Radiografía Política de La Matanza (primera parte)

La Matanza es un Partido del conurbano bonaerense situado al oeste de la Ciudad de Buenos Aires. Es el segundo Municipio más poblado del país (solo superado por la Ciudad de Córdoba) y obviamente, se trata del distrito con mayor cantidad de habitantes del GBA y de toda la Provincia. Tiene una extensión de 325,71 km² y según el Censo 2001, una densidad de población de 3.837,64 hab/km².
Actualmente, según cifras de la Dirección Provincial de Estadística, se estima que tiene una población de 1.400.000 personas (algunos dicen que, por lo menos, hay 200 mil más), de las cuales 834.347 se encuentran habilitadas para votar en las próximas elecciones legislativas.
De las ocho secciones electorales en las que se divide la Provincia de Buenos Aires, La Matanza forma parte (junto a otros 18 Municipios de la zona sur del conurbano) de la Tercera Sección, la más poblada (5 Millones y medio de habitantes), y la que más electores tiene: 3.676.258.
La Matanza representa el 3% del total nacional del Padrón electoral, y cerca del 12% en la PBA.

El presupuesto municipal, votado por el Concejo Deliberante en diciembre de 2008, asciende a $550.000.000, lo que da un cociente de $1,10 por día por habitante. Con ese dinero, el Ejecutivo Municipal debe administrar un territorio donde el 17% de los hogares tiene las Necesidades Básicas Insatisfechas (o sea, es pobre).
Esto trae aparejada toda una trama de conflictos que de aquí se desprenden:
-Solo la mitad de los hogares tiene cloacas.
-Lo mismo ocurre con el agua de red.
-El 25% de las casas no posee Gas Natural.
-El 23% de las calles de La Matanza (y hablamos solo de las que figuran en el catastro) no está afaltada.
-Según datos del INDEC y de la Consultora Equis, entre un 4,5 y un 5% del total nacional de desocupados, vive en La Matanza.

Otros Números del Municipio:
-Delegaciones Municipales: 14 (Laferrere; V. Luzuriaga; González Catán; Ciudad Evita; Tapiales; V. Celina; R. Castillo; I. Casanova; Ramos Mejía; Virrey del Pino; Tablada; subdelegación Aldo Bonzi; subdelegación Manzanares).
-Hospitales: 6
-Educación Estatal: Jardines: 142. Primarias: 219. Secundarias*: 55 Medias, 16 Técnicas, 7 CENS.
-Educación Privada: Jardines: 100. Primarias: 119. Secundarias: 85 Medias, 4 Técnicas.
-Comisarías: 28 (incluye 4 Subcomandos y 1 Comisaría de la Mujer).
-Cuarteles de Bomberos: 10.
-Registros Civiles: 17.
-Sucursales Bancarias: 72.
-Densidad de Industrias:10,2 por km² ( la media del GBA es de 6,1/km²).
-Shoppings: 1 (inaugurado recientemente).

Historia Contemporánea: Las Intendencias de Federico Pedro Russo
Con la vuelta de la democracia, la agrupación “Lealtad Peronista“, del dirigente Federico Pedro Russo, era prácticamente hegemónica, sobre todo después del acuerdo alcanzado con el Comando de Organización de Alberto Brito Lima.
Russo, un ex empleado municipal con tareas de cafetero, arma la lista de Concejales con una mixtura de gente propia y del CdeO (entre quienes estaban Andrés Bevilaqua y Luis Lata). En esa elección, Russo obtiene casi el 49% de los votos, frente a un 37% de la UCR, y la lista mixta de Concejales peronistas logra 13 bancas. La UCR obtuvo 10 ediles, y el PI uno. En esta elección, también son elegidos Concejales dos dirigentes de los que nos vamos a ocupar en las próximas entregas : el Profesor Ricardo Rolleri y Manuel Arredondo.
Ya ungido como Intendente, Russo tenía como mano derecha a su mujer, “la Pocha“, enfermera del Hospital Materno Infantil José Esquiza de Catán. Dicen los que saben, que “la Pocha” era la que de verdad llevaba los pantalones en la Intendencia, mientras que Russo se dedicaba a rosquear en la interna del peronismo local (bastante áspera, por cierto).
En 1985, cuando aparece la Renovación cafierista, se produce una división entre la Agrupación Lealtad de Russo y el CdeO, y algunos dirigentes que acompañaban a Brito Lima, como los mencionados Lata y Bevilaqua, se quedan del lado de Russo. Sin embargo, el Intendente no se decide a romper con la ortodoxia y va a elecciones con la lista “oficial” (la de Hermino). El resultado: obtiene apenas 2 bancas en el Concejo, y debe comenzar a negociar con un personaje que irrumpe en la escena política local y provincial: el empresario Alberto Pierri, dueño de la papelera que había aportado los afiches y las boletas a Cafiero, y que había sido retribuido con un puesto en la sábana de diputados nacionales, pero que finalmente terminó ingresando. En aquella elección, la Renovación obtuvo 4 ediles, la UCR 4, y el PI 2.
Para quienes no lo conocieron, Federico Russo fue una especie de Manuel Quindimil, que no pudo llegar al rédord de Manolo porque tuvo adversarios de fuste en el distrito. Una anécdota bastante conocida que cuenta Luis D’elía lo pinta de cuerpo y alma: hace muchos años, en Laferrere, un joven D’elía se le acercó al Intendente, que conversaba con algunos vecinos del barrio, y le preguntó: “Don Federico, ¿qué es la renovación peronista?” Russo lo miró a los ojos, se sirvió medio vaso de vino, lo levantó y le dijo “vea, pibe, esto es peronismo“. Luego acercó el vaso a un chorro de soda, lo levantó, lo puso ante los ojos de D’Elía y le dijo, “vea, pibe, esto es la renovación peronista“.
En 1985, la lista del FREJUDEPA (la Renovación), estaba encabezada por dos militantes combativos: Magín del Carmen Guzman, que venía de la Resistencia Peronista, y Daniel Rodríguez, un dirigente que terminó saltando del peronismo al Frente Grande, de ahí al menemismo, y de ahí a acuanto sello se le cruzara en el camino). Por eso resulta aún más inexplicable el ascenso de Pierri… aunque no tanto.

Para 1987, Russo (que todavía conservaba la mayoría en el Concejo) no tiene otra alternativa que ceder algunos lugares para el pierrismo.
El tándem Russo-Pierri (un combo de ortodoxos y ex renovadores) hace una elección de-a-que-llas: Russo es reelecto y la lista obtiene 8 Concejales, frente a 4 de la UCR, mientras que el PI, ya caído en desgracia, nada.
De todas maneras, Pierri le hace sentir a Russo que las cosas ya no van a ser iguales, y algunos de los dirigentes de su riñón se integran a la gestión Municipal, al tiempo que otros que hacía rato estaban con el Intendente, directamente se pasan al pierrismo. Andrés Bevilacqua es el caso más saliente.
En 1989, con Menem como candidato a presidente, el peronismo matancero mejora su performance de la elección anterior: obtiene 9 Concejales, mientras que la UCR apenas logra 3 bancas. Entre los Concejales electos aparecen Héctor Carlos Cozzi (delfín de Pierri y futuro intendente), Aldo Contreras y Juan Carlos Haljan (futuro presidente del Concejo Deliberante bajo la gestión de Cozzi). Un sector del PI, encabezado por Donato Leopaldi (ex Concejal 83-87) y el Colorado Caivano se integran al PJ.
A esta altura, Alberto Pierri ya tenía una FM de largo alcance, y comenzaba a moldear la idea de Telecentro, el cable que primero salió vía señal con decoficadores, y luego se amplió a través del cable convencional.

En las próximas entregas:
-La Liga Federal.
-Las Intendencias de Héctor Carlos Cozzi
-Apogeo y ocaso político de Alberto Pierri.
-La irrupción del Frepaso.
-El “efecto” Pinky.
-El Multimedios Pierri.
-Los Movimientos Sociales.
-Ascenso y hegemonía de Alberto Balestrini.

*Como en la mayoría de los Municipios del GBA, muchas Escuelas Primarias articulan con las Secundarias Medias, con lo cual habría que ajustar ese número, y elevarlo un 20% aproximadamente.