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En el debate del proyecto por, vulgo extendido, la nueva ley de medios, ha albergado puntos de vista para todos los gustos. A favor o en contra, con muy buena o muy mala capacidad de argumentación. Con muchos queriendo hacerse los tontos: nota de Tenembaum, en Radio Mitre, a Norma Morandini, acerca de las “cuotas†de música nacional. Otros que llamaron a la vergüenza ajena: por caso, el diputado Heredia, casi lloriqueando, defendiendo a “La era de hielo†y el pato Donald. La expresión de Lozano en ese momento, para alquilar balcones.
Lo que no habÃa aparecido, reposando por enfermedad Elisa Carrio, era el ridÃculo. En su lugar asumió, presto, Alberto RodrÃguez Saá, el gobernador de San Luis. Ya lo dijo AnÃbal, la versión masculina del oráculo chaqueño.
No cesa el Alberto en hacer méritos para ser calificado como inimputable. Según el señor Gobernador, ni esta, ni ninguna ley federal puede dictarse, puesto que el artÃculo 32 de la CN impide la jurisdicción federal en materia de libertad de imprenta, y a esta hay que hacerle extensiva la materia audiovisual, pues el legislador de aquel tiempo no hubo podido prever los avances tecnológicos acaecidos. La particular lectura fue promocionada por Mariano Grondona, quien con un dejo de tristeza porque bajo tal hermenéutica morirÃa la “ley†nacida al amparo de sus amigos los dictadores, igualmente se contentaba con un “bueno, esta no, pero la de los montoneros populistas tampocoâ€. Pavoneaban ambos, incluso, con la historia del artÃculo, incorporado por la Provincia de Buenos Aires en la reforma de 1860, por iniciativa de una comisión conformada por Sarmiento, José Mármol, Gorostiaga, SeguÃ, y cuyo miembro informante fue Dalmacio Vélez Sarsfield. El mismo que, un par de años más tarde, crearÃa una ley de más de cuatro mil artÃculos sancionada, durante la presidencia Sarmiento en 1869, a libro cerrado: el Código Civil. Que raro que nadie se queje del tratamiento sobre tablas de cuatro lucas de disposiciones pero sà lo hagan con el actual proyecto, de apenas algo más de cien. Claro que, por cierto, no destaca el CC por ser una legislación que ataque los intereses de los poderos.


«Esta ley no es contra ClarÃn.»
btw…segun la revista noticias…verbitzky admitio q la ley es contra clarin…
http://www.perfil.com/contenidos/2009/10/02/noticia_0024.html
viste como es esto…entre lo q diga un cura de pueblo y lo q dice el «apostol san pablo» de la progresia argenta…
yyyy…si…a confesion de parte…………………….
en fin…
mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm para saber lo q opina verbitsky………. hay que leerlo a el y no lo que otro medio dice que dice verbitsky………. xq si no se dstorsiona el msj……………..
Vissssssssteeeees?????????????????????????????????……………..
yyyyyyyyyy………
en fin…………. es lo que haaaaaaayyyyyyyy……
Y además una pregunta. Si partimos de la base de que CLArÃn ES EL PODER, asà con mayúsculas. Que ClarÃn son lo sojeros, son los grandes negociados inmobiliarios y el imaginario impuesto de la tranquilidad de la vida de los barrios cerrados, son los intereses de las patronales transnacionales de nuestro paÃs (Kraft como ejemplo vomitivo), son los supermercadistas formadores de precios a los que nunca les tiembla el dedo para subir los precios de los productos básicos, son los promotores de la educación privada y de las iuniversidades como negocio, Son las especulaciones en la bolsa de valores, y muchos etc. ESo sin contar que son los voceros de la embajada yankee en la argentina ( no nos olvidemos del looby Clarin para que Argentina adopte el sistema norteameriano de TV digital) .
Y les cuento que para descubrir todo esto utilicé una metodologÃa muy compleja que me enseñaron en un doctorado que hice en Harvard. Agarré el diario del domingo y me puse a contar los anuncios publicitarios, y después leÃa los suplementos especializados (educación, rural, countries, informática) y trataba de cruzar info y fuentes con los anuncios. No saben lo dificl que es encontrar coincidencias. Menos mal que hice el doctorado, sino no lo sacaba ni con la ayuda de Lorenzo, el niño de hermanos y detectives.
¿Cuál serÃa el prurito que habrÃa que tener para hacer una ley que morijere un poco todo ese poder devastador? No llego a entenderlo.