija, que le permita mantener su espacio de poder frente al derrumbe de su último líder. Esa caída de Kirchner arrastró a quiénes le fueron fieles hasta el último día, como el gobernador Daniel Scioli, que ahora tendrá la ímproba tarea de recomponer su proyecto personal.

De ese puñado de hombres que quizás contengan el futuro, los que se favorecieron con más claridad fueron los que jugaron sin jugar, los que armaron de atrás, sostuvieron, contuvieron e impulsaron, pero no pusieron su nombre en la boleta.

En esa lista exigua, Mauricio Macri es el que asoma con mayor claridad.

El fuerte de Macri no son los discursos. Pero sus palabras de anoche fueron las de un hombre que inicia un camino por el que pretende llegar a la Presidencia. Con algunas difusas invocaciones a Perón, un llamado genérico al diálogo con los gobernadores y hasta algún elogio a rivales de otras escuderías. Aunque la sobrevida política de Reutemann, que habilita su lanzamiento nacional y la expectativa de un peronismo reunido, le puede estropear a Macri el intento de reunir a una gruesa franja de peronistas disidentes. Otro ganador de la elección, en esta perspectiva, fue Julio Cobos.

De regreso en el radicalismo, con un candidato muy sólido en Mendoza como el senador Ernesto Sanz, se puso al frente de una elección contundente que le permitió duplicar al peronismo gobernante en su provincia.

El tropiezo feo de Elisa Carrió en la Capital -también ella fue generosa en una noche difícil- y la caída del socialismo de Hermes Binner en el duelo con Reutemann, dejaron al vicepresidente en posición privilegiada para representar en 2011 a este espacio de vigor renovado, que será la segunda fuerza parlamentaria. .

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Los Kirchner y la voluntad nacional.

Por Abel Posse

No fue una simple elección a la suiza, para cambiar alcaldes de un cantón. Fue más bien, para muchos, la destitución de un autócrata sin título de déspota. Para otros fue un rechazo del surrealismo sin arte ni imaginación.

Los dioses abandonaron a los Kirchner que ya entraron en ese horrible crepúsculo donde se quiebran las ilusiones del poder manejado sin el debido límite legal.

Terminó un extraño ciclo, que algún día los politólogos estudiarán. Los Kirchner no salen por la puerta principal. Lo importante es exigirles en nombre de esta lacerada nación que ejecuten los pasos democráticos, de consenso, diálogo y decisión compartida que la Argentina necesita para recuperarse.

¿Se puede creer que un gobierno vencido, desacreditado, pueda conducir la tarea que exige esta hora de desastre? ¿Puede pensarse que el matrimonio siga encerrado en su búnker planificando negocios y tomando decisiones con sus cuatro o cinco súbditos de confianza en su mundo subterráneo?

La cantidad y calidad de poder que les queda a los Kirchner no coincide con el poder que exige la Nación enferma.

Es la Presidenta quien debe adaptarse a la voluntad nacional como mandataria (no mandante), y no el país el que debe detenerse para esperarla hasta que comprenda la mutación en el poder de la Nación.

La Presidenta está sentada en su isla como Robinson Crusoe.

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La incertidumbre carcome a ganadores y derrotados.

Por Carlos Pagni

La victoria de Francisco de Narváez sobre Néstor Kirchner en la provincia de Buenos Aires está entre los cinco resultados electorales más desconcertantes del ciclo democrático argentino. Tiene un aire de familia con el triunfo de Alfonsín sobre Luder (1983), con el de Menem sobre Cafiero (1988), el de Fernández Meijide sobre los Duhalde (1997) y el del propio Kirchner, que ganó un ballottage por default en 2003.

Contra lo que sugieren cuando imparten lecciones por TV, los grandes líderes navegan en un mar de dudas, empezando por los Kirchner.

Por eso en el entorno más próximo de la pareja explican: “Por un tiempo intentarán rescatar lo que se pueda del naufragio; es la misión que le dieron a Scioli. Si lo que suman es poco, no imagino que soporten pedir permiso antes de dar un paso. Menos si el Congreso les quita recursos con el argumento del federalismo o para congraciarse con el campo”.

Quienes creen que el PJ puede llevar a un candidato a la victoria en 2011 pretenden antes desinfectarlo de cualquier vestigio kirchnerista. Y Scioli es una de las caras del alto mando derrotado.

Los vencedores no la tienen más clara. Gioja, Das Neves, Alperovich, Urtubey esperan, con la excusa del federalismo, recuperar el PJ para, una vez depurado, ofrecérselo a Reutemann. Cada uno de esos caudillos provinciales se sueña en la fórmula. Una parte importante de la CGT adhiere a esta estrategia, con Hugo Moyano como candidato. Créase o no.

Macri y De Narváez insinuarán su vínculo con el peronismo cuando se elijan las autoridades de la Cámara de Diputados. El compromiso original con Solá para presidirla podría debilitarse con la excusa de conseguir un candidato en que converjan también los radicales. Federico Pinedo, por ejemplo. Un nuevo desdén permitiría a Solá asociarse a Reutemann, como varias veces le propuso Juan Carlos Romero.

La necesidad de un pacto legislativo con la UCR es una mala excusa. Los radicales no quieren cambiar las autoridades de la Cámara. Cada vez que se modifica la línea sucesoria, ellos imaginan un derrumbe. Es la costumbre: la salida de Fernando de la Rúa comenzó el día en que Ramón Puerta reemplazó a Mario Losada al frente del Senado.

En esta intriga institucional anidan las dudas de Julio Cobos. En la UCR saben que no están en condiciones de acceder al poder en forma abrupta. Por eso los radicales serán los principales aliados tácticos de los Kirchner con tal de no precipitar su salida. Necesitan tiempo para convertir su ensueño en una fuerza política con la que convivan la Coalición Cívica y el socialismo. Si el Gobierno, por hache o por be, cayera en sus resbaladizas manos, a ellos les tocaría encarar un ajuste, mientras el PJ se da una ducha y reaparece con Reutemann o Macri para ganar las elecciones. Por eso Cobos dejaría la vicepresidencia para que la tormenta agarre a otro.

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A los Kirchner sólo les queda compartir el poder.

Por Rosendo Fraga

La respuesta del matrimonio presidencial frente a la derrota es clara y contundente: no se toma nota de ella y se mantiene el rumbo y estilo.

Pero al mismo tiempo, el titular del gremio de camioneros ratifica que pide 25% de aumento en paritarias y su hijo, que lo secunda, dice que ello se logrará por las buenas o por las malas.

Pero simultáneamente, el titular del gremio rural, Jerónimo Venegas, el dirigente sindical que más apoyó a De Narváez en la provincia de Buenos Aires, convoca públicamente a Luis Barrionuevo para que retornando a la CGT, exija la renuncia de Moyano a la secretaría general de ella por la derrota del kirchnerismo, con el cual se alineó en los comicios.

En la bolsa, las acciones del grupo Clarín suben 30%,- el miércoles sumaron 15% más.

El mensaje es claro, quienes toman decisiones económicas piensan que Kirchner ya no tiene poder para doblegarlos.

No han pasado veinticuatro horas de la elección, cuando en NuevaYork, una empresa muy próxima al kirchnerismo como es Repsol-YPF, se presenta ante la SEC en Wall Street, denunciando que las malas políticas del gobierno argentino han arruinado sus utilidades en el último ejercicio.

Al mismo tiempo, la decisión del matrimonio Kirchner es que no cambiarán.

Pero ya no tienen el poder, y para ejercerlo sólo les queda compartirlo.

La historia muestra que es mejor compartirlo que perderlo y en las horas siguientes esto se explicitó casi con brutalidad. Pero hasta ahora, quienes gobiernan insisten en no entenderlo, mientras que el peronismo con el pragmatismo y flexibilidad que lo caracteriza si lo ha entendido.

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Uno de los directores de Poliarquía Consultores.opinaba lo siguiente:

La lógica del dramatismo y de la negación de la realidad es inherente al Gobierno. El autismo en la lectura de la realidad es absolutamente coherente con lo que vemos desde hace tiempo. El Gobierno, que demostró una voluntad mínima de autocrítica, vuelve a dejar claro que no trabaja sobre las causas de las cosas, sino sobre una descripción antojadiza que nunca encara el análisis de las cosas que ocurren”.

Römer aludió particularmente a la conferencia de prensa de Cristina Kirchner en la Casa Rosada. “En lugar de aprovechar para reconectarse con la sociedad y demostrar que estaba reconociendo el mensaje de las urnas, optó por hacer una descripción muy sesgada de los hechos. La expectativa de la ciudadanía era escuchar a una Presidenta capaz de descifrar lo que había pasado. En cambio, no hizo más que profundizar la desconfianza“, planteó.

Manuel Mora y Araujo coincidió:

“Como era esperable, el Gobierno trató de minimizar la derrota y dio unos pasos mínimos en un intento por ganar tiempo para ver qué hace ahora. Están haciendo ajustes con cuenta gotas y queda claro que no quieren cambiar la orientación, pero por otro lado, parecería que no tienen más remedio“, profundizó el analista.

“Han demostrado muy poca autocrítica y no parece que no quieran cambiar nada, al menos que no tengan más remedio y eso se va a volver contraproducente“, pronosticó.

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El tímido comienzo de la transición.

Por Mariano Grondona

El gobierno de los Kirchner corre hacia su fin. Después de haber recibido su primera herida el 17 de julio de 2008, hace un año y dos días, con el voto del vicepresidente Cobos en el Senado, una segunda herida lo alcanzó el pasado 28 de junio.

Pero los Kirchner no cambiaron, insistiendo al contrario en lo que siempre habían hecho, doblar la apuesta con la esperanza depositada, esta vez, en las elecciones del mes pasado. En ellas, ya no Cobos sino el pueblo les bajó el pulgar. Al revés que la primera, esta segunda herida promete ser mortal porque, en democracia, vox populus vox Dei , “la voz del pueblo es la voz de Dios”.

Hace veinte días, la voz del pueblo desahució al gobierno de los Kirchner. No sólo terminó para ellos el sueño de las reelecciones indefinidas que compartían con Chávez; apenas si pueden aspirar ahora a completar el actual mandato presidencial con el calculado auxilio de una oposición que, apoyada por la mayoría y a punto de adueñarse del Congreso, no quiere darle al kirchnerismo ni siquiera el gusto postrero de declararse víctima de la “vieja política”. El 10 de diciembre de 2011 la Casa Rosada tendrá un nuevo ocupante. Podrá ser Reutemann, Cobos, Macri o algún otro, pero ya no portará el apellido de la pareja presidencial.

Al comenzar su retirada, los Kirchner empiezan a dejar libre el espacio constitucional que hasta ayer usurpaban, permitiendo así que empiece a renacer la república democrática de los argentinos.

Esta táctica tendría la ventaja de desgastar mediante el anuncio del diálogo a la propia oposición, cuyas huestes podrían dividirse así entre los “duros”, que no admiten ni siquiera encontrarse con los representantes de un gobierno en retirada, y los “blandos” que, si bien tampoco confían en el Gobierno, no querrían cargar con la culpa por el fracaso eventual de los encuentros que ahora se multiplican. Según el escenario que intuyen los “minimalistas“, en algún momento el Gobierno denunciaría este fracaso, adjudicándoselo a la oposición. Esta expectativa de los Kirchner sería en todo caso frágil porque, como lo ha señalado Rosendo Fraga, el Gobierno ya perdió la guerra aunque pueda ganar, todavía, algunas batallas.

Sea cual sea la forma que adopte el final de los Kirchner, lo cierto es que el protagonismo del que hasta ayer gozaron le cederá el paso al protagonismo de sus opositores.

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¡Quién manda acá?

Por Alfredo Leuco.

Hay algunas preguntas elementales para hacer después de que Néstor Kirchner se convirtiera en el mariscal de la peor derrota electoral del justicialismo en toda su historia. ¿Quién manda? ¿Dónde está el poder político real en la Argentina?

¿Podrá Cristina retomar el centro de la escena y sacudirse las manchas autodestituyentes que su marido le hizo a la investidura presidencial? ¿O está todo fríamente calculado para que la Presidenta utilice el maquillaje del diálogo institucional para comprar tiempo mientras Néstor sigue como un presidente de facto vengativo, escondido detrás de sus polleras? ¿Es una locura pensar en un divorcio político del matrimonio presidencial?

Hoy, Néstor está preso de Moyano.

La fragilidad de Néstor Kirchner es inversamente proporcional a la fortaleza de Hugo Moyano.

Escenas de kirchnerismo explícito que obligan a no albergar demasiadas expectativas de que el positivo cambio que Cristina expresó sea algo más que una expresión de deseos.

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La reina está desnuda.

Por Alfredo Leuco

La reina Cristina está desnuda. Tal vez, Néstor, su marido, siga con el engaño de decirle que está convenientemente arropada con un vigoroso poder político que los tontos no pueden ver.

La reina Cristina está desnuda porque todavía no ha registrado la dimensión territorial ni la profundidad de la paliza electoral que padeció el proyecto kirchnerista. Este es el principal motivo de la parálisis de un gobierno que no ha movido ni una sola pieza que demuestre que entendió lo que pasó y, sobre todo, por qué pasó.

Parecen haber perdido la cordura y hasta el más elemental sentido común.

Si no reacciona, cada día que pasa el Gobierno se debilita y se aísla más. Por eso, lo antes posible, cuando advierta que está sin vestido ni red de contención, la presidenta Cristina deberá anunciar formalmente las modificaciones en el gabinete que se negó a hacer incluso cuando asumió.

Cristina necesita que la ayuden. Para eso, primero debería dejarse ayudar por los sectores menos obsecuentes del propio kirchnerismo y por los dirigentes que fueron respaldados en los comicios.

Casi como un teorema funcionó la idea de que los que más se alejaron de Kirchner ganaron con más contudencia y los que más cerca estuvieron fueron perforados por los votos en contra. El matrimonio Massa en Tigre o el intendente Bruera en La Plata son dos ejemplos de lo primero.

Por eso Néstor Kirchner tiene mucho menos poder del que cree. Porque aun los diputados, intendentes y gobernadores que lo acompañaron hoy están haciendo las valijas. No saben bien hacia dónde van. Pero saben claramente hacia dónde no quieren volver.

La estrategia y el mapa para transtitar los tiempos que vienen los puede aportar Eduardo Duhalde como lo hizo el ex presidente Raúl Alfonsín en el radicalismo hasta sus últimos días. El acertó cuando vaticinó que el kirchnerismo tenía “fecha de vencimiento”. Duhalde puede marcar el rumbo si es que mantiene su promesa de no ser candidato a nada y apuesta a reconstruir un peronismo renovado y productivo tan lejos de Néstor como de Francisco.

Pero ahí pueden convivir Daniel Scioli y Jorge Capitanich, cuando tomen más distancias de Kirchner; Carlos Reutemann, Felipe Solá, Mario Das Neves, José Luis Gioja, Alberto Balestrini, Juan Manuel Urtubey, Alberto Rodríguez Saá y la mayoría de la dirigencia peronista legitimada que quiera elecciones internas abiertas, obligatorias y simultáneas para elegir autoridades y candidatos.

Francisco de Narváez por ahora caminará la provincia de Buenos Aires sin resolver si apoyará a Mauricio Macri para la presidencia desde una postura más independiente de lo partidario o reconstruirá la vieja guardia menemista con otros dos de sus pares millonarios: Juan Carlos Romero y Ramón Puerta.

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Aclaramos nuevamente que estos análisis y pronósticos se realizaron en 2009 (aunque se repiten con pocas variantes hoy mismo), y contra una fuerza política que luego de esos comicios (y luego de la muerte de uno de sus dos líderes) en dos años superaba no sólo esos guarismos sino los de sus dos elecciones presidenciales anteriores. Algo que los “expertos” analistas no pudieron pronosticar ni imaginar.

Queda claro entonces que muchos de los análisis políticos de los principales analistas u opinólogos mediáticos carecen de fidelidad, objetividad y racionalidad, y están demasiado sesgados ideológicamente o desvirtuados por intereses ajenos al conocimiento de la verdad fáctica (más allá de lo que cada uno podamos considerar como “verdad”), o peor aún, forman parte de una operación política para deslizar subrepticiamente en algún segmento de la sociedad una mentira o media verdad haciéndola pasar como la verdad objetiva.

Como siempre, la historia (incluso la más cercana) nos enseña a contextualizar la realidad actual, y de esta manera a interpretarla y a actuar en consecuencia. Debemos entonces relativizar más aún muchos de los análisis supuestamente objetivos que se vierten alegremente como verdades reveladas o como pronósticos de famosos oráculos mediáticos, si queremos no sólo conocer la realidad política sino actuar en consecuencia.

 

 

Una versión ampliada de las expresiones repasadas aquí, en:

El “Fin de Ciclo K” (IV), “Como la Cigarra”…

El “Fin de Ciclo K” IV. Hoy: “De Regreso al Futuro”…

 

¿Desestabilización? Las brujas no existen…

Esta afirmación hecha en pleno siglo XXI pecaría de obvia y redundante, sin embargo si tomamos el viejo dicho popular, lo aplicamos a la política y lo contextualizamos con una determinada mirada a nuestra sociedad podremos encontrarle un significado nuevo en relación a esta dolencia actual denominada “desestabilización”.
Veamos a dónde nos lleva esto.

 

Panorama

Para comenzar, expongamos primero una posible mirada hacia la sociedad desde la que podemos llamar la “teoría de los tres tercios”, que no es más que una derivación o reelaboración de lo expresado en una columna del antropólogo Alejandro Grimson, decano del IDAES de la UNSaM, llamada Hay tres Argentinas.

En la misma, Grimson se propone superar la dicotomía de analizar la sociedad argentina actual en dos bloques (oficialismo-oposición) para observarla como dividida en tres bloques distintos, de tamaños diversos y variables. Grimson identifica a cada una diciendo que: “la que está decidida a apoyar al Gobierno, la que está decidida a oponerse y un país dubitativo e indeciso, muy heterogéneo, que en ciertas circunstancias es mayoritariamente seducido por el Gobierno (elecciones de 2011) y en otras ocasiones toma distancia de él (elecciones de 2009). Este país murmulla. Aunque este país constituye en términos electorales aproximadamente un tercio del total, la paradoja es que una parte sustancial del debate político se despliega con voces que parecen más dirigidas a los convencidos que a los indecisos”.

 

Tomemos esta división en la sociedad apoyándonos también en lo expresado por el analista Manuel Mora y Araujo, quien coincide en una división tripartita de la sociedad pero lo hace desde el punto de vista del electorado:

 

“En la política hay una división tripartita. Hay un tercio que es opositor al Gobierno y está más bien en los sectores medio-altos y más competitivos. El tercio más favorable al Gobierno lo componen los sectores más bajos, pero también de clase media. Pero hay un tercio en el medio que no es lo uno ni lo otro. Es un tercio que existe en cualquier lugar del mundo, pero pareciera que aquí la clase política no lo puede visualizar ni lo reconoce. Nadie habla para esa gente. (…) El voto kirchnerista siempre tuvo componentes de clase media.
(…) al Gobierno, sólo con los sectores bajos, no le alcanzaría para tener todos los votos que tiene. Los sectores medios son volátiles, y muy influidos por cuestiones como la inflación o una economía con problemas. En contextos así, pierde confianza y se enoja fácil en el Gobierno”.

 

Es en este escenario de división de la sociedad en tercios nos proponemos analizar la situación actual de esta especie de dolencia de nuestra democracia (que provocó sus intermitencias institucionales desde sus orígenes de princípios del siglo XX), y en ella las posibles acciones protagonizadas por la oposición para lograr su cometido, pero principalmente de la oposición político-mediática, corporativa, que utiliza no sólo medios democráticos para defender sus intereses. Y es por eso que proponemos analizar los habituakes métodos de presión política que tiene ese bloque corporativo opositor a su disposición.

 

Diagnóstico

Cuando hablamos de bloque corporativo opositor, hablamos de corporaciones económicas, medios hegemónicos y figuras políticas minoritarias que ya han renunciado al juego político electoral democrático para llegar al poder (o el tamaño de su ego les impide hacerlo) y cumplen funciones testimoniales o desestabilizadoras subalternas al servicio de dicho bloque. El objetivo final es, seamos claros, la caída del gobierno o proyecto kirchnerista, ya sea derrotándolo en las elecciones a cualquier costo y mediante cualquier tipo de frente opositor, o provocando la renuncia presidencial con cualquier método. Para eso, cualquier receta es bienvenida, y no se renuncia en principio a ningún método para describir al gobierno con cualquier “sanbenito”: inútil, ineficaz, ignorante, corrupto, caprichoso, aislado de la sociedad o monstruo autoritario.

Pero la mejor manera de crear ese monstruo autoritario es convocando a monstruos anteriores bien conocidos, fijados en la conciencia colectiva de la sociedad, ya sea, por ejemplo, los más difundidos: el nazismo o el estalinismo, el castrismo o el más cercano en el tiempo, el chavismo. Para desprestigiar al gobierno hay que ensuciarlo, erosionar el origen del poder democrático que le da legitimidad, asociando la adhesión a su proyecto a la dádiva, a la corrupción generalizada de los receptores de sus beneficios o apelar a la precariedad y próximo final de dichos beneficios. Esto no es nada nuevo, y su constante repiqueteo en los medios masivos ya lo ha naturalizado en la “opinión pública”.
Para deslegitimar al gobierno hay que enchastrarlo con una catarata de altisonantes denuncias de corrupción (sin necesidad de probarlas fehacientemente, judicialmente), tapar una denuncia mediática con la siguiente para que sedimenten antes de que sean aclaradas o no, descalificar cualquier medida de gobierno (aún antes de ser conocida en detalle) sin justificar el por qué. El objetivo oculto es forjar un sujeto execrable, un monstruo temible, corrupto y dañino para la sociedad, un objeto político que a corto o mediano plazo pueda ser inmolado sin remordimientos, sin importar los medios (democráticos o no, pacíficos o no), porque ante un perro rabioso no importan prejuicios o preceptos morales, sólo basta el sacrificio.
Para quienes esto pueda sonar exagerado, sólo deben recurrir a la historia argentina, por ejemplo a los años previos a 1930, a 1955, a 1966, etc. para hallar la construcción de imposturas similares: lo que hoy en día se llama “relato” ficcional. Allí se verá que luego de la “construcción” del monstruo autoritario sigue su expulsión de facto del gobierno mediante el uso de la fuerza, más o menos violenta dependiendo de la resistencia o del contexto histórico particular de cada momento.
No es necesario aclarar en pleno siglo XXI que a estos “monstruos” los sucedieron verdaderas dictaduras más o menos cívico-militares dependiendo del caso. Lo mismo puede comprobarse repasando la historia de los países del “tercer mundo”.
Sin embargo, aquellos golpes militares del siglo pasado dieron paso en este siglo a los llamados “golpes blandos” (ver aquí) y allí el esquema de demonización se ve claramente, la fórmula se revela similar.
En nuestro caso, el modelo de “caída” del gobierno responde al modelo delarruista de profundización del deterioro económico-social y represión de la protesta (80% “mérito” propio, 20% contribución del peronismo duhaldista) o al modelo duhaldista de crecimiento geométrico de la pobreza y represión a la protesta. Pero esos modelos fallaron en el alzamiento de la patronal agroexportadora con apoyo mediático de 2008, aunque hoy se intenta recrear aquel mismo clima de época artificialmente, como intentamos exponer aquí.
El éxito o no de esta intentona destituyente de la oposición antikirchnerista fundamentalista (mayormente político-mediática) dependerá de la templanza e inteligencia del gobierno y, principalmente, de la claridad de los kirchneristas y los no kirchneristas para separar la paja del trigo, y aceptar las reglas de juego democráticas de selección de autoridades.
Hoy en día vemos que cualquier medio para deslegitimar al gobierno es bienvenido: el repiqueteo de denuncias creíbles pero también la reiteración de mentiras sistemática (sutil u obscena, da lo mismo) hasta que la sedimentación de ellas desfigure el clima favorable al oficialismo; la incitación a la desazón, a la desilusión, a la bronca contra el gobierno y sus adherentes; la desacreditación internacional del gobierno, el torpedeo de cualquier medida de gobierno, etc.
El fin es preparar el terreno para una derrota electoral catastrófica que deje al gobierno impedido de culminar su mandato con sus banderas en alto, o preparar el terreno para que cualquier conflicto detone una ola de violencia que obligue al gobierno a reprimirla y se desate un polvorín que nadie sabe en qué termina.

 

En cuanto al método o receta utilizado, acordamos con Edgardo Mocca cuando puntualiza en Desestabilizadores y oposición política. que:
El signo de la escena política argentina lo da la intensidad de la presión de los sectores económica, social y mediáticamente dominantes para arrinconar políticamente al Gobierno. Claramente, los dominios en los que se mueve el operativo son los de la economía, el clima social y la calle.
La presión sobre el valor del dólar a través de los circuitos ilegales de su transacción tiene un objetivo a esta altura muy evidente para quien quiera apreciar los hechos con una mínima honradez: el de forzar una macro-devaluación con inevitables efectos de brusca redistribución regresiva del ingreso, desorganización económica y crítica sensación social. ¿Quién de nosotros no ha visto escenas de este tipo en nuestro país? La pretensión de mostrar una situación de esa naturaleza -la de este intento y la de todos los anteriores, exitosos y fracasados- como un fenómeno “natural” de la economía, sin actores, sin coordinación es insostenible, salvo que la ignorancia de la historia sea aceptada como argumento. Es decir, estas movidas no son ni espontáneas ni difusas. Son jugadas económicas cuyo sentido no se agota en la economía: los que la impulsan y la coordinan tienen objetivos políticos muy claros y definidos.
Paralelamente a la extorsión económica se desarrollan las “investigaciones” sobre casos de supuesta corrupción estatal.
Es decir que hay que esperar para saber cuánto hay de cierto en cada una de las “certezas” que el periodista transmite semanalmente a la población.
(…) la inmensa mayoría de todo lo que se ha venido “informando” ya se conocía hace varios años; no hay casi nada de nuevo en los nuevos testimonios de las denuncias. Es decir, que todo el contenido del paquete ya estaba a disposición de quien quisiera usarlo y cuando quisiera usarlo. Lo único nuevo son dos cosas: la exitosa puesta en escena de la agitación antigubernamental que ha logrado Lanata -con el obvio concurso de la maquinaria multimediática- y la circunstancia concreta en la que se ha lanzado el operativo.
Confluyen en el discurso político de los medios de comunicación concentrados. Con estremecedora homogeneidad y simultaneidad, los mensajes mediáticos construyen una descripción de la realidad estrictamente subordinada a la creación de un clima políticamente irrespirable.
Para creer en el relato del “autoritarismo” hay una sola condición necesaria y suficiente: querer creerlo. El problema es que el “querer creerlo” presupone una intensidad pasional en el sujeto.
El “todo o nada”, el “ahora o nunca” no son llamados a la acumulación política gradual y sensata. Para que surjan ofertas opositoras es necesario, paradójicamente, achicarles el espacio social a los operativos desestabilizadores.

 

Pero no sólo analistas argentinos acuerdan con esta visión no paranoica sino realista de la actualidad política argentina. El Estudioso de los procesos sociales y económicos en Latinoamérica, el economista Mark Weisbrot (codirector del Centro para la Investigación Económica y Política, un think tank con sede en Washington, Estados Unidos, quien escribe una columna semanal en el diario británico The Guardian y ha publicado artículos de opinión en los principales diarios estadounidenses, incluidos el The New York Times y el Washington Post) acuerda con esta visión:

–Bueno, parece claro que a una gran cantidad de opositores al actual gobierno, incluyendo en este grupo a buena parte de los medios de comunicación, les gustaría ver una crisis en la balanza de pagos. Estas personas están sin duda promoviendo una imagen muy exagerada de la actual situación económica y fiscal, casi como si se estuviera en 2001.

Hay que tener en cuenta que el gobierno, a diferencia de un banco individual, tiene reservas suficientes para mantener la estabilidad del tipo de cambio, por lo que no habrá una crisis de la balanza de pagos o una espiral de “inflación-devaluación”, tal como se ha visto en el pasado.

 

Sin embargo, este fenómeno no es exclusivo de Argentina, como bien lo expresa aquí Ignacio Ramonet, catedrático de Teoría de la Comunicación en la Universidad Denis-Diderot (París):

 

El caso de América Latina es particular a escala internacional. Primero por la historia de los medios en América Latina. La radio y la televisión se han desarrollado en la región sobre el modelo estadounidense, sobre el modelo privado. Entonces son históricamente las oligarquías dominantes en América Latina las que además de dominar diversos sectores ligados a la producción y a la exportación han dominado los medios. (…) En cierta medida para confortar su poder económico y a la vez político. En la medida en que en América Latina tenemos estos tres aspectos muy ligados: son prácticamente las mismas familias, las mismas clases las que tienen el poder económico, el poder político y el poder mediático. Y hay una especie de articulación entre los tres.
Ahí vemos cómo los medios que pertenecían a estos grupos asumen la función de oposición política. El caso más emblemático es el que se da en Venezuela el 11 de abril del 2002 cuando se le da un golpe de Estado a Chávez. (…) pues van a utilizar a los medios y los medios son los que van a montar una especie de atmósfera general que va a crear las condiciones en base a mentiras, en base a manipulaciones, para que haya un golpe de Estado con intervención de los militares. Efectivamente, hay una voluntad de estos medios de sustituir los partidos políticos y de asumir de alguna manera esa función. (…) Esto es lo que se repite en muchos lugares. ¿Por qué? Porque los dueños de los medios forman parte de la misma categoría social o clase social que posee el resto, la economía del país y que ha poseído el poder político durante tanto tiempo. Y hoy en día consideran que los medios son el elemento que les va a permitir mantener esta renta de situación. (…) Hoy día lo que está ocurriendo es que estos gobiernos están tratando de hacer una reforma mediática, que suscita una resistencia desesperada de los latifundistas mediáticos que consideran que tienen ahí el arma con la que van a defender sus otras ventajas, evidentemente el poder económico tradicional histórico y el poder político en la medida que lo tenga. Este es el debate al que asistimos en toda América Latina. Con diferencias aquí o allá. Aquí se puede focalizar en torno a un grupo, como es el caso en Argentina del Grupo Clarín.
La Fox ha sido el modelo de todos estos medios golpistas latinoamericanos. No se dice suficientemente. La Fox ha sido el modelo Neocon, el modelo que ha lanzado la idea de que la información no ha de ser objetiva, que la información debe ser militante, una información de ataque, una información exclusivamente de agresión.

 

En Argentina este juego político de los medios hegemónicos se verifica en la historia de las últimas décadas (y principalmente en estos últimos años) en la conducta del Grupo Clarín, como lo explica bien el periodista Martín Sivak, autor de Clarín, el gran diario argentino:

 

El Grupo Clarín, desde luego, teje alianzas y tiene una enorme capacidad para presionar sobre los gobiernos y la política. Eso no es una novedad en su historia ni constituye un caso excepcional en el empresariado argentino; pero por su condición de empresa de medios puede ser más eficaz.
Roberto Noble, un astuto político, entendió al diario como una catapulta para llegar a la presidencia; luego dijo, a principios de la década de 1960, que él no podría ser presidente, sino que podía “hacer presidentes”, como puede leerse en su archivo personal.Esa ilusión –porque en términos concretos Clarín nunca hizo “ningún” presidente ni nunca gobernó– trascendió a Noble. En 2001, Carlos Corach me dijo en una conversación: “Nosotros gobernamos diez años, pero Clarín gobierna desde antes y gobernará por muchos más.”
–Lo que más irritó a Kirchner fue la cobertura de TN. Los móviles en la protesta, la chapita “Paro Histórico”. (…) Clarín interpretó erróneamente que la crisis del campo y el voto negativo de Cobos implicaban el final del ciclo político. Y esa interpretación equivocada lo llevó a radicalizar las críticas contra el gobierno y su entusiasmo con algunos dirigentes como Julio Cobos.

 

Este panorama prácticamente sin salida para la oposición democrática se agrava ante la carencia de voluntad o renuncia de los principales partidos políticos opositores a ejercer el rol que el sistema les adjudica.
Las ideas, propuestas, críticas o iniciativas políticas opositoras no parten ya de los partidos políticos o centros de estudios propios sino de los medios hegemónicos. Los políticos entonces sólo se prestan a repetir los slogans y críticas generados por los voceros mediáticos, lo que los convierte en marionetas de los caprichosos ires y venires de los intereses político-económicos de los grupos concentrados.

 

Germen.

 

Como vemos, este no es más que un nuevo capítulo de nuestra pendulante historia política e institucional latinoamericana que quizás ya hemos dejado atrás. Sin embargo, la acumulación de tácticas y prácticas destituyentes o golpistas ya ha llegado a la teoría. Así es, todo ese acervo de movimientos golpistas (no exclusivo de nuestro continente) ha sido agrupado y sistematizado en un manual para desestabilizar gobiernos populares, inseguros para el establishment de cualquier país del mundo. Veamos sino un resumen de lo que señala aquí. el periodista Walter Goobar:

 

Manual de autoayuda para golpes de Estado suaves
Un libro del politólogo estadounidense Gene Sharp, titulado “De la dictadura a la democracia” y traducido a 30 idiomas, es la nueva Biblia de los desestabilizadores en los cinco continentes. Las recetas de Sharp ya se han utilizado con resultados diversos en las asonadas golpistas de Venezuela, Honduras, Ecuador, Paraguay y Bolivia.
(…) construyendo un escenario para un golpe de Estado “suave”, una nueva modalidad de desestabilización fabricada en los laboratorios de la Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) que ya ha sido experimentada en Europa del Este y Venezuela. Esta recreación del golpe como método para interrumpir procesos de amplia participación popular, ha sido concebida por intelectuales como el politólogo estadounidense Gene Sharp, autor de una biblia de desestabilización que ha sido traducida a 30 idiomas.
(…) los consejos de Sharp implican la puesta en marcha de varias fases, desarrolladas incluso simultáneamente, que van desde el ablandamiento, deslegitimación, calentamiento de la calle, hasta la fractura institucional.
La estrategia golpista –basada en el opúsculo de Sharp De la dictadura a la democracia– se ejecutó con éxito en el derrocamiento del presidente georgiano Eduard Shevarnadze, en noviembre de 2003, y la ascensión al poder de Viktor Yuschenko en Ucrania, en diciembre de 2004.
En América latina la estrategia del
“golpe suave” se ha registrado a través de cinco modalidades. Ha triunfado en Honduras (2009) y Paraguay (2012), pero ha fracasado en Venezuela (2002), Bolivia (2008 y 2012) y Ecuador (2010).
(…)
Sharp ha tenido que enfrentar acusaciones de pertenecer a una organización de fachada de la CIA y el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, utilizó su programa semanal para advertirle al país que Sharp era una amenaza a la seguridad nacional.
De acuerdo con Sharp, la estrategia del “golpe suave” puede desarrollarse por etapas jerarquizadas o simultáneamente de la siguiente manera:

1ª etapa: ablandamiento, empleando la Guerra de Cuarta Generación: desarrollo de matrices de opinión centradas en déficit reales o potenciales, cabalgamiento de los conflictos y promoción del descontento, promoción de factores de malestar, entre los que destacan: desabastecimiento, criminalidad, manipulación del dólar, lockout patronal y otros, denuncias de corrupción, promoción de intrigas sectarias y fractura de la unidad.

 

2ª etapa: deslegitimación: manipulación de los prejuicios anticomunistas, impulso de campañas publicitarias en defensa de la libertad de prensa, derechos humanos y libertades públicas, acusaciones de totalitarismo y pensamiento único, fractura ética-política.

 

3ª etapa: calentamiento de la calle: cabalgamiento de los conflictos y fomento de la movilización de calle, elaboración de una plataforma de lucha que globalicen las demandas políticas y sociales, generalización de todo tipo de protestas, exponiendo fallas y errores gubernamentales, organización de manifestaciones, trancas y tomas de instituciones públicas que radicalicen la confrontación

 

4ª etapa: combinación de diversas formas de lucha: organización de marchas y tomas de instituciones emblemáticas, con el objeto de coparlas y convertirlas en plataforma publicitaria, desarrollo de operaciones de guerra psicológica y acciones armadas para justificar medidas represivas y crear un clima de ingobernabilidad, impulso de campaña de rumores entre fuerzas militares y tratar de desmoralizar a los organismos de seguridad 

 

5ª etapa: fractura institucional: sobre la base de las acciones callejeras, tomas de instituciones y pronunciamientos militares, se obliga la renuncia del presidente.

 

Ahondemos un poco más en esta especie de manual del alumno golpista y encontraremos más coincidencias con hechos recientes de nuestro continente:

 

El autor también es fundador del Instituto Albert Einstein cuya misión es elaborar y enseñar teorías y estrategias para derrocar gobiernos con tendencias comunistas o socialistas y progresistas.
Documentos desclasificados por Wikileaks afirman que en noviembre del 2006 La Sección de Intereses norteamericano con el apoyo del Instituto Albert Einstein de Gene Sharp organizo una reunión de jóvenes opositores cubanos para llevar a cabo una “revolución de colores”.
Cuando no se está luchando contra un gobierno “tirano” las enseñanzas de este agente de la CIA son puestas en prácticas por diferentes movimientos entre ellos Yo soy # 132. No obstante se trabaja dentro del movimiento para crear división y separar a los elementos “radicales” de los “buenos”. Cuando los primeros proponen darle un toque ideológico/Político los buenos afirman que son apolíticos. Si los radicales pintan paredes para demostrar su descontento, inmediatamente los sharpianos señalan la “acción vandálica” para restablecer la armonía urbana.

 

 

 

Repasemos algunos de los numerosos métodos aconsejados en este manual y veamos si son conocidos por los argentinos:

 

LOS METODOS DE LA ACCION NO VIOLENTA
LOS METODOS DE PROTESTA Y PERSUASION NO VIOLENTA
Presiones sobre los Individuos
31. Hostigamiento a los funcionarios (siguiéndolos constantemente, recordándoles, silente, respetuoso) (N d. E.: ¿Escraches?)
32. Mofa de los funcionarios (ridiculizándolos e insultándolos) (N. d. E.: ¿Periodismo para Todos? ¿Comentarios en los periódicos on line y redes sociales?)
33. Fraternización (sometiendo a las personas a intensa influencia directa, para convencerlos de que el régimen que sirven es injusto)
35. Sátiras y jugarretas humorísticas (N. d. E.: ¿P.P.T.?)

 

LOS METODOS DE LA NOCOOPERACION ECONOMICA:
1. BOICOT ECONOMICO
Acción de los Trabajadores y Productores
79. Boicot por parte de los productores (negativa de parte de los productores a vender o a repartir sus productos) (N. d. E.: ¿Lock out de la Mesa de Enlace?)
Acción de los Propietarios y Gerentes
81. Boicot de los comerciantes (negativa de los detallistas a comprar o vender ciertas mercancías)
82. Negativa a dejar o vender propiedad
83. Cierre (el empleador inicia el paro de trabajo cuando cierra temporalmente la operación)
85. “Huelga general” de los comerciantes
Acción por los Poseedores de los Recursos Financieros
86. Sacar los depósitos del banco
88. Negativa a pagar deudas e intereses
89. Recorte de fondos y créditos
90. Negativa de ingresos (negativa a darle ingresos al gobierno voluntariamente) (N. d. E.: ¿promoción a la evasión de impuestos?)
91. Rechazo de la moneda del gobierno (demandar formas alternativas de pago) (N. d. E.: ¿Acicateo mediático del “dólar blue”?)

 

Como vemos, nada nuevo bajo el sol de estas tierras. Nada que no figure en los libros de historia sobre la caja de herramientas del golpista autóctono. Pero sorprende verlo todo reunido en un solo manual y debidamente sistematizado. Y es así que recobra actualidad lo que ya habíamos advertido  oportunamente aquí mismo en nuestra La irreversible “chavización” del kirchnerismo sobre la demonización del oficialismo triunfante en 2011:

 

Esta oposición político-mediática no sólo no pudo convencer al electorado con sus argumentos sino que muchos de sus miembros quedaron presos de esas mismas falacias, girando en un círculo vicioso con su discurso autista, y por lo tanto asumieron que el fin del “kirchnerismo” (no del peronismo) estaba a la vuelta de la esquina. Por eso se sorprendieron el 14 de agosto (de 2011) con el triunfo avasallante del oficialismo, como expusimos aquí mismo en ¿Sorpresivo triunfo arrollador de Cristina?.

 

Y luego del triunfo del kirchnerismo en las PASO de 2011 Carlos Pagni advertía desde La Nación:
“La historia ayuda a pensar. En 1951, Juan Perón, que venía de cerrar La Prensa y de militarizar a los ferroviarios, se reeligió por el 62,5% de los votos. El respaldo le sirvió para terminar con el poco pluralismo que quedaba en la Argentina.
Es el peligro con que amenaza el desequilibrio de poder.”

 

Joaquín Morales Solá agregaba que:
“Si fuera esta última corriente la que prevaleciera, es probable que a la Argentina no kirchnerista (que es la mitad del país) la aguarden épocas de insoportables intolerancias, de arbitrarias persecuciones y de insistentes campañas mediáticas
El kirchnerismo ha tenido, hay que reconocerle, una enorme capacidad para poner en funcionamiento los mecanismos del fanatismo y para despertar los viejos rencores sociales, latentes durante décadas.
“Cristina Kirchner camina no sólo hacia una victoria, sino también hacia una enorme concentración de poder en sus exclusivas manos.
 La Presidenta contará con mayoría propia en las dos cámaras del Congreso si se cumplieran los actuales pronósticos de las encuestadoras más serias del país.
Es difícil encontrar tanto poder eventual en una sola persona en la historia de la nueva democracia argentina.
El kirchnerismo empieza y termina en Cristina Kirchner. Ella no tiene partido ni gabinete ni equipo. No le deberá nada a nadie, salvo a sus votantes, si es que aceptara esa deuda. Está sola en medio de un océano de poder. Puede girar a la izquierda o a la derecha. Puede ofrecerles a los británicos la paz o la guerra. Ningún país se siente seguro cuando todo depende del humor de una sola persona.
La ilusión de un poder absoluto y largo es inherente al poder.”

 

Luis Majul aportaba diciendo que:
El peligro de que, con semejante victoria y casi ningún contrapeso, disparates como la manipulación de las estadísticas oficiales, los hechos de corrupción ostensibles y la sistemática persecución a sindicalistas, empresarios, medios y periodistas que no piensan como el Gobierno pueden continuar y crecer todavía más, porque no van a recibir castigo de ningún tipo. “

 

Mariano Grondona sumaba su granito de arena:
(…) “porque apuntan en dirección del hiperpresidencialismo que procuró Néstor Kirchner y que su esposa podría consolidar ahora en medio de la euforia de su triunfo. El equilibrio de los poderes que imaginó Juan Bautista Alberdi sin abandonar por eso un sesgo “presidencialista” aunque no hiperpresidencialista”, podría verse seriamente comprometido a partir de ahora. Puede afirmarse como una presidenta autoritaria si, apoyándose en las extraordinarias cifras de las elecciones primarias, decide acentuar la concentración del poder en torno de su persona.
El “unicato” apunta a describir aquellas situaciones en las que una persona domina por entero el sistema político (…) En la cumbre de su exaltación, la señora de Kirchner tiene tres caminos por delante. El primero, la pretensión “eterna” de una serie interminable de reelecciones por encima de la Constitución. El segundo, un viraje republicano a la manera del segundo Perón que ya no le ofrecería un trono sino un pedestal. El tercero, un “trasvasamiento generacional” en favor de su hijo Máximo.”

 

Incluso en estos días hemos visto volver, reverdecer exageradas acusaciones sobre un supuesto autoritarismo gubernamental que lo asemejaría a un régimen autocrático. Como ejemplo, reproduciremos sólo algunas frases sugestivas:

 

Hablando del régimen nazi La Nación dijo (nada inocentemente):
de la gradual desaparición de una república y, en pocos meses, de la instalación de una dictadura con el apoyo entusiasta de la población y sus fuerzas vivas. La República de Weimar fue reemplazada por un régimen totalitario que concentró en una persona los tres poderes del Estado, eliminó los derechos individuales, controló la justicia, suprimió la prensa independiente” (…) Salvando enormes distancias, hay ciertos paralelismos entre aquella realidad y la actualidad argentina que nos obligan a mantenernos alerta. (…)Es importante que todas las naciones del mundo recuerden cómo surgió ese régimen y las terribles consecuencias que la cobardía o la conveniencia de los dirigentes y el temor o desinterés de la población pueden provocar al debilitarse los valores colectivos y la vigencia plena de las instituciones democráticas. (… )Los argentinos deberíamos reparar en los rasgos autoritarios que, cada vez con mayor frecuencia, pone de manifiesto el Gobierno, y cobrar conciencia de que es imposible prever cómo puede terminar un proceso que comienza cercenando las libertades y la independencia de los tres poderes del Estado, al tiempo que distorsiona los valores esenciales de la República y promueve enfrentamientos dentro de la sociedad”.

 

El mismo autor de este brulote, Bartolomé Mitre, ya había calificado al gobierno  en un reportaje a la revista brasileña Veja como una “dictadura con votos”.

 

Sigamos con las afirmaciones de otros intelectuales o políticos:

 

Marcos Aguinis ya había dicho:
En aquella oportunidad, al hablar de la fuerza comandada en Jujuy por Milagro Sala, escribió: “Las fuerzas (¿paramilitares?) de Milagro Sala provocaron analogías con las Juventudes Hitlerianas. Estas últimas, sin embargo, por asesinas y despreciables que hayan sido, luchaban por un ideal absurdo pero ideal al fin, como la raza superior y otras locuras. Los actuales paramilitares kirchneristas, y La Cámpora, y El Evita, y Tupac Amaru, y otras fórmulas igualmente confusas, en cambio, han estructurado una corporación que milita para ganar un sueldo o sentirse poderosos o meter la mano en los bienes de la nación”.

 

El economista Víctor Becker, ex director de Estadísticas Económicas del Indec, escribió en Clarín el lunes 27:
“Más cercano a nuestros tiempos, apenas asumido, Hitler creó el 5 de noviembre de 1934 el Comisariado del Control de Precios. Las Juventudes Hitlerianas se ocuparon de aplicarlo con especial saña a los comerciantes judíos, considerados genéricamente especuladores
‘Si intentan controlar precios y jornales, es decir el trabajo del pueblo, deberán controlar la vida de las personas y ningún país puede intentarlo a medias. Yo lo hice y fracasé’. Es decir que se requiere un nivel de control social aún mayor al impuesto por la Alemania nazi”.

 

Ya Mariano Grondona había asociado a La Cámpora con las juventudes hitlerianas en 2010. Y la diputada Elisa Carrió dijo, entre otras cosas:

 

No son democráticos, no son republicanos, son estalinistas. Se van a quedar con las propiedades de todos, miren lo que hizo Putin en Rusia. Van a hacer quebrar a todos los diarios de la argentina independiente. La AFIP se va a meter en tu casa y te va a decir por qué tenés dos casas, por qué no tenés una, mientras ellos va a ser los más ricos del mundo…”.

 

Y en otra ocasión afirmó: “Hoy estamos por el aniquilamiento republicano que produce el kirchnerismo, total, jueces que garantizan impunidad, escribanías en el congreso, concentración del poder, persecución y control de la sociedad, estamos en una dictadura de la mayoría, caracterizada por el fascismo. por la imposibilidad de pensar. Y sin garantías constitucionales. Porque ¿dónde están las garantías constitucionales? ¿Por qué no puedo comprar un dólar yo?

 

Pero tamaña desproporción en el análisis debería llamarnos a relativizar esos dichos  porque, como señala el sociólogo y analista Ricardo Rouvier:

 

“El discurso político tiene como una de sus características intrínsecas tener tres destinatarios. El político le habla a los co/bnvencidos, a la vez que rebate argumentos de sus adversarios. Ahora, lo que un político nunca debería dejar de hacer es dirigirse al mismo tiempo a quienes no están decididos. La pretensión de hablarle sólo a los indecisos, sin importar el propio grupo o partido, corre un riesgo: el de caer en el oportunismo y el electoralismo (que puede ser mal visto incluso por ellos). La pretensión de hablar a los gritos a los convencidos corre siempre el riesgo de renunciar a la persuasión”.
(…)Difícil convencer con tanta grandilocuencia a quienes perciben que las cosas son algo más grises.
Mientras crece el sector de los indecisos aumenta la polarización. Esto plantea varios problemas. En primer lugar, podría incrementarse la distancia entre este sector de la ciudadanía y las referencias políticas existentes. Crece una confusión y un malestar que no encuentran canalización. En segundo lugar, como ya se empieza a verificar, se utilizaría la denuncia de dicotomización como un arma para dicotomizar más y mejor, dificultando afrontar los debates que se tornan urgentes. En tercer lugar, como ya puede visualizarse, crecería el desarrollo de dobles estándares. Esto último implica corroer la construcción de criterios claros para juzgar acciones, como positivas o negativas, más allá de las identidades políticas de los actores.
Por ejemplo, si actores mediáticos o políticos logran instalar la definición de que el problema del país es la corrupción, los argentinos deberían apoyar un Frente Nacional contra la Corrupción.
Mientras la política se despliega como si el país estuviera dividido en dos, los ciudadanos miran con angustia qué va a suceder. La exacerbación de la confrontación dificulta la comprensión de los motivos de la misma por parte de amplios sectores.

 

Pero ese, precisamente, puede ser el objetivo secundario: ir subiendo el tono de las denuncias e injurias para acicatear a los fundamentalistas de ambos lados, para recalentar el clima y esperar a que cualquier chispazo provoque un estallido violento que pueda preparar el escenario para una posterior destitución o rebelión popular, como las que ya hemos visto tanto aquí como en el resto del mundo.
No estamos desvariando ni exponiendo ciertamente ninguna teoría paranoica sobre caídas de gobiernos democráticamente constituidos, es mera interpretación de acontecimientos actuales en un contexto histórico nacional (salvando las distancias entre el contexto actual y los del siglo pasado) y mencionando medidas y acciones que figuran en el acervo cultural de cualquier desestabilizador vernáculo, y que todos (casi todos) conocemos o hemos vivido.

 

Antídotos

 

La movilización de opositores al gobierno en reiteradas oportunidades (y con un clima creciente de insatisfacción y desilusión ante el “inminente” fin de ciclo kirchnerista que los medios hegemónicos no se cansan de anunciar y que nunca llega) sólo demuestra la inutilidad estratégica de una movilización sin objetivos claros y comunes, sin un liderazgo político efectivo que los represente en las urnas y en el congreso.
Esa orfandad de representación se debe al círculo vicioso electoral en que se encuentran las minorías opositoras, como bien lo explica aquí el sociólogo Artemio López:

 

Los conceptos de “microclima” y “audiencias redundantes” son útiles para aproximarse al fenómeno de medios masivos opositores y su impacto sobre las preferencias electorales, ya que, como se demuestra en esta columna, solo impactan en sectores sociales cuya preferencia política ya está establecida.
Transitamos un largo período desde el año 2008 , ahora recargado en la figura carismática de Jorge Lanata, en el que abundan los acontecimientos reiterada y sistemáticamente editorializados por los medios que confrontan al oficialismo, que construyen así un microclima , teóricamente capaz de interpelar a la “opinión pública” nacional. Una vez creado el microclima por los medios opositores, resulta inexplicable, por ejemplo, el notable nivel de convocatoria a los actos masivos en los que participa la Presidenta, (…) para no hablar de los casi 12 millones de votos obtenidos por la fórmula Cristina Kirchner-Amado Boudou, en octubre de 2011.
¿Acaso los medios opositores no tienen ya ninguna capacidad de construir opinión pública en general y preferencias electorales en particular? Por supuesto que la tienen, pero acotada.
La redundancia y el acotamiento geográfico entonces explican el escaso impacto masivo y nacional de los temas que se han amplificado desde los aparatos mediáticos opositores en el último tiempo (…) Lo que si logra el dispositivo de medios opositores es redundar sobre aquellos ciudadanos que adversaban al gobierno que ensanchan su agenda de críticas y aumentan el tono de las mismas. En nuestra perspectiva de análisis entonces, los medios opositores “cazan en el zoológico”.
Mientras los gobiernos populares antes del año 1983 eran depuestos no por PPT sino por GDE, más conocidos por golpes de estado, ese recurso “institucional” tan caro a los sectores conservadores de la sociedad, hoy ya no está disponible, al menos por ahora.
  

 

Pero entonces ¿cómo se refleja la prédica sistemática y permanente de los medios hegemónicos en esa población/audiencia cautiva? Como hemos dicho, no es necesario repasar aquí la enorme cantidad de insultos referidos a la presidenta y sus funcionarios que se oyeron en cuanta demostración opositora callejera se ha realizado desde 2008 en adelante para ejemplificar esta consecuencia. Sólo agregaremos lo dicho por un par de miembros de la Federación Agraria en una reciente asamblea que grafica bien muchos de los deseos expresados por esta oposición movilizada huérfana de líderes que sepan encausar democráticamente sus reclamos:

 

(…)“ va a entrar parte del chavismo, parte del marxismo y “ese maldito progresismo que todavía no sabemos qué es”(…) “Acá hay que frenarlos. ¡Porque van por más!¡Vamos a frenar a este gobierno, señores! ¡ Ese es el problema que tenemos en el país!
“Acá hay que buscar la solución”, (…) Y propuso un tractorazo “en la plaza de Mayo”, que convoque a los “caceroleros” y “a la sociedad” para que “hagamos un frente común para frenar esto porque éstos son peor que Chávez. Por lo menos, Chávez está muerto, pero esta gente está viva”. “Ese es el problema del país. Dejemos de declamaciones. Y si hay que poner la espalda, la vamos poner de nuevo, porque no queremos perder lo que tenemos”, agregó.
“En nuestra zona, los productores están dispuestos a que este gobierno, o esta porquería que está gobernando, se vaya a patadas. Nosotros no venimos para ver si ponemos un político más o un político menos.
(…) Entonces, ¿qué se hace? ¿No vamos a ir nosotros del país? No. Se van a tener que ir ellos. Ahora, la modalidad, si es por las buenas o por las malas, no sé. Eso van tener que programarlo las entidades. Pero esto se tiene que terminar”, azuzó.
“Hay muchos métodos sicológicos y de acción directa para destituir y hacer desaparecer a toda esta gente. El problema es la gente que está en el gobierno.
Así que la propuesta es que si vamos a hacer algo concreto y conciso que sea duro, pero duro, duro”, cerró Daniel. Lo envolvió una ovación”.

 

Y aquí viene a ayudarnos la citada teoría de los tres tercios: toda esta estrategia de desgaste del gobierno sólo actúa sobre el tercio de la sociedad que ya es antigubernamental, azuzando y recalentando, sí, la desesperación, la bronca y el odio de esa audiencia política, pero casi no afecta al tercio oficialista o es en la práctica  contraproducente, fortaleciendo su apoyo al gobierno, y afecta mínimamente al tercio restante que también es testigo interesado en escuchar tembién la contraofensiva oficialista.
El resultado más palpable es el recalentamiento y la desilusión creciente de esa masa informe y diversa de opositores que resuelve arengar (e insultar) contra un gobierno que no los representa, y pide a gritos una utópica unión de toda la oposición (que tampoco los representa cabalmente) hasta llegar a descalificar y renunciar al juego democrático. Y es allí donde se pueden montar intereses minoritarios y antidemocráticos para jugar su carta final, en contra no ya del gobierno sino de la democracia, de las grandes mayorías y del país en su totalidad. Es decir que sobre ese tercio opositor es que trabaja el bloque opositor-destituyente, aumentando la virulencia de sus ataques ya sin medida ni escrúpulos. Pero quizás el contexto y nuestra historia político-social condicionen y relativicen la recepción de esa campaña en los otros dos tercios, por eso no es extraño que se haya invocado o que se vuelva a invocar a los peores demonios (dependiendo de quienes sean los destinatarios), ya sea a Hitler, al peor Perón, a Castro, a Chávez o al mismo Lord Voldemort para embestir contra todo lo que huela a oficialismo y descalificar hasta sus más mínimos actos de gobierno.

 

Tratamiento Preventivo

 

Ya habíamos adelantado aquí mismo en La irreversible “chavización” del kirchnerismo (3) en 2011 sobre los métodos utilizados para socavar al gobierno, pero en este contexto cobra ahora nuevo valor:

 

Por eso, para no enredarnos en esta próxima y bizantina discusión (que ya apareció antes de las elecciones y que llegará a su clímax en un par de años) es conveniente señalar claramente que para que el próximo gobierno de Cristina Fernández no sea tildado de chavista o autoritario deberá resignarse a gobernar con las manos atadas, pidiendo permiso antes de dar cada paso a los demás partidos políticos, a los medios de difusión, a los empresarios, a los oligopolios o monopolios y a veces a los embajadores de otros países… aunque él mismo represente al 40%, 60%, 80% ó 99% de los ciudadanos argentinos.
En ese entonces, como vimos, augurábamos que el proceso comenzaría luego del cierto triunfo electoral del oficialismo y crecería a paso lento pero seguro hasta reforzarse y llegar a su plenitud a mediados de 2013, con la intención de presionar mediante un juego de pinzas desde el exterior, a través de medios de difusión afines y sus instituciones internacionales patronales de medios (SIP, etc) y desde el interior mediante sus cientos de medios propios y políticos afines y fieles, con el fin último de provocar la derrota electoral al oficialismo en las próximas elecciones legislativas y así asegurarse que el próximo gobierno (no kirchnerista) sea permeable a sus presiones e intereses. Cabe aclarar que este tipo de movimientos políticos no son forzosamente coordinados entre los actores que intervienen, sino que son los propios intereses políticos, económicos e ideológicos los que juegan en forma independiente y que en determinadas circunstancias o acciones confluyen en el mismo escenario.
Que el gobierno actual se maneje bastante bien políticamente navegando en medio de los enormes intereses que aún pugnan por seguir gobernando el país, no quiere decir que ante la menor distracción o error suyo (por ejemplo, la resolución 125 o el reciente decreto para la regularización de los sueldos en Gendarmería y Prefectura, pero hay más) se vea el poder destructivo y antidemocrático de ellos. A eso apuntan estas reflexiones, a que estemos atentos todos, oficialismo, oposición e indefinidos (pero amantes de la democracia), a no distraernos con debates ficticios, prefabricados, tras los cuales anida la muy probable recurrencia del poder tóxico, destructivo de esos intereses, que no son los de la población, por cierto (lo que antes llamábamos “pueblo”).

 

Porque, como sugerimos en el título, las brujas no existen… pero que las pociones (para desestabilizar gobiernos democráticos y populares) las hay… las hay.

Tras 10 años el relato sobre el “relato oficialista” está “flojo de papeles”

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A pocos días de cumplirse los diez años de vigencia del gobierno kirchnerista, es momento propicio para realizar un balance sobre su gestión de gobierno. Pero proponemos en cambio realizar el análisis de una de las más acendradas críticas que la oposición mediática y política le hace al oficialismo (teorizada mayormente por los intelectuales Beatriz Sarlo y Santiago Kovadloff, entre otros, y repetido por decenas de periodistas y polìticos), centrada en el denostado y peyorativamente denominado “relato oficialista” o “doble discurso oficialista”, tildado de falacia discursiva o de mera impostura.

Esta crítica se basa en que el gobierno kirchnerista habría elaborado una suerte de “relato progresista” falaz sobre su acción de gobierno, y que el mismo habría imbuido a sus millones de votantes de una visión sesgada, engañosa, lo que los llevaría a ver lo que no existe, a disfrutar lo que tienen. Y este fenómeno se habría prolongado a través de los diez años de gobierno del Frente para la Victoria, lo que les impidiría ver las reales falencias, desaguisados y desmanejos políticos y económicos en los que incurre el kirchnerismo desde 2003.
El pueblo que lo vota, por lo tanto, o bien no sería capaz de ver más allá de esa nube de engaños e imposturas discursivas o estaría simplemente comprado con prebendas o espejitos de colores que no cambiarían el estado real de sus vidas.
Para corroborar o rectificar este postulado proponemos ver qué ha pasado en la vida de los argentinos, en la gente de a píe que vota y vuelve a votar al gobierno y en quienes nunca lo hicieron o nunca lo harán. Para eso lo mejor es analizar qué nos dicen los datos fríos de la economía. Pero con ese propósito obviaremos enunciar meramente las diversas reformas políticas y económicas realizadas por el gobierno, las que se encuentran expuestas en el boletín oficial y en los medios de difusión masiva. Tampoco las calificaremos, sino que nos remitiremos a analizar cuáles han sido las consecuencias de dichas medidas de gobierno en la población, para ver si podemos verificar o no su ineficacia, su fantasía, su falacia, y de esa manera corroborar esta especie de tesis opositora que denominamos aquí el Relato sobre el “relato oficialista”.
Finalmente sólo agregaremos que la base desde la que este gobierno parte para comenzar su labor de gobierno (así como la percepción objetiva de la población) es la Argentina posterior a la explosión del 2001/2002, cuando no sólo la economía nacional era caótica, la moneda nacional era casi inexistente, la pobreza y la indigencia se habían disparado, la política estaba severamente cuestionada y la democracia misma estaba a prueba, sino que incluso la misma unidad territorial estaba en discusión. En ese contexto es donde el candidato que había salido segundo en las elecciones, Néstor Kirchner, debía asumir el gobierno debido al abandono de quien había obtenido el primer puesto (con un 25% de los votos), Carlos Menem; y debía hacerlo con un respaldo de tan solo el 22% de los votos emitidos.

Como el análisis se basará no en los anuncios ni en las intenciones de las medidas gubernamentales sino en sus efectos objetivos, en los resultados y en lo que la población percibe de los mismos, utilizaremos sólo temas y cifras que demuestren en guarismos duros y concretos (y libres en lo posible de influencias partidarias) cuáles han sido esos resultados.

Pasemos, ahora sí, al primer tópico a analizar.

 

Empleo

 

Un tema en el que hace hincapié el gobierno es en la recuperación del empleo. La evolución del empleo en Argentina registra la creación de 5 millones de nuevos empleos desde 2003.

Veamos lo que dice la Organización Internacional del Trabajo al respecto:

 

La formalización del empleo en Argentina.

Desde 2003, con excepción de 2009 cuando la economía fue afectada por la crisis financiera internacional, el PBI de Argentina ha registrado tasas de crecimiento cercanas al 9%. Este dinamismo en el nivel de actividad económica ha tenido su correlato en los indicadores de empleo.

Una cantidad significativa de trabajadores ocupados en inserciones precarias (cuentapropistas y asalariados no registrados) accedió a empleos registrados, lo que mejoró sus condiciones laborales. Un seguimiento de las trayectorias laborales entre 2005 y 2010 permite advertir que cerca de dos tercios de los trabajadores que se incorporaron a un empleo asalariado registrado provenían de una inserción precaria, principalmente de un empleo asalariado no registrado.

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Pero ¿qué significa esto en el contexto histórico nacional?

Si hay algo que los noventa nos enseñaron es que se puede crecer -de hecho entre 1990 y 1999 el PBI se incrementó un 5,3% al año- y bajar la inflación sin crear empleo y empeorando su calidad. Pero en la última década ocurrió justamente lo contrario: hubo una marcada reducción del desempleo, una disminución del empleo en negro y un aumento del empleo registrado (es decir, con cobertura de salud y aportes a la seguridad social, entre otros beneficios). Los datos del Censo Nacional de Población y Vivienda señalan que entre 2001 y 2010 la cantidad de ocupados pasó de casi 11 millones a 18,5 millones.

 

El gráfico “Más trabajo” muestra, además, que desde 2004 se superó el mejor momento de la convertibilidad. También se observan los impactos negativos que tuvieron en el empleo privado las crisis de 2009 y 2012 -a pesar de que el PBI, según datos del INDEC, habría crecido-. Asimismo, esta misma fuente brinda información sobre monotributistas y autónomos registrados, que entre diciembre de 2002 y diciembre de 2011 pasaron de casi 700 mil a 1 millón 700 mil, y de empleadas domésticas registradas, que pasaron de 10 mil a casi 200 mil.

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El balance de los datos provenientes del mercado laboral durante la última década arroja un saldo netamente positivo, aun cuando quedan enormes desafíos por delante, como por ejemplo lograr una disminución en los índices de empleo informal, que alcanza niveles altos en la muestra general y abiertamente graves en determinadas actividades y regiones.
A tal punto es así que el crecimiento del empleo formal alcanzado desde 2003 es el más alto desde 1974, y dos tercios de los puestos que se crearon durante este período tuvieron lugar en empresas del sector privado formal. En esta última década, el promedio de creación de puestos de trabajo alcanza los 500 mil por año, “casi triplicando la cantidad anual de nuevos ocupados que se generaron desde el reinicio de la democracia en 1983 y con la Convertibilidad”, según se desprende de un reciente informe elaborado por la cartera laboral.
La creación de puestos de trabajo permitió un descenso inédito en la tasa de desocupación en la historia reciente. Según los datos de la Encuesta Permanente de Hogares para el último trimestre del año pasado, el desempleo alcanza al 6,9%, una de las más bajas desde 1992. Del total de puestos de trabajo generados desde 2003 en el sector formal de la economía, cerca de 860 mil fueron ocupados por jóvenes de hasta 29 años de edad, segmento de la población que internacionalmente presenta grandes dificultades para insertarse laboralmente.
Un dato relevante de estos diez años es que la tasa de empleo (proporción de personas ocupadas respecto de la población total) evolucionó favorablemente junto con la tasa de actividad, que mide la proporción de la Población Económicamente Activa (ocupados y desocupados) respecto de la población total. Es decir, la actividad económica pudo absorber a los que estaban desempleados y a aquellos que se sumaron al mercado laboral.

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 (…) los distintos indicadores de la evolución del mercado de trabajo (tasa de desocupación, cantidad de puestos de trabajo, porcentaje de trabajadores no registrados, nivel salarial promedio) muestran una dinámica claramente positiva.
En primer lugar se puede señalar que la desocupación desciende del 20% a aproximadamente un 7%, el trabajo no registrado (en negro) cae del 50% a un 36% y el salario promedio, luego de la brutal caída de 2002, vuelve a los niveles del 2001, aunque con marcadas diferencias dentro de los asalariados.

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No es necesario aquí puntualizar el efecto que provoca en la vida de una persona el paso de estar desempleado a tener un empleo, o lo que significa pasar de buscar comida en las bolsas de basura o vivir de las ollas populares a discutir un aumento de salario o condiciones laborales mejores con un empleador, si es un trabajador informal, o a través de un sindicato si está en blanco. Y está claro lo que eso significa en su percepción de la política y las medidas de gobierno para los beneficiados con estas medidas. Ignorar esto anula cualquier análisis objetivo por erróneo, incompleto o sesgado políticamente.

 

 

Salarios

 

Para los trabajadores que ya tenían empleo, la variación de su sueldo marca fundamentalmente sus opciones de vida, su calidad de vida, ya sea si mejora o empeora, y así su percepción de las medidas del gobierno de turno.

Veamos cómo vararon las remuneraciones desde el 2001 hasta el 2012 según CIFRA y BAENegocios.

 evolucion remuneraciones

 

El incremento salarial en paritarias fue de 26,4 por ciento en 2008, 21 por ciento en 2009, 26 por ciento en 2010, 32 por ciento en 2011 y 24 por ciento en 2012. Las jubilaciones aumentaron 10 por ciento en 2009, 25,1 en 2010, 34,1 en 2011 y 31,05 en 2012. Según datos de la consultora Analytica (1), entre 2007 y 2012 el salario aumentó en promedio 3,7 por ciento al año en términos reales, mientras que los ingresos jubilatorios subieron 9,8 por ciento.

Esto permitió neutralizar –parcialmente– el efecto regresivo que generaba la inflación, lo que quizás constituya el principal éxito económico-social de Cristina Kirchner.

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Poder Adquisitivo

 

El aumento en los salarios nominales percibidos por los argentinos debe relativizarse si no conlleva un aumento en su poder adquisitivo o salario real.

Veamos entonces la evolución de esa variable en esta década.

 

Se mantiene la suba de salarios reales para los empleados del sector privado.

“La tasa de aumento de los salarios –que creció 5,3%– se mantiene en un ritmo alto a pesar de los signos de desaceleración. Ésta se volvió a acelerar en 2010 después de que los salarios pasaran por una etapa de amesetamiento en 2007 y 2008”, indicó Cifra en su Informe de Coyuntura 11. Allí, los economistas remarcaron que los trabajadores registrados del sector privado “recuperaron” la pérdida sufrida por la devaluación que licuó sus salarios y provocó una caída de 20% del poder adquisitivo en dos trimestres.

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No es un hecho menor la continuidad de las convenciones colectivas de trabajo desde 2004, que lentamente están registrando un salto cualitativo, porque no se están negociando solamente aumentos nominales de salarios, sino otros aspectos relevantes para los trabajadores, como nuevas categorías, condiciones laborales y beneficios directos no monetarios.
La cuestión de los precios es relevante para evaluar en perspectiva los acuerdos firmados en ese largo período y los cerrados para 2013 a mediados de la semana por varios gremios que reúnen a unos 2,2 millones de trabajadores formalizados
La puja distributiva expresada de ese modo (precios-salarios) tiene un árbitro –el Estado– para regular la velocidad de crecimiento de los ingresos de asalariados y empresarios con el fin de evitar la aceleración de la inflación.
El aspecto notable del conflicto distributivo durante este ciclo político es que los trabajadores no han sido los perdedores de esa puja, porque los salarios no retrocedieron en términos reales. Un informe del Ministerio de Trabajo a partir de las propias actas firmadas por representantes gremiales, empresariales y del Estado muestra que el promedio simple de la variación anual de los salarios de convenio de las principales paritarias fue

- 26,4 por ciento en 2008,
- 21,0 por ciento en 2009,
- 26,0 por ciento en 2010,
- 32,0 por ciento en 2011, y
- 24,0 por ciento en 2012.

Esas subas, como la prevista para este año (también en promedio del 24 por ciento), se ubicaron varios puntos por encima de cualquier índice de precios difundido. La particularidad de este dinámico proceso de negociación paritaria es que la mejora se concretó al mismo tiempo que aumentaron en términos generales las utilidades de las empresas. Esta aparente contradicción se salda cuando se analiza la fuerte alza que registró la productividad laboral, que implica la apropiación del capital de una parte proporcionalmente mayor del incremento de la riqueza global de la economía.
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Jubilaciones

 

En materia de remuneraciones, los adultos mayores que ya no trabajan perciben la acción de gobierno y la evolución de la economía de acuerdo a la existencia o no de su jubilación o pensión y a la evolución de lo que cobra mensualmente. Desde 2003 se incluyó a 2,5 millones de jubilados que ya sea por perder su empleo durante los años noventa o porque sus patrones no les depositaban el aporte, no contaban con un haber jubilatorio. Además, los haberes, luego de permanecer congelados por años, desde 2003 recibieron 18 aumentos consecutivos y ya cuentan con dos aumentos fijos por año, consignados por ley.

Estos nuevos millones de jubilados cuentan además con cobertura social y de salud a cargo del PAMI, cosa que antes carecían.

La jubilación mínima era en 2003 de $150, mientras la actual es de $ 2165.

Además, hay que acotar que ahora el 70% de los hogares donde viven jubilados cuentan con dos jubilaciones.

Pero ¿cómo repercute esto en la realidad cotidiana de los jubilados y pensionados?:

 

Estas mejoras económicas como de asistencia en salud producen, entre otras cosas, el aumento de la esperanza de vida de la población. En Argentina la esperanza de vida aumentó de 74.3 años en 2003 a 75.11 en 2011, lo que la ubica por encima de América Latina.

Fuente: Banco Mundial

 

 

Pobreza

 

Para combatir la pobreza durante esta década se utilizaron las herramientas de una mejora de los salarios al permitir retomar los convenios colectivos, la mejora de los índices de empleo, a través de la reindustrialización, y la utilización de los subsidios y la obra pública en barrios para elevar el nivel de vida. Veamos qué trajo aparejado este accionar de gobierno en la economía:

 

La asignación universal por hijo y su ampliación a embarazadas: alcanza a 1,8 millones de familias o 3,7 millones de menores de 18 años, resultando la más importante política social desde la recuperación democrática; retrotrajo la pobreza y la indigencia a los niveles previos al año 1980.

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Argentina, uno de los cinco países de la región que más redujo la pobreza.

La Argentina tiene la tasa de pobreza más baja de todo este conjunto de naciones, mientras que en términos de indigencia sólo Uruguay muestra valores menores, según detalla este organismo dependiente de las Naciones Unidas.

La continuidad de la tendencia a la disminución del desempleo desde el 2002, interrumpida sólo en el 2009, ha permitido que las cifras actuales sean las más bajas desde mediados de la década de 1990 y que casi la totalidad de los países latinoamericanos tenga tasas inferiores al 8%”, indica el trabajo difundido desde las oficinas de Chile del organismo.

Alicia Bárcena, la secretaria ejecutiva de la CEPAL, sostuvo durante la presentación del trabajo que “las actuales tasas de pobreza e indigencia son las más bajas observadas en las últimas tres décadas, lo que es una buena noticia para la región, pero aún estamos frente a niveles inaceptables en muchos países”.

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Argentina entre los países que más avanzó en el combate contra el flagelo del hambre.

Argentina se ubicó entre los países en desarrollo donde más se avanzó en el combate contra el hambre en los últimos 20 años, destacó el Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias.

Argentina y otros nueve países figuran en el grupo de 41 naciones donde el Índice Global del Hambre es inferior a 5. Ellos son Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Jamaica, México, Uruguay y Venezuela.
El índice Global del Hambre se calcula para 122 países en vías de desarrollo y economías en transición, y tiene en cuenta la proporción de la población malnutrida, la prevalencia de menores de 5 años con bajo peso y la proporción de mortandad entre estos niños.

Esto se tradujo en sustanciales mejoras en los índices de mortandad infantil y de calidad de vida de los niños, sobre todo en Argentina, Brasil y Chile, donde como prestaciones se exige la escolaridad y el cumplimiento de un plan de salud.

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Argentina en datos duros.

Juan Carr, responsable de Red Solidaria, observa que: “En 1980 entré a la Universidad de Buenos Aires (UBA) con el objetivo de trabajar en la producción de alimentos para los más postergados. Desde entonces vengo monitoreando el hambre y puedo decir que es el momento de nuestra historia como país en que a menos argentinos les falta la comida; es el momento en que menos hambre hay en nuestro país”.
Desde mayo de 2003 hasta hoy, durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner dejaron la indigencia once millones de argentinos, equivalentes a la población de Córdoba, Santa Fe, Capital Federal y Tucumán, sumadas.

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Adicionalmente, la cobertura sobre 1,8 millones de familias que brinda la AUH se incremento este año un 25,9%, la transferencia por hogar beneficiario es hoy de $680 promedio, el equivalente a 120 dólares promedio mensuales, con lo que se consigue la mayor transferencia de ingresos y el mayor poder adquisitivo del beneficio desde que la Asignación Universal existe. Con esta actualización, los niveles de indigencia -la línea del hambre- son los menores observados desde la recuperación democrática, y se ubican en torno del 2,7% de la población, cuando en mayo de 2003, tras el experimento neoliberal, la indigencia afectaba al 27,6% de los argentinos.

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Veamos qué dice sobre este tema el prestigioso economista e investigador principal del Conicet. Alejandro Rofman:

Un estudio realizado por el Cippec (Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento).

(…) el Observatorio Social de la UCA reconoce que la pobreza calculada por ingresos retrocedió desde el 26,9 por ciento en el año 2007 al 26,6 en 2010, y al 21,9 en el año 2011. Debemos recordar que el índice de regresión social en el año 2003 superó el 53 por ciento, por lo que la reducción total entre el inicio del período constitucional bajo la presidencia del doctor Kirchner y el cierre del último año (nueve años de extensión) supuso una disminución de la pobreza en un 60 por ciento, lo que da cuenta de un significativo avance de la equidad social.

(…) los datos del Observatorio de la UCA revelan que la tasa respectiva estaba en el 8,1 por ciento de la población en el año 2007 (3 millones de habitantes), subió en el año 2010 al 9,2 y se redujo en el año 2011 al 5,4 por ciento de toda la población (dos millones 100 mil habitantes). Ello indica que la disminución de la indigencia fue entre 2003, cuando afectaba al 27 por ciento de la población del país, y el año 2011, de 22 puntos porcentuales, lo que implica que cayó en nada menos que un 80 por ciento (UCA, página 58).

El documento de la UCA aporta un párrafo muy ilustrativo: “En términos dinámicos, cabe destacar que la caída de la indigencia y de la pobreza exhibida durante el último año (2010-2011) fue particularmente intensa en el estrato social socioeconómico más bajo (25 por ciento inferior) y, asimismo, en villas y asentamientos precarios y en los barrios de sectores populares dentro de la traza urbana formal”.

La información sobre la dinámica social que aporta el estudio del Cippec se refiere a la pobreza por región del país entre los años 2001 y 2010.

Así, para el Nordeste, la región con peor situación social, el mapa de la pobreza indica un descenso significativo: era del 57,2 en 2001 y cayó al 18,5 en 2010. En el Noroeste, el descenso fue del 48,3 por ciento de sus habitantes en el año 2001 a 11,8 en 2010. Para la región Cuyo, del 39,6 por ciento de pobres en el 2001 se pasó en el año 2010 a sólo el 9,8. En la región pampeana, los datos consignan un 37,1 de pobreza en 2001 y un 9,6 en 2010. En la poblada área del Gran Buenos Aires, los índices de pobreza caen del 37,1 al 9,6. Y en la región patagónica, donde la situación social es la mejor de todo el país, los índices de pobreza total son del 23,2 en el año 2001 y se repliegan al 5,8 en 2010 (Cippec, cap. 3, página 58).

La fuente de las estadísticas que corroboran esta información es de procedencia insospechada y no se la puede acusar de ser cercana o afín a las ideas de quienes han conducido el país en los últimos nueve años.

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Redistribución del ingreso.

 

La mejora en la distribución del ingreso nacional invirtió su tendencia desde el  2003 a favor de las clases populares, lo que se verifica en que en 2003 el 10% más rico ganaba 38 veces más que el 10% más pobre, en cambio en 2012 esa diferencia se achicó a 14 veces. Un método utilizado por un estado que interviene en la economía fue la implementación de los subsidios, lo que llevó a que del gasto familiar total en servicios y transporte pasara del 25% en 2002 al 12% en 2012.

Si contextualizamos esta evolución con lo sucedido en el mundo, veremos la importancia que adquiere lo sucedido en Argentina: la diferencia en la distribución en EE.UU. pasó de 20 veces en 2002 a 26 veces en 2012, y que en la Unión Europea pasó de 16 veces en 2002 a 22 veces en 2012. Es decir que en nuestro país sucedió lo contrario que en esos paises desarrollados.

 

Leamos ahora las explicaciones que se dan (entre ellas la de la Organización Internacional del Trabajo) sobre este fenómeno.

 

Por otra parte, la distribución personal del ingreso, que indica cómo está distribuido el ingreso total entre los individuos (u hogares), da cuenta de una considerable reducción de la desigualdad. Entre principios de la década de 1990 y 2002 el coeficiente de Gini, computado sobre el ingreso per cápita familiar, aumentó casi 0,07 puntos (de 0,48 a 0,55). A partir de 2003, cuando comienzan a superarse los efectos de la crisis 2001-2002, el coeficiente de Gini quiebra la tendencia ascendente. Desde entonces y hasta el segundo trimestre de 2011, acumula una caída de 0,1 puntos (de 0,53 a 0,43).

Dentro de los factores que explican la dinámica observada en la distribución del ingreso a partir de 2003 se destacan: i) la expansión del empleo registrado, la reducción de la desocupación y el incremento de los salarios en un contexto de crecimiento económico; ii) el fortalecimiento de las instituciones laborales (negociación colectiva y salario mínimo); y iii) la ampliación de la cobertura de los programas de protección social.

Durante 2003, cuando la economía comenzaba a recuperarse de la crisis de 2001-2002, el Plan Jefas y Jefes de Hogar Desocupados (PJyJHD) tuvo un importante impacto nivelador. Luego, cuando la economía ingresó en una senda de crecimiento sostenido (…) la reducción de la desigualdad en la distribución del ingreso se explica fundamentalmente por lo acontecido en el mercado de trabajo. En particular, la menor concentración en los ingresos provenientes de los empleos asalariados registrados, lo cual está altamente vinculado con las políticas laborales de salario mínimo y negociación colectiva, explica en un 38,7% la caída de 0,1 puntos en el coeficiente de Gini durante 2003 y 2011.4 Por otra parte, la mayor cobertura previsional y la menor concentración de los ingresos por esta fuente explican un 28,1% de la reducción del coeficiente de Gini.

La mejora experimentada luego de la crisis mundial se asocia en gran medida a las políticas públicas, como la Asignación Universal por Hijo -AUH- y al comportamiento de los ingresos de los hogares por jubilaciones y pensiones.

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Hay crecimiento económico pero también social.

Es por ello que Ignacio Ramírez, director de Estudios Opinión Pública de Ibarómetro, intentó develar las causas que lograron este avance en materia social.
Desde el 2003 se generó una movilidad social ascendente, hubo un mejoramiento de los indicadores sociales y una reducción de la desigualdad” aseguró Ramírez quien explicó además que “no siempre el crecimiento económico está acompañado del crecimiento de los indicadores sociales” como en el caso de la Argentina.

Este informe del Banco Mundial, “desacredita la teoría del viento de cola” y establece que “el derrame económico no funciona”, expresó el director de Estudios Opinión Pública de Ibarómetro. Contrariamente a ello aseguró que “70 por ciento de los ciudadanos argentinos adhiere en que el Estado intervenga activamente en la economía”.

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Este fenómeno no sólo es percibido por los analistas y la población misma, sino que también lo hace un ex presidente norteamericano y el New York Times:

 

Jimmy Carter: “El achicamiento de la brecha entre ricos y pobres es digno de elogio”.

El embajador argentino en Estados Unidos, Jorge Argüello, se reunió con el ex presidente de aquel país Jimmy Carter, quien elogió el “avance logrado por Argentina en los últimos diez años en material social”.

“El achicamiento de la brecha entre los más pobres y los más ricos de Argentina logrado por los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, es digno de elogio”, afirmó el ex mandatario durante su conversación con el embajador argentino.

Argüello explicó que Carter se basó para realizar este análisis en “el índice Gini, que es la forma más usada de medir la distribución del ingreso”, con una escala que varía de 0 a 1, en el que la situación ideal es la más próxima al 0”.

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En esta década ganada ha habido un incremento del 850 por ciento, en erogaciones y prestaciones por parte de ANSES. El haber mínimo de los jubilados, del año 2003 a la fecha, ha crecido 754 por ciento.

Hay políticas públicas creadoras de desigualdades como las aplicadas en la Argentinas en los ’90, que hicieron que 8 millones de personas dejaran de ser clase media y se transformaran en pobres en esa década, y políticas proigualdad, como la Asignación Universal para hijos de trabajadores informales, puesta en práctica por Cristina Kirchner que protege ya a 3.700.000 niños pobres del país

“Un artículo en la principal página de opinión del New York Times titulado “Tango de la recuperación Argentina” resalta que en los últimos 8 años, en la gestión de gobierno actual, el país creció a un 7,8% anual, el desempleo bajó un 20% en 2002 a menos del 8%, la pobreza se redujo a la mitad”.

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Esa redistribución de los ingresos nacionales se ve reflejada en un aumento del consumo popular:

 

Las ventas de los comercios minoristas en esta Navidad subieron 13,3% con relación a la anterior, según informó la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME). “El 2012 tuvo un muy buen saldo comercial”, agregó la entidad en un comunicado que lleva el título “Furor Navideño”, tras sostener que el alza estuvo impulsado por el excelente ánimo festivo de las familias y la capacidad adquisitiva.
Y, aunque “todos los rubros que componen la canasta de compras por Navidad tuvieron resultados muy buenos”, la venta se centró en “Regalerías, Bijouterie, Jugueterías, Calzados e Indumentaria” porque ofrecían “productos de todo tipo de precios”, especificó.
“El resultado final fue muy positivo para los comercios de todo el país, con niveles de ventas que se movieron por encima de lo esperado”, aseveró.

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Índice o coeficiente de GINI

 

Para evaluar la situación de justicia social en los países se utiliza el conocido como índice o coeficiente Gini. Veamos qué es y cuáles son los valores en Argentina:

 

La Argentina es el país que logró la mayor mejora en la distribución del ingreso en la última década.

En los últimos diez años, Estados Unidos, la Unión Europea y Japón empeoraron sus indicadores de justicia social. Latinoamérica fue la región que consiguió los mejores resultados en distribución de ingresos, liderada por la Argentina.
El relevamiento utiliza el Coeficiente Gini para medir la evolución de los ingresos. El Gini se mueve en una banda que va de cero a uno. Cuando este indicador se acerca a cero, el país es más igualitario (por ejemplo, Dinamarca tiene un Gini de 0,24). Cuando se acerca a uno, es más desigual, como Namibia, que tiene un Gini de 0,71.
En 2002, la Argentina llegó a su pico de desigualdad histórica, con un Gini de 0,55; en la actualidad, el Gini nacional llegó a 0,37. Aunque hay varios países con mejor Gini, la Argentina fue el que más lo mejoró en los últimos diez años y se va acercando al pelotón de los países más justos del mundo. El trabajo del Banco Mundial se basa en el informe de desarrollo humano realizado por la ONU, con datos de diciembre de 2011. Según el mismo, Estados Unidos subió su Gini a 0,43; Japón, a 0,41, y la Unión Europea, a 0,39. Estas tres potencias se convirtieron en sociedades más injustas que la Argentina.
“El 72 por ciento de la reducción de la desigualdad en la Argentina está explicada con lo que ocurre en los ingresos laborales de las familias. En especial, el crecimiento del empleo registrado y su remuneración explican el 45 por ciento de esa caída, mientras que más del 25 por ciento se origina en la reducción de los empleos precarios, dado que muchos de los trabajadores precarios se han insertado como trabajadores formales. En 1974, el Coeficiente Gini nacional era de 0,30. Era la época en la que el país se distinguía por su gran clase media. A finales de la última dictadura militar, en 1983, el Gini ya había subido a 0,40. Durante el gobierno de Raúl Alfonsín, la desigualdad siguió creciendo: en 1989, el Gini llegó a 0,46. En 1999, luego de diez años de gestión menemista, el Gini llegó a 0,50. A fines de 2002, alcanzó el récord histórico: 0,55.
El informe del primer trimestre del año en curso (2012) de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) señala que “la Argentina mejoró sus indicadores de igualdad durante los últimos diez años, incluso durante la crisis internacional 2008-2009”. Y agrega: “Al igual que la mayoría de los países latinoamericanos, la Argentina bajó sensiblemente su desempleo. Pero, además, mantuvo una política de ingresos, vía aumento del Salario Mínimo Vital y Móvil y negociaciones paritarias anuales, que mejoró aún más sus indicadores de igualdad”.

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Clase media

 

Analicemos ahora cómo evolucionó en esta década la situación de la tan mencionada e influyente clase media argentina:

 

La clase media se duplicó en Argentina durante la última década.

Un informe del Banco Mundial dado a conocer este mediodía en Washington destaca el crecimiento que registró la clase media en Argentina durante la última década, a partir de la instrumentación de políticas de desarrollo económico y de la ampliación de oportunidades para los sectores más vulnerables.

En Argentina el número de habitantes comprendidos dentro de la clase media aumentó entre 2003 y 2009, de 9,3 millones a 18,6 millones, cifra que equivale al 25 por ciento de la población total del país.

De esta forma, Argentina lideró el porcentaje de crecimiento de la clase media en toda la región durante la última década, seguido por Brasil con una mejora de 22 por ciento y Uruguay con un avance de 20 por ciento.

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Y veamos ahora cómo se refleja esta evolución en el mercado interno nacional.

 

El 54% accede a Internet en el país y hay celulares en el 85% de los hogares.

Casi el 58% de los residentes en hogares urbanos en la Argentina usan la computadora, y el 54% utiliza Internet en forma cotidiana. Este acceso a las tecnologías, llamadas TICs (por Tecnologías de la Información y la Comunicación), incrementado en el último año sin duda por el alcance de programas como el Conectar Igualdad y por la expansión del mercado informático, aún no logra desplazar a los dos dispositivos tecnológicos de mayor uso: el televisor y el teléfono celular, cuyo crecimiento exponencial en los últimos tiempos le hizo ganar terreno ampliamente sobre su antecesor, el teléfono de línea.
La encuesta complementó los datos arrojados por el Censo 2010, que ya había revelado un salto en la última década del 20% al 47% en tenencia de computadoras. Se realizó durante el tercer trimestre del año pasado, y se relevaron más de 33 mil hogares de localidades de más de 2000 habitantes. En total, casi 93 mil personas encuestadas.
“En el Censo 2010 hemos preguntado qué hogares tenían computadoras y qué nivel de conocimientos informáticos se manejaban. Esta información fue sumamente importante porque pudimos ver un desarrollo exponencial de la disponibilidad de computadoras en los hogares respecto al censo del año 2001. El programa Conectar Igualdad tuvo una incidencia muy fuerte dentro de lo que eran las tecnologías en los hogares”, señaló Ana María Edwin, directora del organismo.
El trabajo revela que “el 95,4% de los hogares acceden a algún tipo de teléfono”. En 19 provincias, “más del 90% de los hogares acceden a este tipo de tecnología”. Sin embargo, se destaca que “el principal tipo de acceso a teléfono es por línea móvil o celular, ya que casi el 85,6% de hogares urbanos cuentan con al menos una línea de teléfono móvil en funcionamiento. A telefonía fija acceden un 61,9% de los hogares.” Por lo demás, constituyen el 52% de los hogares los que disponen de computadora.

Tipo de computadora: La mayoría de los hogares (81,1%) tiene computadora de escritorio. En un 40,3% se registraron equipos portátiles.
Servicio: El 88,6% de los hogares se maneja con servicio de acceso a internet fijo.

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Y analicemos también qué pasa con el turismo:

 

(…)  la movilidad social ascendente también se percibe en el turismo. La mandataria citó las cifras de la Encuesta de Viajes y Turismo de los Hogares argentinos, realizada por el Ministerio de Turismo de la Nación. Durante 2006, cada 11 viajes realizados por la población de mayores ingresos, la población de menores ingresos realizaba sólo uno. En 2012, esta relación pasó a ser 4 a 1. Es decir, durante los últimos seis años, “la inclusión social al turismo ganó terreno con una reducción de la brecha en un 60 por ciento”, sostuvo el informe. Esta encuesta se realiza de manera mensual entre 2300 hogares residentes en las capitales de todas las provincias del país y en los aglomerados urbanos que no son capitales pero cuya población es superior a los 100.000 habitantes.

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Evolución del turismo, indicador de consumo doméstico.

La Federación de Cámaras y centros Comerciales zonales de la República Argentina (Fedecámaras) calificó de “excelente” el fin de semana largo establecido por el por el “Día de la Soberanía”, cuando las ventas crecieron un 30% respecto a igual período de 2011, lo que da un total de 900 millones de pesos

El presidente de Fedecámaras, Rubén Manusovich , destacó además un incremento en las ventas con tarjetas de crédito de un 40%.

Se han movilizado cerca de un millón y medio de turistas que gastaron, en promedio, unos $ 200 diarios, eso nos indica que en esta ocasión se movieron 900 millones de pesos, una cifra por demás elocuente del constante crecimiento del mercado interno“, señaló el dirigente.

Los rubros que más facturaron este fin de semana son: hotelería y gastronomía, almacenes y bebidas, inmobiliarias y servicios , recreación, quiscos, indumentarias y casas de regalos.

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Y lo mismo sucede con la producción de vehículos, debido no sólo al crecimiento  sostenido del consumo de las clases medias y altas sino al ascenso de las capas populares al consumo que por años les estaba vedado. Esto se ve reflejado en que durante estos años se vendieron 5 millones de vehículos nuevos, 75% de los cuales son de bajo precio.

El mismo fenómeno se registra en el mercado de los autos usados, típico de las clases media baja y baja:

 

Las operaciones de compraventa de vehículos usados alcanzaron un nuevo récord histórico en abril, con 151.324 unidades, lo que representó una mejora de 25,84 por ciento respecto a igual mes del año pasado, según informó la Cámara del Comercio Automotor (CCA). Los números de abril también aportaron a la construcción de otra marca máxima, en este caso en el acumulado del primer cuatrimestre del año, con un total de 568.386 unidades, lo que significó un crecimiento de 2,83 por ciento en relación al mismo período de 2012.

Los datos positivos también se replican en el cotejo de abril con marzo pasado, con una mejora de 6,58 por ciento. “El mes de abril se convirtió para el mercado de autos usados en el mejor de la historia en todas sus variables, lo mismo que los primeros cuatro meses del año”, sostuvo el presidente de la Cámara, Alberto Príncipe.

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Analicemos ahora el caso de los teléfonos celulares:

 

Los argentinos cambian de celular cada año y medio.

Empresas y consultoras coinciden en que los argentinos cambian de celular cada 18 meses en promedio y ubicaron en un rango de 700 pesos el valor final del equipo más vendido en el último año.

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Educación

 

Gracias a distintas medidas de gobierno (entre ellas la Asignación Universal por Hijo y la construcción de cientos de escuelas primarias) catapultó la matrícula escolar a nivel nacional. Los valores de la evolución de la misma, según las estimaciones del Banco Mundial está por encima de los de América Latina.

Fuente: Banco Mundial

 

Además, la activa política nacional a favor de la creación de universidades públicas redundó en el aumento del número de estudiantes que ingresan a la universidad. Eso provocó que 500.000 nuevos estudiantes universitarios provengan de familias pobres, de las cuales sus miembros anteriores nunca habían ido a la universidad.

 

También se cambió el paradigma de la educación al facilitar el acceso universal a los medios modernos de comunicación, en parte por la distribución de más de 3 millones de netbooks entre los alumnos de las escuelas secundarias públicas, lo que acortó la llamada brecha digital entre la población joven:

 

Los hijos de Internet.

Más escuela, más Internet. Los jóvenes que asisten a establecimientos educativos usan más Internet que teléfono celular. Según el informe del Indec, 87 de cada 100 personas que asisten a un establecimiento educativo en el país usan una computadora, y 83 de cada 100 usan Internet. Mientras que apenas 67 de cada 100 usan telefonía móvil. En la misma franja etaria, aquellos que asistieron pero ya no asisten a un establecimiento educativo usan celular en un 76,4 por ciento y menos de la mitad usó alguna computadora (48,6 por ciento). O sea, los que van a la escuela usan más las computadoras que aquellos que no van a la escuela.

El contraste entre un joven que va a la escuela y un joven que no va a la escuela es impactante, y de alguna manera sostiene el acortamiento de la brecha digital en el espectro nacional.

Mientras que la “sociedad” mayor a diez años usa las computadoras principalmente para actividades de ocio (80 por ciento), seguido de actividades laborales y actividades educativas, la población entre 15 y 29 años supera el consumo de la media nacional. El sistema educativo nacional ha venido preparándose para esto desde bastante antes de lanzar el programa de Conectar Igualdad, pero las generación nativa de Internet pareciera ir más rápido

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Votos sin “relato” versus argumentos sin fundamentos.

 

El modelo económico social de acumulación argentino, caracterizado por un fuerte y sostenido crecimiento con inclusión, ha llevado los índices de desarrollo económico a niveles sin precedentes. Lo que demuestran las cifras de la economía se ve reflejado lógicamente en la percepción y el juicio de la población, principalmente en los votantes del oficialismo. En una encuesta realizada con motivo de los diez años de kirchnerismo por el Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP) se analiza la visión que tiene la sociedad sobre la década 2003/2013. Veamos algunos puntos salientes de la misma:

 

Antes de las elecciones de 2003, Néstor Kirchner recogía un 30 por ciento de opiniones positivas en las encuestas realizadas en ese momento. Al final de su mandato, el porcentaje trepó a prácticamente el 77 por ciento. Esto se verificó en términos electorales: del 22 por ciento de los votos obtenidos en 2003 se pasó al 45 por ciento en 2007 y al 54 por ciento en 2011. “Hacia finales de 2003 la imagen positiva de Néstor ya había subido geométricamente –sostiene Bacman–, los indicadores económicos eran más que positivos, las expectativas de la gente eran alentadoras, se había instalado la esperanza.”

“El kirchnerismo se basó en tres pactos realizados con la sociedad –insiste el titular del CEOP–. El primero tiene que ver con la reactivación de la economía y la recuperación del empleo; el segundo se basa en el nuevo papel del Estado, y el tercero, en la política de derechos humanos.” Mientras en casi todo el mundo la principal preocupación es el empleo, o su contracara, la desocupación, en la Argentina la preocupación por perder el trabajo bajó sistemáticamente. En marzo de 2002, la desocupación figuraba al tope, con el 62,2 por ciento. En 2006 ya había bajado al 38, pero seguía siendo alta; en el difícil 2009 –con la crisis mundial, el conflicto con el campo, la sequía y la gripe– siguió bajando, y hoy está en apenas el 12 por ciento, muy abajo en las preocupaciones del ciudadano común. “Cuando se les pregunta a los argentinos cuáles fueron los principales logros de esta década, no queda duda alguna de que la percepción de la estabilidad e independencia económica lidera las respuestas.”
Lo cierto es que hay un 71 por ciento de los consultados que están de acuerdo con la AUH, es decir que es una medida que tiene un enorme consenso. Pero otras decisiones, que incluso produjeron un enorme rechazo mediático, y lo siguen produciendo, como la estatización de YPF, Aerolíneas Argentinas y las AFJP, también tienen un respaldo ampliamente mayoritario.
Fútbol para Todos,.(…) es una de las medidas más apoyadas del kirchnerismo: nada menos que el 88 por ciento la respalda.
La evaluación de la década es lo que explica la existencia de un núcleo duro de respaldo al kirchnerismo, sobre todo en los sectores humildes. Néstor es evaluado como el mejor ex presidente, y CFK mantiene niveles altísimos de imagen positiva (51,9%) y ganó las elecciones de 2011 con un asombroso –para la oposición– 54 por ciento.
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Ante todo este cúmulo de datos duros que grafican la evolución de la sociedad argentina y la manera en que millones y millones de argentinos han visto cambiar su nivel de vida y cómo eso se refleja en su visión sobre el gobierno, es fácil deducir las causas por las que el gobierno tuvo tan amplia aceptación durante sus tres mandatos consecutivos (algo inédito en la historia argentina), y no es necesario apelar a argumentos complejos, sofisticados (o de sofistas) para crear (ahora sí) un relato ficcional opositor que pretende atribuir esta adhesión electoral sólo a metodologías discursivas, ficcionales, de simulación retórica y propaganda política de laboratorio. Dicho relato opositor degrada tanto la inteligencia del pueblo como sujeto político como la capacidad de los políticos opositores para convencer a los votantes oficialistas de su “error electoral” casi infantil de creer tantos años en los supuestos cantos de sirena de un supuesto “doble discurso” kirchnerista.

Para concluir, podemos afirmar que los votantes del gobierno nacional responden con votos a su percepción de la evolución de su cotidianeidad desde el inicio de este período, de este gobierno, de este proyecto de país, como cualquier estudio científico de campo serio puede constatar. Es decir: responden a los datos duros de su propia realidad, hoy no tan dura como la que vivían hasta el 2003.

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La Ley de Medios y la diferencia entre el fútbol y el ajedrez.

En los últimos meses se han exacerbado los debates sobre la implementación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (conocida como “Ley de Medios”), principalmente el mantenido entre el gobierno nacional y el Grupo Clarín, teóricamente dos contrincantes de igual poderío. Ante esto se han vertido muchos análisis y opiniones, en favor de uno u otro de los contendientes, pero quizás sea necesario esbozar un par de aclaraciones más, dirigidas no a los mismos protagonistas del debate sino a su audiencia.
Para empezar, debemos aclarar que los protagonistas no son (no deberían ser considerados) de igual entidad o calidad, ya que uno no es el gobierno sino el Estado argentino (poderes ejecutivo y legislativo, y tangencialmente el Judicial), quien intenta implementar una ley y el otro es una empresa privada (el Grupo Clarín S.A.), que se opone a ser alcanzada por la misma. Es decir, uno representa o defiende el interés de 40 millones de habitantes y el otro, los intereses de sus accionistas nacionales y extranjeros. Esta aclaración es de perogrullo, pero muy necesaria en este momento en que por circunstancias del mismo debate suele pasar desapercibido.
Lo segundo que es imperioso aclarar es que el tema en debate en esta instancia no es la ley en sí mismo o la libertad de expresión, sino si un par de artículos de la ley deben ser aplicados a todos los grupos mediáticos del país o a todos menos a uno (Grupo Clarín), el único que ha cuestionado la constitucionalidad de ellos ante la justicia, y que además desconoce al organismo público, plural y multipartidario encargado de hacer cumplir la ley, la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA).
Este debate llegó a su climax este 6 de diciembre cuando la Cámara Civil y Comercial que tramita la disputa legal tomó la conocida y polémica resolución. Precisemos un poco (citando voces más entendidas y mejor informadas que uno) de qué estamos hablando:

La Cámara Civil y Comercial le entregó al Grupo Clarín todo lo que éste podía pedirle y, acaso, le pidió por vías no formales. Para empezar, una nueva medida cautelar por tiempo indeterminado, desafiando por primera vez decisiones de la Corte Suprema. Para seguir, otra burla a la Corte: una consideración infundada y exorbitante sobre el cómputo del plazo de adecuación (…) Las bromas de pasillo habían rebautizado al Tribunal como “Cámara Clarín y Comercial”… el problema del humor político es que los hechos suelen superarlo.
El fallo deja en off side a la Corte Suprema, a la que moja la oreja en varias oportunidades, ya que también subestima sus críticas a las demoras que imprimió Clarín al trámite de la causa principal.
Ya entusiasmados, Sus Señorías alegaron que Clarín dispondrá de un año para proponer su adecuación voluntaria, si cuadra. Es otro mentís a lo que fijó la Corte (…) La Cámara no debía expedirse sobre ese punto.
La decisión de la Cámara Civil y Comercial está firmada por los jueces María Susana Najurieta (la única que no había sido recusada la primera vez por el Poder Ejecutivo) y Francisco De las Carreras, uno de los magistrados más cuestionados del fuero, sobre quien pesa una denuncia penal y una denuncia en el Consejo de la Magistratura. De las Carreras está cuestionado por haber viajado a un Congreso en Miami organizado por Certal, una asociación que tiene entre sus miembros a dirigentes del Grupo Clarín, que además es uno de los principales sponsors de esa actividad.
“Extender la medida cautelar contradiciendo el espíritu y los plazos establecidos por la Corte es una maniobra dilatoria destinada a beneficiar a quienes se niegan a cumplir las leyes vigentes (…)
Ambos magistrados ya habían confirmado en dos ocasiones la medida cautelar a favor de Clarín, con alusiones a la preservación del “derecho de propiedad”. En mayo último, la Corte Suprema acortó el plazo para la medida que habían puesto los camaristas (y que llegaba hasta diciembre de 2013) y fijó el 7D, destacando la importancia de que haya una definición del debate de fondo.
El juez de primera instancia de entonces, Raúl Tettamanti, siguió la bajada de línea suprema y rechazó el pedido de Clarín, que no sólo pedía extender la cautelar, sino que planteaba hacerlo por doce meses. La Cámara no sólo discrepó sino que sus fundamentos transitan un aspecto que no venía planteado, ni hace a la discusión sobre la continuidad de una medida provisoria, pero que sí estuvo presente en el debate público: los jueces afirman repentinamente que aún no empezó a correr para el Grupo Clarín el plazo de un año para desinvertir fijado la ley, y que surge de uno de los artículos de la norma cuestionados, el 161.
 Por un lado, ese fallo desmiente la afirmación del documento de que los “mecanismos directos o indirectos de presión” que atribuye al gobierno, hayan afectado la independencia de los jueces. Por otro, pone en evidencia la profundidad del compromiso con los intereses particulares que no admiten someterse a las leyes.


La medida cautelar fue pésimamente otorgada y peor fundada.

La Cámara Civil y Comercial se mostraron permeables a las demandas de la empresa (…) Primero se declararon competentes en un tipo de denuncia que suele ser resuelta por el foro contencioso administrativo, y después otorgaron una medida cautelar por más de tres años, en un caso que incluyó la participación de jueces jubilados, sorteos irregulares de magistrados y denuncias por dádivas.

 

Así los hechos, esta prolongada y compleja disputa causó que una parte fundamental de la ley sancionada en 2009 no se haya podido aplicar desde entonces, y sea letra muerta porque afecta a los intereses económico-políticos del Grupo Clarín.
Ante esto, uno puede preguntarse cómo es que una empresa logra suspender una ley de la Nación durante tanto tiempo, algo impensable para cualquier ciudadano de a pié. Entonces, repasemos brevemente los hechos que nos trajeron hasta aquí:

El 1º de octubre de 2009, cuando el proyecto de ley de medios todavía se debatía en el Senado, el Grupo Clarín solicitó ante el Juzgado Nacional Civil y Comercial Nº 1 a cargo de Edmundo Carbone una cautelar con el objeto de que se “ordene la suspensión del tratamiento legislativo del proyecto”.
Ese mismo día, el juez Carbone se declaró incompetente por considerar que la denuncia debía ser resuelta por el fuero contencioso administrativo. Clarín apeló ante la Cámara Civil y Comercial, y apenas tres días después ésta revocó lo resuelto por Carbone con los votos de los jueces Francisco de las Carreras y Martín Farrell, pese a que el fiscal había recomendado ratificar el fallo.
Al día siguiente, el Senado aprobó la ley y Clarín se presentó de nuevo ante Carbone para reformular la cautelar. El juez respondió que la cuestión ya era abstracta, pero el multimedios apeló una vez más a la Cámara, la cual afirmó que Carbone había incurrido en un “innecesario rigor formal”, dejó sin efecto lo resuelto y le remitió las actuaciones. Clarín presentó entonces el pedido de suspensión formal de la aplicación del artículo 41, que regula la transferencia de acciones, y del 161, que fija el plazo de adecuación a la ley. Finalmente, el 7 de diciembre, Carbone les otorgó la cautelar. El magistrado estaba por jubilarse cuando tomó la decisión. Cristina Fernández de Kirchner le había aceptado la renuncia el 3 de noviembre y debía trabajar hasta fin de año, pero luego el juez se ofreció para cubrir su propio cargo como subrogante y la Cámara lo aceptó. (…) pero nombrar jubilados supone un riesgo porque están a salvo de sanciones por parte del Consejo de la Magistratura en caso de cometer irregularidades.
(Más tarde) De las Carreras y Najurieta argumentaron que 36 meses era un plazo adecuado. Además decidieron que debía contar desde el 17 de noviembre de 2010, cuando al gobierno le notificaron formalmente la demanda, y no desde el 7 de diciembre de 2009, pese a que la demora en la notificación fue a pedido de Clarín. La empresa primero obtuvo la cautelar por un pedido de no innovar, luego promovió la demanda y recién en una tercera instancia la amplió.
El 15 de septiembre de 2011, Carbone finalmente se jubiló y lo que hizo la Cámara fue aplicarle a ese juzgado un régimen de “subrogancias rotativo” (…) Todos los jueces de primera instancia ocupaban los juzgados acéfalos a razón de uno por semana y cuando el expediente estaba listo para que se dicte sentencia se sorteaba el magistrado que debía hacerlo. Ese procedimiento, ya de por sí irregular, se alteró aún más cuando los camaristas Ricardo Recondo y Martín Farrell firmaron un acta que designó al juez jubilado Martín Tettamanti como el encargado de dictar sentencia en el expediente Clarín. En el acta se consignó que el sorteo fue “mediante un procedimiento manual”.
(Y finalmente, este 6 de diciembre) el Grupo Clarín consiguió de los camaristas María Najurieta y Franciso de las Carreras lo que más anhelaba: tiempo adicional.

 

Ante semejante panorama empiezan los problemas de análisis para el ciudadano medio (incluso la militancia involucrada en alguno de los dos “bandos”) que observa confundido el debate desde afuera, sin comprender cómo puede ser que ocurran tantos éxitos parciales para ambas partes, contradictorios entre sí a veces, tantas idas y venidas sin que se llegue a un fallo definitivo, a un triunfo claro en los aspectos jurídico o político.

Y aquí es donde se aplica la frase del título de esta entrada: para este humilde Basurero, la razón es quizás que la mayoría de la audiencia observa esta disputa como si se tratase de un partido de fútbol, utilizando la lógica futbolística cuando, por haberse convertido desde el comienzo en una disputa circunscripta al campo político-judicial, la mejor manera de hacerlo es utilizando la lógica del ajedrez.
Así es, en el ámbito de la política -y en mayor medida cuando los tiempos son prolongados- las disputas se dirimen en un imaginario tablero de ajedrez (donde las estrategias son más complejas, más variadas y no se perciben fácilmente porque residen sólo en la mente de los jugadores) más que en una cancha de fútbol (donde las estrategias son más evidentes, no son demasiadas y están generalmente a la vista de los espectadores a poco de comenzar el partido).
Entre ambos juegos existen, además, un par de diferencias fundamentales: el partido de fútbol tiene una duración determinada y el resultado se va intuyendo de acuerdo a los goles convertidos, mientras que la partida de ajedrez no tiene una duraciòn estipulada, depende de un estratégico Jaque Mate, de un reflexionado abandono o de un acordado empate (Tablas), es decir un final negociado.
La otra diferencia radica en que en el fútbol se enfrentan once jugadores de cada lado y el resultado final depende de la habilidad y estado físico de los jugadores, más las circunstancias fortuitas del mismo juego. Es decir que el poder de fuego de ambos equipos puede ser igual o no, pero la gran cantidad de factores ajenos a los mismos puede llegar a igualar las posibilidades de triunfo de ambos. En cambio, en el ajedrez la suerte de la partida depende de la habilidad, temperamento e ingenio de los jugadores, ya que cada pieza del juego (trebejo) tiene la misma función para ambos ajedrecistas. Es decir que el poder de fuego y las reglas son iguales para ambos, el tema es cómo los utiliza cada uno de ellos a lo largo de la partida.
Por eso, la mejor manera de observar la disputa entre el Estado argentino y el Grupo Clarín es apelando a la lógica ajedrecística. Así cada movimiento, cada estrategia o estratagema políticas en el tablero político-judicial será mejor percibido y sus implicancias mejor sopesadas en el contexto de la larga partida que se está llevando a cabo en la sociedad, ya sea en los estrados judiciales o en los medios de difusión, en el Congreso o en las calles. Es así que uno podría preguntarse por la eficacia de cada una de las jugadas o maniobras de los ajedrecistas, sopesarla en el contexto del “juego” y analizarla dentro de la secreta estrategia de cada participante, la cual cada uno de nosotros puede sólo intuir o tratar de adivinar.
Pero lo que uno sí debería preguntarse es por qué un grupo económico puede sentarse a jugar esta partida de ajedrez contra el Estado argentino. Es decir ¿cómo es que una empresa tiene el poder político y económico para enfrentarse de igual a igual con el Estado?
Y es entonces cuando debemos apelar a otras fuentes para explicar esta situación:

El contrincante es mucho más grande que lo que el voluntarismo suponía, porque es un oponente que no acaba ni comienza en El Grupo.
Tras el fallo de la Cámara, fue informado que las acciones de Clarín se incrementaron en un 10 por ciento. Mentira: subieron eso horas antes del fallo. Y desde el viernes de la semana anterior, acumularon una suba cercana al 22 por ciento.
De seguir con los malos pensamientos, se diría que “el mercado” estaba sobre firme aviso acerca del fallo. Y mejor espantar la idea de que alrededor de la sentencia hubo especulación financiera. Puras conjeturas, por supuesto.
Un par de jueces se establecen como dictaminadores irrecusables de la cautelar de El Grupo. A horas del día que la Corte fijó como último plazo para acabar con el show de las cautelares, en dictamen aprobado hace meses y ratificado hace menos, esos jueces prorrogan la cautelar, ignoran olímpicamente lo que la Corte exigió y le dan la razón a Clarín.

Para Max Weber la sociedad moderna está amenazada por el fenómeno creciente de la concentración del poder dentro de las organizaciones. Su discípulo Robert Michels advirtió que en las organizaciones modernas, tanto privadas como estatales, se tiende a quedar bajo el control de reducidos, pero poderosos grupos políticos o financieros. Aunque los líderes son elegidos democráticamente, según Michels, con la mejor intención, por las dos partes, se observa una tendencia a integrarse en élites del poder que se preocupan básicamente por la defensa de sus propios intereses y posiciones a toda costa. En otras palabras podría decirse que en la actualidad corremos el peligro de que las élites del poder, nacidas en la sociedad a través de procedimientos legítimos, entren en un proceso mediante el cual el poder aumenta y se perpetua a sí mismo retroalimentándose y produciendo, por tanto, más poder.
La imposición no requiere necesariamente de la coacción (fuerza o amenaza de fuerza). Así, el “poder” en el sentido sociológico incluye tanto al poder físico como al poder político, al igual que muchos otros de los tipos de poder existentes.

Pero, frente al panorama actual, descripto aquí, donde pocos dudan de que el resultado jurídico final sea que el Grupo Clarín va a tener que adecuarse a la Ley de Medios, cabe entonces preguntarnos ¿por qué el Grupo Clarín necesita tiempo? Este humilde desconfiado crónico en esta materia, visto y considerando la historia del Grupo y su interacción con la historia política nacional, sugiere esta hipótesis:
A partir de la sanción de la Ley de Medios (que el Grupo no creyó posible a partir de sus presiones políticas, como puede verse aquí) Clarín eligió la estrategia de prolongar sine die los plazos de implementación de la misma, apelando a sus influencias políticas en los legisladores (a sus piezas propias del tablero poítico) de la oposición y los vericuetos judiciales. Después apeló a mover sus piezas judiciales para aletargar los plazos para su adecuación a la Ley, con el propósito de suspenderla hasta que el kirchnerismo sea derrotado en las elecciones de 2011, cosa a la que apostó desde el princípio alentado por el supuesto éxito de sus estratagemas políticas que todos conocemos. Y luego de la “sorpresa electoral” de octubre y el trágico 54% (para Clarín) de Cristina Fernández, que constituyó un verdadero “Jaque” en este tablero político, sólo le quedó la táctica de aletargar todo lo posible los tiempos procesales mediante medidas procesales de jueces afectos o “independientes”, y la previsible catarata de impedimentos administrativos o procesales que se intuyen en el futuro inmediato en esta partida; siempre con el horizonte esperanzador para el Grupo (aunque lejano) de la derrota definitiva del kirchnerismo de 2015, lo que cambiaría el jugador en el lado del tablero correspondiente al Estado.

Ése es el horizonte más cercano al que apunta el Grupo y sus aliados circunstanciales, salvo que haya un plan alternativo más inmediato que cuente con la alternativa de una claudicación o una salida prematura del gobierno de la presidenta… Cosa nada descabellada en Argentina, ¿no? Porque la historia del Grupo muestra que los gobiernos pasan pero Clarín queda…
Es por eso que quizás el horizonte más temido para el Grupo Clarín sea que la implementación de la ley disponga que se recurra a la reciente propuesta del socio minoritario del Grupo en Cablevisión, y la desinversión más importante que deba hacer Clarín sea vender a un precio justo sus acciones en la empresa de cable y “tenga que quedarse” con Canal 13, Radio Mitre y el canal TN (además del diario mismo, más todos los diarios provinciales que posee) que tantos periodistas y publicidades del Grupo no se cansan de alardear que iban a “desaparecer”…
Es por eso que esta partida de ajedrez político que presenciamos entre el Estado (que nos representa a todos) y el Grupo Clarín (que representa a sus accionistas) es un ejemplo de disputa de poder entre los poderes políticos institucionales (Ejecutivo y Legislativo) y el poder corporativo mediático, algo que no se ajusta al juego esperable, deseable en una sociedad democrática. La polìtica no es un juego ni un deporte, sino la manera por la cual el pueblo gobierna a través de sus representantes. Sin embargo, desde el regreso de la democracia en 1983 (para no remontarnos más en nuestra historia) éste es el tipo de partidas que venimos presenciando y donde, por lo general, el Estado es quien sufre el Jaque Mate o ve que su Rey abandona el juego… Quizás sea hora de que, además de que la partida actual finalice con un triunfo del Estado, este hecho derive en que tales disputas de poder (Estado vs corporaciones) no sean posibles nunca más.

Pero vale aclarar también que, más allá del fútbol y el ajedrez, ese horizonte democrático comienza cuando la sociedad misma deja de considerar este tipo de partidas como algo natural. Es decir, algo corriente, cotidiano en el calendario del torneo anual del ajedrez político nacional.

 

 

Para la confección de esta nota se utilizaron entre otras las siguientes fuentes:

Para EE.UU. Clarín es un medio abarca-todo + Ley de Medios “ya fue” + Lobby Embajada-Clarín.

7D: Brevísima lección teoríco-práctica sobre el concepto de “poder”.

Entre Navidad y Año Nuevo.

La cautelar que operó como blindaje.

Tiempo extra para Clarín: FAQs.

Tiempo de descuento.

Una curiosa dictadura.

Clarín. Un invento argentino – Capítulo 03

 

 

 

Piqueteros-caceroleros, no los une el amor sino la desesperanza.

Mucho se ha escrito y opinado sobre la movilización de los piqueteros-caceroleros del último 8 de noviembre. Pero quizás poco se analizó sobre el por qué del momento y el sentimiento que subyace a esas marchas a lo largo del país.

Quienes concurrieron a ellas no reclamaron medidas para que baje aún más el índice de pobreza, o el empleo en negro, o para que mejore el sistema de salud público o la situación de los más vulnerables, temas aún pendientes de mejora para la sintonía fina del kirchnerismo post triunfo electoral de octubre último. En cambio, si se repasa el archipiélago de consignas blandidas en los piquetes de los caceroleros (algunas de ellas contradictorias entre sí) se verá que pueden sintetizarse como una solicitud para desandar lo construido desde el 2003. Es decir, fue una marcha con un contenido netamente opositor de derecha o centroderecha al gobierno nacional (aunque muchos de los reclamos deberían ser hechos también a los gobiernos provinciales, el reclamo por la inseguridad, entre ellos), y bordeando por momentos un rencor por la presidenta y bastante odio de clase.

Aunque algunos editorialistas abiertamente opositores al gobierno nacional imaginaron o forzaron interpretaciones sobre algunos porcentajes de votantes de Cristina Fernández en octubre de 2011 marchando este 8N en su contra, un análisis serio y destemplado puede fácilmente desautorizar esas afirmaciones. Es cierto, si tomamos las decenas de miles de piqueteros-caceroleros que marcharon pacíficamente sólo en Capital Federal el 8N, un breve análisis de los votantes porteños desmiente esta aseveración. Del total de votantes porteños del año pasado (1.934.230 personas) el universo oficialista consta de 660.275 votantes del Frente para la Victoria. En cambio los partidos políticos que convocaron abierta o tangencialmente a la marcha (duhaldistas, Elisa Carrió, Patricia Bullrich, Jorge Biondini, macristas) cuentan con un universo de votantes que, sumados, da un total de 896.739 personas en la primera vuelta para Jefe de Gobierno. En cambio si se toma la segunda vuelta electoral, los votantes de Macri (netamente opositores al kirchnerismo) son 1.090.389 personas. Ahora bien, este universo porteño netamente opositor sólo cuenta a los mayores de 18 años a julio del año pasado, por lo que si se cuenta a los menores de 18 años que coinciden ideológicamente con la oposición bien podemos arriesgar que el universo opositor porteño es mucho mayor (cuya población total es de 2.891.082 de habitantes), y de allí es donde los convocantes han cosechado concurrentes para la marcha. Por supuesto, también hay que considerar que existen votantes en Capital que viven en la provincia, y que no todos los que marcharon este 8N eran porteños, ya que también hubo piqueteros-caceroleros que viven en el conurbano y que se acercaron a manifestar sus reclamos al foco privilegiado de la marcha: el centro porteño. Es por eso lógico buscar principalmente entre esa millonada de opositores porteños a las decenas de miles de concurrentes a la marcha, en lugar de ilusionarse con que votantes de Cristina de hace apenas un año se hayan transformado tan rápidamente en los fervorosos opositores movilizados contra ella de hoy. Y el mismo fenómeno se repite en las provincias.

Otra pregunta interesante para hacerse es ¿qué cambió desde octubre de 2011 hasta ahora (o hasta la marcha de setiembre) que pueda explicar la necesidad de estas marchas opositoras? Las medidas del gobierno nacional no difieren del rumbo o el espíritu del proyecto kirchnerista de estos casi 10 años. Quienes votaron a favor del gobierno el año pasado, votaron precisamente ese proyecto, la profundización del modelo, y sería ilógico pensar que cuando se concreta el mismo alguien que lo votó salga desaforadamente a oponerse. Más aún cuando “casi todos los consultores, incluso los más alejados del oficialismo, piensan  que el Frente para la Victoria tiene todas las chances de ganar las elecciones del año próximo“. (Nota completa aquí)

Lo más lógico es pensar lo contrario, que ese universo opositor porteño de más de un millón de votantes opositores más sus familiares menores de 18 años hayan salido a manifestar su frustración, su desazón, su desesperanza ante una oposición evidentemente impotente pero que los medios hegemónicos habían fantaseado hasta último momento que estaba a un paso de vencer al kirchnerismo el año pasado. La dura sorpresa opositora ante una realidad distinta a la que les había prometido la hegemonía mediática, la frustración ante la renovación del proyecto de país que ellos no quieren, ratificado plebiscitariamente por la voluntad popular mayoritaria, es lo que llevó a estos miles de opositores a manifestar en forma de catársis su frustración y desesperanza. Ayudados, por supuesto por un ambiente democrático ampliamente beneficioso para ejercer la amplia libertad de expresión que gozamos los argentinos (bien diferentes de lo que se ve en EE.UU. o Europa).

Si se analiza esa muchedumbre de consignas vagas y diversas que los piqueteros-caceroleros frontalmente opositores gritaban, pueden verse reclamos por la inseguridad, la corrupción, por más democracia y respeto a la Justicia y a la Constitución, consignas tan genéricas como imposibles de contradecir (que hasta los mismos votantes kirchneristas pueden compartir). Pero también hubo consignas insólitas como proclamar que vivimos en una dictadura o insultar a la presidenta por autoritaria frente a decenas de cámaras de distintos canales de TV, en vivo en el prime time televisivo o en las reiteradas repeticiones cada media hora en los canales de noticias, sin temor a ser reprimidos, censurados u ocultados sus testimonios (algo impensable bajo un régimen dictatorial).

Ahora bien, aunque estas manifestaciones opositoras no son un fenómeno nuevo en Argentina (son similares a las vistas durante la disputa entre el gobierno y las patronales agropecuarias exportadoras por la resolución 125), sí reflejan algo novedoso en nuestra historia político-institucional. La frustración de la derecha o centroderecha argentina ante la inevitabilidad de la continuidad de un proyecto de político popular, (producto del libre ejercicio de los votos), también puede hallarse a partir de 1928 con el renovado gobierno de Yrigoyen por seis años más tras la impotencia electoral de los conservadores; y a partir de 1952 con el segundo gobierno de Perón, también por otros seis años tras la impotencia en las urnas de los partidos de la “Unión Democrática”. Incluso en 1976, con las elecciones adelantadas para agosto de ese año, que podrían reemplazar a aquel peronismo derechoso por otro gobierno de signo distinto (acorde al clima de época de entonces) y que impediría la aplicación de un proyecto reaccionario netamente de derecha y antipopular como el que instaló la dictadura cívico-militar de entonces, tal como confesó este año el ex dictador Videla desde prisión.

Esas desilusiones por no poder sacar de la Rosada a gobiernos ratificados por el voto popular parieron la irrupción del partido militar para realizar el trabajo que no podían hacer las urnas: volver al status quo anterior. Algo similar (pero con matices) pasó con los gobiernos de Frondizi e Illia, donde ya estaba aceitada la via militar para el cambio de gobierno. Pero lo que diferencia aquellas desilusiones seguidas por la concreción de los deseos de la centroderecha vernácula, consiste en que la vía militar del siglo pasado y la vía del piquete-cacerolazo para derribar gobiernos de principios de este siglo ya no tienen chances de triunfar. Y justamente por eso es que el panorama para los piquetreros-caceroleros frontalmente opositores es de frustración, ansiedad y orfandad política. Eso los mueve en forma creciente a ganar la calle para expresar sus deseos insatisfechos y escenificar su frustración.

Este nuevo fenómeno genera que aquellos que siempre criticaron ácidamente los piquetes o cortes de calles de los desocupados, los jubilados o los trabajadores que manifestaban su protesta por sus derechos cercenados, se encuentran ahora ellos mismos utilizando los mismos métodos para protestar por los que asumen que son sus derechos cercenados o sus deseos legítimos. Los otrora legalistas de la libre circulación han perdido la virginidad en materia de movilización política, han abandonado la comodidad de sus sillones frente a la TV y descubrieron la calle como foro donde manifestar sus deseos e ideas políticas. Quienes le atribuían a los piqueteros originales marchar por “el choripán y el tetra” o por el “ilegítimo” beneficio de los “planes sociales” o la asignación por hijo, marchan ellos ahora cortando decenas de calles y avenidas alrededor del obelisco, por el microcentro y los barrios de Belgrano, Palermo, Caballito, etc. abogando por “el dólar libre”, el “no pago de impuestos” (sin pedir a su vez la eliminación de los beneficios que a ellos mismos les brinda el estado gracias a los impuestos, como los subsidios a los servicios públicos, al transporte o la nafta) o a favor de “la libre importación” o contra la nonata ” re-reelección”.

Ante este panorama es bueno preguntarnos ¿qué llevó a los desocupados de los noventa, o a los jubilados que hasta el 2003 pedían pasar de una jubilación de $150 a una de $450, y a los maestros de la carpa blanca o a los marginados del estado neoliberal a ganar la calle? Fue la desesperación, porque sus pedidos no eran escuchados, sus derechos eran violados, y también por la impotencia de sus votos minoritarios en esa época del auge neoliberal y del “1 a 1” que la clase media aprovechó bastante bien. Y ¿qué lleva a quienes hoy, aunque mejoraron su situación económica en estos diez años, llenan los micros y aviones todos los veranos o fines de semana largos, compran cotidianamente electrodomésticos, motos y autos en forma creciente cada año, es decir: a los incluidos de este nuevo proyecto político, a ganar la calle? Es también la desesperación, porque sus deseos políticos expresados en los votos a la oposición política fueron derrotados una vez más desde el 2003. Porque ante este vacío de representación opositora triunfante, ante esa oposición política deshilachada, no encuentran consuelo inmediato o mediato. Porque aún durante la época alfonsinista, para los opositores existía la esperanza del peronismo anhelando llegar al poder. Durante el menemismo los opositores dentro del sistema contaban con la esperanza de una oposición vigente que luego derivó en la Alianza. Pero luego de la debacle de la Alianza, después de De La Rúa no había nada… y así llegaron los piquetes y los cacerolazos anti-sistema que tampoco llevaron a nada, a nada más que “que se vayan todos”. Pero finalmente la sensatez de Duhalde y los gobernadores (más la tragedia de Avellaneda) llevó al gobierno provisional a convocar a elecciones para descomprimir la situación y que sea el pueblo mismo el que decida quién lo gobierne en medio de aquella crisis. De ahí surgió Kirchner, hijo de esa época turbulenta, y allí nació el proyecto exitoso (ratificado dos veces más) que seguirá gobernando hasta 2015. Pero al opositor netamente antikirchnerista que se moviliza desilusionado con el resultado de las elecciones, la falta de una herramienta que reemplace a los votos para expulsar a Cristina del gobierno convierte su ansiedad en desesperación, en desesperanza, y por eso recurre a las vieja herramienta del piquete-cacerolazo para que el gobierno obedezca sus dictados o bien caiga, asociando erróneamente el 2012 con el 2001/2002. Un error histórico-político ni advertido ni señalado por la oposición política o por los medios hegemónicos, sino que es más bien alentado y justificado para utilizarlo para sus propios propósitos.

Ahora bien, ¿qué pretenden los piqueteros-caceroleros de hoy, los editorialistas de los medios hegemónicos y algunos políticos opositores al interpretar los reclamos del 8N? ¿Postulan acaso que el gobierno escuche y obedezca esos pedidos que contrarían su proyecto (que benefició también a quienes lo critican)? Hacerlo implicaría desconocer el mandato del 30 de octubre de 2011, violar el contrato electoral entre el gobierno y sus millones de votantes, desobedecer el pedido de profundizar al modelo plebiscitado el año pasado. En definitiva, sería violentar la democracia, que es el gobierno de la mayoría, y adoptar el programa de una de las minorías, la que se manifiesta más estruendosamente en forma pública, ya que las demás y la mayoría triunfante no lo han hecho. Esto generaría una batalla de manifestaciones cada vez más numerosas y ruidosas para forzar al gobierno a adoptar el programa de cada parcialidad electoral o ideológica que se manifieste públicamente. Es decir, lo contrario a lo que reclaman los demócratas o republicanos amantes de las instituciones: abandonar las formas y las instituciones y apelar a la movilización creciente y la presión para imponer programas o medidas propias. Como vemos, sería volver a los tiempos de nuestro pasado en que la democracia era una pequeña ráfaga de viento fresco entre tormentosas dictaduras… El gobierno debe escuchar los reclamos, variados, vagos y antitéticos entre sí muchos de ellos, en efecto, pero escucharlos no significa obedecerlos, satisfacerlos al punto de contraríar el proyecto triunfante en octubre de 2011.

Pero ¿qué debemos decir quienes estamos a favor de la democracia y la libertad de expresión ante estas manifestaciones? En lugar de enojarnos y criticar ácidamente las consignas vacías y las violentas, debemos darles la bienvenida a la democracia a los viejos golpistas, a los antidemocráticos o democráticos ex críticos de las movilizaciones que hacen sus primeras armas en el universo de la política práctica. Recibir a los nuevos vecinos de la cuadra al juego democrático, acompañarlos, señalarles el camino, mostrarles las reglas del juego y sus límites. Porque sin importar el nivel social, económico o educativo de los ciudadanos, la democracia tiene sus reglas, sus derechos y sus obligaciones, tiene sus tiempos electorales y sus límites. El libre juego de las propuestas de gobierno antes de las elecciones terminan cuando el soberano se expresa, y el gobierno debe cumplir el programa que lo llevó allí, no el de la oposición que más grita o que más gente moviliza en la calle, o el que fijan los medios hegemónicos. En ese caso dejaría de ser una democracia para ser un gobierno de fuerza, el gobierno de quien tuviera más fuerza para imponer su voluntad a los demás (ya sea muchedumbre movilizada o grupo económico): la negación de la democracia que todos decimos defender…

 

 

Glasnost, Perestroika y la Caída del Muro de… Clarín.

Era un muro alto, extenso y poderoso que separaba a la gente. Su larga, paciente y laboriosa construcción llevó décadas y, como todo lo que es lento y progresivo, su erección pasó casi desapercibida para la mayoría. Cada ladrillo que se colocaba concretaba una etapa; y luego de casi tres décadas el enorme muro comenzó a derrumbarse.
El párrafo anterior se refiere al Muro de Berlín, erigido en medio de la antigua capital del Tercer Reich, pero también puede aplicarse al muro levantado por el Grupo Clarín en medio del público mediático argentino.

La caída del Muro de Berlín (como ahora parece suceder con el de Clarín) fue el corolario de un proceso que comenzó con las reformas conocidas como Glasnost y Perestroika, ya que la apertura de la población comunista hacia el resto del mundo ocasionó la llegada libre de información, algo inconcebible hasta entonces, lo que licuó su poder y finalizó con su derrumbe. Ese acontecimiento histórico, consecuencia lógica de ese proceso y de problemas internos, propios de aquella sociedad, constituyó el símbolo de una nueva era. Para quienes vivían del lado oscuro del muro comenzó el período de descubrimiento de una realidad que ignoraban, la que el poder del estalinismo que había construido el muro no les permitía conocer. Porque la información sesgada que recibían detrás de la cortina de hierro los mantenía obnubilados con el discurso oficial estalinista, el que precisamente estalló ante la avalancha de información antitética que se coló por las fisuras del muro.
La historia muestra que el control de la información brinda poder, y los constructores de ambos muros lo tuvieron muy presente al levantarlos. Como bien señala el historiador León Pomer en Poder Simbólico y Relato de la Historia: “Remotos pensadores ya habían advertido que para dar consistencia al poder y asegurar el equilibrio de la sociedad que lo sustenta era necesaria la conquista plena de las subjetividades. Había que modelarlas, limitando o anulando vuelos propios y razones autónomas. (…) Para el entero apoderamiento de las subjetividades y lograr una adhesión que no debe ser consciente el poder precisa conducir las percepciones, orientar las sensibilidades, imbuir al pensamiento de un instrumental estructurante: categorías lógicas clasificatorias, estereotipos verbales y conceptuales, “verdades” preconcebidas, significaciones y asociaciones emocionales. (…) El universo simbólico es una realidad construida mediante procedimientos que generan una visión de mundo y un sentido de la realidad: naturalizan lo existente. Bourdieu alertaba: “es necesario saber descubrirlo donde menos se deja ver, donde es más completamente ignorado y por lo tanto menos reconocido”; y si ruidoso y omnipresente, deslumbrante a veces, en esencia “es un poder invisible que sólo puede ser ejercido con la complicidad de aquellos que no quieren saber que le están subordinados o que lo ejercen” Me permito agregar: no saben que no quieren saber. (…) Lo notable del poder simbólico, su enorme contrasentido, su deslumbrante si que siniestra paradoja, reside en que su reproducción, no por cierto su gestación, está confiado a sus víctimas, encargadas de vehicularlo y consumirlo. Sometidos y dominados son quienes tienen en sus manos (en verdad en su cerebro) las armas del sometimiento contra sí mismos y contra su autonomía de pensamiento”.

La misma carencia de información completa padecen quienes estaban o están aún bajo la hegemonía del discurso oficial clarinista (de estilo estalinista), construido en estos últimos años y sustentado tras el muro del Grupo Clarín y sus socios circunstanciales, como trataremos de mostrar más adelante.
Para comenzar con las coincidencias repasemos primero qué significa cada término:

Glásnost y Perestroika
La glásnost (En ruso гласность, apertura, transparencia o franqueza) se conoce como una política que se llevó a cabo a la par de la perestroika el líder del momento Mijaíl Gorbachov, desde 1985 hasta 1991 En comparación con la perestroika que se ocupaba de la reestructuración económica de la Unión Soviética, la glásnost se concentraba en liberalizar el sistema político. En esta se estipulaban libertades para que los medios de comunicación tuvieran mayor confianza para criticar al gobierno. El objetivo mas expreso de la glásnost era crear un debate interno entre los ciudadanos soviéticos, y alentar una actitud positiva y entusiasmo hacia las reformas que se encaraban.
La meta de Gorbachov con la glásnost era en parte ejercer presión sobre los conservadores del Partido Comunista que se oponían a la perestroika.
La relajación del control gubernamental causó que el Partido Comunista perdiera influjo sobre los medios de comunicación. Pronto los medios masivos comenzaron a mostrar ante el público soviético serios problemas sociales y económicos que el Kremlin había negado o minimizado históricamente,
Este proceso tuvo lugar bajo la bandera de la perestroika (en ruso, reestructuración), que introdujo un mercado libre limitado y la descentralización de la economía nacional (…) Así, mientras que la perestroika se ocupaba de la reestructuración económica de la Unión Soviética, la glásnost pretendía atenuar las políticas restrictivas que impedían la libertad de expresión y la libre circulación de las ideas. Se cuestionaron los errores del estalinismo y de la historia de la URSS, se inició la libertad de prensa, el pluralismo político y la transparencia informativa.

Muro de Berlín
El Muro de Berlín (en alemán Berliner Mauer), denominado oficialmente «Muro de Protección Antifascista» (Antifaschistischer Schutzwall) por la socialista República Democrática Alemana – RDA (Deutsche Demokratische Republik – DDR) (…) fue parte de las fronteras interalemanas desde el 13 de agosto de 1961 hasta el 9 de noviembre de 1989 y separó a la República Federal Alemana de la República Democrática Alemana hasta ese año.
El bloque oriental dominado por los Soviéticos oficialmente sostenía que el muro fue levantado para proteger a su población de elementos fascistas que conspiraban para evitar “la voluntad popular”.
Fue uno de los símbolos más conocidos de la Guerra Fría y de la separación de Alemania. El Muro de Berlín cayó en la noche del jueves, 9 de noviembre de 1989, al viernes, 10 de noviembre de 1989, 28 años después de su construcción. La apertura del muro, conocida en Alemania con el nombre de die Wende (El Cambio), fue consecuencia de las exigencias de libertad de circulación en la ex-RDA .
El 9 de noviembre, los propios ciudadanos berlineses empezaron la destrucción del muro con todos los medios a su disposición (picos, martillos, etc.).

Ahora bien, ¿cómo es que podemos afirmar que existe un muro clarinista similar al estalinista? Obviamente, no son iguales, tanto porque uno es un cerco físico y el otro es un cerco mediático, además de que a uno el poder político dictatorial lo construyó para encerrar a su población y el otro el poder real lo levantó en democracia para aislar informativamente a su público cautivo. Pero de la misma manera que el de Berlín (la “Cortina de Hierro”, como la bautizó Winston Churchill) incomunicaba a los alemanes del Este con lo que sucedía en el resto del mundo, el muro mediático fabricado por el Grupo Clarín y sus aliados tapa, veda o ignora ciertas noticias y sesga otras para quienes se encuentran afectados por la “Cortina de Humo” levantada por sus múltiples medios de difusión.

De esta manera, tanto los alemanes detrás del muro estalinista como los argentinos detrás del muro clarinista vieron reducida su capacidad de recepción de noticias o información sobre la realidad en la que vivían, vieron progresivamente modificado su universo simbólico y su sentido de la realidad del país, (en el caso de Clarín, ya más desembozadamente en estos últimos años). Pasemos ahora a analizar algunos casos que evidencian lo expuesto:

Para quienes se encuentran dentro de la cortina de humo clarinista, el gobierno actual se parece a “una dictadura”, “no vivimos en una democracia”, en Argentina “no se respeta la libertad de prensa”, el triunfo de Cristina Fernández en las elecciones del año pasado “fue sorpresivo” y quizás por eso mismo hasta “sospechoso”, y lo mismo pasó con “el triunfo del dictador Chavez” en Venezuela este año. Dentro de esa nube mediática está establecido que la “polémica” Ley de Medios Audiovisuales (la “Ley de Medios K” para el discurso oficial del grupo) está diseñada sólo para destruir a Clarín”, y con el fin último de “limitar la libertad de prensa” o armar un “monopolio gubernamental de medios”. Estas premisas, dadas por ciertas por los clientes, usuarios, espectadores, oyentes o abonados a las empresas de ese grupo de medios hegemónicos, pueden evidenciarse en cualquier diálogo o discusión con ellos; y las mismas se vieron reflejadas multitudinariamente en los famosos piquetes-cacerolazos “espontáneos” de este año.

Pero, ¿es tan así como lo creen los que están detrás de ese muro? ¿O sólo se trata de “otro ladrillo en la pared” (Roger Waters dixit)?
Ahora sí, pasemos a ratificar o rectificar cada una de esas premisas y veremos si el “Muro de Clarín” existe o es una mera construcción dialéctica de este humilde bloguero.

* Según los medios detrás del Muro de Clarín, el gobierno actual es una dictadura.
Sin embargo, si analizamos fríamente, desapasionadamente esta afirmación o si comparamos esta época con cualquiera de las anteriores de nuestro país veremos de inmediato su liviandad o falacia. (En caso de duda podemos repasar qué es verdaderamente una dictadura aquí o qué es una democracia aquí.)

* Según los medios detrás del Muro de Clarín, la libertad de prensa en Argentina peligra o está restringida como nunca.
Sin embargo, la organización Periodistas Sin Fronteras afirmó el año pasado lo contrario, colocando a la Argentina al tope del ranking de Latinoamérica, y en el mismo escalafón de los EE.UU., Gran Bretaña, Francia, España y Australia. Y por encima de Brasil, Chile, Colombia, México, Rusia o Italia, como consignamos aquí.
O como se puede verificar claramente repasando (sin prejuicios) todos los canales de TV, las radios o leyendo los diarios y revistas cualquier día del año. Ante cualquier duda, se puede comparar la situación actual con los años anteriores aquí.
O se puede comprobar qué hay detrás de estas falsas acusaciones del “periodismo independiente” aquí.
O se puede verificar la amplia libertad de prensa que existe en nuestro país aquí.

El respeto a la libertad de expresión en nuestro país lo confirman además las organizaciones no gubernamentales pero no empresarias que monitorean la libertad de prensa en el mundo. Las opiniones de tres de ellas se resumen así:
Freedom House, Reporteros Sin Fronteras (RSF) y el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), emitieron en septiembre informes sobre el estado de la libertad de expresión, que incluyeron referencias hacia la Argentina.
Freedom House es una organización estadounidense caracterizada políticamente como conservadora, que monitorea el estado de diversos derechos, entre otros el de libertad de expresión. En su informe, presentado la semana pasada, focalizó la libertad de prensa en la web. En tanto, RSF es una ONG internacional con sede en París, Francia y todos los años difunde su monitor sobre libertad de expresión. El CPJ también tiene difusión global, pero tiene sede en Estados Unidos y su reporte tuvo como único eje a lo que ocurre en nuestro país.
El informe de libertad en la web de Freedom House incluyó a seis países de América: Argentina, Brasil, Cuba, México, Venezuela y Estados Unidos.
Nuestro país está catalogado en la categoría “Libre”, la misma que la organización utilizó para Estados Unidos y Brasil.

El informe anual de Reporteros Sin Fronteras llamado “Libertad de prensa en el mundo” afirma sobre América: “La ola de protestas mundial del año 2011 también atravesó el Nuevo Mundo. Ésta, hizo descender en la clasificación a Estados Unidos (47º lugar) y a Chile (80º), que perdieron 27 y 47 posiciones, respectivamente. En estos países los periodistas pagaron su cuota por la represión –o los disturbios– de los movimientos de protesta”.
A nuestro país le dedica apenas una línea, en la que señala que “Argentina mantiene un buen sitio (47º)” y asegura que “el año 2011 será recordado por los claros retrocesos de dos países: Brasil (que descendió 41 lugares y ahora ocupa el 99º) y Paraguay (bajó 26, ocupa el 80º). Esta vez, la inseguridad es la razón de tal evolución”.
En el mapa de libertad de prensa, RSF califica a la Argentina como “situación satisfactoria”, categoría que sólo comparte –en América Latina- con Uruguay. No así Brasil y Chile, que fueron ubicados en la categoría “problemas sensibles”.

Por último, el informe del CPJ tiene un formato más cercano a la nota periodística y de hecho lleva la firma de su investigadora Sara Rafsky. Lleva como título “En la confrontación entre el gobierno argentino y la prensa, pierde el periodismo” y el eje del texto es la pulseada entre la Casa Rosada y el Grupo Clarín.
Por otro lado, muchos creen que Clarín tiene demasiado poder y que utiliza su enorme red de medios para impulsar sus intereses comerciales particulares”.
Sobre el final y luego de recorrer otros. temas polémicos como la Ley de Medios y el caso Papel Prensa, el informe destaca: “Un factor importante en la óptica de los periodistas argentinos -factor que diferencia al país de otros de Latinoamérica donde la prensa es asediada por gobiernos con poca tolerancia a la crítica- es la independencia de su poder judicial. Como lo muestra la decisión en el caso de la Editorial Perfil, los jueces no tienen miedo de fallar en contra de la Casa Rosada”.
Nota completa

* Según los medios detrás del Muro de Clarín, el triunfo de Cristina Fernández en las elecciones del año pasado fue una sorpresa.
Sin embargo, un análisis “objetivo” e “independiente” previo a las elecciones ya anticipaba el resultado final, en cambio los medios hegemónicos intentaron fijar en la sociedad la “sensación térmica” contraria, como analizamos aquí.

* Según los medios detrás del Muro de Clarín, el triunfo de Chávez en Venezuela fue una sorpresa, y ellos venían anunciando la casi segura derrota del “dictador” Chávez y su “desprestigiada” revolución bolivariana, (lo que anunciaba el giro copernicano sudamericano hacia la democracia que hería de muerte al kirchnerismo -y así lo sugerían en sus medios-).
Sin embargo, la mayoría de los medios internacionales daban por muy probable un nuevo triunfo chavista, aunque más recortado que los anteriores, basándose en que las encuestas pronosticaban mayoritariamente un nuevo mandato de Chávez, como se señala aquí.

* Según los medios detrás del Muro de Clarín el gobierno mantiene una embestida contra el Grupo Clarín para destruirlo y así limitar las voces opositoras en el país.
Sin embargo, hoy ya pocos dudan de que Clarín no es “independiente” del poder sino parte del mismo, y que la línea editorial de sus cientos de medios es netamente opositora, y desde hace unos años desembozadamente antikirchnerista a ultranza. Hasta los mismos gobiernos de los EE.UU. consideran al Grupo Clarín como lobista, desinformador y desestabilizador de gobiernos, como consignamos aquí.

* Según los medios detrás del Muro de Clarín, a famosa Ley de Medios Audiovisuales (la “Ley de Medios K” para ellos) está destinada sólo a destruir a Clarín y perjudicar la libertad de prensa en el país.
Sin embargo, si analizamos el texto de la ley 26.522 y la situación real del espectro de medios audiovisuales argentino, veremos que la misma viene a solucionar el enorme nivel de concentración existente en los medios nacionales, el que perjudica precisamente la libertad de expresión e información de la población. Porque en Argentina existen “2.500 empresas que tienen 4.500 licencias, menos de dos cada uno. Después hay 25 grupos que tienen 250 licencias, que no cumplen con la ley por otros motivos, por ejemplo se exceden del 35% del mercado. Y hay un grupo que tiene 250 licencias y un porcentaje del mercado mucho mayor la 35%. Pero hay una diferencia: los 25 que tienen 250 licencias reconocen la ley y al Afsca, en cambio el que tiene 250, el Grupo Clarín, no.
Y tampoco es el Grupo Clarín el único que debe adecuar su plantilla de medios audiovisuales a la ley, sino todos los que exceden lo permitido por la ley.
Además, al igual que “las regulaciones en Estados Unidos o Europa, la Ley 26.522 no considera la información y el acceso a bienes culturales como una simple transacción comercial. Por eso sigue vigente en EE.UU. la prohibición al periódico local de poseer el canal de televisión en la misma ciudad, y un conjunto de restricciones en la estructura horizontal y vertical de las corporaciones, además de los límites a la concentración del cable en el mismo porcentaje (35%) que en la Argentina”.
Incluso la jueza Elena Highton de Nolasco, miembro de la Suprema Corte de Justicia, ratifica lo que señalamos y que, además, la ley de Medios Audiovisuales no tiene nada que ver con la libertad de prensa:
“-¿Usted cree que está en riesgo la libertad de expresión en la Argentina en esta puja Gobierno-Clarín?
-No, no creo que esté en riesgo la libertad de expresión, y francamente la libertad de expresión no está mencionada en el expediente ni en nuestra resolución; se mencionan otros derechos, pero no la libertad de expresión.
-Independientemente de lo que dice el fallo, ¿usted cree que en Argentina está en riesgo la libertad de expresión?

-No veo como un riesgo la libertad de expresión, porque ustedes hablan de la libertad de expresión. En este expediente (Clarín) no está en juego la libertad de expresión.”

Pero no sólo en Argentina desmienten esas afirmaciones que se vierten detrás del Muro de Clarín, sino que a nivel mundial lo hacen, ya que el relator especial de Naciones Unidas para la Libertad de Opinión y de Expresión dijo que “acabo de poner de modelo en el consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra” y que “Argentina es un modelo para el continente y un modelo también para otras regiones del mundo”, y defiende “el combate de monopolios y eso es parte de sus leyes económicas. Y en el combate de los monopolios incluye los monopolios de los medios de comunicación. O sea, ningún monopolio debe existir y especialmente los monopolios de los medios de comunicación porque eso inhibe y rompe la libre competencia del mercado.
Incluso periodistas que ahora pertenecen al Grupo, como Chiche Gelblung y Jorge Lanata, apoyaron en su momento públicamente la ley.
(Para más datos sobre estas afirmaciones ver la entrada ¿Los miedos al 7D vienen en 3D o en HD? ¿Es la Ley de Medios o la “Ley de Miedos”?  en mi blog)
Tampoco es correcto llamar a la ley 26.522  “Ley de Medios K”, ya que la redacción final de la misma es producto de un largo proceso y un amplio debate de la sociedad toda, y fue votada por muchos partidos políticos: el proyecto de ley “fue apoyado por partidos de centroizquierda (Nuevo Encuentro, Proyecto Sur, Partido Socialista), radios comunitarias, todas las universidades nacionales, los sindicatos, organizaciones de derechos humanos, la ONU y organizaciones nacionales e internacionales de periodistas y trabajadores de prensa.
Los votos positivos provinieron del bloque oficialista Frente para la Victoria-Partido Justicialista, y varios bloques opositores como el Partido Socialista, Encuentro Popular y Social (sabatellismo), Solidaridad e Igualdad (SI), Partido Nuevo Contra la Corrupción (juecismo), el interbloque Partido de la Concertación/FORJA, el Frente Cívico por Santiago y Proyecto Sur, entre otros”.
Y, además, “en una larga sesión que se extendió por aproximadamente veinte horas el Senado de la Nación convirtió en ley el proyecto. El texto fue aprobado en general con 44 votos a favor y 24 en contra“.
Nota completa

Como hemos visto, muchas de las repetidas noticias sobre cuestiones fundamentales emitidas por el grupo de medios hegemónicos detrás del “Muro de Clarín” no soportan la mera contrastación con la realidad. Pero estas mentiras o verdades a medias son efectivas para construir una cortina de humo que nuble la vista, sesgue el entendimiento y lleve a formar opiniones carentes de sustento: erróneas. Viene bien a cuento para caracterizar el método utilizado detrás del Muro de Clarín, la afirmación de Jean Cocteau: “Un vaso medio vacío de vino es también uno medio lleno, pero una mentira a medias, de ningún modo es una media verdad”.

Quizás lo más conveniente para todos en estos tiempos de Glasnost argentina es actuar como se haría al enfrentar un diagnóstico médico complicado: apelar al beneficio de la duda y realizar una interconsulta con otro médico; es decir, pedir una segunda opinión. Esto vale tanto para quienes se encuentran detrás de la cortina de humo clarinista como para cualquier ciudadano que quiera estar informado. Debemos evitar así el microclima que puede formarse en mayor o menor medida si no contrastamos lo que los medios hegemónicos divulgan con segundas versiones sobre los hechos. Porque el saludable derrumbe de estos muros depende, además de la tarea fundamental de los Gorbachovs, en gran medida de la voluntad de los mismos damnificados, y para eso casi siempre la duda es una buena consejera…

(Un análisis más extenso sobre la metodología de tergiversación de la realidad utilizada detrás del Muro de Clarín puede encontrarse en la entrada de mi blog ¿Es correcto decir que Clarín miente? No.)

 

La irreversible “chavización” del kirchnerismo (3).

Luego de que cayeran como un castillo de naipes las esperanzas de una porción de la sociedad de derrotar al kirchnerismo-cristinismo en las urnas, de despertar de ese sueño ilógico manufacturado por los medios hegemónicos (como señalàbamos en agosto de 2011 en La basura en el ojo de la “opinión pública”…), llevó varios meses a un sector minoritario de esa porción dejar la estupefacción y reaccionar movilizándose a través de los piquetes- cacerolazos. A su vez, los medios hegemònicos que llamamos la UTE desestabilizadora también tardó semanas en asumir el golpe, reagruparse y cambiar de táctica. Las frustradas operaciones destinadas a agrupar a la oposición bajo un único paraguas primero y la de fogonear la posibilidad de una segunda vuelta electoral salvadora (“libertadora”) después, mutaron luego en un trabajo de laboratorio para limar al gobierno caracterizándolo como autoritario, dictatorial, “chavista” en definitiva. Esto ya lo augurábamos ya en abril de 2011 bajo el título “La irreversible chavización del kirchnerismo“, y que actualizábamos en octubre de 2011 con la segunda nota. Este proceso de “chavización” lo explicábamos así: “no se debe, por cierto, a que el kirchnerismo-cristinismo en esta coyuntura vaya a desembocar irremediablemente (en forma voluntaria o no) en su chavización ya que, como hemos visto, se trata de un proceso imposible por lo contradictorio en sí mismo. Lo que el título postula es que el poderoso polo opositor mencionado, debido a su carencia de alternativas políticas y discursivas, “irreversiblemente” terminará construyendo un relato que sólo apele a la demonización del gobierno: a su “chavización” (en los sesenta y setenta era el cuco socialista “castrista” o “guevarista”, hoy es el cuco “populista” y “chavista”). La chavización provendrá de la coalición opositora: no es un proceso interno del kirchnerismo sino un “sambenito” colocado por sus censores político-mediáticos”.

No falta mucho para que presenciemos la acusación indiscriminada de “chavista” a Cristina Fernández, sus funcionarios y sus medidas de gobierno, lo que nos recuerda la acusación de “nazi” o “fascista” al primer peronismo. Para ejemplificar esta previsible estigmatización de autoritario al gobierno, podemos remitirnos a los cables revelados por WikiLeaks relacionados con Argentina donde políticos, empresarios, economistas, periodistas y funcionarios argentinos la utilizan para lapidar al gobierno ante la mirada “desinteresada” de los funcionarios estadounidenses, tan ávidos de encontrar autoritarismos en gobiernos que no se arrodillan ante sus pretensiones (ver las traducciones completas de algunos de esos cables en WIKIPIS (el WikiLeaks del Basurero Nacional)). Por eso, para no enredarnos en esta próxima y bizantina discusión (que ya apareció antes de las elecciones y que llegará a su clímax en un par de años) es conveniente señalar claramente que para que el próximo gobierno de Cristina Fernández no sea tildado de chavista o autoritario deberá resignarse a gobernar con las manos atadas, pidiendo permiso antes de dar cada paso a los demás partidos políticos, a los medios de difusión, a los empresarios, a los oligopolios o monopolios y a veces a los embajadores de otros países… aunque él mismo represente al 40%, 60%, 80% ó 99% de los ciudadanos argentinos.

En ese entonces, como vimos, augurábamos que el proceso comenzaría luego del cierto triunfo electoral del oficialismo y crecería a paso lento pero seguro hasta reforzarse y llegar a su plenitud a mediados de 2013, con la intención de presionar mediante un juego de pinzas desde el exterior, a través de medios de difusión afines y sus instituciones internacionales patronales de medios (SIP, etc) y desde el interior mediante sus cientos de medios propios y políticos afines y fieles, con el fin último de provocar la derrota electoral al oficialismo en las próximas elecciones legislativas y así asegurarse que el próximo gobierno (no kirchnerista) sea permeable a sus presiones e intereses. Cabe aclarar que este tipo de movimientos políticos no son forzosamente coordinados entre los actores que intervienen, sino que son los propios intereses políticos, económicos e ideológicos los que juegan en forma independiente y que en determinadas circunstancias o acciones confluyen en el mismo escenario.

Pero, los tiempos políticos se precipitaron cuando la Suprema Corte de Justicia pateó el tablero al fijar el 7 de diciembre (el famoso 7D) como fecha límite para la aplicación completa y definitiva de la Ley de Medios Audiovisuales, algo que el Grupo Clarín se resiste terca y completamente a respetar. Entonces, el eje Clarín-La Nación-Perfil más los políticos opositores afines a sus intereses (una escasa cantidad actualmente) debieron modificar urgentemente su estrategia, y acelerar el paso de su tropa, para no quedar fuera de juego ante ese “Día D” donde lanzarse a la invasión contra el territorio de la legalidad.

El creciente nerviosismo de aquel sector minoritario opositor, particular y urbano, por lo que percibe como la inoperancia de sus representantes políticos, y su impaciencia ante la falta de propuestas o acciones croncretas de los mismos, sazonado con la ausencia de un horizonte político que concrete sus aspiraciones o voluntad política (y fogoneados por la UTE Clarín-La Nación-Perfil), provocaron que viertan su comprensible desazón, su intolerancia y su autoritarismo en las calles. En los piquetes-cacerolazos se pudo ver eslóganes y consignas (mayormente derivadas de tapas y editoriales de los medios del eje mencionado), donde más allá de los insultos y deseos de la muerte de la presidenta, se caracteriza a su gobierno como “dictadura”, se protesta por la “falta de libertad”, “ausencia de libertad de prensa” y demás argumentos frágiles que, curiosamente, se verifican también en la oposición venezolana (aunque también en la ecuatoriana y boliviana), lo que abona al supuesto clima de “chavización” del gobierno.

Pero más allá de la lasitud de las acusaciones (válidas o no) de los piqueteros-caceroleros, el foco de atención debe posarse en los otros actores de esta realidad actual: los actores políticos. Porque el problema no pasa por si la oposición política partidaria es representativa o no de estos reclamos, si es eficaz o no, si equivoca su estrategia electoral o no; la dificultad del sistema democrático argentino y latinoamericano radica en la estrategia de la oposición corporativa mediática (oligopólica) que es capaz de propiciar tanto el voto a un determinado candidato como la movilización contra el gobierno argentino (ecuatoriano, boliviano, hondureño o venezolano), lanzar una campaña desestabilizadora, destituyente (o directamente golpista) contra un gobierno legítimo o incentivar a una embajada extranjera contra un gobierno que no le sea sumiso. Y no hablamos de la actualidad latinoamericana solamente, sino de los tiempos que pueden venir…

Hay algo que parece bastante claro en la actualidad nacional: el tándem Clarín/La Nación (y sus aliados circunstanciales) parecen estar dispuestos a todo con tal de mantener el poder histórico que detentaban hasta ahora, el que incluía el congelar leyes, deponer ministros y hasta presidentes, o cobijar dictaduras y cortejar embajadas. Nuestra historia está llena de este tipo de maniobras desestabilizadoras, golpistas o estigmatizantes en editoriales antidemocráticos y desinformación intencionada a cargo de periodistas y lobistas, como para abundar en ejemplos. ¿De qué otra manera debe leerse frases como: “En 1951, Juan Perón, que venía de cerrar La Prensa y de militarizar a los ferroviarios, se reeligió por el 62,5% de los votos…. Es el peligro con que amenaza el desequilibrio de poder.” “La democracia argentina anda, así, por una pendiente.” “Es difícil encontrar tanto poder eventual en una sola persona en la historia de la nueva democracia argentina.” “Puede afirmarse como una presidenta autoritaria.” “El “unicato” apunta a describir aquellas situaciones en las que una persona domina por entero el sistema político…” etc.

No olvidemos que estamos hablando de un gobierno legítimo y de origen nacional y popular, y que nuestra historia muestra claramente que lo que digan La Nación y Clarín (y además ahora consolidados en el gran eje o UTE referido más arriba) sí tiene influencia en los acontecimientos políticos. Si no, preguntémosle a otros gobiernos nacionales y populares o no (o al menos de origen democrático) como los de Alfonsín, De la Rúa, Rodriguez Sáa, Duhalde, etc.  (para no ir más atrás y analizar los inconvenientes de las presidencias de Illía, Frondizi con la “prensa” y las fuerzas de seguridad).

Después de la desilusión de dichos actores ante el triunfo electoral del kirchnerismo-cristinismo de 2011 y el probable de 2013, los mismos comenzaron con este lenguaje monocorde que pretende consolidarse en este discurso que predica la caracterización del gobierno como chavista. Como vimos, nada nuevo en el horizonte latinoamericano…

Que el gobierno actual se maneje bastante bien políticamente navegando en medio de los enormes intereses que aún pugnan por seguir gobernando el país, no quiere decir que ante la menor distracción o error suyo (por ejemplo, la resolución 125 o el reciente decreto para la regularización de los sueldos en Gendarmería y Prefectura, pero hay más) se vea el poder destructivo y antidemocrático de ellos. A eso apuntan estas reflexiones, a que estemos atentos todos, oficialismo, oposición e indefinidos (pero amantes de la democracia), a no distraernos con debates ficticios, prefabricados, tras los cuales anida la muy probable recurrencia del poder tóxico, destructivo de esos intereses, que no son los de la población, por cierto (lo que antes llamábamos “pueblo”).

En defensa de Carlos Menem… (y Cristina Fernández).

Tanto desde la perspectiva del oficialismo como desde la oposición, al opinar sobre los distintos gobiernos se hace demasiado énfasis en el titular del Ejecutivo y se deja de lado el protagonismo imprescindible del pueblo (o la gente, según se quiera), tanto en su participación en la llegada de los candidatos a la presidencia como en su permanencia o continuidad en esa función mediante su reelección. Así es, tanto en la crítica de las medidas desacertadas como en el reconocimiento de los logros se suele enfocar casi exclusivamente en los primeros mandatarios como en sus ministros, y se soslaya la importancia de los electores, del clima de época, y de la ideología hegemónica del momento histórico como causa necesaria para la elección del presidente y para el acompañamiento a través del tiempo de sus medidas de gobierno.
La manera en que el pueblo expresa su adhesión o rechazo a los gobiernos es ejerciendo la opinión ciudadana, no sólo a través de los comicios cada dos años sino también en la movilización social, o a través de lo que expresa en las encuestas de opinión pública que se realizan. Ningún gobierno democrático puede tomar medidas contrarias a la opinión mayoritaria del pueblo sin pagar un costo político en algún momento. Los presidentes De La Rúa y Duhalde dan crédito de eso. En cambio, hay muchos ejemplos que demuestran que medidas señaladas en principio como contrarias a la voluntad popular mayoritaria (por el periodismo o por opinadores públicos) no resultaron serlo al requerírsele la opinión al soberano mediante encuestas serias o en elecciones posteriores. Incluso, este mecanismo de diálogo actúa también en los gobiernos autoritarios –en forma mucho más acotada-, bajo los cuales el pueblo se expresa de una manera más restringida, solapada y de acuerdo a las reglas autoritarias vigentes en cada caso. Esta relación entre líder y liderados es compleja, como se comentó aquí mismo en Artepolítica: “ se evidencia la relación de tensión entre los proyectos partidarios y los liderazgos. Es decir, la relación que se establece entre un proyecto económico y político y el líder que lo inspiró es, en mi concepto, una correlación difícil de escindir y más cuando la profundidad de la transformación y el cambio en esa sociedad marcó a fuego los pilares del entramado económico y social. Y de establecer si ella es una relación contingente o determinante para su perdurabilidad, resulta ser un interrogante trascendental para dar cuenta de los caminos que tienen a disposición dichos líderes.”

En efecto, el liderazgo es un diálogo (no un monólogo) entre el líder y su “comunidad de seguidores”, independientemente de cuál sea su número; y su continuidad en el tiempo depende de la fluidez y persistencia de ese diálogo que el líder sea capaz de lograr. Pero dicha relación no conlleva un respeto o acatamiento cerrado o perfecto de cada protagonista de la misma sino que, como toda relación social, posee límites difusos, imperfectos, entre la aceptación o el rechazo de las acciones o propuestas tanto del líder como de sus seguidores. No de otra manera funciona la democracia: la solidez de la interacción entre gobierno (el representante) y pueblo (el soberano), con sus idas y venidas, es la que marca la “calidad” democrática de cualquier gobierno, y no la opinión subjetiva de los opinadores o “expertos” de turno que predican su verdad revelada desde el púlpito de los medios o la “Academia Republicana” (si es que algo así pueda existir). Lo contrario sería aceptar los dictados de una supuesta impoluta tecnocracia especialista en el juzgamiento de la calidad democrática de los gobiernos, o remontarnos a la visión de los antiguos griegos, avalando un gobierno de naturaleza superior, ilustrado y objetivo, similar a la aristocracia o a aquellas remotas formas degeneradas de gobierno: “timocracia u oligarquía de los ricos (timé: honor; oligos: unos pocos) por encima del resto de la población”.

La clave para descifrar la calidad democrática de un gobierno es conocer cuál es la voluntad popular mayoritaria ante cada medida de gobierno, o al menos ante las más importantes: contrastar la marcha del gobierno con dicha voluntad, aunque no sea uniforme en el tiempo y cambie, evolucione, como lo hacen las ideas. Una manera imprecisa pero útil de conocer este dato es recurrir a las encuestas específicas y lo más amplias posible, aunque la más calificada y legítima es la voluntad popular expresada cada dos años en comicios libres. El sufragio es inapelable, verosímil, palpable. Cada uno de los ciudadanos vota de la misma manera, expresa su voluntad electoral, y todos los votos (opiniones) tienen la misma importancia y la misma legitimidad. Lo que los cientistas, periodistas u opinadores públicos de turno deduzcan después es otro tema. En cambio las encuestas tienen un propósito distinto. De acuerdo a cómo hayan sido diseñadas depende lo que nos digan. Por supuesto, estamos hablando de las encuestas serias y no digitadas, que no son las que se hacen antes de los comicios y que están destinadas a influir en el electorado, sino las realizadas en  otros momentos y con fines sociológicos determinados. Más aún, las encuestas tienen la ventaja de que pueden abundar en detalles relacionados con las medidas gubernamentales, profundizando en los requerimientos de la voluntad del soberano, ya sea consultando sobre medidas específicas o rumbos que el ejecutivo haya tomado o no, e incluso sobre el que deba tomar en algún tema en particular. En este caso, pueden citarse también unas excelentes herramientas intermedias entre las encuestas y los comicios: el plesbicito o el referendum, aunque ambas no son aplicables tan cotidianamente como las encuestas de opinión pública.
Y aquí llegamos al propósito de esta entrada: cómo determinar la calidad democrática (en el sentido señalado) de un gobierno. Para no extendernos demasiado en los ejemplos, nos referiremos a sólo dos gobiernos, los que comparten una característica (más allá de sus ideologías): la conciliación o concordancia entre la voluntad popular mayoritaria y el rumbo seguido por el Ejecutivo en sendos momentos históricos. Nos referimos a los diez años del gobierno de Carlos Menem (lo que llamaremos menemismo) y los nueve años de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández (lo que llamaremos kirchnerismo).
Como se verifica en los resultados electorales señalados aquí, estos gobiernos nunca fueron derrotados en las urnas (a nivel nacional), lo que demuestra una sólida sintonía entre la propuesta general o rumbo de dichos gobiernos y la opinión popular mayoritaria del momento.
Repasemos brevemente los guarismos de ambos períodos que avalan esta afirmación:

Menemismo:
Resultados de elecciones nacionales.

1989 Elecciones a Presidente:
Menem – Duhalde (FRENTE JUSTICIALISTA DE UNIDAD POPULAR)  47,49%
Diputados Nacinales:
FRENTE JUSTICIALISTA DE UNIDAD POPULAR  44,68%

1991 Diputados Nacionales
JUSTICIALISTA  40,22%

1993 Diputados Nacionales
JUSTICIALISTA  42,46%

1994 Reforma Constitucional
JUSTICIALISTA  37,90%

1995 Presidente
Menem – Ruckauf  49,94%
Diputados Nacionales
JUSTICIALISTA  43,03%

2003 Presidente
1°) Menem – Romero (Alianza Frente por la Lealtada-UCeDe) 24,45%
2°) Kirchner – Scioli (Alianza Frente para la Victoriab) 22,24%

 

Kirchnerismo:
Resultados de elecciones nacionales.

2005 Diputados Nacionales
Triunfo del Frente para la Victoria  29.9%

2007 Presidente
Fernández de Kirchner – Cobos (ALIANZA FRENTE PARA LA VICTORIA)  45,29%

2009 Diputados Nacionales
Triunfo del Frente para la Victoria + Aliados:  30,7%

2011 Presidente
Fernández de Kirchner – Boudou (ALIANZA FRENTE PARA LA VICTORIAa) 54,11%

 

Apelemos ahora al otro instrumento de medición de la opinión popular: las encuestas. Veamos cuál es la opinión político-ideológica y grado de compromiso actuales de la sociedad argentina comparada con la década anterior:

Un trabajo de la consultora Ibarómetro muestra que a las transformaciones económicas y sociales registradas desde 2003 se suman cambios ideológicos y en el plano de los valores.
En un ejercicio fugaz de la memoria colectiva, al pensar en la Argentina de los años noventa, es probable que la mente hiciera un recorrido en clave cultural: la pizza con champagne, el neoliberalismo, el individuo por sobre lo colectivo, el escepticismo y descreimiento, el valor sublime del libre mercado, las relaciones carnales con Estados Unidos y la economía por sobre la política. En definitiva, lo que el recuerdo aflora no son detalles puntuales o pormenores específicos, por el contrario, el inconsciente colectivo conserva rasgos de una atmósfera ideológica, impregnada de un fuerte clima de época. Si el mismo ejercicio se realizara pensando en la Argentina del siglo XXI, especialmente desde el 2003 hasta la fecha, el ecosistema cultural manifestaría la ponderación de lo político por sobre lo económico; a la política como herramienta de transformación y a la militancia como bastión de las conquistas.
(Según los datos) recogidos en junio del 2012. (…) El 68,1 por ciento “siempre” o “algunas veces” habla o discute de política con otras personas. La “conversación política” se incrementó desde el 2010, en la que alcanzaba el 61,1 por ciento, y en el 2011 se acomodó el 67,2. Por otra parte, al 50,5 por ciento le interesa “mucho” o “bastante” la política, teniendo en cuenta que de ese porcentaje, el 56 por ciento se da en menores de 30 años. Otra de las consignas tiene en cuenta que el 62,6 por ciento “siempre” o “algunas veces” intenta convencer a sus amigos, familiares o compañeros de trabajo para que compartan su punto de vista. Esto es lo que Ramírez denomina “actitud militante” que también aumentó sus valores desde el 2010 –con un 56,3– y el 2011 –con un 58,2–.
“La actitud militante no tiene que ver con militar en un partido político ni estar pintando carteles en una unidad básica. Esto tiene que ver con un subsuelo de valores, de convenciones, de ideas, redes de sentidos, debates sociales –explica Ramírez–. Este dato condensa la idea de que la gente tiene un ‘punto de vista’.
“La cultura política cambia, en parte, gracias a la transformación de las elites políticas. En el buen sentido, ahora hay una elite que va contaminando e impregnando a la sociedad con valores. El eje de la identidad del kirchnerismo está basado en el compromiso, en la juventud, en la militancia, en la participación, en la política y en lo público”.
(…) el filósofo Ricardo Forster entiende que “pasamos de una época en donde primaba un lenguaje del gerenciamiento, del hiperindividualismo pragmático, a volver a pensar en el interior de experiencias colectivas, de espacios compartidos, de recreación de lo político y lo público.
Para Roberto Bacman, director ejecutivo de la consultora CEOP, “si esta encuesta la hubiesen hecho veinte años atrás hubiera dado igual o peor que los números de España. En la Argentina se construyó un relato en donde se pueden resignificar ciertas cuestiones que parecían no tener vuelta atrás, como volver a creer en la política como transformación, pensar en una independencia económica, respetar los derechos humanos y los derechos de las minorías”.
(…) Jorge Rivas, diputado nacional de la Confederación Socialista, sostiene que “la militancia comienza en el 2001 con las experiencias de las asambleas de barrio, de las fábricas recuperadas. Pero con la aparición de Néstor Kirchner ayudó a que renaciera la idea de la militancia política como instrumento de progreso y de justicia”.
Para el 76,3 por ciento el rol del Estado en la economía debe ser “activo”, contra un 11,3 por ciento que considera que “no debe ser activo”. El 68 por ciento cree que los juicios por violaciones a los derechos humanos durante la última dictadura militar “deben continuar”, mientras que un 18,8 por ciento entiende que “no deben continuar”. Un 64,6 por ciento percibe que la Argentina necesita alianzas políticas y económicas con Latinoamérica, mientras que el 17,6 por ciento considera que la Argentina necesita alianzas con Estados Unidos y Europa. Para un 59,6 por ciento, la democracia argentina tiene mayores inconvenientes con la falta de “igualdad”, y para un 26,8 por ciento la democracia argentina tiene más inconvenientes con la falta de “libertad”.

Para Analía del Franco, de la consultora Analogías, “hay más participación a nivel discursivo y a nivel de las manifestaciones. Esto es algo que benefició tanto a los kirchneristas como a los opositores. Genéricamente se abrió la idea de que se puede hacer política”.
El 58,4 por ciento cree que “últimamente los jóvenes están más involucrados en política y le parece bien”, ante un 25,2 por ciento que “no siente que los jóvenes últimamente estén más involucrados en política”. Por último, un 2,6 por ciento piensa que “últimamente los jóvenes están más involucrados en política y le parece mal”.
Pero si hay algo que nadie puede dejar de soslayar, al menos, es el cambio de paradigma cultural que generó el kirchnerismo, en una sociedad que en el 2001 había perdido cualquier tipo de esperanza.
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Veamos ahora otra encuesta sobre temas similares:

UNA ENCUESTA DE IPSOS-MORA Y ARAUJO MUESTRA UN FUERTE RESPALDO A LA PRESIDENTA
El Estado y la gestión.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner mantiene una alta aprobación: seis de cada diez ciudadanos aprueba mucho o algo su gestión, frente al 39 por ciento que la desaprueba algo o mucho. Sigue siendo la dirigente política con mejor imagen, seguida por Daniel Scioli y Hermes Binner, y ganaría las elecciones nuevamente con casi 30 puntos de ventaja sobre el segundo, Binner. En intención de voto, Mauricio Macri recién aparece en el tercer lugar. Un punto clave es que existe un fuerte acuerdo –90 por ciento– en cuanto a que el Estado debe estar presente regulando la economía: es más, la mitad de la población dice que debe intervenir mucho.
El sondeo conducido por Costa es una de las pocas encuestas nacionales que se hicieron en forma personal y no telefónica.(…) En total se entrevistaron mil personas en Capital Federal, Gran Buenos Aires y ocho provincias: Santa Fe, Córdoba, Mendoza, Tucumán, San Juan, Neuquén, Chaco y Entre Ríos, respetándose las proporciones por edad, sexo, nivel económico-social y también la distribución entre ciudades chicas, medianas y grandes.
–Mire, los reclamos por la inseguridad son los mismos hace diez años. No influyen en la imagen presidencial. Si usted le pregunta al encuestado cuál es su mayor problema, el 80 por ciento dice que la inseguridad. Y la inflación aparece muy lejos, con menos del 20 por ciento y luego está el desempleo. Por supuesto que si usted pregunta si le preocupa la inflación dirá que sí nítidamente, pero también en su cabeza está que es un fenómeno que existe en la Argentina desde hace tiempo. No, lo que está en la base de la aprobación del 60 por ciento de la Presidenta es algo más global, una aprobación más global que incluye planes sociales, jubilaciones, obras, colegios, economía. Le insisto: en todos los países de Europa en los que encuestamos, los dirigentes están con muy mala imagen. Y la razón fundamental, como en todo Occidente, es la economía.
El voto.
La Presidenta aventaja muy ampliamente a cualquiera de sus competidores si las elecciones se repitieran hoy. Es más, si se realiza el cálculo real que se hace en las elecciones, es decir que se excluyen los indecisos, los votos en blanco o los que no van a ir a votar, el escenario se parece al de octubre, con más del 50 por ciento para la Presidenta. En caso de no presentarse CFK, Daniel Scioli aparece claramente a la cabeza, pero si compitieran, la Presidenta se impondría al gobernador con nitidez.
Para redondear, el consultor de Ipsos-Mora y Araujo propone una mirada que denomina más estructural. “Hay apoyos a las características individuales de CFK o existe un fenómeno más estructural de que ella encarna una postura de intervención del Estado en la economía. Creo que existe mucho de esto último. Gracias a los archivos de nuestra empresa, liderada en aquel momento por Manuel Mora y Araujo, si en los años ’90 se preguntaba a la gente en manos de quién debían estar las empresas claves, el 80 por ciento decía que en manos privadas y sólo el 20 por ciento decía que en manos del Estado. Ahora es exactamente al revés. Y tiene que ver con la tragedia que se vivió. Es más, diría que hoy al ciudadano no le parece mal que la Presidenta mantenga cierto choque con alguna empresa privada y hubo enormes apoyos a la nacionalización de YPF o de las AFJP. Esto era impensable 15 años atrás. La gente apunta a consumir, a tener empleo, pero también a tener un Estado presente. Eso se ve claramente en la encuesta. Un 90 por ciento está de acuerdo en que el Estado intervenga y la mitad en que intervenga mucho. El plan de construcción de viviendas va en el mismo sentido: el Estado interviniendo y ayudando a la gente”, concluyó Costa.
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(Un análisis más profundo de algunos ítems de la encuesta que nos serán útiles para trasparentar las coincidencias ideológicas actuales entre el gobierno y la mayoría del pueblo puede leerse aquí)

 

Como hemos visto, las encuestas y los resultados electorales de ambos gobiernos demuestran que tanto durante el menemismo como durante el kirchnerismo (y a pesar de sus políticas contrapuestas) hubo una fuerte sintonía entre los actos de gobierno y el clima de época o la ideología hegemónica en el pueblo, lo que originó y mantuvo la aprobación mayoritaria de ambas propuestas. Incluso, en el caso del menemismo esa concordancia con las bases ideológicas se mantuvo en el gobierno que lo sucedió (la Alianza), el que para ganar las elecciones debió diferenciarse en aspectos más formales que de fondo con el clima neoliberal de entonces (con el famoso 1 a 1), algo que sí hizo en mayor medida el candidato derrotado (Duhalde). Ante este panorama no es arriesgado postular que de no haber existido la proscripción constitucional de presentarse a otro período, Carlos Menem hubiera ganado aquellas elecciones, teniendo en cuenta el apoyo popular que tenía aún el menemismo, lo que podríamos catalogar como justo, lógico y democrático, incluso para quienes rechazábamos ese modelo. Ante la existencia comprobada de una comunión tal de ideas y opiniones entre gobernante y gobernados sobre cuál debe ser el rumbo o modelo de país, expresado claramente en los comicios (independientemente de lo señalado por las encuestas), suena caprichoso y hasta antidemocrático que un requisito formal obligue a interrumpir ese diálogo democrático y que una mayoría electoral deba resignar su derecho a seguir eligiendo o no a un representante que ejerce las riendas del país, y tenga que optar entre otros candidatos. Más aún, recordemos que aún después del desastre del 2001, Menem ganó nuevamente las elecciones presidenciales en la primera vuelta de 2003, y blandiendo un programa de profundización en el neoliberalismo menemista. Sólo después de que el mismo Menem se retirase de la compulsa al prever una derrota catastrófica en la segunda vuelta, y tras observar las medidas concretas de gobierno de Néstor Kirchner la ola ideológica o clima de época fue cambiando.
Ahora sí podemos explicar el título de esta entrada: ¿qué nos proponemos defender de Carlos Menem y de Cristina Fernández? Bueno, nada más y nada menos que su legitimidad para tomar las medidas de gobierno y determinar el rumbo político-económico de sus respectivos gobiernos. No son ellos “culpables” o “supremos hacedores” (según el gusto del lector) de sus gobiernos, o al menos no lo son exclusivamente. El pueblo también lo es, en cada período, con su apoyo tanto electoral como social a las respectivas medidas y rumbos de gobierno, sin el cual esos gobiernos no hubiesen podido hacer lo que hicieron. Prueba de ello son los resultados disímiles de los demás gobiernos desde 1983 hasta hoy, los que al no mantener la concordancia entre sus gobiernos y los electores, debieron padecer un destino distinto. Puede que esta afirmación moleste o resulte polémica, pero así es como funciona la democracia, como ya dijimos más arriba.
Pero esta entrada no estaría completa si no señalamos también una de las diferencias que existen entre la conformación de los distintos climas de época o ideologías hegemónicas que convivieron con cada uno de esos gobiernos.
Una de ellas, el neoliberalismo o el rechazo a la intervención del estado en la economía, precedió al menemismo, y se fue conformando desde el golpe de estado de 1976 (en rigor desde el Rodrigazo de 1975), con la sistemática campaña contra la ideología hegemónica anterior (“intervencionismo”, “proteccionismo”) perpetrada por la propaganda oficial y el seguidismo del periodismo cómplice de entonces, más los errores e incapacidades del gobierno radical de Alfonsín para contrarrestar la misma e imponer la suya, además del debilitamiento de los argumentos propios de los defensores de aquel clima de época anterior frente a la crisis del modelo y la campaña de los medios afines a la ideología de la dictadura.
En cambio, como quedó claro, el kirchnerismo tuvo que ir construyendo su propio pensamiento hegemónico, tuvo que forjar el clima de época a medida que reconstruía el país mismo desde las ruinas, ayudado sin duda por la crisis profunda que casi demolió toda certeza ideológica, institución, partido político y puso en cuestión cualquier pensamiento político, haciendo tabla rasa en materia de ideología o forma de gobierno creíble. Es decir que, mientras el Carlos Menem al llegar al gobierno pudo tripular el barco con un rumbo neoliberal desde el primer día (y para eso adaptó su propio discurso preelectoral) poniendo proa al capitalismo salvaje que conocimos (sorteando hábilmente las contradicciones que aparecían a su paso entre el modelo y los intereses populares) y logró arribar al puerto del Consenso de Washington, Néstor Kirchner y Cristina Fernández hasta tuvieron que construir ellos mismos el barco para su modelo de país, al mismo tiempo que modelaban con razones, discurso y medidas de gobierno el pensamiento o clima de época opuesto al anterior, y que rige hasta hoy: lo que conocemos como kirchnerismo.

En un artículo de Julio Burdman donde se interroga sobre la derrota del neoliberalismo, surgen estas interesantes reflexiones que nos ayudan a explicar parte de lo afirmado:
(…) quienes ganan hoy proponen más Estado, más gasto público y políticas económicas más activas. Se pregunta Mora y Araujo, cómo pueden hacer quienes proponen otra cosa para sintonizar nuevamente con los votantes, partiendo de la premisa de que la realidad prevaleciente son las “ideas que se orientan al estatismo”. Tal vez, le convenga reformular la pregunta: ¿Qué sucedió para que alguna vez prevaleciera el neoliberalismo? ¿Y si la era del neoliberalismo, simbolizada por los gobiernos de Ronald Reagan y Margaret Thatcher, fue sólo un período excepcional, producto de circunstancias excepcionales, tal vez irrepetibles?
En América Latina, hay un consenso académico acerca de que la ideología neoliberal fue un componente presente pero menor en los triunfos electorales de presidentes como Carlos Menem o Fernando Henrique Cardoso.
No hubo “revolución conservadora de las mentes”, sino un gobierno conservador que ganó porque tuvo mejor liderazgo, organización y mensaje.
Los cambios dependieron más de las élites dirigenciales, que sí tienen ideas consistentes y bien plantadas, y de su habilidad para implementarlos.
En el relato ideológico construido por el neoliberalismo, Estado y empresariado son polos en conflicto, con lo que simpatizar con el rol del empresariado equivaldría a resignar posiciones del Estado. Menos impuestos y regulaciones redundaban en más inversión y bienestar. Pero, cabe aclarar, este clivaje público-privado requiere de un gran esfuerzo de creatividad y mensaje ideológico, ya que no responde a las creencias del votante medio.
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Más allá de lo que se opine hoy, con el diario del día después, se puede afirmar que en esos tiempos políticos la voluntad popular acompañó esos gobiernos, y eso posibilitó el desarrollo de ese modelo neoliberal en dichos países y períodos. Más aún, concordamos con Eduardo Fidanza (aunque no en sus conclusiones) al plantear el siguiente paralelismo:

¿En qué se parece la víspera de la segunda presidencia de Cristina con la de Menem? Respondería: en primer lugar, en la certeza de poseer un programa económico insuperable (o mejor: un modelo) que ha dado amplios réditos electorales y los seguirá dando (…) en carecer de un líder en materia económica, capaz de encarar las dificultades y jerarquizar los problemas, con autoridad. Cristina empieza sin Kirchner y, que sepamos hasta ahora, sin un equivalente de Lavagna. Durante su segundo mandato, Menem prescindió de Cavallo cuya ausencia no pudo subsanarse con el piloto automático.
A estas singularidades hay que sumarle la necesidad (hoy de Cristina, ayer de Menem) de instalar en algún momento una discusión acerca de qué mecanismos constitucionales deberían modificarse para permitir un nuevo período.
Resulta aventurado decir qué ocurrirá, aunque se sabe que transcurrido un tiempo el síndrome del pato rengo termina licuando el poder presidencial(…)
Pero acaso hay una cuestión en común, más profunda y abarcadora: la reelección de ambos tuvo un fundamento económico inequívoco, que se cifró en el empleo, el consumo y el salario. (…)
En estos años se vio un fenómeno inédito: un gobierno puede desplomarse en popularidad, perder la elección de medio término y luego ganar ampliamente la presidencial siguiente.
Cuando perdió las elecciones de 2009, Néstor Kirchner lo atribuyó a no haber profundizado suficientemente el modelo. Una rápida y espectacular recuperación económica le permitió completar la obra. Jubilaciones, subsidios, planes sociales, empleo público, estímulos al consumo implicaron una formidable movilización de recursos que volvió a colocar a su mujer en el esplendor del poder.
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(Para no abundar en la apropiada mención del “síndrome del pato rengo” para estos casos, ver aquí una propicia explicación.)

Ahora bien, aquí mismo en Artepolítica se planteó un interesante interrogante relacionado con la sucesión presidencial que aporta otro elemento a este análisis. Tomaremos de allí una reflexión pertinente sobre nuestra región:

A lo largo de estas últimas décadas se ha producido en Sudamérica distintas reformas constitucionales con la finalidad de habilitar la reelección presidencial, sea por un nuevo periodo o de forma permanente. Este mecanismo institucional no constituye una novedad para estas latitudes. Durante estos últimos años se han producido varios intentos exitosos y fallidos de reformas que tuvieron por objetivo primordial la permanencia del líder de un partido o alianza de partidos al frente del gobierno.
Los países que muestran más similitudes a la Argentina han resuelto transitar el camino de la alternancia dentro del mismo universo partidario. Es decir, no intentaron avanzar hacia la reelección y apostaron a un delfín hacia dentro de su espacio. Los líderes presidenciales de esas sociedades ahora observan a sus sucesores (menos el caso chileno) y no han decidido volver al ruedo político (Tabaré insinúa más, Lula avisó que depende del éxito de Dilma y Bachelet y Lagos siguen de vacaciones), aun manteniendo niveles significativos de popularidad. Sus proyectos han tenido suerte dispar. Lo que se asemeja más a una continuidad tal vez lo expresa Brasil. Esto evidencia que el liderazgo no es trasladable a otra figura, ni siquiera del mismo palo político (el caso de Bachelet- Frei es antológico) y por lo tanto, un líder que se retira con un abrumador porcentaje de aprobación no necesariamente facilita la victoria de su designado sucesor.
Aquí se evidencia la relación de tensión entre los proyectos partidarios y los liderazgos. Es decir, la relación que se establece entre un proyecto económico y político y el líder que lo inspiró es, en mi concepto, una correlación difícil de escindir y más cuando la profundidad de la transformación y el cambio en esa sociedad marcó a fuego los pilares del entramado económico y social
Entonces: el interrogante capital (…) está en responder si es posible que un proceso político tan íntimamente asociado a un liderazgo personal (y de características transformadoras) sea trascendido a la figura principal de quien lo encarna. Es decir, para plantearlo en términos de pregunta: ¿hay kirchnerismo sin conducción de CFK? ¿Hay “ismo” sin la parte que la antecede?. ¿Se acabará el kirchnerismo si Cristina decide no ser candidata?. En síntesis: la continuidad de CFK en el gobierno ¿es la condición necesaria y suficiente para la continuidad del proyecto kirchnerista?
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Ante este dilema, sin embargo, sugiero humildemente  una pregunta más específica, más pertinente y quizás más democrática: ¿hay otra persona que exprese acabadamente la voluntad política mayoritaria que explica hoy este 54% de apoyo de Cristina Fernández o, más aún, este apabullante acuerdo a favor de un modelo particular de país (aunque difuso y con distintas aristas) que muestran las encuestas analizadas? Y de allí se deriva la quizás más importante de todas: ¿quién debe decidir este dilema? Es decir: ¿lo deben decidir los politólogos, los sociólogos, los abogados, los editorialistas de turno, los opinólogos o el pueblo mismo en su conjunto? ¿Y quién debe imponer las reglas para dirimir este interrogante? Y aquí es donde se pone en funcionamiento la verdadera democracia, es decir el ejercicio del poder soberano por parte del pueblo para elegir mayoritariamente no sólo a sus representantes sino también el rumbo, el estilo y el paso del gobierno que defienda el interés general e incluso la forma misma de elección de esos representantes. En definitiva, se trata nada más y nada menos que de conocer cuál es la voluntad popular, producto del debate histórico y contemporáneo que el mismo pueblo realiza a lo largo y ancho del país. Porque esa voluntad no es propiedad de nadie en particular, y su consumación no es impugnable por nadie, por más riqueza, inteligencia, ilustración, experiencia, poder o sabiduría que ostente. Y en esa premisa inexcusable se fundamenta la democracia.
Como dijo muy bien y más llanamente Alejandro Dolina:

“A mí me parece que hay una equivocación con respecto a la naturaleza de la voluntad popular. Algunos creen, al revés, que en la política hay una verdad científica y que los electorados aciertan o no aciertan. Si el electorado no acierta, no los votan, dicen: ¡Caramba se han equivocado, han dicho que 6 por 9 es 30! El acierto es la mayoría para la democracia. El acierto se constituye por la voluntad, no se trata de ver quién es más inteligente. Se trata de saber cuál es la voluntad del pueblo; no importa cuál sea su formación.”

Entonces, surge claramente la legitimación de un presidente (ya sea Carlos Menem, Raúl Alfonsín, Cristina Fernández, Hipólito Yrigoyen, Juan D. Perón, Lula da Silva, Franklin D. Roosevelt, Margaret Thatcher, François Miterrand, Silvio Berlusconi o Felipe González) para ser reelecto en forma indefinida, libre y democrática, porque el titular de la primera magistratura –y quien expresa la voluntad popular mayoritaria sobre el rumbo, estilo y paso de su gobierno- debe ser siempre el escogido (sin proscripciones y exclusivamente) por el pueblo. Y la trascendental misión (difícil, compleja y a veces enigmática) del elegido, ya sea Carlos Menem o Cristina Fernández, es interpretar fielmente o encarnar esa voluntad popular. Por eso, sólo de la fidelidad a la voluntad soberana del mandatario elegido, de su habilidad para dialogar con la mayoría del pueblo debe depender que su gobierno se extienda en el tiempo o sea derrotado por el inapelable veredicto popular de los comicios libres.

 

Hugo Moyano, su ascenso y caída y el Princípio Basurero de la Política.

En política, rara vez se habla de teoremas. Sin embargo, hay uno muy conocido en el ambiente político que fue enunciado en 1985 por el diputado nacional radical Raúl Baglini. En síntesis, sostiene que “cuanto más lejos se está del poder, más irresponsables son los enunciados políticos; cuanto más cerca, más sensatos y razonables se vuelven”.
El año pasado el senador justicialista Eric Calcagno postuló el “teorema de Néstor Kirchner“, que dice que “cuanto más cerca se está del poder -por ejemplo cuando se ejerce el gobierno- más deben afianzarse los principios por los que se luchó y profundizarse las reformas deseadas (debe recordarse que cuando el establishment domina la economía, el acceso al gobierno no significa la toma del poder, sino que sólo es un importante instrumento para lograrlo)“.
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Esto viene a cuento porque hoy Hugo Moyano parece encontrarse atrapado entre ambos teoremas; a raiz de lo cual nos atrevemos a postular el que aquí llamaremos el “Princípio Basurero de la Política”, basado en el Princípio de Peter también conocido como el principio de incompetencia de Peter, nacido del «estudio de las jerarquías en las organizaciones modernas», o lo que Laurence J. Peter denomina «hierachiology» («jeraquiología»). Afirma que las personas que realizan bien su trabajo son promocionadas a puestos de mayor responsabilidad, hasta que alcanzan su nivel de incompetencia. Este principio, formulado por el catedrático de ciencias de la educación de la Universidad del Sur de California en su libro The Peter Principle, de 1969, afirma que:

En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia: la nata sube hasta cortarse.”

 

Ahora sí, vayamos a nuestro humilde pero pretencioso Princípio Basurero de la Política.

En política, todo dirigente tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia, la nata sube hasta cortarse.

 

¿Pero cuál sería ese nivel de incompetencia? Es aquel nivel  en el que el dirigente político no acierta en el uso del poder logrado, es incompetente para ejercerlo o amenazar con hacerlo. Allí comienza su ocaso, desaparecen sus apoyos, sus seguidores y sus aliados; y es entonces cuando se licúa su poder. Algunos ejemplos de este princípio fueron los recorridos de De la Rúa, Duhalde, Cobos, Carrió y De Ángelis (y siguen las firmas).

Para graficar el “caso Moyano”, es decir cómo su ascención desde el puesto de simple delegado camionero hasta convertirse en jefe de la CGT terminó en lo que aparentemente es el actual comienzo de su caída, recordemos el cenit en el que se encontraba hace un año nada más (cuando pretendía colocar el candidato a vicepresidente junto a Cristina Fernández, el candidato a vicegobernador de Buenos Aires y muchos candidatos a diputados nacionales y provinciales) y analicemos ahora algunos párrafos de los comentarios sobre los actos en Plaza de Mayo y en Ferro. Veamos:

Muchos bombos y algunas cacerolas.
José, joven licenciado en administración de empresas, se acomodaba el saco azul y saboreaba su choripán en las escalinatas de la Catedral, mientras al lado de él una señora hacía sonar su cacerola. Frente a él, y pasando el puesto con el tentador aroma del chorizo, corrían de mano en mano la cerveza y el fernet, mientras militantes de la Corriente Clasista y Combativa y el MAS propalaban consignas contra la Presidenta.
“No hay mal que por bien no venga. Le agradezco a la Presidenta que nos haya unido por primera vez a todos los que estamos acá”, dijo José a La Nacion con un leve temblor en la voz, tapada por el ruido de los bombos. Fue una postal de lo que ayer fue la Plaza de Mayo, un heterogéneo mosaico de organizaciones, dirigentes y -aunque en menor medida- gente sin identificación partidista que dejó de lado sus diferencias para acompañar a Hugo Moyano en su cruzada contra el Gobierno. Más allá de la abrumadora mayoría moyanista, la plaza exhibió casi sin incidentes el agua y el aceite en materia sindical y política.

Cacerolas y opositores.
Frente a la Catedral se ubicó un nutrido grupo de personas sin banderas ni consignas. La mayoría vestidos como para salir a cenar y varios con cacerolas en las manos. Mariela, docente de Caballito, contaba: “Soy docente jubilada y me descuentan el impuesto después de 45 años. Esto no da para más”, decía.
“No estoy de acuerdo, yo quiero que Cristina termine su mandato”, le contestó Sofía, empleada del Edificio Libertad. Con una sonrisa, aclaraba: “No comulgo mucho con Moyano, pero es el único que puede frenar a esta gente”, abundó. Esas opiniones eran compartidas delante del Cabildo, donde abundaban camperas de estilo inglés y anteojos Ray Ban. Por ese sector pasó el ex carapintada Aldo Rico y recogió saludos afectuosos, al igual que el senador Nito Artaza, que llegó con la columna de la Organización de Trabajadores Radicales.
Muchos aprovecharon el acto para ganarse unos pesitos. Fabián, por ejemplo, llegó con su carrito desde Avellaneda a vender panchos a $ 8. “Me gustaría ser camionero, ¡si ganan 12 lucas!”, se reía. Las hamburguesas se cobraban $ 10 y los choripanes, $ 15. “¿Ese precio para un trabajador? Me voy a McDonalds”, dijo un hombre.
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En un acto que ocupó media Plaza de Mayo, en su mayoría manifestantes del gremio de Camioneros, Moyano arremetió contra el Gobierno y criticó a los dirigentes sindicales que se oponen a su continuidad como líder de la CGT
En el marco de un paro nacional que sólo se sintió en el gremio camionero, pero con media Plaza de Mayo llena, matizada de banderas verdes por el impresionante despliegue del aparato de los mismos camioneros, el titular de la CGT, Hugo Moyano, criticó al gobierno nacional, reclamó la eliminación del Impuesto a las Ganancias y el tope para las asignaciones familiares y sumó a estos reclamos la estatización del Banco Hipotecario. Y, por supuesto, vaticinó que será el próximo secretario general de la CGT. De esta manera, el jefe sindical opositor logró realizar una demostración de fuerza previa al congreso de la CGT del próximo 12 de julio, en el que deberá renovar autoridades, y para el que Moyano perdió el respaldo de los gremios más grandes. De hecho, tanto el paro como el acto de ayer se asentaron en forma casi exclusiva en la fuerza del gremio de Moyano, con una participación bastante menor de otras agrupaciones.
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“Pocos gremios acompañan la política personalista de Moyano”
El secretario general del Sindicato Único de Trabajadores de Edificios, Rentas y Horizontal (SUTERH), Víctor Santa María, aseguró que “son pocos los gremios que acompañan la política personalista y de poco diálogo de (Hugo) Moyano” luego de la movilización de ayer en la Plaza de Mayo.
“Está prácticamente solo con su gremio”, agregó en diálogo en Radio América y dijo que el secretario general de la central obrera cumplió con su objetivo que era movilizar “a su propio gremio”. “Ha roto la unidad sindical que reclama”, cuestionó.
En otro orden, el sindicalista criticó que “haya anunciado el paro desde un estudio de televisión” al referirse a la presencia de Moyano en el canal de noticias TN, señal que eligió para anunciar los pasos a seguir.
Consideró que “calificar de dictatorial a este gobierno democrático es jugar con nafta en medio de un incendio y afirmó que “este Gobierno ha transformado a la Argentina en los últimos años”.
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Un acto con color peronista, pero con ausencias y apoyos contradictorios.
Hugo Moyano se rodeó de respaldos tan heterogéneos como la ex macrista Cynthia Hotton y “Pino” Solanas. El faltazo de Héctor Recalde.
La Plaza de Hugo Moyano, la que iba a aclamarlo como nueva síntesis del descontento, ocupó por varias horas el centro simbólico de la política argentina. La concentración se extendió, con claros en ciertos lugares y posibilidades de caminar sin problemas, desde la valla que atraviesa la mitad de la Plaza de Mayo hasta las calles Perú, por Diagonal Norte, y Piedras, por Avenida de Mayo. La convocatoria reunió en un mismo espacio físico a los gremios alineados con Moyano (la parte central de la multitud) con los sindicatos que forman parte de la CGT Azul y Blanca de Luis Barrionuevo, Barrios de Pie (vinculado a Libres del Sur y el FAP) y los partidos de izquierda.
Con la presencia más visible de Gastrónomicos, Barrionuevo movilizó una columna por Avenida de Mayo: la integraban el sindicato de la carne, los conscriptos que fueron movilizados pero no combatieron en 1982 y grupos de jubilados que reclaman por el 82% móvil. Aparte de la logística de Camioneros, que está imbricada con las empresas del sector, como Covelia (se vieron chalecos, camperas y vehículos con la inscripción de la empresa), los manifestantes desplegaron el cotillón lleno de color de todo acto peronista, aunque con algunas innovaciones: uno de los camioneros se paseaba con su rostro tapado por una máscara verde de la lucha libre mexicana.
Allí convivían dirigentes gremiales del moyanismo, diputados del peronismo disidente encabezados por Enrique Thomas, ex legisladores del PRO, como Cynthia Hotton, famosa por su oposición al matrimonio igualitario, que se codeaban con Juan Carlos Alderete, de la CCC, y Fernando “Pino” Solanas y Mario Cafiero. Entre la multitud, caminando al frente de la columna del MST, se pudo ver a Vilma Ripoll y al legislador porteño Alejandro Bodart.
El palco mostraba una notoria ausencia para el espacio incondicional a Moyano. Estaban sus hijos, Pablo y Facundo, su esposa Liliana Zulet, los gremialistas Omar Plaini, Julio Piumato, Gerónimo “Momo” Venegas, Ricardo Cirielli, Amadeo Genta y Jorge Pérez Tamayo. Faltaba el abogado laboralista Héctor Recalde, quien un día antes estuvo sentado en la primera fila del acto de Cristina.
Las referencias al kirchnerismo mostraban elementos contradictorios: mientras que Moyano acusó a Néstor Kirchner de haberse exiliado en el sur para enriquecerse con la circular 1050 de José Alfredo Martínez de Hoz, una bandera gigante de la Juventud Sindical, que encabeza su hijo Facundo, mostraba los rostros sonrientes de Kirchner y Perón. Nadie pidió que la bajaran.
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Recalde se quedó en su banca.
El abogado de la CGT y diputado del Frente de la Victoria, Héctor Recalde, estuvo en el centro de las miradas durante la sesión de ayer por la tarde en la Cámara baja, convocada por el oficialismo. A diferencia de Facundo Moyano y el canillita Omar Plaini, Recalde prefirió mantenerse en su banca para defender una serie de proyectos laborales de su autoría antes que sumarse a la manifestación convocada por el camionero Hugo Moyano.
El enfrentamiento del moyanismo con el Gobierno incomoda a los legisladores relacionados con el camionero. A su modo, todos se pronunciaron a favor de permanecer dentro del bloque oficialista, pero desde el entorno de Recalde fueron los más contundentes: “No se va del bloque”, aseguraron.
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Un adelanto de la fractura que se viene.
La movilización del sindicato de Camioneros a la Plaza de Mayo cristalizó la fractura de la CGT antes de llegar al congreso del 12 de julio, en el que elegirán autoridades, objetado por casi una veintena de sindicatos de los 35 miembros del consejo directivo. “Se pudo ver que el apoyo de otros gremios fue muy pobre. Moyano está cada vez más aislado dentro del movimiento obrero”, aseguró a Página/12 un dirigente del espacio político que impulsa la renovación en la cúpula sindical.
“Se vio claramente que la movilización fue de los camioneros. No pudieron traccionar ni siquiera al resto de sus aliados”, sostuvo en diálogo con este diario un dirigente gremial opositor mientras observaba los títulos de los diarios en el teléfono de un asistente. “Veinticinco mil personas dice Clarín, fue una movilización bastante pobre”, agregó luego de leer las estimaciones de la asistencia a la Plaza de Mayo. La interna política electoral que atraviesa la central obrera está llegando a un punto del que no se puede volver. Los dirigentes gremiales agrupados bajo la idea de cambiar la dirección que tomó la CGT bajo el mando de Moyano ya casi no hablan de unidad, sino más bien de la formalización de la fractura de la organización de trabajadores, “Sabemos que el 12 va a quedar fracturada la CGT por culpa de los gremios que no pueden aceptar que Moyano les va a ganar”, puntualizó el moyanista acusando a la oposición de rupturista.
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El paro y la marcha a Plaza de Mayo abrieron grietas en el entorno de Hugo Moyano.
La jornada de protesta de ayer evidenció las diferencias que existen en el seno de la conducción de la CGT. Pablo atacó a La Cámpora y Hugo a Néstor Kirchner, pero Facundo Moyano los defendió. Recalde no estuvo en la Plaza de Mayo, y se aleja.
La demostración de fuerzas que intentó hacer ayer no fue todo lo que esperaba Hugo Moyano. Si bien dejó en claro que mantiene el control sobre el gremio de Camioneros, uno de los más importantes en el escenario sindical argentino y con un poder de fuego paralizante, no tuvo demasiado acompañamiento de otros gremios fuertes.
Por si fuera poco, dejó en evidencia que, puertas adentro, también aparecen algunas grietas que pueden resultar amenazantes de cara al futuro. Es que las relaciones que Moyano trazó con el kirchnerismo en los últimos 8 años, y la ruptura y confrontación directa lanzada en las últimas semanas, pusieron en aprietos a algunos dirigentes que mantienen fuertes vínculos con el Gobierno y con el sindicalismo cegetista.
Facundo también contradijo las acusaciones que su padre Hugo hizo contra el ex presidente Néstor Kirchner. “Cuando muchos nos quedamos en el país después del golpe de 1976 hubo dos clases de exilio: los que se exiliaron fuera del país y los que se exiliaron en el sur argentino a lucrar con la 1050 ”, dijo el líder de la CGT.
Su hijo diputado aseguró que defiende el proyecto de la Presidente “en términos generales”, y hasta se pudo ver fotos del ex Presidente en la columna de su gremio que participó del acto en Plaza de Mayo, así como un avatar con la foto de Néstor Kirchner en su cuenta de twitter.
“Me siento atrapado entre dos lealtades”, había publicado en la red social Facundo Moyano hace algunos días, cuando estalló la confrontación entre su padre y el Gobierno nacional.
Recalde, cada vez más lejos de Moyano
Ya había despertado recelo su presencia en el acto en Casa Rosada del martes, cuando por cadena nacional, Cristina Kirchner cuestionó el paro y la movilización anunciada por Hugo Moyano. Pero la ausencia de Héctor Reclade ayer en la Plaza de Mayo no hizo más que oficializar su alejamiento de las huestes del dirigente camionero.
Abogado de la CGT desde que Moyano es secretario general, Recalde es otro de los diputados sindicales del Frente para la Victoria, y ha sido uno de los principales interlocutores con el kirchnerismo.
Ayer, mientras Moyano contaba los porotos en la plaza, Recalde ocupaba su banca en la Cámara de diputados durante el tratamiento de la ley de fertilidad asistida, y se negaba a bajar al recinto para discutir un proyecto de modificación del impuesto a las Ganancias presentado por la oposición.
Si bien ha mantenido silencio, las últimas fotos reflejan que Recalde, incómodo con la abierta confrontación entre Moyano y el Gobierno, decidió mantenerse cerca de La Rosada, y, claro, cada vez más lejos de la CGT.
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Este jueves, aparecieron más alarmas en el tablero del camión del titular de la CGT por lo sucedido en el estadio de Ferro, lo que ratifica el rumbo “barranca abajo” del líder de los camioneros lanzado a la política, y que constituye una magra cosecha del cambio de alianzas ensayado con vistas a lograr un objetivo personal. Veamos lo que se dijo al respecto:

Con los puentes de diálogo cortados y decidido a enfrentar a la Casa Rosada, Hugo Moyano empujó sus reclamos gremiales directamente al terreno electoral. Después de ser elegido ayer jefe de un sector de la CGT, el camionero condicionó el respaldo al kirchnerismo en las elecciones legislativas nacionales de 2013. Insinuó que podría darle su apoyo a un postulante opositor o hasta presentar sus propios candidatos.
A diferencia de sus últimos ataques retóricos al Gobierno, Moyano se preocupó esta vez por condimentar sus exigencias gremiales con reclamos más amplios. Reiteró sus pedidos de una reforma tributaria y de mejoras salariales, pero también se refirió a la inflación, a la inseguridad y a los jubilados. Hasta protestó por la soberanía de las islas Malvinas. Fue un discurso que cruzó las fronteras de su habitual tribuna sindical y la de sus fieles camioneros.
En una elección con lista única y sin inspectores del Ministerio de Trabajo, el moyanismo se jactó de haber logrado la participación del 54,6% del total de los delegados congresales. En el padrón general se contabilizó, también, a los representantes de los gremios opositores que se ausentaron ayer del comicio por considerarlo “irregular”.
Moyano sufrió la fuga de aliados hasta el último momento. Se confirmó ayer la quita del apoyo de la Unión Ferroviaria y la ausencia de Ricardo Cirielli, del Personal Técnico Aeronáutico. Lo de Cirielli fue extraño, ya que acompañó al camionero en su reciente protesta a la Plaza de Mayo y en la del año pasado, en Huracán.
Pero el cantito que más trascendió fue en apoyo a Moyano. Prácticamente, fue un acto puramente de los camioneros.
Venegas será una de las principales espadas de la central moyanista. No solamente aporta poder de movilización, sino que también es un nexo con sectores del peronismo disidente. Es Venegas el que empuja a Moyano a vincularse con peronistas que no comulgan con el kirchnerismo. Algo de esto tuvo que ver con el desafío de ayer al Gobierno.
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Barrionuevo: “No nos gusta el personalismo”

El gastronómico se distancia del camionero

Luis Barrionuevo sigue decidido a navegar lejos de las dos grandes facciones en que quedó dividida la CGT. Decididamente, ayer se alejó de Hugo Moyano, a quien había acompañado -lejos del palco- en la marcha contra el Gobierno de hace dos semanas.

El jefe de los gastronómicos justificó su ausencia en el congreso sindical liderado por Moyano con el argumento de que se ya se había ido de la CGT hace “seis años” por el “personalismo” del dirigente camionero.

“No nos gusta el personalismo de Moyano”, afirmó Barrionuevo. Y añadió: “Nunca hay que hablar con el que se va”.

Barrionuevo lidera la denominada CGT Azul y Blanca, en la que lo acompañan unos 50 gremios de pequeño y mediano porte. El principal es que él conduce.
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Para finalizar, recordemos brevemente el mito de Ícaro y comparémoslo con lo sucedido con Hugo Moyano:

Dédalo advirtió a Ícaro que no volase demasiado alto porque el calor del sol derretiría la cera, ni demasiado bajo porque la espuma del mar mojaría las alas y no podría volar. Entonces padre e hijo echaron a volar. (…) y entonces el muchacho comenzó a ascender como si quisiese llegar al paraíso. El ardiente sol ablandó la cera que mantenía unidas las plumas y éstas se despegaron. Ícaro agitó sus brazos, pero no quedaban suficientes plumas para sostenerlo en el aire y cayó al mar.

Cuenta el final de la leyenda griega que el ardiente sol ablandó la cera que mantenía unidas las plumas y éstas se despegaron. Ícaro agitó sus brazos, pero no quedaban suficientes plumas para sostenerlo en el aire y cayó al mar. De tanto acercarse al sol buscando el paraíso (el Poder según una interpretación de la leyenda) Icaró cometió el pecado de soberbia y fue más allá de sus capacidades.

Podemos por lo tanto afirmar que Hugo Moyano fue (y tal vez siga siendo) un muy buen sindicalista, lo que lo proyectó de su cargo de simple delegado a jefe casi indiscutido de una poderosa CGT (bien distinta a la fracción actual que parece seguirlo), e incluso llegó hasta la vicepresidencia segunda del partido Justicialista, pero ese fue, al parecer, su cenit. Ese fue el punto de inflexión: su caída comenzó cuando atisbó otros horizontes, otro cielo para su estrella, y al comenzar a ejercer el poder que había acumulado hasta entonces para emprender una carrera política parece que alcanzó su “nivel de incompetencia” o, como Ícaro, voló demasiado cerca del sol, sus alas desaparecieron y comenzó su caída…

Y así es como parecen pertinentes tanto la referencia al mito de Ícaro como al “Princípio Basurero de la Política” que postulamos aquí. Para verificarlo sólo nos resta esperar, porque el tiempo, ante quien todos nos sometemos, pondrá a prueba la validez de esta afirmación. Como siempre.

 

Malvinas: Cae la careta de Cameron y de la zigzagueante diplomacia británica.

La presidenta argentina sorprendió a la opinión pública mundial y quizás a muchos argentinos al revelar que lo que Argentina pretende es “reanudar” las negociaciones con el Reino Unido sobre la soberanía por las Islas Malvinas (como lo estipuló reiteradamente la ONU) porque, dijo, las mismas ya habían comenzado en forma reservada en 1974, y a propuesta de la misma Gran Bretaña, las que a posteriori se estancaron tras la muerte del entonces Presidente Perón.

Repasemos primero algunas de las palabras de la presidenta ante el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas:

Desde la creación de este Comité se han resuelto 80 casos de ex colonias, 11 casos de fideicomisos y sólo restan resolver 16 cuestiones coloniales, 10 de las cuales son originadas por el dominio en territorios usurpados, por parte del Reino Unido, y yo vengo a hablar aquí precisamente de la Cuestión Malvinas. (…)
Yo quiero referirme también a la historia, a una historia que se quiere negar. No estoy acá porque hace treinta años, estoy acá porque dentro de unos meses va a ser 180 años que fuimos usurpados. El capitán Pinedo debió abandonar las Islas porque una corbeta inglesa, muy superior en poderío militar, como lo era en ese momento el imperio inglés, el gran imperio naval, del siglo XIX, (…)
Quiero también hablar de la diplomacia; decía recién una frase el señor vicecanciller de Chile: “reanudar las negociaciones entre Argentina y el Reino Unido”, nunca mejor empleado ese término, señor vicecanciller. Porque hubo negociaciones entre el Reino Unido y mi país, la República Argentina, se desarrollaron durante la tercera presidencia del Presidente Perón, hubo – con la más estricta reserva – a través de lo que se denomina un non-paper – es así canciller, ¿no? es un papel, no es un paper, sino un papel secreto, en el cual el embajador inglés, en la Argentina, por indicaciones del Foreing Office, toma contactos con Vignes para ver si podíamos arribar a un acuerdo entre ambos países. Y hace una propuesta que también figura en la cancillería argentina. (…)
Desgraciadamente, señor presidente, los análisis que hacía la cancillería inglesa – el Foreing Office – acerca de la situación en que derivaría la muerte del Presidente Perón o la inminencia de un golpe de Estado, que tardó un poco más, pero que llegó inexorablemente – porque ya estaba decidido desde mucho antes – abortó esta negociación que existió entre el Reino Unido y mi país, la República Argentina, en los términos que plantea precisamente la resolución de Naciones Unidas. Nosotros queremos por eso – tal cual lo manifestaba el vicecanciller chileno – la reanudación de esas negociaciones. (…)
La Argentina está abierta a la negociación como lo demostró esta negociación que existió en 1974 y que quedó trunca. Y que implica, además, por parte del Reino Unido al reconocimiento de que hay una cuestión litigiosa en materia de soberanía. Si no, ¿por qué razón el gobierno del Reino Unido, a través de su Embajador envía secretamente este papel al canciller Vignes para ser tratado por el general Perón y luego el general Perón lo contesta?


Sin embargo, aunque estas tratativas frustradas de 1974 ya habían sido publicadas en nuestros WikiPis en Gran Bretaña quiso negociar la soberanía en 1974 no está de más recordarlas ahora agregando la contestación que el gobierno argentino de entonces acercó al Foreign Office británico. Antes, para contextualizar ambos documentos debemos consignar que las tratativas entre Argentina y Gran Bretaña habían comenzado en 1966, durante el gobierno de Arturo Illia, en cumplimiento de la resolución de las Naciones Unidas que instaba a ambos países a resolver el conflicto de las islas por vía de negociaciones diplomáticas. En 1974 el gobierno laborista de Gran Bretaña sostenía la necesidad de desprenderse gradualmente del archipiélago por los altos costos de mantenimiento, pero antes pretendía llegar a un acuerdo con la Argentina para la explotación de los recursos petrolíferos e ictícolas que rodeaban las islas.
El 11 de junio de 1974, Gran Bretaña le propuso a Juan Domingo Perón por nota confidencial a través del entonces embajador británico en Buenos Aires, James Hutton, una administración compartida del archipiélago con el propósito de “poner fin a la disputa sobre la soberanía” y “crear una atmósfera favorable dentro de la cual los isleños podrían desarrollarse de acuerdo a sus intereses”. Como vemos, Gran Bretaña no hacía entonces mención de autodeterminación y sí en cambio de respetar los ”intereses” de los isleños. El texto de la nota secreta es el siguiente:

 

Propuesta británica de negociación de la soberanía sobre Malvinas, dirigida al Presidente Perón un mes antes de su muerte.

11 de junio de 1974.

Como secuela de la conversación mantenida con Vuestra Excelencia el 4 de junio, tengo el placer de informarle que he recibido instrucciones del Gobierno de Su Majestad para proponer que las conversaciones entre Gran Bretaña y la Argentina sobre el futuro de las Islas Malvinas sean reanudadas sobre la base de las salvaguardias y garantías a extenderse a los isleños en el hipotético evento de un condominio. Esas conversaciones se mantendrían sin perjuicio de las respectivas posiciones de los Gobiernos del Reino Unido y la Argentina con respecto a la soberanía territorial sobre la Islas Malvinas.
Se me encarga explicar que el principal objetivo del Gobierno de Su Majestad al entrar en negociaciones sobre la base de un condominio sería poner fin a la disputa sobre la soberanía al aceptar la Argentina una co-soberanía sobre las Islas, y que el resultado podría ser un tratado que resolviera la disputa anglo-argentina y creara una atmósfera favorable dentro de la cual los isleños podrían desarrollarse de acuerdo con sus intereses. Por la duración del Tratado, ambas Partes aceptarían una soberanía compartida sobre la Islas. Los condóminos serían Su -Majestad La Reina y Su Excelencia el Presidente de la Nación Argentina.
Hay diversas formas de condominio, pero los elementos básicos podrían incluir lo siguiente:

1) Las banderas británicas y argentina serían enarboladas juntas y los idiomas oficiales serían inglés y español;
2) Todos los “nativos” de las Islas poseerían doble nacionalidad;
3) Los pasaportes de la colonia existentes serían reemplazados por documentos de viaje emitidos de los condóminos;
4) La constitución, administración y el sistema legal actuales tendrían que ser adaptados a las necesidades de un condominio. El gobernador podría ser designado alternativamente por la Reina y el Presidente de la Argentina;
5) Los demás cambios constitucionales requerirían el acuerdo de los condóminos.

Debo informar también que una Sesión conjunta de los Consejos Ejecutivo y Legislativo de las Islas ha informado al Gobernador que no tiene objeción alguna a que se realicen conversaciones con el gobierno argentino sobre salvaguardias y garantías requeridas en un condominio. Sin embargo, debo declarar que el Gobierno de Su Majestad se sentiría libre de invitar representantes de las Islas a que formen parte de la delegación británica, y que antes de llegarse a un acuerdo definitivo, debería consultarse formalmente con los Isleños y buscarse su aceptación mediante alguna forma de representación popular.
Sobre estas bases, el Gobierno de Su Majestad propone que, si el Gobierno argentino está de acuerdo, deberían realizarse conversaciones oficiales o preliminares en Buenos Aires lo antes posible.


Ocho días después, el presidente Perón contestó la misiva con una contrapropuesta que planteaba lo siguiente:

1) Las banderas de ambos países flamearán conjuntamente.
2) Las monedas argentina, británica y local, tendrán curso legal en las Islas con el tipo de cambio fijado de común acuerdo.
3) Los pasaportes y otros documentos para los “nativos” serán reemplazados por otro único que los administradores conjuntos determinen .
4) Serán administradores conjuntos el Presidente de la Argentina y Su Majestad Británica .
5) Serán idiomas oficiales el español y el inglés, en los que serán redactados todos los documentos oficiales.
6) Se adaptarán a la administración conjunta las normas legales del territorio argentino y el británico en la isla.
7) Los “nativos” de las islas gozarán de los beneficios de doble nacionalidad a todos los efectos
8) Alternativamente cada uno de los administradores conjuntos designarán por el término de tres años al gobernador de las islas: el primero será designado por la Argentina, y el secretario de la Gobernación será designado por Su Majestad Británica.
9) Será propósito fundamental de la administración conjunta, facilitar la gradual integración de las islas a la vida política, social e institucional de la Argentina.

 

Sin embargo, esta revelación de zigzagueos en la diplomacia británica tampoco debe sorprender ya que no es ésta la primera vez que desde el gobierno de Gran Bretaña o ciudadanos encumbrados de ese país se duda de sus derechos  o se piensa en negociar con Argentina la soberanía sobre las islas. Repasemos, entonces, parte de algunos textos de ese tenor (ya publicados en nuestros WikiPis) en orden cronológico.
Luego de esa negociación interrumpida, el Reino Unido planeó continuarla en 1976. Veamos cómo:

Londres ofreció negociar las Malvinas. Documentos desclasificados revelan que el Reino Unido temía una invasión argentina (…) Otros documentos, también desclasificados ayer, ponen de relieve la magnitud de la crisis económica que heredó ese año el Gobierno de James Callaghan y los temores del Foreign Office a una posible invasión de las islas Malvinas si no se entablaban negociaciones con Argentina para ceder algún tipo de soberanía sobre ellas. (…) Aquella crisis, que en marzo le había costado el cargo a Harold Wilson, acabó sellando el regreso de los tories al poder de la mano de Margaret Thatcher. Ironías del destino, Thatcher acabó afianzándose en el poder gracias a la guerra de las Malvinas tras la invasión de Argentina en 1982, que fue pronosticada en 1975 por el embajador británico en Buenos Aires, Derick Ashe, en documentos enviados al entonces jefe del Foreign Office y luego primer ministro, James Callaghan. Éste dio instrucciones a Ashe para que dejara entrever a los argentinos que el Reino Unido estaba dispuesto a negociar la soberanía de las Malvinas a espaldas de sus habitantes, aunque no iban a reconocerlo. Las conversaciones no cuajaron.
Nota completa en este WikiPis

 

Pero incluso varios años más tarde (y luego de la guerra), y apenas asumido, el premier británico Tony Blair también dudaba de la soberanía de su país sobre las islas:

El primer ministro británico, Tony Blair, encargó la redacción de un libro sobre las Islas Malvinas (Falklands, según la versión británica), que duda seriamente sobre la legitimidad de la soberanía del Reino Unido sobre ese archipiélago del Atlántico Sur. El anuncio se conoció a pocos días de un entredicho entre el canciller argentino, Rafael Bielsa, y autoridades de las Islas Malvinas, durante una reunión del Comité de Descolonización de Naciones Unidas en Nueva York. El periódico inglés Mail on Sunday anunció hoy que el libro, titulado La Historia Oficial de la Campaña por las Falklands y escrito por diplomáticos del Foreign Office (Cancillería) no sólo pone en duda la legitimidad por la soberanía de Malvinas. (…) La publicación de la obra provocó duras reacciones de las autoridades de las Islas Malvinas, según las cuales el nuevo libro oficial “servirá como excusa a Argentina para seguir con sus reclamos de soberanía sobre las islas”. (…) Poco después de asumir al poder en 1997, el premier británico pidió abrir documentos secretos sobre la guerra de Malvinas, fechados en 1982, que entregó al historiador y destacado profesor inglés Lawrence Freedman, amigo cercano de los Blair, para escribir “una historia oficial” de lo ocurrido. (…)”El profesor parece no haber tenido en cuenta que el problema de las Malvinas sigue muy vigente con Argentina, y cualquier cosa que escriba tendrá un impacto político directo al respecto”, declaró un portavoz oficial. Para esa fuente anónima, que vio parte del libro, los documentos del Foreign Office que leyó Freedman “indican que el reclamo argentino por la soberanía de las Malvinas tenía validez”. “Es muy probable que este libro sirva de excusa al gobierno de Argentina para renovar su pedido por la soberanía de las islas”, explicó preocupado el portavoz del gobierno de Londres.
Nota completa en este WikiPis

 

A su vez, en 2006 el prestigioso y aristocrático capitán británico Edmund Carlisle, descendiente del legendario Barón de Carlisle Bucklow (1929), exigía a su gobierno la devolución de las islas a la Argentina porque, afirmaba, las mismas habían sido robadas en 1833. Veamos lo que decía:

“Les robamos las Malvinas y debemos devolverlas”, dice el capitán británico Edmund Carlisle. Entrevista a Edmund Carlisle: En su mansión de Gales, el militar inglés que desató una fuerte polémica en Londres con repercusiones en Buenos Aires (…) Criticó con dureza a Tony Blair y felicitó al presidente Kirchner, a quien quiere conocer, por sostener el reclamo argentino con “dignidad”. “Gran Bretaña le robó las Islas Malvinas a Argentina en la década de 1830 y debe devolverlas”, exhortó en una entrevista exclusiva con PERFIL el capitán inglés Edmund Philip Carlisle, quien a comienzos del mes provocó un gran escándalo en Londres al publicar una misiva en el periódico conservador The Times, pidiendo por la devolución de la Gran Malvina (…) “Es hora de que el gobierno británico (del primer ministro Tony Blair) implemente este pedido de devolución de las Islas Malvinas. Londres no ha hecho nada hasta ahora y es tiempo de que comience a actuar”, destacó el capitán retirado, de 84 años. Desde su mansión del siglo XVI en Llanigon, en el condado galés de Powys, Carlisle reveló en exclusiva que publicará en los próximos días, un libro titulado The Dishonourable War: The Falklands, 1982 (La Deshonorable Guerra: Islas Malvinas, 1982), en el que reclamará abiertamente a Gran Bretaña devolver las Malvinas a Argentina. “En mi libro pido a Londres que devuelva lo que robó. Porque es la opinión del mundo en general y porque hemos llegado a un punto de la historia en que es hora de terminar con las colonizaciones de territorios que no nos pertenecen. Además, las bases de la demanda argentina son mucho mejores que las nuestras. Nosotros le robamos las Malvinas (a Argentina) en la década de 1830 y desde el gobierno británico nunca se reconoció esto”, agregó. (…) Nuestro gobierno dice que las islas son británicas, y por ende sus habitantes lo creen. Pero la ONU está pidiendo otra cosa, lo mismo que Argentina. Alguien debe escuchar este reclamo”. También le contó a este diario sus impresiones sobre el presidente Néstor Kirchner: “Me gustaría conocerlo. El declara que quiere las Malvinas de vuelta para su país y ésa es su posición. Yo lo felicito y en mi libro hablo sobre la posición argentina, que siempre ha sido muy digna” y agregó: “Los argentinos nunca han renunciado a su reclamo y están muy determinados a conseguir las islas de nuevo. Nosotros (los británicos) deberíamos apoyarlos en esa dirección”, concluyó.
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Para completar este análisis, agreguemos ahora el texto completo de la nueva resolución del comité de las Naciones Unidas, el que constituye un nuevo logro de la diplomacia argentina y un nuevo y sonoro mentís a los argumentos de la zigzagueante diplomacia británica:

Resolución final del Consejo de Descolonización de la ONU – 14/6/2012

Comité Especial encargado de examinar la situación con respecto a la aplicación de la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales Bolivia (Estado Plurinacional de), Chile, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela (República Bolivariana de): proyecto de resolución
Cuestión de las Islas Malvinas (Falkland Islands)
El Comité Especial,
Habiendo examinado la cuestión de las Islas Malvinas (Falkland Islands),
Consciente de que el mantenimiento de situaciones coloniales es incompatible
con el ideal de paz universal de las Naciones Unidas,
Recordando las resoluciones de la Asamblea General 1514 (XV), de 14 de diciembre de 1960, 2065 (XX), de 16 de diciembre de 1965, 3160 (XXVIII), de 14 de diciembre de 1973, 31/49, de 1 de diciembre de 1976, 37/9, de 4 de noviembre de 1982, 38/12, de 16 de noviembre de 1983, 39/6, de 1 de noviembre de 1984, 40/21, de 27 de noviembre de 1985, 41/40, de 25 de noviembre de 1986, 42/19, de 17 de noviembre de 1987, y 43/25, de 17 de noviembre de 1988; las resoluciones del Comité Especial A/AC.109/756, de 1 de septiembre de 1983, A/AC.109/793, de 21 de agosto de 1984, A/AC.109/842, de 9 de agosto de 1985, A/AC.109/885, de 14 de agosto de 1986, A/AC.109/930, de 14 de agosto de 1987, A/AC.109/972, de 11 de agosto de 1988, A/AC.109/1008, de 15 de agosto de 1989, A/AC.109/1050, de 14 de agosto de 1990, A/AC.109/1087, de 14 de agosto de 1991, A/AC.109/1132, de 29 de julio de 1992, A/AC.109/1169, de 14 de julio de 1993, A/AC.109/2003, de 12 de julio de 1994, A/AC.109/2033, de 13 de julio de 1995, A/AC.109/2062, de 22 de julio de 1996, A/AC.109/2096, de 16 de junio de 1997, A/AC.109/2122, de 6 de julio de 1998, A/AC.109/1999/23, de 1 de julio de 1999, A/AC.109/2000/23, de 11 de julio de 2000, A/AC.109/2001/25, de 29 de junio de 2001, A/AC.109/2002/25, de 19 de junio de 2002, A/AC.109/2003/24, de 16 de junio de 2003, la resolución aprobada el 18 de junio de 2004, la resolución aprobada el 15 de junio de 2005, la resolución aprobada el 15 de junio de 2006, la resolución aprobada el 21 de junio de 2007, la resolución aprobada el 12 de junio de 2008, la resolución aprobada el 18 de junio de 2009, la resolución aprobada el 24 de junio de 2010 y la resolución aprobada el 21 de junio de 2011, y las resoluciones del Consejo de Seguridad 502 (1982), de 3 de abril de 1982, y 505 (1982), de 26 de mayo de 1982,
Lamentando que, no obstante el tiempo transcurrido desde la aprobación de la resolución 2065 (XX) de la Asamblea General, esa prolongada controversia aún no haya sido resuelta,
Consciente del interés de la comunidad internacional en que los Gobiernos de la República Argentina y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte reanuden sus negociaciones a fin de encontrar a la mayor brevedad posible una solución pacífica, justa y duradera de la controversia sobre soberanía relacionada con la cuestión de las Islas Malvinas (Falkland Islands),
Expresando su preocupación porque el buen estado de las relaciones entre la Argentina y el Reino Unido no haya conducido aún a negociaciones sobre la cuestión de las Islas Malvinas (Falkland Islands),
Considerando que esta situación debería facilitar la reanudación de las negociaciones para encontrar una solución pacífica a la controversia sobre soberanía,
Reafirmando los principios de la Carta de las Naciones Unidas de no recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza en las relaciones internacionales y de lograr por medios pacíficos el arreglo de las controversias internacionales, Destacando la importancia de que el Secretario General continúe sus gestiones a fin de dar cabal cumplimiento a la misión que le ha encomendado la Asamblea General en sus resoluciones sobre la cuestión de las Islas Malvinas (Falkland Islands),
Reafirmando la necesidad de que las partes tengan debidamente en cuenta los intereses de la población de dichas islas de conformidad con lo establecido por la Asamblea General en las resoluciones sobre la cuestión de las Islas Malvinas (Falkland Islands),
1. Reitera que la manera de poner fin a la especial y particular situación colonial en la cuestión de las Islas Malvinas (Falkland Islands) es la solución pacífica y negociada de la controversia sobre soberanía que existe entre los Gobiernos de la República Argentina y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte;
2. Toma nota de las opiniones expresadas por la Presidenta de la República Argentina en ocasión del sexagésimo sexto período de sesiones de la Asamblea General;
3. Lamenta que, a pesar del amplio respaldo internacional a una negociación entre los Gobiernos de la Argentina y del Reino Unido que incluya todos los aspectos sobre el futuro de las Islas Malvinas (Falkland Islands), aún no hayan comenzado a aplicarse las resoluciones de la Asamblea General sobre esta cuestión;
4. Pide a los Gobiernos de la Argentina y del Reino Unido que afiancen el actual proceso de diálogo y cooperación mediante la reanudación de las negociaciones a fin de encontrar a la mayor brevedad posible una solución pacífica a la controversia sobre soberanía relacionada con la cuestión de las Islas Malvinas (Falkland Islands), de conformidad con lo establecido en las resoluciones de la Asamblea General 2065 (XX), 3160 (XXVIII), 31/49, 37/9, 38/12, 39/6, 40/21, 41/40, 42/19 y 43/25;
5. Reitera su firme apoyo a la misión de buenos oficios del Secretario General a fin de ayudar a las partes a cumplir lo solicitado por la Asamblea General en sus resoluciones sobre la cuestión de las Islas Malvinas (Falkland Islands);
6. Decide mantener en examen la cuestión de las Islas Malvinas (Falkland Islands) con sujeción a las directrices que ha dado y pueda dar la Asamblea General al respecto.

 

Pero además debemos consignar que luego de la sesión del Comité de Descolonización de la ONU, y tras alcanzar este nuevo logro diplomático argentino, el canciller Timerman expresó:

Estamos listos para sentarnos a la mesa de negociaciones y cumplir con la resolución. Esta resolución y las 39 resoluciones que la antecedieron. Porque la Argentina cree que todos los países miembros de las Naciones Unidas, tienen que aceptar la decisión de este Cuerpo. No nos cabe dudas de que las Malvinas son argentinas; sin embargo, consideramos que el llamado de las Naciones Unidas es una obligación para mí país y debería ser una obligación para el Reino Unido también. Es una vergüenza que un miembro del Comité de Seguridad como el Reino Unido, ignore las resoluciones de las Naciones Unidas. ¿Cómo hará el Reino Unido para exigirle a otros países a cumplir las resoluciones de las Naciones Unidas cuando esas naciones le pueden mirar a la cara y decirle “ustedes no cumplen con las resoluciones, por qué deberíamos cumplir nosotros? Hace unos días le envié una carta al Ministro de Relaciones Exteriores inglés y todavía no recibí respuesta. Lo invité a Buenos Aires y comenzar a dialogar sobre nuestras relaciones bilaterales.
La Argentina no pretende colonizar las Islas Malvinas; las Islas Malvinas son una colonia de Gran Bretaña, no lo dice la Argentina, lo dice las Naciones Unidas. (…)
La situación la vamos a resolver el día que Gran Bretaña acepte cumplir con las resoluciones de las Naciones Unidas y se siente a negociar con la República Argentina, como lo han dicho más de 40 resoluciones aprobadas por este Cuerpo. (…)
Estamos muy orgullosos, porque todos los países miembros del Comité votaron afirmativamente por la Resolución. Nos apena que Gran Bretaña no esté presente, como le sugirió el Secretario General de las Naciones Unidas de participar de este Comité.
Nota completa

 

A su vez, la presidenta argentina publicó una solicitada en el prestigioso diario londinense The Times titulada “Terminemos con el colonialismo cumpliendo las resoluciones de Naciones Unidas”, en la que pidió al Reino Unido que le dé “una oportunidad a la paz” y lo invitó a “dialogar” para encontrarle una solución al conflicto por las Islas Malvinas. En la misma el gobierno recordó al pueblo y al gobierno de Gran Bretaña que “hace 179 años, el 3 de enero de 1833, una fuerza naval británica expulsaba a las autoridades legítimas argentinas y a la población de las Islas Malvinas. Desde entonces, Argentina ha pedido sin descanso su restitución en foros nacionales e internacionales”.
A todo esto, en México, Cristina agradeció en sendas reuniones bilaterales al mandatario chino Hu Jintao y a su par ruso, Vladimir Putin, por el respaldo abierto a la soberanía argentina en las Malvinas.
Tras estos elocuentes logros diplomáticos y luego de otro claro apoyo a la estrategia de la diplomacia argentina (una más) de parte tanto de las Naciones Unidas como de la región, el primer ministro británico David Cameron tomó la iniciativa y encaró a la presidenta en un foro destinado a otros menesteres para presionarla a aceptar el resultado del referendum anunciado para los kelpers. Veamos cómo se desarrolló el diálogo cara a cara entre ambos mandatarios en esa reunión del G-20:

“No le estoy proponiendo una discusión completa sobre las Falklands (Malvinas) pero tengo la esperanza que usted haya notado que ellos tendrán un referéndum y que usted respetará su punto de vista. Nosotros creemos en la autodeterminación de los pueblos y en actuar como demócratas, algo común a todos los miembros del Grupo de los 20”
Cristina le respondió, según contó Timerman, extendiéndole un sobre con las 41 resoluciones de Naciones Unidas , desde 1965, sobre Malvinas.
Cameron no lo tomó en sus manos y le aclaró que no había ido a hablar de soberanía. Cristina, siempre según la versión del Canciller, le dijo: “No pretendo hablar de soberanía, sólo quiero dialogar tal cual lo ordena la resolución de Naciones Unidas, acá se las entrego, por si no las conoce ”.
En ese instante Cameron y en lo que fue su último gesto, dio la media vuelta y volvió a sentarse en su lugar.
Según un analista, que solicitó el anonimato, Cameron, en lo que habría sido una táctica deliberada para tapar las lagunas de su propia realidad política, le brindó a la Argentina la oportunidad que había venido a buscar.
 “El que se acercó para hablar de un tema que no era de la Cumbre fue Cameron. El momento para hablar de la cuestión Malvinas fue la semana pasada cuando las Naciones Unidas convocó a Argentina y al Reino Unido a hablar sobre el tema en el Comité de Descolonización. El Reino Unido se negó a estar presente a un pedido de las Naciones Unidas”, dijo el funcionario.
Nota completa

 

Este gesto extemporáneo de Cameron demuestra que los pasos de la diplomacia argentina han acertado en la línea de flotación de la estrategia británica, y que sus argumentos o excusas son tan escasos como porfiados y no tienen viso de cesar, al menos por el momento.
Como queda claro con la zigzagueante política británica con respecto a las islas, las pretensiones de los kelpers no interesan realmente a Gran Bretaña, sino que son el argumento actual y circunstancial del gobierno de Cameron para tapar con sus arranques de patrioterismo belicista inviables la grave crisis económica que atraviesa su país y que quizás no tenga un fondo visible, además del escándalo en el que está salpicado el mismo premier por sus vínculos “demasiado cercanos” con la los medios del magnate Murdoch, involucrados en las escuchas telefónicas ilegales. La careta británica de Cameron ha caído y sus argumentos belicistas y agresivos ya ni siquiera pueden esconder las verdaderas causas de su negación al diálogo: se trata de razones de estricta coyuntura y tal vez de geopolítica británica relacionada con sus arcaicas petensiones imperiales en el Atlántico sur. La política de los gobiernos democráticos argentinos mantuvo su coherencia a través de las décadas (sólo manchada con los desquicios de las acciones bélicas de la última dictadura), en cambio la diplomacia británica no parece haber tenido una política clara a través de la historia reciente, sólo atada a sus vaivenes político-económicos y la decadencia de su imperio.

En una nota anterior identificábamos al documento de un grupo de intelectuales argentinos apoyando la estrategia británica con “la corriente de pensamiento hegemónica a mediados del siglo XIX, a partir de la batalla de Caseros. Es decir, que los argumentos y los planteos destilan la histórica dicotomía “Civilización y Barbarie” concebida por Sarmiento y que, como vemos, sigue vigente en algunos círculos nacionales en pleno siglo XXI. Esta visión (al menos paternalista y que en algunos llega a ser racista, pero siempre autoritaria) no sólo tiñe la mirada sobre nuestro pasado sino, como vemos claramente aquí, también nuestro presente” , por lo que ante estas revelaciones esperamos que los mismos se retracten y reconozcan que el celo británico por la voluntad de los isleños no es tal y se alejen de aquella dicotomía.
Luego de este nuevo triunfo diplomático argentino reafirmamos lo expuesto en esa misma nota: “por primera vez desde hace décadas es nuestra estrategia la que marca la cancha, la que ejerce la iniciativa, la que abandona la “argumentación abstracta” y el corto plazo y es “pragmática y utilitaria”, operando “con un criterio de largo plazo”, y cuyos resultados son visibles en los foros regionales e internacionales y son evidentes en los cables secretos revelados aquí”.

Para concluir podemos decir que la mesa de negociaciones bilaterales está preparada, gracias a las Naciones Unidas y sus numerosas resoluciones, y sólo la silla británica está vacía…

 

Videla demolió el muro de imposturas de los defensores de la dictadura y le da la razón a Rodolfo Walsh.

El dictador desmintió desde prisión los argumentos de los defensores y justificadores de la última dictadura.
En estos días surgió de las sombras del pasado la escalofriante voz del emblemático dictador argentino, quien siempre se había negado a hablar, y aunque en su confesión pagana se escucharon pocas cosas novedosas, varios datos adquirieron valor de verdad histórica por provenir de la boca del principal protagonista de la más sangrienta dictadura que haya sufrido nuestro pueblo, y corroboran lo que la justicia ya había probado.
Aunque sus palabras vieron la luz a través de condescendientes entrevistas en su prisión de Campo de Mayo, sirven para analizar los hechos de esos años, las verdaderas razones del golpe y da por tierra con los intentos de sus acólitos por justificar, explicar o atenuar los frutos de esa sangrienta dictadura con perspicaces teorías sobre sus causas y propósitos.
La razón de la repentina locuacidad de Videla, luego de tantos años de silencio, es su desazón ante la voluntad popular de continuar con las políticas de derechos humanos del gobierno de Cristina Fernández y la derrota de la propuesta del ex presidente Eduardo Duhalde de una nueva amnistía. Pero el dictador aclara que “no estoy arrepentido de nada y duermo muy tranquilo todas las noches, tengo sí un peso en el alma y me gustaría hacer una contribución para asumir mi responsabilidad de una manera tal que sirva para que la sociedad entienda lo que pasó y para aliviar la situación de militares que tenían menos graduación que yo”.
A continuación examinemos algunos párrafos provenientes de esa “confesión pública” de Videla.

La conducta de la dictadura obedecía a un plan detallado y consensuado entre las tres fuerzas antes del golpe, que incluso preveía el destino a darle a los detenidos-desaparecidos “irrecuperables” que se iban a generar, de cuyos cuerpos ya habían decidido su “disposición final”, Videla explica el término:
“La frase ‘Solución Final’ nunca se usó. ‘Disposición Final’ fue una frase más utilizada; son dos palabras muy militares y significan sacar de servicio una cosa por inservible. Cuando, por ejemplo, se habla de una ropa que ya no se usa o no sirve porque está gastada, pasa a Disposición Final” (…) que “ya no tiene vida útil”.
“Pongamos que eran siete mil u ocho mil las personas que debían morir para ganar la guerra contra la subversión” (…) pero “que no fuera evidente, para que la sociedad no se diera cuenta ni pueda provocar protestas dentro y fuera del país”.

Es decir, la intención de la dictadura no era utilizar la ley, la legalidad para juzgar a los sospechosos de crímenes, ni apelar a la Justicia para conocer la verdad, sino la encarcelación o eliminación de ellos (los sospechosos o los opositores políticos) mediante métodos cruentos y clandestinos. Los detenidos no tenían derechos, y el destino de los considerados culpables por los mismos que los secuestraban (pero sin juicio previo) era la muerte, y el de sus cuerpos era la desaparición: eran arrojados al mar, a un río, a un arroyo o a un dique; o enterrados en lugares secretos, o quemados en un horno o en una pira de gomas de automóviles. Se acabó ya la repetida excusa enarbolada por tantos opinadores filoprocesistas sobre los presuntos “errores” o “excesos” de las líneas inferiores de las fuerzas represoras.
El dictador desacredita finalmente los dichos de tantos justificadores profesionales del accionar de la dictadura, y clarifica las verdaderas intenciones de los dictadores. Y la justificación de Videla es la siguiente:

“Tampoco podíamos fusilarlos. ¿Cómo íbamos a fusilar a toda esa gente? La justicia española había condenado a muerte a tres etarras, una decisión que Franco avaló a pesar de las protestas de buena parte del mundo: sólo pudo ejecutar al primero, y eso que era Franco. También estaba el resquemor mundial que había provocado la represión de Pinochet en Chile”.
“No había otra solución; estábamos de acuerdo en que era el precio a pagar para ganar la guerra y necesitábamos que no fuera evidente para que la sociedad no se diera cuenta. Había que eliminar a un conjunto grande de personas que no podían ser llevadas a la Justicia ni tampoco fusilarlas. El dilema era cómo hacerlo para que a la sociedad le pasara desapercibido. La solución fue sutil -la desaparición de personas-, que creaba una sensación ambigua en la gente: no estaban, no se sabía qué había pasado con ellos; yo los definí alguna vez como una ‘entelequia’. Por eso, para no provocar protestas dentro y fuera del país, sobre la marcha se llegó a la decisión de que esa gente desapareciera; cada desaparición puede ser entendida ciertamente como el enmascaramiento, el disimulo, de una muerte.”

 

Un caso especial era el de Mario Santucho, del E.R.P., dice Videla que “era una persona que generaba expectativas. La aparición de ese cuerpo iba a dar lugar a homenajes, a celebraciones. Era una figura que había que opacar“.

El dictador ultra católico afirma que “por su preparación militar e ideológica, el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) era más enemigo que Montoneros; era algo ajeno, otra cosa. Montoneros guardaba algo del nacionalismo, del catolicismo, del peronismo con el que había nacido”.

Pero además, Videla reconoce que la masacre no comenzó el 24 de marzo de 1976, sino antes, en plena democracia:
“Las desapariciones se dan luego de los decretos de Luder, que nos dan licencia para matar. Desde un punto de vista estrictamente militar, no necesitábamos el golpe; fue un error porque le quitó legitimidad democrática a la guerra contra la subversión”.

Cae aquí otro mito de los golpistas y sus partidarios: el golpe no se produjo a causa del accionar de los grupos guerrilleros o para combatirlos en la llamada “guerra sucia”, justificada tantas veces como la única manera de derrotarlos. Y Videla apela al fin de esa represión para justificar el método atroz elegido:
“La libertad de acción derivó en grupos que se manejaron con demasiada autonomía. Había una finalidad, que era lograr la paz sin la que hoy no habría una república. Pero los medios fueron tremendos.”

El verdadero objetivo del golpe fue (contrariamente a lo que por décadas afirmaron sus partidarios y exégetas) político y económico, no militar, según lo aclara el mismo Videla:
“Nuestro objetivo era disciplinar a una sociedad anarquizada; volverla a sus principios, a sus cauces naturales. Con respecto al peronismo, salir de una visión populista, demagógica, que impregnaba a vastos sectores; con relación a la economía, ir a una economía de mercado, liberal. Un nuevo modelo, un cambio bastante radical; a la sociedad había que disciplinarla para que fuera más eficiente. Queríamos también disciplinar al sindicalismo y al capitalismo prebendario”.

El dictador convalida así tantos artículos, libros, tesis y afirmaciones de tantos estudiosos y políticos que dijeron lo mismo durante años y que fueron vapuleados, desmentidos y ninguneados por algunos políticos y periodistas derechosos que todos conocemos.

El dictador identifica aquí la ideología y las razones del golpe, y lo asocia al modelo socioeconómico y de país del Proceso, que resulta ser el mismo que implementó el menemismo (y que postula la derecha actual) y que es defendido por los medios hegemónicos. Esta verdad casi de perogrullo, sin embargo no era reconocida por quienes se ven ahora salpicados por las palabras del propio Videla.

¿Pero, en ese entonces qué pensaba del golpe la clase empresaria nacional? Videla reconoce que “Los empresarios se lavaron las manos. Nos dijeron: ‘Hagan lo que tengan que hacer’, y luego nos dieron con todo. ¡Cuántas veces me dijeron: ‘Se quedaron cortos, tendrían que haber matado a mil, a diez mil más!” Era barato decir eso: ¡Mire el precio que tuve y que tuvimos que pagar! Y no me refiero sólo al precio objetivo de nuestra situación actual, de nuestra prisión actual, sino al precio subjetivo, a los planteos morales. Yo soy creyente, y esta situación me molesta. Confieso que tengo una molestia en el alma, que es cómo hacer para darle una solución a este problema.”

No demanda mucho esfuerzo averiguar de quiénes está hablando Videla, con sólo leer a quienes afirmaron siempre lo mismo desde la academia o desde los medios, alcanza. Sin embargo, el dictador asegura que ninguna corporación le puso palos en la rueda ni lo presionó durante su mandato, contrariamente a lo que podrían decir algunos presidentes de la democracia:
“La verdad es que durante cinco años hice prácticamente todo lo que quise. Nadie me impidió gobernar, ni la Junta Militar ni ningún factor de poder”

Videla también reconoce (contrariamente a tantos defensores del golpe y del olvido) que el pasado está vivo en este presente:
“El tema de los desaparecidos es ‘el’ tema presente, actual, que nos pesa como resabio de la guerra contra la subversión; el tema que ha quedado como herencia de esa guerra y el tema que compromete el futuro de la Argentina. Quiero decir: no hay futuro si no hay concordia, y no hay concordia si no se “blanquean” los hechos ocurridos; asuntos que hieren y que justifican los reclamos, válidos muchos de ellos aunque también hay especulación política sobre ellos”.

Y Videla, para blanquear los procedimientos de la dictadura pero tratando de justificar un nuevo “punto final”, apela a la negación ante cualquier requerimiento de listas de víctimas y victimarios:
“Los detenidos eran alojados en lugares no comunes por razones de seguridad, que debían ser muy rigurosas, y además para tenerlos a mano para apretarlos cada vez que lo necesitáramos a cambio de nada o de algo. Son los mal llamados Centros Clandestinos de Detención, o los Lugares de Reunión de Detenidos, que era el término reglamentario.”
“Siempre se nos ha preguntado por las listas de desaparecidos; eso ya no es una novedad, porque las listas son las conocidas; habrá que depurarlas de casos que no corresponden, pero las listas, de hecho, están. El problema es que a partir de ellas se nos lleva a un final que no tiene respuesta, al menos en la mayoría de los casos: la pregunta final, definitiva, es dónde están los restos de cada uno de los desaparecidos. No hay respuestas. Habrá casos en que sí hay respuestas, pero no en todos, por lo cual es preferible nada para no sembrar desconfianza a partir de contradicciones. Y no hay respuestas en todos los casos por la misma modalidad [de la represión]. Las respuestas dependen de muchas personas, algunas de las cuales ya están muertas.”
“No hay listas con el destino final de los desaparecidos. Podría haber listas parciales, pero desprolijas”.

Estos dichos del dictador quizás no hayan sido debidamente difundidos, contextualizados y reunidos, lo que hace este humilde Basurero aquí, y esto resalta la caída del muro de olvido programado y de encubrimiento justificador de las verdaderas razones del golpe cívico-militar de 1976. Todos las construcciones ideológicas y seudo históricas, académicas, periodísticas o políticas levantadas para ocultar la verdad histórica han sido derribadas por estas revelaciones (aunque incompletas y poco novedosas) provenientes de una fuente autorizada, e irreprochable políticamente para quienes saturaron todos estos años con negaciones o justificaciones y explicaciones de los métodos atroces ejercidos por la dictadura. Ya nadie puede negar que los desaparecidos en realidad han sido asesinados, que se hizo dentro de un plan premeditado diseñado por la Junta militar con el fin político de imponer contra la voluntad popular un modelo económico y social contrario al interés del pueblo, el que fue apoyado por los empresarios nacionales (que además le reprocharon que debían haber matado más gente todavía) y que luego al llegar la democracia los abandonaron. Lo que resta saber es quienes fueron los asesinos y qué se hizo con cada cuerpo, aunque esa tarea parece recaer sólo en la Justicia.

A modo de breve análisis de la oportunidad de la “confesión” del dictador Videla, este humilde servidor público acuerda con la socióloga Valentina Salvi en Página/12, quien ostiene que Videla “Dice lo que ya no puede ser negado. ¿Es posible hablar de una confesión cuando alguien que está condenado por asesinato no puede reconocerse en el lugar del asesino? Videla habla para responder a una condena social, distinta de los ’90 y muy distinta de los ’80 cuando sólo habló de “excesos”. Y agrega que “En realidad habla de lo que ya no puede ser negado. En los ’80 tenían un discurso triunfalista y negacionista: “Los desaparecidos están en Europa, murieron en enfrentamientos o están en la clandestinidad”. Ese discurso no tiene ya sentido social, para poder decir algo verosímil, para que alguien los escuche, deben decir esto. En ese sentido, el negacionismo no continúa: Videla no niega la existencia de los desaparecidos. Lo que se puede decir es que acepta aunque no reconoce: reconocer implica una dimensión subjetiva; él habla en cambio en tercera persona, hay acciones que “sucedieron” y parecen hechas por otros”.

Y, como extraña paradoja histórica, el dictador Videla con sus declaraciones de estos últimos años corrobora, le da la razón -35 años después- a una de las víctimas más célebres de la masacre que se llevó a cabo bajo su gobierno: Rodolfo Walsh. Así es, porque eso es lo que se verifica si se compara lo que acabamos de citar y las siguientes palabras de Walsh en su póstuma carta a la junta militar fechada un día antes de que desaparezca. Leamos este breve resumen de su carta pública, escrita tan sólo al año siguiente del golpe, y comparemos:

Carta abierta de un periodista a la Junta Militar.
(…) los que reconocen como errores son crímenes y lo que omiten son calamidades.
El secreto militar de los procedimientos, invocado como necesidad de la investigación, convierte a la mayoría de las detenciones en secuestros que permiten la tortura sin límite y el fusilamiento sin juicio.
De este modo han despojado ustedes a la tortura de su límite en el tiempo. Como el detenido no existe, no hay posibilidad de presentarlo al juez en diez días según manda un ley que fue respetada aún en las cumbres represivas de anteriores dictaduras.
Mediante sucesivas concesiones al supuesto de que el fin de exterminar a la guerrilla justifica todos los medios que usan, han llegado ustedes a la tortura absoluta, intemporal, metafísica en la medida que el fin original de obtener información se extravía en las mentes perturbadas que la administran para ceder al impulso de machacar la sustancia humana hasta quebrarla y hacerle perder la dignidad que perdió el verdugo, que ustedes mismos han perdido.
La negativa de esa Junta a publicar los nombres de los prisioneros es asimismo la cobertura de una sistemática ejecución de rehenes en lugares descampados y horas de la madrugada con el pretexto de fraguados combates e imaginarias tentativas de fuga.
Entre mil quinientas y tres mil personas han sido masacradas en secreto después que ustedes prohibieron informar sobre hallazgos de cadáveres que en algunos casos han trascendido, sin embargo, por afectar a otros países, por su magnitud genocida o por el espanto provocado entre sus propias fuerzas.
Dictada por el Fondo Monetario Internacional según una receta que se aplica indistintamente al Zaire o a Chile, a Uruguay o Indonesia, la política económica de esa Junta sólo reconoce como beneficiarios a la vieja oligarquía ganadera, la nueva oligarquía especuladora y un grupo selecto de monopolios internacionales encabezados por la ITT, la Esso, las automotrices, la U.S.Steel, la Siemens, al que están ligados personalmente el ministro Martínez de Hoz y todos los miembros de su gabinete.
(…) aún cabría pedir a los señores Comandantes en Jefe de las 3 Armas que meditaran sobre el abismo al que conducen al país tras la ilusión de ganar una guerra que, aún si mataran al último guerrillero, no haría más que empezar bajo nuevas formas, porque las causas que hace más de veinte años mueven la resistencia del pueblo argentino no estarán desaparecidas sino agravadas por el recuerdo del estrago causado y la revelación de las atrocidades cometidas. Estas son las reflexiones que en el primer aniversario de su infausto gobierno he querido hacer llegar a los miembros de esa Junta, sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso que asumí hace mucho tiempo de dar testimonio en momentos difíciles.
Rodolfo Walsh, Buenos Aires, 24 de marzo de 1977.

 

La carta completa se puede leer aquí en uno de los WikiPis Basureros.

Un post similar a éste pero con videos que muestran a Videla, Massera, y otros represores confesando sus crímenes, puede verse aquí en Basurero Nacional.

Debate sobre las Islas Malvinas: ¿Civilización y Barbarie?

Posteriormente a nuestra nota ¿Son realmente nuestras las Malvinas? ¿Es realmente uruguaya Punta del Este? referida al debate actual alrededor del diferendo entre nuestro país y Gran Bretaña sobre las Islas Malvinas, se dio a conocer finalmente el documento titulado Malvinas, una visión alternativa firmado por un grupo de diecisiete intelectuales y mencionado en aquella nota. Debido a los polémicos argumentos esgrimidos allí y su inoportuna propuesta de volver a foja cero la negociación entre los países, se levantó una ola de críticas y descalificación de sus autores enfocando el análisis desde una perspectiva que divide a la sociedad en izquierda/derecha o nacionalistas/cipayos. En cambio, propongo aquí humildemente una análisis del documento no utilizando esas dicotomías, sino descifrando primero la visión desde la cual estos intelectuales de diversas ideologías, formaciones y profesiones abordan la actualidad del diferendo, para sí luego ensayar una refutación de sus argumentos a la vista de las realidades y conceptos en juego en este debate.
Lo que propongo, en definitiva, es identificar la ideología de base que impregna el documento como la corriente de pensamiento hegemónica a mediados del siglo XIX, a partir de la batalla de Caseros. Es decir, que los argumentos y los planteos destilan la histórica dicotomía “Civilización y Barbarie” concebida por Sarmiento y que, como vemos, sigue vigente en algunos círculos nacionales en pleno siglo XXI. Esta visión (al menos paternalista y que en algunos llega a ser racista, pero siempre autoritaria) no sólo tiñe la mirada sobre nuestro pasado sino, como vemos claramente aquí, también nuestro presente.
Dentro de este marco de análisis se explicarán, aunque sin justificarlos, los conceptos y argumentos polémicos esgrimidos por los autores para sugerir que abandonemos nuestra estrategia diplomática y nuestras “extravagantes” razones históricas, para finalmente resignarnos ante el hecho de haber perdido una guerra con el ex imperio británico (la Civilización) y repudiar nuestra “habitual escalada de declamaciones parioteras” (nuestra Barbarie) aviniéndonos “sin prejuicios” al “razonable” argumento de Gran Bretaña, que no es otra cosa que aceptar a los isleños como contraparte y respetar su autodeterminación.
Luego de refutar algunos de los argumentos del documento propondremos (más bien ampliaremos, ya que no es nuestra) una fórmula de negociación basada en un ejemplo histórico muy similar y que llegó a buen puerto.
Pasemos ahora a analizar algunos tramos del documento. Dice el texto:

Creemos que es hora de examinar a fondo esa política a partir de una convicción: la opinión pública argentina está madura para una estrategia que concilie los intereses nacionales legítimos con el principio de autodeterminación sobre el que ha sido fundado este país.

Si decimos que la gente está ahora madura para adoptar esa estrategia, significa que la misma es previa, ya estaba dada (¿por Gran Bretaña? ¿renunciar a la soberanía y aceptar la autodeterminación?) que es lógica e inevitable pero que la sociedad no estaba madura para aceptarla. Lo que trasunta este párrafo es que la sociedad argentina exhibía demasiada barbarie como para aceptar lo que la civilización dispone que es lo correcto: dejar que sigan siendo civilizados británicos quienes ocupen las islas y que Argentina mendigue algún tipo de participación en las utilidades de la explotación de sus recursos. En estas palabras, en pleno siglo XXI, retumban las palabras de Domingo F. Sarmiento, en el siglo XIX:

“La Inglaterra se estaciona en las Malvinas para ventilar después el derecho que para ello tenga. Seamos francos, su invasión es útil a la civilización y al progreso”. “Las Islas Malvinas le son disputadas a Buenos Aires, en nombre del derecho, cierto o no, del primer ocupante….Estos son derechos de decoro, de dignidad, que el gobierno de Buenos Aires, amigo, hermano del de Chile, debe cuidar de no atropellar….de manera que una vez ocupado un punto que no lo había sido por otra nación las demás están obligadas a respetar este derecho”.

El documento propone como condición básica la autodeterminación de los isleños, lo que quedó muy claro en nuestra nota anterior que es ajeno a lo dispuesto por la ONU y que se trata de la principal condición del gobierno británico. Al respecto dice elperiodista Lauro Noro en la revista Debate:

En la Cámara de los Comunes, el primer ministro inglés David Cameron, que había convocado al Consejo Nacional de Seguridad para abordar la situación, soltó una frase que azuzó la polémica. “Yo diría que lo que los argentinos han estado diciendo recientemente es mucho más colonialismo porque los kelpers quieren seguir siendo británicos y los argentinos quieren que ellos hagan otra cosa”. El Cuerpo que preside, es donde se reúnen los principales miembros del gabinete inglés y puede contar también con la participación de altos responsables de defensa o de inteligencia. “Estoy decidido a que nos aseguremos de que nuestras defensas y todo lo demás esté en orden”, agregó y también, “que se respete la autodeterminación de los isleños”.

El polémico documento agrega luego:
Es necesario poner fin hoy a la contradictoria exigencia del gobierno argentino de abrir una negociación bilateral que incluya el tema de la soberanía al mismo tiempo que se anuncia que la soberanía argentina es innegociable, y ofrecer instancias de diálogo real con los británicos y –en especial– con los malvinenses, con agenda abierta y ámbito regional.

Estos intelectuales proponen abiertamente violar el mandato constitucional de nuestra soberanía sobre las islas y abandonar la estrategia diplomática de años, que logró actualmente amenazar la terca estrategia del gobierno británico de eludir la negociación desde una posición de fuerza, al conseguir un apoyo sin precedentes para la posición nacional tanto a nivel regional como mundial. Proponen, en definitiva, retroceder décadas y aceptar la tesis británica sobre la materia. Esto constituye una contradictoria estrategia negociadora, ya que comienza aceptando las condidiones del oponente. Veamos qué dice sobre la negociación el prestigioso analista internacional Juan Gabriel Tokatlian:

Hay, para decirlo de modo sintético, culturas de negociación distintas. No por azar es frecuente –como sucede en tantos otros ejemplos históricos y presentes–, que cada cultura se perciba a sí misma como “superior” (y mejor) y más “normal” (y humana) que su contra-parte: los discursos respectivos aluden implícitamente a esto. Por eso mismo resulta fundamental comprender los valores, estilos, hábitos, lógicas, expectativas, argumentos y gestos de los otros desde su entramado cultural y no desde el propio.
En esencia, los principios no son negociables: la soberanía (tesis argentina) se posee o se carece; la autodeterminación (tesis británica) se obtiene o se frustra. No se trata de explicar qué principio es el correcto; el ejemplo se usa para subrayar que los intereses pueden precisarse, flexibilizarse y ser objeto de una transacción, mientras que los principios no son negociables y llevan, en muchas ocasiones, a la rigidez y a la intransigencia. (…) cabe subrayar que los factores culturales tienen una relevante gravitación en el proceso mismo de contacto, diálogo, transacción y acuerdo entre dos partes. Los estudios más detallados sobre negociación (en Latinoamérica, uno de los grandes especialistas es el colombiano Enrique Ogliastri) destacan, por ejemplo, diferencias culturales importantes entre latinoamericanos y anglosajones: entre otras, los latinos son más propensos a la argumentación abstracta y deductiva, los anglos tienden a ser más pragmáticos y utilitarios; los latinos prefieren explorar las sucesivas reacciones del otro, los anglos tienen un rango de regateo bajo; los latinos se orientan más por el presente; los anglos operan con un criterio de largo plazo. A ello se debe agregar diferencias derivadas de realidades históricas disímiles: los anglosajones (en este caso, británicos y estadounidenses) tienen, en tanto países centrales y expansionistas, más disposición a políticas de poder, mientras que los latinoamericanos (desde México hasta Chile) tienen, en tanto experiencias surgidas de su condición periférica, más inclinación hacia el legalismo.
La Argentina, con la fórmula del “paraguas” (acuerdos en pesca, petróleo y comunicación) alcanzada en los noventa reconoció, de hecho, la realidad de la gravitación alcanzada por los habitantes de las islas y su influencia sobre las políticas de Londres. Pero, más allá de gestos simbólicos, esto no alteró en absoluto el sentir de los isleños hacia los argentinos. Visto en perspectiva, el “paraguas” –que a los fines prácticos, y excepto en lo referente a la comunicación, se congeló en 2000 (tres años antes de la llegada de Néstor Kirchner al gobierno)– nunca se enraizó ni en la burocracia ni en la sociedad argentina y británica (e isleña). (…) ¿no hubo una secuencia de experiencias sucesivas y positivas que produjera suficiente confianza, credibilidad y compromiso?, ¿la actitud de los isleños hacia los argentinos está y estará inexorablemente condicionada por lo ocurrido en 1982, con o sin “paraguas”, viejo o nuevo? Si se acuerda coparticipar, en términos humanos y materiales, en el proceso de desminado de las islas –hay todavía unos 15.000 minas antipersonales colocadas durante la guerra–, ¿no se estaría dando un paso para, al menos, mejorar la calidad de vida de los isleños? Si la Argentina iniciara una política activa de exploración y explotación de hidrocarburos en el Atlántico Sur y creara un fondo especial de regalías que, en el futuro, se destine a un mayor sostenimiento económico de las Malvinas, ¿no sería esto atractivo para los isleños? De lo que se trata, en últimas, es de comprender y asimilar que negociar Malvinas será un proceso complejo, exigente y prolongado.

Llegado este punto, es bueno contextualizar esta propuesta teniendo en cuenta las palabras de Tokatlián. Veamos cuáles han sido los logros de la diplomacia argentina y qué queremos decir cuando afirmamos que la estrategia del gobierno británico está amenazada. Dice Lauro Noro:

(…) otras voces se escucharon sobre el reciente incidente entre ambos países. Una de ellas, nada menos que de la secretaria de Estado de los Estados Unidos, Hillary Clinton. No hizo más que repetir lo que la ONU resolvió una decena de veces para que las partes se sienten a discutir cómo arreglar la cuestión. La vocera del Departamento, Victoria Nuland, agregó que “nosotros reconocemos la gestión de facto del Reino Unido en las Islas, pero no tomamos posición respecto de la soberanía”. A este respaldo, se sumó el de China y las resoluciones adoptadas en la recién creada Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) sobre el principio irrenunciable de soberanía argentina de las islas.

Y Horacio Verbitsky contrasta con la realidad lo propuesto por el documento en relación al debate sobre los recursos en juego:

La militarización y nuclearización de la única zona de paz del mundo es una amenaza gravísima, sobre todo si se ejerce en apoyo de las exploraciones hidrocarburíferas en el mar y de la depredación de los recursos ictícolas. Ambas cuestiones están vinculadas con algunos de los problemas principales del país, como la restricción externa que amaga por la crisis global. En 2011 la Argentina exportó pescados y mariscos por 1.365 millones de dólares, más de lo que obtiene por la venta de carne vacuna. Y la balanza del comercio energético arrojó un saldo negativo de 4.500 millones de dólares, que explica la escalada de conflicto con Repsol-YPF.¿Qué lógica tendría controlar la remisión de utilidades y exigir inversiones a las multinacionales radicadas en el continente e ignorar que Gran Bretaña explota los tan necesarios recursos propios en el Atlántico Sur? La declaración recomienda al respecto “una gestión de los recursos naturales negociada entre argentinos e isleños”, olvidando que Gran Bretaña decide sin consultar a nadie y que los pasados intentos por congraciarse con los isleños sólo sirvieron para que el Reino Unido acelerara el usufructo inconsulto de esos recursos.

El documento ignora que la estrategia empleada por los gobiernos argentinos fue sembrando obstáculos a los proyectos del gobierno británico relacionados con las islas, y que eso preocupa a la corona, lo que se refleja en varios cables secretos, según revela el periodista Santiago O’Donnell:

Más allá de los procesos de integración regional y las alianzas estratégicas, según la agencia de inteligencia global Stratfor, Brasil está dispuesto a apoyar a la Argentina en su reclamo por las islas Malvinas porque no quiere a Gran Bretaña cerca de sus yacimientos de petróleo.
Según e-mails de la agencia obtenidos por Wikileaks, el anuncio de que un grupo de empresas petroleras iniciaría perforaciones en aguas argentinas cercanas a las Malvinas en abril del 2009 disparó el siguiente intercambio entre distintos analistas y espías de Stratfor:

Allison Fedirka (desde Argentina): –Por ahora parece que YPF-Repsol, Petrobras y Pan American Energy participarán en la exploración. No estoy seguro cómo afectará las cosas la asociación entre PAE y British Petroleumm (o si no las afecta).

Reva Bhalla: –Es muy extraño que Petrobras esté involucrado (también es interesante que España apoya a Argentina). Paulo, ¿podés juntar análisis/información de lo que está pasando acá? La participación de Petrobras en este proyecto es una muestra de apoyo bastante fuerte en una disputa donde Argentina parece perdida. ¿Por qué hace esto Petrobras/Brasil?

Paulo Freire (desde Brasil): –Sí, trataré de conseguir análisis/información. Brasil ha mencionado varias veces que el Atlántico Sur es el Amazonas azul y que ningún país del norte debería estar ocupándolo. Desde que Lula llegó al poder, Brasil ha dado señales de apoyo para Argentina en el tema Malvinas. No quieren al Reino Unido cerca de sus reservas de crudo.

Freire: –Ellos creen que Argentina no es una amenaza. Le tienen más miedo al Reino Unido porque lo asocian con la OTAN. El último plan nacional de Defensa de Brasil dice que el Atlántico Sur debería ser una de las prioridades de Brasil en el área de seguridad.

Otro tema referido a las Malvinas que interesó a Stratfor tiene que ver con la fabricación del cohete argentino de mediano alcance Gradicom PXC 2009. Los sabuesos querían saber si el Gradicom tendría capacidad suficiente como para transportar un misil y alcance suficiente como para llegar a las Malvinas.

Reva Bhalla: “En diciembre del 2009 Argentina probó el Gradicom PXC, que usó tecnología de combustible sólido para lanzar poco más de cien kilómetros. El objetivo es mejorar el Cóndor II, que supuestamente tendría un alcance de mil millas y una carga de 500 kilos. El objetivo de mediano alcance es que los misiles puedan transportar 500 kilos hasta 300 kilómetros, con lo cual podrían llegar a las Malvinas.

Allison Fedirka: “Las Malvinas están a unas 300 millas (482 kilómetros) de la Argentina. No soy una gran experta en misiles, como para comentar acerca de la capacidad del arma. ¿Cuánto tiempo, tecnología y dinero requiere este tipo de mejora? Sé que llevan un año desarrollando el misil. Argentina suele hacer grandes anuncios, pero muchas veces no tiene suficiente dinero ni organización como para terminar el trabajo (por ejemplo la deuda del Club de París. Anunciaron que pagarían en el 2008…)”.

Estas preocupaciones británicas y los logros de la estrategia argentina se reflejan también en los cables secretos estadounidenses revelados por WikiLeaks, (publicados completos y traducidos por Basurero Nacional en los WikiPis). Un extracto de los mismos nos aclararan de qué estamos hablando:

TEMA: Falklands/Malvinas: Gobierno Argentino exige autorización para que barcos viajen a las Islas.

3. (SBU)En un acto público ese mismo día, CFK explicó que “todos los buques que se dirijan a Puerto Argentino (es decir, Puerto Stanley) deben solicitar autorización a Argentina, cualquiera sea la razón para ir.” Justificó esta nueva exigencia diciendo que “hay numerosas resoluciones de la ONU que piden y exigen a ambos países (es decir, Argentina y el Reino Unido) que reanuden las conversaciones para llegar a un acuerdo sobre la soberanía (de las islas), y resoluciones que dicen que ninguna de las partes puede tomar medidas unilaterales”. Agregó que “estas resoluciones han sido sistemáticamente ignoradas por el Reino Unido, que se niega a tratar el asunto”, y que “el Reino Unido se niega a sentarse a la mesa para discutirlo como ordena la ONU.” Afirmó que plantearía la cuestión en la Cumbre del Grupo de Río que se celebraría la semana siguiente en Playa del Carmen, México. El motivo: Elevar el costo de hacer negocios en las islas.

Otra fuente del MRE le dijo al diario pro-gobierno Página 12 que “el viernes pasado, el Financial Times informó que el precio de las acciones (de Desire Petroleum, la empresa británica que encabeza los esfuerzos de exploración) estaba bajando. A eso apuntan nuestras sanciones, siempre a través de medios pacíficos y legales, para que el factor riesgo que enfrente toda empresa petrolera (que opere en las islas) sea cada vez más alto.”

6. (C) A los diplomáticos británicos en la Argentina les preocupa hasta dónde llevará el Gobierno Argentino este asunto y por lo tanto intentan restarle importancia a la situación lo más posible. La Embajadora británica Shan Morgan le dijo a DCM (N. del T.: segundo de la embajada) el 16 de febrero que la estrategia británica es mantenerse en silencio y ser pacientes con la esperanza de que la situación se disipe pero agregó que Londres estaba “inquieto” por el asunto. Una fuente de la Embajada británica citada por múltiples diarios siguió esa política y declaró que “Argentina aplica sus propias leyes en su territorio”, sugiriendo que esta reglamentación era un asunto estrictamente nacional.

Comentario
Por ahora, el Gobierno Argentino es escrupuloso y presenta sus acciones como una adhesión a las resoluciones de la ONU y las leyes internacionales. En ausencia de un (improbable) acuerdo argentino-británico sobre las islas, el Gobierno Argentino muy probablemente continúe aumentando la presión económica sobre los habitantes de las Islas Falkland, para quienes el turismo es un una importante fuente de dinero.
El actual tráfico marítimo entre Argentina y las Falkland (así como a las otras islas) es limitado, y el impacto del decreto en las empresas estadounidenses y de otros países probablemente también sea limitado por ahora. Sin embargo, esto podría cambiar si el Gobierno Argentino sube la apuesta e impone sanciones significativas a empresas como los operadores de cruceros turísticos con actividades actuales en las Falkland y en la Argentina, perjudicando tanto a las empresas como a la economía argentina.

Argentina: belicosidad por exploración de petróleo en Malvinas
4. (SBU) La política del Gobierno Argentino antes mencionada concordaría con la Resolución de la Secretaría de Energía 407, emitida en 2007, que amenaza con terminar con las actividades argentinas (incluìda la cancelación de todas las concesiones de energía) de toda compañía que opere en la zona Malvinas sin el permiso expreso del Gobierno Argentino. El analista de temas de energía Daniel Gerold ve pocas chances de que haya sanciones del Gobierno Argentino contra empresas, mientras el proceso se mantenga en la etapa de exploración. Sin embargo, en el caso de que haya un descubrimiento de hidrocarburos importante (se trate de petróleo o gas natural, que él ve como más factible), Gerold anticipa que el Gobierno Argentino lo convertirá en “un tema importante” a medida que haya más empresas comprometidas en el proceso de extracción –y tal como lo percibe el Gobierno Argentino se está perdiendo una significativa brecha de dividendos-.

¿Qué pasará después? Los británicos preocupados.
Su preocupación es por la forma de las acciones futuras contra empresas así como amenazas y protestas contra compañías de energía que operen en las Malvinas por parte de ONGs, incluídos activistas ecologistas.
Como virtualmente no hay nadie que defienda un renunciamiento al reclamo de Argentina sobre las islas, algo que es enseñado como algo sagrado con los chicos argentinos que comienzan la primaria, podría haber una presión política importante sobre el Gobierno Argentino para que tome medidas en caso de un descubrimiento de petróleo. Gerold estuvo de acuerdo en que, luego de un descubrimiento de hidrocarburos, el Gobierno Argentino buscaría rápidamente comenzar operaciones en su Zona Económica de Exclusión (incontestable) lo más cerca posible de la ubicación del descubrimiento.
7. (SBU) Las empresas norteamericanas que operan actualmente en Argentina no indicaron tener ningún interés en participar de la actuales actividades de exploración cerca de Malvinas; Randy Smith, ExxonMobil’s Public y el gerente de Asuntos de Goberno dijeron el 29 de enero a EconOff que su compañía no está interesada.


No sólo en forma secreta se verifica la preocupación de muchos británicos sobre los pasos de la diplomacia argentina. Veamos ahora una nota en el diario británico The Guardian, muy crítica de la posición del Primer Ministro Cameron, donde se afirma que su país no puede sostener más la militarización de las islas, con los mil soldados más aviones, barcos, radares, hasta piscinas, y todo eso para evitar una invasión inexistente, cuando realmente se necesitan más en la misma Londres. El periodista afirma que los isleños necesitan como agua la conexión aérea con Chile, si se corta esa línea de abastecimiento desaparecerá la vida cotidiana de los habitantes de las islas, y entonces se pregunta: “¿Será obligado Chile a hacerlo?” Luego agrega que “la opinión en latinoamérica se ha vuelto contra Gran Bretaña, Barack Obama no es Ronald Reagan”, y que “si la Presidenta Fernández de Kirchner quiere ejercer presión” y “juega bien sus cartas con astucia las cosas se pondrán peor, mucho peor”. Y finaliza diciendo: “¿Queremos seguir pagando y pagando por décadas y décadas? Pagar para sostener una pequeña colonia que no puede crecer y prosperar sin temor. ¿No deberíamos estar autorizados a decir qué futuro podemos darnos el lujo de ofrecerle a las Malvinas, más allá de un status quo que no se puede sostener?

El documento que propone una visión “alternativa” dice más abajo:
En honor a los tratados de derechos humanos incorporados a la Constitución de nuestro país en 1994, los habitantes de Malvinas deben ser reconocidos como sujeto de derecho.

Ante esta afirmación, el politólogo Edgardo Mocca puntualiza:

Son “sujetos” de derecho, dicen. Es razonable: todos los seres humanos somos “sujetos de derecho” en una comprensión democrática de la cuestión. Está muy bien contemplar los derechos de los isleños, pero la soberanía política no es un derecho subjetivo: la ejercen o la reclaman los Estados nacionales. Y el territorio de Malvinas no es hoy un Estado independiente.

 

Cabe aclarar también que para Argentina los malvinenses habitan un territorio de la Provincia de Tierra del Fuego e Islas del Atlántico Sur, y por lo tanto son sujetos de derecho como cualquier habitante del país. Tienen los mismos derechos que cualquiera de nosotros, tanto políticos, sociales como económicos. Pero es esclarecedor conocer cuáles son los derechos que el Reino de Gran Bretaña les concede a los malvinenses, quienes habitan islas consideradas por la corona como “territorio de ultramar”: 

El Territorio de Ultramar de las Islas Malvinas (en inglés, Falkland Islands) es un territorio dependiente del Reino Unido que abarca la totalidad del archipiélago de las Malvinas, situado en el océano Atlántico Sur en el extremo sur de Sudamérica. La capital es denominada en inglés Stanley, pero en español se la refiere también como Puerto Argentino o Puerto Stanley..
El Gobernador es nombrado por la Reina a propuesta de su Secretario de Estado de Asuntos Exteriores y de la Mancomunidad en el Reino Unido. Según la Constitución, el Gobernador tiene la autoridad de la Reina.
El Gobernador es también responsable de la defensa y la seguridad interna de las Malvinas (con la excepción de los asuntos policiales), aunque el gobernador está constitucionalmente obligado a consultar con el Comandante de las Fuerzas británicas en la materia.

(Fuente)

La Asamblea Legislativa se compone de ocho miembros elegidos, dos miembros ex officio (el Jefe del Ejecutivo y Director de Finanzas) y el Presidente. Los miembros ex officio (no elegidos por la población) no tienen el derecho de voto en la Asamblea Legislativa. El comandante de las Fuerzas británicas y de la Procuraduría General también tiene el derecho a participar en las deliberaciones de la Asamblea Legislativa, aunque, nuevamente, no pueden votar.
(Fuente)

Debemos aclarar que las leyes dictadas por la legislatura están sujetas a la aprobación de la reina, quien actúa a través de su ministro de relaciones exteriores. Además, en las islas no existen partidos políticos, ya que los cargos son ocupados por ciudadanos independientes. Los isleños ni siquiera tienen un régimen de partido único como la URSS o Cuba… Y no existe una oposición política.
(Fuente)

 

En relación a la población de las islas nos informa Horacio Verbitsky:

Como escribió un grupo de ex soldados conscriptos, los habitantes viven en una aldea controlada y no toman ninguna decisión de política exterior, forman parte de los territorios de ultramar de Gran Bretaña. “Conviven en una relación de un habitante por un miembro de las Fuerzas Armadas británicas, unos 3.000 soldados que están asentados en la fortaleza Malvinas en la base de Mount Pleasant, donde se violan tratados de la comunidad internacional como lo es el de Tlatelolco. Hoy Malvinas es un campo de entrenamiento de las últimas tecnologías militares”. No hay partidos políticos. La única radio y el único canal de televisión son militares, (…) reconoce incluso los derechos políticos “de los ciudadanos” a elegir y ser elegidos para ocupar cargos públicos, pero la Corona designa al gobernador sin consultarlos.

 

Esto nos lleva a concluir que las “Falklands” son actualmente una especie de Guantánamo del cono sur.

 

El texto analizado sigue así:
Respetar su modo de vida, como expresa su primera cláusula transitoria, implica abdicar de la intención de imponerles una soberanía, una ciudadanía y un gobierno que no desean.

Se trata ésta de una oración contradictoria, porque respetar el modo de vida de los isleños no implica imponerles una soberanía a los habitantes de las islas ya que la soberanía la ejerce un país sobre un territorio (las islas), y no sobre una población (los isleños). Tampoco se le impondría una ciudadanía porque si lo desean pueden seguir siendo británicos, adoptar la argentina o ambas ciudadanías, como miles de otros argentinos que habitan nuestro país. Sí se le sumarían algunos derechos políticos de los que carecen, como el de tener sus propios partidos políticos locales, elegir a su propio gobernador o intendente, o participar en la elecciones de la provincia argentina que incluye a las islas. 

En cuanto a la población que efectivamente vive en las islas (no los soldados de la corona), primero deberíamos conocer cuáles son sus características. Para ello veamos qué dicen los mismos malvinenses al respecto:

Durante más de un siglo la mayoría de los Isleños Falkland ha nacido allí, y ahora constituyen una comunidad única. Aunque la mayoría de las familias son de origen inglés, muchos de ellos son, en última instancia, descendientes de náufragos escandinavos. En los tiempos del British Nationality Act de 1981, cerca de un tercio de la población de las Falklands (unos 600 a 700) eran “non-patrial”, es decir que ellos no tenían ni un padre ni un abuelo nacidos en Gran Bretaña.
Hay hoy en día muchos Isleños de sexta, séptima y octava generación en las Falkland, y la novena generación apenas ha comenzado a ver la luz de día.
En el último censo llevado a cabo en las Falklands el 8 de octubre de 2006, la población civil total de las islas era de 2.955 personas excluyendo el personal militar y sus familias.Los residentes permanentes nacieron en 62 países diferentes, incluyendo las Falklands.
(Fuente)

 

Como vemos, los malvinenses no serán percibidos como extranjeros en este país acostumbrado a convivir con nacidos en otros lares, obedeciendo el mandato del preámbulo de nuestra Constitución, ya que la población malvinense es muy similar a la del resto de nuestro territorio, porque es un conjunto de inmigrantes de los siglos XIX y XX, hijos de inmigrantes o llegados en estos últimos años, como lo son, de acuerdo al último censo, los actuales argentinos que habitan el continente que no nacieron aquí sino en otros países. Por ejemplo, entre otros, en los siguientes:

En Alemania: 8.416 personas.
En España: 94.030 personas.
En Francia: 6.995 personas.
En Italia: 147.499 personas.
En el resto de Europa: 42.545 personas.
En Chile (país con el que estuvimos a un paso de entrar en guerra): 191.147 personas.

En cuanto al plano jurídico internacional, veamos lo que aporta un experto en la materia, el ex canciller Dante Caputo, sobre la propuesta de aceptar los deseos de los isleños sobre su autodeterminación:

En el año 1986, cuando se debatía en la Asamblea General la resolución sobre Malvinas, la delegación británica inteligentemente introdujo una breve enmienda al texto. En esa enmienda se sostenía que el contenido de la resolución se aplicaba respetando el principio de autodeterminación. Fue un momento extremadamente difícil para nuestra delegación.
Las enmiendas se votan antes que el texto originario y la mayoría de los países presentes habían logrado su independencia gracias a aquel principio. Era, por lo tanto, relativamente sencillo que los británicos lograran la mayoría en la votación. Un desastre para nuestra posición.
Sin embargo, ganamos la votación con el apoyo activo de muchos de los países que habían alcanzado su independencia con la aplicación del principio de autodeterminación. Votaron con nosotros e hicieron campaña a nuestro lado. Por segunda vez la Asamblea General sostenía la no aplicación del principio para el caso de las Islas Malvinas.
La defensa de la autodeterminación equivale a decir que renunciamos a las Islas. Ni más ni menos. Quienes sostienen esa idea, deberían decirlo así.

Más adelante dicen los autores del documento:
La Historia, por otra parte, no es reversible, y el intento de devolver las fronteras nacionales a una situación existente hace casi dos siglos –es decir: anterior a nuestra unidad nacional y cuando la Patagonia no estaba aún bajo dominio argentino– abre una caja de Pandora que no conduce a la paz.

Vemos aquí otra resabio de la ideología racista de finales del siglo XIX, cuando las personas que habitaban la Patagonia no eran considerados compatriotas (y tal vez ni siquiera humanos). Los descendientes de aquellos pobladores, muchos de los cuales fueron asesinados o sometidos y esclavizados, con el tiempo se asimilaron a la sociedad hegemónica y conviven hoy con los demàs argentinos. Por eso, considerar que la Patagonia no estaba aún bajo dominio argentino porque no estaba ocupado por los “blancos” denota una ideología segregacionista que atrasa más de un siglo.

 

Y finalmente los autores argumentan:
Como miembros de una sociedad plural y diversa que tiene en la inmigración su fuente principal de integración poblacional, no consideramos tener derechos preferenciales que nos permitan avasallar los de quienes viven y trabajan en Malvinas desde hace varias generaciones, mucho antes de que llegaran al país algunos de nuestros ancestros.


Sobre este tema, el filósofo argentino, residente en Londres, Ernesto Laclau nos aclara:

La actual población de las islas es una mezcla extraordinaria: algunas familias son descendientes de náufragos de origen danés, noruego o sueco; algunos descienden de colonizadores provenientes de Uruguay, Francia, Finlandia o Gibraltar, pero la mayoría son de origen inglés. Muchas familias han vivido en las islas durante cinco o seis generaciones, algunas por siete generaciones, y dos llega hasta las ocho, casi nueve generaciones.
Sólo un tercio de esas 3.000 personas descienden de los ocupantes originarios, desde 1983 tienen la nacionalidad británica, y ningún argentino puede radicarse allí aunque lo desee. Esto ridiculiza aún más la pretensión autodeterminatoria. El resto fueron traídos de otras colonias inglesas, son trabajadores migrantes de Chile y Perú y funcionarios de la administración colonial.
En segundo lugar, se habla de la cuestión de la autodeterminación, pero hay que plantearlo desde una perspectiva realista: en Malvinas hay 3000 habitantes, de los cuales 300 son chilenos: hay malvinenses de origen británico, poco más que los habitantes de una o dos manzanas de la Ciudad de Buenos Aires. No se puede decir que en Malvinas haya una etnia propia. De esos 2000 y pico de habitantes con cultura británica en Malvinas, una buena parte de ellos, cuando se jubilan se mudan a Inglaterra, a vivir en los condados del Sur de Londres, o sea que no se puede decir que haya una cultura malvinense específica. Evidentemente, en el proceso de negociación, la situación de los habitantes de Malvinas deberá ser tenida en cuenta de una u otra manera, pero no estamos en situación de que haya una población con una identidad nacional, étnica, cultural, que tenga que ser considerada con estos criterios.
el problema de los habitantes actuales de las Malvinas, sería uno de los puntos a negociarse entre los dos países, pero no se puede hacer un caso por la autodeterminación como principio abstracto.

 

Recordemos entonces quiénes son esos isleños. Si se descarta al personal militar británico asentado en las islas, sus familias y los funcionarios de la corona, se trata de menos de 3.000 personas que nacieron en 62 países diferentes (es decir inmigrantes) y algunos de los cuales pertenecen a seis o siete generaciones de isleños: algo muy similar al del resto de nuestro país.
A partir de la plena unión al resto del país, ellos serían considerados como habitantes de un pueblo más de la Argentina, aunque contarán además con derechos y servicios de los que ahora carecen, y con las facilidades de contar con una metrópolis que está a 700 kms. de distancia y no a 14.000 kms como pretende Gran Bretaña.

 

Leamos ahora un extracto de una excelente propuesta de solución al conflicto, publicada el 14 de Enero, del periodista Simón Winchester del diario The Times de Londres:

“Otra guerra sería inútil. Seguramente haría que la última haya sido casi totalmente inútil. Y si los británicos nos molestamos en pelearla con nuestras fuerzas considerablemente disminuidas, probablemente perderíamos. Esas son las crudas realidades que deben considerarse en Whitehall. Seguro lo piensa, en los polvorientos rincones del departamento de Estado, un gobierno estadounidense que ha señalado que de ninguna manera vendría esta vez en nuestra ayuda, ni abierta ni secretamente. No deberíamos ser tan necios ni miopes como para intentar resolver este problema una vez más con pistolas.
Sin embargo, es un problema que podría resolverse, y en su totalidad, con diplomacia y sentido común. Podría y debería resolverse, en particular porque es bastante absurdo que nuestra relación con un país latinoamericano importante sea tan incómoda por esquivar un problema tan mezquinamente.
El precedente Nº 2 es, sin embargo, el más interesante y posiblemente el más relevante. Se trata de un archipiélago disperso en el norte del mar Báltico, las Islas Aland. Está situado casi exactamente a mitad de camino entre los acantilados ahogados por el mar de Finlandia y de Suecia; gracias a los dramas geopolíticos excesivamente complejos del Báltico (que involucran principalmente la hegemonía rusa y las guerras con Francia) se encontró poblado, después de la Gran Guerra, casi en su totalidad por suecos y aún en la Crisis de Aland en 1921, reclamado por Suecia y Finlandia.
Lo cual es lo que la Liga finalmente votó. Se determinó que la bandera finlandesa podría ondear por la capital, pero que se aplicarían las costumbres y leyes de Suecia (incluyendo el idioma del Gobierno y de la educación ofrecida a los niños) a las personas de Aland. Al principio, los suecos se veían molestos por perder la soberanía; pero desde los años 90, todos en las islas han prosperado y la crisis hace tiempo se ha olvidado.
Sospecho que la próxima crisis de las Malvinas de 2012 se olvidaría también si pronto se pudiera llegar a un acuerdo similar entre Londres y Buenos Aires. No hay necesidad de arbitraje de la ONU ni de nadie: Gran Bretaña y Argentina podrían llegar rápidamente a un acuerdo por sí mismos, si todos se comportaran de forma madura y de buena fe.
En esencia, el acuerdo sería similar a aquél del mar Báltico, con sólo un toque del acuerdo de 1997 para Hong Kong. La soberanía de las Islas Malvinas sería entregada, fundamentalmente, a Argentina. A cambio, ellos darían una garantía firme, inequívoca y respaldada internacionalmente de que se preservaría en las islas el modo de vida británico, digamos, durante el próximo siglo. Si a alguien realmente le importara, todos los nombres locales (Puerto Stanley, Goose Green) quedarían, aunque Gran Bretaña podría y debería permitir a las islas a ser llamadas Las Malvinas
Y, por lo que respecta al petróleo y el pescado -los asuntos que realmente preocupan a las tres partes- se podría convenir una solución negociada. Tal vez cada uno (Londres, Buenos Aires y Puerto Stanley) recibiría un tercio de los ingresos, y las proporciones cambiarían a medida que van pasando los años.
Los problemas pueden comenzar en esos detalles financieros: las conversaciones podrían tardar años. Pero hablar es mucho mejor que pelear. Siempre y cuando el principio básico -el de intercambiar soberanía por garantías, permitir que una bandera argentina azul ondee sobre la casa de Gobierno de Stanley, sólo mientras un taxi de la isla pueda transitar por Tatcher Drive por la mano izquierda- se acuerde desde el principio. Entonces, algún sentido podrá volver al Atlántico Sur, y podrá evitarse el miedo a esta situación extraña e innecesaria que se dispara nuevamente fuera de control, de una vez por todas.”

Finalmente, repasemos algunos datos históricos sobre estas islas y comprobaremos las enormes coincidencias entre este caso y el de las Malvinas:

Åland, Alandia, Islas Gland o las Islas de Åland (en sueco; Ahvenanmaa en finés) es un archipiélago y provincia autónoma perteneciente a Finlandia, situada en el Mar Báltico entre Suecia y Finlandia. La población de las islas es de 27.153 habitantes (31/12/2007),1 de los cuales 10.902 (40%) viven en la capital, Mariehamn (en finés, Maarianhamina). El único idioma oficial es el sueco, y el 93,5% de la población lo habla como lengua materna (2001).
El Estatuto de Autonomía garantiza, entre otros, la posición predominante del idioma sueco en el territorio provincial.
Cuando en 1917 se proclama la independencia de Finlandia, los alandeses reclaman el derecho de autodeterminación para unirse a Suecia en el Ateneo de Aland el 20 de agosto de 1917, con el apoyo tanto del gobierno como del pueblo sueco. El 2 de febrero de 1918, los alandeses pidieron ayuda oficialmente a los suecos con vistas a la anexión, con un pliego de firmas de la mayor parte de la población adulta, ya que en Godby se producen enfrentamientos entre los Guardias Rojos y el cuerpo de los Nystad (Uusikaupunki). Así, el 23 de febrero Suecia les envía 600 soldados y ocupa militarmente las islas, pero las abandona el 3 de marzo. Este hecho lo aprovecharon los alemanes para organizar un gobierno pro alemán en Eckerö con un parlamento no elegido, con el fin de dar apoyo a los independentistas finlandeses, y de este modo ocupar también las islas.

Autogobierno con Finlandia.
Los alemanes abandonaron el 10 de junio de 1919 las Aland, que fueron ocupadas por Finlandia. Tres representantes de las islas participaron en la Conferencia de París de 1919. En 1920 el gobierno finlandés garantizó a los isleños la autonomía, pero no el derecho de secesión, de manera que la cuestión fue transferida a la nueva Sociedad de Naciones, ya que los activistas alaneses Julius Sundblom y Carl Björkman fueron acusados de alta traición y tuvieron que abandonar las islas.
En junio de 1921 la SDN declara que Finlandia tiene la soberanía sobre las islas, pero dice que ciertas condiciones pertenecientes a la identidad nacional serán incluidas en la legislación autonómica ofrecida por Finlandia, y que las islas serán declaradas zona neutral y no fortificada. De esta manera, el 9 de junio de 1922 (día nacional de las islas) el gobierno finlandés de Rafael Erich concede un fuerte grado de autonomía a los isleños a cambio de que no reconozcan las reivindicaciones suecas. Gozarán de un parlamento autónomo o Landsting y de un gobierno propio presidido por un Lantråd (primer ministro); el sueco será cooficial y será la única lengua en la enseñanza.
La mayoría de los habitantes hablan sueco (la única lengua lengua oficial) como lengua materna: 93,5% en 2001, si bien hay también una minoría de hablantes de finés.
(Fuente)

 

Como conclusión podemos arriesgar que no es concediendo frente a las pretenciones británicas que obligaremos al orgulloso ex imperio británico a sentarse a negociar. Y menos aún cuando vimos que por primera vez desde hace décadas es nuestra estrategia la que marca la cancha, la que ejerce la iniciativa, la que abandona la “argumentación abstracta” y el corto plazo y es “pragmática y utilitaria”, operando “con un criterio de largo plazo”, y cuyos resultados son visibles en los foros regionales e internacionales y son evidentes en los cables secretos revelados aquí.

 

¿Son realmente nuestras las Malvinas? ¿Es realmente uruguaya Punta del Este?

La controversia que Argentina mantiene con Gran Bretaña en relación con la soberanía sobre Malvinas ya es un tema remanido desde hace años, pero el cariz que ha tomado en los últimos días, principalmente por la posición y los argumentos esgrimidos por la UTE Clarín-La Nación (increiblemente a favor de Gran Bretaña, no de Argentina) me llevan a puntualizar, humildemente, algunos aspectos que se soslayan, se pasan por encima (por no decir que se ocultan arteramente). Para no enturbiar las cosas empecemos por tomar lo expresado por las opiniones de tres destacados columnistas de La Nación, que sintetizan las expresadas por muchos de los periodistas de dichos medios, aunque mejor expresadas… o por lo menos expresadas por personas más “prestigiosas”.
Empecemos por ver qué argumenta un historiador como Luis Alberto Romero:

¿Son realmente nuestras las Malvinas?
El Gobierno acaba de convocar a la unidad nacional por las Malvinas. Afortunadamente, en tren de paz. Pero es imposible no recordar la convocatoria, treinta años atrás, a una “unión sagrada” similar, que no apela al debate y los acuerdos sino al liderazgo autoritario y a la comunidad de sentimientos. Otra vez, los argentinos se ven en la disyuntiva de aceptarla o ser acusados de falta de patriotismo.
En este revival hay algo profundamente preocupante.
Romero inicia su texto con una artera falacia, la que tiñe de sangre desde el comienzo la lógica y pacífica reivindicación de los derechos argentinos que esgrime el gobierno nacional (a lo que está obliado por un mandato textual de la Constitución Nacional), al igualarla con la aventura suicida de una dictadura atroz, a la que La Nación apoyó en su momento.

Luego dice Romero:
En 1982 hubo quienes reprocharon a los militares el haber ido a la guerra. Pero la mayoría solo les reprochó el haberla perdido. Creo que el ánimo mayoritario no ha cambiado.

Paradójica afirmación de un historiador “científico”, quien habla de “mayoría”, sin mencionar cifras de encuestas o estimaciones serias, ni tampoco relativiza esa supuesta opinión mayoritaria bajo una dictadura caracterizada por la censura, el ocultamiento de la verdad y la desinformación (que La Nación misma contribuyó a mantener). Y descarrila finalmente al afirmar que el “ánimo mayoritario” no ha cambiado desde entonces… ¿Piensa el historiador que la mayoría de los argentinos está dispuesto a ir a la guerra por las Malvinas? ¿Cuáles son las encuestas que demuestran eso?

Y pasa luego a poner en duda los derechos soberanos argentinos sobre las islas de esta manera:
La convicción de que la Argentina tiene derechos incuestionables sobre esa tierra irredenta está sólidamente arraigada en el sentido común y en los sentimientos. No es fácil animarse a cuestionarlos públicamente.
La argentinidad de las Malvinas, menos alegada en el siglo XIX, ha sido afirmada en el siglo XX en todos los ámbitos, comenzando por la escuela. (…) Es necesario revisar las premisas, si no queremos repetir las conductas, como parece que estamos a punto de hacerlo. (…) Es cierto que la Argentina tiene sobre Malvinas derechos legítimos para esgrimirlos en una mesa de negociaciones con Gran Bretaña. Pero no son derechos absolutos e incuestionables. Se basan en premisas no compartidas por todos. Del otro lado argumentan a partir de otras premisas. Si creemos en el valor de la discusión, debemos escucharlas.

Aquí es donde Romero tuerce el camino tomado por el debate actual sobre Las Malvinas. El gobierno no está debatiendo la soberanía con Gran Bretaña, sin que está tratando de que Gran Bretaña abandone su posición autoritaria y obedezca la Resolución 2065 de la ONU y se siente a negociar con Argentina sobre el destino de las islas. Romero en cambio se pone a cuestionar los derechos soberanos argentinos y así desligitima la mesa de negociaciones propuesta por la ONU. Romero toma los argumentos británicos y aunque dice que debemos escuchar las razones británicas, asume las mismas y relativiza las argentinas:

Luego de 1810, lo que sería el Estado argentino prestó una distraída atención a esas islas, que los ingleses ocuparon por la fuerza en 1833. De esa ocupación quedó una población, un pueblo, que la habita de manera continua desde entonces: los isleños o falklanders , incluidos en la comunidad británica. En ese sentido, Malvinas no constituye un caso colonial clásico, del estilo de India, Indochina o Argelia, donde la reivindicación colonial vino de la mano de la autodeterminación de los pueblos. En Malvinas nunca hubo una población argentina, vencida y sometida. Quienes viven en ella, los falklanders, no quieren ser liberados por la Argentina.
Me resulta difícil pensar en una solución para Malvinas que no se base en la voluntad de sus habitantes, que viven allí desde hace casi dos siglos. Es imposible no tenerlos en cuenta, como lo hace el gobierno argentino.
En tiempos prehistóricos -se cuenta- los hombres elegían su pareja, le daban un garrotazo y la llevaban a su casa. En etapas posteriores los matrimonios se concertaban entre familias o Estados. Hoy lo normal es una aceptación mutua, y eventualmente el cortejo por una de las partes. Hasta ahora intentamos el matrimonio concertado, y probamos con el garrotazo. No hemos logrado nada, salvo alimentar un nacionalismo paranoico de infaustas consecuencias en nuestra propia convivencia. Queda la alternativa de cortejar a los falklanders . Demostrarles las ventajas de integrar el territorio argentino. Estimularlos a que lo conozcan. Facilitarles nuestros hospitales y universidades. Seguramente a Gran Bretaña le será cada vez más difícil competir en esos terrenos. Durante varias décadas, la diplomacia argentina avanzó por esos caminos. Había aviones, médicos y maestros argentinos al servicio de los isleños. Probablemente hubo avances, en un cortejo necesariamente largo. Pero en 1982 recurrimos al garrotazo. Destruimos lo hecho en muchos años. Creamos odio y temor, perfectamente justificados. Perdimos las Malvinas.

Romero claramente se hace cargo de los “deseos de los isleños” y propone cortejarlos. Coloca a los “kelpers” en un plano de igualdad con Argentina, como la contraparte del gobierno argentino, precisamente lo que pretende Gran Bretaña. Página aparte merece la aberración de su mención estrambótica de la supuesta manera de elegir pareja mediante un garrotazo en tiempos prehistóricos (más cercano a la leyenda urbana que a lo fáctico): algo objetable en un estudiante de ciencias sociales pero insólito en un historiador profesional…

Y Romero finaliza su artículo proponiendo:

Hoy debemos resignarnos a esperar que las heridas de los falklanders se cierren. Pero también necesitamos un trabajo de introspección, para expurgar nuestro imaginario del nacionalismo enfermizo y construir un patriotismo compatible con la democracia institucional.

Queda claro así que la solución de la controversia se reduciría a cortejar a los isleños británicos, a quienes llama “falklanders” y no malvinenses, tomando explícito partido por la posición británica,  (quizás proponga cortejarlos con ositos Winnie Pooh como intentó Menem en los 90) olvidando todo lo actuado en la ONU durante 46 años. Como vemos, una posición muy seria…
Nota completa

 

Analicemos ahora lo que opina al respecto la socióloga Sylvina Walger:

Por favor, dejemos en paz a esos isleños.
Sorprende que la actual dirigencia argentina no conozca la diferencia entre ganar o perder una guerra. Las guerras se ganan o se pierden, no hay intermedio.
Al perdedor no le caben las protestas sino someterse, rehacerse y recurrir a un diálogo inteligente y no agresivo.
En 1871 la Alemania imperial de Bismarck manoteó los territorios franceses de Alsacia y Lorena. El nacionalismo malsano que desarrollaron ambas potencias desembocó en la tragedia de la Primera Guerra Mundial con la previsible derrota de Alemania. En 1940, durante el Tercer Reich, los territorios volvieron a ser anexionados por Hitler, hasta que en 1944 los ejércitos aliados las recuperaron para Francia. A Ángela Merkel no se le ocurre reclamárselas a Francia.

Lo que sorprende aquí es que una socióloga no sepa que después de la Segunda Guerra Mundial se creó la ONU, justamente para tratar allí los diferendos entre países miembros y evitar los conflictos para mantener la paz. Para Walger nada ha cambiado en el mundo desde la Alemania de Bismarck hasta la Argentina de la Presidenta Fernández o la Gran Bretaña del Primer Ministro Cameron. Tampoco sabe esta renombrada socióloga que en la ONU no hay reclamo presentado ni controversia entre Alemania y Francia por los territorios de Alsacia y Lorena pero sí muchos reclamos de Argentina a Gran Bretaña por las Islas Malvinas.
Y agrega Walger:

Sorprende también que ningún opinador oficial o la misma Presidenta no se hayan molestado en ojear la historia inglesa y comprender cómo llegaron a ser un Imperio.

Hay que aclararle a la licenciada Walger que llegaron a ser imperio a través de la guerra, no de la negociación. Pero ella en cambio debe repasar historia británica desde 1945 hasta el presente, cuando el otrora imperio decae aceleradamente, se desgaja, pierde sus colonias, pierde poder económico y político a nivel mundial, entra en los últimos años en una crisis económica que no se sabe hasta dónde lo llevará… pero mantiene el poder simbólico-ideológico de su palabra imperial en muchas mentes colonizadas de muchos países…

Después afirma insólitamente:
El ajuste “griego” que la Argentina ha comenzado a aplicar (…) No debería sorprender entonces el renacer de la causa Malvinas aunque no me queda claro si huele a ignorancia o a desesperación.

Semejante aseveración ni merece una respuesta, por lo absurda e ignorante de nociones de economía básica al tratar de igualar las situaciones económicas actuales de Grecia y Argentina, cuando es evidente que en los hechos son opuestas.

Y finaliza Walger:
Los ingleses pueden ser piratas, colonialistas y hasta bastante racistas todo lo que se quiera, pero nunca cobardes. No sé si de otros se puede decir lo mismo
Por favor, dejemos en paz a esos isleños que tienen muchas más posibilidades que nosotros de llegar a ser un país en serio.

Confieso que no alcanzo a comprender su propuesta final: ¿somos cobardes por no atacar nuevamente las islas? ¿debemos dejar tranquilos a los isleños porque son serios y nosotros no? ¿o somos tan bárbaros y grotescos como para administrar las islas que mejor debemos dejárselas a esos serios piratas racistas gobernados por Cameron?
Quizás una poderosa animadversión o rencor hacia el gobierno o la presidenta argentinos nubla la razón de Walger y la hace confundir las nociones de “estado” con “gobierno” o “kirchnerismo” y “peronismo” con “nación”.
Nota completa

 

Sigamos ahora con la opinión de otro columnista de La Nación:

Dice Joaquín Morales Solá:

La diferencia entre la democracia y la dictadura.
En los últimos tiempos se dedicó a aislar a los habitantes de las Malvinas. Consiguió primero un compromiso de los países del Mercosur de que no recibirán en sus puertos a barcos con bandera de las islas.
Por esos mismos días, el primer ministro británico, David Cameron, señaló ante el Parlamento que su gobierno está dispuesto a emprender negociaciones con la Argentina por la explotación petrolera, por la pesca y por las comunicaciones. El propio canciller británico, William Hague, precisó en estos días que “Gran Bretaña está abierta al diálogo con la Argentina”, y volvió a establecer los temas por debatir: “La administración conjunta de las poblaciones ictícolas, la exploración de hidrocarburos y las comunicaciones”. Hay caminos, entonces, hacia una distensión.
Aun así, un acuerdo con la Argentina por el petróleo no es una cuestión menor para los británicos. La exploración y explotación de combustibles en el mar de las Malvinas es una empresa muy cara, porque siempre deberá hacerse bajo el mar profundo. Las necesarias inversiones serán más fáciles en la medida en que el contencioso entre Gran Bretaña y la Argentina por esos territorios y por esas aguas esté, al menos, moderado por la negociación o los acuerdos. Lo mismo, aunque con menor intensidad, sucede con la pesca. La Argentina podría sacar sus propios beneficios económicos y diplomáticos.

Pero esto, que puede considerarse un logro de la diplomacia argentina y que debilita la posición británica sobre el diferendo, para Morales Solá no es un avance sino que insiste en poner de relieve el remanido argumento de la diplomacia de la corona sobre los “deseos de los isleños”:

Los isleños son todo para el discurso británico y no son nada para la retórica argentina. Un punto intermedio debería encontrarse. Guste o no, esos datos del pasado, esas emociones dentro de las razones, también existen.
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Y finalmente al acercarse el 30º aniversario de la guerra de Malvinas, un grupo de intelectuales sacará un documento con una propuesta alternativa a la posición nacional. Según los trascendidos en La Nación, dicho documento versará sobre lo siguiente:

Con el título “Malvinas, una visión alternativa”, el documento llevará las firmas de los intelectuales Beatriz Sarlo, Juan José Sebreli, Santiago Kovadloff, Rafael Filippelli, Emilio de Ipola, Vicente Palermo, Marcos Novaro y Eduardo Antón; de los periodistas Jorge Lanata, Gustavo Noriega y Pepe Eliaschev; de los historiadores Luis Alberto Romero e Hilda Sábato; de los constitucionalistas Daniel Sabsay, Roberto Gargarella y José Miguel Onaindia, y del ex diputado nacional Fernando Iglesias.
En el mismo sentido se expresó ayer Iglesias:”Es injusto ignorar a los kelpers; no se les puede imponer una nacionalidad ni una soberanía. Además, es estúpido, porque nos conviene más negociar con los isleños que con Inglaterra “.
En línea con Romero y con Iglesias, Novaro sostuvo que el enfoque que debe primar con respecto al reclamo por soberanía “no puede desconocer los intereses ni los deseos de los isleños”.
Eliaschev, por su parte, dijo que uno de los puntos que unieron a este grupo de intelectuales fue su postura sobre los derechos de los kelpers . “No hay salida posible sin que se consideren los intereses de las personas que desarrollaron sus vidas en las Malvinas. Son seres humanos a los que hay que respetarles sus derechos”, dijo, y exigió que el Gobierno atienda esta cuestión.
Según el jurista Sabsay Para el constitucionalista, “hay que desmalvinizar la agenda pública y cambiar la estrategia dominante, que en 30 años no le dio nada a la Argentina”.

Como vemos, los argumentos no varían mucho de lo expresado en los artículos analizados: ya que Argentina ha recuperado terreno en la discución con su contraparte, perdido luego del retroceso debido al conflicto armado de hace treinta años, y ahora que la diplomacia del gobierno de Cameron está a la defensiva debido al abrumador apoyo internacional a la posición argentina, estos pensadores proponen abandonar esta estrategia exitosa y aceptar el principal argumento británico (además de la ocupación de facto de las islas) y de esta manera retroceder décadas en la negociaciones…
Ahora bien, estos artículos (y el relato esbozado en los medios hegemónicos) distorsionan realmente el debate, ensucian las razones de la controversia tratada en el marco de la ONU entre Argentina y Gran Bretaña (que es donde debe discutirse el conflicto) porque hacen foco en un tema accesorio, no pertinente de la discución y ocultan que lo que Argentina está solicitando es que Gran Bretaña acate las resoluciones de las Naciones Unidas, no que acate los deseos de nuestro país. No se trata de un capricho de un gobierno autoritario sino de resoluciones de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, el máximo organismo multilateral. Por eso, para no perdernos en debates inconducentes, repasemos brevemente la historia del conflicto y aclaremos de esta manera de qué estamos hablando:

Ateníendonos a las normas y princípios internacionales debemos decir que Argentina ejerció históricamente actos de jurisdicción categóricos como titular del dominio de los territorios de las islas.debido al derecho de sucesión que le corresponde como sucesor del Virreynato del Río de la Plata. En ese sentido nuestros gobiernos ejercieron ese dominio. Por ejemplo, en 1820 nuestro país notificó a los buques que se hallaran en aguas cercanas a las islas que Argentina encontraba en posesión formal y efectiva de las islas y que por lo tanto las mismas se encontraban bajo la éjida de las leyes argentinas en cuanto a temas como la pesca y la caza, lo que se vió reflejado en la prensa de Gran Bretaña y Estados Unidos, sin recibir ninguna protesta. En 1823 se designó gobernador a don Manuel Areguati y se concedieron tierras para explotación a Luis Vernet y Jorge Pacheco, quienes llevaron a varias familias, las que se radicaron definitivamente en 1826. Y en 1828 se otorgaron a Vernet más concesiones, esta vez en la isla Malvina Oriental.

En 1833 Gran Bretaña desaloja violentamente a los argentinos residentes, arriando la bandera argentina y usurpando ese territorio argentino. Esta acción elimina el argumento británico basado en el derecho de autodeterminación de los habitantes de las islas, incluído en la resolución 1514 de las Naciones Unidas, que acordó a los pueblos coloniales el derecho de independizarse de los Estados colonialistas. Esa resolución sólo se aplica a los casos de pueblos ocupados por otro país, que no es el caso de Malvinas, ya que Gran Bretaña procedió a expulsar a los habitantes originales que residían en las islas, que eran ciudadanos argentinos y los reemplazó por súbditos de la corona. Más aún cuando el principio de autodeterminación no es aplicable cuando afecta la integridad territorial de un país, en este caso Argentina.

También conviene hacer algunas precisiones históricas sobre los reclamos ante la ONU.

La primera reserva argentina en las Naciones Unidas sobre sus derechos en las Malvinas fue presentada el 23 de mayo de 1945, cuando se realizaba el debate sobre fideicomiso en la reunión de IV Comité de la Asamblea General de la Conferencia de San Francisco,
En las dos primeras sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1946 la Argentina expuso sus derechos inalienables a las Malvinas y que no reconocía la soberanía británica sobre ellas. El Reino Unido replicó no reconociendo la soberanía argentina sobre las islas.

De acuerdo a la Resolución 66/1 de la Asamblea General de la ONU del 9 de febrero de 1946, fue confeccionada una lista de territorios no autónomos, cuyo futuro depende del deseo de los habitantes de esos territorios, reconociéndoseles el derecho de autodeterminación.
El Reino Unido inscribió en 1946 a las islas en esa lista, en consecuencia, la ONU considera al Reino Unido como el “poder administrador” de las islas, obligado a someter regularmente los informes a que se refiere el artículo 73 (e) de la carta de la ONU.
La Argentina hizo reserva de sus derechos y los reitera cada vez que el Reino Unido presenta los informes. Entre 1947 y 1963 el gobierno argentino efectuó 28 reservas.

El 16 de diciembre de 1965 la Asamblea General de la ONU aprobó la Resolución 2065 (XX). La resolución fue aprobada por 94 votos a favor, ninguno en contra y 14 abstenciones (Canadá, Dinamarca, Finlandia, Francia, Islandia, Países Bajos, Nueva Zelanda, Noruega, Portugal, Sudáfrica, Suecia, Reino Unido, Estados Unidos y Australia).
La Argentina consiguió con la declaración que las Naciones Unidas tomaran injerencia en la Cuestión de las Islas Malvinas, reconocieran la existencia de una disputa de soberanía, supeditasen la solución del problema a negociaciones entre los dos países teniendo en cuenta los intereses de los isleños, dejando de lado el principio de libre determinación exigido por la Resolución 1514 (XV), pues no se pidió al Reino Unido que otorgase la independencia a las Malvinas o tenga en cuenta los deseos de los isleños.

El 18 de marzo de 1966 una circular informativa de la Secretaría General de las Naciones Unidas comunicó a los miembros de la ONU que a partir de esa fecha, la denominación de las islas en los documentos oficiales del organismo sería, “Falkland (Malvinas)” en los documentos en inglés y “Malvinas (Falkland)” para los documentos en castellano.
La resolución fue ratificada en 1973 por la Resolución 3160, XXVIII, con 116 votos a favor, 14 abstenciones y ninguno en contra, En 1976 La Resolución 31/49 ratificó las anteriores y agregó:
(…) insta a las dos partes a que se abstengan de adoptar decisiones que entrañen la introducción de modificaciones unilaterales en la situación mientras las islas estén atravesando por un proceso recomendado en las resoluciones arriba mencionadas (…)
Ese agregado motivó a que el Reino Unido votara en contra, siendo aprobada por 102 votos, con 32 abstenciones.

Además, en lo que respecta a las partes involucradas en la disputa de acuerdo a las Naciones Unidas debemos considerar lo siguiente:

Para la Argentina, los nativos de las islas son ciudadanos argentinos de pleno derecho que habitan una parte indivisible del territorio nacional que se encuentra ocupada ilegalmente por una potencia invasora, por lo tanto no puede aplicárseles el principio de autodeterminación, sino que corresponde aplicar el principio de integridad territorial del estado. El párrafo sexto de la resolución 1514 (XV) de la Asamblea de la ONU, sancionada el 14 de diciembre de 1960, establece que “todo intento encaminado a quebrantar total o parcialmente [...] la integridad territorial de un país es incompatible con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas”. Luego, en la resolución 2353 (XXII), del 8 de enero de 1968, la Asamblea ratificó que “toda situación colonial que destruye total o parcialmente [...] la integridad territorial de un país es incompatible con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas”.

De esta forma sólo habría dos partes en la disputa de soberanía, la República Argentina y el Reino Unido.
La Resolución 2065 (XX) instó a resolver la disputa a través de negociaciones, teniendo en cuenta los “intereses” y no los “deseos” de los isleños. De acuerdo con la resolución 1514 (XV) de 1960, la Asamblea General de la ONU la autodeterminación es la libre expresión de “la voluntad y el deseo” de los habitantes de un territorio sin autogobierno. La Argentina considera que no se reconoce derecho a la autodeterminación cuando se hace referencia a los “intereses” de los habitantes de las islas Malvinas y se recomienda que sean “tenidos en cuenta” por los dos países que se disputan la soberanía.

 

Para despejar dudas leamos directamente la resolución de la ONU que tiene plena vigencia:

RESOLUCION 2065 (XX) de la Asamblea General de las Naciones Unidas. CUESTION DE LAS ISLAS MALVINAS (FALKLAND ISLANDS)
La Asamblea General,
Habiendo examinado la cuestión de las Islas Malvinas (Falkland Islands)
Teniendo en cuenta los capítulos de los informes del Comité Especial encargado de examinar la situación con respecto a la aplicación de la declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales concernientes a las Islas Malvinas (Falkland Islands) y en particular las conclusiones y recomendaciones aprobadas por el mismo relativas a dicho Territorio.
Considerando que su resolución 1514 (XV) de 14 de diciembre de 1960, se inspiró en el anhelado propósito de poner fin al colonialismo en todas partes y en todas sus formas, en una de las cuales se encuadra el caso de las Islas Malvinas (Falkland Islands),
Tomando nota de la existencia de una disputa entre los Gobiernos de la Argentina y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte acerca de la soberanía sobre dichas islas.
1. Invita a los Gobiernos de la Argentina y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte a proseguir sin demora las negociaciones recomendadas por el Comité Especial encargado de examinar la situación con respecto a la aplicación de la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales a fin de encontrar una solución pacífica al problema, teniendo debidamente en cuenta las disposiciones y los objetivos de la Carta de las Naciones Unidas y de la resolución 1514 (XV), así como los intereses de la población de las Islas Malvinas (Falklands Islands);
2. Pide a ambos Gobiernos que informe al Comité Especial y a la Asamblea General, en el vigésimo primer período de sesiones, sobre el resultado de las negociaciones.
1398a. sesión plenaria
16 de diciembre de 1965

En la ONU, Resolución 2065.

Ante este pedido expreso de 1965 de las Naciones Unidas, logrado por una gestión diplomática exitosa del gobierno radical del Presidente Illia, veamos ahora cuál es la posición del gobierno de la Presidenta Fernández, claramente explicada aquí por el ex canciller Taiana:

La justicia de nuestro reclamo fue reconocida por la comunidad internacional. Hace 42 años la Asamblea General de Naciones Unidas adoptó, en 1965, la Resolución 2065 (XX) por la cual reconoció la existencia de la disputa de soberanía en la Cuestión de las Islas Malvinas, definiéndola como una forma de “colonialismo” y recordó a sus dos partes la obligación de negociar, a la mayor brevedad, para encontrar una solución pacífica, teniendo en cuenta los intereses de los habitantes de las islas. No existe en la Cuestión Malvinas una población sometida o subyugada a un poder colonial sino un conjunto de súbditos británicos trasplantados con el ánimo de establecer una colonia: se trata de un territorio colonial y no de un pueblo colonizado.
Todas las resoluciones posteriores de Naciones Unidas y de la Organización de Estados Americanos, así como otros foros internacionales, reiteran hasta hoy esa exhortación.
Reanudadas las relaciones diplomáticas en 1990, ambos países acordamos varios entendimientos provisorios, bajo fórmula de soberanía, sobre cooperación en aspectos prácticos en el Atlántico Sur para generar el marco propicio para reanudar las negociaciones de soberanía. Sin embargo, el Reino Unido continúa ejecutando ilegítimos actos unilaterales, bajo reiterada protesta argentina, que contrarían la cooperación convenida, el mandato de la comunidad internacional y nos alejan de la mesa de diálogo.

 

Como vemos, más allá de las argumentaciones periféricas y antojadizas analizadas, el debate sobre las Islas Malvinas debe basarse objetivamente en la solicitud de la ONU (en su resolución 2065) de que “los Gobiernos de la Argentina y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte” establezcan una mesa de negociaciones para solucionar la controversia de soberanía que mantienen ambos, teniendo en cuenta “los intereses de la población de las Islas Malvinas” y no sus “deseos”. Cabe aclarar que Gran Bretaña no permite a ningún ciudadano argentino radicarse en las islas para que ho haya controversia alrededor de los deseos de esa población. Quien sostenga lo contrario estará enarbolando objetivamente los intereses y deseos coloniales de Gran Bretaña y no los de las Naciones Unidas, y menos aún los de Argentina.

Ante estos argumentos de ciudadanos argentinos avalando la antojadiza tesis británica de los deseos de los kelpers, se nos ocurre asimilarlos al hecho posible de que, en pleno verano, Argentina invada Punta del Este, eche a los pocos uruguayos que haya y postule luego que se trata de territorio argentino debido a que la población esteña tiene ciudadanía argentina… Entonces podríamos preguntarnos: ¿Es realmente uruguaya Punta del Este?

Más allá de la broma (o no tanto) e independientemente de la factibilidad actual o futura de que Gran Bretaña acepte la soberanía argentina sobre el archipiélago (y de esta manera de su proyección sobre la Antártida) comparemos ahora los artículos analizados con estas opiniones de otros ciudadanos británicos y argentinos y saquemos nuestras propias concluciones:

El primer ministro británico Tony Blair duda de la soberanía británica sobre Islas Malvinas.

Les robamos las Malvinas y debemos devolverlas.

Sobre las Falkland. Por Richard Davies, consejero de las islas Malvinas.

Minería, Malvinas y el collar del perro.

 

La historia científica y el segundo fusilamiento de Dorrego.

Alrededor de la creación del Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Argentino e Iberoamericano “Manuel Dorrego” se ha levantado tanto polvo como si fuera una medida propagandística digna de Stalin en la Unión Soviética o de Goebbels en la Alemania Nazi. La andanada de críticas desde los medios hegemónicos podrían catalogarse en 4 impugnaciones diferenciadas: 1) la creación misma del instituto y las personalidades nombradas como miembros; 2) que sea el Estado quien lo cree con el propósito de imponer una “visión única de la Historia”, desde donde reafirmar su autoritarismo en materia cultural; 3) un rechazo categórico a todo lo que sea tildado de “revisionista” en materia histórica y 4) a que se discuta la validez de la Historia institucionalizada tanto en la Academia como en las aulas o la sociedad.

Para no mezclar los tantos analicemos cada uno de ellos.

 

1 Críticas a la creación del instituto y a sus miembros.

Casi de inmediato se alzaron las primeras críticas de algunos historiadores y ensayistas famosos contra la creación misma del instituto y los miembros propuestos. El historiador José Luis Romero argumentó que aunque el revisionismo histórico había contado con autores prestigiosos (Julio Irazusta, Ernesto Palacio y José María Rosa) quienes habían sido escogidos como miembros del Instituto Dorrego ninguno “es reconocido, o simplemente conocido, en el ámbito de los historiadores profesionales. De los 33 académicos designados, hay algunos conocidos en el terreno del periodismo, la docencia o la función pública” y que “El Estado asume como doctrina oficial la versión revisionista del pasado. Descalifica a los historiadores formados en sus universidades y encomienda el esclarecimiento de la «verdad histórica» a un grupo de personas carentes de calificaciones.”

A su vez la ensayista Beatriz Sarlo descalificó al revisionismo histórico porque no se practica en la universidad “(donde se lo estudia como se estudian las obras del pasado) es una especie de fósil que vive en el paraíso de los best-sellers”.

Para defender la creación del instituto, uno de sus miembros, Hernán Brienza, contestó que existen varias líneas del revisionismo y que “reducir todo el revisionismo a uno solo es, por lo menos, una visión simplista, si no de mala intención” y nombró a autores bien distintos entre sí “desde el nacionalismo oligárquico y católico, como los hermanos Irazusta, por ejemplo, pero también desde el liberalismo, como Adolfo Saldías; desde el republicanismo, como Ricardo Rojas; desde el radicalismo yrigoyenista, como Arturo Jauretche y Raúl Scalabrini Ortiz; desde el trotskismo, como Jorge Abelardo Ramos (¿y Milcíades Peña?); desde el marxismo, como Hernández Arregui”.

Pero, ante la virulenta descalificación de los miembros designados, uno mismo se pregunta: Bartolomé Mitre, el fundador de la historiografía nacional (y venerado por quienes impugnan el instituto), ¿en qué universidad o academia estudió la carrera de historiador? El presidente Mitre, la piedra fundamental de la historia liberal argentina no era un historiador profesional sino un malogrado militar, mediocre escritor, político y periodista, como alguno de los miembros cuestionados del instituto Manuel Dorrego. En ese sentido la falta de pergaminos universitarios no descalifica totalmente a una persona para pertenecer a un instituto de investigación y difusión de historia: de ser así deberíamos impugnar, además de a Mitre, a Scalabrini Ortiz, Puiggrós, José María Rosa, Fermín Chávez, Pacífico Otero, etc. Al menos si se inscribe en la línea liberal de la historia. Más adelante volveremos sobre la calidad de los miembros designados.

 

2 Críticas al intento estatal de imposición de un discurso histórico único y autoritario.

También se denunció la intención del estado de “imponer” una visión uniforme de la historia. La conocida ensayista antikirchnerista Beatriz Sarlo dijo que “ya se sabe quiénes fueron los héroes y los villanos. Ahora hay que difundirlo desde un organismo público. (…) El Instituto de Doctrina podría convertirse en un rincón arcaico y polvoriento. Pero también podría ser un centro que irradie su “historia” a la escuela”.

Lo mismon señaló el conocido historiador Luis Alberto Romero: “de sus fundamentos se deduce que el Estado argentino se propone reemplazar la ciencia histórica por la epopeya y el mito. (…) Sobre el pasado -así como sobre el presente- hay una verdad, que el Estado conoce y que este instituto contribuirá a inculcar. Para ello se ocupará de la correcta educación de los docentes y los vigilará para que no recaigan en el error. (…) Pero ahora es el Estado el que se pronuncia y convierte el discurso militante en doctrina nacional. El Estado afirma que la correcta visión de nuestro pasado -que es una y que él conoce- ha sido desnaturalizada por la “historia oficial”, liberal y extranjerizante, escrita por “los vencedores de las guerras civiles del siglo XIX”. Y luego denunció admonitoriamente: “el instituto deberá inculcar esa «verdad» con métodos que recuerdan a las prácticas totalitarias. Palabras, quizá, pero luego vienen los hechos“.

Sorprendido, Hernán Brienza se preguntó entonces “¿qué les puede molestar que 33 puntos tengan el apoyo de la presidenta para investigar a los caudillos federales, a los sectores populares, a lo que puede llamarse lo más ampliamente posible el “interés nacional”?”
El director del instituto, Pacho O’Donnell salió a aclarar que “no se pretende hacer un texto que se estudie en los colegios sino que se trata de una manera diferente de ver la historia “porque los hechos existen, están en el rango de lo objetivo, y después viene la interpretación de las circunstancias”.

Los historiadores Hilda Sábato y Juan Suriano sostuvieron en un comunicado que “el decreto pone al desnudo un absoluto desconocimiento y una desvalorización prejuiciosa de la amplia producción historiográfica que se realiza en el marco de las instituciones científicas del país -universidades y organismos dependientes de Conicet, entre otras- donde trabajan cientos de investigadores en historia, siguiendo las pautas que impone esa disciplina científica pero a la vez respondiendo a perspectivas teóricas y metodológicas diversas”. Pero, paradójicamente, como bien puntualiza el historiador Sergio Wischñevsky: “el Estado que se fustiga como tendiente al pensamiento único es el mismo que ha aumentado significativamente el presupuesto del Conicet y su cantidad de becarios dedicados a la historia, el Canal Encuentro, también dependiente del Estado nacional tiene a los historiadores provenientes del mundo académico como invitados o protagonistas permanentes en sus documentales y programas; y hasta en las netbooks que llegaron a millones de chicos en toda la Argentina los contenidos de historia que se aplican citan privilegiadamente a historiadores como Halperin Donghi y al propio Romero entre otros”.
Así y todo, quienes impugnan la creación de un instituto revisionista no siempre son un baluarte de apertura y pluralidad. Como denuncia Fabián Harari, Doctor en Historia y docente de la UBA, en el CONICET es donde estos impugnadores del Dorrego “tienen “el control de las comisiones que “asesoran”. Es decir, deciden quién investiga qué cosa y quién se queda afuera. Pues bien, allí no impera la objetividad y el intercambio, sino la arbitrariedad y la persecución ideológica, (…) Éste es el organismo que dirigen los dueños de la historia. Allí no es posible ninguna “diversidad”. Allí, la obsecuencia, el clientelismo, la reacción ideológica, la persecución (…) han dejado a la historia en ruinas”.
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Como vemos, cuestionan que el gobierno manche la historiografía científica con las impurezas de la política, que niegue el aporte de la Academia y la Universidad mezclándola con intenciones políticas, quienes hacen lo propio en sus propios reductos de poder, lo que corrobora los argumentos del decreto presidencial. Pero a esta altura de la polémica vale aclarar algo: Mitre, el “padre de la historia argentina” (respetado por todos y venerado por muchos que se rajan las vestiduras frente a la creación del instituto revisionista) militaba entre los vencedores de la guerra civil del siglo XIX, y su “versión” de la historia argentina fue el basamento de la ideología oficial de su generación… Y fue la que dictaminó dónde empezaba la “verdadera” historia nacional, quiénes eran sus personajes protagonistas, quiénes los secundarios, y digitó cómo seguiría la historia durante los siguientes cien años… Aunque el corpus historiográfico mitrista ya no tiene la misma influencia que en el siglo pasado, su impronta sigue vigente aún hoy, no tanto en la academia cuanto en la visión histórica de la sociedad, por carácter transitivo en la mirada “seria” y “autorizada” del pasado y, por supuesto, en el “sentido común” argentino. Pero la ideología liberal, intrínseca en esa visión histórica, no ha muerto sino que se ha renovado y el sector que ataca más ferozmente al instituto Dorrego está embanderado en ella.

Paradójicamente, el diario La Nación, creación del mismo Bartolomé Mitre, fundado en 1870 bajo el lema “La Nación, tribuna de Doctrina” está hoy preocupado por el peligro de que el estado “imponga una doctrina” en la sociedad (que no sea la suya) y enarbole una visión de la historia de nuestro país (que no sea la suya). Es fácil intuir que la reacción desproporcionada de la derecha se debe a algo más que una crítica formal o una impugnación a los miembros del instituto. La denuncia de que el gobierno intentaría imponer una visión única y totalitaria de la historia, al asemejarse a las constantes (y ya deslucidas) críticas a la “hegemonía” kirchnerista en el discurso mediático, dan un indicio de dónde proviene el viento anti-revisionista: es una discusión sobre política y no sobre historiografía. Pero, por ahora, sigamos con el análisis.

Todas estas impugnaciones a la creación del instituto Dorrego se basan en el decreto de la Presidenta de la Nación. Repasemos, entonces, algunos de los párrafos del decreto que causan tanta indignación a estos custodios de la pureza de la Historia:

Dice el decreto 1880/2011:

Que se ha elegido la figura del Gobernador Manuel DORREGO como símbolo de esta iniciativa por ser un prócer caracterizado por su patriotismo, coraje y clarividencia que lo llevaron a destacarse corno pocos en las luchas de nuestra Independencia. Abogó por la organización federal de nuestra Patria y representó los intereses de los sectores populares, como quedó demostrado durante su corta gestión como Gobernador de Buenos Aires. Su trágico final y las sangrientas consecuencias posteriores son un llamado a desterrar la intolerancia y la violencia de las prácticas pollticas. Por su parte, su impronta iberoamericana (…) se reflejó en sus vinculas con Simón BOUVAR, como asf también, en sus esfuerzos para impedir la anexión de la Banda Orientel del Uruguay al Brasil.
Que la ectividad del Instituto permitirá profundizar el conocimiento de la vida y obra de los mayores exponentes del ideario nacional, popular, federalis1a e iberoamericano, como José de SAN MARTIN; Martfn GÜEMES; José Gervasio ARTlGAS; Estanislao LOPEZ; Francisco RAMIREZ; Angel Vicente “Chacha’ PEÑALOZA; Felipe VARELA; Facundo QUIROGA; Juan Manuel de ROSAS; Juan Bautista BUSTOS; Hipólito YRIGOYEN; Juan Domingo PERON y Eva DUARTE de PERON, entre otros. Asimismo, estudiará la trayectoria de otros próceres iberoamericanos como Simón BOLlVAR, Bernardo O’HIGGINS, el mariscal Antonio José de SUCRE, Miguel Gregorio Antonio Ignacio HIDALGO, José MARTI, Manuel UGARTE, José VASCONCELOS, Rufino BLANCO FOMBONA, Augusto SANDINO, Luis Alberto HERRERA Y Víctor Raúl HAYA DE LA TORRE.
Que, dentro de las competencias del Instituto. se cuenta el estimulo y la promoción de la actividad de historiadores, ensayistas y pensadores abocados a la investigación y divulgación de la historia revisionista.
Que la creación del INSTITUTO NACIONAL DE REVISIONISMO HISTORICO ARGENTINO E IBEROAMERICANO “MANUEL DORREGO” permitirá la continuidad institucional de un estudio riguroso sobre los temas de incumbencia, mediante la recopilación del material documental y testimonial existente y la promoción de congresos, cursos y publicaciones que contribuyan a la profundización y divulgación de las personalidades y su repercusión histórica social. (…)
Art. 3″ – Serán competencias del INSTITUTO NACIONAL DE REVISIONISMO HISTORICO ARGENTINO E IBEROAMERICANO”MANUEL DORREGO”:
18
a) La investigación histórica y los estudios historiográficos, críticos, filosóficos, sociales, económicos, educacionales, jurídicos y políticos referidos a la acción pública y privada de Manuel DORREGO y de tocas y tocos aquellos que, como él, abogaron por una Patria de raíces nacionales, populares, democráticas y federalistas. (…)
19
b) La elaboración de publicaciones y organización de eventos culturales, viajes, seminarios, congresos, jornadas, reuniones académicas y de investigación científica, tanto en su sede como en establecimientos educacionales, civiles y centros de cultura del país.
e) La colaboración con las autoridades nacionales, provinciales, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y municipales y con las instituciones de enseñanza oficiales y privadas, para enseñar los objetivos básicos que deben orientar la docencia para un mejor aprovechamiento y comprensión de las acciones y las personalidades de las que se ocupará el Instituto como, asimismo, el asesoramiento respecto de la fidelidad histórica en todo lo que se relacione con los asuntos de marras.”

Ahora bien, si analizamos desprejuiciadamente los hechos, veremos que el Estado ha creado muchos otros institutos históricos, similares a éste pero referidos a otros personajes o hechos históricos, y los mismos no han levantado críticas tan airadas como éstas. Repasemos brevemente dichos institutos, cuándo fueron creados, sus objetivos, quiénes son sus miembros y sus respectivas profesiones y comparémoslos con el Instituto Dorrego.

 

Comencemos brevemente con el INSTITUTO NACIONAL BELGRANIANO
Presidente: Dr. Aníbal Jorge Luzuriaga
Fue creado por un decreto de Carlos Menem de 1992:
ARTICULO 1°
- Oficializase el INSTITUTO BELGRANIANO CENTRAL DE LA REPUBLICA ARGENTINA cuya denominación a partir de la entrada en vigor del presente decreto será de “INSTITUTO NACIONAL BELGRANIANO” dependiendo del MINISTERIO DE CULTURA Y EDUCACION
ARTICULO 3°
- Fijase como competencia del Instituto mencionado:
a) La investigación histórica y los estudios historiográficos, críticos, filosóficos, militares, económicos, educacionales, periodísticos, jurídicos y políticos referentes a la personalidad a la acción pública y privada del Prócer.
b) La difusión del conocimiento de la vida, personalidad e ideario del Doctor Manuel BELGRANO en sus aspectos civiles y militares a cuyo fin el Instituto hará publicaciones y organizará cursos y conferencias en su sede y en establecimientos educacionales, civiles, militares y centros de cultura del país.
c) La colaboración con las autoridades nacionales, provinciales y municipales y con las instituciones oficiales y privadas a fin de fijar objetivos de la enseñanza de la vida del Prócer como, asimismo, el asesoramiento respecto de la fidelidad histórica en todo lo que se relaciona con la persona del Doctor Manuel BELGRANO.
d) La formación de museos, archivos y registros documentales, bibliográficos, iconográficos, numismáticos, filatélicos, etc.
e) El estudio y el registro de la toponimia y demás denominaciones Belgranianas como así también de efigies, distintivos y emblemas.

ARTICULO 15°.
- Los actos de cualquier naturaleza a ejecutar por el Estado o con participación del mismo relacionados con el General Don Manuel BELGRANO requerirán asesoramiento previo al INSTITUTO NACIONAL BELGRANIANO. Asimismo cuando se trate de actos a realizarse por particulares, instituciones privadas, autoridades, dependencias provinciales y municipales que requieran apoyo financiero o de otro tipo por parte del Estado, será indispensable el asesoramiento previo mencionado.”

(¿Será que hay una verdad sobre Belgrano “que el Estado conoce y que este instituto contribuirá a a inculcar. Para ello se ocupará de la correcta educación de los docentes y los vigilará para que no recaigan en el error. (…) Pero ahora es el Estado el que se pronuncia y convierte el discurso militante en doctrina nacional” como alerta hoy Luis A. Romero?)

Además, el consejo directivo de este instituto de historia cuenta entre sus miembros al LIC. MANUEL BELGRANO (descendiente del mismísimo Belgrano) pero también a “historiadores” como el General Brigadier “VGM” CARLOS MARIA MARTURET, el Brigadier Mayor (R) LIC. JUAN CARLOS ALBANESE, el Coronel (R) DR. GUILLERMO J. MONTENEGRO y el Arquitecto CARLOS MORENO.
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Veamos ahora más coincidencias en el INSTITUTO NACIONAL BROWNIANO.
“Presidente: Capitán Navío (R) Jorge Rolando Bergallo”
“El 18 de diciembre de 1996, por decreto del Poder Ejecutivo Nacional, fue elevado a la categoría de Instituto Nacional, pasando al ámbito de la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación.
“Su actividad es de carácter histórico patriótico. Cumple sus fines por medio de la investigación y la exposición de la vida y la obra del Almirante Brown, de sus colaboradores y subordinados; la divulgación de la historia de la Armada Argentina; el estudio y la difusión de los intereses marítimos y fluviales argentinos, circunscriptos a sus aspectos históricos.”

Sus últimos presidentes fueron los “historiadores”:
Contraalmirante Horacio RODRÍGUEZ
Contraalmirante Carlos Alfredo VAIHINGER
Vicealmirante Oscar Carlos ALBINO
Capitán de Navío Jorge BERGALLO
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El Decreto Nº 1486/96 de la Presidencia de la Nación que dispone su creación dice:
“Créase el Instituto Nacional Browniano en el ámbito de la Secretaría de Cultura”
Y su “Artículo 24º: Cuando se lleven a cabo actos a cargo de particulares, instituciones privadas, autoridades, reparticiones públicas, provinciales o municipales que requieran apoyo financiero o de otro tipo por parte del ámbito oficial para su realización, será indispensable solicitar el asesoramiento previo del INSTITUTO NACIONAL BROWNIANO, quien tendrá además intervención necesaria en eventos que organice el Estado Nacional o con participación del mismo, cuando ellos tengan por finalidad exaltar la figura del Almirante Guillermo BROWN.
Carlos S. Menem – Carlos V. Corach.
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(¿Se habrá quejado Luis A. Romero de que el Estado menemista “descalifica a los historiadores formados en sus universidades y encomienda el esclarecimiento de la «verdad histórica» a un grupo de personas carentes de calificaciones“?)

 

También contamos con otro instituto que se atreve con los próceres “malditos”, aunque parece que pasó desapercibido para los críticos del Instituto Dorrego:
INSTITUTO NACIONAL DE INVESTIGACIONES HISTÓRICAS “JUAN MANUEL DE ROSAS”
Presidente: Dr. Alberto González Arzac

 

Pero no sólo los próceres del siglo XIX tienen un instituto que estudie sus historias, el menemismo también impulsó los estudios sobre los fundadores del peronismo (Para Sarlo, Sábato, Suriano y Romero ¿habrá sido una imposición autoritaria del discurso único peronista?):

INSTITUTO NACIONAL DE INVESTIGACIONES HISTÓRICAS EVA PERON
“Fue creado el 23 de septiembre de 1998, por decreto del Poder Ejecutivo de la República Argentina y funciona en el área de la Secretaría de Cultura de la Nación de la Presidencia de la Nación. Se encuentra dedicado a difundir la vida, obra e ideario de María Eva Duarte de Perón; del mismo depende el Museo Evita que se rige por el mismo marco jurídico.”
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“Promueve la investigación histórica y los estudios historiográficos referidos a la acción de Eva Perón, y los concernientes a la participación de la mujer en la vida política, económica, social y cultural de nuestro país, actuando en paralelo como centro de recopilación documental y bibliográfico.”
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Ahora pasamos de Eva Perón a su esposo:
INSTITUTO NACIONAL JUAN DOMINGO PERÓN
“El Instituto Nacional “Juan Domingo Perón” de Estudios e Investigaciones Históricas, Sociales y Políticas fue creado el 26 de abril de 1995, en la decisión de “declarar de interés nacional el estudio e investigación de la vida y obra del Tte. Gral. Juan Domingo Perón”, quien fue democráticamente elegido para gobernar el país por tres períodos presidenciales, y cuya vigencia política ha signado definitivamente los últimos sesenta años de la historia argentina.

Esta institución se propone el intercambio académico de excelencia, dentro de un marco pluralista. Para ello, ha estado reuniendo a los mejores especialistas, de diversas ideologías, en distintas disciplinas.”

Las autoridades son también notables “historiadores de la Academia” como veremos:
AUTORIDADES Y FUNCIONES
Secretario General
Diputado Nacional Lorenzo A. Pepe (m.c.)

Miembros de la Comisión Permanente del 2003

Jesús A. Blanco, Antonio Francisco Cafiero, Oscar J. Castellucci, José María Castiñeira de Dios, Fermín Chávez, Roberto Di Sandro, Nélida A. Domínguez de De Miguel, Carlos A. Juárez, Ricardo Obregón Cano, Hipólito Jesús Paz, Lorenzo Antonio Pepe, Esther A. P. A. de Pérez Pardo, Manuel Quindimil, Ángel Federico Robledo, Alberto Luis Rocamora, Lecio L. Romero, Irma Roy, Juan José Taccone, Ernesto J. Tenenbaum.”

Nuevamente los críticos del Instituto Dorrego estuvieron distraídos, esta vez durante todo el menemismo…
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Otro baluarte de la historiografía nacional es el instituto dedicado al Gran Libertador, cuya historiografía está muy bien custodiada por un “batallón” de “historiadores” de fuste:

INSTITUTO NACIONAL SANMARTINIANO
Presidente: Gral. (RE) Diego Alejandro Soria

Presidentes del Instituto Nacional Sanmartiniano
Cnl. D. Bartolomé Descalzo (27/6/1945 al 13/5/1950)
Prof. D. José María Castiñeira de Dios (14/8/1950 al 6/9/1952)
Cap. Frag. D. Jacinto R. Yaben (4/10/1952 al 1/11/1955)
Grl. Br. D. Ernesto Florit (25/2/1957 al 5/10/1965)
Grl. Br. D. Carlos A. Salas (5/9/1967 al 4/9/1970)
Grl. Div. D. Joaquín Aguilar Pinedo (25/2/1977 al 5/12/1983)
Grl. Br. D. Manuel A. Laprida (20/9/1984 al 24/10/1989)
Grl. Div. D. Toms Sánchez de Bustamante (26/10/1989 al 30/7/91)
Grl. Br. D. Diego Alejandro Soria (1/2/1992 al presente)

(No recuerdo haber leído una crítica porque ninguno de estos miembros sea “reconocido, o simplemente conocido, en el ámbito de los historiadores profesionales“.)

“Objetivos Generales:
Desarrollar la investigación histórica y estudios históricos, críticos, filosóficos, militares, políticos, con respecto a la personalidad, y la acción pública y privada del prócer y sus colaboradores.
Propender a la difusión del conocimiento de la vida, personalidad e ideario del Libertador General Don José de San Martín, en sus aspectos militares y especialmente morales y civiles, y su proyección democrática; a través de actividades didácticas y mediante la enseñanza dirigida al público en general, y especialmente a la juventud estudiantil.
Organizar cursos y conferencias en distintas disciplinas, música, artes plásticas, radio, cine, videos, literatura y por toda forma de difusión. En su sede, en establecimientos educacionales, militares, civiles y en centros de cultura de todo el país.
Colaborar con las autoridades nacionales, provinciales, municipales e instituciones oficiales y privadas, con el fin de fijar los objetivos de la enseñanza histórica del prócer dentro y fuera del país; asimismo asesorarlas respecto de la fidelidad histórica de cuanto se relacione con la personalidad del General San Martín.
Realizar publicaciones y artículos periodísticos a fin de difundir el conocimiento de la vida, personalidad e ideario del Libertador General Don José de San Martín.
Coordinar las Asociaciones Culturales Sanmartinianas y los Institutos Sanmartinianos, y promover la fundación de nuevas Asociaciones Culturales Sanmartinianas.
Responder, asesorar y orientar a estudiosos y docentes que consulten la Biblioteca Institucional. Colaborar con historiadores e investigadores históricos que se acercan a la Biblioteca en la sede del Instituto Nacional Sanmartiniano.”
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(Es decir que este instituto estatal posee el metro patrón de todo lo referido al Padre de la Patria. ¿Se habrá quejado Beatriz Sarlo de que este instituto de doctrina oficial sanmartiniana “podría convertirse en un rincón arcaico y polvoriento. Pero también podría ser un centro que irradie su “historia” a la escuela”?)

 

Hasta nuestro paladín de la aviación tiene su propio instituto:
INSTITUTO NACIONAL NEWBERIANO
Presidente: Lic. Salvador Roberto Martínez

 

Y en pleno gobierno peronista de Néstor Kirchner se creó un instituto para el estudio y exaltación del mayor radical de la historia (¿intento K de cooptar a don Hipólito?):

INSTITUTO NACIONAL YRIGOYENEANO
Consejo Directivo del Instituto Nacional Yrigoyeneano (2006 – 2009)

Sus reconocidos “historiadores” miembros son:

Presidente: VÍCTOR HIPÓLITO MARTÍNEZ
Vicepresidente: DIEGO ALBERTO BAROVERO
Secretario General: FERNANDO M. BLANCO MUIÑO
Secretario de Actas: MIGUEL ANGEL MIERES
Tesorero: PABLO EDUARDO DIAZ
Protesorero: ALBERTO GONZALEZ ARZAC
Vocales Titulares: JORGE REINALDO VANOSSI, RENZO R. BREGLIA, FIZ ANTONIO FERNANDEZ. MIGUEL ANGEL ESPECHE GIL, GUILLERMO HORACIO GASIÓ, OSVALDO ALVAREZ GUERRERO
Vocales suplentes: RUBÉN LÓPEZ CABANILLAS, ROBERTO CORNE
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Fue creado por la Ley 26.040 del 2005 (por el Presidente Néstor Kirchner), y veamos de qué tratan algunos artículos:
“ARTICULO 2º — Fíjase como finalidad primordial del Instituto Nacional Yrigoyeneano la investigación, la enseñanza, la exaltación, el estudio, la ponderación, la promoción y la difusión de la personalidad del doctor Hipólito Yrigoyen y su obra.

ARTICULO 3º — Fíjase como competencia del Instituto Nacional Yrigoyeneano:
a) La investigación y los estudios historiográficos, críticos, filosóficos, sociales, jurídicos y políticos referidos a la acción pública y privada del doctor Hipólito Yrigoyen y su época.
b) La difusión del conocimiento popular de la vida, personalidad e ideario del doctor Hipólito Yrigoyen, a cuyo fin, el Instituto hará publicaciones, organizará eventos culturales, seminarios, congresos, jornadas y reuniones académicas y de investigación, tanto en su sede como en establecimientos educacionales, civiles, militares y centros de cultura del país.
c) La colaboración con las autoridades nacionales, provinciales y municipales y con las instituciones de enseñanza oficiales y privadas, para enseñar los objetivos básicos que debe orientar la docencia para el mejor aprovechamiento y comprensión de la obra y el pensamiento del doctor Hipólito Yrigoyen, como asimismo el asesoramiento respecto de la fidelidad histórica en todo lo que se relacione con la personalidad del prócer.
d) La formación de museos, archivos y registros documentales, biográficos, bibliográficos, iconográficos, numismáticos, filatélicos, etc., como así también la realización de cursos literarios, históricos, musicales, etc., referidos a la obra del doctor Hipólito Yrigoyen, pudiendo entregar distinciones dentro y fuera del país.
e) La cooperación con autoridades, instituciones y personas respecto del contexto histórico y de la conservación y seguridad de los establecimientos, edificios, lugares históricos, obras de arte y demás elementos rescatados o que se recuperen en el futuro vinculados con la vida y obra del doctor Hipólito Yrigoyen.
f) El estudio y registro de la toponimia y demás denominaciones relacionadas con el doctor Hipólito Yrigoyen, como así también todo lo referente a efigies, distintivos y emblemas.
g) La actuación como ámbito de concentración del material documental existente en el país y en el exterior vinculado con la vida, obra e ideario del doctor Hipólito Yrigoyen funcionando a la vez como banco de datos, archivo gráfico, biblioteca, hemeroteca, cinemateca, videoteca y museo.
h) La realización de estudios, investigaciones, cursos, conferencias, seminarios, publicaciones, etc., acerca de la acción pública y privada del mencionado.

ARTICULO 5º — Cuando se lleven a cabo actos a cargo de particulares, instituciones privadas, autoridades, reparticiones públicas, nacionales, provinciales o municipales que requieran apoyo financiero o de otro tipo por parte del ámbito oficial para su realización, será indispensable solicitar el asesoramiento previo del Instituto Nacional Yrigoyeneano, el cual tendrá además intervención necesaria en eventos que organice el Estado nacional o con participación del mismo.”
(Parece que el kirchnerismo también intenta apoderarse de la historia radical, pero los indignados críticos del Inatituto Dorrego tampoco se dieron cuenta…)
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Uno más y no jodemos más…:

MUSEO CASA DE RICARDO ROJAS
Directora a/c: Prof. Laura Pellegrini

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Como vimos, ni la creación de un instituto de estudios históricos ni el texto del “polémico” decreto de la Presidenta Fernández son nada original, sino que cumplen con las especificaciones de rutina en todos estos casos, incluso en el carácter de los miembros designados, que, como vimos en todos los casos no son siempre prestigiosos historiadores de la Academia precisamente… aunque esto no pareció preocupar a los custodios de la pureza de la Historia argentina, como sí les preocupó que haya sido este gobierno el autor del “polémico” decreto, y que además se trate de un instituto revisionista.

 

3 Críticas al revisionismo histórico.

La ensayista (y no historiadora) Beatriz Sarlo impugnó la corriente revisionista de la historia porque “su versión del pasado es simple, con malos y buenos, elites y masas, pueblos y oligarquías enfrentados en una wagneriana guerra prolongada. Todo es fácil de leer. Comparados con una página de Tulio Halperin Donghi (nuestro historiador máximo según las más variadas opiniones), diez libros revisionistas actuales suenan tan sencillos como una canción alpina”.

Otros historiadores esgrimieron críticas similares: “El enfoque maniqueo que el instituto adopta no admite la duda y la interrogación, que constituyen las bases para construir, sí, saber científico“. Para Sábato, Suriano y Lobato, “a través de esta medida, el Gobierno revela su voluntad de imponer una forma de hacer historia que responda a una sola perspectiva; se desconoce así no solamente cómo funciona esta disciplina científica, sino también un principio crucial para una sociedad democrática: la vigencia de una pluralidad de interpretaciones sobre su pasado“. A su vez, advirtieron que “se avanza hacia la imposición del pensamiento único, una verdadera historia oficial“.

Ante esto Hernán Brienza aclaró que “el Estado no elige una sola visión, garantiza que hay una visión que no estaba presente hasta ahora. Ni el Instituto Sanmartiniano, ni el Belgraniano, ni las universidades tienen una marca revisionista; por lo tanto, la presidenta no hizo otra cosa que ampliar la oferta de investigación histórica, democratizarla. (…) El objetivo es buscar un camino de investigación diferente al que trabajan las otras formas de analizar o de acceder a la historia, como la academia, la universidad, los historiadores ligados con el mitrismo, (…) Es otra forma de mirar la historia, con un anclaje más en lo nacional y lo popular en el análisis”.

Como vemos, el revisionismo no es ni algo nuevo, nacido de una noche de insomnio de la presidenta, ni algo viejo y perimido. El tema es que nunca fue aceptado por la Academia o adoptado por las universidades. Debió conformarse con transitar los suburbios de la cultura dominante. Fue un paria, un desclasado, un despreciado por el Estado hasta que se creó el Instituto Dorrego, que, además, lo extiendo a la historia de toda Iberoamérica.

Y ahora sí podemos decir que el debate que se abrió es más de fondo que de forma: es un debate político y de actualidad. Veamos por qué:

 

4 Pelea de Fondo: la discusión por el relato histórico.

Uno de los propósitos del nuevo instituto es estudiar a los caudillos del interior, a quienes la historia oficial o “seria” trata como personajes secundarios, a los hijos de la “barbarie”.

Desde el comienzo se intentó cuestionar inútilmente la versión mitrista de la historia, baluarte de la historiografía argentina pero no exenta de un sesgo autoritario, escrita en períodos donde la oposición había sido callada -y asesinada-, por eso se la impuso como visión única, obligatoria y uniforme en todo el país… (salvo la que se divulgaba de boca en boca y en textos subalternos, y que perduró hasta que el revisionismo la recogió y la valorizó). Hasta el mismo Bartolomé Mitre lo admite en privado, en una carta a Vicente Fidel López confiesa: “Los dos, usted y yo, hemos tenido la misma predilección por las grandes figuras y las mismas repulsiones contra los bárbaros desorganizadores como Artigas, a quienes hemos enterrado históricamente.” (Ernesto Palacio, “La Historia Falsificada“. Editorial Independencia. Bs. As. 1981, pág. 68/69)

Esa visión hegemónica de la historia, Mitre se aseguró de que perdurara junto con su ideología portadora con la fundación del diario La Nación (como dijo Homero Manzi de Mitre: “un prócer que se dejó un diario de guardaespaldas“). Y como acota Brienza: “La Nación es el bastión mitrista, de la historia fraguada, contada desde la defensa de los intereses de la Sociedad Rural, de los que hicieron la Guerra del Paraguay. Hay una clara intención de intentar sostener los privilegios de esa historia”.

Lo que se vislumbra detrás de las críticas al nuevo instituto es la disputa por el poder de la palabra en la sociedad: la clase dominante (representada en este caso por las plumas del diario La Nación) no se resigna a que el pueblo sea quien gobierne y que además pretenda dar su versión de algunos hechos históricos. En definitiva, que a través del estado democrático haga uso de su derecho a revisitar la historia y esbozar su versión, y mucho menos que la constituya en un corpus con rango académico, más allá del éxito de ventas en librerías o en pantallas de TV o cine. Como decía hace tiempo un tal Carlos Marx: “Las ideas dominantes en una sociedad son las ideas de la clase dominante“, y la manera de enfocar la historia es un ejemplo de ello.

Pero, por supuesto, este debate no es nuevo, ya en 1973 la revista Crisis preguntaba a distintas personalidades de la historia y la cultura: ¿Se enseña en la Argentina la historia real del país? Veamos algunas de aquellas respuestas.

Ana Lía Payro respondía:
“La que sí está escrita es la que se enseña en los tres niveles del sistema educativo, plasmada por los vencedores de Pavón, aquellos que van a liquidar a sangre y fuego a las montoneras federales y que serán los artífices del genocidio de la guerra de la Triple Alianza.
La “civilización” posibilitaba las bases de la dominación; era el puerto, las ciudades del litoral, la burguesía comercial, los terratenientes y los ganaderos, los “doctores”. Era los ferrocarriles y sobre todo los remingtons que derrotaron la resistencia popular del interior. Ésta era la “barbarie”, los gauchos, los indios, las montoneras, la defensa de la soberanía en la Vuelta de Obligado…
Este sistema de valores es el que conforma la historia que escriben los vencedores: la que Bartolomé Mitre sanciona no sólo como en La Historia de Belgrano y en La Historia de San Martín , sino también a través de una prédica de casi cien años en La Nación , expresión misma del liberalismo oligárquico.
Pero no fueron sólo los libros o el periodismo, ellos no hubieran podido cimentar la fortaleza inexpugnable de la ideología liberal-oligárquica y la vigencia de sus contenidos en la conciencia, sobre todo, de los sectores medios del país. Era el control que el Estado oligárquico ejercía sobre la enseñanza.
Ana Lía Payro (1938). Codirectora del Instituto de Investigaciones Históricas “Diego L. Molinari” de la F. F. y L. y profesora titular de Introducción a la Historia.

A su vez, Rodolfo Puiggrós respondía:
“La historia argentina, partiendo de esta concepción racista positivista, dividió el pasado en civilización y barbarie. Civilización era lo que venía de Europa; barbarie era lo que pertenecía a nuestro país, lo autóctono.
La historia es indispensable para el político de nuestros días. Un político que no conoce la historia de su país es simplemente un politicastro de comité. Debe conocerla porque la historia es una ciencia y además porque no se puede, como pretendía la gente del 53 al 80, borrar el pasado.
Rodolfo Puiggrós (1906). Escritor, periodista, ex – rector de la Universidad de Buenos Aires.

Jorge Abelardo Ramos respondía:
“La enseñanza de la historia en la Argentina -como en cualquier país- satisface una necesidad específica de las clases dominantes. Para consolidar los privilegios del presente, dichas clases necesitan fijar en la conciencia colectiva una visión particular del pasado que justifique tales privilegios. No es un azar que Rivadavia haya sido juzgado durante más de un siglo como la figura paradigmática de la historia nacional. Representante de los importadores ingleses, socio de la Casa Hullet de Londres, enemigo de Facundo, adversario tenaz de las quimeras sudamericanas de San Martín y Bolívar, Don Bernardino es el responsable, junto con Manuel García, de la capitulación ante la Corte Brasileña.
El ideal de cultura de tales instituciones se personificaba en Sarmiento y Rivadavia, asesino de gauchos el primero y hombre de la burguesía comercial porteña el otro. De alguna manera, las clases medias del litoral admitieron esa versión portuaria de la historia porque su situación en la semicolonia la vinculaba hasta cierto punto a una alianza de hecho con la oligarquía terrateniente.
(…) Creo que sólo el revisionismo socialista ha logrado acercarse a una concepción nacional de la historia argentina, no sólo por descubrir la oculta trama de su estructura económica y social sino ante todo por ver en ella un fragmento insular de la nación latinoamericana inconclusa.”
Jorge Abelardo Ramos. Político e historiador.

José Luis Romero (padre de Luis Alberto Romero) respondía:
“Si se tratara de condensar en una frase mi respuesta, bastaría decir que la historia se enseña muy mal en todos los grados de la enseñanza. Pero me apresuro a agregar que la culpa no es de los maestros y los profesores: es de la ciencia histórica misma, cuya estructura epistemológica y cuyas peculiaridades generales plantean problemas graves y casi insolubles.
El primero y más grave es que, a diferencia de la botánica o la física, la historia se enseña con una intención muy marcada. Esta intencionalidad puede ser genérica, pero a veces es también específica y se relaciona con problemas políticos, tanto en el sentido más extenso de la palabra y -más noble-, como en el más estrecho y con frecuencia más mezquino. Tanto en la escuela primaria como en la secundaria la historia no se enseña como una ciencia sino como una disciplina destinada a crear, o a fortalecer, o a negar, una imagen del pasado que conviene a la orientación predominante. Y esto ha ocurrido siempre, porque la historia es la conciencia viva de la humanidad y de cada una de sus comunidades, y nadie podría prescindir de su apoyo para defender su propia imagen y su propio proyecto de vida.
La historia es comprensión, y su enseñanza debe proporcionar los elementos para alcanzarla. Con eso se modera el riesgo inevitable del maniqueísmo.”
José Luis Romero. Doctor en Historia, ex-rector de la Universidad de Buenos Aires.

Vicente Sierra respondía:
“La historia no sólo es mal enseñada, sino que lo que se enseña es mala historia. Los motivos son diversos. No se puede enseñar bien lo que se ha aprendido mal.
Si se analiza el desarrollo de la idea liberal, aparece como factor básico de la doctrina el ingrediente histórico. La historia se presenta como la sustancia de la ideología liberal. Ello determina que Historia y Doctrina se confundan. A partir de ahí, como acota Dilthey, “La lucha por la interpretación de la historia universal acompañará en adelante a todas las luchas por la determinación del futuro; éstas no podrán efectuarse sin aquélla”. Tanto en liberales como en marxistas, se advierte que las luchas ideológicas provocan el riesgo de que la verdad histórica se oscurezca por las tendencias que corresponden a las ideologías.
Durante el siglo pasado los historiadores de todos los países europeos cayeron en el mismo desliz científico, consistente en hacer de la historia un campo de ensayos y formación del régimen representativo. Esa historiografía sólo considera hechos históricos a aquellos que sirvieron para la implantación y el desarrollo de la sociedad liberal, así como, para Marx, la historia es el campo de ensayos y formación que conduce al comunismo. (…) Lo que en la escuela argentina se enseña no es Historia; apenas si es un no siempre atractivo anecdotario… y muchas veces falso.”
Vicente Sierra. Profesor fundador de la Universidad del Salvador y director de la Escuela de Historia. Doctor Honoris Causa en Historia.

 

Esa disputa por producir el relato histórico ya se produjo en el siglo XIX, cuando Mitre y su generación se apropió de la palabra e impuso su versión de la historia del país. Pero quienes denuncian al gobierno de pretender “dictar doctrina” bajo el disfraz de la historia, nunca reconocerían que eso fue lo que hicieron Mitre y sus contemporáneos y siguen haciendo hoy sus seguidores más fervientes. Como bien postula la socióloga María Pía López : “Las sociedades requieren la narrativa del pasado. Ya sea bajo la forma de memoria, de símbolos comunes, de relatos escolares o de texturas míticas. Lo sabía Mitre cuando participa de la Galería de celebridades argentinas e impulsa una suerte de santoral patriótico, destinado a una pedagogía cívica y, a la vez, a una división maniquea de lo moral y lo inmoral.
Mitre cultiva la reticencia, probablemente más efectiva. Mientras hace el ademán de sustentarse en los datos y documentos.
El revisionismo se desplegó discutiendo esa presunta relación y señalando hasta qué punto era un sendero cargado de omisiones y malinterpretaciones. La discusión acerca de la pérdida, en algún cajón del escritorio de Mitre, de la copia de un Plan de operaciones para el Río de la Plata que habría escrito Mariano Moreno, ponía en escena el procedimiento para constituir una historia ejemplar”.
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También es necesario aclarar, como lo hace el historiador Enrique Manson : “Más allá de que está claro que no se trata de la imposición de una versión dogmática de nuestro pasado, tampoco tiene mucha seriedad la pretensión de objetividad de una interpretación desarrollada en tiempos en que se imponía –muchas veces, como en Pavón y en Cañada de Gómez− por la fuerza de los Remington, derramando la sangre de los gauchos que sólo eso tenían, para Sarmiento, de seres humanos. No fue muy objetiva la argumentación utilizada para condenar a Juan Manuel de Rosas. “Si el juicio de Rosas lo librásemos al fallo de la historia”, decía Nicolás Albarellos al fundamentar la ley que lo declaraba reo de lesa patria, “no conseguiremos que sea condenado como tirano, y sí, tal vez, que fuese en ella el más grande y glorioso de los argentinos… Juicios como estos no deben dejarse a la historia. ¿Qué se dirá, qué se podrá decir, cuando se viere que la Inglaterra le ha devuelto sus cañones y saludado su pabellón manchado con sangre inocente con la salva de 21 cañonazos?… ¿Que el valiente general Brown, el héroe de la marina de Guerra de la Independencia, era el almirante que defendió los derechos de Rosas? ¿Que el general San Martín, el padre de las glorias argentinas, le hizo el homenaje más grandioso legándole su espada? ¿Se creerá dentro de 20 años, o 50, todo cuanto digamos contra el monstruo, si no lo marcamos con una sanción legislativa para que ni siquiera quede marcado por nosotros, voz del pueblo soberano? Se dirá que no ha sido un tirano; lejos de ello ha sido un gran hombre. ¡¡Ese monstruo, señor!!” (Diario de Sesiones de la Cámara de Diputados de Buenos Aires, año 1857, sesión del 1 de julio)
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Cada época o período histórico relee la historia, la analiza de acuerdo con su presente. Así fue cuando nuestra sociedad se libró del oprobio de la dictadura en 1983. La democracia fue vista como un nuevo valor a conservar, a profundizar, igual que los derechos humanos, y de la misma manera se releyó la historia, se resignificaron hechos y personajes de la misma, e incluso la Academia y la Universidad releyeron también la historia en consonancia con los nuevos aires, y nadie puso el grito en el cielo. Como señala el historiador Sergio Wischñevsky: “La supuesta cientificidad que se autoasigna el discurso historiográfico que se abrió paso desde 1984 y hoy es hegemónico, aunque no exclusivo, en las universidades nacionales y en el Conicet, es una vieja coartada para ocultar posturas políticas y juegos de poder interno. Es esconderse detrás de la ciencia para negarle derecho a la existencia a discursos opuestos. La abrumadora mayoría de los textos escolares que se producen para el ámbito educativo abrevan en historiadores de esta procedencia”.
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Por eso, después del apoliticismo militante de los noventa, de la debacle del neoliberalismo, de los sucesos del 2001, de la inédita recuperación económica y social de este siglo, con la ruptura con el pensamiento único y la ortodoxia económica, más el denso presente que vive toda Latinoamérica tanto social como políticamente, la creación de nuevas organizaciones multilaterales (Mercosur, Unasur, CELAC), más nuevos paradigmas que surgen y viejos que caen, las inesperadas crisis que surgen en los países menos pensados, etc., suena lógico que la sociedad se replantee su visión de la realidad, y con ella la de su propia historia. Y por eso no debe sorprendernos que desde el Estado se promueva el debate histórico aportando una nueva herramienta (una más entre otras) como es este instituto Dorrego. Pero así también se explica la reacción virulenta y la descalificación gratuita que se enarbolan desde el establishment cultural y la intelligentzia academicista (como señaló Araceli Bellota: “las críticas no vienen de la Universidad de Buenos Aires, sino que sólo se trata de la reacción de un sector de esa casa liderado por Luis Alberto Romero”) contra un nuevo instituto que tan sólo pretende ampliar el debate sobre la historia (y por ello también sobre el presente y el futuro) que la sociedad ya está sosteniendo, y proveerla de más datos y herramientas para enriquecerlo. Lo sorprendente no es que haya habido tal reacción de la derecha liberal y los medios afines, sino que lo sorprendente hubiese sido que no haya habido reacción, sabiendo qué símbolos, relatos, panteones heróicos e ideologías hay en juego. Una cosa es que un sector de la sociedad gane las elecciones un par de veces, que abale un rumbo económico, un modelo de país o determinados representantes para que los gobiernen, pero otra distinta es que quiera releer la historia del país partiendo de este presente inédito, y mucho menos que intente reescribirla: eso para algunos “intelectuales” ya es demasiado. Es mejor que los caudillos sigan bien muertos, que el panteón nacional siga como está, que Lavalle siga siendo una calle importante de la ciudad capital y que Dorrego siga fusilado… Y si vuelve en forma de refrescante fuente de estudios históricos, se lo fusila de nuevo: no sea cosa que finalmente conozcamos a fondo lo que pensaban realmente los próceres “secundarios”, los caudillos del siglo XIX o del siglo XX, el pueblo que los seguía y los intelectuales que los explicaban, y terminemos encontrando semejanzas con los personajes del presente o con nosotros mismos…

Y si de historia y democracia hablamos, veamos ahora lo que un prestigioso personaje histórico, contemporáneo al mitrismo, decía al respecto:

Los caudillos son la democracia. Como el producto no es agradable los demócratas lo atribuyen a la democracia bárbara. ¿cuál es esta?, la democracia del pueblo más numeroso y menos instruido y rico, antítesis, de la democracia en línea, que es minoría en América más que en Europa, luego los caudillos son los representantes más naturales de la democracia de Sudamérica, como es ella es pobre, atrasada, e indigente. Solamente que ellos (Sarmiento y Mitre) quieren reemplazar a los caudillos de poncho por los caudillos de frac. Quieren reemplazar la democracia de las multitudes de las campañas por la democracia del pueblo notable y decente de las ciudades, es decir, las mayorías por las minorías populares, la democracia que es democracia por la democracia que es oligarquía.”
Juan Bautista Alberdi, del libro Grandes y pequeños hombres del Plata. Edit. Fernández Blanco. Bs. As. 1962

 

Democracia, pueblo, mayoría y “opinión pública”.

Despejadas ya las dudas (si es que alguna vez las hubo) sobre quién debe gobernar en los próximos cuatro años es quizá hora ya de aclarar algunas verdades de perogrullo que parece que algunos encumbrados editorialistas u opinólogos parecen ignorar. Desde este espacio este humilde servidor público se atreve a cuestionar ciertas afirmaciones que parecen querer nublar el debate actual. Para no derivarnos por senderos sinuosos vayamos a los conceptos básicos de la democracia. Cualquiera sabe que el gobierno debe ser ejercido por el partido que el pueblo ha elegido en comicios libres y secretos, lo que le da legitimidad y poder democrático para tomar las medidas que considere convenientes para cumplir con su programa de gobierno. Al momento de las elecciones cada partido expone sus promesas o intenciones para que el pueblo, único soberano escoja uno y le dé el triunfo. Como el pueblo no es uno solo, quien obtenga la mayoría es el que debe gobernar, y ejecutar lo que expuso ante la ciudadanía. Si el ganador no estaba gobernando, la opinión de sus votantes puede tener diversas interpretaciones, y sólo con el transcurso del tiempo se verá el grado de acuerdo que hay entre el soberano y sus representantes; pero si, como en el caso de Cristina Fernández, su partido ya gobernó por dos períodos está claro cuál ha sido el mandato de sus votantes, no hay sorpresa, período de prueba ni exámenes que dar: el modelo de país es harto conocido y ha sido ratificado por el electorado, por lo que las líneas que debe seguir el nuevo gobierno están claras, para quienes asuman en diciembre, para quienes lo votaron y para quienes no lo hicieron. No hay dudas ni segundas interpretaciones al respecto… Sin embargo, desde algunos medios se tratan de reflotar dudas, miedos infundados, amenazas perimidas, intenciones “encubiertas” de gobernantes, segundas interpretaciones sobre el rumbo elegido y priorizar sus propios modelos, valores o ideologías por sobre las del soberano que dio su veredicto el 23 de octubre. Nada nuevo bajo el sol, ya se vieron las mismas maniobras para condicionar al débil gobierno elegido en 2003 por sólo el 22% de los votos (diario La Nación ), o los intentos de Magnetto de evitar que  fuera Cristina Fernández la candidata en 2007, según contó el mismo Kirchner por televisión. O, siendo ya presidenta, la feroz embestida de 2008 y 2009 contra la voluntad oficial de cumplir con su plan de gobierno, profundizada luego del exiguo triunfo kirchnerista en los comicios de 2009. La cima de esta embestida para “fijar la agenda” política se patentizó apenas dos horas después de la muerte de Néstor Kirchner, cuando desde La Nación Rosendo Fraga le fijaba el programa que debía seguir a su viuda. Como sabemos, ambos gobiernos kirchneristas remontaron saludablemente estas campañas y pudieron cumplir bastante bien con su programa de gobierno, el que fue ratificado en 2007 y 2011 con cada vez más cantidad de votos. Sin embargo, nuevamente hoy aquellos opinólogos y editorialistas vuelven a la carga para imponernos sus prioridades, intereses, rumbo correcto del gobierno y, aunque parezca mentira ¡hasta sus interpretaciones de la voluntad popular! No sólo cuestionan las medidas tomadas por este gobierno sino el rumbo que se intuye que tomará el próximo gobierno de Cristina Fernández, tanto la forma como el fondo del mismo, que por otra parte fueron ratificadas por el soberano con el 54% de sus votos. Y ahí radica el tema a debatir: ¿qué piensa el pueblo? ¿Qué pidió el soberano que se haga en los próximos cuatro años? ¿Le importa a alguien lo que piensa el pueblo en una democracia? ¿Vox populi, vox dei?

Para simplificar el debate (quizá demasiado) propongo dividir las opiniones en dos posiciones: por un lado los voceros “fraternalistas” (denostados como “populistas”), quienes priorizan la voluntad expresa del pueblo soberano tanto en el voto como en sus derivados: la participación y movilización popular, y por el otro los exégetas “paternalistas” (denostados como autoritarios), quienes priorizan la deducción del mensaje popular hecha por los “expertos”, interpretando el voto del pueblo o describiendo las razones del mismo y predicando su significado de acuerdo a su propia opinión “ilustrada”, pregonada en la llamada “opinión pública”. Los primeros contemplarían el mensaje que sube desde la base de la sociedad cada dos años o en cada manifestación o movilización organizadas, considerando a todos sus miembros como iguales, mientras los segundos atenderían el mensaje que surje desde la opinión pública: los análisis de los medios y sus editoriales interpretando la voluntad popular, considerando a quienes no pertenecen a esa esfera como incapaces de explicitar su voluntad más allá de las frías cifras de los comicios.

Para zanjar esta dicotomía, sería interesante conocer de primera mano la opinión del soberano (todos nosotros), pero principalmente la de la mayoría, y recién entonces respetarla y velar porque el gobierno la siga fielmente porque, como bien dice don Mariano Grondona “La democracia es el poder del pueblo. Pero es rarísimo que el pueblo se exprese en forma unánime. Si cada vez que votamos lo hiciéramos en forma unánime, no habría problema en la interpretación de la democracia. El problema subsiste cuando hay una mayoría y una o varias minorías. Pericles, el gran estadista ateniense, fue el primero en definir la democracia al decir que, en ella, “los más importan más que los menos”. Con esta frase, Pericles sustituyó el principio de la unanimidad por otro más a mano: el principio mayoritario”. (Mariano Grondona. Hasta aquí llegan mis coincidencias con este valuarte de la derecha autoritaria, porque en el mismo artículo hace un giro copernicano y termina poniendo en un pie de igualdad el triunfo apabullante del gobierno en octubre con la fuga de capitales, y a los indignados europeos con la compra de dólares, dando un ejemplo claro de lo que es el “paternalismo” republicano antidemocrático.)

Pero hay otros exegetas paternalistas (de izquierda o derecha) que postulan o priorizan las explicaciones de la adhesión del pueblo a un gobierno que recurren a la escenificación, los embelecos o la manipulación política superestructural de la realidad o la percepción popular de la realidad, es decir a una simulación o engaño cotidiano de una sociedad inerme ante el poder del relato oficialista, triunfador de la batalla cultural que se da en la sociedad (Beatriz Sarlo, ampliamente debatido aquí); o denuncian  dádivas, planes sociales, subsidios indiscriminados o el obsequio de colchones, zapatillas o al menos choripanes…

Entonces, sólo a través de la canónica palabra de estos Supremos RepublicanosSumos Sacerdotes (debido a la visión panorámica y sabia de estos exégetas paternalistas) conoceríamos la voluntad de la mayoría, constituida por una masa de pobres o no tanto, ignorantes o desprevenidos que movidos por prebendas y asistencialismo son víctimas de las triquiñuelas y la impostura del poder político de turno. Desde esa perspectiva “paternalista”, las mayorías “siempre eligen equivocadamente pues lo que las caracteriza es la irracionalidad, el corto plazo y la emoción. La minoría “ilustrada” no se deja endulzar por el canto de sirenas de la demagogia”, como bien explica aquí Dante Augusto Palma.  Si esto es verdad, si esto es así, ante la mentira del poder absoluto gubernamental sólo cabe la resistencia de la verdad del pueblo sometido, ante la dictadura del discurso hegemónico sólo cabe la rebelión tras la vanguardia esclarecida: los verdaderos intérpretes de la voluntad popular, los dueños de la verdad pura; y ya no importa realmente averiguar cuál es la opinión popular sino cuál es la interpretación de sus exégetas… Por lo tanto, una sociedad debe priorizar la visión de estos esclarecidos de las minorías siempre derrotadas en el juego “contaminado” de los comicios.
Como vemos, una paso más y se puede justificar la preeminencia de la élite que califique las decisiones del pueblo en materia política, o que por obvias razones condicione, corrija o purifique el voto popular (por ejemplo mediante el sistema de Colegio Electoral); y otro paso en ese sentido y se justifica el voto calificado, basado en la disparidad de “calidad de voto”  entre la masa y la vanguardia o intelligentzia… Es decir que sólo podemos conocer la voluntad popular a través de la mediación de estos Sumos Sacerdotes de la Democracia, expertos decodificadores del mensaje del soberano, impolutos interpretadores de la democracia, la república y la voz popular.

Pero para conocer cuál es realmente la voluntad del pueblo, cuál es su mensaje, lo mejor es preguntárselo directamente a él y contextualizarlo con el resultado de los comicios. Y eso es lo que ya se ha hecho, y lo que pasaremos a revisar ahora. Veamos:
Informa Martín Granovsky en un interesante artículo que: “En el estudio sobre los argentinos y la política de Ibarómetro se destaca un cuadro: el que mide los valores sociales sobre temas concretos.
El 76,5 por ciento de los consultados quiere un rol activo del Estado en la economía, el 66,8 está de acuerdo en establecer alianzas con naciones de América latina, el 65 por ciento cree que deben continuar los juicios por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura, el 63,7 por ciento valora la igualdad y el mismo porcentaje apoya la Ley de Matrimonio Igualitario.
 (…) los temas integran la batería de estrategias oficiales y forman parte de la comunicación diaria de Cristina Fernández de Kirchner.
Pero en las elecciones del 23 de octubre la fórmula Cristina Kirchner-Amado Boudou obtuvo el 54,11 por ciento de los votos. Si se compara esa cifra con las del estudio, la conclusión es que el consenso sobre el rol del Estado o los juicios es amplio y excede a los votantes del Frente para la Victoria.
En el capítulo de los valores, el sondeo coincide en el grueso con otros dos trabajos anteriores.
El último lo publicó este diario el 25 de octubre último y fue producido por el Centro de Estudios de Opinión Pública de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires.
Estaba de acuerdo con los juicios el 80 por ciento. Con la presencia de los gendarmes en la calle, el 79. Con la entrega de netbooks a estudiantes, el 74. Con el matrimonio igualitario, el 71. Con la Asignación Universal por Hijo, el 67. El 59 por ciento dijo apoyar la estatización de las jubilaciones, el 54 la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, la misma cifra las retenciones, el 52 los subsidios a los servicios públicos y un porcentaje idéntico el plan Fútbol para Todos.
El sociólogo Eduardo Fidanza, director de Poliarquía, una consultora no contratada por el oficialismo, escribió en La Nación el 19 de agosto, cinco días después de las primarias obligatorias, que jugaron a favor del Gobierno “ocupación, salario y consumo, tres factores que inciden en la vida cotidiana del votante”. También señaló que “existe evidencia inequívoca de una identificación, relativamente extendida, con algunos temas del discurso oficial referidos al papel del Estado, la política de derechos humanos, las relaciones internacionales y la respuesta a la protesta social”. Agregó que “junto con eso hay que computar la fuerte adhesión que despiertan medidas clave como la estatización de los fondos de pensión y Aerolíneas, la jubilación de las amas de casa –denominada por muchos beneficiarios de sectores populares ‘la jubilación de Cristina’–, la Asignación Universal por Hijo y otros planes sociales”.
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También podemos acudir a este otro estudio que nos dice que: “un 52 por ciento de los argentinos dice que la política le interesa, frente a un 47 que afirma que no. Siete de cada diez personas dicen que hablan algunas veces o siempre de política mientras que sólo tres de cada diez afirman que raramente o nunca lo hacen. Sin embargo, en lo concreto, hay mayorías rotundas a favor de un papel activo del Estado, el matrimonio igualitario, el alineamiento con Latinoamérica. Las conclusiones surgen de un estudio de la cultura política actual realizado por la consultora Ibarómetro, que lidera Doris Capurro. El trabajo de Ibarómetro comparó entre 2010 y 2011 tres indicadores que capturan el vínculo que la gente mantiene con la política. Primero, si tienen interés o no; segundo: la frecuencia con la que hablan de política con otras personas y, tercero, su disposición a involucrarse, lo que incluye tratar de convencer a otros, aportar dinero a alguna campaña o incluso participar escribiendo sus posturas por Internet.
Entre 2010 y 2011:
– Los interesados en política pasaron del 39 por ciento a casi el 52 por ciento.
– Los que conversan frecuentemente de política, pasaron del 60 al 66 por ciento.
– Y los que tienen simpatías políticas también pasaron de 38 al 51 por ciento.
“El estudio de 2010 lo hicimos en septiembre, o sea un mes antes de la muerte de Néstor Kirchner. Así que no tomamos el dato en el momento tal vez más caliente, sino antes. Lo que demuestra que el proceso de involucramiento ya venía creciendo. En general, el kirchnerismo produjo un estado de punto de vista, hay fuertes opiniones y un clima de mayor involucramiento. Por eso, es un diagnóstico equivocado decir que el voto por Cristina fue por las mejoras económicas. No es sólo mayor producción de autos, hay opiniones, posiciones políticas”, remarca Ramírez.
En el trabajo de Ibarómetro hay posiciones mayoritarias que marcan el contenido de la politización:
– Tres de cada cuatro personas están de acuerdo en que el Estado debe tener un papel activo en la economía.
– Dos de cada tres coinciden en que se deben consolidar las alianzas con Latinoamérica.
– Dos de cada tres ciudadanos consideran que tienen que continuar los juicios por violaciones contra los derechos humanos.
– También dos de cada tres personas aprueban el matrimonio igualitario.
“Los valores de 2010 ya colocaban a la Argentina en niveles altos de politización –redondea Ramírez–. Los parámetros se miden en distintos países y hay claramente valores más altos en la Argentina que, por ejemplo, en España, otra sociedad que estudiamos en estos años. Pero insisto en que se verifica un crecimiento en muchos países, contradiciendo aquellas profecías de que se vivía el fin de las ideologías. Desde ya que puede haber épocas de politización en reflujo. Hoy por hoy lo real es que la historia sigue abierta.”
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Para no abundar, hay otros estudios y explicaciones que confirman con datos y números duros, amplios, verificables e irrebatibles (ver en la segunda parte de esta nota) que en estos últimos seis u ocho años se produjo una sociedad de intereses ideológicos, materiales y simbólicos entre el Frente para la Victoria y la mayoría de los ciudadanos: un diálogo entre dirigentes y dirigidos que da como resultado que el próximo gobierno cuente con un respaldo mayoritario inédito desde 1983 hasta hoy, y tan importante y sólido como su responsabilidad para concretar el mandato popular (un mandato que, luego de lo expuesto, ya conocemos más claramente) y profundizar este modelo de país que fue ratificado por la mayoría de un pueblo muy politizado. Esa mayoría que el gran estadista democrático Pericles priorizaba en una sociedad, al decir que “los más importan más que los menos“.