SOCIEDAD › COMO LA ARGENTINA COMENZARA A ENRIQUECER URANIO
Esta semana, el Gobierno anunció que el paÃs comenzará a producir uranio enriquecido. La Comisión Nacional de EnergÃa Atómica ya está iniciando el proceso en su planta piloto de Pilcaniyeu, RÃo Negro. Y desarrolla otras tecnologÃas de avanzada como el método láser.
Por Ignacio Jawtuschenko
El uranio enriquecido es esa especie de “kriptonita†que se usa como combustible de los reactores nucleares de potencia y que es sinónimo de autonomÃa tecnológica, independencia económica y soberanÃa. El Gobierno acaba de anunciar que la Argentina comenzará a producirlo, lo que ubica al paÃs entre los 11 que poseen esta tecnologÃa. ¿Cómo se llegó a recuperar la capacidad tecnológica de enriquecimiento de uranio para usos pacÃficos? Hay dos proyectos en marcha, ambos con sede en Bariloche. Uno en la legendaria planta de enriquecimiento de Pilcaniyeu y el otro en el Centro Atómico de esa ciudad, donde se montó un laboratorio para hacerlo con tecnologÃa láser. El año próximo se prevé establecer una planta a escala industrial. Aún debe definirse con cuál de las dos tecnologÃas.
Estos desarrollos implican para el paÃs avanzar en el autoabastecimiento de un insumo crÃtico y potenciar un sector tecnológico de alto valor agregado. Para los paÃses emergentes, romper con la dependencia tecnológica es clave para fortalecer cualquier polÃtica de desarrollo autónomo: la comunidad internacional tiende a establecer una estructura de suministro restrictiva del número de paÃses proveedores de uranio enriquecido.
Esta puesta en marcha forma parte del plan nuclear argentino, planteado en agosto de 2006 con el fin de completar el ciclo de combustible –desde la minerÃa del uranio hasta el reprocesamiento del combustible gastado–, y que vino dándole vida y una razón de ser a un sector cientÃfico y tecnológico estratégico para el dominio de una fuente de energÃa propia.
A 60 kilómetros de Bariloche, en la provincia de RÃo Negro, en la planta piloto de enriquecimiento de uranio del Complejo Tecnológico de Pilcaniyeu, se está iniciando el proceso de operación.
El camino a un paÃs nuclear
Tras doce años de abandono, desde 2007, Pilcaniyeu recibió inversiones por cerca de 120 millones de pesos en el desarrollo del módulo experimental mock-up de enriquecimiento de uranio, que inauguró la presidenta Cristina Kirchner.
La cantidad de uranio producido y su nivel de enriquecimiento son a pequeña escala. TodavÃa se estudia y busca definirse los parámetros de operación necesarios en escalas mayores. La instalación y su planta de 160 técnicos y profesionales está operando en forma continua desde marzo y en pocos dÃas más comenzará a alimentarse la planta con uranio natural. Se iniciaron ya las pruebas en sus distintos sectores, particularmente en la planta de alimentación y retirada de hexafluoruro de uranio, y la puesta en marcha de los sistemas auxiliares y de la planta de tratamiento de efluentes, cumpliendo con todos los requerimientos ambientales y de la Autoridad Regulatoria Nuclear.
Desde el punto de vista de la no proliferación nuclear, esta es una tecnologÃa crÃtica que necesita estar sometida a un estricto control internacional.
En breve, la Agencia Brasileña Argentina de Contabilidad y Control de Material Nuclear, y el Organismo Internacional de EnergÃa Atómica viajarán a Pilcaniyeu para hacer el inventario de uranio natural existente en la instalación. Finalizarán asà los controles previos necesarios para este proyecto de uso pacÃfico de la energÃa nuclear.
Contar con tecnologÃa de enriquecimiento permite, por ejemplo, asegurar la provisión de elementos combustibles con uranio levemente enriquecido para los reactores de potencia existentes y los que vendrán, los reactores experimentales, garantizar la producción de radioisótopos, los procesos industriales de irradiación y el combustible para el reactor ciento por ciento argentino Carem, que está en desarrollo. Todas esas actividades podrÃan verse afectadas si surgieran “restricciones†que obligaran a depender de terceros paÃses para la importación de uranio enriquecido. De hecho existen antecedentes de imprevistas interrupciones en el suministro de este material por parte del tradicional proveedor argentino, que es Estados Unidos.
La pregunta clave es si puede un paÃs desde la periferia desa-rrollar autónomamente tecnologÃas consideradas estratégicas y evitar los condicionamientos del siempre invisible y todopoderoso “mercadoâ€.
La autopista del láser
En el camino al uranio enriquecido, además de la ruta de Pilcaniyeu, se tomó una verdadera autopista high tech. A pocos kilómetros de “Pilcaâ€, en el Centro Atómico Bariloche creado en 1951, tal vez una de las sedes más prestigiosas de investigación y desarrollo en el área fÃsica y nuclear del continente, comenzaron los experimentos para el enriquecimiento de uranio con tecnologÃa láser.
Si bien las experiencias de enriquecimiento por láser, denominadas Silex, estuvieron siempre rodeadas de hermetismo y en este caso también los detalles técnico-cientÃficos y de ingenierÃa, este es un desarrollo tecnológico que podrÃa tener un gran impacto industrial.
Según lo previsto, en pocos dÃas más, un potente láser infrarrojo disparará dentro de una cámara con gas de uranio, tal como indica el proceso de separación de isótopos por láser (LIS, en inglés). El haz estimulará el isótopo de uranio U235 que se emplea para las reacciones nucleares de fisión, y permitirá separarlo. AI circular el gas por el haz, el proceso impulsará la concentración de U235. Al final, lo que surja será una sustancia con U-235 al 4 por ciento aproximadamente, lo suficiente como para ser combustible de las plantas atómicas comerciales.
La Argentina contará entonces con una tecnologÃa considerada estratégica, que promete proveer combustible nuclear con bajo costo, tanto para reactores argentinos como para exportar al mundo. La mayor parte de los 495 reactores nucleares comerciales en funcionamiento o construcción requiere uranio enriquecido como combustible.
El enriquecimiento por láser es considerado una tecnologÃa de tercera generación, superadora de la tecnologÃa centrÃfuga, que fue la que reemplazó, por ser más eficiente, a la de difusión gaseosa.
El método láser permite enriquecer uranio de forma más sencilla y económica, en instalaciones más pequeñas y utilizando menos cantidades de energÃa que los métodos convencionales. Esto implica un fuerte impulso para la industria nucleoeléctrica, dado que reducirÃa el costo de la electricidad generada en las centrales nucleares.
La Separación de Isótopos por EstÃmulo Láser –la técnica denominada Silex– es un método ideado por investigadores australianos a mediados de los ’90 y cuya tecnologÃa fue comprada en 2006 por General Electric. Hoy su de-sarrollo se da en el marco de una vertiginosa carrera de empresas y gobiernos por avanzar en técnicas similares.
Al igual que en los proyectos de Europa, Estados Unidos o Rusia, este proyecto barilochense recibió licencia para operar de la Autoridad Regulatoria Nacional y del Organismo Internacional de EnergÃa Atómica (IAEA, sus siglas en inglés) y está siendo permanentemente evaluado por sus caracterÃsticas de seguridad, cuidado del medio ambiente y no proliferación de armas nucleares. La seguridad de la planta del Centro Atómico Bariloche cumple con las exigencias.
No obstante, detrás de los argumentos de la no proliferación nuclear y enancados en el argumento del supuesto riesgo del uso terrorista, están los paÃses centrales que ven amenazadas sus posiciones hegemónicas en el acceso y uso de este recurso estratégico.
Con todo, el éxito del Silex no está garantizado. Aunque la separación de isótopos por láser –o enriquecimiento láser– no es nueva carga con la reputación de ser una técnica difÃcil. Pero no imposible para la fÃsica argentina.
Promesas tecnológicas
El desarrollo de esta tecnologÃa fue largo y tortuoso. Desde los años ‘70 hasta los ‘90, Estados Unidos gastó más de 2000 millones de dólares en el intento fallido de producir un Sistema LIS. En 1999, el presidente Clinton firmó un acuerdo con el gobierno australiano para llevar a Estados Unidos la tecnologÃa desarrollada allÃ. En 2001, el Departamento de EnergÃa norteamericano declaró que ciertos datos de Silex constituÃan “datos restringidosâ€. Por último, en octubre de 2006, la sección nuclear de General Electric anunció que habÃa llegado a un acuerdo con Silex Systems para desarrollar la tecnologÃa.
A lo largo de la historia se ensayaron distintos caminos hacia el enriquecimiento, pero sólo dos –los procesos de difusión gaseosa y el de centrifugación– están operando a escala comercial.
El método Silex promete ser más barato y rápido. A diferencia de las grandes instalaciones que hoy se necesitan para obtener el uranio enriquecido que alimenta a las centrales nucleares, esta tecnologÃa exigirÃa un 75 por ciento menos de espacio. Además, necesitarÃa menos de una décima parte de la energÃa usada para los procesos actuales. El láser impulsa el desarrollo nuclear. De hecho, recientemente, en Estados Unidos, en la planta de enriquecimiento de uranio más antigua del mundo que operó por más de 60 años en Paducah, Kentucky, con tecnologÃa de difusión gaseosa, la Global Laser Enrichment (GLE) subsidiaria de GE-Hitachi planea un plan de reconversión hacia la tecnologÃa láser.