Contradicciones entre los acusados por el caso Ferreyra

Argentina
Contradicciones entre los acusados por el caso Ferreyra
El juicio mostró los puntos flojos de sus indagatorias
Cristian Favale está acusado de haber efectuado el disparo
Por Doris Elisa Bustamante
Sin las declaraciones de los acusados, ayer el juicio por el crimen de Mariano Ferreyra no arrojó novedades. Sin embargo, la lectura de las indagatorias, una detrás de la otra, dejó en evidencia las dificultades que tendrán las defensas de los imputados para coordinar una estrategia común durante el debate, que durará más de seis meses. Y es que, dado que ninguno quiso responder preguntas, el tribunal ordenó la lectura de las declaraciones que ya habían realizado durante la etapa de la investigación de los hechos y que fueron tomadas como válidas para iniciar el juicio. Así presentadas, fueron claras las contradicciones. Mientras que el empleado ferroviario Juan Carlos Pérez complicó a Cristian “Harry” Favale y a Gustavo Alcorcel, de quienes dijo que se conocían y se habían saludado con un beso en el lugar poco antes de avanzar como fuerza de choque, tanto Favale como Alcorcel negaron conocerse.
Favale, acusado de haber sido quien disparó y de encabezar el grupo de extraferroviarios que llegaron para impedir el corte de las vías, dijo que había llegado solo, convocado por Pablo Díaz, delegado de la ex Línea Roca, y que, salvo a él, no conocía a nadie. Su defensa apunta a culpar a los empleados ferroviarios que, dice, quieren vender “carne podrida” y descargar en él toda la responsabilidad. El ex barrabrava de Defensa confirmó que lo había hecho para ingresar en la empresa, pues con ayuda de Díaz había logrado ser contratado en una cooperativa –Ecocreol, a cargo de Florencia Camaño–, y ahora le prometía un puesto en la empresa ferroviaria. En la declaración ante la jueza Wilma López, Favale dijo que quien había disparado era Gabriel Sánchez, identificado por su tatuaje de un payaso en el brazo.
Sin embargo, Sánchez, en su declaración, dijo que había sido convocado por Alberto Carnevale, empleado ferroviario. Que como estaba trabajando, Carnevale le había gestionado el permiso para que se presentara en la estación Yrigoyen. A pesar de este testimonio que evidencia un arreglo previo, dijo que no participó en reuniones, que no conocía a nadie en el sindicato y que nunca carga armas.
Una línea que sí es común a todos los imputados y que se ha evidenciado en las intervenciones de sus abogados es convertir a sus clientes en víctimas de una riña casi accidental.
Las audiencias seguirán el jueves próximo pues la de hoy se suspendió. Durante la mañana se leerán las indagatorias de cinco de los policías acusados y en la tarde comenzarán los testigos. Cuatro militantes del Partido Obrero serán los próximos en presentarse ante los jueces.
El cuchillo y la tablita para el asado
A pesar de que ninguno de los imputados quiso sumar palabras a las ya dichas durante la instrucción, durante la lectura de las indagatorias se destacaron algunas declaraciones que provocaron reacciones irónicas, como la del gerente administrativo de la UF, Juan Carlos “El Gallego” Fernández. En su indagatoria y ante la pregunta sobre si era usual que los gremialistas cargaran armas, respondió que no, que a lo sumo siempre llevaban “un cuchillo y una tablita” porque en cualquier parte hacían “un asado”.

Acerca de Nicolás Tereschuk (Escriba)

"Escriba" es Nicolás Tereschuk. Politólogo (UBA), Maestría en Sociologìa Económica (IDAES-UNSAM). Me interesa la política y la forma en que la política moldea lo económico (¿o era al revés?).

Ver todas las entradas de Nicolás Tereschuk (Escriba) →

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *