Variaciones sobre Eva y el “Peronismo Puro”

Escena 1
En el set de un programa de un canal de cable hegemónico se le muestra a un dirigente sindical una escena de la película Eva Perón (1996), donde se muestra la huelga del año 1951, Evita va a enfrentarse a los huelguistas, no solo explica el aumento salarial, sino como el peronismo se había convertido en una ampliación de derechos sociales a la clase obrera, y dice la frase “a un gobierno no se le hace una huelga”.
Luego, uno de los conductores del programa si no encontraba similitudes entre la actual mandataria y esa escena respecto al conflicto sindical, el dirigente gremial, realiza una triple critica: una hacia el papel dado a Evita por el guionista de la película, José Pablo Feinmann, diciendo el papel de Perón queda disminuido, el segundo es la relación entre el filosofo y el ex-presidente Nestor Kirchner, y en un juego mas oculto, en ese conjunto de enunciados se produce un doble proceso de desperonización: el de Evita y el de Cristina Fernandez de Kirchner,, un juego para demostrar que el peronismo Puro, es el peronismo de Perón.
Escena 2
¿Que representa Evita para el peronismo? No solo es una figura mítica, y si la comprendemos en esa esfera, esa figura ¿que representa en el imaginario social de las clases subalternas?. Una primera aproximación a un conjunto de respuestas, es una frase de J.W. Cooke, en peronismo y Revolución, frase destinada al contexto de producción del texto, pero con la capacidad de generar marcos de lecturas sobre el peronismo como fenómeno político en nuestra sociedad.
Cooke dice:
“El peronismo expresa las limitaciones de nuestra propia sociedad nacional y encierra las posibilidades en este periodo, de superarlas colectivamente”. (COOKE: 2007;77)
Evita, como figura, como expresión del conjunto del movimiento nacional y popular, en la primer fase, es la posibilidad de superación encerrada en las contradicciones de las limitaciones expresadas, es la visión jacobina que coloca la noción de avanzar sobre las conquistas alcanzadas, conociendo que implica colocar lo conflictivo sobre la arena publica.
Como nos dice Feinmann, era la expresión propia del anti-capitalismo peronismo, que conocía que para debilitar al capitalismo era necesario la expropiación del poder económico de la oligarquía. (FEINMANN: 2010; 217)
De esta manera, Evita representa, la ruptura simbólica esencial del peronismo, enuncia las limitaciones del peronismo en el ejercicio de poder, el capitalismo, pero actualiza la posibilidad del ejercicio de superación, Evita es la posibilidad del peronismo anti-capitalista, es la fuente confirmadora de una tradición dentro del peronismo, que vivirá en devenir histórico del proyecto nacional y popular.
Representa lo jacobino enunciando la palabra desde el sitial reservado para el ejercicio del poder que correspondía a la oligarquía, era la presencia que entraba en las grietas del poder como ruptura de los consensos establecidos, al enunciar que ampliación ciudadana es paralelo a la de ampliación y ejercicio de derechos sociales y políticos a los sectores trabajadores, pero como sujetos autónomos constituyendo una conciencia de clase, atravesada por la identificación política con el peronismo
Expresión contenida en las posibilidades dentro del peronismo, corpus heterogéneo, que contiene lo hegemónico y lo contra-hegemónico al capitalismo, es la presencia y voz desde los margenes que buscan interpelar al centro del poder, parte del problema de la resolución del peronismo Evita, la voz jacobina del peronismo, es la palabra de reconocimiento del conflicto, no en clave agonal, sino como quien desnuda la lógica del conflicto de clases en la sociedad argentina, quien incorpora nuevas mediaciones políticas, nuevas expresiones del mismo, Evita representa el hecho maldito dentro del peronismo, al poner en tensión lógicas binarias del conflicto de clase, en el proceso de transición hacia un nuevo republicanismo popular, configurándose como limite y posibilidad al concebir al peronismo siendo solo en su capacidad de transformarse en revolucionario, sin esa posibilidad, el dejaría de ser, solo seria un proyecto político mas en la Argentina oligárquica, quizás tenia en mente el devenir del radicalismo, como expresión nacional y popular, cooptada por el régimen oligárquico.
La voz de Evita ponía sobre la mesa los limites de la lógica de desarrollo de la construcción del peronismo dentro del desarrollo de transición sin devenir de la clase en revolucionaria. Dentro de este parámetro de lectura, que se intenta proponer, es pertinente la pregunta ¿Qué representa Evita para la tradición política emancipadora nacional? Es la voz del conflicto, de los limites del peronismo como existente dentro del desarrollo capitalista, y era la voz de las posibilidades que poseía como resolución como apertura de un horizonte de político, resignificación del corpus ideológico nacional y popular.
En Evita la política, el acto político, es tener como centralidad lo conflictivo como constituyente del momento político, incorporando al peronismo como nueva mediación interpretativa del mismo, el nombrar a Perón tiene un significado, una mediación de ruptura, pero parámetro constituyente e instituyente de una nueva lectura del problema político nacional, el nombre de Perón, no es un nombre que contiene un significante vacío, es corporización de un nuevo sujeto político social construyéndose.
En sus discursos, Perón es significante del Pueblo, y de esta manera el nombre logra independencia de la biografía personal de Perón, esto es central realizar a una aproximación al pensamiento político de Evita, el juego entre identificación y ruptura, donde ella también mediadora, su nombre es la mediación conflictiva de lo político, es voz del mismo.
No es mediación neutral sino representante de los sectores populares, el conflicto es de clase, es el pueblo trabajador, el pueblo humilde, mujeres del pueblo, los descamisados, es el sujeto concreto de la explotación, ubicado frente al conjunto de clases dominantes articuladas a un entramado de dominación imperialista.
El circulo de construcción de lo conflictivo en lo político, y sus relaciones de clase atravesada por la cuestión nacional, el peronismo es un proceso de interpelación del conflicto histórico, es ruptura, observamos que Perón deja ser solo autónomo, lo mediador entre las clases, el nombre de Perón es como se nombra el conflicto, Evita mediadora movilizadora, quien es la vocera radical de la imposibilidad de la resolución del conflicto sin profundizar, sin ir mas allá.
Perón es asumido como un valor, que trasciende al nombre, y al nombrarlo es nombrar valores sociales de recuperación, es trascender limites que el mismo Perón hombre.
Evita, voz y presencia jacobina, de aperturas, de comienzos, de caminos que configuran futuras lecturas del peronismo, como matriz de proyectos emancipatorios nacionales y populares, descamisada, odiada, amada, Evita ruptura y constituyente del peronismo como matriz cuestionadora de la nación dependiente.
Escena tres
La búsqueda del “peronismo puro”, es la construcción fosilizada del peronismo como movimiento político, es la búsqueda de no nombrar lo irresuelto, es construir una lectura rectora sobre el peronismo deviniendo en el tiempo, “peronismo puro” es un retorno mitológico a un tiempo perdido, que se intenta consolidar en el tiempo presente, voz única pronunciado en el continuo del tiempo la palabra sin modificación, figura sin contradicciones.
“Peronismo puro” es desconocer las otras voces que hablan y le dan sentido al nombre, ubicándolas en un lugar secundario, es negar que la conformación de la clase se construye sobre un conjunto complejo de experiencias de clase, tradiciones, imaginarios sociales, el “peronismo/kirchnerismo” es apertura al dialogo con ellas.
“Peronismo puro” es un intento de otra lectura sobre lo nacional y popular, la construcción de lo político, los juegos sobre los limites entre lo sindical y la incorporación hacia nuevos espacios de conflicto, pero a su vez, en determinados contextos, puede implicar puentes de dialogo hacia lugares que no representan espacios de posibilidades, sino de recuperación conservadora.
El colectivo constituyente del kirchnerismo es una recuperación, re-significación e incorporación de tradiciones, experiencias e imaginarios sociales, construcción de una arquitectura de interpretativa de lo real, de lo nacional, popular y democrático, que disputa narrativas fundacionales, tanto en el nivel societal, como a nivel de los espacios de izquierda, centro-izquierda, es limite y posibilidad, donde el peronismo es parte, pero no único, mediaciones sobre lo político que se posiciona en este espacio creativo de la política.
Bibliografía
COOKE, J.W, La lucha por la liberación nacional, Quadratta, Buenos Aires, 2007
FEINMAN, José Pablo, Peronismo. Filosofía política de una persistencia argentina, Planeta, Buenos Aires, 2010