EL PAIS › ENTREVISTA EXCLUSIVA A LA PROCURADORA ALEJANDRA GILS CARBO SOBRE EL SISTEMA DE JUSTICIA Y LAS ZONAS DE IMPUNIDAD
En un reportaje concedido a Página/12 la jefa del Ministerio Público Fiscal dijo que la de Gonella “es una causa armadaâ€, criticó la “dependencia†de los jueces de los poderes fácticos y confió en que la nueva composición del Consejo de la Magistratura ayude a los cambios. Su análisis sobre Bonadio.
Por MartÃn Granovsky
Dejó Guido por Perón. Cambio de calles y de palacios. Ahora la Procuración ocupa un hermoso edificio que perteneció a los Bemberg, de cuando la aristocracia vivÃa en el microcentro, y que fue reacondicionado para que puedan trabajar las distintas áreas a cargo de Alejandra Gils Carbó.
–El fiscal Carlos Gonella, de la ProcuradurÃa sobre Lavado, enfrenta una causa por prevaricato. El ya apeló, pero me gustarÃa saber su postura.
–Es una causa armada. De ninguna manera cometió prevaricato.
–¿En qué se basa para decirlo?
–En algo tan manifiesto como que cuatro testigos, que son nada menos que los secretarios de la fiscalÃa de Guillermo Marijuán, declararon que no recibieron orden de Gonella de excluir a Lázaro Báez de ninguna imputación. Nunca hubo un proyecto que lo incluyera y después lo excluyera.
–¿Y tampoco ocurrió que Gonella descartara indicios evidentes?
–Gonella actuó durante 48 horas. El escrito fue firmado por el fiscal que en ese momento estaba como subrogante, Ramiro González, que ni siquiera fue citado como testigo. Después de las declaraciones de Fariña y Elaskar y de que ambos se desdijeran, Gonella llevó su material y pidió medidas. En base a la información producida también por Gonella fue que Marijuán luego pudo imputar a Báez. No hay un plazo perentorio. Las fiscalÃas van pidiendo más información. Como dos personas se habÃan desdicho, Gonella pidió más información. Y terminó siendo productivo para la imputación de Báez.
–¿No hubo una instrucción suya para proyectar de una determinada manera las cosas?
–En absoluto. Ninguna instrucción. Lo que pasa es que acá hay un trasfondo.
–¿Cuál serÃa?
–El sesgo es que solo acusen a un fiscal y no a otro. No sé con certeza cuál es el trasfondo, pero percibo algo raro porque se produce justo cuando se reforma el Código Procesal hacia un sistema acusatorio. No es cualquier reforma: desconcentra el poder absoluto que tenÃa el juez de instrucción y se orienta a dar una total transparencia al proceso penal. Hasta hoy vivimos procesos oscuros y largos. En un sistema acusatorio el fiscal, el defensor y la vÃctima llevan sus pruebas y se muestran en una audiencia pública. El sistema acusatorio habrÃa hecho imposible que Gonella fuese procesado. Primero porque actuó correctamente y en segundo lugar porque la oralidad y la transparencia erradican la oscuridad y las largas demoras que llevan a la manipulación y al antojo de un juez, y de paso ponen de manifiesto cómo actuó cada uno con absoluta nitidez. Otra hipótesis mÃa es que la persecución sea por la actividad del propio fiscal Gonella.
–¿Por qué alguien podrÃa estar persiguiéndolo?
–Cuando yo era fiscal me denunciaban a menudo. Buscaban disciplinarme cuando tocaba a grupos de poder. Cuando lo nombré a Gonella, le dije: “Vas a ser el fiscal más perseguido, porque hasta ahora se investigó muy poco, y las pruebas están a la vista, y vos te vas a poner a investigar en serioâ€.
–¿Qué se investigó poco?
–La entrega de recursos naturales no renovables, el vaciamiento de la aerolÃnea de bandera, el sobreendeudamiento del paÃs con dólares que encima no vinieron para el desarrollo, el quiebre del sistema bancario, el vaciamiento del patrimonio social de la Argentina. Con demoras, con impunidad y con oscuridad el vaciamiento no puede ser castigado. Ahora, en cambio, algunos grupos de poder quieren disciplinar al que lucha contra el lavado de dinero para que no investigue más.
–¿Qué causas seguÃa Gonella con especial atención?
–Cuentas suizas, irregularidades en el BNP Paribas. La Procelac, la ProcuradurÃa de Criminalidad Económica y Lavado de Activos, tiene un cuerpo de investigadores. Nunca lo hubo. En general cuando la gente dice que la Justicia investiga es falso. En el mejor de los casos investigan las fuerzas de seguridad, a veces bien y a veces mal, cada una a su modo. El fraude bancario no es una abstracción. Significa perder los ahorros de toda una vida. Hay causas que duermen 14 años y muchas veces terminan en la prescripción. Tandanor es un caso de prescripción estafatoria. Se entregó un patrimonio social por una seña Ãnfima que a los pocos meses permitió vender terrenos por 18 millones de dólares y jamás se pagó ni siquiera un precio mÃnimo por el astillero. Tandanor se mantuvo solo gracias a centenares de trabajadores que llevaron la empresa adelante. Sigo con Gonella, ya que hablábamos de él. Otra de sus investigaciones apuntó a las conexiones argentinas de José Luis Bárcenas, el ex tesorero del Partido Popular español que terminó preso. La denuncia de Gonella fue desestimada por el juez Marcelo MartÃnez de Giorgi. Gonella también fue amenazado en Tucumán por sus investigaciones sobre el clan Alé y aquà desplegó investigaciones sobre las cuevas y los delitos cambiarios que sirvieron a la manipulación del valor del dólar, que siempre fue un gran negocio para quienes quieren obtener ganancias sin producir. Otra de las áreas de investigación de la Procelac fue el sistema de otorgamiento de créditos para estafar a los sectores más vulnerados, esos créditos supuestamente fáciles de obtener que se publicitan en Constitución. Bien: detrás están los grandes bancos.
–¿Qué Corte es su Corte ideal? ¿De cuatro miembros, de cinco, de siete, de nueve, de 19?
–La ley actual dice que tiene que ser de cinco, ¿no? Apenas se produzca una vacante deberÃa cumplirse con la Constitución y con las disposiciones sobre transparencia e impugnaciones que establece el decreto 222. En general hay muchos modelos. Están las cortes de muchos miembros con varias salas, por ejemplo. Cinco, el número argentino, es una de las cifras más exiguas. En fin, se trata de una decisión polÃtica…
–¿A la Procuración le afectarÃa que después de la renuncia de Raúl Zaffaroni la Corte quedara con cuatro miembros?
–Que la Corte no quede plenamente integrada me afecta en el sentido de que si no se cubren vacantes importantes pierda credibilidad el sistema de justicia en su conjunto. Por otra parte, es obvio que el número par puede causar más demoras. Es matemática pura.
–¿Usted es o se siente precandidata a la Corte?
–No, no soy precandidata a la Corte. Me gusta ser fiscal. Aquà tengo un proyecto en marcha para fortalecer el Ministerio Público Fiscal y ponerlo a la altura de los estándares internacionales.
–Raúl Zaffaroni habló en este diario y en una conferencia en la Feria de Guadalajara de genocidio por goteo. Se referÃa a los muertos por letalidad policial en Sudamérica, a las cárceles llenas de jóvenes y pobres, o jóvenes pobres y negros y, por supuesto, a la masacre mexicana.
–La pobreza ataca la alimentación y el acceso a la salud y todos los derechos de las personas más vulnerables. La pobreza pega en el lado más flaco y la Justicia muchas veces refuerza la selectividad en contra de esos sectores. La ProcuradurÃa de Violencia Institucional trabaja con todos los fiscales del paÃs reforzando la investigación de causas que vienen de fuerzas de seguridad y el maltrato en las cárceles, que todavÃa son vejatorias de los derechos humanos. También los presos deben tener acceso a la salud y a la educación, y en lo posible al trabajo. Una de las experiencias preocupantes es que hay gran cantidad de jóvenes encarcelados.
–Doctora, dentro de la discusión sobre el sistema de justicia, ¿no atrasan argumentos como haber descubierto ahora que el juez Claudio Bonadio fue uno de los jueces nombrados en una servilleta durante el gobierno de Carlos Menem?
–Me parece importante establecer un enfoque general. La administración de justicia va cambiando de paradigma pero es algo que está en marcha. El nuevo paradigma debiera ser uno donde la corrupción judicial sea atacada. El Consejo de la Magistratura estaba paralizado. Como fiscal general hice graves denuncias contra jueces. No eran investigados, siguiendo con un corporativismo peligroso para la sociedad. Ese corporativismo partió del grupo corporativo de jueces que ocupan sitios en el Consejo. Tengo esperanza de que esa situación cambie a partir de la nueva presidencia del organismo. Hay que mantener un alerta. DeberÃa haber mayor interés polÃtico en examinar más la conducta de jueces que son corruptos. Pasó con José Luis Monti, a quien denuncié repetidamente. Le encontraron un millón y medio de dólares sin declarar. ¡A un juez comercial! La renuncia fue desestimada y de la causa penal no tenemos noticias. Supe que la Unidad de Información Financiera se presentó como querellante.
Hay gente que aparece como abanderada de la lucha contra la corrupción y no tiene la misma conducta en materia de delitos económicos. En la dictadura casi nadie hablaba de que los jueces debÃan ser independientes. En los ‘90 tampoco. En cambio cuando el Ejecutivo quiso intervenir en la economÃa con controles que existen en todos los paÃses avanzados, o con el cobro de impuesto o la persecución a las cuevas financieras, ahà se empezó a hablar de que los jueces eran atacados en su independencia. Fue ante la queja.
–¿No hay una crÃtica maniquea por un lado a quienes solo se preocupan de casos de corrupción en el poder polÃtico y por el otro a los que se inquietan por las presiones del poder económico?
–Para mà la cuestión es simple. Todos debemos cumplir con las leyes dictadas en beneficio del interés general. En cuanto a los jueces, la cuestión a discutir no es solo la independencia sino la dependencia respecto de los poderes fácticos y corporativos. Asà surgió Justicia LegÃtima.
–En la mayorÃa de las provincias, 17 sobre 24, el sistema vigente ya es el acusatorio, donde los fiscales impulsan la acción penal e investigan y los jueces dan garantÃas y fallan. Una de esas provincias es la de Buenos Aires, donde los fiscales no suelen tener el suficiente control y ese fenómeno provoca debilidad en el seguimiento de las causas y en la legalidad de los actos de la PolicÃa Bonaerense. ¿No hay un endiosamiento mágico del sistema acusatorio?
–Es que no trae la solución por sà solo. Tiene que ver con un esfuerzo de contar con lÃneas de polÃtica criminal clara, con una planificación y con una estrategia. Disculpas por la insistencia, pero el trabajo articulado significa un autocontrol de los mismos fiscales. En el sistema inquisitivo, cuando los jueces llevan adelante la investigación, ante un caso de corrupción un fiscal puede recibir un llamado o una intimidación. Puede ser llamado a adoptar una posición contraria. En un equipo eso no puede suceder. Otros mirarÃan. El equipo sirve para el control y mejora los resultados. Es como la lucha contra el delito. Uno tapa un agujero y se abre otro en otro lugar. Hay que estar constantemente produciendo información y previendo escenarios y estrategias de persecución que permitan llegar a los cabecillas. Si no la selectividad del sistema penal lleva a perseguir solamente a los escalones bajos del delito y deja libres a los jefes de las organizaciones criminales.
–Es una de las discusiones mundiales en relación con la droga, ¿no? Página/12 publicó un documento de Naciones Unidas que firmaban entre otros Mario Vargas Llosa y Fernando Henrique Cardoso y recomendaba como grandes objetivos bajar el nivel de violencia y reducir los daños de la droga con polÃticas de salud pública.
–Hay un avance en el debate de la despenalización también. Acá tiene que haber un debate serio y un proyecto bien estudiado. Efectivamente el fin es disminuir la violencia y desalentar a las organizaciones criminales. Cuando uno ataca una organización y no piensa cómo se genera un vacÃo, ese vacÃo lo llena la guerra, la incautación de droga eleva indirectamente el precio y las cosas pueden empeorar.
–Como si el Estado cotizara el negocio.
–Y como si en lugar de frenar la escalada de violencia la incrementara, sin hacer tampoco que baje el consumo. Por eso tiene que haber un debate amplio, consensuado, planificado. Está el fallo Arriola, de la Corte Suprema, que de alguna manera despenaliza la tenencia para el consumo. Esa lÃnea de trabajo deberÃa permitir que se incrementen los programas de asistencia al adicto. Y la actividad judicial debe orientarse a luchar contra el crimen y no contra personas que son vÃctimas de un problema de salud del que no pueden liberarse. Muchos venden drogas por adicción y miseria. También el sistema debiera tener una mirada distinta sobre ellos. No se soluciona asà el problema de la corrupción ni de la violencia. Antes de que creásemos la ProcuradurÃa sobre Narcotráfico, la Procunar, no habÃa un equipo especializado. Enseguida hubo grandes cambios. Desde que se creó fue encarcelado el jefe de la PolicÃa de Santa Fe, el jefe de Drogas Peligrosas de Córdoba y hace poco el jefe de Drogas Peligrosas de la policÃa formoseña. Formaban parte de una organización criminal. Esto es lo que debe preocupar. Hay que estar muy atentos para evitar que se coopten funcionarios. Cuando el narco se infiltra en la policÃa y en el Estado, como en México, aumentan los problemas de la impunidad y la violencia hasta extremos enormes.
Imagen: Bernardino Avila