Wi-Fi y pobreza

De Vido dijo que en 120 días va a haber Wi-Fi gratis en todo el país. Un poco jactancioso el anuncio. Los que saben del tema podrán decir si técnicamente es viable. Pero no es eso lo que me importa destacar.

Ayer hubo «debate» en el nuevo Senado (el de Menem, Romero, Pichetto, Rodríguez Saa, Morales, Sanz, el ex-síndico menemista en Papel Prensa Luis Juez). ¿A quién se le habrá ocurrido llamarlo nuevo? En fin.
Decía que hubo debate a propósito del caso Fibertel. Y allí, en ese lugar y en ese marco, una Senadora Nacional mencionó el tema del Wi-Fi gratis, replicando un argumento que a los distraidos les encanta.
Decía la senadora que el anuncio se asimilaba al del «cohete a la estratósfera» de Menem, ya que se les prometía Wi-Fi a personas que no tienen gas, o no se pueden garantizar la alimentación.
Ese es el concepto de pobreza que sería bueno poder erradicar definitivamente.
Resulta que nos rasgamos las vestiduras hablando de «brecha digital», caemos repetidas veces en el lugar común de que «sólo la educación» hace a los hombres libres, y sólo a través de ella se podrá vencer a la pobreza, y finalmente volvemos a la tontería de que a la pobreza sólo se le puede ofrecer limosna. Los chicos pobres quieren Wi-Fi, y quieren Play-Station. Y también gas y comida.
Así es que las madres de los chicos pobres hacen escandalizar a mentalidades rancias cuando en lugar de yogur les compran a sus hijos galletitas de chocolate con los «escasos recursos que tienen».
Es que no podemos «domesticar» a los pobres para que deseen sólo aquellas cosas que les hacen «bien». Los muchachos, cuando salen de la obra, se toman unas cervezas. Son así: se gastan el salario en boludeces en lugar de dedicarlo a la reproducción de la fuerza de trabajo. Otra muestra de la falta de seguridad jurídica.
No es para asombrarse tampoco. Alguien, no hace mucho, se quejaba de que la plata de la asignación por hijo se la patinan en el bingo y la falopa.
El fondo del argumento es el mismo. A la pobreza se la combate sólo con limosna, con bolsones de comida. Todo lo demás sobra.
A veces, se es más conservador, justo cuando más empeño se pone en no serlo.

7 Comments on “Wi-Fi y pobreza”

  1. es polemico el tema, Mariano, mas alla de que los pobres desean lo mismo que los chicos burgueses, lo cual, salvo algun izquierdista muy tonto y dogmatico, todos los saben. De hecho ese concepto de pobreza que queres erradicar es algo bastante abarcativo que refuta pensamientos muy arraigados en la izquierda que aluden al «consumismo tonto» de la clase media.

    pero esto suena a iniciativa del PRO un poco. Digo habria que ver que porcentaje de gente en zonas donde van a poner wi fi TIENE computadora, porque sino es medio ridiculo.

  2. Si hay alguien que cumple sus promesas en tiempo y forma es el gran DeVido. Mira lo que paso y pasa con boleto SUBE, como solo ejemplo. «Susanitas» garcas que critican al pobre que se gasta los pocos mangos en minimos placeres habra siempre, tomarlos como ejemplo para una discusion seria de como atender necesidades de la clase baja o media te puede hacer latir rapido el corazoncito progre, pero es irrelevante. Todos sabemos a esta altura donde estan las carencias y cuales serian las prioridades, menos aquellos que van a dar la vida por Fibertel o en la lucha revolucionaria contra ella.
    saludos

    1. Homero: lo que yo tomé, lo dijo la senadora Di Perna, y TN lo está repitiendo desde la mañana temprano cada 5 minutos como uno de los momentos más relevantes del «debate».
      En el centro, en el corazón del debate está el tema. No lo rescaté del olvido por conveniencia.
      Saludos

    2. En realidad, es una chicana sacar a colación el tema de la pobreza para defender a Fibertel (que es lo que hizo Di Perna).
      Pero no me vas a acusar a mí de eso.
      En esta soy inocente.
      Saludos

    3. Efectivamente, esto es como los cohetes de Carlitos. Pero no porque existan otras prioridades antes de mandar hombres a la luna o proveer a todo el mundo de WIFI.
      Es un papelon porque no hay forma que en 120 días se cumpla con lo prometido.

  3. Che, la propuesta es TECNOLÓGICA. Esto quiere decir que tarde o temprano todos los rincones del planeta van a tener su internet free. Y la cuestión es sentarse a esperar a que la ponga un grupo económico multinacional (y así te nazca un nuevo Fibertel, que te maneje el «caño» de inet a gusto) o que lo ponga el Estado.
    Es como el salto a la tv digital. Que si no lo hacía el Estado lo hacía Clarín y Telefónica (ambos ya estaban anotados con otros socios extranjeros, y para traer una norma que no fue la japonesa que se eligió).
    Sin exagerar, pero de acá a cinco años, wi-fi en todos lados va a ser una obviedadl. Y hasta el estudiante más pobre va a tener su netbook (y un modelo diez veces mejor al actual). La revolución digital es imparable y está bien que el gobierno tome la iniciativa, antes que aparezca un Google a «regalarnos» internet (pero cobrarnos por algún otro lado).
    El argumento de que «hasta que el último chico deje de ser pobre, no se pueden tomar otras medidas de avanzada», es inconsistente. Gran parte de la nueva pobreza es esa brecha digital, donde el que no maneja una PC y no tiene internet es un marginal «de facto».
    Y esto no es «progre». Cualquiera de nosotros puede pagar 50 o 100 mangos por internet, no nos destruye la economía para nada. Pero hay algunos para los cuales es un sacrificio que no harían (es eso, u otras cosas más básicas).
    Internet libre a cargo del Estado va a ser algo tan común como lo es hoy día tener una TV de aire gratis. Y hasta los pobres quieren tener la TV (no es una diversión para «progres»).
    Cuando iba al cyber, precisamente eran los chicos de la calle los que se quedaban hasta altas horas de la noche enchufados al mango (y metiéndote la cumbiancha hasta el tímpano). El sueño de más de uno era armar su propio cyber (y vivir conectado al counter). Y a lo que voy, es que si le preguntás a la clase media gorila «internet estatal gratis», gran parte te diría «no, prefiero pagar, pero que este gobierno chavista no me controle mi internet». Y al revés a un pobre le preguntás «internet del Estado gratis o pagarle a Fiber», te preguntaría si estás mamado, chavón, obvio que gratissss, y sin garparle un peso a ningún empresario garca!!

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