«Como cualquier intelectual, fui educado en un ambiente muy crÃtico, en el que se cree que el más inteligente es aquel capaz de ver el mal y lo feo presentes en la mayor parte de las cosas. Eso es ignorancia e incapacidad», dice en esta nota Alejandro Rozitchner, subiéndose el precio a categorÃa de «intelectual».
Qué raro. A mà suelen re putearme por ver cosas buenas en el kirchnerismo, donde él ve sólo «el mal y lo feo», para hacerse el más-inteligente-que-yo. Tontito…
Todo indica que Alejandrito salió a a alguien de su ancestro materno, o que fué abandonado en el umbral de la familia Rozitchner.
Bueno, igual, despues de las «diez razones»,
http://100volando.blogspot.com/2007/06/10-razones-por-las-que-voy-votar-por.html
creo que no habÃa mucho que nos sorprendiese de lo que el hombre vaya a decir.
* «la gestión pública tiene que ser abordada con un criterio de gestión (la búsqueda efectiva de bienestar y crecimiento) y no con el criterio de la ideologÃa (la lucha contra los opresores y el rechazo de la supuesta barbarie capitalista). PodrÃamos también decirlo de otra manera: la mejor ideologÃa es la eficacia en la gestión. O de otra más: la ideologÃa es el refugio de los incapaces (o aun peor, en muchos casos, la coartada de los corruptos)»
* «El peronismo, sobre todo, se dice nacional y popular, pero es un movimiento fascistoide con el que los argentinos logramos estancarnos en muchos ámbitos»
* «Me gusta el mayor realismo que hay implÃcito en la mirada de la eficacia productiva, que logra desalojar de la escena los absurdos conceptos de los buenos para nada y su movimiento –siempre más discursivo que efectivo- de resentimiento social. Es necesario terminar con la fantasÃa de la lucha social para acceder al serio trabajo de hacer mundo. Me refiero a los memes mamertos, que pululan en un discurso ciego y agresivo: la derecha, la oligarquÃa, el pueblo, la resistencia, las corporaciones, etc. Cosas de las que se habla mucho pero nadie sabe donde están, argumentos de una metafÃsica reaccionaria»
Agresivo, ¿yo? Naaaa! ¡Si yo soy PRO!
Vean, si no:
* «Quiero con mi voto arruinarle el humor al presidente y al gobierno, que se brota y agrede (probablemente sea lo que mejor sepa hacer), y quiero que tengan que aceptar la diferencia, base de la vida democrática sana. Quiero paladear con una cifra alta la derrota del patoterismo kirchnerista»
Más abajo, por si no entendimos
* «(me refiero al ibarrismo, lo peor de la escena ciudadana, los seguidores del retrógrado con cara de niño bueno, la falsedad hecha hombre )»
Ahora, eso sÃ, Macri no agrede… total, ¡está Alejandro!!
*»Me gustó la campaña no agresiva del PRO».
BuenÃsimo.
Ya sé que todos lo leyeron, pero a veces, conforme pasa el tiempo, releer resignifica.
¿Que podés esperar de alguien que tiene un sitio en Internet que se llama «Bienvenidos a Mû?
León no goza de mis simpatÃas, pero debe agarrarse la cabeza cada vez que el sádico de alguna revista va a entrevistarlo.
León Rozitchner es un filósofo tan inteligente como gorila. Su hijo Alejandro es tan, pero tan gorila, que él mismo aporta el apelativo con que deberÃamos identificarlo de aquà en más (si es que vale la pena), o sea, el Arquetipo del boludo. Lo increÃble es que, en la nota, la palabra Arquetipo aparece escrita con mayúscula. Es decir, la periodista percibió enseguida que estaba en presencia de alguien realmente mayúsculo. Un grandÃsimo…
Necesité leer dos veces esta nota para confirmar que estaba despierto. Y después traté durante un buen rato de encontrar una palabra, una frase, algo, para definir al señor Rozitchner (que no es León, sino Alejandro, por si acaso, o sea, su hijo). Finalmente me di cuenta de que esa frase estaba incluÃda en la nota, y habÃa sido aportada por el mismo Alejandro, cuando dice lo del arquetipo del… Es que no es posible, no se puede creer que alguien con al menos dos neuronas (aunque una no colabore) sea tan necio. León Rozitchner está acostumbrado a las travesuras de su hijo. Pero ésta, la que da tÃtulo al artÃculo, creo que lo manda al Borda o a La Tablada, sin escalas.
PD: (El estupor y la miopÃa, pero en mayor medida el estupor, hizo que viera una mayúscula donde no la habÃa. Creo que voy a afiliarme al PRO).
Dice el reflexivo Alejandro R. : » Menem me irritaba pero, la verdad, menos que los Kirchner».
Listoooooo…
Chofer, me bajo en la esquina.
Saludos
Soy intelectual y me gusta Macri.
Sobre gustos no hay nada escrito, ¿no? Hay gente a la que le gusta hacer el amor con gallinas, hay gente (lo juro, lo vi por TV) a la que le gusta comer caca de cocodrilo o de un bicho asÃ. Y en cuanto a la palabra «intelectual», habrá que ver qué sentido se le da, ¿no? ¿El de alguien que pone en cuestión su propio pensamiento? ¿El que se pregunta qué serán las cosas, cómo serán, hasta dónde puede estar seguro de que lo que piensa y siente es como le parece? Alejandrito, en ese sentido, no me parece un intelectual, es un showman de la palabra eruditita (no dije erudita, dije eruditita). Su padre, un poco, también, pero con más consistencia, muchas más lecturas y mejores amistades. Su padre me da mucha lástima, bastante desprecio y un poco de asco. Alejandrito ninguna lástima, un poco de odio, y un asco y un desprecio infinitos.
Escriba, le mandé unas citas de aquel texto famoso de A. R. pero parece que se perdieron en la cyber blogósfera. ¿Le llegaron? ¿Las mando de nuevo?
Es que estoy con el nuevo navegador que recomendó Pablo, y es más rápido, mucho más que yo, por ejemplo…
Mándelás, mándelas.
DecÃa, en sus «Diez razones» (parece que fue hace cinco mil años, pero fue el año pasado), Alejandro R.
A) «Me parece que el triunfo del PRO ayudarÃa a consolidar una sociedad más madura»
Y luego
* «Quiero con mi voto arruinarle el humor al presidente y al gobierno, que se brota y agrede (probablemente sea lo que mejor sepa hacer)»
O sea, para Maduro, llamen a Nicolás Maduro
B) * «Me gustó la campaña no agresiva del PRO»
Contrastado con
* «me refiero al ibarrismo, lo peor de la escena ciudadana, los seguidores del retrógrado con cara de niño bueno, la falsedad hecha hombre»
O bien
* «Me gusta el realismo que hay implÃcito en la mirada de la eficacia productiva, que logra desalojar de la escena los absurdos conceptos de los buenos para nada y su movimiento –siempre más discursivo que efectivo- de resentimiento social. Es necesario terminar con la fantasÃa de la lucha social […] Me refiero a los memes mamertos, que pululan en un discurso ciego y agresivo: la derecha, la oligarquÃa, el pueblo, la resistencia, las corporaciones, etc. Cosas de las que se habla mucho pero nadie sabe donde están, argumentos de una metafÃsica reaccionaria.»
C) IdeologÃa (dirÃa Anyuletta, ¿con qué se come?)
AR: «la gestión pública tiene que ser abordada con un criterio de gestión (la búsqueda efectiva de bienestar y crecimiento) y no con el criterio de la ideologÃa (la lucha contra los opresores y el rechazo de la supuesta barbarie capitalista). PodrÃamos también decirlo de otra manera: la mejor ideologÃa es la eficacia en la gestión. O de otra más: la ideologÃa es el refugio de los incapaces (o aun peor, en muchos casos, la coartada de los corruptos)»
O bien
«La derecha no existe, es un término con el que la izquierda intenta correr a los que no se suman a su visión retrasada del mundo»
Ok, no existe la ideologÃa, pero entonces…
«El peronismo, sobre todo, se dice nacional y popular, pero es un movimiento fascistoide con el que los argentinos logramos estancarnos en muchos ámbitos. Décadas de su influjo, pese a sus logros –siempre parciales- hacen que tengamos que desprendernos de él»
¿Cómo hicimos los peronistas para ser fascistoides? ¿Quisimos ser ideológicos, y no pudimos?
Ahà mismo, en ese blog que lo sacó en el diario, un flaco le puso una mano atrás de otra, por la oposición de PRO a la unión civil (que le costó el puesto a Liprandi)
Reproduzco el comment:
Si la derecha no existe, supongo que se puede prescindir fácilmente de ese agrietado concepto para definir, más claramente, una concepción retrógrada de la sociedad como sistema integrado de manifestaciones culturales. Calificar la homosexualidad como una enfermedad (ignorando la OMS), oponerse cabalmente al aborto o pretender la creación de un banco de ADN de todos los ciudadanos puede bien no corresponder a una derecha polÃtica, categorÃa quizás inexistente, pero difÃcilmente pueda escapar a lo que podrÃamos llamar una mentalidad decimonónica.
«No soy de izquierda ni de derecha. Me considero un artista de las ideas.» Groso.
Ojo, se puede ser intelectual de derechas, lo que no sé es si el muchacho llega… creo, sinceramente que no.
Lo que pasa es que nuestra imagen del intelectual es la imperecedera de Emile Zola en su Yo Acuso, poniendo el lomo por un tipo, pero en el fondo interpelando a la conciencia pública desde valores universales, jugándose en el camino.
En el caso de AR:
a) no se juega mucho, jugó a ganador.
b) no pone el lomo
c) no salva a nadie
c) sus valores (los no económicos) no resisten la prueba del imperativo categórico: «obra de modo tal que puedas aspirar a que la máxima de tus obras sea elevada a máxima universal».
En suma, ¿es un intelectual? Zola se revuelve
Está bien que un «»»»»intelectual»»»»» mire las cosas lindas y buenas de la vida… el problema es cuando sos contratado por un gobierno para mostrar y decir las cosas lindas y buenas, no lo decÃs, y encima te amparás detrás de una supuesta chapa, la de «intelectual».
Y esto sin meterme de lleno con la persona en sà misma, con Rozitchner, quien desde una pose soberbia destila los razonamientos más elementales, dignos de una editorial de Majul.
Saludos!
PD: ¿Alguno se acuerda de las «10 razones por las que voto a Macri»? A ver Pablo, MEC, que no encuentro el post de la Barbarie al respecto!
Abrazo
Lo genial del compacto artÃculo de Escriba es su conclusión: A mà suelen re putearme por ver cosas buenas en el kirchnerismo, donde él ve sólo “el mal y lo feoâ€, para hacerse el más-inteligente-que-yo. Tontito…
Y a ésto: «Ganamos mucho en eficacia si, en lugar de hacer un trabajo crÃtico y destructivo, inventamos y creamos cosas lindas.» le contesto que para echar a Ibarra hicieron un trabajito crÃtico y destructivo, y que no inventaron ninguna cosa linda, porque Ibarra era mucho más lindo que Macri, ¿o no?
Hace unos semanas en un programa de Canal 7, Vidas hechas vida, le hicieron un reportaje extenso a Leon, y cuando le preguntaron por su hijo, respondio: es mi hijo me trae los nietos, pero mas que eso no hablo de otras cosas con el.
Uy Dio. Revisando este postde La Barbarie, que habÃa olvidado que habÃa escrito inclusive, encuentro que Ale enseña esta lista de cursos:
– Creatividad Aplicada.
– Lectura Creativa.
– Proyectos de Escritura.
– Cómo criar un hijo ateo.
– TeorÃa de la celebración: Osho, Madonna y las fiestas.
– TeorÃa de la música.
– El amor y nosotros: cómo lograr la conquista.
– ¿Cuál es el sentido de la vida?
– Conciencia rockera.
– Nietzsche: ideas sueltas.
Un groso, como dijo Pablo. La Biblia junto al calefón.
Y, además, publicaba esto:
«No sé si este es el medio más adecuado, pero necesito con relativa urgencia una mucama con cama adentro, y también niñera, en fin: ayuda doméstica para una familia en crecimiento. ¿Alguien puede hacer alguna recomendación de confianza?»
Suscribo las palabras de «QuiquemartÃn». No sé quien es ni lo que dijo, pero su comentario «fue reportado por un usuario y rechazado por el moderador».
Muy buena la aclaración que hace sobre los que concurren a sus talleres: «los alumnos pagan por venir porque ellos quieren» Cualquiera podrÃa pensar que los obligaban, pobrecitos …
(Alejandro R., ¡otro orgullo de la filosofÃa nacional!)
Roz*tchner es a la filosofÃa lo que Quint*n es a la critica literaria.-
Lo terrible no son solo las respuestas, sino el hecho de que están concatenadas con preguntas precisas.
«El progresismo es una mirada muy pobre del mundo, muy ignorante. No se da cuenta de que la vida es problemática porque naturalmente es asÃ; cree que se debe a que los malos la han hecho asÃ. Ganamos mucho en eficacia si, en lugar de hacer un trabajo crÃtico y destructivo, inventamos y creamos cosas lindas»
Lo que pasa con Macri (que no me gusta) es que le gustan las mismas cosas que le gustaban antes de llegar al poder. El problema que tenemos demasiado seguido es que a los que llegan al poder les gusta algo que nunca dijeron que les importaba antes. Menem con el neo-liberalismo, Kirchner con los derechos humanos. No comparo un tema con el otro. Pero preferiria tener lideres a los que votamos por los mismos motivos que los motivan a ellos cuando alcanzan el poder.
A deleitarse con las profundas razones por las que este teletubbie votó a Maurice. Le faltó aclarar la número 11 en aquel momento: «porque me pagan».
finalmente un post para hacer catarsis.
«Yo no quiero jugar a ese juego: no soy de izquierda ni de derecha. Me considero un artista de las ideas, me gusta escribir historias, no tengo necesidad de esa orientación ideológica. »
Esto es Micky Vainllismo puro.
(Micky Vainilla: Artista neo-nazi que se define apolÃtico)
Moraleja: cuando alguien dice «no creo en la división entre izquierda y derecha», no lo dudes: es de derecha.
El hijo bobo de León es el perfecto ejemplo de cómo la neoderecha en estos tiempos se presenta bajo el lema «no tengo ideologÃa»
En realidad los que dicen que las ideologÃas no existen, sostienen siempre un corpus de ideas que cualquier observador podrÃa identificar como de derecha.
La trampa está en hacer pasar toda esa visión del mundo como una mirada objetiva, como «lo real», dejando a cualquier posición contraria como «ideologizada», dicho este vocablo en tono de crÃtica. Claro, si ellos ven las cosas objetivamente, lo otro es torcido por subjetividades varias: la mala leche, el recentimiento, la demagogia, la corrupción, la violencia…
Ello permitió, por ejemplo, que MM en campaña rehuyera toda polémica, negara todo conflicto, al final de lo que se trataba era de ser eficiente y cools, y nada de andar discutiendo.
Luego vienen el veto a la fabicación de medicamentos, el cierre de hospitales, recordtes en educación, la negación como sujetos sociales de los pobres que protestan, y el apoyo a los pequeños y medianos millonarios que hacen lo mismo. De todo, hasta el himno a Sarmiento obligatorio rezuma ideologÃa, pero jamás lo admiten.
Algo asà como lo del ponja que proclamaba el final de la historia, lo que consistÃa en gritar «la hora referû justo cuando iban ganando. Tal peregrina idea quedó, mas rápido que tarde deslegitimada por la cargosa realidad.
Puaj.
El progresismo es una mirada muy pobre del mundo, muy ignorante. No se da cuenta de que la vida es problemática porque naturalmente es asÃ; cree que se debe a que los malos la han hecho asÃ.
En Egipto seguramente decÃan lo mismo. «No se dan cuenta de que hay esclavitud porque la vida naturalmente es asÃ, cómo le vamos a echar la culpa al faraón, él no es malo».
Para mà es todo un tema el de AR…
Alguna vez llegué a estar infinitamente harto del pensamiento crÃtico recurrente, autorreferente y sobre todo apocalÃptico (por ejemplo, ya que’stamos, el de León Rozitchner) que me acompañó gran parte de mi vida, y presté alguna atención a las crÃticas que AR hacÃa. Claro, la crÃtica al pensamiento crÃtico.
En el fondo, el pensamiento creativo y positivo realmente me atraen mucho más (cuestión de gusto personal que se consolidó con los años). Antes de leerlo de él, yo habÃa llegado a cuestionar(me) seriamente si la persona que ve todo negro, el militante del partido TEUM (‘Todo es una m…’) merece realmente ser considerada más inteligente.
Pero allà me surgió una duda: hubiera querido preguntarle qué harÃa él si por ejemplo alguien lo teleportara repentinamente a Cuba. ¿SerÃa capaz de comportarse ‘positivamente’?
No hubo más que ver un poco la evolución de AR para conocer la respuesta.
Por un lado, él *contradice totalmente su ‘filosofÃa’*. La realidad argentina la ve de manera absolutamente sesgada, negativa, hipercrÃtica y llena de resentimiento.
Por otra parte, es insostenible que proclame su carencia de ideologÃa. Si asà fuera tendrÃa una visión más amplia y menos contaminada.
Por lo tanto, o el hombre miente o no se conoce a sà mismo al proclamarse ‘positivo’ y ‘sin ideologÃa’.
Supongámoslo honesto: entonces, como mÃnimo, es una contradicción andante.
Además, su afirmación de que la derecha no existe sino que es un invento de la izquierda me plantea un problema filosófico insoluble: ¿la izquierda ‘lo es’ con respecto a algo que ‘no es’ (la derecha)?
Ni hablar de las consecuencias espaciales de su afirmación… ¿será una geometrÃa no euclidiana?
Todo lo anterior no serÃa tan grave… Pero que en momentos en que se está juzgando a asesinos y torturadores seriales que se pasearon impunes durante 20 años, el único comentario que se le ocurra es que ‘se hace uso demagógico de los derechos humanos’, bueno… eso lo arroja al pozo más profundo de lo despreciable.
Por lo menos se lo hubiera callado para no parecer tan ‘negativo’.
Yo encontré la forma de ser ‘positivo’ en esta maraña: tener esperanza en los K.
RCW
No sabÃa que AR existÃa, lo desacubrà cuando hacÃa de ladero de Grondona en un lamentable programa de tv de los domingos, su función era agredir y no dejar hablar a los que discreparan con el pensamiento de Marianito, que finalmente, lo debe haber echado por pelotudo.
Estos tipos de intelectuales no tienen un pomo. La última corriente en filosofÃa anduvo preguntándose cuál era el papel de la filosofÃa ya que no pueden quedarse solo en la especulación. Y yo comparto por completo la visión: «el filósofo hoy no puedo ser legitimista, tiene que ser todo crÃtico, denunciar constantemente al establishment.» Ni Sebreli ni Rozinosecuanto, lo denuncian, es mas, apoyan el status, lo que está, lo que es «normal» (como dijo bien el gaita en algún post que leà por aquÃ: el imbécil ilustrado),lo legÃtimo. Estos dos por algo tienen la prensa que tienen: ayudan a mantener el status quo, tal como está. El que piensa que Deleuze es un chanta que dice pelotudeces y que escribe difÃcil para que la gilada no entienda, que se jodan. Sebreli y el otro escriben fácil para que la gilada sà pueda entenderlo y se ajuste a «lo normal» y reproduzcan como loros lo que el establishment impone. Hegel también escribe difÃcil -ni qué decir de Heiddeger- y es un flor de chanta pelotudo.
Ah, me olvidé de decir que cuando Sebreli y el otro denuncian, no denuncian al establishment, critican a los gobiernos, propios y ajenos, que andan queriendo fogonear al establishment. Por eso frases tan sapienciales como: «Menem me irritaba pero, la verdad, menos que los Kirchner.» A ver cuál de estos dos nombres es el mas representativo del establishment.
el problema de Alejandro es con su padre, deberÃa hacer terapÃa.
Sebreli, por Horacio Gonzalez.
Saludos.
http://www.pagina12.com.ar/diario/universidad/10-111846-2008-09-19.html