Gabriela Michetti, con muchas dificultades, dice

Dijo la ex vicejefa de gobierno de la ciudad (esa a la que, aunque sin condena pública, poco le importó el principio de periodicidad en los cargos, pues renunció a su lugar como segunda de Macri más de dos años antes de lo que correspondía; y tampoco la investidura del cargo que ocupó durante un tiempo, pues pocas veces se dignaba presidir las sesiones de la legislatura porteña -también sin por ello ser, como sí muchos oficialistas, estigmatizada, siendo que parece tener derecho a todo-), que “no hay un solo hecho comprobado” en la causa que instruye el juez federal Norberto Oyarbide. http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1285289

¡Y no, estúpida! ¡Estúpida!

Si estuviera comprobado el hecho, ya tendría que estar detrás de los barrotes. De lo que se trata es de un procesamiento, que implica, según mis apuntes de Derecho Penal (cursada por este artepolitiquero en 2008/2009, bajo la tutela del Dr. Daniel Varacalli, en la cátedra del extinto juez del juicio a las juntas militares durante el alfonsinismo, Andrés D´Alessio)  “semiplena prueba de culpabilidad” del Ingeniero Mauricio Macri (según el artículo 306 del Código Procesal Penal de la nación argentina, se ordenará “siempre que hubiera elementos de convicción suficientes para estimar que existe un hecho delictuoso y que aquel es culpable como partícipe de éste”).

O sea, no hay, está claro, nada definitivo en el caso de las escuchas. De lo que se trata, es de investigarlo para ver si tiene algo que ver.

De ahí lo de semi -en semiplena-, que según el Diccionario de la Real Academia (te convendría, Gabriela, revisarlo más seguido), significa ‘medio’ o ‘casi’. Entonces, semiplena prueba, es media prueba, casi prueba (pasa que en materias formales, Gabriela, el lenguaje se complejiza un poco, en orden a guardar el decoro que ese tipo de cuestiones merecen). Por ende, si hay media prueba o casi prueba, dice bien la (por inverosímil que suene) licenciada Michetti, que “no hay un solo hecho comprobado”. Ni tendría que haberlo para estar sustentada la desición de la Cámara -ni la de Oyarbide tampoco-. ¿Se puede llegar tan alto siendo tan ágrafo, inútil, idiota, inservible e iletrado? Parece, al menos en la Ciudad de Buenos Aires, que sí.

Dijo Lucas Carrasco, en su blog República Unida de la Soja –http://lucascarrasco.blogspot.com/2010/07/macri-michetti-larreta.html-, que Gabriela Michetti tiene menos vocabulario que su hermana, que tiene quince años. Me parece un insulto por parte de Carrasco: yo conozco niños de menos de esa edad que se expresan mejor que Michetti.

Y que el resto de PRO (muchos muchachos adinerados con caras de tontos que el otro día salieron a patalear, gritar y lloriquear en una bochornosa y lastimosa conferencia de prensa que “esto lo hizo Kirchner” y que “el fallo es un mamarracho”), también. Solo esos dos “argumentos”, repetidos hasta el hartazgo, pudieron esgrimir en defensa de su jefe, que mientras sucedía esto la pasaba de lujo en Punta Cana, previa escala a defenderse… ¡vía facebook! Miento: Rodríguez Larreta pretendió, también, que la jugaba de guapo diciéndole “no nos va a parar”, a Kirchner, “mirándolo directamente”… ¡a la cámara! ¿Guapo no era el que decía las cosas en la cara? ¿O es que acaso tendrá razón Sandra Russo, que por ese arrebato de arrabalero trucho comparó a Larreta con Fabian Gianola, aquel que en el viejo TVR miraba a cámara y amenazaba, en broma, claro, a la voz de “Fulano: no… te tenemos… miedo”?. Claro que eso daba risa, porque era un programa de TV. Esto es, o debería ser, me imagnino, un poco más serio.

Consejito, muchachos de PRO, de onda (como les gusta decir a ustedes, “de onda”, “tipo que”, “la gente”, “a ver”): gana el que mejor se planta en la disputa de los conceptos. Y la verdad que, en ese ítem, vienen medio flojos. Vienen medio flojos en todo, en realidad, la gestión es pésima, en un distrito que es, por lejos, el más rico del país. Pero yo solamente me quiero referir a la lástima que dan expresándose.

Ocúpense de conseguir buenos abogados, que lleven adelante buenas estrategias legales: Ibarra fue, a su tiempo, destituido del cargo de alcalde, sin que en el proceso penal se le haya podido probar culpabilidad ninguna. Y acá la cosa está bastante más peluda: no fue Kirchner, sino el idolatrado -por Macri y Susana Gimenez- Fino Palacios el que dijo que había sido él quien recomendó a James, Ciro James. http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1190108

Piensen en una excusa mejor que relacionar todo lo malo que les pasa con Kirchner. Porque el argumento, por trillado, está empezando a perder efecto: fíjense lo que le pasó a la Iglesia de Bergoglio con la cruzada que emprendió para evitar la sanción de la ley de matrimonio gay “K”, aún cuando era un proyecto de Vilma Ibarra y Silvia Augsburguer.

P.D.: A propósito de lo último, estuve pensando en pedirle a Kirchner consejos para aprender a dividir el tiempo del día, visto que a él le alcanza para: ser Presidente del PJ, Secretario General de UNASUR, y Diputado Nacional por la Provincia de Buenos Aires; escribir las seiscientas páginas del fallo de Oyarbide que la cámara acaba de confirmar; revisar quien sí y quien no de los jueces puede seguir en su cargo, apretando en la Magistratura; arreglar con los diputados y senadores nacionales y provinciales -de todas las provincias- la aprobación o no de las leyes que tienen a tratar; fatigar los teléfonos de los gobernadores para que salgan a decir cosas que a él le convengan; escribir las notas de: Página 12, BAE, Tiempo Argentino, Revista Debate, El Argentino; armar los informes de 6, 7, 8, TVR y DDD; arreglar los contenidos que mostrarán durante el día C5N, Canal 7, Canal 9 y Telefé; efectuar los análisis de sangre de los hijos “de” Ernestina; ordenar a Moreno apretar empresarios; arreglar la licitación de Telecom para sus amigos (además Kirchner es como Roberto Carlos: parece, según lo que se lee, tener un millón de amigos, todo se lo va a dar a sus amigos); hacer lobby por el matrimonio gay; aparecer en actos públicos -donde grita para crispar, dividir y enfrentar- todos los días; reunirse con los “caciques del conurbano” para que lo mantengan informado de cuantos micros pueden llenar; negociar los refuerzos de Racing, el contrato de Russo, la continuidad de Maradona, dirigir el voto de los integrantes de comité ejecutivo de AFA y determinar cuales publicidades se verán el Fútbol Para Todos; jugar los picados que juega con ministros y secretarios de estado los viernes y hacer el asado que comen a posteriori del mismo; ayudar a Florencia con la tarea; lavar, planchar, y tenerle a Cristina la comida lista para cuando vuelva de trabajar; hacer media hora de bicicleta fija todos los días; y por último, por supuesto, fiscalizar lo que se escribe en la guerrilla bloguera.

Ahora, uno puede en la vida tratar -al menos- de ser inteligente. O puede, en cambio, creerse todo lo que se exagera en el párrafo anterior, y entonces ser un perfecto pelotudo.