Sarmiento racista

Se conmemora mañana el 120º aniversario del fallecimiento de Domingo Faustino Sarmiento, presidente, político, escritor, educador e injusto propietario del podio eterno entre los próceres de nuestra historia oficial, compartiendo medalla y toneladas de bronce liberal junto con Bartolomé Mitre, el padre de esa misma historia unidireccional que supimos conseguir y padecer.

Sarmiento fue un racista.

Y ese calificativo no lo niegan ni sus apologistas. Lo que hacen desde siempre es batir el parche con aquello de que «no hay que sacar de contexto histórico, geográfico y político a los hombres y a los hechos de esa misma historia». Poco convincente, para mi gusto. Tampoco, entonces, habría que sacarlo a Hitler, quien obviamente tiene menos prensa que el autor de ese maravilloso libro que es «Facundo». Porque Sarmiento fue un enorme escritor, de eso no hay duda. Pero fue un racista.

La innumerable bibliografía que contiene frases, escritos, discursos y artículos periodísticos donde Sarmiento dio rienda suelta a su odio ancestral hacia todo lo que fuese autóctono (la barbarie), cierto que escasamente incluída en las universidades argentinas y jamás citada en las escuelas primarias y medias, es inversamente proporcional a la difusión de la también innumerable biblioteca que trata de justificar las barbaridades que Sarmiento pronunció o llevó a la práctica en defensa de la «civilización», esto es, nada que no fuera inglés o estadounidense, como contracara de cualquiera cosa (hombres y cosas) que surgiera del suelo donde él mismo nació, aunque nunca consideró propio, en el íntegro sentido de la palabra.

Sarmiento odió a los indios, a los negros argentinos, a los gauchos, a todo el arco latinoamericano e inclusive a los españoles, a quienes consideraba una raza inferior europea. Está en sus libros. Jamás desmintió nada. Sarmiento tenía un estilo literario y oratorio tremendo, a la altura de las diatribas hitlerianas, por contenido e intensidad. Ocurre que la historia y la geografía le jugaron en contra. O lo hicieron jugar en el patio de atrás, con la lógica decepción que ese hecho le provocó. Entonces pretendió trasladarnos al primer mundo de su época en brazos de una «educación para todos», o sea, para todos los que desde ese momento, con guardapolvo blanco unificador, colocaran los cimientos y los pilotes de una verdadera colonia, no una colonia de cuarta categoría. Si haremos las cosas, las haremos bien, podría haber lanzado en algunos de sus encendidas proclamas de barricada inútil, a favor de los imperios y en contra de la propia sangre.

Un reciente contrapunto (www.aborigenargentino.com) protagonizado en Página 12 por Osvaldo Bayer y el ministro de educación macrista Mariano Narodowski es más que ilustrativo en este asunto. Allí Bayer rescata el sesgo educador de Sarmiento, al tiempo que demuele su figura al considerarlo, como en este post, un racista hecho y derecho. La polémica con el funcionario pro-porteño surgió de la inconsulta decisión de Mauricio, consistente en considerar obligatorio para los alumnos primarios porteños,  cantar el Himno a Sarmiento en todos (sí, todos) los actos escolares del año lectivo. La idea de Macri (ya puesta en práctica) no sorprende para nada. Él es hijo de la educación sarmientina. Como lo somos todos los argentinos, sólo que él (su partido, su clase social, su entorno) interpretaron perfectamente las ideas del intocable sanjuanino (el mendocino era Nicolino Locche). Lo triste es que el resto nos educamos con los mismos principios, contrarios a toda idea de Nación soberana, independiente e igualitaria. Porque si hay una contradicción suprema en la historia nacional es la coincidencia de liberales, conservadores, socialistas, radicales (y no pocos peronistas, aunque no el peronismo orgánicamente) en ejercer la defensa de la figura de Domingo Faustino, sin contraponerla automáticamente con quienes fueron sus enemigos, esa «lacra bárbara» que Sarmiento denostó, persiguió, mandó a asesinar (Peñaloza) y hasta a festejar asesinatos. Volvemos a Bayer, a Página 12 y a los libros del ex presidente.

Escribió el prócer: «Un día vendrá al fin, que lo resuelvan, y la esfinge argentina: mitad mujer, por lo cobarde, mitad tigre, por lo sanguinario, morirá a sus plantas…» Esto lo dijo por Rosas, pero obsérvese (y al diablo con el contexto) lo que Domingo pensaba de la condición femenina.

Y otra: «Hubiérase explicado el misterio de la lucha obstinada que despedaza a la República. Hubiérase asignado su parte a la configuración del terreno y a los hábitos que ella engendra: su parte a las tradiciones españolas y a la conciencia nacional, inicua, plebeya; su parte a la barbarie indígena; su parte a la civilización europea».

Y otra (también extraída del «Facundo»): «España, esa rezagada, unida a la Europa culta por un ancho istmo y separada del África bárbara por un ancho estrecho». He aquí también un mazazo para el África negra, que luego trasladó al terreno local cuando saludó la masacre de negros nacionales en la Guerra contra el Paraguay, esa guerra de la Triple Alianza donde los liberales como Mitre y Sarmiento siguieron las órdenes del imperio inglés para destruir al Paraguay, en ese tiempo el único país sudamericano antiimperalista y autónomo, el más adelantado en 1865 y el más progresista, tanto, que generó la inquietud irracional de las potencias europeas, que conchabaron a sus gerentes sudamericanos para llevar un (otro más) plan de exterminio.

Y  una más: «Dicen que somos amigos de los europeos y traidores a la causa americana. ¡Cierto!, decimos nosotros ¡somos traidores a la causa americana, española, absolutista, bárbara ¿No han visto revolotear por ahí, sobre nuestras cabezas, la palabara ‘salvaje?'».

Y dale: «Las fusión en nuestra tierra de españoles, indígenas y negros ha resultado un todo homogéneo que se distingue por su amor a la ociosidad e incapacidad industrial, cuando la educación no viene a poner espuela (¿?)».

Bueno, el remate podría ser su hito que trasciende los siglos: «No ahorre sangre de gaucho». Y su mejor contribución, el haber contratado maestras de Estados Unidos para educarnos según sus normas imperialistas, que no otra cosa vinieron a hacer aquí (¿o que se creía, que vendrían a formar individuos revolucionarios?). Sarmiento es el padre de la educación argentina, como Roca es el padre el progresismo. Uno educó para la colonia y la entrega, el otro asesinó más de un millón para que fuéramos modernos. Nadie les quita esas medallas. Y acaso por eso Macri quiere reivindicar a Faustino, obligatoriamente, como manda su prosapia democrática, en las escuelas de la ciudad. En una de ellas, ubicada en el barrio de Flores Sud, y citada por Bayer en su nota, en setiembre de 2007 los alumnos de séptimo grado se negaron a cantar ese himno el Día del Maestro. El director, Enrique Samar, les pidió que fundamentaran esa decisión. Los alumnos lo hicieron y el himno no se cantó. Eso fue en la era pre-Macri. Veremos este año.

Como colofón, y a tono con el tufillo oligárquico-campestre que todavía nos invade con su vaho, vale otra historieta reciente. Unos días después de concluído el conflicto con el triunfo de los dueños de la tierra y del voto de Clotocobos, se reunieron (entre otros) en el Alvear Palace Hotel para festejar una nuevo aniversario de la fundación de la empresa azucarera Ledesma, nada menos que José Alfredo Martínez de Hoz y Luciano Miguens, con el octogenario titular del emporio jujeño: Carlos Pedro Blaquier, el mismo que consumó junto a las fuerzas armadas y de seguridad el recordado «Apagón» entre el 20 y el 27 de julio de 1976, durante el cual fueron secuestrados 400 trabajadores y delegados del ingenio, 30 de los cuales aun permanecen desaparecidos. Ellos lo hicieron: cortaron la luz con el beneplácito y la orientación de los Blaquier y consumaron una de las tropelías más aberrantes de aquel tiempo. Nosotros, mientras tanto, seguimos consumiendo el azúcar de Ledesma… Y aquí viene la relación:

En carta de lectores publicada el 20 de enero de 2001 por el diario La Nación (¿qué otro?) y con el título de «La Envidia Igualitaria», Carlos Pedro Blaquier dice estas cosas, entre muchas más; «La propia naturaleza ha puesto en los hombres muchísimas y muy grandes desigualdades, pero los hombres mejor dotados han sido siempre minoría. Son muchos menos los que se encuentran en los sectores más altos de la escala, que los que se encuentran abajo. Pretender eliminar estas desigualdades es ir contra el orden natural de las cosas y desalentaría a los más aptos para realizar la labor creadora del progreso ¿Qué aliciente tendrían en manifestar sus talentos si recibieran el mismo trato y los mismos beneficios que los menos dotados?»

Y sigue: «Es comrpensible que por las características de la naturaleza humana, los de abajo se consideren injustamente tratados e intenten sustituir a los mejor dotados. Eso es lo que con toda razón se ha llamado «La Envidia Igualitaria».

«Conozco demasiados argentinos que se han destacado en el exterior. Saben que si se hubiesen quedado en el país no habrían tenido la oportunidad de manifestarse como hombres excepcionales y estarían ubicados en la extensa franja de los mediocres. Hace pocos días, Domingo Cavallo dijo que nuestro presidente de la Nación (por ese tiempo Fernando de la Rúa) será el SARMIENTO del siglo XXI ¡Ojalá que tenga razón! Sarmiento trajo grandes maestros al país y creó las estructuras básicas de un buen sistema de enseñanza. Varias décadas después hicimos las cosas al revés. Hoy los resultados culturales y educativos de este cambio de rumbo están a la vista».

Bien, la carta de Blaquier nos pone cara a cara con la Argentina racista, que no solamente anida en la alta burguesía, sino -y lamentablemente- en extensos bolsones de la clase media. Miles y miles de veces por día en nuestro país, alguien pronuncia su «negro de mierda» personal y patético. Y no habrá nadie que nos salve de ese oprobio, por más campañas callejeras de concientización que se les ocurran. El virus lo inocularon antes. Claro que el racismo es esencialmente europeo (y de ahí venimos casi todos). Claro que los estadounidenses vienen también de allí. Pero todo bien regado y sazonado con la ideología y la portentosa labia del gran Maestro, el gran civilizador, el incuestionable reproductor argentino de una patología que siempre amenaza con reventar el mundo: el racismo (y no sólo el antisemita), una adquisición que circula por muchas cabezas en nuestro país, que encarnan tanto oligarcas como muchos docentes; que saludan los Macri y los Blaquier, en fin, todos los que promueven ¡Gloria y loor, al gran Sarmiento!, como reza el himno que su hijo, señora, también entona, obligatoriamente, en cada acto de la escuela pública porteña.

Sarmiento fue un racista. Y también muchas otras cosas. Porque nobleza obliga, dijo mi amigo, el contexto.

About Mono Gatica

ENRIQUE MARTÍN (Mono Gatica). EX SECRETARIO DE REDACCIÓN DE LA AGENCIA DyN Y REDACTOR EN LOS DIARIOS LA RAZÓN, LA PRENSA Y CRÓNICA. ACTUAL PROFESOR DE REDACCIÓN PERIODÍSTICA E INTRODUCCIÓN AL PERIODISMO EN DISTINTOS INSTITUTOS PORTEÑOS.

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48 Comments on “Sarmiento racista”

  1. Don Jauretche decía que «civilización y barbarie» es la Madre de todas las zonceras. Quizá hay algo de reduccionismo en don Arturo, pero ess bueno el análisis. acá en Artepolitica escribí una «ontología nacional: el «gaucho sojero» en donde cito a Sarmiento. si le interesa pase, en mi análisis ubico la ética de De Angelis en el viejo vizcacha.

    saludos

  2. Lo que aquí dicho se relaciona con el mail enviado por AP: la división entre bieneducados y populares.

    Lo cierto es que los bieneducados han sido entrenados subjetividad racista, que les permite vivir en un «apartheid invisible» sin cuestionarse ese orden.

  3. Lamentablemente que prócer argentino se salva de crítca, creo que ninguno a todos les llueven las críticas tanto por izquierda como por derecha.
    Todas las luchas de nuestro próceres no fueron mas que para instalar el sistema económico-social en que vivímos, no se lucho por la patria socialista. Saludos

  4. El loco Sarmiento también era antijudio, antigitano y antiárabe. Escribe:
    «…El pueblo judío esparcido por toda la tierra , ejerciendo y acumulando millones, rechazando la patria en que nacen y mueren… Ahora mismo, en la bárbara Rusia, como en la ilustrada Prusia, se levanta el grito de repulsión contra este pueblo que se cree escogido y carece del sentimiento humano, de amor al prójimo, de amor a la tierra, del culto del heroísmo, de la virtud, de los grandes hechos, donde quiera que se produzcan… ¡Fuera la raza semítica!
    ¿O no tenemos derecho, como un alemán, ni cualquiera, un polaco, para hacer salir a estos gitanos bohemiosque han hecho del mundo una patria?»

    Y sobre los árabes «…son una canalla que los franceses corrieron a bayonetazos hasta el Sahara»

    Todo lo que se llevaba en Europa estaba bien visto por Sarmiento, y el antisemitismo era moda cultivada por elites y masa. Julio Verne, contemporáneo de Sarmiento es autor de una de las más feroces diatribas en contra de los judios en su novela Héctor Servadac.
    Una decepción en ambos casos.

  5. Y de los himnos que nos hacían cantar en la escuela, le tocó el que tiene la música más linda.

    El texto completo de Jauretche en el que se refiere a Sarmiento y que menciona Goliardo, no tiene desperdicio.

    Sarmiento escribe Civilización y Barbarie, él, que era un provinciano y que llamó burros a los legisladores y «oligarquía vacuna con olor a bosta» a los terratenientes porteños, tanto coraje lástima la contradicción enorme de no reconocer otras culturas y creer que sólo existía una.
    Luego un aristócrata porteño puro de toda pureza pero con ese don cosmopolita que en la oligarquía argenta le tocó a unos pocos escribió Una excursión a los indios ranqueles, novelón autobiográfico de Don Lucio V. Mansilla, al que mandaron a correr a los indios y terminó fascinado con el descubrimiento de un mundo distinto. Volvió a Buenos Aires diciendo que allá no había barbarie sino otra cultura, de más está decir que fue despachado al Paraguay y relevado de su función «civilizadora».
    Las promesas que Mansilla le hizo a los ranqueles fueron traicionadas por el centralismo porteño. Vale la pena leer otra vez aquél libro -fundamental, por la descripción de los aborígenes y por lo «beat» de la experiencia en directo y por esa escritura desacartonadísima para la época – y rastrear el contexto posterior del escritor patricio.

  6. En esa época, que no terminó totalmente hasta que perdió Hitler en la segunda guerra mundial, lo antropólogos viajaban por el mundo midiendo las diversas partes de los «no blancos» con compases.

    Creer en la igualdad de los hombres era algo viejo, cristiano, retrogrado, lo progresista era el racismo científico, Darwin era contemporáneo. Incluso en «Facundo» Sarmiento hace referencia a los nuevos descubrimientos acerca de «el estudio de las razas» que se están dando en el mundo.

    Yo tengo muchos libros del siglo XIX y es raro encontrar uno que no tenga comentarios espantosos, que hoy serían totalmente inaceptables.

  7. Hombre controvertido si los hay, pero en esa epoca, creo que ninguno se salva de las connotaciones como la vemos hoy en dia.

    Por otra parte creo que la Ley de Educación fue la ley mas inclusiva del siglo XIX

    Tambien dijo cosas como estas (palabras significativas en el conflicto campero):

    Sarmiento ya es senador en la Provincia de Buenos Aires. Un debate intenso y los jóvenes, entre los que está su hijo Dominguito, se expresan con entusiasmo desbordado.

    Un senador acusa a Sarmiento de desconocer la realidad de la campaña; admite que defienda sus bibliotecas y escuelitas, pero no acepta que para ello tenga que insultar a los que «nos hemos enriquecido con nuestro trabajo».

    Sarmiento contesta con la excitación a la que ya estamos acostumbrados: «La riqueza de ustedes no se debe al trabajo sino a la vehemencia de los toros y a la fecundidad de las vacas»…

    El senador se ofende porque está injuriando a las fuerzas vivas.

    La respuesta es aleccionadora: «¿Fuerzas vivas?… ¡Eso no se lo permito yo! ¡La única fuerza viva es el pueblo!… En usted reconozco solamente la voz de una aristocracia con olor a bosta!».

    Luego vienen chicanas mutuas, pero es el propio Sarmiento el que intenta reencausar el debate por el camino de la discusión de las ideas: «Esta tormenta la ha provocado mi afán de educar al pueblo de la campaña… A los hijos de los gauchos. Yo… Yo que nunca les hice derramar su sangre generosa para servir a mis ambiciones; yo que nunca los adulé para explotar su ignorancia, soy aquí el defensor de su porvenir. Y los otros, los que se llenan la boca con la palabra gaucho, me apostrofan, se ríen de mí, me llaman loco y le niegan al gaucho no sólo la educación sino hasta la tierra y el producto justo de su trabajo.»

    1. Sarmiento, odiaba a los criollos , nativos, y judios etc.. le gustaban los anglosajones , rubios de ojos celestes.
      le escribio a Mitre durante su presidencia , No ahorres sangre de criollos , solo sirven para abonar la tierra; Su madre era de origen arabe,, y Sarmiento tiene raíces judías ,Los renegados , son los peores antisemitas.
      Una persona , que discrimina ,pòr la raza no es una persona integra.
      Sarmiento escribio bárbaron , las ideas , no se matan; pero según su pensamiento hombre de otras razas si se matan ,, no fue un hombre coherente,,

  8. Este artículo y sus comentarios son criticables. Presentan a Sarmiento siempre igual a sí mismo (un racista antecesor de Hitler), cuando el Sarmiento del Facundo es muy diferente al del que le escribe a Mitre que «no ahorre sangre de gauchos», que el del escritor de Conflictos y Armonías. El Facundo es un texto complejo que merece una lectura un poco menos superficial. Por ej., el valor explicativo que Sarmiento le da a lo racial está absolutamente subordinado al que le da al medio ambiente: Sarmiento plantea que es éste el que define el comportamiento de la gente antes que su raza. Por ej.,en el Facundo, S. habla de gente blanca subsumida en la barbarie por vivir en el medio de la pampa, alejado de la civilización (las ciudades). Las referencias a las «razas» en el texto aparecen más como referencias a los «pueblos» más que a grupos etnicamente distinguibles. Sí, habla de los colonos europeos hacendosos y los negros vagos, pero no hace referencias a diferencias biológicas innatas, sino (de manera prejuiciosa, sin duda) a grupos/colectividades que por medio ambiente, historia, etc., no son «civilizados» como los europeos. El Sarmiento de Conflictos y Armonías sí se basa en ideas de racismo pseudocientífico para hablar de diferencias biológicas innatas.

    Este cambio entre un texto de 1845 y otro de comienzos de 1880 se explica de manera bastante simple: El racismo pseudocientífico sólo aparece a fines del siglo XIX y no antes, al momento de escribir el Facundo.

    Creo que este artículo está regurgitando las denuncias dirigidas a destruir la historiografía liberal ya eficientemente hechas hace algunas décadas por historiadores como Milciades Peña y los revisionistas. OK, ningún problema con eso. Ya está. Ya han destruído el panteón liberal. Y BIENVENIDO SEA. Pero ahora, me parece, es necesario plantear otra lectura que supere las limitaciones de esta historiografía revisionista, que explique más la historia como tragedia humana antes que como el enfrentamiento entre buenos y malos. El Facundo, por más que les pese a algunos que sólo lo deben de haber leído superficialmente, no es una simple visión maniquea de la lucha entre buenos y malos, sino un mundo mucho más complejo e interesante.

    1. Buenisimo tu analisis, lo comparto plenamente, hay gente que se ha quedado intelectualmente en el pasado en los 70

    2. Sarmiento habrá hecho aportes interesantes en la educación, pero la verdad es que hoy (2014) se lo sigue enseñando a Sarmiento como si fuera un santo, noble, buena persona y sabio. Seguimos cantando su himno.
      A curioso le digo: «Recién ha empezado el revisionismo y hay mucho más por evolucionar en cuanto a pensamiento.»
      Vos decís que hay que superar las limitaciones del revisionismo, es al revés, las limitaciones están en la historia que nos quisieron vender de Sarmiento, porque NO explica la historia COMPLETA de él. Y decís que hay que explicar la historia mas como tragedia humana y no como el enfrentamiento entre buenos y malos, no estoy de acuerdo, explico porque: «No hay buenos ni malos, solo responsables de hechos históricos». Te pregunto: ¿Por qué es más importante la educación que brindó Sarmiento que el genocidio a pueblos originarios fomentado por su pensamiento? ¿Acaso no es ésto lo que debemos aprender de él: su intolerancia a convivir con las demas etnias, para así poder aprender a no cometer su mismos errores? Los pueblos YA tenían formas de organizacion y formas de vida muy armónicas antes de su atropello, ¿por qué no estudiar lo que estos pueblos tienen para aportar (su armonía y conocimiento de la Tierra, etc) y sólo limitamos nuestro saber a lo que un pensador genocida aportó?

      «Creo que la evolución está en la empatía y la armonía entre todos los pueblos con la Tierra. Mientras sigamos formándonos de la mano de pensadores genocidas como Sarmiento vamos a seguir asesinando a pueblos originarios como hace el Estado Argentino hoy 2014 y ayer desde el 1492»

      Les pregunto a los que dicen eso de ver con «lentes modernos» si saben la barbarie que esta sucediendo HOY con los pueblos Qom, Mapuches, Pilagas y demas pueblos originarios con el avance genocida del extractivismo (expansion de soja transgénica, Chevron, mineras Barrick gold y demas, Dupont, monocultivo forestales, etc), el cual avanza quemando y matando HOY a los pueblos originarios como se hacía inclusive antes de la campaña del desierto.

      entonces mi conclusión es la siguiente: «Nunca se terminó el genocidio argentino hacia los aborigenes, y todos los gobiernos argentinos siguen reprimiendo y asesinando a los pueblos originarios»

      Sólo que los grande medios y el mismo Estado (gobierno) «ocultan estos hechos ACTUALES» mientras el pueblo se distrae con pavadas (como Tinelli y fútbol).

      Entonces para los que dicen que no hay que ver con «lentes modernos» les recomiendo que lean «Argentina Originaria» de Darío Aranda para que entiendan que NO se puede ni se debe justificar el racismo del pasado ni del presente, sino todo lo contrario: «Enseñar en las escuelas todo el genocidio y el sufrimiento que sufrieron los pueblos originarios, y enseñar que estos pueblos NO eran atrasados, todo lo contrario, estaban mas avanzados antes de que llegue Colon de lo que estamos ahora nosotros.» ¿Por qué digo esto? Porque evolución y civilizacion es la capacidad de los humanos de convivir entre ellos y con la Madre Tierra en armonía con sus recursos y animales. Hoy no tenemos respeto ni por la vida ni por la tierra madre, ¿sino por qué seguimos contratando empresas privadas para que sigan saqueando nuestros recursos naturales y asi matando a la tierra y a nuestros pueblos indigenas? Recuerden: «Destrucción de pueblos y Tierras NO es civilización ni evolucion, es todo lo contrario», y eso sigue desde 1492 al 2014

      «Los racistas del pasado» cometieron genocidio. «Los racistas del presente» siguen cometiendo genocidio. No existen lentes del pasado ni lentes del presente, porque seguimos sobre el mismo mundo «barbaro e incivilizado». Nada cambió, solo la careteada de hacernos creer que hay «derechos humanos», Lo más gracioso de los derechos es que se aplican sobre los blancos, nunca sobre los aborígenes.

  9. El tema del contexto podría salvarlo del juicio penal, pero no hacerlo ejemplo para las generaciones venideras. ¿Que tienen que hacer los pibes de hoy cantando loas a un contextual del siglo XIX?
    Quizás enfocarlo como racista minimice la óptica de análisis. Sarmiento fue el propulsor de un modelo de país. Tuvo éxito. Por eso y por muchas décadas el país fue gobernado por una oligarquía en provecho propio, renegando de los valores propios, y abriendo incautamente nuestras puertas no ya al inmigrante trabajador europeo, sino a los intereses de las potencias coloniales.
    En cuanto a la frase sarmientina «nunca hice derramar su sangre generosa para servir a mis ambiciones…», le creo si habla de ambiciones personales. Pero a las ambiciones de su clase sí hizo servir con su vida y con su sangre a los pobres de esta tierra. Y a los que no se plegaron a su proyecto, a esos también les hizo derramar sangre, como la del Chacho Peñaloza, manando en un patio de tierra de Olta, de su cuerpo decapitado.

  10. Enrique, me duele tener que salir a hablar a favor de Sarmiento, justo yo, siendo judía. Pero si voy a separar a los antisemitas de entre los hombres de la Historia, me tengo que quedar muy sola, la verdad. Hace muy poco me enteré que mi ídolo de la pintura Edgar Degás, cuando fue el caso Dreyfuss le dió la espalda a sus amistades judías, y me dolió.
    Fijate que Wagner está prohibido en Israel y el genio de Daniel Barenboim, burlando la prohibición, se animó a tocar a Wagner en un bis, dicièndole a la platea que podían retirarse los que no quisieran escuchar. Se levantaron unos pocos. Los que no aman la música. Al otro día fue un escándalo nacional. Pero Barenboim comenzó con ese gesto desafiante, a abrirse camino sobre el enfrentamiento con los palestinos, formando una orquesta de jóvenes de los dos pueblos, unidos en paz por la música. Se tuvo que ir de Israel. Pero más, un judìo como él, se convirtió en director de los Festivales de Bayreuth en Alemania, ese lugar creado por Wagner. Si Wagner hubiera sabido que un judío iba a ser el director alguna vez, se hubiera cortado las venas. Creo que ha sido un modo simbòlico de cortàrselas desde el presente, desplazando su antisemitismo y sepultando su ideologìa para quedarnos con la belleza de su mùsica y hacerle «pito catalán» a los atavismos.
    Sigamos el ejemplo de Barenboim. Wagner era un antisemita, un cultor de la raza superior, su mujer Cósima, una perseguidora, hacìa convertir a los judìos como Gustav Mahler para poder tocar en los teatros europeos. La música de Wagner fue elegida para emblema del Tercer Reich. Pero Barenboim la rescata. Y no porque sea un tarado ni un traidor. Espero que entiendas el sentido de las acciones de Daniel Barenboim. La obra del hombre pertenece a la humanidad, no a su dueño. Ningún hombre hace su obra sin millones de hombres detrás de él que le prepararon las herramientas. No hay que confundir la obra con el autor.

  11. Ahora, Sarmiento. Claro que no hay que endiosarlo. Pero no fue él el que lo hizo, sino los que en realidad querìan sepultar lo mejor de su obra, los patriarcas de la Iglesia y sus acólitos, que lo llamaban a él «judío vergonzante», los que borraron su obra positivista y le dieron a la Escuela Pública la ideologìa «idealista». Los que ni un día respetaron el Fondo propio de las Escuelas para su financiación, que se creó por inspiración de Sarmiento en la Ley 1420. Ley de Educación Gratuita, Laica y Obligatoria. Estas tres palabras valen por todo su estúpido racismo y sus odas a la sangre. Durante su presidencia fundó 800 escuelas,en un territorio despoblado, con una población de 1 millón y pico de personas. Multipliquen hoy por 40, para darse cuenta de lo que significa. ¿Quién en nuestro país sería capaz de fundar hoy 3200 escuelas para emular su hazaña? ¡Claro que a las escuelas iban los hijos de los gauchos!, ¿quién, si no, iba a las escuelas rurales?
    Sarmiento trajo maestras norteamericanas porque aquí no había, y las trajo mujeres, porque entendía que sólo la mujer podía poner su espíritu maternal en la tarea educativa. Y porque dijo que la mujer tenía que ir a la escuela tanto como el varón, y educarse, porque si no, cuando fuera madre, anularía la cultura de sus hijos recibida en la Escuela, llenándolos de temores absurdos y supersticiones.
    Lo que decía de los gauchos no tenía razón, pero lo que decìa de los españoles sí, no por los motivos racistas que alimentaron su época para explicar lo que hoy explica la antropología. La Ciencia de su época era racista, no sólo él. Hacían estadística de las dimensiones de los cràneos de los delicuentes presos. Ya en el siglo XX, en la Rusia de Stalin, al cadaver de Lenin le sacaron el cerebro y lo cortaron en fetas para que una científico estudie donde tenía la genialidad marxista.
    Mientras en EEUU Darwin era el demonio, aquí Sarmiento hacía un homenaje a su muerte en el Círculo Médico. Ese día hizo un discurso que puede leerse en Internet. La sola lectura de ese discurso puede formar la imagen de la cultura increíble de este hombre. No existe parangón posible con nadie que llegue a la Presidencia hoy en día. Léanlo y veràn su personalidad, su ciencia, su literatura excelsa. También verán cómo alguien que defiende a Darwin, puede continuar creyendo que nuestros gauchos tienen una pereza orgánica. Lo dice en el mismo discurso.

  12. En esto estoy de acuerdo con Eva.

    Si por tantos años, en publicaciones como la Enciclopedia Británica, se mencionaba que uno de los puntos fuertes de Argentina era la educación de su población, en gran medida se lo debemos a Sarmiento.

    No es bueno leer a la Argentina pre moderna (anterior a la consolidación de la gran imigracion europea) con lentes modernos.

    Caudillos federales como Facundo Quiroga son ídolos de muchos progresistas, y el «religión o muerte» de Quiroga (siendo esa religión el catolicismo) estaba definitivamente a la derecha de la liberta de culto en la que creía Sarmiento.

    1. Aparentemente no han accedido a textos de Lucio V, Mansilla, Juan B. Alberdi, José Mármol, Esteban Echeverría, Lucio Vicente López, Miguel Cané, etc.

  13. Buéh, tampoco digamos que estaban a la derecha con lentes modernos.

    No sé cual es el motivo de las banderas «religión o muerte» de Facundo. Entiendo que la plebe porteña participó en varias circunstancias en contra de los reformistas (como el motín de Tagle) porque perdían la asistencia de la Iglesia sin recibir nada por parte del laicismo.

  14. «De la fusión de estas tres familias ha resultado un todo homogéneo, que se distingue por su amor a la ociosidad e incapacidad industrial, cuando la educación y las exigencias de una posición social no viene a ponerle espuelas y sacarla de su paso habitual. Mucho debe haber contribuido a producir este resultado desgraciado la incorporación de indígenas que hizo la colonización. Las razas americanas viven en la ociosidad y se muestran incapaces, aún por medio de la compulsión, para dedicarse a un trabajo duro y seguido. Esto sugirió la idea de introducir negros en América, que tan fatales resultados ha producido». (Civilización y Barbarie, 1845)

    «Si alguno duda del mal de esta mezcla de razas, que venga al Brasil, donde el deterioro consecuente con la amalgamación, más esparcida aquí que en ninguna otra parte del mundo, va borrando las mejores cualidades del hombre blanco, dejando un tipo bastardo, sin fisonomía, deficiente de energía física y elemental (…) Con la mezcla de tres razas, parece como si toda la claridad de tipos hubiese desaparecido, y el resultado es un compuesto indefinido sin carácter ni expresión.» (Conflicto y armonía de las razas en América, 1883)

    Y esto sin omitir el auge del racismo científico de la época, ni dejar de admitir que Sarmiento era un tipo mucho más complejo de lo que puede caber en el calificativo de racista. Pero que lo era, lo era. Y seguramente hubo otros contemporáneos que no lo fueron.
    De cualquier modo, no creo que el asunto sea enjuiciarlo, sino tratar de mostrar todas las facetas de personajes de nuestra historia que se decretaron intocables, porque más allá del revisionismo, me imagino que la historia que, en general, se da a conocer de «nuestros próceres», sigue siendo bastante lavada.

    Ya que estamos, agrego unas «perlitas» de José Ingenieros:

    «Países en que abunden el negro y el indio, no pueden preponderar sobre otros donde el negro y el indio son objeto de curiosidad. Tal es el caso de la Argentina, libre ya, o poco menos, de razas inferiores, donde el exiguo resto de indígenas está refugiado en zonas que de hecho son ajenas a la nacionalidad, aunque habiten su territorio político».

    «La superioridad de la raza blanca es un hecho aceptado hasta por los que niegan la existencia de la lucha de razas. La selección natural, inviolable a la larga para el hombre como para las demás especies, tiende a extinguir las razas de color, toda vez que se encuentren frente a frente con la blanca en las regiones habitables por estos. Algunos sociólogos, con criterio de filántropos antes que de sabios, oponen artificiosas razones a esa realidad». (Sociología Argentina)

    «El resultado inevitable de mezclar razas inferiores con otras superiores era una descendencia raquítica, simiesca, con todos los defectos de la raza noble acentuados por la sangre villana.» (La locura en la Argentina)

    «Las razas blanca y no blancas debían desarrollarse separadamente, y en la competencia resultante por el predominio, los negros y los indios perderían de manera inevitable(…) Todo lo que se haga a favor de las razas menores es anticientífico. A lo sumo, se los podría proteger para que se extingan agradablemente.»

  15. El ejemplo que da Eva de Wagner es impecable. No podemos juzgar su maravillosa obra por su execrable antisemitismo, asi como no podemos excusar este por su talento musical.
    Con Sarmiento pasa exactamente lo mismo, pero con la enorme salvedad de que mientras Wagner tenía un antisemitismo militante, Sarmiento, al igual que Julio Verne, mi amado Franz Schubert algunas décadas antes o el amado Degas de Eva no hacian de sus artes y conocimientos un arma ideológica en dicho sentido. Me repugna eso en Sarmiento así como admiro su sentido de la modernidad, del laicismo y del racionalismo.
    Puedo opinar sobre eso, pero me resulta imposible juzgar tales actitudes en esos hombres desde mi tiempo y no desde el de ellos.

    1. Comparto tu opinión. En realidad fui a ver «El mercader de venecia» y el lugar que ocupa el judio en la obra… no es agradable. Y no por eso me desagrada Shakespeare y mucho menos lo voy a dejar de leer. No esta bien juzgarlos etnocentricamente.

  16. a vos te parece q sarmiento fue un racista bolu…??? si no fuera por el no hubieras estudiado!! no sabrrias i escribir ni si kiera leer el msj q te estoi escribiendo!!

    1. hola ! error1 YO APREDI A LEER SOLA, MUCHO ANTES DE IR A LA ESCUELA, ASI COMO MI MADRE Y MI HIJA. (A LA EDAD PROMEDIO DE TRES AÑOS LAS TRES.Y ASI COMO YO, LA MAYORIA APRENDE POR SU CUENTA SI NO VA A LA ESCUELA PERO TIENE ESTIMULOS A SU ALREDCEDOR. A VOS PARECE QUE LA ESCUELA NO TE SIRVIO DE MUCHO, A JUZGAR POR TUS HORRORES ORTOGRÁFICOS!

  17. Respuesta al mensaje anterior:

    Sarmiento soñaba con un país de personas colonizadas y dependientes, pero educadas, que pudieran escribir tres líneas sin (por lo menos 25) errores de ortografía y sintaxis, como el autor del post más arriba.

    Sarmiento siempre daba la cara. Jamás firmaría un insulto escudándose en el anonimato, como el autor del post anterior.

    Sarmiento fue un racista, pese a todo eso.

  18. Sarmiento fue un racista, y punto una basura de la sociedad, prefiero a belgrano, que hizo la bandera y murio pobre. No a ese pre nazi de porqueria. Prefiero ser analfabeta a ser un racista de porqueria como ese procer que no merece ser ni la escoria del pais. El esclavismo en argentina fue muy grande, pero hacete una pregunta, donde esta la negra mazamorrera de los actos del 25 de mayo, donde esta la poblacion negra en argentina. Muerta o disminuida es la respuesta. Mandó a los negros como carne de cañon para luchar contra los indios. Asi que cuando quieras hablar de que por mas de que sea racista hizo mucho por el pais, yo no lo pondria a el como un ejemplo para la sociedad. Esta argentina que solo saca la bandera cuando se juega el mundial, aparece el rally dakar, juega en basket, o se juega el tenis. Olvidate de cuando regresaron los soldados de malvinas despues de haberlas perdido. Yo compararia a Sarmiento con Hitler. Hizo algo por el pais a traves de un hecho aberrante. El fin no justifica los medios. La Hermandad crecera, joven Nazi

    1. La selección natural está en todos los órdenes de la vida. Pretender la igualdad de todos indefectíblemente significa: nivelar para abajo. Sarmiento a pesar de toda su soberbia, la tenía bien calar.

  19. La verdad me vengo a enterar ahora de lo que fue Sarmiento. me quede como muchos con lo que se cuenta en las escuelas y biografias sobre el «gran Sarmiento». quisiera si no es mucha molestia que me dieran direcciones en internet de paginas confiables que expliquen su vida, de donde sacaron esta informacion o bobliografia sobre la misma para sacar asi mis propias concluciones. Gracias

  20. Sarmiento es el ejemplo natural del individuo de orígenes humildes que alcanzó niveles que otros no pudieron.El desprecio formulado en sus escritos y citas es resultado de la negación de su propio pasado. Si la madre no tejía, el no comía.De todas maneras son millones quienes se formulan la hipótesis de lo que hubiera sucedido con estos países del cono sur si en 1492 hubiesen llegado sajones en lugar de españoles.Ahora es tarde.

  21. lean «SARMIENTO LOS LIBERALES Y EL IMPERIO INGLES» O «LOS PRO Y LOS CONTRA DE SARMIENTO» y despues me cuentan!!!!!!!

  22. Soy chilena y tuve que hacer una tesis sobre la construcción del pensamiento de Sarmiento, por lo que solo me baso en sus textos, en las constantes criticas y alabanzas hacia este. No me he dedicado a estudiar a fondo el contexto en cual se desarrolla Sarmiento (asunto momentáneo ya que necesito del contexto para lograr entenderlo), pero claramente veo, que es un ser que tienen bastantes ideales racista, pero creo que su odio mas bien va hacia la ignorancia que nos ha marcado constantemente en nuestras historias, veo que lucha va mas allá que discriminar por color si no mas bien de seres capaces de racionar. Ahora comenzare a estudiar el contexto histórico por la cual estaba pasando la Argentina en ese momento.
    Muy bueno el texto y gracias por los comentarios anteriores me ayudaron mucho.

    1. Si, creo que lo que le disgustaba era la ignorancia. Y eso lo agrupaba en cierto conjunto de personas que consideraba ignorantes. Lo que se rescata es su esfuerzo con todo lo que tiene que ver con la educación. No sé como fue su gobierno. Si era un hombre muy temperamental. En fin, tengo que leer más. Por q estás viendo historia Argentina?

      1. tenia un ramo en la universidad que nos toco estudiar a distintos seres ilustrados,pero ahora despues de lo que lei, claramente era un racista o peor aun discriminaba y odiaba nuestras raices, lamentablemente muchos siguen pensando asi, el indigena nos estanca como sociedad en vias de un desarrollo, sin pensar que ellos muchas veces son mas civilizados.

  23. Cuándo de una buena vez por todas se nos caera la venda de los ojos a los argentinos, en tantos ordenes de cosas, soy bisnieta de un afroargentino, aunque mi apecto sajon me lo desmienta, aunque llevo los tambores en la sangre, y ahorita mismo que estoy postenado, ruedan las lagrimas por mis mejillas, de tristeza, de dolor, de impotencia, porque nuestros propios «proceres» han querido negra sistematicamente a toda esa «barbarie» que es la verdadera hacedora de nuestra patria, les guste o no, europeos?, jajajajajajajajja

  24. Sigo opinando esto: “no hay que sacar de contexto histórico, geográfico y político a los hombres y a los hechos de esa misma historia”.
    No tengo una visión romantica del pasado y no necesito construir heroes o idolos. Aún así me permito tanto admirar a las figuras historicas, como también ser critica de sus acciones, vida privada y vida publica. Pero no me interesa anular lo bueno y tampoco desoir lo malo.
    Es dificil encontrar un equilibrio. Pero es importante. Por eso no me puedo quedar solamente con este post. Y por eso tampoco me puedo indignar,
    porque no me indigno con el pasado.
    Saludos

  25. Racismo en Argentina, un tema interesante. Cierto que en las últimas décadas se suele hablar más del racismo en algunos países europeos que mejoraron mucho económicamente, hasta no hace muchos años. ¿Hay más racismo en Europa o en Argentina?, no lo sé, pero sí que en los dos lados hay racismo. Para ir al grano y a lo más importante, yo pienso que una persona en muchas ocasiones puede verse por cualquier motivo no apta para una conveniente aserción, discusión, explicación, sobre el tema del racismo, por ejemplo en Argentina, y que así muchas historias, muchas verdades y muchos casos pueden quedar olvidados y no penalizados. Así ha ocurrido, y ocurre, según entiendo, con los hijos y nietos de la última inmigración europea en Argentina, que se vieron imposibilitados de dar a conocer la verdad, entre otras cosas, debido a todo un sistema social que colabora en el silencio. Una vinculación con la verdad muy importante, en este asunto, es la tecnología digital.
    Y es que, la tecnología digital, entre otras cosas, con su información nos permite hacernos una idea más cabal, de temas que se murmuraban en tiempos pasados, pero que ahora, gracias a este medio de comunicación y muchas veces de búsqueda y encuentro de la verdad, quedan al fin puestos a la luz. Mucho se ha hablado, y correctamente, de la discriminación en Argentina hacia los ciudadanos, extranjeros o argentinos, indígenas o que tuvieran sangre indígena, y también de los judíos. Eso, pienso, es cierto y justo. No tanto se ha hablado de la discriminación hacia algunos, o muchos, de los inmigrantes europeos, en especial italianos y españoles, que arribaban a la Argentina; sobre todo sufrieron esta lacra, parece ser, los de la primera oleada inmigratoria, a fines del siglo XIX. Pero mucho menos, o casi nada, se habla del racismo que sufrieron, que sufren, sobre todo en estas últimas décadas, los ciudadanos Argentinos, a los que por su lugar de nacimiento se les concede la nacionalidad Argentina, hijos o nietos de los últimos europeos italianos y españoles arribados a la República Argentina ya en los años cuarenta, cincuenta y hasta los sesenta del pasado siglo. En este tema, el racismo, en donde como en tantos temas tan desagradables en los que hay, además de los malos tratos, situaciones de violencia, de muerte, y también a veces de muertes de muchas personas por una razón de grupo étnico (es decir, en donde cabe el tema de la lesa humanidad), es de todo punto importante no perder la objetividad, ni dejarse llevar por el estereotipo de que casi únicamente se debe hacer campaña antirracista en Argentina por la discriminación sufrida por la gente indígena o de ascendencia indígena o la sufrida por los judíos argentinos. También pienso, pues, que yo conozco algunos, o quizá muchos, casos de hijos o de nietos de inmigrantes europeos, nietos de europeos por los cuatro costados, que fueron y son discriminados en Argentina, por, entre otras cosas, no tener nada de sangre criolla, y que fueron y son maltratados, y que a veces, por motivos indirectos que afectan a su estado de salud por los malos tratos recibidos, sufren y sufrieron el peor de los escenarios: la muerte. A veces, por lo que pude saber, el peor de los escenarios, tal vez, podría no ser por motivos indirectos, y así también cabría hablar de violencia y de malos tratos fatales por motivos étnicos a un grupo humano. Este hecho tan desconocido, o tan silenciado: el sufrimiento en su propia patria de las personas con nacionalidad Argentina, o que se les ha concedido la nacionalidad Argentina por el derecho de nacimiento, ha ocurrido, parece ser, casi siempre, desde los inicios mismos de la inmigración europea, pero especialmente, insisto, en las últimas décadas. Repito, sé de algunos o de muchos casos, y muchos son casos de discriminación, silenciados ahora y siempre, de personas famosas de nacionalidad argentina, que fueron iconos o supuestos iconos de la historia y de la cultura popular de la República Argentina. Lo peor de todo sería, porque no indagué, no pude indagar a fondo en el asunto (es muy difícil, por otra parte, indagar a fondo en este asunto por el terrible silencio que hay en este tema, y también porque muchos de los argentinos hijos o nietos de inmigrantes europeos, engañados por ese silencio, en muchas ocasiones ni llegan a sospechar nunca de la discriminación y malos tratos que han sufrido en Argentina, por no ser argentinos de vieja data), pero aun no habiendo indagado a fondo en este tema por el ocultamiento yo diría que en gran parte conciente de toda esta situación, cabe la pregunta, en vínculo de las situaciones en que se lesiona a la misma humanidad, de si se trata, como está comprobado, de muchos casos, o de si se puede hablar del caso de un grupo étnico que fue y que es, muy especialmente en los últimos tiempos, maltratado, burlado, perseguido, exiliado y violentado por, tal vez, importantes sectores de la sociedad de la República Argentina. Gracias.

  26. Sarmiento, ser acomplejado de facha inferior; el apellido «Sarmiento(español)» indica que es descendiente de «moros íberos africanos» que siempre representaron la inferioridad del español frente al resto de europeos; Sarmiento, pobre gachupín, su racismo solo indica el sentimiento de inferioridad frente a ingleses, franceses y alemanes a los cuales nunca igualó por ser simplemente descendiente de hispamoros de la cagada España. Sarmiemto es el producto de las violaciones de los moros a las zorras ibéricas por 800 años. El racismo que emana el negro Sarmiento solo representa el complejo de inferioridad típico de los moros mestizos y que lo ha llevado a su propio infierno racista. Argentinos: mestizos blancoides asquerosos, tanta propaganda y show denotan a un pobre huevón que los llevó a su locura y que en este blog lo refieren y lo nombran hasta el cansancio, mejor cállense y métanse la lengua oxi.

    Saludos desde Seatle, USA

  27. En el futuro, los historiadores nos recordaran a nosotros mismos con expresiones de reprobación por todo lo que hacemos y decimos sin saber que esta mal.
    Las sociedades evolucionan, el pensamiento cambia y los valores se modifican.
    Hace mas de 200 años, había gente que poseía esclavos y se consideraban buenos cristianos (acaso Abraham no tenia una esclava?).

    No quiero negar ni minimizar el lado oscuro de Sarmiento. Lo tenia, por supuesto.
    Pero también debemos reconocer que lo que hizo de bueno, lo hizo muy bien.
    El llamaba a acabar con las masas barbaras de nuestra patria, y pedía no ahorrar sangre gaucha.

    Sin embargo, sus acciones no acompañaron sus palabras. El contribuyo a acabar, en gran medida, con la barbarie.
    Lo hizo a través de la educación, gratuita, obligatoria y universal. Para todos, sin distinción de clases u origen.

    Luego, vinieron los 80 años mas gloriosos de la historia Argentina, que la convertirían en el país mas rico, pujante y culto de Latinoamérica.

  28. Pingback: Anónimo
  29. Wow, me tome la molestia de leer todo y cada uno de los cometarios publicados mas arriba. Menos mal que el General esta muerto. Suerte tienen algunos….. Si Evita viviera, nada de lo de mas arriba se habria escrito….
    Primero la Patria, después el Movimiento y por último los Hombres
    Viva Peron!

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