Este año es clave para la Argentina. El desafÃo es fundamental para la legitimación de una forma de hacer polÃtica, recordando lo acontecido en el año 2009 pero profundizando las polÃticas estatales a favor de la estabilidad del mercado interno.
La Argentina atraviesa la actual crisis internacional con un objetivo central: no afectar los niveles de inclusión, igualdad y bienestar social alcanzados en estos 9 años y pico. O sea, que la crisis no la paguen los trabajadores. Que los empresarios que ganaron tanto durante estos años acompañen al Estado en la red de contención social. Ése es el gran desafÃo. Y por ahora se está logrando, aunque no sin conflictos internos.Si el gobierno tiene éxito en este gran objetivo estarÃamos frente a algo nuevo: la sociedad aprenderÃa que un Estado estratégico (en la Argentina) para la inclusión es posible incluso en épocas de crisis. Ya no se le creerá nunca más a las versiones intencionadas de disminución salarial, ni de flexibilización laboral ni de mayores desregulaciones para salir de la crisis, como se intentó en otras ocasiones.Se está andando un camino, que en democracia puede no tener retorno: un Estado sincero a favor del conjunto es posible incluso en épocas de crisis. En el futuro este año puede ser recordado cada vez que un gobierno intente esconder intenciones regresivas detrás de la necesidad basada en las crisis.
- PolÃtica cambiaria. Se administra el tipo de cambio para lograr un equilibrio entre la competitividad, el poder adquisitivo de los salarios y la factibilidad de mayor inclusión.
- Se mantuvieron los niveles de reservas en el BCRA para poder hacer frente a la autonomÃa necesaria para afrontar la polÃtica cambiaria según la estrategia de desarrollo y no según la necesidad o la imposición externa.
- En este sentido cabe contemplar la importancia del desendeudamiento del Estado argentino.
- Régimen de comercio exterior administrado con muchos controles del Estado, en función de cuidar el mercado interno y el tejido productivo nacional.
- El Estado mantiene interesantes niveles de gasto e inversión pública. Además la polÃtica fiscal es interesante. Si bien no se reformó el sistema tributario tal como serÃa deseable (pasando a uno más progresivo) siguen existiendo sucesivos ajustes para fortalecer la recaudación sobre los grandes agentes de la economÃa.
- Se generó un plan de construcción de viviendas, Pro. Cre.Ar., para dinamizar la economÃa a partir de un sector que se eslabona con varios otros sectores productivos de distinto peso, como es la construcción.
- El Estado se hizo más fuerte en sectores estratégicos para el desarrollo. De esta inteligencia se modificó la Carta Orgánica del BCRA para tener un Banco Central en sintonÃa con la equidad y el desarrollo interno. Se busca favorecer el crédito productivo a través de la conducción del sistema financiero.
- Se re-estatizó YPF para controlar una empresa central del sector hidrocarburÃfero, abocada a coordinar una polÃtica energética funcional para la producción nacional.
- El Estado promueve que los salarios sigan acompañando el crecimiento del mercado interno, el consumo y la demanda agregada, convalidando negociaciones paritarias que mejoran el poder adquisitivo del salario, y por ende la calidad de vida de la gente. En este sentido se mantienen las polÃticas de aumento de jubilaciones y Asignaciones Universal por Hijo (y embarazo).
- El rol del Estado en la economÃa es intenso, tomando partido por la armonÃa de clases y por los sectores populares.
El Estado argentino está demostrando que las crisis no deben ser la esperanza blanca para destruir el Estado, sino todo lo contrario: si las crisis les duele más a los sectores más dinámicos y preponderantes del capitalismo argentino, se espera que estos aprendan a actuar para evitar que haya crisis. Un modelo sustentable implica atender la mejora en la distribución del ingreso y cuidar que no haya volatibilidad macroeconómica.
No es fácil, hay conflicto. Pero es natural. Son tiempos en los que la sociedad aprende y los empresarios se disciplinan. Apostemos por un Estado ejemplar y ejemplificador.
Muy claro y conciso Hache, como siempre
Abrazo
«si las crisis les duele más a los sectores más dinámicos y preponderantes del capitalismo argentino, se espera que estos aprendan a actuar para evitar que haya crisis.»
Si ésto sucediera, ahà sà que podrÃamos hablar de «el milagro argentino».
Lamentablemente, tienen salidas individuales más fáciles que evitarse un daño de clase en el largo plazo. La respuesta suele ser «zafar» más que autocontrolarse.
En los últimos 10 años empecé a creer en los milagros argentinos… Aunque es verdad Eduardo, lleva mucho tiempo.