Como un súper, pero del Mercado Central

ECONOMIA › EL GOBIERNO IMPULSA UN CENTRO DE COMERCIALIZACION MAYORISTA Y MINORISTA EN EL BARRIO DE COLEGIALES
El proyecto de instalar una sucursal del Mercado Central en Colegiales encontró resistencia empresaria y barrial. El Gobierno reformuló la iniciativa para que sea un canal de competencia con grandes cadenas de supermercados y no con almacenes.
Por Javier Lewkowicz
El gobierno nacional busca diversificar los canales de comercialización de los productos de consumo masivo y con ello establecer algún tipo de competencia frente a la política de precios de las grandes empresas alimenticias y de las cadenas de supermercados. Con ese objetivo, la Secretaría de Comercio lanzará un “supermercado central” en el barrio de Colegiales. El proyecto original encontró rechazo por parte de algunos comerciantes del barrio y la obra se encuentra frenada por una clausura cursada a mediados de junio por las autoridades de la Ciudad. Ahora el Gobierno buscará junto a entidades de consumidores generar consenso y negociar la reapertura de la obra a partir de una mayor vinculación con los almacenes y comercios de la zona. Está previsto que el establecimiento cuente con un segmento mayorista para abastecer a esos comercios y otro minorista con productos a buen precio para el consumidor.
La Red Comprar, que dirige el economista Santiago Frashina, fue lanzada hace unos meses por el Gobierno con la idea de que la política de administración de precios supere las fronteras de las grandes cadenas de supermercados y llegue a los comercios de menor porte. El efecto entonces sería doble: la política pública podría impactar sobre consumidores que no se abastecen en las grandes cadenas y también evitaría la tendencia a la concentración de la comercialización en los supermercados de mayor peso.
Hasta ahora, la Red Comprar funciona en 22 distritos de la provincia de Buenos Aires y seis localidades de la provincia de Santa Fe. Se incorporaron 28 productores y cuatro distribuidores regionales con 74 productos de Entre Ríos, Santa Fe y las localidades bonaerenses de General Pueyrredón, Lanús, La Matanza, San Vicente y Chivilcoy. El proyecto del “supermercado central” en Colegiales es un prototipo de comercialización alternativa para la ciudad de Buenos Aires.
El terreno en cuestión es propiedad de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE). Es de forma triangular y está ubicado sobre Cramer, desde la avenida Federico Lacroze hasta unos veinte metros antes de Jorge Newbery. Del otro lado del predio están las vías del ferrocarril Mitre. En la mitad, hay un galpón de casi 900 metros cuadrados y el resto del terreno fue recientemente desmalezado y se utilizará para carga y descarga de productos y estacionamiento. La idea del Gobierno era tener el establecimiento listo para fines de agosto, pero esa meta no podrá cumplirse porque surgieron una serie de inconvenientes.
Varias organizaciones del barrio expresaron su rechazo al proyecto, que aparecía vinculado con el vicepresidente del Mercado Central, Alberto Samid. Los comerciantes plantearon que quedarían marginados del mercado ante los precios de una sede del Mercado Central, mientras que vecinos e inmobiliarias se quejaron del movimiento de carga y descarga que podría haber y otros efectos que entienden distorsivos para esa zona.
En el plano de la competencia, Samid no deja dudas. “Donde no-sotros vamos, no crece más el pasto. Ellos no quieren que la gente compre la mercadería al 30 por ciento del precio que suelen pagar. Pero cuando se instala Carrefour y vende todo tres veces más caro, nadie dice nada”, se quejó ante este diario. Bajo la modalidad de “sacar el Mercado Central a la calle”, Samid se instaló en Cañuelas y en La Plata, donde no pudo ubicarse en el centro de la ciudad, como quería. Ambos mercados reciben un enorme número de visitantes por día. El próximo paso para Samid es Tecnópolis, donde negocia el desembarco. “Tengo problemas en cada lugar en el que quiero instalarme”, admitió el “rey de la carne”. Al descontento en la zona de Colegiales se sumó que la Dirección General de Fiscalización y Control de Obras de la Ciudad clausuró la obra “por falta de registro de planos”, explicaron a este diario desde esa dependencia.
El Gobierno plantea que en Colegiales se instalará un supermercado “seguro, con líneas de cajas registradoras, estacionamiento y una política de marketing contundente para captar al público de las grandes cadenas, porque la idea es competir en ese segmento”. Las autoridades de Comercio buscan levantar la clausura y comenzarán a explicar la iniciativa a comerciantes y otras entidades del barrio.
La intención es que el supermercado estatal mantenga una lógica de convivencia con los almacenes del barrio, y no de competencia. Por eso, contará con un segmento de venta mayorista para que el comercio barrial pueda abastecerse y que luego le permita vender al consumidor final los productos a un precio relativamente similar al del establecimiento oficial. Contará también con una góndola con productores regionales.
“Hay muy pocos negocios barriales que compitan con este establecimiento. Es positiva toda aparición de nuevos actores que favorezcan las ventas por fuera de los grandes supermercados”, señaló a este diario Claudio Boada, de la Unión de Usuarios y Consumidores y militante por los derechos de los consumidores del barrio de Colegiales.

Acerca de Napule

es Antonio Cicioni, politólogo y agnotólogo, hincha de Platense y adicto en recuperación a la pizza porteña.

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