¿Es Argentina la “oveja negra” de la economía mundial que engaña a los ingenuos “fondos buitre”?

ovejanegra

¿Es Argentina un defaulteador en serie, un deudor incorregible, un país poco serio, la oveja negra del mundo, un rebelde sin causa o uno más que cayó en desgracia? 

Según puede derivarse del discurso de la prensa hegemónica criolla y de algunos referentes de la derecha internacional, nuestro país sería el mal ejemplo mundial de desmanejo de la economía propia y de la inconducta económica internacional. Pero, este humilde servidor público se atreve a dudar (la duda es la especialidad de la casa) y se pregunta: ¿es tan así? Para responder ese interrogante, repasemos algunos datos que nos brinda una fuente inobjetable, insospechable en cuanto al dosaje de kirchnerismo o argentinismo en sangre: la BBC de Londres, en cuyo sitio web leemos (resumido) lo siguente:

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En estos días, cuando se habla de crisis de deuda, surge inmediatamente el nombre de Argentina.

El país sudamericano parece estar nuevamente al borde de la cesación de pagos (o default) luego de que en EE.UU. el juez Thomas Griesa fallara en favor de grupos de acreedores privados que tienen bonos del Estado argentino.

En menos de una semana vence el plazo de gracia para que Argentina desembolse el dinero y, si no logra renegociar los términos en EE.UU., es posible que caiga en default.

Pero hay más razones para que se hable de Argentina.

Pocos olvidan que el país –una de las mayores economías de América Latina- se declaró en cesación de pagos en 2001, en medio de su mayor crisis política, social y financiera de los últimos tiempos.

Desde entonces los inversionistas y la prensa internacionales han mirado con desconfianza a la nación sudamericana, mientras el gobierno ha intentado sin mucho éxito regresar a los mercados de capitales, que consideran al país una suerte de paria.

Ahora bien, desde una mirada más amplia y retrospectiva, ¿es merecida la mala fama de Argentina en los círculos financieros?

BBC Mundo le cuenta (…) cómo se ubica esta nación en la lista de los países más incumplidores y en la historia económica en general.

Antes del siglo XIX los defaults se producían mayoritariamente por eventos extraordinarios como guerras y revoluciones. Pero a partir de entonces han estado más vinculados al manejo financiero.

Los economistas Kenneth Rogoff y Carmen Reinhart, de la Universidad de Harvard, en EE.UU., se han dedicado a contabilizar los defaults de deudas soberanas (las declaradas por Estados) desde 1800 hasta la década de 2000.

Rogoff y Reinhart han contabilizado unas 250 cesaciones de pagos en 200 años, es decir, un promedio de más de una por año, incluyendo la de 2001 en Argentina.

La conclusión de los investigadores de Harvard es que los defaults son inherentes a la economía global y no son tan raros y anormales como algunos países centrales, economistas ortodoxos y medios de comunicación quieren hacer parecer.

Según el informe más reciente de Naciones Unidas sobre esta materia, las naciones en desarrollo han sido las más vulnerables a las crisis de deuda a partir de la década de 1950.

Desde entonces y hasta la fecha, dice la ONU, ha habido más de 600 casos de reestructuraciones en unos 95 países, un fenómeno que el organismo considera “generalizado”.

De ellas, más de 180 fueron compromisos con acreedores privados (bancos y tenedores de bonos extranjeros), mientras que el resto -la mayoría- fueron con entidades internacionales de crédito como el Club de París.

El informe de la ONU reconoce que el problema de las demandas entabladas por tenedores de bonos privados ha sido frecuente, aunque en los últimos 15 años las reestructuraciones han sido “relativamente tranquilas”, a excepción de casos como el de Argentina -hoy en las noticias- y Dominica.

Historiadores económicos afirman que, a pesar de la mala prensa, Argentina no es el país que más ha incumplido sus deudas.

Si se considera el default como una crisis de deuda externa producida por inestabilidad política, guerras y revoluciones, o bien por oleadas de crédito barato por un aumento especulativo de los préstamos, el peor deudor de la historia ha sido España, con 14 crisis relacionadas con compromisos financieros.

Así se desprende de un ránking de países con más defaults desde el siglo XVI (o su independencia) elaborado a partir de datos compilados por (varios economistas).

El país ibérico encabeza la lista, mientras que Argentina figura bastante más abajo, con 7 eventos.

(…) incluso varios países latinoamericanos están más altos en la lista: Venezuela y Ecuador (con 11); Brasil (con 10), y Costa Rica, México, Perú y Chile (con 9).



A continuación, la lista completa:

tabla incumplidores

 

(El economista) Boggiano aclara que, en este ránking, default y reestructuración son considerados fenómenos similares. “Porque al final, se frenen los pagos o no, casi siempre hay una negociación para un descuento y un nuevo plazo, de modo que el compromiso de pago original termina no cumpliéndose”, añade.

Entonces, ¿merece Argentina su mala fama?

Kenneth Rogoff, de la Universidad de Harvard, le comenta a BBC Mundo: “Otros países han caído en default más frecuentemente que Argentina, por ejemplo Venezuela, y otras naciones han pasado más tiempo desde su independencia en situación de cesación de pagos, como México y Grecia”.

“Pero por alguna razón, la prensa ha hecho un escándalo con los defaults de Argentina”, añade.

Por su parte, Jill Hedges, especialista en historia financiera de Argentina y del resto de América Latina de la consultora Oxford Analytica, cree que, por su historial de cesaciones de pagos, es “un poco entendible” que Argentina tenga un mal nombre entre los inversores.

Según le comenta Hedges a BBC Mundo, el país tiene una larga historia de inestabilidad macroeconómica y de ciclos de “prosperidad y caída” que parecen no acabar nunca.

“Sin embargo -aclara-, creo que sería justo repartir la responsabilidad entre Argentina, por un lado, y los sistemas económicos internacionales, por el otro”.

La experta afirma que la economía del país, con su modelo agroexportador, ha sido siempre muy dependiente del contexto global.

Por otra parte, añade Hedges, la ventaja que tiene el capital internacional frente a países en desarrollo es desigual y “se usa muchas veces para el bienestar del inversor y no del país”.

“Asimismo, las recetas de austeridad que ha impuesto el FMI (Fondo Monetario Internacional) no suelen mejorar la situación de debilidad. Y como hemos visto con los ‘fondos buitre’, el default es un negocio rotundo para algunos inversores”.

La cesación de pagos de Argentina de 2001, de unos US$95.000 millones, es considerada por economistas como Jill Hedges como el default soberano más grande de la historia.

Sin embargo, algunos expertos afirman que el mayor default de los últimos tiempos ha sido el de Grecia en 2010, cuando el país europeo, quebrado por la crisis financiera que estalló en 2008, llegó a un acuerdo con los tenedores de bonos para pagarles US$138.000 millones menos de lo que debía: US$410.000 millones en concepto de deuda pública.

Se trató de una reestructuración que estuvo bajo los auspicios de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional.

De todas maneras, los economistas creen que es muy difícil hablar del “mayor default de la historia”, ya que es complicado comparar cesaciones de pagos del pasado, en monedas cuyos valores son difíciles de actualizar, con las más recientes.

“Si uno convirtiera a valores hoy algunos defaults de España o Francia, serían al menos comparables al de Argentina”.

Portugal ha caído cuatro veces en default de su deuda externa, la última vez a fines del siglo XIX.

Y Grecia dejó de pagar sus obligaciones financieras seis veces, contando la reestructuración de 2010.

España tiene el récord con nueve cesaciones de pagos en los últimos dos siglos, la más reciente en 1936-1939, durante la guerra civil.

¿Y qué ha ocurrido últimamente con EE.UU.?

Casi desde el nacimiento de EE.UU. a fines del siglo XVIII, el país ha incurrido seis veces en el impago de sus deudas, el más reciente en 1971.

Sin embargo, desde la crisis financiera global de 2008 se ha abierto una amplia brecha entre el ingreso y el gasto público.

Por eso, el gobierno se ha visto obligado a pedirle varias veces al Congreso que eleve el llamado “techo de la deuda”, el límite de dinero que la administración puede tomar prestado con permiso de los legisladores.

En medio de una fuerte división entre demócratas y republicanos y la intransigencia de sus posturas, el país ha estado en varias ocasiones al borde del default.

Una cesación de pagos de EE.UU. podría tener consecuencias devastadoras para la economía mundial, explica el analista económico de la BBC Ben Morris.

El default podría llevar a una masiva venta de bonos del Tesoro estadounidense -considerados una de las inversiones más seguras del mundo-, que ya no valdrían lo mismo para quienes los poseen, perderían valor. Y uno de los grandes perjudicados sería China, el mayor acreedor del país.

Nota completa



Como vemos, esta suerte de leyenda negra, sayo o sanbenito que los críticos más acérrimos del gobierno, y que no diferencian país o estado del gobierno de turno, (locales y visitantes) tratan de colocar sobre nuestro país es tan falaz como útil para sus propósitos cortoplacistas. Porque el desprestigio que intentan instalar sobre nuestra conducta económica no es tal. Porque países que son presentados como ejemplos de seriedad, conducta y previsibilidad, como España, Brasil, Francia, Chile, Alemania y Perú, son los que defaultearon más veces que nosotros. E incluso los mismos poderosos EE.UU. y Rusia lo hicieron sólo una vez menos  (hasta ahora) que nosotros, 

Pero el problema mayor está en que si esta suerte de cruzada contra los buitres sale mal, no sólo lo pagaremos nosotros sino también nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos… como viene ocurriendo desde los años setenta. Por eso, subrayamos que la división ante este problema no es de oficialistas versus opositores sino, como deciamos en notas anteriores (Fondos buitres vs Argentina: la frontera entre oposición interna y cipayismo.;  Fondos buitres vs Argentina (3): “Hacete amigo del Juez…”  o  Fondos Buitres vs Argentina (4): No somos el patio trasero de nadie.entre criollos y colaboracionistas o cipayos. Porque, como queda claro, cuando arrecian los tiros desde afuera, estemos atentos también a quienes no colaboran desde adentro (o, a veces, también le brindan municiones a los de afuera…), como sucedió demasiadas veces en nuestra historia.

 

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