¿Kirchner cerro Crítica?

Leo ayer una editorial de La Nación. El título ya era sospechoso. Decía: “El oficialismo y el cierre de Crítica” (el link, http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1263352) . Sospechoso pero efectivo, porque fue lo primero que leí.

Primera duda: ¿no va firmada la editorial? Raro, siendo una nota de opinión, que no lleve firma.

Segundo: La tesis inicial es fantástica:  el reclamo por los pagos adeudados de salarios que el dueño del diario, Antonio Mata, les debe a los empleados, no es el problema. El conflicto es producto de la falta de pauta oficial y de la supuesta presión de funcionarios a empresas para que no pongan publicidad en ese diario.

Que poca memoria. Sera que no quieren decir que Antonio Mata fue uno de los encargados del vaciamiento de Aerolíneas durante la gestión Marsans. Será que no quieren decir que Mata fue uno de los principales lobbistas para impedir la reestatización de Aerolíneas. Sera que no quieren decir que todos los días, a página completa, Crítica poníe publicidad de AirPampa, empresa que quería crear Mata para quedarse con las rutas de Aerolineas. (Para más datos de Mata, un trabajito del equipo de Investigación Nacional en este link: http://www.radionacional.com.ar/audios/investigacion-nacional-antonio-mata.html)

Los “varios escándalos del kirchnerismo” que denunció Crítica eran todos apuntados contra Aerolíneas, gracias a la información que Mata obtiene de informantes que aún trabajan en la empresa y que quedan de la gestión de Marsans (y que dan información de una empresa pública sin el debido pedido de autorización…….)

Tercero: Lección de periodismo. Las fuentes se citan con nombre, apellido y cargo.

Cuarto: Vale citar un párrafo entero de la editorial para analizarlo: “A lo largo de sus años en el poder, el kirchnerismo se ha cebado en su propia impunidad y ya no disimula sus ataques contra la Justicia y el periodismo independientes. Así, por ejemplo, ha convertido a Radio Nacional en una caja para pagar a comunicadores extremadamente allegados al Gobierno, que también se desempeñan en medios privados, y no ha dudado en fomentar escraches y otros ataques a periodistas. El incendio del automóvil de una periodista muy crítica del oficialismo, que trabaja en Santa Cruz, es un hecho tan preocupante como el silencio oficial ante semejante hecho.”

Como dijo Jack, vamos por partes. Los “ataques contra la Justicia”, ¿se estará refiriendo al saneamiento de la Corte Suprema, o a las denuncias contra jueces que, como los de la Cámara Federal de Mendoza, están implicados en encumbrimiento de crímenes de lesa humanidad y pretenden frenar una ley democrática utilizando toda clase de maniobras ilegales?

Los  “ataques contra el periodismo independiente”, ¿se referirá a que pro primera vez la pluralidad de voces logra crear una fisura en el muro monopólico y demostrar su construcción ficticia e hipócritamente objetiva de la información”.

Con respecto a Radio Nacional, ¿hará alusión a que la radio pública pidió entrevistas a los dirigentes de todo el arco político, y también a dirigentes empresariales, rurales, religiosos, para hacerles entrevistas de fondo sobre como piensan la Argentina y darles espacio en la radio pública y ninguno aceptó ser entrevistado por los periodistas públicos? (con la excepción de Luis Juez y Fabiana Ríos)

El “fomento de escraches y otros ataques a periodistas”, ¿no es una denuncia muy grave como para no firmarla, o la firma el medio en el que está publicada?. Además, ¿llaman ataques también a lo que hizo Clarín con Liliana López Forresi, y lo que hace hoy de no permitir la libertad sindical dentro de sus empresas, a tal punto que los trabajadores tuvieron que hacer una Asamblea fuera del edificio? ¿O se referirá a las sistemáticas purgas de periodistas, la última de ellas que despidió a decenas de periodistas?

Por último, pero no por eso menos importante: ¿realmente quieren hacer creer que la pauta oficial tiene incidencia en los ingresos de los grandes medios de comunicación? Simple ejercicio: abran cualquier diario de tirada nacional, prendan cualquier canal de televisión, escuchen cualquier radio. ¿cuanta publicidad oficial hay? La gran torta publicitaria es privada. Sin embargo, es interesante la denuncia, porque ponen al descubierto uno de sus grandes mecanismos de censura. No sólo en esos medios esta prohibido publicar notas que perjudiquen a ciertos anunciantes, sino que durante años la presión a través de las empresas anunciantes permitió que, si alguna empresa monopólica no quería que un periodista trabajara en otro medio, ese fuera el mecanismo para impedirlo.

¿El oficialismo y el cierre de Crítica, o los empresarios golondrina y sus aliados desechando una empresa que ya no les sirve?

28 Comments on “¿Kirchner cerro Crítica?”

  1. La pérdida de cordura de Clarín hizo olvidar quizás el nivel de gorilismo de La Nación, históricamente superior al del pasquín de la señora de Noble.

  2. Te respondo tus dudas:

    Primera: ¿No va firmada la editorial? Un rotundo no, dado que la editorial refleja la opinión del diario.

    Segunda: La denuncia de La Nación es que el estado ahogó a Critica al retacearle publicidad oficial. Esto es una práctica habitual de los gobiernos de turno, fue denunciado por Perfil en varias oportunidades y ya llegó a la Corte Suprema que determinó que esa conducta – por parte del estado – es ilegal.
    La pauta oficial es muy importante sobre todo para diarios chicos como Critica y los diarios del interior.

    Tercera: Tu lección de periodismo, es incorrecta. El Diario no está obligado a citar fuentes y puede valerse de anónimos (Ver “Garganta Profunda” y Watergate). Citar fuentes es una protección para el diario porque, en ciertos supuestos, eso la hace inmune a reclamos de terceros. Pero no es una obligación.

    Cuarto: El resto es tu opinión, que no comparto.

  3. Seguir, a esta altura del partido, publicando en lo medios una sola línea sin firma da asco. Lisa y llanamente.

    Hablar de la incidencia de la pauta publicitaria en las finanzas de los medios privados cuando esos medios tienen que competir con la facturación de Clarín, que supera por varios cuerpos al monto de dinero destinado a publicidad oficial, no da asco, da risa.

    Lo de Lanata lavándose las manos del problema el día de su debut en canal 26, fue lamentable. Bsicamente, el fue apretado constantemente por Mata para que se retirase del diario. Que raro que no lo haya denunciado eso, tanto que es el campeón de la moral.

    “Ataques contra la justicia”. Se deben estar refiriendo a la visita que Magnetto y cía. le hicieron a Ricardo Lorenzetti hace poco, me quiero imaginar. Hagamos la prueba nosotros de pedir ver, no al Presidente de la Corte, eso sería mucho. Pidan ver al juez de un simple juzgado de primera instancia. Después me cuentan. Y hagan la prueba de pedir permiso para, a ver digamos algo muy simple, sacar fotocopias de una hoja de un expediente. Cuntenme cuanto tarda un juzgado en darles ese permiso, y después comparenlo con la velocidad con la que fallaba la juez Sarmiento en enero cuando el “escándalo” de las reservas.

    Llegaron tarde a lo de Crítica, igual. Viene de hace rato la cosa. Cuando Majul en los Martín Fierro habló, fue el primero de la digámosle “elite”, en hacerlo, y ya iba más de un més de lío. y habían habido otros entre fines del año pasado y principìos de este. El editorial llega más tarde aún. En la marcha de tribunales por la ley de medios (esa en la que se produjeron los “escraches”, que a propósito, Patricia Bullrich se comprometió a investigar para determinar autoría y lleva ya 21 días y contando de mora), ya estuvieron los trabajadores de Crítica presentes, y lo bancamos los que estábamos ahí. Ni la patria chacarera a la que en 08 le hicieron el juego, ni La Nación, ni Clarín, ni la casta atemorizada por los “escraches”. Ídem había pasado antes con los laburantes de LT8 de Rosario, esos que Vila echó y que, oh casualidad, se habían negado poco tiempo antes a firmar una solicitada contra la ley de medios.

    Algo similar anda pasando con Reynaldo Sietecase. ¿También el oficialismo tiene la culpa de la ausencia de él de los medios? ¿No tiene nada que ver que también él estaba a favor de la ley de medios y que se la pasó corriéndolo a De Narváez, su jefe, en un reportaje antes de las elecciones, verdad? No quiero creer que tenga algo que ver, ni dios permita.

    Lili López Foresi, bombonazo, que bueno que la trajiste a cuento. ¿Cuanto estuvo fuera de los medios? Todavía recuerdo como Magadalena, Nelson (que se quedó con su lugar en la radio cuando la echaron a ella), Morales Sola, Majul, Bonelli, Silvestre, Van Der Kooy, Blanck, Alfano y compañía, pedían todos los días y a los gritos, donde fuera que tuviesen lugar, a por la vuelta de Lili a los medios. Era conmovedora la solidaridad profesional en ese caso.

    Tienen, ellos, toda la libertad de creer que tratan con pelotudos. A lo que tienen derecho es a que todos nos convirtamos en lo que ellos creen que somos. No todos, al menos.

      1. Abogado no soy, en proceso todavía. Aunque muchos profesores nos dicen que digamos que sí somos abogados, porque lo llevamos adentro ya, jaja…

        Ya lo había leido antes eso. Ojo, yo no te digo que esté perfecto el manejo de la pauta publicitaria. Más bien, te diría que son bastante atinadas las críticas. Y hasta te digo que creo que no va a haber sistema que concilie ningun tipo de observación. Ahora, una cosa es esa, que es cierta, y otra muy distinta deslizar que la culpa de un cierre como el de Crítica, o que Perfil salga fines de semana, es debido a la mala política de pautas publicitarias. La disparidad de capacidad de ingerencia en el mercado es el problema, y es enorme.

    1. Vos sos en serio? Todos los diarios compiten con Clarín? La Voz de Calamuchita, por ejemplo? Supongo que tus ingresos son una miseria al lado de los de Susana Gimenez. Pero si dejaran de pagarte el sueldo, o lo que sea de que vivís, y el argumento fuese que como no tenés los ingresos de Su Gimenez, esa cesación de pagos no tiene ninguna importancia en tu vida, ya que competís con ella en el mercado de trabajo argentino, te parecería un argumento tan disparatado como a mí me parece tu justificación del uso de la publicidad oficial como herramienta de premio o castigo a este o aquel diario.

  4. Gracias Pablo D, por los nuevos ejemplos y porque coincido con las opiniones.
    Para responder a Francisco:
    Primero: Como dice Pablo D, no firmar una nota es lamentable. Los periodistas tenemos el derecho a no firmar una cronica o una nota del interior del diario si no estamos de acuerdo con la linea que nos pide el editor o director del diario. Ojala que algun día podamos, como en otros paises, tener la clausula de conciencias que nos permita no solo no firmarla sino tampoco escribirla. Pero una editorial, una opinion, se firma. Clarin, nobleza obliga, firma todas sus editoriales y notas de opinion.
    Segundo: Critica no era un diario chico. Un diario chico no tiene casi 200 periodistas, ni oficinas en el microcentro, ni hojas a color, ni plumas reconocidas. Un diario chico no tiene el apoyo de empresarios como Mata y los laboratorios, que no se puede decir que no tengan fondos para sostenerlo.
    Tercero: La constante practica de los medios monopolicos de no citar fuentes, con el eufemismo “importantes funcionarios”, “hombres cercanos a”, o los nuevos “constitucionalistas”, “consultores privados”, etc… encubre, o la inexistencia de la fuente, o la poca confibilidad de la fuente. La proteccion de la fuente es para casos extremos, no uso y costumbre para poner en boca de una supuesta fuente la linea editorial o la critica de la empresa sobre cualquier tema.
    Cuarto: Claro, es mi opinion. Por eso la firmo.

    1. Parece que hablamos idiomas distintos.

      Primero: No se trata de una nota no firmada sino de una editorial del diario La Nación. Las editoriales no van firmadas porque – se entiende – reflejan la opinión de un periodista sino la opinión institucional del diario.

      Ejemplo:

      http://www.nytimes.com/2010/05/13/opinion/13thu1.html?ref=opinion

      Segundo: Te invito a leer el artículo que cite para Pablo. La Corte condenó esa practica tan habitual de manejar a piacere la pauta oficial (como si fuera propia) por parte de los gobiernos de turno.

      Tercero: Bajo ningún concepto La Nación es un medio monopólico. Ninguno. Además, no es el diario quien decide citar o no fuentes sino las fuentes quienes piden la confidencialidad. El único anónimo que parece haber en esa editorial es la supuesta presión a auspiciantes particulares por parte del gobierno. Obviamente, si eso efectivamente ocurrió, no la van a denunciar públicamente.

      Cuarto: Efectivamente, vos firmas y sabemos que es tu opinión. Al publicar esta pieza como editorial todos sabemos que esa es la opinión de la linea editorial del diario.

      1. El editorial no sólo es la opinión institucional del diario, se lo considera opinión del director, que es por lo que, desde siempre y en todos lados, las cartas de lectores sobre editoriales se dirigen al ‘Sr Director’sin pedir aclaración de quién lo escribió, aunque ya se sabe que los diarios tienen editorialistas.

        La obsesión de los simpatizantes del gobierno con ver y buscar conspiraciones siniestras en absolutamente todo es joda.

  5. No nos tomen por zonzos. Un periodista que se la pasa dicendo “fulano me dijo”, “mengano me comentó en confianza” sequeda sin fuentes en una semana, además de que lo van a desmentir. Es periodismo, no son testigos de un juicio, esta en libertad de cada uno creer o no creer.
    En cuanto a la firma, los editoriales de la pagina izquierda de La nacion son del director (aunque lo haya escrito otro), los de la pagina derecha estan firmados, y en el interior solo los periodistas vip tienen derecho a firmar, los periodistas rasos no firman.

  6. el diario la nacion, por una cuestion de honestidad intelectual no deberia reclamar ni un solo centavo del gobierno para las empresas de comunicacion privada.

      1. porque son liberales.

        y para los liberales de verdad, la unica empresa que funciona realmente es la que compite sin ayudas del estado.

      2. No pepe, ningun liberal sostendria que la competencia entre una empresa subsidiada y otra que no lo es es justa…

        Es una falacia de tu parte…

        Lo que sufren Diarios como Critica es similar al perjuicio que sufre la Argentina cuando su produccion agricola debe enfrentar a la produccion subsidiada americana o europea. Logicamente nuestro pais pide el fin de esos subsidios porque se trata de proteccionismo encubierto…

        El Estado deberia eliminar TODA pauta oficial y que los medios se las arreglen…

  7. No, lo único es que no mueve un pelo en apoyo a los trabajadores de Crítica en lucha.
    Lo que si es seguro, Kirchner cerró Massuh y despidió a 100 trabajadores, eso es así y no hay mucha más discusión, a pesar de que Página 12 se haga el boludo y ponga cualquier pelotudes. Hay que decirlo bien claro, Moreno fue y dijo: “Muchachos, aca tiene que haber por lo menos 100 trabajadores menos”. Ahh, y además mandó a cortar el gas y la luz a los compañeros.
    Que gobierno nacional y popular!!, esto si que es la defensa irrestricta de los trabajadores!!!.

    1. El turco Massuh, cuando pidió el rescate gubernamental, le tiró el muerto de exceso de personal al gobierno. Los 100 empleados estaban de más antes de que la agarrara Moreno y ahora tiene que pagar la fiesta. Lo triste es eso, que todos se hagan los boludos y no les den una alternativa laboral. Ahora, en términos reales, es rarísimo ver al gobierno nacional echar empleados.

      En cuanto al editorial, seamos serios: ¿Quién mierda lee los editoriales de LN? Básicamente, el grupúsculo más retrógrado de seguidores del diario, los ínfimos. Se ponen títulos rimbombantes para captar tráfico online, pero de ahí a la concordancia queda el 95% en el camino.

    2. “Es así”…

      No debe haber otro nick que transmita de forma mas contundente la falta de voluntad de dialogo…

      Bueno, tal vez haya alguno: por que no te cambias el nick por “solamente yo tengo razon”?

  8. Que cobardia escudarse detras del anonimato para realizar acusaciones tan graves, sea en una editorial, nota de opinión, etc.
    Respecto de la pauta oficial, te insisto: las cifras de pauta oficial son mucho, pero mucho, muchisimo menores que las de pauta privada. LA mayor violacion a la libertad de prensa en este país es el monopolio de Papel Prensa, que acarrea no sólo violaciones a los derechos humanos durante la adquisicion de la empresa sino violaciones al derecho humano de comunicación. Un ejemplo es simple: si un diario del interior quiere hacer 50 páginas pero le dan papel para 30, hay 20 noticias que tiene que dejar afuera. Esto sucede todos los días. Por mas pauta oficial o no, el diario sale si tiene papel. Y La Nación y Clarín monopolizan la provisión del insumo básico para los diarios. Podran decir que el Estado tiene participación en Papel Prensa. Es cierto, tiene el 27,6% de la empresa. O sea, no tiene mayoría, por lo que son Clarín y La Nación los que, en los hechos, tienen el control del papel de diario.
    Gracias por el ejemplo: el diario Rio Negro también es de Clarín, y es el 8vo diario más grande del país. Tira 47.254 ejemplares los domingos y 29.319 de promedio todos los días. Mucho, pero mucho más de lo que tiraba Crítica. ¿te parece un diario chico que necesite la ayuda oficial para subsistir?

    1. Pero camarada, no puede comparar la pauta oficial con la pauta privada simplemente. La pauta privada tiene diversos origenes, la pauta oficial uno solo…

      No hay pauta mayor que la del Estado. Que otro organismo u organizacion pone mas plata? Ninguno…

    2. “Que cobardia escudarse detras del anonimato para realizar acusaciones tan graves, sea en una editorial, nota de opinión, etc.”

      ¿Y vos, (a) Doroteo Arango, no estás escribiendo desde el anonimato? ¿O eso vale solamente para La Nación?

  9. No tengo cable, pero ¿vieron a los trabajadores de Crítica en alguna entrevista de la tv abierta o del cable explicando el conflicto?
    Yo solo los ví en un programa periodístico (6-7-8) en el canal 7 del Estado, y en el programa “Duro de Domar” en Canal 9.

    1. Si, lamentablemente yo no vi nunca a los trabajadores de Kraft, del Subte, de Zanón, de Massuh.
      Me acuerdo perfecto el momento de la represión en Kraft y canal 7 mostrando dibujitos animados, hay que popular!!!!

  10. El editorial de La Nación es vergonzoso, como la nota de ayer de Miguel Wiñaski en Clarín. Se olvidan de lo más importante: Antonio Mata. Lo que hacen LN y Clarín es leer el conflicto en Crítica desde la guerra que ellos tienen con el gobierno, transformarlo en un debate sobre Kirchner. Y eso es una canallada.

    Que el reparto de la publicidad oficial es discrecional, discriminatorio y absolutamente irregular, creo que todos podríamos estar de acuerdo. También en que había sido así con los gobiernos anteriores y es así en las provincias y municipios gobernados por La Oposición. Es una de las cuestiones de funcionamiento institucional del Estado que habría que regular en todo el país.

    Sin embargo, el conflicto de Crítica no es consecuencia directa de ese problema. Más allá de que tener menos publicidad oficial pueda haber afectado a Crítica, el diario tampoco tiene mucha publicidad privada, ni mucha publicidad oficial de la Ciudad, o de las provincias, inclusive las que tienen gobiernos de otro signo. Y no la tiene porque no ha hecho nada para conseguirla, porque el señor Antonio Mata puso al frente de la gerencia del diario a tipos que no saben nada de medios, que nunca en sus vidas habían trabajado en un diario y que han hecho una administración verdaderamente irracional y desastrosa.

    Personalmente, creo que Perfil no va a tener publicidad oficial mientras los K estén en el poder. Y eso a mí me parece muy mal, más allá de la repugnancia que me causen algunas operaciones de prensa que hace el diario. Pero creo que Crítica -que ha sido siempre un medio pluralista, en el que nadie bajaba línea a los periodistas sobre lo que debían o podían escribir u opinar- sí podría tener publicidad oficial con este gobierno, si lo hubiese intentado. Si hubiese alguien en el diario dedicado a pensar un plan de negocios, a buscar ingresos, publicidad, suplementos, etc. Pero a Mata nunca le importó Crítica -que manejó más como un capricho de señor rico que como una empresa- y nunca hicieron nada para que el diario fuera rentable.

    El problema que hoy atraviesa el diario, al que ni La Nación ni Clarín hacen la más mínima referencia en sus editoriales (considero a las notas de MW como editoriales) no es la falta de publicidad oficial. El problema es que hay una empresa que:

    1) tiene a buena parte de sus periodistas “en negro” y se niega a regularizarlos;
    2) mantiene deudas por salarios atrasados que, en algunos casos -ya que es bastante discrecional a quién le pagan y a quién no- llegan a los cinco o seis meses;
    3) no paga en término los salarios desde mediados del año pasado;
    4) viola sistemáticamente toda la legislación laboral argentina y el Estatuto del Periodista Profesional;
    5) firmó convenios en el Ministerio de Trabajo con la comisión interna que en menos de un mes ya estaba violando y, pese a las intimaciones del Ministerio -que, cabe aclarar, ha hecho poco y nada para obligar al diario a que respete la ley, al igual que la inexistente UTPBA- se negaba hasta esta semana inclusive a asistir a las audiencias;
    6) no paga los sueldos de nadie desde marzo y pretendía que los trabajadores siguieran trabajando gratis sin ofrecer ni siquiera una promesa de pago futuro;
    7) produce despidos sin causa ni justificación y se niega a pagar las indemnizaciones, llegando al absurdo de negar por medio de telegramas que los trabajadores despedidos hayan trabajado alguna vez en el diario.

    De todas estas cosas no dicen nada La Nación y Clarín, que lo que hacen es reproducir letra por letra el discurso del empresario vaciador -el mismo que vació Aerolíneas Argentinas y está condenado por la justicia española por quiebras fraudulentas-, lavándole las manos y aprovechando para echarle la culpa de todo al gobierno.

    Trabajé en Crítica de la Argentina desde marzo de 2008, cuando fue fundado por Jorge Lanata, hasta principios de este año, cuando fui despedido. Me echaron por reclamar que me pagaran los CUATRO MESES de sueldo que me debían y por reiterar mi reclamo para que regularizaran mi situación, ya que me seguían pagando en negro pese a que hacía ya más de un año y medio que había cumplido con las condiciones que el Estatuto establece para que sea obligatorio el pase a planta permanente.

    La empresa, ahora, niega que yo haya trabajado allí, dicen que es una “fantasía” mía, pese a que en los últimos dos años publicaron 109 notas con mi firma, casi todas ellas de página completa, varias de doble página, gran cantidad destacadas en tapa y una como título principal de tapa. Una fantasía extraña. Y se niegan a indemnizarme y a pagarme los cuatro meses de sueldo adeudados. En esa misma situación están varios colegas que fueron a juicio antes y después de mí. Ahora, la empresa extendió esa actitud al conjunto de la redacción y decidieron no pagarle más a nadie.

    Los compañeros están en lucha porque no cobran sus salarios desde marzo. A mí dejaron de pagarme en octubre del año pasado. Pero La Nación y Clarín dicen que la culpa es de Kirchner y no dicen una palabra de todo esto.

    La Nación y Clarín, de esta manera, se transforman en cómplices de Mata. Y dan asco.

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