Algunas claves a tener en cuenta para comprender ciertas tendencias en la actual aldea global

 

Después de la fiesta de acumulación de la última década del Siglo XX, una vez desaparecido de la escena su competidor global, emerge su fenomenal crisis intrínseca sembrando el planeta de pobreza y desigualdad. En este escenario crecen con fuerza los emergentes como un competidor de consideración, entonces el dilema actual del sistema capitalista se plantea en términos de una necesaria reinvención de sobre vivencia.

El bloque unipolarista imperial genera distintos focos de agresión y tensión mundial intentando modificar una ecuación que le va resultando desfavorable: Invade Irak, Afganistan y Libia, colabora en desestabilizar los gobiernos de Siria, Yemen y Turquia, provoca caos y destrucción en la antigua Yugoslavia, promueve golpes de estado en Ucrania, Honduras y Paraguay, es coparticipe de golpes blandos como en Brasil donde la actual embajadora de EE UU Liliana Ayalde también ejerció ese cargo en Paraguay, durante el golpe de estado al presidente Fernando Lugo. Esta funcionaria hoy es la número dos del Comando Sur. Finalmente lanza 59 misiles crucero TOMAHAWK sobre territorio sirio y la bomba madre en Afganistán para intimidar a sus adversarios.

Hoy sus esfuerzos desestabilizadores y guerreristas se centran en tres regiones Medio Oriente-Siria, Ucrania y Corea del Norte – Asia-Pacífico.

¿De qué forma? En Siria los últimos datos muestran una derrota del bloque occidental (EE UU, Gran Bretaña, Arabia Saudita, Qatar, Israel), sobre todo después de la caida de Alepo y la recuperación de importantes regiones por parte de las fuerzas gubernamentales.

El incidente ocasionado por las armas químicas no pudo ser utilizado por las fuerzas de oposición y el bloque occidental como motivo para la invasión directa, de este modo, fracasaba así la estratagema que había tenido éxito en Irak en 2003.

El último acuerdo para delimitar las zonas de un alto el fuego en distintas zonas del país se llevaron a cabo en la ciudad de Astana (Kazajstán) sin la participación de EE UU y sus aliados, cosa que desespera sobre todo a Gran Bretaña y Francia que ven esfumarse sus planes de rapiña y los cuantiosos recursos  invertidos en la formación del ISIS y el Ejercito Libre Sirio para derrocar al presidente Al Asaad.

En Ucrania después del golpe de estado que desalojó del gobierno al presidente Yanukovich las fuerzas nazifacistas instalaron un gobierno dócil a la politica norteamericana y de la Union Europea. Este nuevo escenario le permitió a la OTAN avanzar en el cerco que lleva adelante sobre Rusia. Posteriormente se desata una guerra civil en la zona este del pais, Donetsk y Lugansk que ya costo diez mil muertos. Hoy este conflicto está en un empate militar con alta tensión.

Por último el conflicto y los recientes acontecimientos alrededor de Corea del Norte. A partir de la guerra de Corea entre 1950 y 1953, luego de la cual se firma el acuerdo de cese del fuego (no de paz), delimitando las dos Coreas en el paralelo 38, China y Rusia son aliados naturales de Corea del Norte, así como EE UU de Corea del Sur.

Los unipolaristas, a pesar de que tienen importantes intereses comerciales con China, necesitan frenar su impulso regional y global. Es decir que como en términos económicos-comerciales y financieros prácticamente ya les es imposible lograr modificar la tendencia hacia un mundo multipolar intentan apelar a su poder militar. La excusa, el desarrollo nuclear de un país con escaso PBI y que ocupa el lugar 124 en desarrollo social en un ranking de 200. Por supuesto que Corea del Norte con 25 millones de habitantes y un desarrollo escaso es impensable que pueda ser un oponente militar de fuste para la primera potencia mundial.

Queda claro que detrás del “peligro norcoreano” subsiste la necesidad de generar algún conflicto en la zona que perjudique el transito comercial chino, con el fin de que provoque alguna desestabilización interna en ese país o bien lo lleve a embarcarse en una carrera armamentista similar a la que destruyó, entre otros factores, a la ex URSS. En ese marco, China busca enfriar los ánimos en la region, intenta calmar a Kim Jong Un, suspendiendo compras de carbón, algunas inversiones y los vuelos regulares de Air China, aunque apoya la apertura economica que se está produciendo en la península norcoreana. En Corea del Norte avanza una economía mixta que va cambiando la fisonomía del pais descomprimiendo la situación interna.

En las actuales circunstancias, lo que aparece como una sobreactuación del gobierno comunista en realidad son medidas de sobrevivencia estando rodeado de países aliados a EE UU como Japón y Corea del Sur. Su secretismo y excentricidad son factores que el gobierno intenta jugar a favor de su protección y estabilidad. Una pieza clave en el conflicto es Corea del Sur. Según los primeros comunicados oficiales, en las elecciones presidenciales anticipadas, se iría imponiendo el candidato Moon Jae in con un 40% de los votos. El nuevo presidente sería partidario de retomar el dialogo con Pyongyang y de revisar el acuerdo de despliegue de los misiles Thaad, los cuales apuntan no solo a Corea del Norte sino a las principales ciudades Chinas. Y un gran paréntesis (Es oportuno destacar el significativo nombre de los misiles THAAD que lleva antepuesto la palabra ESCUDO aparentando una función defensiva cuando en realidad tiene alta capacidad agresiva ya que en pocos minutos podrían destruir ciudades como Shenzhen, Shangai y hasta Beijing).

La política China hacia Corea del Sur en los últimos años fue de acercamiento. Se alcanzó gran intensidad comercial con enorme flujo turístico e inversiones llegando a ser el primer socio comercial de Corea del Sur. China también importa de Corea del Sur productos de alta tecnología. En los últimos meses ese intercambio se relantizo trayendo un perjuicio no solo al pueblo coreano sino a la alta burguesía industrial. Esta presión ejercida por China puede tener alguna expresión en las decisiones del próximo gobierno.

En ese marco, EE UU utiliza las pruebas nucleares norcoreanas tanto para acrecentar la presencia militar en la zona, como para advertir a Rusia y China y a su vez presionar a sus aliados Japón y Corea del Sur. para que no se incorporen a la iniciativa China de una franja – una ruta.  Desde allí que todos los aliados de EE UU en la region se enfrentan a un dilema; por un lado las relaciones amistosas y muchas veces de dependencia y sumisión , principalmente desarrolladas en el Siglo XX, con el imperio, los lleva a mostrarle fidelidad pero por otro lado las necesidades planteadas por la crisis económica y la búsqueda de gobernabilidad los empuja a avanzar en acuerdos con una China que ofrece buenos negocios, inversiones y ventajas mutuas en un intercambio donde “TODOS GANAN”.