La trágica y triste historia de Alberto Nisman, un fiscal mediocre, con pretensiones de ascenso a juez federal o Procurador General de la Nación, que se puso al servicio de personajes inescrupulosos de los servicios de inteligencia nacionales y de agencias extranjeras, quienes fueron realmente los que guiaron sus supuestas investigaciones sobre el atentado terrorista a la AMIA. El resultado de esa alianza es que él mismo terminó siendo una marioneta de los servicios de inteligencia locales y de los intereses geopolÃticos norteamericanos e israelÃes de ese momento (que no son los actuales), los que lo llevaron a seguir una única pista en su «investigación»; la que finalmente cayó en una vÃa muerta que contribuyó al encubrimiento (que se remonta a los años ’90) de los verdaderos autores del atentado.
Al parecer, todo este trayecto de su carrera lo llevó a él mismo a un callejón sin salida, recorriendo la vidriera de los medios del Grupo ClarÃn hasta terminar solo, con su rutilante denuncia (¿libreto, relato, burda fábula?) desestimada por la justicia, desmentida por los hechos , por el Departamento de Estado norteamericano, por la Interpol, enfrentado al abandono de los familiares de las vÃctimas del atentado y la reticencia de las entidades judÃas.
Su dramático final lo encontró encerrado en el baño de la costosa fortaleza ultrasegura de Puerto Madero donde vivÃa, pegándose un tiro (¿voluntario?) a horas de su promocionado rutilante show parlamentario-mediático que posiblemente marcarÃa el fin de su carrera, su buen pasar económico y su prestigio. Y, muy posiblemente, lo llevarÃa al banquillo de los acusados como partÃcipe del encubrimiento en el próximo juicio oral, pactado para agosto de este año.
Su suicidio (voluntario o no) ahora va a ser utilizado por los medios de difusión y polÃticos opositores para tratar de elevarlo al status de mártir del antikirchnerismo, ignorando no sólo su intrascendente, mediocre trayectoria sino la endeblez de su descabellada denuncia basada solamente en supuestos informes de escuchas no autorizadas por el juez de la causa, provistas por dos agentes de los servicios de inteligencia (que resultaron no serlo) realizadas a personas que no son funcionarios argentinos ni iranÃes y en artÃculos periodÃsticos. (La misma puede ser leÃda completa aquÃ.)
A modo de breve repaso de la connivencia del fiscal Nisman con la agencia de investigaciones norteamericana (FBI) y los funcionarios de la embajada de ese paÃs, este humilde Basurero reproduce aquà parte de los cables revelados por WikiLeaks, y algunos artÃculos periodÃsticos o libros sobre esos mismos cables.
Una ayudita a los amigos para acusar a Irán.
27 de febrero de 2011
La embajada norteamericana en Buenos Aires presionó para que el fiscal Alberto Nisman no investigara a Menem, Galeano, Anzorreguy y otros amigos por desviar la causa AMIA. Las fuentes dentro de la DAIA, la obsesión por culpar a Irán.
Los cables emitidos por la Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires y filtrados por Wikileaks a Página/12 revelan que Washington presionó a lo largo de varios años para que no se siguiera adelante con la investigación contra Carlos Menem, el ex juez Juan José Galeano, el comisario Jorge “Fino†Palacios y otros funcionarios por haber frenado y desviado la investigación del atentado a la AMIA. “Los oficiales (norteamericanos) de nuestra Oficina Legal le han recomendado al fiscal Alberto Nisman que se concentre en los que perpetraron el atentado y no en quienes desviaron la investigaciónâ€, se sostiene en un cable del 22 de marzo de 2008Â
La Oficina Legal era, en realidad, un eufemismo, ya que se trataba de la cobertura usada por los hombres del FBI, que eran quienes verdaderamente presionaban para proteger a los que encabezaron la investigación inicial –Menem, Galeano, Palacios–, tradicionalmente afines a las posturas de Estados Unidos. “Esto podrÃa ser usado por Irán para cuestionar la credibilidad e imparcialidad de la investigaciónâ€, señala en el cable el por entonces embajador de Estados Unidos Earl Anthony Wayne, a quien no parecÃa preocuparle que la pesquisa por el desvÃo de la investigación del atentado habÃa sido ordenada por el propio Tribunal Oral que juzgó el caso AMIA. Poco tiempo después, el pedido de procesamientos que emitió Nisman fue convalidado por el juez Ariel Lijo y luego confirmado por la Cámara Federal.
El 22 de mayo de 2008, el fiscal pidió la detención del ex presidente Menem, de su hermano Munir, del ex juez Galeano, del titular de la SIDE Hugo Anzorreguy, de su segundo Juan Carlos Anchézar, y del jefe de la Unidad Antiterrorista de la PolicÃa Federal, Palacios. Todo se centraba en una investigación iniciada diez dÃas después del atentado sobre Alberto Jacinto Kanoore Edul, un ciudadano de origen sirio, cuyo padre fue amigo de Carlos y Munir Menem. Kanoore Edul realizó, ocho dÃas antes del atentado contra la AMIA, por una llamada a Carlos TelleldÃn, el último tenedor de la Trafic que estalló en la mutual judÃa. Kanoore nunca pudo explicar aquella comunicación y fue cambiando su versión varias veces. Además, en la hoja de ruta de una empresa que dejó un container delante de la AMIA cinco minutos antes de la explosión, también figuraba un predio vacÃo en la calle Constitución, contiguo a varios domicilios de Kanoore. Con esas evidencias en la mano, Galeano ordenó el allanamiento de las propiedades, asà como la intervención de todos los teléfonos de Kanoore. Sin embargo, como determinó Nisman y luego confirmó el juez Lijo, toda la investigación se frenó no bien Alberto Kanoore Edul padre fue a la Casa Rosada y habló allà con Munir Menem, entonces asistente del PresidenteÂ
El cable del 22 de mayo fue emitido casi a las 23 del dÃa en que Nisman pidió las capturas y está firmado por el propio embajador Wayne. Revela que los oficiales del FBI le venÃan insistiendo a Nisman que dejara la causa del encubrimiento. “Cuando la oficina de Legales (en verdad, el FBI) le hizo notar a Nisman que su anuncio podÃa llevar, otra vez, a que el gobierno iranà cuestionase la credibilidad o imparcialidad de la investigación, Nisman dijo que no deberÃa, aunque luego concedió que no habÃa considerado las implicancias que el pedido de detención podrÃa tener en la investigación internacionalâ€. HabÃa otra cuestión que también molestaba al embajador: que los medios consideraban a Kanoore Edul como la punta de la llamada pista siria.
La preocupación fundamental de la embajada, reflejada todo a lo largo del cable, era que no se abriera la más mÃnima posibilidad de duda sobre las acusaciones contra Irán planteadas desde el inicio mismo de la investigación.Â
la piedra angular de la postura de Estados Unidos era no moverse de lo que sirviera para acusar a Irán.
Washington ha usado la causa AMIA como una punta de lanza contra el régimen de Teherán, pese a que éste nunca fue acusado con anterioridad de atentados masivos contra civiles fuera del Medio Oriente. Sà hay imputaciones por asesinato de figuras opositoras en Alemania o Francia, pero no de la colocación de artefactos explosivos o coches bomba.Â
También destaca las opiniones de dos informantes de la embajada: un importante dirigente de la comunidad judÃa y un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores de la Argentina.
Lo llamativo es que Wayne lo cita todo el tiempo, siempre abogando en contra de que se investigue el desvÃo de la causa AMIA. No era para menos. Neuburger era la mano derecha de Rubén Beraja, titular de la DAIA en el momento del atentado y también imputado en la causa por las irregularidades en la investigación del ataque contra la mutual judÃa.Â
(…) el propio cable del 22 de mayo cuenta que “Nisman explicó que tenÃa a los familiares de las vÃctimas presionándolo para que se investiguen los desvÃos en la primera investigaciónâ€.
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Los cables de Wikileaks que revelan la relación de Nisman con EE.UU.
Las reuniones y llamados fueron en mayo de 2008.
El fiscal se reunÃa con diplomáticos norteamericanos que lo orientaban en la investigación por el atentado terrorista a la AMIA. Le pedÃan que «se concentre en los que perpetraron el atentado y no en quienes desviaron la investigación».
Cables revelados años atrás dejaron al descubierto que el fiscal visitó asiduamente la embajada de ese paÃs en la Argentina para discutir con diplomáticos norteamericanos la orientación de la investigación del atentado terrorista a la AMIA.
En ese momento, la embajada de Estados Unidos estaba molesta por la decisión del fiscal de pedir el procesamiento del ex presidente Carlos Menem, el ex juez federal Juan José Galeano, el ex jefe de la SIDE Hugo Anzorreguy, el ex comisario Jorge “Fino†Palacios y el ex titular de la DAIA Rubén Beraja, entre otros. Según el cable, “Nisman nuevamente se disculpó (por no haber avisado a la embajada previamente su decisión) y se ofreció a sentarse con el Embajador (Earl Anthony Wayne) para discutir los próximos pasosâ€. “Los detalles de los cargos criminales contra Menem y los otros sospechosos fueron una sorpresa (…) que hasta ahora tenÃa una relación excelente y fluida con Nismanâ€, detalló la Embajada.
AsÃ, otro cable, fechado cinco dÃas después, el 27 de mayo, aseguró que “Alberto Nisman llamó al embajador el 23 de mayo para pedir disculpas por no dar el preaviso†y que “no creÃa que la visita de (a la Argentina por esos dÃas del subdirector del FBI, John) Pistole iba a coincidir con su anuncioâ€.
“Señaló que lo sentÃa mucho y que aprecia sinceramente a todos la ayuda y el apoyo del gobierno de Estados Unidos y de ninguna manera la intención de socavar esoâ€, dijo el embajador que le expresó el fiscal federal,
Por esos dÃas, según afirmó la sede diplomática, el fiscal “querÃa hacer el anuncio antes del aniversario de julio del ataque y que el momento no tenÃa la intención de coincidir con la visita de Pistoleâ€.
“El anuncio de Nisman fue impulsado más por la polÃtica nacional que nuevos avances significativos en el casoâ€, detalló la embajada de Estados Unidos, que fue categórica: “Aunque es demasiado pronto para decir qué Nisman eligió para hacer el anuncio hoy, en el pasado que nos ha dicho en privado que él aspira a un juez federalâ€.
Por su parte, en el mismo cable, Wayne afirmó: “Un último dato ofrecido por (el informante de la embajada de Estados Unidos y ex mano derecha del procesado Ruben Beraja, Alfredo) Neuburger (que la Embajada aún no puede confirmar) es que (el titular de la) FiscalÃa General Esteban Righi se retirará pronto y que Alberto Nisman supuestamente es el principal candidato para el puestoâ€.
Más párrafos de los cables revelados por WikiLeaks:
«Nisman nuevamente se disculpó (por no haber avisado a la embajada previamente su decisión) y se ofreció a sentarse con el Embajador (Earl Anthony Wayne) para discutir los próximos pasos».
De esta manera, otro cable, fechado cinco dÃas después, el 27 de mayo, aseguró que «Alberto Nisman llamó al embajador el 23 de mayo para pedir disculpas por no dar el preaviso» y que «no creÃa que la visita de (a la Argentina por esos dÃas del subdirector del FBI, John) Pistole iba a coincidir con su anuncio«.
Hasta el propio diario ClarÃn destacaba la sumisión de Nisman ante las agencias de los EE.UU.:
AMIA: insólito pedido de disculpas de un fiscal a EE.UU.
30/08/11
El fiscal especial que investiga el atentado de 1994 contra el edificio sede de la AMIA, Alberto Nisman, se disculpó ante la Embajada de los Estados Unidos, tres años atrás, por no haberles avisado que pedirÃa la detención del ex presidente y actual senador Carlos Menem por presunto desvÃo de la pesquisa en los primeros años de la causa. Además, que habÃa adelanto al Gobierno su decisión.
Más detalles desde los cables revelados por WikiLeaks:
Los cables muestran que el gobierno de Estados Unidos impulsó y alentó la investigación de los sospechosos iranÃes acusados de haber cometido el atentado que en 1994 mató a 86 personas. Distintos funcionarios estadounidenses mantuvieron numerosos contactos con el fiscal encargado de llevar adelante la investigación, Alberto
Nisman. En esos contactos los estadounidenses dejaron en claro que no dudaban de la culpabilidad de los sospechosos iranÃes acusados por la fiscalÃa e insistieron en que Nisman deje de lado la llamada “pista siria†y la llamada “conexión localâ€, porque seguir esas pistas podrÃa debilitar el “caso internacional†en contra de los acusados iranÃes. El fiscal siempre se mostró solÃcito ante los pedidos y consejos de la embajada, a tal punto que muchas veces era él quien iniciaba el contacto, dicen los cables, para pasar información. En noviembre del 2006 Nisman le adelantó al embajador con tres semanas de anticipación la decisión del juez Canicoba Corral de procesar a los sospechosos iranÃes. En diciembre del 2007 Nisman le presentó a la embajada el borrador de un pedido de captura de los iranÃes para ser presentado ante la Interpol, pero el borrador de dos carillas no satisfizo y el representante del FBI le hizo varias sugerencias al fiscal para mejorar el texto; dos meses después Nisman volvió a la embajada con un borrador de nueve carillas que, esta vez sÃ, fue elogiado y ponderado por los estadounidenses. En mayo del 2008 Nisman llamó a la embajada tantas veces para “pedir perdón†por no haber avisado que iba a pedir la captura de Menem, que la embajada tuvo que escribir tres cables distintos dando cuenta de las sucesivas ampliaciones del pedido de disculpas. En diciembre del 2008 Nisman llamó a la embajada para dar “advance notice†de que iniciarÃa acciones civiles en contra de los sospechosos iranÃes. En mayo del 2009 Nisman avisó a la embajada un dÃa antes que pedirÃa la captura del colombiano-libanés Samuel Salman El Reda como miembro de la “conexión local†del atentado.
Junto con algunas crÃticas por no seguir siempre la lÃnea que marcaba la embajada, Nisman recibió muchos elogios de los estadounidenses por haber mejorado la causa heredada del ex juez Galeano y los ex fiscales Mullen y Barbaccia, quienes fueron procesados por numerosas irregularidades en el manejo de la investigación. Incluso respresentantes estadounidenses elogiaron la actuación del fiscal en reuniones con distintos representantes de la AMIA, la DAIA, Memoria Activa y la Asociación Familiares y Amigos de las VÃctimas, cuentan los cables. A su vez, en noviembre del 2008 el secretario general de la AMIA Julio Schlosser, el vice Angel Barman y el miembro del directorio AgustÃn Zbar le dijeron al embajador Wayne que estaban conformes con la investigación internacional de Nisman pero querÃan que se ocupe más de la “conexión localâ€, al revés de lo que aconsejaban los norteamericanos. En medio de los elogios, en distintas ocasiones, el representante de la CancillerÃa argentina a cargo del caso AMIA, un consejero de la DAIA y un representante del FBI expresaron reparos sobre la solidez de las pruebas acumuladas en la investigación. El consejero de la DAIA agregó que por la presión de la comunidad judÃa, a sus representantes no les queda otra alternativa que aplaudir cada acción que se tome en la causa. Lo dijo en el 2008, tras el pedido de captura de Menem y otros altos funcionarios de su gobierno, acusados de encubrimiento por Nisman.
La embajada parte del escepticismo más absoluto tras el fallo de septiembre del 2004 que absolvió a 22 sospechosos y dejó en la picota a los dos fiscales y el juez que habÃan investigado el atentado. “Nuestras discusiones con el juez Galeano, ex fiscales, y la SIDE, asà como nuestra revisión del fallo AMIA, indican que la investigación se basó mayormente en evidencia circunstancial que requerÃa mucha corroboración y que los investigadores fallaron al no seguir pistas locales e internacionales. Creemos que es improbable que, diez años después, las pistas que quedan puedan producir pruebas útilesâ€, dice un cable firmado por Lino Gutierrez.
Con la llegada de Kirchner al poder y Nisman a la investigación, la embajada pasa a mostrarse más esperanzada. Después de que Nisman pidiera la captura de los iranÃes, un cable de octubre del 2006 dice: “El silencio del gobierno de Argentina demuestra su preocupación por no antagonizar a los iranÃes. La embajada no tiene indicios de que el gobierno vaya a demorar o influenciar la decisión de Canicoba Corral. Esto es consistente con lo que el gobierno ha hecho todo el año. La Casa Rosada no retrocede en su compromiso de llevar adelante el caso, pero se contenta con dejar que el proceso judicial siga su cursoâ€.
Decenas de cables describen el esfuerzo conjunto y secreto de Argentina y Estados Unidos durante el 2006 y el 2007 para lograr que Interpol apruebe el pedido de captura de cinco funcionarios iranÃes y un lÃder libanés de Hezbolá, tras negociaciones que dejaron afuera de la lista a otros tres funcionarios pedidos por Nisman y Canicoba Corral, uno por haber sido presidente de Irán, otro por haber sido canciller, y el tercero por haber sido liberado en Londres por falta de pruebas durante la investigación de Galeano. Argentina hizo lobby con China e Italia, Estados Unidos con Marruecos, Sudáfrica y Kazajstán, dicen distintos cables, mientras el tema sufrÃa postergaciones y pasaba del comité ejecutivo a la asamblea general de Interpol hasta culminar, al decir de AnÃbal Fernández, en “un gran triunfo para la Argentinaâ€.
Más extractos de los textos referidos a los cables:
– Al perpetrarse los ataques, este autor formó parte de la dirección de noticias de la desaparecida señal de TV Alef Network, de la cual uno de sus accionistas se convirtió pronto en dueño excluyente, Rubén Beraja, titular del Banco Mayo y presidente de la DAIA. La férrea censura que impusieron Beraja y sus colaboradores resultó sorprendente. La lÃnea era contraria al esclarecimiento. El pacto pudo haberse explicado por los negocios del Banco Mayo con el gobierno de Menem. Pero eso no alcanza. Y tampoco los negocios particulares del embajador de Israel, Yitzhak Avirán.
– Notablemente, mientras ya se conocen, hasta con dÃa y hora, buena parte de los actos que borraron las pruebas que apuntaban a la posible intervención de agentes de ascendencia siria en las tareas de preparación de los atentados y en la trama de contrabando de armas del menemismo, sólo sigue siendo polÃticamente correcto acusar a uno de los socios, la República Islámica de Irán.
– La ortodoxia religiosa, identificada con Beraja y favorecida materialmente por el Banco Mayo, participa activamente de esta encarnizada lucha que se desarrolla por mantener en la penumbra los trágicos años noventa, tras lo cual la comunidad se transformó definitivamente.
– Si bien Irán e Israel son hoy enemigos supremos, desde los años ’70 y hasta el atentado a la mutual judeo-argentina existió una red de tráfico de explosivos y armas israelÃes, norteamericanas y argentinas hacia Irán o hacia intereses iranÃes, que tuvo a Buenos Aires como una de sus bases principales. Al punto de que sobran indicios que señalan a esa misma red como fuente de la carga explosiva que demolió la AMIA.
– A lo largo de los años ’80 y principios de los ’90, Israel organizó diversos circuitos para las ventas clandestinas de armas a Irán, con la Argentina como uno de los vértices del tráfico, que incluyeron el pago de sobornos y comisiones a polÃticos, parlamentarios y contribuciones especiales para algunas organizaciones judÃas que operaban como lobby. Cita las confesiones del ex agente de inteligencia israelà Ari Ben Menasche.
– Agentes iranÃes como John Pashai hicieron sigilosas compras de armas y explosivos a Fabricaciones Militares, mientras Irán presionaba al gobierno argentino para que cumpliera con la entrega de material y tecnologÃa para el desarrollo nuclear, compromiso obligado por un millonario contrato. La pulseada fue perdida por Irán, que en diciembre de 1991 vio cómo el embarque de material nuclear que le estaba destinado, ya cargado en el puerto de Campana, fue abruptamente suspendido. Funcionarios argentinos, para apaciguar la indignación iranÃ, se comprometieron a suministrar armas y explosivos para los combatientes islámicos en Bosnia.
– Siria se estaba quedando sin la posibilidad de contar con la tecnologÃa nuclear prometida y cobrada por adelantado por Menem en forma de aportes para su campaña. Irán sufrió la súbita cancelación de un contrato de provisión nuclear. Todo sucedió en el marco de un alineamiento argentino con Occidente, acorde con las presiones norteamericanas e israelÃes.
– Al Kassar, en compañÃa de Yabrán, visitó las instalaciones de Falda del Carmen donde se construÃa el misil Cóndor. Está probado que Irak participó del nacimiento y desarrollo del Cóndor y partes incompletas llegaron a Irak antes de su paralización.
– En realidad, nadie en su sano juicio acusa a la dirigencia judÃa por el atentado, sino por aceptar el desvÃo de las investigaciones, orquestado para dejar fuera de la pesquisa a sospechosos del entorno sirio de Menem, asà como la connivencia previa con la red iranà de tráfico de armas y explosivos. No son responsables del atentado. Sà son cómplices de la impunidad subsiguiente.
– Los cables de Wikileaks, publicados por Página/12, demostraron cómo un hombre de Beraja, Alfredo Neuburger, mantenÃa reuniones con la Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires y de allà salÃa la “sugerencia†al fiscal Alberto Nisman para que no se investigara el desvÃo de la causa AMIA.
– Supongamos, hagamos de cuenta, que la consigna de la investigación hubiera sido a nivel local no salpicar a la PolicÃa Federal, a la SIDE ni a miembros de la mafia menemista y –menos aún– a los gestores del tráfico de armas a los Balcanes. Y que a nivel internacional se hubiera sugerido evitar tocar cualquier pista que implicara jerarcas sirios, inconveniente no sólo por los vÃnculos con la familia presidencial, sino también por la coyuntura de Medio Oriente.
Mucho antes de eso, en 2005, se produjo un curioso episodio del expediente. Nisman informó que ya tenÃa el nombre del conductor suicida que se estrelló en la AMIA, Ibrahim Hussein Berro, un joven libanés de 21 años. En uno de sus decenas de viajes a Estados Unidos, Nisman entrevistó a dos hermanos de Berro que vivÃan en Detroit. Al regreso, el fiscal –asistido por funcionarios norteamericanos– sostuvo que Abbas y Hassan Berro habÃan declarado que efectivamente Ibrahim fue el suicida. Pero una lectura de la declaración de los hermanos lleva a la conclusión contraria: dijeron que estaban convencidos que Ibrahim murió en el sur del LÃbano. Los hermanos repitieron esto en varias radios argentinas, poniendo en duda lo armado por Nisman y funcionarios norteamericanos. Por supuesto que tampoco se encontró ningún rastro en Migraciones o en cualquier otra instancia de que Ibrahim haya estado por este lado del planeta.
En su vÃnculo con la embajada, Nisman no estaba solo. Su referente en la SI, Jaime Stiuso, representaba a quienes dentro de la secretarÃa se alineaban con los servicios de inteligencia norteamericanos. Los hombres cercanos a Daniel Scioli sostienen que fueron agentes de Estados Unidos los que filmaron al gobernador en el último viaje a Miami, cuando estuvo con Bill Clinton, y que desde allá le hicieron llegar las imágenes al sector alineado con ellos en la SI. De ese grupo, la filmación pasó a un candidato opositor.
Hace pocos dÃas la Presidenta Cristina Fernández hizo cambios sustanciales en la SE (ex SIDE), y algunos (como el Sec. Gral. de la Presidencia, AnÃbal Fernández), relacionan la reacción del fiscal Nisman con dichos cambios. (…) Uno de los desplazados de la SE (Jaime Stiusso), tenÃa aceitadas relaciones no sólo con la CIA, sino también con  el Mossad, el servicio secreto israelÃ. Pero Stiusso, el ex SE, no es el único que tenÃa (¿tiene?) buenas relaciones con EEUU, en este caso, a través de su Embajada en Buenos Aires… En los revelados cables de Wikileaks (volcados en el libro «Politileaks» *), se muestra palmariamente cómo era esa relación que el fiscal de la causa AMIA tenÃa con la Embajada y el poder polÃtico que la misma representa.
Pero no sólo los cables de Wikileaks se refieren al tema de orientar la investigación hacia Irán como única dirección, sino de la necesidad geopolÃtica de «tapar» las otras direcciones investigativas.Â
«La penetración siria en el Estado argentino (a través de Menem) facilitó la perpetración de los atentados de 1992 (embajada de Israel) y 1994 (AMIA)_
 por cuyo encargo y orquestación  se encuentran acusados altos funcionarios del gobierno de Irán_ y posibilitó el inmediato encubrimiento. Asà ya era reconocido en análisis de inteligencia oficiales de los EEUU, confeccionados dÃas después del atentado a la AMIA, documentación que intereses locales y la geopolÃtica internacional de aquel momento coincidieron en tapar». (…) la «historia oficial» que se gestó tras el atentado a la AMIA contó con el interesado consentimiento de directivos de la DAIA, el brazo polÃtico de la comunidad judÃa, asà como de abogados designados por la DAIA y la AMIA.» (…) «Por decisión tripartita argentina, israelà y norteamericana, estarÃa vedado mencionar la pista siria en los atentados en Buenos Aires». (**)
(*) Politileaks. Santiago O´Donnell
(**) Brindando sobre los escombros. Horacio Lutzky Â
Dice el propio Santiago O’Donell sobre la dependencia de Nisman de los servicios de inteligencia locales:
Poco tiempo después Nisman me citó en su despacho a través de su publicista para hablar del libro, invitación que acepté de buena gana como suelo hacer cuando alguien sobre quien escribà quiere comentar lo que dije. En esa reunión Nisman me dijo que si bien puede ser cierto que la embajada le decÃa esto y aquello, él no siempre le hacÃa caso y que continuaba investigando pistas alternativas mal que le pesara a la embajada y que la prueba está en el expediente y en que la acusación contra los encubridores de la «conexión local» fue elevado a juicio. (…) Nisman también me contó que prácticamente toda su información provenÃa del agente de la SecretarÃa de Inteligencia Jamie Stiusso, ya que Stiusso tenÃa la confianza de los servicios secretos estadounidenses e israelÃes. Me comentó que Stiusso le pasaba información en bruto y lo que él podÃa corroborar lo llevaba al expediente.
Para la realización de esta nota se utilizaron las siguientes fuentes:
Una ayudita a los amigos para acusar a Irán
Los cables de Wikileaks que revelan la relación del fiscal con EE.UU.
El vÃnculo entre Nisman, la embajada de EE.UU. y los servicios de Inteligencia
AMIA: insólito pedido de disculpas de un fiscal a EE.UU.
Nisman en Wikileaks
Nisman y la Embajada: relaciones carnales.








