ContactoEstamos a fin de año
Y hoy es un buen momento,
Para pensar los sucesos
Y todas las enseñanzas;
Y sin perder la esperanza
Hay que ladear los esteros.
Pero pa´ el real distinguir
Primero hay que separar,
En un balance de verdad
Sacar la paja del trigo;
El honrado del mezquino
o el pión, de la Rural.
Repensando lo vivido
Tenemos nuestro cuadrazo.
Respeto a don Bonasso
Por sus libros y enseñanzas,
Pero libros sin alpargatas
No sirven para un carajo.
Cuantos cumpas mañosos
Se rajan de la tropilla,
Todo es pura rosquilla
pa´ agarrar la tajada.
Ya lo decía don vizcacha
Hay que llenar la barriga.
Primera ley del hombre
Es el salvar el pellejo,
Según ley del sabueso
Hay que salvar el escaño,
Con gente del conurbano
¡La pucha, que no me veo!
Siempre inventan sus cosas
Pa´ disimular el flete;
“¡que no les gustan los jefes
Alcaldes del conurbano!”
Todos en un enchastro
Junto a Cristo en el pesebre.
Ya, sin pensar demasiado
Me juego mis alpargatas;
Ha sido la gran enseñanza
El embuste de La Nación.
Dueños de la comunicación
Nutridos en prensa canalla.
O el gran grupazo Marfil
Don Ernestino y Zloto.
El gobierno es un estorbo
pa´ imponer la cultura,
De las ciudades más cultas
Hay que sacar a los gronchos.
Perfil muestra una cara
Clarín muestra la otra,
Todos llenos de ponzoña
Escriben y esconden la jeta;
Crítica es una vendetta
Con chistes y vedetongas.
“no ahorre sangre de gauchos”
Dijo un grandísimo… escritor,
El periodismo también ejerció
Lleno de odio y engaño;
Hoy escriben los bastardos
chicuelos de este señor.
Las letras de los doctores
Grondona y un tal Nelson.
Ya rozan el aguacero
Y mis aguas envenenan;
Sus prosas ya me calientan
Como ginebra en el garguero.
Tienen mucha soberbia
Aparte de mentirosos
Las “voces” de los microbios
Son la de Nelson Castro
Más, que fuentes, un engaño
Argumentos de los piojos.
Otro grandísimo… hijuelo
Es el vanidoso Quintin
Prefiero a gran dischepolin,
Que es mucho más escritor
Porque “mierda” dije yo
Mas, se le dio
Otra cosa bien aprendida
Es reconocer la traición
Disfrazada de convicción
Vino a figurar la farsa
giles con almas en zanjas
cagadores sin vocación.
Ya sé que soy un gaucho
Bruto y de alpargatas
La mentira no me engaña
Porque soy más que sabedor
Aquellos que hoy se rajan
No se van por convicción.
Yo también jugué mi taba
Y me la jugué todita
Y si perdí toda mi guita
No es culpa de la totora
El que juega, se embroma
El que gana la mastica.
Otra pequeña zoncera
Son los gauchos presumidos
Oligarquías e´ gringos
Brindaron en esa plaza
con corderos a la estaca
Rezaron a Dios y Cristo.
Nunca vi tantos gauchos
En la calle Juramento
Camionetas y jumentos
Juntos en empedrados
Guachaje y cacerolazo
Tilingos y falsos “Fierros”.
Muchos cerebros baldíos
Se sumaron a esta juerga
“En contra de la soberbia”
Dicen que manifestaban
También por las negradas
Que apoyan a quien gobierna.
Muchas caras se perdieron
Y decayeron unos años
El odio es muy ingrato
Porque se nota de lejos
Pues muchos envejecieron
Ejemplo: don Nelson Castro.
Otra jugada jodida;
La del vicepresidente
Es mejor aquella serpiente
Que avisa con cascabel
Con laureles en la cien
y pensares destituyentes.
Entre tanta vaguedad
Hay un gringuito cautivo
No es mendigo a jornal fijo
Ni tampoco oligarcón
Es cautivo de su ambición
Aquel gringuito mezquino.
“el tema es la lechería”
Siempre anda gritando.
Y con las rutas, cortando
Jode a casi medio el mundo.
Y con el alma de verdugo
Ahí se lo ve caminando.
Y ya basta de zonceras
Que no es todo tan malo.
En estos grandes eschastros
Es donde surge la bondad;
Compromiso y lealtad
De muchos grandes hermanos.
Tengo un millón de cumpas
Todos en
Es como un gran cafetín
De la ñata contra el vidrio,
Allí no discuten los simios
El gorila es la minoría
Allí se aprende filosofía
y no es lugar pa´ los tibios.
Yo tuve que acomodar
Las verseadas para el blog,
Son las penas del payador
Las que describen y cantan.
Las palabras no se guardan
Cuando llevan la convicción.
Yo tengo tantos cumpas
Que no los puedo contar,
Mucho menos ubicar
Y andan por todos lados,
Santiagueños, entrerrianos
Puntanos, y de capital.
Cacharienses y tigrenses
De Córdoba y conurbano,
Chaqueños y pampeanos
Algunos allá en lo lejos,
En las playas o desiertos
De un Caribe bien hermano.
Yo tengo tantos amigos:
Con ellos quiero brindar,
Manifestarle mi amistad
Y lo dice un payador,
Si precisa un servidor
Entre a mi blog sin golpear.
Yo tengo tantos amigos
Que no los puedo contar;
Compañerismo es amistad
La palabra en compromiso,
El amigo es uno mismo
Con otro cuero para llorar.
payador descamisado
“De no retirar a la brevedad el contenido en vuestro sitio web , donde se calumnia e injuria a la Srta. Karina Mujica ,el responsable inscripto de la página será notificado de las idénticas acciones legales correspondientes al caso ya iniciadas contra distintos medios de comunicación y sitios web , contempladas en el código penal en los artículos 109 a 117.-
No está demás aclarar que el nombre e imágen de un ciudadano es personalísimo , por lo tanto el nombre e imágen de nuestro cliente es propiedad intelectual del mismo , denegando en todos sus términos la autorización para mencionarla ni difundir su imágen.-
El envío de este correo electrónico ha sido debidamente certificado por un escribano y se adjunta enlace de la nota de hoy que incurre en la tipificación mencionada.
http://goliardo-argentino.blogspot.com/2008/08/qu-estar-haciendo-karina-mujica-en-este.html
Atte , Dpto legal
Agrupación Argentinos por la Memoria Completa
legalesmemoriacompleta@hotmail.com”
Este mail lo recibí el otro día, tengo entendido que a otros blogueros también le llegó. Si alguien sabe algo, que avise.
Cristian
¿Qué nos pasa como sociedad? ¿Por qué se repite la tragedia en burla, en farsa? ¿Es cómo una represión interna insuperable que paraliza, inmoviliza y no nos deja mirar el horizonte? Ricardo Forster escribía un artículo hace un tiempo:
“Cobos fue, apenas, la farsa de una tragedia que sigue desmoronando cualquier intento por torcer el rumbo de lo inaugurado en los años brutales de la noche argentina, de esa que comenzó en un no tan lejano marzo de 1976 y que apenas si fue interrumpido en muy pocas ocasiones, la última de las cuales sigue siendo, aunque a muchos biempensantes no les guste, el gobierno dubitativo y tambaleante de Cristina. Contra esa anomalía de una historia cerrada es contra la que se desplegaron las furias campestres y mediáticas. Contra un giro inesperado e imposible, de esos que ya no podían tener lugar en el tiempo dominado por el mercado y las corporaciones, por la ideología del bolsillo y los ciudadanos-consumidores, por los lenguajes mediáticos entramados con los intereses de los poderosos de siempre y por los cultores “progresistas” de un republicanismo de pacotilla amparado por las estéticas de lo políticamente correcto en un tiempo atravesado por la invisibilización de la injusticia y la desigualdad; fue, a destiempo de todo esto, que se desplegó un azar difícil de clasificar, de un rumbo inesperado que nos confrontó con lo espectral de la Argentina, con el regreso de lo reprimido, con la vuelta y revuelta sobre lo que ya había sido cerrado desde la lógica del poder.
Esto escribió Forster el 22 de julio de este (sin igual) año. Este párrafo no sólo explica el suceso de la 125, -toda la escena de esa gran puesta en escena que fue el voto no positivo-; este párrafo va más allá. Forster habla de algo cómo cerrado, pero no cerrado, cómo una vuelta de algo que está dentro de la sociedad, la cultura y la política argentina, y se expresa a través de “actores” que interpretan esa gran anomalía de la historia. En aquel caso, la tragedia volvió disfrazada de comedia a la hora del sueño, y Cobos fue el títere de una tragedia mayor, un fantoche regido por dos cuerdas infernales en una eterna lucha entre opuestos, una historia que sigue desmoronando cualquier pensamiento de cambio, un retorno de la autodestrucción o un volver a vomitar los mismos vómitos. Todo esta gran farsa nacional sigue actuando, la íntima tragedia argentina sigue generando la angustia de nunca poder llegar ser, para oscurecerlas en el triste telón sucio de un teatro argentino. Los viejos fantasmas vuelven con sus caras desfiguradas, sus aspectos fantasmagóricos en una vuelta de trago, donde comparten la misma botella Dionisio y Apolo, un “regreso de lo reprimido” dice Forster.
Ayer cuando me enteré de la libertad del Asesino Astiz, recordé este antológico párrafo de Forster. Hoy escuche la voz quebrada de Juan Cabandié tratando de explicar algo que Forster llama: “ un azar difícil de clasificar, de un rumbo inesperado que nos confrontó con lo espectral de la Argentina, con el regreso de lo reprimido”.
Si en algo no se puede uno sonrojar, es en la cantidad de arquetipos que hay en la literatura argentina. Pasando por Sarmiento y sus “tipos de gauchos”, atravesando por José Hernández con sus “Viejo Vizcacha”, y su “Picardía”, la categoría de Tilingo tiene un lugar importante en la historia de las letras argentinas. El tilingo es un arquetipo, una entidad argentina, es parte de la gran ontología nacional, y como veremos más adelante, intentaremos descifrar sus características, sus humores y sus costumbres.
Buscando información encuentro una aproximación al tilingo en mi diccionario de Lunfardo:
“Cursi, que presume de fino sin serlo”
Según tengo entendido, “tilingo” viene de “tilín”, que significa “pequeño”. Sin contradecir lo anterior, “tilinga” es la persona que está pendiente de lo chiquito, de aquellas pequeñas cosas insignificantes. El pensamiento del tilingo es chiquitito, sus argumentos son minimales, por eso también “tilingo” significa “zonzo”. Pero la definición va más allá de un arquetipo solidificado o sustancializado, es más, el tilingo no es un personaje rígido en una estructura social (como puede ser unas clase social determinada), la tilinguearía es una “actitud”, un comportamiento a un momento determinado. Inclusive, las actitudes tilingas son aquellas que atinan a presentarse como algo que no es, y en general, el tilingo quiere pertenecer a un rango más alto en la escala social. El tilingo quiere ser como estéticamente se debe ser. Por eso la tilinguearía se expresa en todas las clases sociales. Es tilingo el oligarca argentino porque quiere ser como la Europa colonial. Es tilingo en señor o señora de clase media que quiere llegar al teatro Colon a participar de alguna gala, para rodearse de la “gente principal”. También pueden tener actitudes tilingas los sectores humildes, en especial cuando se cambia la solidaridad por el egoísmo, o el acceso a beneficios para negar el origen humilde, y pertenecer a una casta fina y minimal. Pero este ultimo caso es difícil de catalogar; un “vizcacha” no es tilingo, en todo caso es un “vivo” (de viveza criolla) en el sentido que le da el autor Vasco Francisco Gradmontagne en su obra “Vivos, tilingos y locos lindos”.
Sostiene este último autor:
“El tilinguismo es la tontería con cascabeles, locuaz, insustancial y aturdida. El carácter tilingo es por lo general, dulce, suave, inofensivo.”
Es entendido en general al tilingo como una “forma suave”, algo ya pulido, algo terminado, tallado, como un mueble logrado y lustrado, a diferencia del Guarango que es un diamante en bruto –según Jauretche-. Siguiendo este ejemplo, el “árbol” es como el “guarango”, todavía tiene mucho para ser, en cambio el tilingo es una cosa ya terminada, es el tilingo menos que un mueble pulido, es un hombre que se cree fino, es un hombre domesticado y orgulloso de su condición. Ahí la soberbia del tilingo en creerse un superhombre.
Otra idea similar, aunque con distinta matriz conceptual, es la de Martínez Estrada. En “La cabeza de Goliat”, tiene un capitulito dedicado “al tilingo”.
“Es de una idiotez disimulada y hasta suele lograr fama de talentoso, de elocuente, de cortes, de crítico literario y musical, con el inconveniente de que el músico lo alaba como poeta y el mundano como probo.”
El tilingo en general tiene fama de fino, de señor versado en buenas costumbres, de cierta hidalguía, aunque no tenga abolengo monárquico, camina por el mundo mirando dónde sólo miran los grandes hombres: al cielo. Toda esa fama, es “una idiotez disimulada”, el tilingo vive en un mundo de formas. No seria “el reino de los fines”, sino “el reino de las formas”, pues el tilingo hace tanto hincapié en las formas, que la forma misma es un fin, por eso las formas hacen al fondo que no existe. Es una “estética” hecha “ética”, pueril forma de diferenciarse de lo distinto. Agrega Martínez Estrada:
“Seria un hombre interesante en un mundo que no valiera la pena ser habitado, ciudadano honorario en un pueblo donde la gente se saludara quitándose el sombrero…
Es un hombre cuya piel parece un guante en que se hubiera enfundado desde chico, y de esto resulta que tiene una sensibilidad con sordina, pasiones que andan de puntillas, oídos con cataratas acústicas, ojos con párpados transparentes, vitalidad delicadamente cloroformada. Es un bemol.”
La reciente tilinguización de la argentina no es un producto estrenado, sino es una actitud en provecho del bienestar social, por eso como sostiene Jauretche, siempre se dan en el ascenso social. Los guarangos de principios de siglo, fueron los tilingos que despreciaron a los humildes en otros tiempos. Los mismos descendientes de italianos que fueron funcionarios radicales, después se burlaron de los “cabecitas negras” que apoyaban a Perón. Ernesto Sammartino, de origen italiano, fue el mentor de la triste frase “aluvión zoológico”. Cuándo de esto hay en la expresión, “la historia se repite como comedia”. Seria la expresión correcta, “la historia se repite como tilingo”.
Otro pensador que tiene una idea interesante sobre el Destino es Voltaire en su Diccionario Filosófico:
Ya se cumple un año (seguramente Eva Perón nos mira desde el cielo, y nos echa una mano) desde que asumió como presidenta de los argentinos, y en balance general, se resume al año en la frase: “piedra y camino” de Atahualpa Yupanqui. “Piedra” por las injurias, los piquetes de los que más tienen; por las letras de molde (de aquellos que quieren moldear los gobiernos a su molde); por la infamia de los mediocres, por la mentira, por la injusticia, por la más profunda misoginia de aquellos que odian; por la insensibilidad social de aquellos que deben atender a la comunicación, y sólo se empecinan en consagrar las santas formas del protocolo real; por todo esto, y otras cosas más, “piedra”. “Camino” porque el destino sigue siendo la política; “camino” porque en el transitar de la política, fueron más palos que ruedas. Fueron tiempos muy injustos (y temo que seguirá así el año próximo) aquellos en los cuales se mezclaban el odio político, la corrupción moral, la indecencia, el olvido, el racismo, y encima tenían buena prensa, en cambio no tenían prensa los intelectuales de Carta Abierta –intelectuales k dijo un “criticón a suelo” en la tele- ( Carta Abierta, movimiento cultural que todavía no se ha valorado en su medida), las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, los movimientos de pequeños campesinos, los movimientos indígenas, los estudiantes secundarios y universitarios, los músicos populares .etc. Fueron tiempos (y sigue siendo así) en donde silbar y abuchear a Aldo Ferrer para que no hable de economía en el congreso, no estaba mal visto, y en este cambalache de cuarta, la CGT de Barrionuevo enseñaba filosofía, y Ricardo Forster repartía Alpargatas en plaza Once.
Fue un año muy duro, pero de a poco nos vamos acomodando, encima las crisis internacional nos pega de a poco, y ni siquiera el llamado de Obama a Usted tranquiliza a los carroñeros de la comunicación, algún imbécil dijo que ese llamado también había llegado tarde. Las palabras de Ingrid fueron un manto de verdad histórica, cosa que indignó a Clarín, Perfil, la Nación y Critica, pero como era una noticia que “vendía” la tuvieron que poner igual, claro, eliminando todo elogio presidencial, y atinando la editorial solamente a las vivencias de una mejer ex rehén. En TN no transmitieron la Conferencia de Ingrid, seguro que no querían transmitir el agradecimiento (EN VIVO) de su gestión para la liberación. ¿Recuerda la marcha en Francia solicitando la inmediata liberación de Ingrid? Pues le comento que Ingrid escuchó sus palabras desde la selva colombiana. Ingrid escuchó la voz de una “tal Cristina” Presidenta de la Argentina, el mensaje llegó. En cambio en nuestro querido país, el periodismo chiquitito estuvo más pendiente del color de la Boina que Usted lucia, que con el contenido del discurso, o la importancia de tal manifestación. Es más ya muchos hablaban del “fracaso de Cristina” en la gestión por la liberación, y prefirieron evitar el tema los días en que Ingrid visitó nuestra nación.
No voy a hablar de la maceta que tenemos como vicepresidente, en cambio si voy a hablar de aquellos compañeros que prefieren irse del movimiento nacional pensando en futuras elecciones. No es de temer, los argumentos son tan berretas que no merecen análisis, lo que si hay que tratar de que no se vaya más nadie, no para evitar una fuga de cerebros, sino para evitar el argumento que necesitan los odiadotes, otros interlocutores críticos para usar y para tirar.
Apoyo sus medidas económicas para enfrentar la crisis, así como también su cambio copernicano en la comunicación, hay que atender a los flojos de espíritus que están más pendiente de las formas, que del fondo, a esos acéticos de la política. Si estos flojos, anémicos espirituales, necesitan alimentarse de sacrosantas formas para seguir siendo acéticos, démosle un pedazo de carne, o no sea que pase lo que dice Nietzsche: “Y ¡ cuán comedidamente sabe mendigar la perra sensualidad una migaja de espíritu, cuando se le niega un pedazo de carne!”. Si quieren formas, coman formas, coman mierda.
Perdone por la última forma, atentamente
Goliardo
Sobre la Argentina guaranga
En un programa de televisión por cable, en C5N frente a Mariano Grondona, Usted, manifestó su tesis de las “dos argentinas”, una visible y otra invisible. Recuerdo que comentó en aquella entrevista sus clásicos imperativos morales, también su ética “radical” de no dialogar con el gobierno, y otras tantas revelaciones de la misma laya. Usted ya nos tiene acostumbrado a todo ese discurso moral kantiano. Conozco la descripción de Mallea de las dos argentinas, pero usted llevó su exégesis a la interpretación de Martínez Estrada. Según recuerdo, en la Argentina –dijo-, hay una “clase de gente” que se rige por la moral, las buenas costumbres y la decencia, y esta era una argentina oculta que empezaba a florecer como mayéutica socrática, o como el bien al mal –como según dicen los santos evangelios-. Esta interpretación es respetable, inclusive hasta se puede discutir, pero cuando siguió su discurso y comparó las “caretas que estaban en el fondo de la republica” –de Martínez Estrada-, al maquillaje de Cristina, no sólo me pareció un “parir verbal” de la intolerancia clásica a los sectores humildes, sino también una argumentación ultramachista, que sólo sirve para injuriar y reproducir la infame misoginia. Usted manifestó que Martínez Estrada interpretaba el “ser nacional” y los problemas de la Argentina.
Cuando usted recordó a ese pensador en esa noche de televisión, no sólo recordé las odiosas palabras del autor de “¿Qué es esto” Catilinaria”, sino también, Usted agregó entorno a la comsmogonia-cosmética de la política: dijo Usted; que “la otra argentina” se asemejaba a las caretas del carnaval (o algo así), careta que oculta –según sus palabras: “la Argentina guaranga” de Martínez Estrada. Así como el maquillaje de Cristina –dijo usted-, en Argentina hay muchas “Cristinas”, muchos maquillajes, muchas caretas. Quizá usted sólo interpreta “maquillaje” a algo que no le gusta, quizá la “cama solar” es más respetable que el sol, o el tilingo al guarango. El bronceado a “cama solar” es de tilingo, en cambio el lomo quemado por el sol del mediodía mientras se está yugando, es de guarango. Recordemos algo de lo que decía Martínez Estrada sobre el guarango.
Descendiente del compadrito, el guarango es un ser singular, un individuo torneado por la calle, es como una lija gruesa, o un diamante en bruto –dirá Jauretche-. El guarango se hace en la calle, y es arrabalero, y su estilo es el piropo casual. “Puede verse en él al gracioso sin cultura, al actor que improvisa sin genio, resentido de alguna privación, de que es culpable mucha gente.” es burlador, tramposo, y ante todo es un payaso. Recordemos que Martínez Estrada llamaba a Perón “actor” y a Eva “vedette”. El guarango es un resentido, “es privativo de una moral decadente, por eso busca una compensación con el mal ajeno”. “Es un primitivo que procede como si conociera las reglas de la civilización, y hasta como si las acatara y manejase con plena conciencia de su sentido, pero solo conoce el fraude.” El guarango es patotero, su acción es el “atropello de pobre que atribuye su déficit moral, pecuniario e intelectual, al bienestar ajeno”. El guarango es lo que llamamos “cara dura”, de ahí el apelativo “careta”. Toda esta teoría del “resentimiento histórico” –según el Joven Sebreli-, está desarrollada en “Radiografía de la pampa”, en cambio, esta ontología nacional será interpretada con el surgimiento del peronismo, 25 años después. Según se puede leer en “¿Qué es esto?”, el guarango es un resentido, al igual que Perón, Eva, y el marginal y resentido lumpenproletariat. El guarango es inmoral.
Quiero recordarle que este señor –no sólo este “careta de las letras”, sino también otros- tenia un profundo odio, no sólo a Perón y Evita, sino también, por las clases humildes de nuestra querida nación. No escribió una palabra de comprensibilidad para los sectores humildes, es más la “barbarie” que seguía a Perón, y según sus palabras eran, “un sector numeroso del pueblo, el de los resentidos, el de los irrespetuosos, el de los iconoclastas. Sector de individuos sin nobleza, con una opinión peyorativa de los grandes hombres”. Inclusive, este pensamiento no sólo se vislumbraba en “radiografía de la pampa” como expresiones de una y otra argentina, sino también, después del golpe a Perón, resurgieron las claras caras de pieles de ceda, ocultas por los “cabecitas negras”, las “patas” en las fuentes, y el incipiente homosexualismo –que según Martínez Estrada, era el peronismo-.
O quizá si usted me permite Elisa, recordarle unas palabras de Martínez Estrada al presidente de facto en el año 55, dictador Aramburu, (a días del golpe) a estilo consejo de a “Lorenzo de Medicis”. Dice Martínez Estrada:
“Tengo que hablarle como ciudadano y me dirijo a V.E, no con espíritu localista sino con amplio espíritu nacional. Sintetizando al principio lo que he de decir enseguida, puedo firmar que el mayor bien que puede hacérsele a Buenos Aires, no solo a la República, es desmantelarla.”
Como usted sabe, Martínez Estrada no solo leía a Nietzsche, sino también a aquel italiano que enseñaba a lograr y mantener el poder. Pero Maquiavelo proponía tres formas de mantener el poder en una nación que se regia por sus propias leyes; una era dejarle sus propias leyes, pero con tributos más altos y un gobierno de amigos; otra era ir a vivir entre ellos; y otra era arruinarlos. El espíritu nacional de Martínez Estrada lo llevará a aconsejar el más antinacional de los consejos, desmantelar, desperonizar, exorcizar, civilizar la nación del degeneramiento que es el peronismo. Para Martínez Estrada, -muy similar a su teología moral- el problema de la argentina no es político, o social, sino moral. Seguramente todas estas ideas Usted ya las conoce, es más, las manifiesta a diario en cada oportunidad que puede. Ya la he escuchado decir que Néstor Kirchner era Hitler, Mussolini, lo mismo que decía Martínez Estrada de Perón, desde las alturas de la moral pura. Todo esto ya está en la justicia, y en definitiva son acusaciones entre lideres, son extremadamente imprudentes, antidemocráticos y se parecen más a un vómito discursivo, que a una declaración política. Pero yo me dirijo a Usted no para defender a Kirchner o Cristina –que se saben defender sin mi humilde ayuda-, sino para expresarle mi preocupación por los dichos antidemocráticos, racistas y mal intencionados, que Usted propició a los humildes votantes que eligieron a su presidenta. Así como Martínez Estrada decía que “el 17 de octubre, Perón volcó en las calles céntricas de Buenos Aires a un sector social que nadie habría reconocido. Parecía una invasión de gentes de otro país, hablando otro idioma, vistiendo trajes exóticos”, usted dijo que a la Plaza de Mayo, el gobierno “acarrea” a los sectores humildes del gran Buenos Aires. También dijo que a Usted la había votado la gente más formada, más ilustrada y más inteligente. Quizá lo grave no sea la presunción y crítica al clientelismo político (-que de hecho, comparto-), sino la categorización moral de dicho acto. En su retórica moralista, todo hecho “clientelar”, es una inmoralidad, y tiene tanta culpa el puntero político, como las humildes manos que reciben tal beneficio. Usted no deja lugar a intermedios, nunca analiza la realidad concreta, la pobreza, el sentimiento de desarraigo, las injusticias de clase, el resentimiento de las clases altas por los sectores humildes, la humillación laboral; no, Usted pone todo en la misma bolsa, lo etiqueta con el nombre de “peronismo” y lo desecha por inmoral. En cambio, su discurso denota resentimiento por los sectores que votan por el peronismo. Quizá lo repudiable de Martínez Estrada no eran sus críticas a Perón, sino sus burlas dirigidas a la “chusma”, a los descamisados, a la horda de resentidos que estaban en el sótano de la república. Usted Elisa “cae” en el mismo discurso.
Recordemos algunas palabras de Martinez Estrada sobre Eva Perón:
“ella era el mal y él el bien, pues los dos eran aspectos alotrópicos de Satanás”
“era ella una sublimación de lo torpe, ruin, abyecto, infame, vengativo, ofidico”
“su resentimiento contra el genero humano, propio de la actriz de los terceros papeles, se conformó con descargarse contra un objeto concreto; la oligarquía o el publico de los teatros céntricos.”
“ha tratado las grandes figuras de la sociedad burguesa en la conyugalidad del tálamo, y concibió por el hombre, por el macho humano, encarnado en aquellos personajes bajo algunas de sus más nobles investiduras, el desprecio de la cortesana por su cliente incógnito.”
“tenia no solo la desvergüenza de la mujer pública en la cama, sino la intrepidez de la mujer pública en el escenario”
….
No le voy a pedir que se meta en el barro, esos son consejos de sonso, ni tampoco le voy a pedir que se ponga en lugar del otro, sino sólo le voy a pedir que mire la cara de cada uno de los votantes, las caritas de chicos de la calle, una madre adolescente, un trabajador obrero desocupado, una casilla de chapas en el momento en que una joven madre tiende la ropa –mientras un perro galgo le mueve la cola esperando un hueso-, o un pibe de un barrio humilde que juega al fútbol y sueña con jugar en la primera de un gran equipo. Cada vez que se dirija a un humilde con palabras tan insolentes, recuerde estas palabras que yo le digo.
Elisa, a mí ya no me la podes contar.
Atentamente
Goliardo
En este video, campesinos que apoyan a Evo, y un Alcalde, son obligados a marchar contra Evo. Son obligados a flamear banderas, besar el suelo y son llevados, empujados y humillados en una especie de calvario.
http://www.boliviaenvideos.com/
Encontré esta nota en noticias, comento en comentarios.

Protesto. Protesto formalmente y aunque poco y nada creo en eso de asumir la palabra ajena (ser “la voz de los que no tienen voz”), me parece que en este caso expreso la opinión de muchos que –como yo– consagran su vida al estudio, la reflexión, la creación artística o cultural, sin encontrar no obstante el debido acceso al espacio público.
Intentaré explicarme. Los recientes debates intelectuales a propósito del conflicto entre el Gobierno y el campo pusieron en evidencia una vez más, a mi juicio, el poder abrumador de la izquierda cultural. Su hegemonía. Como para que no lo olvidemos o no nos hagamos ilusiones. La izquierda cultural o –si se prefiere– el progresismo, dominan sin disputa los espacios culturales disponibles, entiéndase universidades públicas, centros de investigación, bibliotecas, suplementos literarios, editoriales, revistas culturales, centros de exposición, museos, teatro, cine, radio, televisión… y cuánto yo haya pasado por alto y el lector desee agregar. En síntesis, los instrumentos de producción y reproducción sistemáticos de la cultura, incluyendo la industria cultural.
Tanto en nuestro país como en el resto del mundo occidental este estado de cosas no se ha generado de la noche a la mañana sino en largo tiempo a través de una paciente práctica de poder. Sin embargo, en los años que corren del nuevo siglo, el proceso de acumulación de poder se ha acelerado de un modo impresionante. La causa próxima de ello es el apogeo del pensamiento neoliberal que sucedió al vergonzoso capítulo final del experimento socialista soviético. Ante la crueldad, desconsideración y vocación minoritaria de las propuestas neoliberales, inaccesibles para el común (¿cuántos estamos en condiciones de ser empresarios exitosos?), la reacción era de esperar. Mucha envidia y resentimiento se incubaron durante la década del ’90 y la izquierda cultural supo aprovecharlo sagazmente. Hoy, ser de “izquierda” es un sobreentendido, un dato del sentido común del mundo de la cultura, algo que se da por descontado. Intelectuales y artistas son, por naturaleza, de “izquierda”; caso contrario, no integran la corporación.
Pero esto no es todo. A la disposición de los principales resortes, se suman algunos procederes típicos, acaso no del todo recientes, pero notoriamente potenciados por estos días. En primer lugar, la omisión deliberada de los puntos de vista que permanezcan fuera del territorio imaginaria pero efectivamente delimitado por la izquierda cultural, que escapen a lo admitido. Omisión de los puntos de vista quiere decir también, en buen romance, exclusión impiadosa de las personas que los sustentan. La fórmula es tan simple como antigua y eficaz: jamás mencionarlas por su nombre y apellido.
Va de la mano con esto, en segundo lugar, la confección de la agenda, de lo que se ha de debatir. Cuáles son los temas e, incluso, la manera en que ha de abordárselos, las opciones que ofrecen. Sin solución de continuidad, en tercer lugar, la conversión de la problemática vigente dentro del orbe progresista en la única posible, el pensamiento único. No existen otras cuestiones, supuestamente, que las que afligen a la izquierda cultural. Y en los términos en que le preocupan. Tampoco otras tendencias literarias o plásticas que las que le apetecen. Y así con todo lo demás (cine teatro, etcétera). Ejemplo paradigmático: cuál es la orientación que debe adoptar la izquierda después del derrumbe del comunismo. O si existe todavía un sujeto revolucionario. Más de una vez me he preguntado por qué razón los que no provenimos del marxismo tendríamos que discutir esto. ¿Y si nos interesaran otras cosas? ¿Y si estas tuvieran no obstante algún valor? ¿Por qué uno estaría obligado a ocuparse de lo que no le interesa?
Quizá todo lo dicho sería disculpable si el progresismo mostrara signos de una vitalidad pujante. El despotismo puede ser índice de la fortaleza de una juventud desbordante o de decadencia senil. El carácter abstruso y rebuscado del discurso de la izquierda cultural, su alambicamiento, así como su falta de ideas y su indefinido dar vueltas sobre las mismas cosas, evocan el escolasticismo tardío, cuya sutileza sólo testimoniaba que la vida, a la busca de nuevos horizontes, ya se había alejado de él.
Pero además de la escolástica tardía vale la pena recordar también cómo en medio de semejante desolación se alzó la figura de René Descartes cuyo discurso, infinitamente menos sutil, casi bárbaro, inauguró sin embargo una nueva época. A veces la civilización necesita de los grandes simplificadores, aquellos que se atreven a cortar el nudo gordiano. No es ocioso destacar que Descartes fue hombre ajeno a la Universidad y al resto de las instituciones culturales.
Estamos a la espera de nuevos Descartes que señalen los rumbos por donde encaminarse el siglo que comienza. Mientras tanto, soportamos la escolástica marxista tardía, discurso que, huérfano de todo frescor juvenil, nos agobia con su rebuscamiento ininteligible, cegando posibilidades creadoras.
*FILÓSOFO”
-“¿Qué habrá sido de Marco Antonio Cúneo, aquel servicial coronel que prestaba tantos favores al diario en 1976 y que se ufanaba de saber como conseguir chicos para adoptar? ¿Y de Rogelio Frigerio, él siempre atento Frigerio qué tanto me había insistido en que adoptara una parejita y que me decía que él sabia cómo conseguirlo más rápido? ¿Y que será de la vida del coronel Vallejos, ese que el ex marino Adolfo Scilingo decía que conocía todo lo ocurrido con la madre verdadera de uno de los chicos en el centro clandestino Automotores Orletti? ¿Y el doctor Evaristo Pedraja? ¿Estará vivo? ¿Era él quién había revisado a los bebes cuando me los trajeron o era la doctora Norma Cadoppi, o el doctor Ignacio Katz? ¿Y la clínica Iastros? ¿Se llamaba así o era el centro asistencial Privado Iastros S.A donde examinaron a los chicos”- (Fragmento de Pablo Llonto, La Noble Ernestina)
Leyendo a un “cumpa” me entero que declaró la hija de Roberto Noble, Guadalupe Noble, en la causa en la adopción de los hijos de Ernestina de Noble, causa que propician La abuelas, por los datos obtenidos, Marcela y Felipe Noble, serian hijos de desaparecidos.
Según el comunicado de Abuelas, Guadalupe Noble declaró ante el juez federal de San Isidro, Conrado Bergesio, al cual de dijo que no tenia datos sobre el origen de los chicos adoptados por Ernestina; “si hubiera sabido de la adopción y que tenían el apellido Noble hubiera hecho alguna presentación judicial porque no fui consultada, porque ellos fueron adoptados diez años después de que murió mi padre”.
¿Cuáles son estas irregularidades?
“1 Figura con doble apellido antes de la sentencia de adopción,
2 Se dejó en blanco el espacio correspondiente al padre y a la madre, cuando debió constar la palabra “deconocido”.
3 Entre el número de expediente 1.308 de Marcela y el 9.149 de Felipe hay 7.841 causas de diferencia. Una cifra imposible de creer, teniendo en cuenta la cantidad de expedientes que ingresan habitualmente en los juzgados..
4 No consta a qué “direción” se refiere.
5 El número de expediente no tiene indicación del organismo al que pertenece y debe suponerse que se trata de una constatación médica. pero entre el número de Feipe y el 37.755 de Marcela hay ¡5.499! bebés nacidos entre el 23 de marzo y el 17 de abril del mismo año. otra cifra sospechosa, ya que indicaria que esa oficina, atendia un promedio de 215 nacimientos por dia.
6 Entre la ficha 25.127.946 de Felipe y la ficha de Marcela 25.127.753, hay 193 nacimientos en un lapso de 25 dias. se puede decir que si es una cifra razonable.”
El comunicado de prensa de Abuelas agrega:
“También afirmó que una de esas personas era su vecina, pero en realidad no vivía en esa localidad, y que la otra era el “cuidador de la finca vecina” (el Sr. Roberto García), pero se corroboró que en realidad se trataba de su chofer personal; iii. Quien concurrió afirmando ser la progenitora de quien hoy es Felipe, brindó un nombre y un número de documento que no era el suyo y no se intentó corroborar por ningún medio que efectivamente fuera su madre; iv. Ernestina Herrera de Noble dio un domicilio distinto a aquel donde tenía su residencia, cuestión decisiva para determinar la competencia del Tribunal interviniente, ejerciendo la ilegal práctica del “forum shopping”; v. se omitió el sistema de turnos para que la guarda de Felipe quedara radicada en el mismo Tribunal que la de Marcela: vi. Ambos niños fueron inscriptos con el apellido “Noble Herrera” en función de una ley derogada.”
Familiares
Carlos Miranda es un tio que busca a su sobrina Matilde, quien podria ser Marcela Noble. Matilde fue secuestrada cuando tenia seis meses, en un procedimineto en el que mataron a sus padres: Roberto Lanuscou y Barba Miranda. En el procedimiento mataron a los hermanitos de Matilde, Robertito de seis años, y Barbarita de cuatro.
Estela Gualdero es otra tia que reclama por su sobrino (sin nombre) que habria nacido a fines de 1976. Lahermana de Estela, Carmen, habia sido detenida el 8 de junio de 1976, estaba embarazada de nueve meses, su esposo, Ernesto Garcia, habia sido asesinado en diciembre del año 1975.
Breve introducción.

En los albores del bicentenario y en la particularidad del surgimiento de un nuevo “ser nacional”, es necesario traer de los tiempos viejos la búsqueda de una nueva “ontología nacional”. Así como Sarmiento, José Hernández, Leopoldo Lugones, Martínez Estrada, Jauretche, y Atahualpa Yupanqui, y desde sus exquisitas plumas –cada uno desde su lugar y con su estilo propio- generaron su propia concepción metafísica-política y social del habitante de la pampa argentina, es necesario reorganizar distintas concepciones.
Es conocida aquella vieja concepción de Sarmiento en la cual el “gaucho” era un ser casi en estado natural, feroz y libertario. Pero también Sarmiento reconoce al gaucho sus características y cómo fue muy importante por su condición de “sabedor” en la lucha por la independencia. La obra mas importante para desarrollar este tema, la podemos encontrar en “La Guerra Gaucha” de Leopoldo Lugones. Es notable –comenta Sarmiento- la cosmovisión geográfica del gaucho rastreador y baqueano. El primero puede determinar casi con exactitud huellas, caminos, pasos de animales y hombres, puede establecer cuantos animales, cuantos hombres, o cuanto tiempo lleva la huella, y en qué dirección apuntan los rastros. El baqueano puede determinar con precisión cualquier lugar o punto de destino. “Si el baqueano lo es de la Pampa, donde no hay caminos para atravesarla, y un pasajero le pide que lo lleve a un paraje distante cincuenta leguas, el baqueano no se para un momento, reconoce el horizonte, examina el suelo, clava la vista en un punto y se echa a galopear con la rectitud de una flecha…galopando día y noche llega al lugar designado”. (1) Otro tipo es el “gaucho malo”, y según Sarmiento es un salvaje blanco, un divorciado de la sociedad, un ladrón de ganado y de niñas. “A veces se presenta a la puerta de un baile campestre con una muchacha que ha robado; entra al baile con su pareja, confúndese en las mudanzas del cielito y desaparece sin que nadie se aperciba de esto” (2). Hay que explicarle al señor Sarmiento que esta es la forma amorosa de relacionarse que tenían los gauchos, seguramente la madre de la niña robada tuvo igual suerte. Un elemento importante en el gaucho –y en especial al malo- es el cuchillo. Según Martínez Estrada, el cuchillo no es parte de la vestimenta, sino parte intima del gaucho, por eso se lleva escondido entre la ropa, y es comparable al pene masculino, no solo por la forma fálica, sino también por su función. El facón –viejo sable patriótico rebajado a cuchillo- “exige el recado del falo, al que se parece por similitudes que cien cuentos obscenos pregonan; quien muestra el cuchillo sin necesidad es un indecoroso”. (3) Otra variante del gaucho de la pampa es el “gaucho cantor” en la figura emblemática de “El payador”. En el centenario de la patria, Lugones dio un par de conferencias, a lo que luego tituló “El Payador”. En estas conferencias Lugones analiza el Martín Fierro y lo decreta, “poema nacional”, y relaciona al origen del payador a una tradición épica, al igual que los trovadores y goliardos medievales. “Martín Fierro es un campeón del derecho que le han arrebatado; el “campeador” del ciclo heroico que las leyendas españolas inmortalizaron siete u ocho siglos antes; un paladín al cual no falta ni bello episodio de la mujer afligida cuya salvación efectúa peleando con el indio bravo y haciendo gala del mas noble desinterés.” (4) No sé cuanto de heroísmo hay en esta actuación, lo que si significó, es la utilización interpretativa de un personaje literario, para ocultar relaciones sociales injustas, y la utilización estética de una cultura tradicional, en la conformación “mítica” de un “ser nacional”. Todo esto es muy discutible, hay varias interpretaciones, y no es motivo de este artículo. La cuestión es que la figura de “El Payador” de Lugones, personaje mítico, es reinterpretado por la historia, en “El Payador Perseguido” de don Atahualpa Yupanqui. Con Atahualpa, el canto vuelve a hablar de la injusticia, de las penas, de la historia y de las protestas del gaucho argentino. “El payador” de Lugones esconde la metamorfosis sufrida del gaucho Martin Fierro a “Peón de estancia”. Lo que en José Hernández es canto de rebelión, denuncia e injusticia por parte del gobierno, en Atahualpa Yupanqui es queja, pena angustia y rebelión del peón en relación a la explotación por parte del patrón o crítica social al gobierno.
“Y no canto a los tiranos
ni por orden del patrón.
El pillo y el trapalón
que se arreglen por su lado
con payadores comprados
y cantores de salón.” (5)
Del viejo Vizcacha a Alfredo De Angelis
Pero otra variable del gaucho, es el “viejo Vizcacha”. Un personaje muy particular que aparece en la Vuelta, y según Martínez Estrada, es la contrapartida de Martín Fierro. Si éste último es la reacción, el viejo Vizcacha es la adecuación frente a la sociedad civil. El Vizcacha es viejo pillo, tramposo, ladrón que vive rodeado de perros, “es un antiguo de los que ya quedan pocos” dice José Hernández (6). Martínez dice: “es un genio en bruto, más cerca de Diógenes y de Crates, que del hombre correcto, mutilado y ordinario”(7). El viejo Vizcacha expresaba su sabiduría a través de consejos dirigidos a un hijo de Martín Fierro. Son memorables las lecciones –inclusive son más recordadas que los de Martin Fierro-, llenos de malicia, conveniencia, es una especie de filosofía utilitarista amoral, en el cual, cualquier acto que llene la panza es válido para la vida. Pero antes de avanzar en estos, es necesario buscar algunas características para ubicarnos en la actualidad.
Desde sus orígenes, mucho ha cambiado la Republica Argentina y múltiples cambios afectan las características de su población. De gaucho a peón de estancia, de campesino a cabecita negra, y de cabecita negra a obrero industrial, de obrero industrial deviene en desocupado, de desocupado a piquetero, y de piquetero –de a poco- a obrero industrial otra vez. Muchas familias campesinas del norte sufrieron la marginación, y devinieron en agrupaciones o Frentes Campesinos, quizá herederos directos de la ética de rebelión de José Hernández. Así como la marginalidad agro-exportadora arrasó con las poblaciones criollas de la pampa y del norte argentino, con la misma ideología agro-exportadora, la soja desaloja a las familias campesinas. “Los Hijos de Fierro” son esos paisanos que fueron desalojados por las vacas en el año treinta. El gaucho peón carece de sindicatos, ya no hay caudillos, sino elites oligárquicas, por eso surgen las agrupaciones sociales campesinas. En la pampa ya no hay vacas, ahora hay soja, por lo tanto ya no hay gauchos baqueanos o rastreadores, sino “gauchos sojeros”. Esta nueva ontología puede rastrearse en la figura del viejo vizcacha. La metamorfosis es del “viejo vizcacha” a “Alfredo de Angelis”.
La metempsicosis más importante es aquella que desciende del gaucho clásico argentino, pero con la particularidad ética del viejo vizcacha, estos son lo “gauchos sojeros”. Y el ejemplo más paradigmático de este nuevo “ser nacional”, esta representado por los “gauchos sojeros” de Federación Agraria: Eduardo Buzzi y su compadrito escudero, el paradigmático Alfredo De Angelis. Toda esta nueva ontología es herencia directa de esa moral vizcachesca, una ética dirigida a conservar los bienes sin ningún prejuicio moral o ético, todo vale, cualquier acción es válida; cortar rutas, palotear, mentir, injuriar, destituir o juntarse con lo peor de la política, la promiscuidad partidaria (desde Vilma Ripol y Lozano, pasando por Macri, Carrió, Duhalde, Biondini, Cobos y otros de la misma laya). Todas estas prácticas sociales, ya estaban en los consejos del Viejo vizcacha, y a continuación vamos a ver de que se trata.
El viejo aconsejaba al hijo de Fierro que nunca vaya a parar donde hay perros flacos, también que el primer deber del hombre es salvar el pellejo. Por eso se lo ve a Buzzi y De Angelis entreverado con La sociedad rural. El fundamento ético del Viejo vizcacha, es salvar el pellejo y conservar la vida a toda costa, y para este fin –aconsejaba el viejo-, es necesario actuar de determinada manera, adaptarse a toda situación, y utilizar cualquier medio para dicho fin: ser amigo del juez, (amistades con los periodistas de Clarín, Nelson Castro, Bonelli, Morales Solá y otros de igual densidad “gorila”). Otro consejo es tener en cuenta que el más soberbio cede en tiempos malos (“ganar o ganar”- decía Buzzi), no creer en lagrimas de mujer (rasgos de misoginia y discriminación de género, y esto queda claro cuando De Angelis manifiesta: “La presidenta está mál asesorada”). Otro consejo es no creer en la renguera del perro (desconfiar de las compensaciones), no afligirse aunque se desplome el mundo, ay que tener la memoria del burro que nunca olvida donde come (no hay que tener miedo al golpe, si eso sirve para conservar los bienes, está bien). Toda esta ética es muy actual, y se puede encontrar es esa entelequia nacional denominada “gaucho sojero”.
1 Domingo Faustino Sarmiento, Facundo, B. La Nación, 1999, pag 67.
2 Domingo Faustino Sarmiento, Facundo, B. La Nación, 1999, pag 69
3 Martínez Estrada, Radiografía de la Pampa, Losada, 2001, pag 48
4 Leopoldo Lugones, El Payador,. Ed centurión 1944, pag 226.
5 Atahualpa Yupanqui, El Payador Perseguido.
6 José Hernández, Martín Fierro, Biblioteca La Nación, pag 146
7 Ezequiel Martínez Estrada, Muerte y desfiguración de Martín Fierro. Ed, Vitebro, 2005. pag, 92
Es notable, la influencia de Clarín en la opinión pública argentina. Sostiene Pablo Llonto, en “La Noble Ernestina” que esto se debe a que la gran masa de lectores de este diario, proviene de la clase media, y Clarín supo captar las inquietudes, angustias, intereses, y alegrías de esta influyente capa social. Para entender este fenómeno es necesario remontarse en los orígenes del diario del viejo Noble. Por allá en los años de la segunda presidencia de Perón, en épocas de “dandy” del fundador del “gran diario argentino”, en momentos en que Perón clausuraba y confiscaba el diario “La Prensa”, y por los mismos años en que Noble perseguía por los teatros porteños a una jovencita bailarina de flamenco, es cuando comienza esta alianza inquebrantable entre la clase media y el diario Clarín. “Los enemigos de Clarín sostenían que sin quererlo, Perón le había dejado a Noble una gallina de huevos de oro.” Resulta que por estos años, los avisos clasificados que se publicaban en el diario “La Prensa”, después del clausura del matutino, estos fueron a parar a las paginas del diario de Noble. Los clasificados son publicados mayoritariamente por sectores de clase media, es allí –según Pablo Llonto- cuando comienza la historia del imperio Noble.
Clarín tiene como destinatario exclusivo a la clase media como cliente directo, y para este propósito se suministró de cualquier medio para mantener su poder económico. Clarín supo entender esta capacidad de influencia, y pudo mantener a través de su editorial, ciertas tácticas de alianzas con todos los gobiernos de turno; a Clarín nunca le interesó la procedencia ideológica de los gobiernos, tampoco si eran producto del voto popular, o producto de la las armas contra el voto. No se puede entender el progreso del diario, si no se entiende este accionar con el sector político. Resulta que Clarín ha tenido beneficios de todos los gobiernos; en el gobierno de Perón, gracias a la clausura de La Prensa, y a pesar que Evita había dicho de Noble “Ese cajetilla metido a periodista”, tuvo la gallina de los huevos de oro en el sector “clasificados. Es antológica la amistad de Noble y Frondizi, y gracias a esta amistad, Clarín recibió prestamos de banco Nación para la compra de las primeras rotativas, a cambio de auspiciosos titulares del gran diario. Por estos años, es cuando Osvaldo Bayer organiza la primera huelga de la historia de Clarín, años después, seguida de la nota 20 que no le publicaba el diario, Osvaldo, decide apartarse. Se puede considerar los años del desarrollismo como la edad de oro del Diario Clarín, también por aquellos tiempos es cuando Noble contrae matrimonio con la bella jovencita bailarina de flamenco, la actual mujer más rica de la argentina: Ernestina Herrera de Noble.
Una vez “la señora” convertida en “viuda” y siguiendo los propósitos y consejos de su marido, Ernestina debe hacerse cargo del diario más influyente del país. Sin saber redactar tres renglones seguidos –comenta Pablo-, y recordando la insistencia de Noble en el propósito de autoabastecerse con papel para la publicación del matutino, es cuando Clarín recibe por parte de la dictadura, los beneficios en la constitución de la empresa “Papel Prensa”. Son los años más violentos de la historia argentina, y el diario que tituló “Nuevo Gobierno” a un golpe militar, no tuvo ni un renglón para el único desaparecido de Clarín. Carlos Alberto Perez era director del suplemento literario de Clarín y fue secuestrado el 8 de Mayo de 1976. Al otro día del secuestro, el diario no publicó ni un renglón sobre el compañero detenido por un grupo de tarea. Avelina Garcia de Perez pudo contemplar la bella canción: “hoy el diario no hablaba de ti”. El apoyo de Clarín a la dictadura fue notable, si hasta Menotti era defendido a ultranza por la sección “deportes” del diario, esto lo denunció Fabri recientemente en una acalorada discusión con el periodista Horacio Pagani. En estos años es cuando “la señora” adopta dos bebes, que años después se sospecharía que son hijos de desaparecidos, por lo cual es detenida por la causa “falsificación de documentos públicos”.
Llegada la democracia, Clarín no había aprovechado el “aluvión de asesinos”, todavía quedaban cosas pendientes. Por ejemplo, el porcentaje de Papel Prensa que todavía quedaba en manos del estado, y en últimas reuniones con el dictador Bignone, Clarín había llegado a un acuerdo con la dictadura para comprar el porcentaje restante. Una vez Alfonsin en el poder, el presidente constitucional deja si efecto la venta de las acciones de Papel Prensa, acción que nunca perdonaría Clarín al dirigente del radicalismo. Desde ese momento comenzaría la caza por parte de Clarín a aquellos gobiernos democráticos que no eran disciplinados en los intereses del “gran diario argentino”. Es memorable la frase del dirigente Cesar “Chacho” Jaroslavsky: “Hay que cuidarse de ese diario. Ataca como partido político y si uno le contesta, se defiende con la libertad de prensa.” Otra meta de Clarin era comprar una radio y un canal de televisión, y debido a la negativa de Alfonsin, debió esperar hasta que llegase un “nuevo gobierno”. Eso si, la tranquilidad de Alfonsin dependía del humor del editor del Gran diario argentino.
Para que Clarín tenga una radio y un canal de televisión era necesaria la derogación de un elemento de la “ley de radiodifusión”: el articulo Nº 45. Desde que Menem llegó al poder, el lobby de Clarín fue insistir en la derogación de este capítulo. ASI surge ARTEAR, grupo empresario ligado a Clarín y empresarios de medios del interior del país. Cuenta Pablo Llonto que años después Menem dijo: “cometí un error. Derogar el artículo 45 de la ley de radiodifusión. No medí las consecuencias y se monopolizó la prensa. No esperaba que algunas empresas se convirtieran en propietarios de diarios, canales de televisión, radios y hasta una cuota de papel prensa.” Pero una vez canal trece al aire, a Menem no le gustaba los comentarios de un programa de periodismo de canal de “la viuda”, por aquellos años, en el canal del estado había un programa conducido por el periodista: Guillermo Patricio Kelly. Debido a algunos titulares de Clarín, Menem dobla la apuesta, y en el programa “Sin concesiones” aparece Kelly con dos fotografías de dos bebes diciendo a la cámara de televisión: “La innoble señora de noble. ¿Usted sabe de quien son estos niños?” Menem sabe mucho de mensajes mafiosos, y La Viuda entendió el menaje al instante. “¿Qué quiere doctor?-que rajen a la yegua.” Muy actual este último calificativo, el mensaje era claro, debía levantarse el programa “Revista 13. Periodismo con opinión” conducido por Liliana López Foresi.
Comenta Pablo Llonto que Clarín “pone huevos en todas las canastas”, también afirma que no se puede gobernar con Clarín en contra. Esto nos lleva a la actualidad. A Duhalde le publica, después de la escandalosa pasificación, un titular que da que pensar. La cobertura de la “masacre de avellaneda”, Clarín titula: “La crisis causó dos nuevas muertes”, desligando al gobierno de toda responsabilidad. ¿Qué mensaje mafioso esconde Clarín cuando extorsiona desde una cobertura tergiversada? Es sabido las concesiones de Kirchner a este grupo en el 2004. ¿Será la causa de los hijos de Noble en la falsificación de documento público? ¿Será la corrupción en la fusión de Multicanal-cablevisión? ¿O será la contaminación de Papel Prensa? Estos temas son vitales, no se puede discutir una nueva ley de radiodifusión, sin tener presente estos intereses, y el motivo de este articulo, es sumar datos para la discusión.
Artículo de Eva Row relacionado (Discusión entre Pablo Llonto y Magdalena Ruiz Guiñazú)
Charla entre Rial y Majul sobre Clarín y el gobierno.
D´elia en “A dos voces”: “¿Qué más quieren muchachos?
Lo de TVR es decadente, no sólo por la audiencia sino por la calidad ética de sus informes. Este sábado estuvo invitado el profesor Abraham, y fue muy fuerte, cuando TVR mostró un informe sobre “los imperdonables”, y por cual, Abraham con una cara de culo dantesca, le dijo lo en la cara “¿qué aplauden?”. Abajo el dialogo entre el filosofo y los conductores.
Diálogo
“Gabriel Schultz. ? Un informe durísimo que pega abajo donde duele.
Lo único que pido, en serio, y deseo es que la justicia funcione y que haga pagar a quienes hicieron esto con los chicos no tenían quien los defienda en ese momento.
Sebastián Wainraich .? Tomás, algo para agregar.
Tomás Abraham. ? De esto se puede hablar mucho tiempo, lo que yo quiero decir es lo siguiente, esto es un horror, no por el padre Grassi -que no se si es culpable o inocente- la situación de la infancia en la argentina y lo que pasa en la fundación “felices los niños”.¿alguien averiguó que pasa con esa fundación, con los 6000 que estaban ahí,? ¿Están viviendo bien? ¿Siguen dando aportes los donantes para que esos chicos coman y estén vestidos y estén educados? ¿a alguien les preocupa las miles de personas o todo es el show Grassi? ¿Nos educa esto, nos damos cuenta de los que esta pasando? –no por el Padre grassi, sino cuando forma parte del show… ¿es algo bueno pasar estos crímenes contra chicos con música? ¿es algo bueno eso?
Sebastián Wainraich. ? No, no sé, seguramente algo bueno no es…lo mostramos porque son acusaciones que se hicieron sobre el padre grassi, no es que la estamos inventando tampoco.
Tomás Abraham. ? Inventar no se inventa, pero hay un modo de transmitir. Y yo creo que la gente no se da cuenta de lo que esta viendo. Asi, esto es algo muy grave, esto no es una noticia como las olimpiadas, esto no es el padre Grassi, es una excusa el padre Grassi. La situación de la infancia, no solamente del abuso sexual, la desprotección. La escena que vi recién, de este chiquitito que estaba llorando para que el padre no vaya a la cárcel. No la tendrían que haberla pasado. No solamente en este programa, sino en general lo medios de comunicar y la televisión, juegan con esta adversidad y eso es lamentable. Eso no educa a la gente, al contrario la hace disfrutar.
Gabriel Schultz. ? No estamos en todo de acuerdo.
Sebastian Wainraich ? Es discutible decir que “a la gente la hace disfrutar” y englobar a la gente en “uno”. Todos los seres humanos no reaccionan de la misma manera.
Tomás Abraham. ? ¿Entonces que están aplaudiendo?
Sebastian Wainraich ?El informe, la calidad del informe.
Tomás Abraham. ?¿Y es para aplaudir?
Sebastian Wainraich. ?Aplaude el informe
Tomás Abraham. ?¿Es para gritar eso?”