«Al instaurar el aguinaldo por decreto en el año 1945, Perón desató la furia de toda la oposición.
La Prensa, el gran diario opositor, hizo una crÃtica instrumental
«Es la forma de legislar por decreto, sin sujeción a las normas constitucionales y sin las garantÃas que ellas aseguran, lo que infunde desconfianza y alarma» pero sobre todo de fondo:
En tanto medida económica, el aguinaldo debÃa ser pactado por la sociedad civil sin la intromisión del Estado. La decisión del gobierno restringÃa en ese sentido las libertades económicas.
Lo asombroso es que también se opuso la UCR, el Partido Socialista e incluso el Partido Comunista, que explicó (con una candidez sólo superada 60 años más tarde por el MST de Vilma Ripoll al oponerse a la 125 junto a la Sociedad Rural), que el aguinaldo «perjudicará a los pequeños patronos».
Para la oposición boliviana la medida es «demagógica y electoral» y la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia la calificó incluso de «polÃtica», una caracterÃstica sin duda asombrosa viniendo de un decreto presidencial y auguró que «seguramente no existirán los recursos disponibles para asumir el incremento».
Previsiblemente, señaló también que serÃa «una pésima señal para las futuras inversiones».
La Prensa, el gran diario opositor, hizo una crÃtica instrumental
«Es la forma de legislar por decreto, sin sujeción a las normas constitucionales y sin las garantÃas que ellas aseguran, lo que infunde desconfianza y alarma» pero sobre todo de fondo:
En tanto medida económica, el aguinaldo debÃa ser pactado por la sociedad civil sin la intromisión del Estado. La decisión del gobierno restringÃa en ese sentido las libertades económicas.
Lo asombroso es que también se opuso la UCR, el Partido Socialista e incluso el Partido Comunista, que explicó (con una candidez sólo superada 60 años más tarde por el MST de Vilma Ripoll al oponerse a la 125 junto a la Sociedad Rural), que el aguinaldo «perjudicará a los pequeños patronos».
Para la oposición boliviana la medida es «demagógica y electoral» y la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia la calificó incluso de «polÃtica», una caracterÃstica sin duda asombrosa viniendo de un decreto presidencial y auguró que «seguramente no existirán los recursos disponibles para asumir el incremento».
Previsiblemente, señaló también que serÃa «una pésima señal para las futuras inversiones».