Cada vez hay menos multinacionales argentinas

La principal característica de las translatinas (o multinacionales de origen latino) es su lugar de origen: un país emergente. «La Argentina fue pionera en esto. Entre el final del siglo XIX y hasta la crisis de 1930, se generó un fenómeno sorprendente: algunas firmas nacionales fueron las primeras del mundo no originarias de los países desarrollados que avanzaron en la radicación de plantas industriales en el exterior. Los tres casos más significativos fueron Alpargatas, Bunge & Born y Siam», explica Bernardo Kosacoff, ex director de la oficina de la Cepal en Buenos Aires.
Lejos de las proyecciones lógicas, la Argentina aparece hoy al final de la tabla: «De las principales 65 multilatinas, 25 provienen de Brasil [actúan en 13,7 países en promedio]; 14, de México [en 12,8 en promedio]; 12 de Chile [en 7,3 en promedio] y apenas 4 de la Argentina [en 14,7 en promedio]», dijo Marcelo Elizondo, director de la Consultora DNI.
Esas empresas son Tenaris, Impsa, Bagó y Arcor. Elizondo dice que algunos rankings incluyen sólo a tres, según el mecanismo de medición utilizado. Algunos tienen en cuenta la inversión declarada; otros, la facturación o las inversiones externas excluyendo las inversiones nacionales.
¿Por qué pasamos de liderar la tabla a luchar para evitar el descenso? «Las sucesivas crisis financieras y la volatilidad en el patrón de crecimiento del país a lo largo de su historia tuvieron como contrapartida la consolidación de algunas de estas empresas argentinas en su internacionalización productiva, pero también la venta de varias de ellas a transnacionales extranjeras y el fracaso de otras en la profundización de dicho proceso», agregó Ricardo Rozemberg, investigador del Centro Ideas de la Universidad San Martín.
Elizondo enumera tres razones:
Muchas empresas fueron vendidas por la falta de acceso a capital que nuestro país produjo por décadas.
El difícil acceso al financiamiento local genera la dependencia de los mercados internacionales para poder competir. Tenemos el stock de financiamiento bancario más bajo de la región (menos del 13% del PBI, mientras que en Brasil es del 31% y en Chile del 43%). Además, el crédito está, en un 52% en manos de personas y sólo un 48% en empresas (en Chile las empresas se llevan el 64%), y se sufre por un débil mercado de capitales, dado que el financiamiento de las empresas a través de acciones es sólo del 12% del PBI (en Brasil, del 83%) y el financiamiento a través de bonos llega al 13% (en Chile es del 60%).
Desde hace unos años, la Argentina mantiene políticas que desalientan la inversión extranjera directa, que crea un escenario de mayor propensión al «ida y vuelta» internacional (en 2011 recibimos menos inversión extranjera directa que Perú, Chile, Colombia, México y Brasil) y la internacionalización al fomentar el enfoque en el mercado interno.
¿Qué aporta a un país y su gente contar con una red robusta de transnacionales? Dice Elizondo: «Valores materiales [envío de regalías o utilidades], intelectuales [conocimiento, tecnología, innovación], culturales [trasladan la cultura y los elementos identitarios propios fuera de nuestro país y eso genera un atractivo en el exterior que opera como multiplicador en favor de otras áreas económicas o sociales], sociales [empleo de alta calidad], fiscales [contribuyen con el pago de tributos], asociativos [clusters en los que se benefician otros actores que se vinculan como socios, proveedores o auxiliares sin salir del país]», detalla Elizondo.
Las cifras reflejan que la generación y supervivencia de este tipo de empresas a las que Elizondo llama «transatlánticos comerciales» no ha sido -ni es- parte de la estrategia de inserción internacional de la Argentina.
«No hay políticas explícitas para esto. Hay fenómenos de gente que hace cosas. En el 98, la Argentina estaba mejor posicionada que Brasil en este rubro; hoy, ellos son diez veces más grandes», concluyó Kosacoff..

Acerca de Nicolás Tereschuk (Escriba)

"Escriba" es Nicolás Tereschuk. Politólogo (UBA), Maestría en Sociologìa Económica (IDAES-UNSAM). Me interesa la política y la forma en que la política moldea lo económico (¿o era al revés?).

Ver todas las entradas de Nicolás Tereschuk (Escriba) →

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *