Cuando en el escenario actual nos referimos a la existencia de un arco derechas e izquierdas, hacemos referencia a un conjunto de contenidos que designan a lugares del “espacio polÃticoâ€, cuyo principio central, y fundador, para pensar esa relación es el concepto de igualdad. Según Bobbio, en Derecha e Izquierda, el principio de igualdad es relativo, y hace referencia a un conjunto de variables que hay que tener en cuenta para su análisis, sintetizada en las preguntas: ¿entre quien, en qué y basándonos en qué criterio se produce el reparto de bienes?.
  Como afirma el politólogo italiano, las desigualdades sociales existentes se pueden corregir e incluso eliminar, la contradicción entre lo igualitario (izquierda) y no igualitario (derecha) se funda en la que la primera, parte de la convicción de que las mayor parte de las desigualdades son sociales, y por lo tanto, eliminables, mientras que la variante, no igualitaria, plantea que la desigualdad es parte de un proceso natural, y por lo tanto, no es posible la eliminación de las misma.
  Esta dÃada polÃtica, no solo articula el espectro ideológico, sino también implican programas contrapuestos respecto a un conjunto de problemas  cuya solución pertenece al espacio de la acción de lo polÃtico. DÃada que trata de ideas, valores e intereses.
   Es a partir de este marco, podemos pensar el movimiento de reacción por parte, de un complejo arco de componentes de las derechas, ante el cambio de paradigma que se produjo a nivel nacional desde 2003, pero que tomo una mayor visibilidad, con el conflicto entre gobierno nacional y el complejo entramado de medios de comunicación, partidos polÃticos y corporaciones agrarias, dando al nacimiento visible de la contradicción polÃtica entre kirchnerismo y anti-kirchnerismo.
  En un articulo anterior, precisamos que la crisis del 2001, fue también la crisis del paradigma del neoliberalismo, como marco ideológico, que aglutinaba a un conjunto de sectores polÃticos, esta crisis permitió la emergencia de un paradigma polÃtico que podÃa caracterizarse con una serie de tópicos: recuperación del rol del Estado, como diseñador, arbitro e interventor en lo polÃtico, económico y social, una re-definición de la idea de democracias liberales y parlamentarias, ampliación de derechos civiles, subordinación de la esfera económica, autonomÃa de los paÃses del sub-continente frente a los organismos internacionales, una mirada hacia lo latinoamericano y hacia las relaciones sur-sur.[1]
  La victoria electoral de octubre de 2011 del Frente Para la Victoria (FPV), dejo a muchas fuerzas polÃticas en un complejo entramado de transición, entre quienes se plantean repensar su posición polÃtica en relación a este nuevo paradigma polÃtico, y su relación con los grupos concentrados a nivel económico, en cierta forma, la votación respecto a la nacionalización del 51 % del paquete accionario de YPF, señala que ciertas fuerzas polÃticas dieron cuenta de que el consenso establecido en la gran mayor parte de la sociedad respecto al cambio de paradigma, mas allá de la lógica que se intento instalar entre kirchnerismo y anti-kirchnerismo.
  La única fuerza polÃtica quien todavÃa se mueve con el paradigma neoliberal, e intenta hegemonizar un espacio heterogéneo de derechas en la Argentina, es el PRO, si bien su espacio territorial todavÃa queda encerrado a un espacio geográficos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, algunos municipios de la provincia de Buenos Aires, se configura no solo como opositor al gobierno nacional sino al nuevo paradigma polÃtico, que como dijimos supera al arco kirchnerismo y anti-kirchnerismo.
   Pensar, la polÃtica en términos maniqueos, cerrados de dos polos contradictorios, encerrados, como intentan poner en tensión ciertos medios de comunicación, en un intento de construir una alternativa de superación polÃtica basada, en una idea de normalidad consensual de lo polÃtico, dejando de lado, y expulsando de la misma, el disenso como espacio constituyente de esta.
  La visión de lo polÃtico implica pensar el entramado desde la lógica expuesta con anterioridad, entre representaciones de “izquierdas†y “derechasâ€, ya que en ambos polos del discurso maniqueo kirchnerismo anti-kirchnerismo, nos encontraremos con espacios heterogéneos, que buscan recomponer un sistema de alianzas polÃticas que habÃan entrado en crisis en el 2001.
   El PRO busca propiciar una serie de alianzas, tendiendo puentes de comunicación hacia espacios provinciales, como lo representan el acercamiento a ciertos intendentes de la provincia de Mendoza e el intendente de la ciudad capital de la provincia de Neuquén, sino también hacia los espacios conservadores dentro del kirchnerismo, dirÃamos que esta ultima operación es la búsqueda de encontrar la “pata peronistaâ€, en este caso, las declaraciones del gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli de considerarse como presidenciable hacia las elecciones del 2015, es una muestra de este re-acomodamiento de los polos entre “izquierdas†y “derechas†en el sistema polÃtico argentino.
   Scioli, llega al kirchnerismo, como candidato a vice-presidente del ex-presidente Nestor Kirchner,  proveniente del Peronismo Porteño, llegado a la polÃtica de la mano de Menem, y ex-secretario de turismo de Duhalde, forma parte duhaldista que integra la candidatura, que asumirá el 25 de mayo del 2003, como es conocido, Duhalde intento generar una alianza de centro-derecha, tanteando los nombres de De La Sota y Reutemman, para enfrentar a Carlos Menem, ante la imposibilidad de constituir ese entramado, sella un acuerdo polÃtico, con el entonces desconocido gobernador sureño, la idea de Duhalde, era configurar un espacio de continuidades con respecto a su mandato, que podemos observar en la permanencia de ciertos nombres del primer gabinete del ex-presidente Nestor Kirchner, lo que no pudo avizorar la ruptura que también implicaba de Kirchner al gobierno, que construyo un polo polÃtico nuevo, representante de un espacio nacional y popular, que una vez consolidado su base de poder, irÃa a re-configurar las relaciones de poder dentro del peronismo, y generando una apertura hacia otros espacios de centro-izquierda.
  Scioli, igualmente representaba dentro de esta elección, un polo de derecha conservador, que veÃa, y ve en la actualidad, la posición del rol del Estado, dentro del cambio de paradigma de época.
  En declaraciones a Pagina 12 el 24 de febrero del 2003, Scioli planteaba respecto a su opinión de Kirchner como candidato:
          “Prioriza los ejes productivos y la generación de empleo… Hay que explicar cómo se va acelerar la recuperación del paÃs. Son las cosas que vengo diciendo desde antes: la Argentina se pacificó, está ordenada, hay estabilidad, competitividad, está creciendo el Producto Bruto, están aumentando el Producto Bruto, están aumentando las exportaciones, se abren fábricas, ahora hay que acelerar la recuperación. Sentido común y pragmatismo: lo que anda bien hay que continuarlo, lo que anda mal cambiarlo.â€(los resaltados son propios)
   Antes del proceso de las elecciones, Scioli se presentaba como continuidad de las polÃticas del gobierno duhaldismo, asà mismo daba una definición de lo que se entiende por lo polÃtico, es decir, lo polÃtico es aplicación de pragmatismo, no una posición ideológica, en esa misma entrevista dice:
 “Hay que adaptarse al electorado, no el electorado a unoâ€, es decir, no hay necesidad de politizar a la sociedad sino moverse en un espacio de reclamos que emergen de la sociedad civil.
   Scioli es presentado por los medios de comunicación como aquel que puede romper la polarización entre kirchnerismo y anti-kirchnerismo, el gobernador siempre se mantuvo en una posición de ponerse como amortiguador de la disputa, en declaraciones previas a las primarias del 2011, afirmaba a la revista Debate: “Muchas veces la polÃtica se pone en términos de una lucha encarnizada y, en esa lucha, se descuidan valores muy caros a la gente, como la sensibilidad y el amorâ€, “A mà me parece importante que un candidato a presidente pueda conversar con el secretario general de la CGT. O al revés, que él pueda, desde su responsabilidad institucional como representante de los trabajadores, hablar con los candidatos. Hay que dejar atrás todas estas situaciones que no le hacen bien a nadie.â€[2]
   Dijimos con anterioridad, que los grupos concentrados intentan construir una oposición maniquea cerrada, en constante conflicto, entre dos polos polÃticos, Scioli aparece como el superador dialectico de la misma, presentado como miembro del kirchnerismo, pero con la apertura de conformar un espacio conservador, que establezca canales de diálogos, el candidato de un “orden†que darÃa un grado de “normalidad†a una sociedad en conflicto.
   Uno de los principales logros del kirchnerismo es volver a colocar el concepto de conflicto en el entramado de lo polÃtico, un conflicto que desnudo, y puso sobre la mesa, los intereses de los grupos corporativos, asà mismo, en este proceso polÃtico de 9 años, puso de nuevo la centralidad de pensar lo polÃtico desde ese arco entre “izquierdas†y “derechasâ€, obligando a demostrar los lugares del habla desde donde se enuncia el discurso, es decir, los medios hegemonicos no hablaban del lugar neutral, la sociedad rural no solo le importaba lo impositivo, es decir, puso en la mesa del debate, modelos de paÃses, paradigmas de construcción de lo polÃtico, que desnudan la contradicción central que marca nuestro espacio de decisión. El retorno de lo polÃtico, como espacio de configuración de los sentidos de espacios de diálogos, debates y conflicto, en este marco, las “derechas†debieron asumirse como parte de un proyecto polÃtico, mucha veces silenciado, pero ejecutado.
[1]    Ver Las derechas ante el cambio de paradigma en http://diegoburd.blogspot.com.ar/2012/05/las-derechas-ante-el-cambio-paradigma.html
[2]    Revista Debate, 13 de agosto del 2011
Creo que antes de Bobbio fue Gramsci el que decÃa algo asà como que la diferencia entre izquierda y derecha era el modo de pararse frente a la desigualdad: Mientras la derecha lo consideraba «el orden natural de las cosas», la izquierda lo percibÃa como un problema a solucionar.
Y en la medida en que el Kirchnerismo lo entiende como un problema a solucionar, es lógico que quienes lo ven como algo natural lo traduzcan a conflicto. Nadie va a permitir que le quiten el queso sin patalear. El queso es mÃo, mÃo, mÃo.
Scioli, conservador, «no hagan olas» es su gran esperanza. Que todo siga como está. El statu quo. El preservador de los privilegios. Lo demostró con el aguinaldo en cuotas. Joder lo mÃnimo posible a los terratenientes, aún cuando éso implicaba trasladarle el problema a los laburantes.
Ayudarlo fue un error, porque le permitió continuar navegando sin decidir tajantemente de qué lado estaba. Ya que de los dos lados no podÃa estar. O le sacaba a unos y le daba a otros, o decidÃa dejarles el muerto a los laburantes. Bueno, la ayuda nacional le permitió no decidir.
el escrito de diegoburd ayuda a clarificar los conceptos y actitudes llamadas de izquierda y derecha,que algunos consideran superadas,pero para mi siguen siendo utiles.