Insaurralde debate

Donde se determina la dialéctica del «conocimiento público» de un candidato y se propone que se realicen debates públicos en nuestras universidades como forma de difusión de las propuestas del Frente Para la Victoria.

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Faltó conocimiento. ¿Faltó el despliegue vacío de la instalación anónima?

 

Conocimiento-desconocimiento público, ¿no es una problemática desactualizada, cuando se piensa en los emblemas de: la “figura ‘pública’ que entra a la política” o del “joven de larga militancia que renueva la política con su ingreso a ella?

 

Si lo desconocido no entra en la dialéctica de lo nuevo, ¿por qué llamarlo desconocido? Por lo tanto, digo que Massa se ganó por ahora la figura del auténtico candidato desconocido, que emerge. Pero se sigue insistiendo con que se conozca a Insaurralde, con que se lo conozca bien.

 

Si a Massa lo puedo votar una vez, ¿por qué lo voy a votar de nuevo a Insaurralde?

 

Votar a Massa, ¿no expresa per se un conocimiento de Insaurralde? ¿Se da lo mismo al revés? Uno habla más de sí mismo y el otro habla menos del otro.

 

Sí, hay que decirlo, hubo PASO en UNEN (¿se inspiraron en Unidos, Organizados y Solidarios? en todo caso, lo que hubiese sido –siempre bajo el liderazgo de Cristina– maravilloso aquí; en cambio lo concretaron Pino y Carrió).

 

Queda, antes de darle un cierre a estos fragmentos, una cuestión: ¿Por qué no dejamos que cada provincia dé su pelea con criterio provincial y con el apoyo de los organismos y la militancia de este proyecto colectivo en cada territorio? La elección no fue nacional sino provincia por provincia. Y no se eligieron nuevos actores sino nuevas representaciones.

 Debates y combates

Veo dos caminos para conseguir una victoria en octubre:

 

  1. ¿Por qué seguir explicándole a la sociedad el proceso decisorio que llevó a la postulación del candidato como si eso hiciera que lo conociéramos mejor, cuando ya pasaron las PASO? Si se va a seguir así, habrá una campaña donde nos comentarán la prehistoria de cómo Insaurralde llegó a ser el candidato del FPV. “Me eligió porque… …en coherencia…” “Lo elegimos porque… …en coherencia…” Pasó.bicentenario-argentina
  2.  Otro camino es poner a Insaurralde (que pelea en el principal distrito electoral del país) a circular por todo el arco que representa el FPV, ¿por qué no puede presentarse para hacer un debate público, en las Universidades o Escuelas de la Provincia, en grandes auditorios y moderados por periodistas de distintos medios: Insaurralde debatiendo sobre la gestión con Scioli y ministros; inclusive puede ir la presidenta y estar en el público, escuchando, recogiendo las demandas surgidas del debate por lo que falta hacer y por lo que demanda la sociedad, y dar luego la presidenta a los periodistas su impresión del debate; y hacer como lo hizo Justicia Legítima en la Biblioteca Nacional, o como en las asambleas durante la crisis del 2001 (puede convocarse a Zamora para que enriquezca –o critique– la experiencia): ¡qué importa si hablan de impostura! estaría Insaurralde recorriendo las intendencias de la provincia, debatiendo en una Universidad sobre un tema previamente organizado, como por ejemplo la inseguridad con el secretario Berni y Casal; previamente podría escucharse por video o presencialmente a una Madre del dolor que nos introduce la problemática y luego comenzaría el debate. Ir expresando así la voluntad de profundización del proyecto, buscando gran impacto en la opinión pública, como los festejos del Bicentenario, la Asamblea del año XIII, Tecnópolis y siguiendo, tal vez, el formato del programa de debates cuyo ciclo en la TV pública condujo Paenza. En otra Universidad, Insaurralde debatiría sobre el impuesto a las ganancias con Caló, Yasky u otro, previa introducción de la problemática escuchando a un trabajador; Insaurralde debatiendo sobre la inflación con empresarios, con organizaciones sociales, o de la sociedad civil, etc. Y todo programado con su correspondiente presentación de equipos, fecha y horario para convocar a los ciudadanos y para la transmisión por los medios.Asamblea xiii

 

Insaurralde debate.

 

Aunque suene ingenuo: mostraría la fortaleza de un proyecto y asumiría el riesgo de ir institucionalizando estas demandas. Pero que esos debates se preparen ya, ¡qué importa si hay un guión en el ánimo de comunicar lo que se hace!, ¡pero ya, y antes del debate con los candidatos de la oposición y antes del anuncio del debate con Massa! Porque se ganaría a estos, para el debate uno a uno, en la tracción de un debate colectivo y con impacto en la opinión pública. ¡Y debe hacerse ya, también, antes de que alguna medida de gobierno atinente a estos temas, pero tomando en cuenta el voto en las PASO, anule la sustancialidad de estos debates para la campaña!Justicia legítima

 

Y también hay que presentar a los ciudadanos que con este proyecto político recuperaron sus derechos y hablar con ellos sobre lo que votaron y, si votaron a otro candidato, ¡mostrarlo!, ése sí que es un debate que no aparece en los medios: el de los ciudadanos que conquistaron nuevos derechos con este gobierno y que además mantuvieron plena su libertad de elección. En la vida hay que ser libres de elegir.

Ciclo de debates

PD: Seguridad, impuesto a las ganancias e inflación, son conceptos con referencias negativas al gobierno, pero bien pueden usarse como cajas de resonancia para implicar las reformas necesarias que se hicieron en esta década para que podamos debatir nosotros, con soberanía, las soluciones a nuestros problemas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

21 Comments on “Insaurralde debate”

    1. El gobierno ha demostrado capacidad de convocatoria para los hechos históricos como los festejos por el Bicentenario de la Patria y desde lo contracultural. Tiene la oportunidad de elegir alguna de las nuevas universidades de la Provincia para seguir demostrando su capacidad de convocatoria, pero en torno a nuevas demandas, como la problemática de la inseguridad, la inflación y el impuesto a las ganancias (o la reforma impositiva)…

  1. Interesante la propuesta. Aunque siempre desconfío de los debates televisivos, radiales, etc. Muchas veces es un show mediático donde el que «gana» no es el que tiene las mejores propuestas, ideas o propone soluciones concretas, sino el que sea más «payaso mediático», donde se imponga un tipo canchero frente a las cámaras, que maneje los tiempos, sea chistoso, etc. En ese sentido puede ser un arma de doble filo.
    Pero también es cierto que los argumentos del gob. nacional sobre el del resto de los candidatos son aplastantes. Por ej. massa plantea endeudarnos con el fmi, y el gob. lo contrario y se lo explica bien, didáctico y claro, a massa no lo vota nadie. Otro tema es, ¿cuánta gente se puede interesar en un debate político? ¿sentarse a ver un debate de 1 ó 2 horas? Me parece buena la idea del debate, pero hay que sopesar los efectos positivos y los negativos muy bien. Lo importante es aportar ideas, y este post aporta.
    Saludos,
    Pedro.

    1. Coincido en gran parte con tu comentario. Antes que un debate televisivo o radial, propongo un debate público en una universidad de la Pcia. de Bs. As. que atraiga «contraculturalmente» a los distintos medios (como en los festejos por el Bicentenario, Asamblea del año xii, Justicia legítima en la Biblioteca Nacional, etc.). Imagino un debate sobre la inseguridad en la Universidad Nacional de la Matanza, por ejemplo, presentado/auspiciado/promocionado por una Madre del dolor (por más conflictivo que ello sea) y con la presencia de los periodistas que más se dedican a esa temática: Mauro Zeta, Javier Diaz, Ricardo Canaletti, etc. (porque ellos significan algún grado de representación de la ciudadanía sobre esta demanda) y donde dirima Insaurralde con Scioli, ministros y secretario de inseguridad y jefes de las policías, para transparentar el debate interno y buscar representar en toda su importancia la demanda de mayor seguridad (lo mismo con la inflación y el impuesto a las ganancias).

      1. me gusta la idea del debate público, recrear el ágora y lucharla justamente ahi, donde creo, humildemente, somos fuerte. en la luchas de ideas hay que poner la energía!!!

        y también se puede hacer en CABA, donde Macri lleno de rejas las plazas (el ágora) y nos sirve para darle mas contraste a lo que proponemos desde el FpV y lo que es el pro. y llevar a Unen a debatir ideas y creo que ahi se debilitan ya que son solo denuncias (el tandem carrio-solanas)

      2. Las rejas en las plazas tienen apoyo de gran parte de los portenios. Ellas «ayudan» a evitar la inseguridad y el vandalismo. La inseguridad un tema no resuelto, mas totalmente pormenorizado por el Kirchnerismo. Y el vandalismo, nomas basta ver lo que hicieron con los afiches (muchos de ellos del oficialismo) pegados en el mobiliario urbano http://puraciudad.com.ar/wp-content/uploads/2013/07/afiches-filmus-cabandie-metrobus.jpg y las pintadas de los frentes de las escuelas, como el Carlos Pellegrini (edificio historico) que pintaron los de la campora.

      3. Las rejas en las plazas tienen apoyo de gran parte de los portenios. Ellas “ayudan” a evitar la inseguridad y el vandalismo. La inseguridad un tema no resuelto, mas totalmente pormenorizado por el Kirchnerismo. Y el vandalismo, nomas basta ver lo que hicieron con los afiches (muchos de ellos del oficialismo) pegados en el mobiliario urbano http://puraciudad.com.ar/wp-content/uploads/2013/07/afiches-filmus-cabandie-metrobus.jpg y las pintadas de los frentes de las escuelas, como el Carlos Pellegrini (edificio historico) que pintaron los de la campora.

      4. Carlos, creo que el «vandalismo» no entra dentro del debate por una seguridad democrática. ¿Podemos quedarnos en aquello a lo que las rejas «ayudan» a evitar? ¿Te imaginás entrando a la UBA para observar la condensación de distintas miradas sobre la inseguridad y escuchando un debate público entre Filmus y Cabandié «vs» Berni, jueces, la policía federal, etc.?

      5. David, mi comentario fue exclusivo para el tema de las rejas nomas. Se sobreentiende el valor de la discusion primordial.
        Lo mio fue solo una observacion.

      6. Sí, por supuesto. Creo, igualmente, que el espacio público debe ser tomado por los gobiernos para discutirse a sí mismos. Aquello a lo que «ayudan» las rejas no me queda claro si recoge la demanda por seguridad de la ciudadanía.

  2. Sí, este proyecto demostró que desde lo contracultural puede convocar en torno a hechos históricos: el Bicentenario, hechos institucionales: Justicia legítima, hechos de gran trascendencia: Espacio de la Memoria. Pero ¡falta convocar para hechos más diversificados y complejos como la inseguridad! Creo que la Universidad Nacional de la Matanza puede hacer una gran instalación y exposición entorno a la temática: llenar los pasillos de televisores, diarios y computadoras con la temática, stands con organismos de la sociedad civil que representan esa demanda, periodistas policiales de los distintos medios y que todo conduzca a un auditorio donde todos podamos estar y en donde nos espere Insaurralde debatiendo con Scioli, ministros y secretarios de seguridad, jefes de las policias. Imagino al gobierno buscando todo los vectores que representan la demanda de mayor seguridad y demostrando que puede sintetizar esas representaciones como la mayor fuerza política capaz de hacerlo.

    1. Creo que el gobierno corre el riesgo de banalizar las instituciones si sostiene en el discurso la exigencia de «fortalecer las instituciones»; me parece que el juego democrático debe hacer que se delegue ese carácter del discurso a la oposición política (valga la aclaración). Porque esa no es la representación que busca la ciudadanía; creo que busca representaciones «entre» los ciudadanos (endémicas) y no representaciones inter- o intra-institucionales. Ahora bien, el gobierno debe asumir el riesgo de institucionalizar esas representaciones que buscan los ciudadanos. Por lo tanto, basta de subrayar solo lo del «Estado más presente», ¡ya es hora de debatir en la Universidad en el marco de una gran convocatoria sobre la ciudadanía más presente! Y lo voy a decir claro aunque sea grosero: CON LA OPOSICIÓN SE DEBATE EN LA TELE. Sí. Que Insaurralde debata con Berni, por ejemplo, moderado por periodistas policiales de cada medio y que se piense el formato de acuerdo a los tiempos de la televisión, sí. Que se invierta la cosa: el debate en el gobierno y las instituciones en la calle. (Y en la tele la oposición). Pero hay que hacerlo ya.

      1. Lo repito: con la oposición se debate en la tele. En la calle se debate consigo mismo: ¡esa es la exigencia que debemos hacerle al gobierno los que queremos la victoria en octubre! A la Universidad, convocando en un marco que pueda abarcar movilizaciones y ciudadanos de pie, para que todos podamos recorrer una muestra sobre la inseguridad construida desde todos los puntos de vista y que nos conduzca al escenario donde debatirá Insaurralde con Scioli y ministros y secretarios de seguridad y policías, etc. sobre la inseguridad. Luego, replicar el éxito y el impacto en la opinión pública en otra universidad y sobre otro tema: la Inflación y así… ¡Pero ya!

    1. Raro era un principio de los presocráticos, no serás un seguidor de Nelson Castro no? Yo digo que hay que sacarlo todo afuera, sino te crecen granos o malas lecturas de los clásicos.

  3. Estoy con vos: que el gobierno demuestre que puede convocar a los ciudadanos y a los medios de comunicación para debatir en las Universidades, sobre seguridad democrática, inflación y reforma impositiva!!! Y más exclamaciones…

  4. Q epocas cdo les decias algo de que se estaban mandando cagadas econmicas y te tiraban los superavits gemelos en la jeta dando por «terminada»la discusion.

    Ahora a uno se le ocurren tacticas de equipo chico (la izquierda seguro se prende a debatir con ustedes, ahi tienen contendiente) y encima los otros aplauden.

    Para colmo dicen q se tienen fe para meterse a debatir temas como seguridad e inflacion. Es el micromundo de la politica, tienen aprender a abstraerse; igual algunos a alguna edad salen, otros no pueden salir nunca, por eso reparten volantes, claro.

    1. Eso de «micropolitica» me suena a charlatanería, cuál es el contexto? Una campaña electoral? El resultado de las primarias? O qué hacer con las demandas de la ciudadanía, uno; qué hacer con la institucionalidad que reclama la oposición política, dos; y, finalmente, qué hacer con la propia legitimidad? Creo que estas son las preguntas que debe hacerse el gobierno. Micropolítica? Volantito y pintadita? Fotito con Cristina y con el Papa? También, hay que hacer mucho en lo micro, pero desde el punto de vista de las representaciones populares, es decir, que el ojimetro sea de la ciudadanía. Los ciudadanos van a seguir hablándole a Cristina por lo que demandan, la oposición va seguir hablándole a Cristina por lo que reclaman y la legitimidad va a seguir hablándole a Cristina por mayor iniciativa y reinvención. Por eso mi propuesta es presentar públicamente en una universidad el debate por lo que demanda la ciudadanía tal como se da al interior de la fuerza. Con la opo se debate en la tele. Y la reinvención se hace en la calle.

  5. Pingback: Pacman

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