El peligro a perder el empleo, al tope de las preocupaciones hasta para votantes de Macri

por ARIEL COHEN
Dos relevamientos de opinión pública conocidos en las últimas horas, pueden agregarle tensión a la decisión del Gobierno de avanzar con la reforma laboral, más aún a menos de un mes de las PASO. Thomson Reuters/Ipsos Argentina reveló ayer que su índice de confianza del consumidor terminado en la primera semana de julio había caído al nivel más bajo en lo que va del año, 3,6 puntos debajo de la anterior muestra mensual.
Descompuesto en cuatro categorías (situación financiera personal percibida; expectativas personales y sobre el país; clima de inversiones; y seguridad en el actual puesto de trabajo y perspectivas), destacan en el informe las caídas en Expectativas (5,1 puntos) y en el subíndice de Trabajo (3,1 puntos) En ambos casos, se trata de los registros más bajos del año. En el primer caso, el descenso es notable habida cuenta de que afecta a la esperanza, ese capital político que enarbola el Gobierno como activo principal. Otra encuesta, en este caso el Monitor de tendencias económicas y sociales de OPSM, da cuenta de situaciones más complejas.
Por ejemplo, es notable que en las 1200 entrevistas que realizó la consultora en la primera quincena de julio, el 39,35 % se identificó con Mauricio Macri; con Cristina Kirchner, un 21% (tantos como los que no se sienten representados por ningún dirigente); y 13,2% con Sergio Massa. En un balotaje Macri-Cristina, el 52,3% votaría por el presidente actual.
Sin necesidad de aclarar mucho, el 50,9% se siente más identificado con el gobierno de Cambiemos que con el que fue de Cristina Kirchner, al cual adscribe 28,9 % de los encuestados. Pero llamativamente, el 40,4% asegura que tuvo mejor calidad de vida con la actual candidata a senadora y ex presidenta, frente al 23,9%, lo cual implicaría cierta visión melancólica pero vergonzante sobre el pasado.
Según los datos de OPSM, incluso se mantiene alta la perspectiva sobre la situación económica. El 52,9% cree que mejorará mucho o algo, ante un pesimista 44,3% que cree que mejorará o poco o nada.
Las cosas se complican cuando se afronta la situación laboral. Preguntó la consultora si en los últimos tiempos el entrevistado había sentido miedo de perder su trabajo. Un 34,7% contestó afirmativamente y 44,4% respondió que no. Pero, independientemente de esta situación personal, la mayoría tiene un miedo atroz a perderlo.
“En caso de que por alguna razón llegara Ud. a perder su trabajo, ¿cree que le sería fácil volver a conseguir otro de nivel y calidad equivalente al actual?”, se preguntó. Para el 19,3%, sería fácil; el 22,3% no supo qué contestar; pero la friolera de 58,4% contestó que no le sería accesible. Fabio Rodríguez, economista de la consultora de opinión pública MyR & Asociados recuerda que el temor a perder el empleo viene ocupando el tope de las preocupaciones (33%) sobre inseguridad (27%) e inflación. La del empleo pasó al frente en abril de este año. “Con la notoriedad de los casos de las plantas grandes como la de PepsiCo, la situación elevó más la preocupación de la gente”, acota.
Una piel sensible para la política y para el termómetro social.