Los Lobos

No es el propósito de este post alentar posiciones defensivas y cerradas que no abran el debate. De hecho habría que preguntarse cuál el modo de tener debate.  Cuál es la diferencia entre debate y «diálogo», si la hay.  Aníbal Fernández y Magadalena hablan de Perón y Balbín.  La dejo picando.
Volvieron los lobos, no estando el leñador. La que quedó ahi, está sola, y no se puede negar que está sola. Apaguen esa radio en la que suena Maná y el muelle de San Blás, porque no quiero hacer melodrama, ella no es caperucita roja. Viene demostrando una fortaleza que, por lo menos, está a la altura de la exposición continua, al amoroso y terrible ojo de todo un país observándola y juzgándola bien y mal. Ella sigue manteniendo la gimnasia de controlar lo más posible la imagen que proyecta. Alguna lágrima se le escapa. No porque sea mujer, no tiene nada que ver. Redescubrimos que es humana, también mortal.
Pero, los lobos son lobos igual. Todos cumplieron religiosamente la pantomima de aullar un poco por el leñador, tirar unas lineas por twitter, «lamentamos…«; y ahora la rodean, y todos quieren un pedazo. Los lobos están adentro y afuera. ¿Afuera de qué? Todas las jaurías son parecidas: Scioli demostrando capacidad de convocatoria. Bien, el hombre sabe levantar un teléfono. El capital político que le dieron los medios y el peornismo al insistir tanto en su candidatura en los ultimos meses lo usó para «acorazar» a la presidente. Me pregunto cuánto durará esto.
Macri y Sanz comparten el lugar común del «pedido de diálogo» y de «bajar la confrontación«, imprecisos reclamos que apuntan, más que a la pacificación, a endilgar toda la responsabilidad del diálogo en solo una de las partes. Saussure se revuelca en la tumba.
Hasta una hervívora como Stolbizer muestra los dientes, pidiendo ¿exigiendo? un gobierno de concertación. Entonces aparece la cara de Balbin y pensamos que tal vez no sería tan mala idea. El mal menor, habría que ver las condiciones. Ricardo Alfonsín puede tener ideas similares. A éste opinólogo de cafetin no le molestaría mucho, pero entonces alguien le recordará que hubo un error llamado Cobos, que no se puede tropezar con la misma piedra dos veces. Tráiganme un geólogo para ver si son las mismas piedras. Habría que preguntarse qué sector de la oposición está dispuesto a perderle el miedo a la máquina mediática de tirar caca al ventilador, de no dejar de juzgar a los apropiadores de bebés, de no renunciar a la unidad latinoamericana, etc.
Estan otros lobos, como Gioja, que moverá la cola mientras no le toquen el oro, y que rodeará a CFK para asegurarse todos los días que el trato sigue en pie. El charmant Sergio Mazza, el monje negro Bruera. También mueven la cola y gruñen como perro indeciso. Hasta el viejo Alberto asoma la nariz y olisquea un poco hasta que algun otro le ladra, te fuiste sin que te echen, no vuelvas sin que te llamen.
La máquina de tirar caca, por lo pronto, ahora tira flores a la memoria del leñador. Al final no era tan malo, che. ¿El cajón no era muy chico? Ay, se les escapó. Es que es lo que dice «la gente», y quien mejor que ellos para interpretar a «la gente», aunque se equivoquen por una plaza y diez cuadras de gente haciendo cola, pequeño margen de error.
Pero tirar flores al leñador es una manera de decir que la esposa del leñador no va a poder ni levantar el hacha, aunque el hacha tenga el nombre de ella en el mango. No quieren pasar por machistas, qué va, pero es que este es un momento dificil para ella, si, si, y va a tener que concertar. Y ponen al loboese que  aulla sobre elecciones anticipadas. Nadie quiere eso, pero profetizan a ver si resulta autocumplible.
Si tocan a Cristina que quilombo se va armar, cantamos. Pero ahora solo tengo preguntas. ¿Qué es «tocarla»? ¿No empezaron hace rato ya? ¿Es la militancia lo que puede seguir fortaleciendola, protegerla de los lobos, y al mismo tiempo, interpelarla? ¿Lo que habia en la plaza era sólo militancia? ¿O era activismo? ¿Son lo mismo? ¿Realmente quiero «militar»? Que fea palabra, Ser militante o ser un militar.
En la plaza no se vieron partidos, se vio pueblo. No es lo mismo que las agrupaciones, los aparatos, esos siempre estan y los hay de todos colores, por eso tienen un peso menor. El peblo es otra cosa. Es absoluto, es soberano, es ese fantasma que rara vez se muestra, pero cuando lo hace intimida, alecciona. Tenemos la muestra de que puede ser un actor político más concreto, hacerse presente más seguido y domesticar a las jaurías, que siempre vienen a buscar un pedazo.

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Un gris en el mundo blanco y negro.

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14 Comments on “Los Lobos”

  1. Pibe,cumpa,desde Spain de donde ya no puedo volver,te felicito.
    Con ’70 y jubilata,me he leido mucho estos dias y lo mejor es lo tuyo.
    Un abrazo
    Alf

    PD:Me das permiso para publicarlo en mi blog?

  2. Bueno, a los lobos se les acaba de caer el último piolín de la careta ante sus narices. La desmentida feroz del clima de «crispación» que intentaron instalar les pasó por las narices durante 72 horas seguidas. ¿De dónde salió esa gente? Por mínimas reglas de respeto a la inteligencia humana supongo que no recurrirán al facilismo de la coca y el chori. Supongo. A menos que ya directmente no sólo hayan decidido alejarse de la realidad, sino tan siquiera de la verosimilitud, esa prima lejana.

    Pero están fritos, y ya deben de haber tomado nota. Su «arma de destrucción masiva», las famosas tres tapas en contra de Clorín, se mostraron tan inefectivas como cebitas. Van a insistir, claro. No demuelen. Socavan. Pero ya todo el mundo está alerta. Difícilmente queden muchos que no adviertan la operación.

    Las 72 horas de miles y miles desfilandoles por sus narices les hacen saber que no pueden seguir payaseando impunemente en la pantalla.

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