Remedios que envenenan

Dujovne en Washington: peor de lo mismo. Cifras de terror del propio gobierno. Más recortes a las provincias, idas y venidas. Notable impuesto: a más ganancia, se pagará menos. Fragmentar para reinar: estrategia macrista. Despanzurrar al Estado benefactor, parte del proyecto. Ministerios jibarizados: salud pública degradada.
En cualquier negociación, aún aquellas en las que hay muchos acuerdos o desigualdades decisivas, existen momentos de pulseada, tira y afloja. Trances que imponen plantarse frente a la contraparte. El ministro de Hacienda Nicolás Dujovne es inepto, también, para desempeñar ese rol. Lo dejan expuestolas posturas corporales junto a la titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde. Écheles un vistazo, si tiene estómago para digerir escenas chocantes. Parece ser un fan que va a pedir un autógrafo o un olfa o una mascota haciendo fiestas a su dueña.