Un Lenin gramsciano
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Cuando, en la Rusia revolucionaria, los soldados vuelcan sus gorras en desconocimiento de la vieja jerarquía militar; cuando las mujeres que salen a las calles optan por usar pantalones y botas militares, invirtiendo el viejo orden social y sexual; cuando los meseros (camareros) marchan rechazando las propinas y reclamando un trato digno por su trabajo; cuando las trabajadoras del hogar reclaman que se las trate de “usted” y ya no del “tú” utilizado anteriormente con los siervos; en fin, cuando los campesinos queman las casas de los terratenientes que habían gobernado sus vidas durante siglos, o cuando los obreros ocupan las fábricas para hacerlas trabajar por su cuenta y mando, todo el orden lógico de la vieja sociedad queda literalmente invertido por la fuerza de una decisión moral de los subalternos, que, al tomarla, automáticamente dejan de serlo. Así, la revolución se muestra fundamentalmente como una revolución cultural, una revolución cognitiva que vuelve lo imposible y lo impensado en realidad. Los preceptos lógicos, normas morales, conocimientos y tradiciones que anteriormente cohesionaban todas las dominaciones, estallaban ahora en mil pedazos y habilitan otros criterios morales y otras maneras de conocer, otras razones lógicas que colocan a los dominados, es decir, a la inmensa mayoría del pueblo, como seres constructores de orden en un orden en el que ellos mandan, deciden y dominan.

Toda revolución es fundamentalmente una transformación radical de los esquemas de sentido común de la sociedad, del orden moral y del orden lógico que monopoliza el poder político centralizado. El asalto armado al Palacio de Invierno representa la eventualidad de un proceso de profundas transformaciones ideológico-políticas que construyen el poder político soviético, antes que este quede refrendado por un hecho de ocupación institucional de los símbolos del poder. En este sentido, se puede hablar de un “Lenin gramsciano” que deposita en la hegemonía cultural y política la llave del momento revolucionario.

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