Carta abierta de un nadie a la presidenta

Si, tal como se manifiesta permanentemente, se hace necesario e imperioso profundizar los cambios a los fines de acercar la justicia y la igualdad, es difícil que esto pueda realizarse sin la participación de los más amplios sectores de nuestra sociedad. Mas que claro que ninguna organización esclarecida u otra burocrática y poderosa podrán llevar adelante esta obra, sin la activa presencia en cada momento del proceso de los hombres y mujeres que día a día luchan y cultivan estaesperanza, y que si fuéramos capaces de abrir las puertas para que todos puedan ser partícipes seguramente mas temprano que tarde podremos cosechar colectivamente los frutos de lo que en nuestra adolescencia simplificábamos con una frase que por su pureza aún debe movilizarnos “luchar por un mundo para todos”

Y en estos tiempos, donde vemos como ciertos sectores del poder económico se empeñan en intentar poner trabas, no a un gobierno, no a una presidentacircunstancial, sino a un proceso de cambio y dignidad que germina desde lo más profundo de las luchas del pueblo, luchas de hoy y de ayer, huellas en la historia, heridas dolorosas o pérdidas asesinas, y esperanzas que renacen lentamente y se asoman a la realidad devolviéndonos la fe, la confianza en nosotros mismos como pueblo, la necesidad de ser dignos y no permitir que todo lo que se ha construido en estos últimos años sea derribado por los egoístas de siempre…

Y escribo y sé que no soy nadie, ninguna voz que tenga suficiente poder para incidir suficientemente, tal vez lo haga con una mezcla de convicción y desesperación de ver que detrás de las esquinas de nuestros pueblos, escondidos en las sombras y agazapados esperan los que sólo quieren volver atrás las agujas de reloj. Los horribles que maldicen lo poco o mucho que se ha construido hasta aquí. Los que te llaman yegua y a nosotros negros y subversivos. Los que ayer nos mataron, nos torturaron y nos hicieron desaparecer…

Y entiendo que avanzar y no dejar pasar la oportunidad de profundizar verdaderamente éste proceso digno, depende de que exista la capacidad y grandeza de abrir de par en par todas las puertas para que los muchos que estamos mirando y aportando desde nuestra intrascendencia la esperanza y la fé, la confianza y la necesidad de seguir adelante, aunque podamos tener diferentes miradas de los matices de la realidad, o vengamos de otros sitios o experiencias, o tengamos parámetros ideológicos distintos, estoy convencido que estamos viviendo un tiempo clave, donde debemos poner sobre la mesa lo importante y dejar lo superfluo para otro momento. Y desde esa intrascendencia que emana de mi anonimato es que creo se hace imperioso construyamos y pongamos en pié la herramienta que albergue a todos los que nos sentimos identificados con las bases de este proceso de cambio y de integración con los pueblos de nuestra américa. Herramienta que excede al PJ y que debe engrosarse para tener el poder suficiente de resistir las embestidas que se vendrán y que creo no alcanza con la fuerza del partido al que vos perteneces.

Hay miles, por no decir millones que sin sentir la pertenencia a ninguna sigla partidaria y hasta podría decir, cierto resquemor a ciertas prácticas excluyentes de los partidos políticos mayoritarios o no, son capaces de erigirse en constructores y difusores de los cambios que estamos dispuestos a llevar adelante. Y a esto es lo que apelo, porque veo el ejemplo de miles de jóvenes y no tanto, que a lo largo y ancho del país se han movilizado y organizado primariamente inspirados por el mensaje certero de un programa televisivo del canal público. Y porque en muchos que tal vez aún no se animen a asumir un compromiso superior existe la desconfianza a ciertas estructuras y porque como es mi caso no vengo precisamente de la cuna del peronismo, sino del socialismo y de algunas experiencias militantes que fueron eso… solo experiencias. Pero observo que mas allá de que vos, los miles o millones, podemos tener diferentes concepciones de la política o de la historia, estoy seguro que es posible congregarnos a los que tenemos la convicción que vale la pena el sacrificio de seguir avanzando y construyendo esta patria para todos, sentirnos parte de un gran movimiento nacional de cambio. No quedarnos viendo desde nuestras casas como atacan y dinamitan a un gobierno que ha avanzado tanto como no podríamos haber imaginado… y tanto falta…. pero en camino estamos…, ser sujetos activos de este proceso, que esos miles de jóvenes que en estos días se han movilizado en muchas ciudades de nuestro país bajo ninguna bandera partidaria sino en defensa de un momento de nuestra historia que interpretamos como propio.

Miles, millones estamos defendiendo este proceso y pidiendo solamente se nos dé el espacio para ser partícipes plenos, leales a toda costa y no de acuerdo a las circunstancias políticas… con vos Cristina … todos…. Con vos …

9 Comments on “Carta abierta de un nadie a la presidenta”

  1. Qué tal? Más allá de la ambigüedad de tu idea (¿acaso le solciitás a la Presidenta un espacio para apoyarla? No entiendo), entiendo tu noción de «luchar por un mundo para todos». Ahora, no es la Presidenta, su espacio político y partidos tradicionales, los que defienden con uñas y dientes la ley de partidos políticos, que proscribe a los partidos minoritarios y de izquierda y consolida el bipartidismo? Cada vez confirmo más el propósito real del discurso oficialista: la política sólo es buena si estamos con K, la juventud sólo participa en política si es en La Cámpora, etc. Eso no habla de inclusión ni mucho menos. Saludos!

  2. Puede que tenga una cuota de ambigüedad la idea, y también puede que ésta sea intencionada. Desde ya que no estoy suponiendo que la Presidenta deba ser motor de la construcción de espacios participativos, sino que creo que los mismos deben surgir de los que transitamos este momento de la historia y que deberíamos ser artífices de esa construcción colectiva.Con respecto a tu comentario de que «la Presidenta, su espacio político y partidos tradicionales defienden con uñas y dientes la ley de partidos políticos» es verdad en parte y huele mas a chicana que a otra cosa.Creo que nadie con una mínima honestidad intelectual puede negar el aporte que ha hecho a la profundización de la democracia y a la apertura a la participación de miles de jóvenes a la vida política el actual gobierno (y el anterior). Esto no quita que haya innumerables contradicciones, como en todo proceso de cambio, contradicciones mayores o menores y que la única manera de hacer prevalecer los intereses de las mayorías es con mas organización y participación popular.En relación a los partidos de izquierda me cuesta hacer un comentario…, ¿cuales partidos de izquierda?, ¿los que están aliados al grupo A en el congreso?, ¿o los que apoyaron y marcharon junto a las organizaciones de la oligarquía ganadera?. Cuales?. Partidos de izquierda que dicen ser revolucionarios, pero sin pueblo?? no se…Se es mas revolucionario cuando tenemos la capacidad de percibir o de vivirlo en carne propia el avance social conseguido, sin que esto signifique un techo sino simplemente la base de la construcción que no será de un dia para el otro…Los seguimos…Un abrazo fraterno

  3. estoy con vos,Flaco,por tu preocupacion y coincido(segun interpreto)que el problema que tenemos es la ammpliacion del apoyo al campo nacional y popular,que en definitiva es el problema de la union de la gente»buena»como dijo un tanto ingenuamente Feimann.Es cierto que nuestra»izquierda»es poco popular y que hemos visto resultar funcional a la derecha.Es uno de los viejos temas que afectan al peronimo que por su parte a veces se queda en el camino en la solucion de las necesidades y derechos de la poblacion,como ahora este de la vivienda.No te desanimes,como trato yo de no hacerlo y busca integrar grupos interesados en el analisis de estas cuestiones.

  4. Che, Ay Ay Ay, por qué no nos ilustras vos lo que quisiste decir cuando cortaste esa frase y la encomillaste y abajo pusiste ay ay ay, pq la verdad que no te entiendo hermano.

  5. flacosanchez:

    me gusta lo suyo. Somos muchos los que vemos en Cristina una dirigente progresista que ha sabido levantar las mejores banderas del peronismo, y conduce a nuestra nación a su progreso social y a la unidad latinoamericana. Otros prefieren el camino de la Unión Democrática, allá ellos.

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