Alivio argentino: el precio del crudopodría caer casi a la mitad para 2015

MARTÍN BURBRIDGE Buenos Aires
En una Argentina que desde el 2010 volvió a ser importadora neta de hidrocarburos y que desde 2011 importa gas de lugares tan remotos como Qatar, el último estudio publicado por la consultora internacional AlphaValue puede llegar a ser considerado como una bendición. Porque la firma de investigación bursátil basada en Francia pronostica para el 2015 un barril de petróleo que se ubicaría en torno a los u$s 50, casi la mitad de los valores actuales. Y que podría generar un verdadero “contrashock” petrolero a nivel mundial, sobre todo para los países dependientes de la energía importada.
Pero el estudio, que desde el vamos se presenta como teniendo una visión agresiva, sostiene en sus fundamentos una de las grandes apuestas de nuestro país en materia de producción de hidrocarburos para los próximos años. Se trata de los yacimientos de gas y petróleo no convencionales que se extraen de la roca y que serían los responsables de modificar profundamente la matriz energética mundial actual. En ese sentido, el gran cambio se estaría dando en EE.UU. en estos momentos a partir del impulso a la explotación del shale gas. En tan sólo seis años, esta técnica de extracción pasó a representar un 25% de la producción anual de gas del país. Y se estima que para 2035 podría abarcar la mitad de todo lo explotado en territorio estadounidense.
Por supuesto, este enorme crecimiento de la oferta de gas en EE.UU. está generando un cambio radical en todo el mercado energético, con severas implicancias a nivel mundial. De acuerdo con un estudio realizado en abril de 2012 por el Departamento de Energía de EE.UU., el gas que podría ser explotado de manera no convencional en 48 cuencas detectadas de shale en todo el mundo permitiría incrementar la oferta global en un 40%. Suficiente para replantearse todos los paradigmas alrededor del agotamiento de las reservas convencionales de petróleo, del pico de producción, de la rentabilidad de las energías limpias y demás evaluaciones que se han venido haciendo respecto del impacto que representaría el fin de los hidrocarburos como motores de la economía mundial.
Sin embargo, no todos los sectores de actividad se verían beneficiados de la misma manera con la explotación del shale gas. De acuerdo con el estudio, en el sector del transporte la dependencia respecto del gasoil es tan grande que va a ser difícil reemplazarlo por gas barato (en la Argentina sí se puede aprovechar esto, gracias al desarrollo de los motores a GNC). Pero en cambio, 22% de todo el crudo mundial es empleado en la industria y 5% es utilizado para calefacción, dos áreas donde el shale gas impactaría de manera significativa en los mercados y los precios.
“Entre 2004 y 2011, el incremento de la demanda mundial de petróleo en cuatro millones de barriles suplementarios por día provocó una escalada en el precio de u$s 38 a u$s 100. El petróleo no podrá mantenerse ajeno a la baja generalizada que se prevé en los precios de la energía; si se logra reemplazar el 5% de la demanda de crudo por gas (equivalente también a cuatro millones de barriles diarios), la caída en el precio podría llevarlo a los u$s 50 a partir de 2015”, afirma el estudio.
¿Cómo se transmitiría esta mayor oferta de gas en EE.UU. al resto del mercado energético mundial? Los canales de transmisión ya se están poniendo en marcha, puesto que al ser el gas tan barato en el mercado estadounidense (en Europa el metro cúbico cuesta cuatro veces más porque es importado de Rusia y Argelia), las centrales térmicas comienzan a reemplazar el carbón por gas. Y este carbón más barato pasa a ser muy atractivo para las centrales europeas, que así preferirían suplantar el gas ruso y argelino por carbón estadounidense. “La abundancia de gas en EE.UU. lo pone en competencia directa con el carbón para la generación de electricidad”, explica AlphaValue. De hecho, las grandes generadoras europeas (como el gigante alemán E.ON) ya empezaron a renegociar sus contratos con sus dos proveedores, Gazprom de Rusia y Sonatrach de Argelia.
Para la Argentina, el futuro del shale gas es muy auspicioso. El gobierno ha anunciado que nuestro país contaba con las terceras reservas mundiales de shale gas, dato desmentido por algunos analistas quienes, sin embargo, confirmaron que las reservas ubicadas en Neuquén podrían llegar a ser muy grandes. La dependencia energética actual se revertiría muy rápido de confirmarse las estimaciones preliminares. Pero también la industria argentina y los consumidores se verían beneficiados si el precio del crudo cayera a la mitad de los valores actuales.
Sin embargo, a pesar de tanta euforia surgen varios interrogantes respecto del futuro del shale gas y shale oil. El primero y principal es el impacto ambiental que generaría esta explotación no convencional, puesto que cada perforación requiere entre 10.000 y 15.000 metros cúbicos de agua. En EE.UU. se pudo avanzar en estas perforaciones gracias a una enmienda aprobada en 2005 respecto de la ley que regula la protección de los acuíferos, conocida como excepción Halliburton, por el nombre de la empresa dedicada a estas perforaciones, cercana a Dick Cheney, vicepresidente en ese entonces.
El segundo interrogante que plantean diversos analistas es respecto de cuánto se puede extraer en hidrocarburos del subsuelo rocoso, tema que genera mucha controversia. El geólogo estadounidense Arthur Berman sostuvo en un estudio que estos yacimientos no convencionales se agotarían en tan sólo siete años y que se estaría formando una burbuja especulativa en torno al mercado del gas. Y esto sin tener en cuenta la explotación de shale oil ni de los yacimientos de shale gas chinos que también prometen ser enormes.
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"Escriba" es Nicolás Tereschuk. Politólogo (UBA), Maestría en Sociologìa Económica (IDAES-UNSAM). Me interesa la política y la forma en que la política moldea lo económico (¿o era al revés?).

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Un comentario en «Alivio argentino: el precio del crudopodría caer casi a la mitad para 2015»

  1. Al menos en lo que se refiere a gas (shale) Argentina cuenta con un «plus» adicional: La extensa red de distribución ya implantada, con las que no cuenta USA ni ningún país de la región.

    Lo del agotamiento en 7 años entiendo que debería referirse al pozo y no al yacimiento (como dice la nota), ya que la duración del yacimiento debe correlacionarse con la INTENSIDAD de la explotación. Sobre un mismo yacimiento pueden hacerse un pozo o un millón de pozos al mismo tiempo, con lo que puede durar lo que a uno se le cante.

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