Ponele que se muere Tinelli

Ponele que se muere Tinelli
Publicado  por Isa en Artepolítica, el 27 de mayo de 2008.

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Sí. Dios no lo quiera por su familia, pero ponele que Tinelli se muere en un accidente de auto. Se estrola en la Panamericana contra un poste y, de paso, se lleva puesto a un Renault 12. No, mejor se estrola y después lo trasladan al hospital Austral o a Fleni y estamos tres días pendientes del pronóstico reservado. Pero al final se muere.

Chau campo, chau D´Elía, chau De Ángelli, chau Miguens. Gana el Gobierno. Gana por lejos. La tortuga le gana a la liebre. Gana Kirchner, gana Cristina. Ganamos la pelea mediática.

Ganan Clarín, TN, Canal 13, gana Radio 10, Rial, la pelirroja de Canal 9, gana Chiche Gelblung. Pierde La Nación, pierde Página (poco). Pierde Telefé. Gana Crónica TV. Si somos piolas, empata Artepolitica. El viernes pasado ganó Barreda, hoy gana “el campo” y pierde el Gobierno porque se suspendió la reunión. Pero si mañana llega el humo a Buenos Aires, perdemos todos. Pierde Picolotti pero gana Clarín con su obsesión. (¿Qué fue de los asambleístas de Gualeguaychú, pero por el tema de Botnia?). La agenda de los Medios de Comunicación Masiva se va diversificando, va mutando.

Así como en otras épocas hablábamos de agendas informativas relacionando esto a los contenidos que los medio gráficos imponían en radios y televisión, hoy asistimos a una agenda cultural del entretenimiento que abarca gran parte del espectro. Se debate en la población sobre problemáticas políticas, económicas y sociales cuando los grandes conglomerados deciden que se debata. Y se debate sobre la agenda más habitual -fútbol, espectáculos, policiales, clima- cuando los conglomerados deciden no debatir sobre la vida de la gente y así entretener para sumar rating. No son salames, obvio. La industria cultural apunta al consumidor, y el consumidor pide entretenimiento.
Según periodistas y analistas, Moyano y Cavallieri son lo mismo, ergo para la “opinión pública” Moyano y Cavallieri son lo mismo. Ergo, Piumato y Barrionuevo son lo mismo.

Para los Medios, D’Elía y Castells son lo mismo, ergo para el “ciudadano común” ambos piqueteros son lo mismo. No hay memoria. Se borra. Desaparece difuminándose a la hora de opinar bajo un manto de ignorancia rancia.

Y Alfredo De Ángelis y Eduardo Buzzi se conjugan y fusionan con la Sociedad Rural, con la golpista Confederaciones Rurales Argentinas a la hora del reclamo, y entonces todo lo confunden, y fundan “El Campo”, nuevo conglomerado y nueva fuerza de choque de los productores rurales. No se deslizan disidencias entre ellos. Sólo se concentran en rejuntar porque, piensan, así los reclamos son más legítimos.

¿No se confunden, muchachos? ¿No confunden a los receptores? Si mañana Tinelli se estrola, los “progres combativos” de la Federación Agraria van a quedar pegados a la oligarquía rural. Prevalecieron los bolsillos a la ideología, al sistema de valores. Ganó el discurso de la alianza de conductas que de conductas no tiene nada.

Cristina y Néstor van al velorio, saludan a la familia, al dinosaurio Bernardo y se retiran por la puerta correcta. Los patrones del campo ni aparecen. Pero se matan mandando gacetillas a los Medios que nadie lee. Los piquetes se desarman porque los pibes, las mujeres y los tipos -cansados- se van a la casa a ver la tele. Y todo termina ahí. La agenda viró 180 grados.

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