Foto: lanacion.com / Sebastián Rodeiro
«Estaba distraÃdo cuando acepté la entrevista», admite antes de encender su grabador testigo. Desde que terminó la gestión de Carlos Menem, Carlos Vladimiro Corach tuvo escasas apariciones públicas. Durante varios años vivió en Europa y ahora prefiere ser retratado «como abogado», sin que figuren las fotos y caricaturas que datan de los 90, y que empapelan parte de su estudio.
El ex ministro del Interior fue -junto a Guido Di Tella- el funcionario que más duró en el menemato. Entró al gobierno en 1992 y se retiró el último dÃa con el riojano. Operador polÃtico ineludible, se muestra crÃtico de quienes se aferran al poder, incluso de Menem.
Con la perspectiva de los años analiza y marca similitudes entre el menemismo y el kirchnerismo. También contrastes. «Menem gozaba de su situación», dice al diferenciar los estilos. A Néstor Kirchner lo recuerda por «cordiales» cenas en Santa Cruz. A la Presidenta la define como «el mandatario que más poder ha tenido en la historia del paÃs».
-¿Cómo la ve a Cristina Kirchner?
-Me animo a decir que probablemente sea la presidenta que más poder ha tenido en la historia de la Argentina. Le dirÃa que tiene más poder que el que nunca tuvo [Juan] Perón. Porque Perón tuvo que negociar con corporaciones y con sectores económicos y polÃticos muy poderosos. A saber: Perón tenÃa que convivir con las Fuerzas Armadas, con una Iglesia muy poderosa, con una oposición con lÃderes fuertes y carismáticos. Hoy la enorme mayorÃa de esos actores no tienen ese lugar. Entonces la conclusión es que es la mandataria más poderosa en la historia argentina.
-¿Y eso es positivo para el paÃs?
-Creo que un régimen polÃtico democrático necesita contrapeso y balance, y hoy eso no existe. Pero fue el desenvolvimiento de la polÃtica de los últimos años el que llevó a esta situación. El famoso congreso del PJ de Lanús en 2001, provocó el inicio de un proceso de deterioro institucional muy fuerte.
El peronismo tiene en su ADN la tendencia a una concentración del poder
-¿No cree que el kirchnerismo buscó concentrar el poder?
-La ciencia polÃtica señala que el poder lleva a concentrar poder. El peronismo tiene en su ADN la tendencia a una concentración del poder. Todos los peronistas hemos cometido errores, tanto en el gobierno de Perón, como en el de Menem, como en este gobierno. Todos cometimos errores. Y sin embargo la sociedad argentina sigue votando al peronismo, y es porque tiene internalizado que sólo asà se garantiza la gobernabilidad del paÃs.
Carlos Corach, en su estudio jurÃdico. Foto: lanacion.com / Sebastián Rodeiro
Menemismo y Kirchnerismo frente al espejo
-Alguna vez dijo que habÃa muchas similitudes entre el menemismo y kirchnerismo, ¿Hoy lo sostiene?
-Perón, Menem y los Kirchner tuvieron mucho en común. Han instrumentado planes socioeconómicos que eran los que estaban en el escenario del pensamiento económico global del mundo.
Igualmente, y asà lo manifesté cuando dejamos el gobierno en 1999, el «menemismo» no existe, porque son corrientes polÃticas que se nutren de la personalidad carismática del caudillo o el jefe polÃtico de turno. Lo que se mantiene es la esencia del peronismo, que es su estrecha vinculación con el sistema sindical.
-¿Qué recuerda de la etapa en la que Kirchner era gobernador y usted estaba en la Nación?
-Era mucho el contacto, venÃa bastante a mi despacho, muchas veces acompañado por (Julio) De Vido y yo he viajado muchas veces a su provincia. Hemos compartido comidas muy cordiales en la gobernación, con su señora esposa y mi mujer.
-¿Por entonces Kirchner era crÃtico de la gestión de Menem lo fue después?
-Criticó alguna medida del gobierno, por ejemplo en relación a las zonas francas que en ese momento se estaban discutiendo. Pero en general le puedo decir que no tuvimos graves problemas con Kirchner, era un buen gobernador.
-Asà como señaló similitudes del gobierno actual con el que usted integró, también manifestó que «Menem era un hombre que delegaba» ¿No lo ve como una diferencia?
Menem era un hombre que gozaba de su situación
-SÃ, sÃ, esa es una diferencia de estilo, de conducción. Menem era un hombre que delegaba, hacÃa una reunión de gabinete todas las semanas. En lo personal, como ministro, nunca me dio una instrucción. Yo sabÃa lo que él querÃa. Es una manera muy distinta a la que tiene el gobierno actual.
-¿Y en cuanto a los estilos?
– Menem tenÃa un carácter distinto. Si bien la Presidenta tuvo dos situaciones personales que la tienen que haber afectado, como la muerte de su marido y ahora el tema de la salud, no olvidemos también que Menem tuvo la muerte de su hijo y su afección en la carótida. Pero él tenÃa una manera distinta de encarar la tarea diaria.
-¿Cómo la definirÃa?
-(Piensa) Era un hombre… Digamos… Quiero encontrar la palabra adecuada… Era un hombre que, de alguna manera, gozaba de su situación.
El legado de Carlos Menem
La fidelidad a quien fue su jefe polÃtico es inquebrantable. Sólo por pedido del riojano volvió en 2003 de su retiro en Oxford, para las elecciones. Su paso por el Ejecutivo, dejó como marca indeleble sus clásicos encuentros con periodistas en la puerta de su casa, considera que «la comunicación» y la libertad de prensa son esenciales. No obstante, de las causas judiciales en las que se vio involucrado, se niega a hacer declaraciones.
Foto 1 de 10
-¿Cómo cree que quedó el gobierno de Menem en el imaginario argentino?
– Mire, yo vivà la caÃda de Perón y le digo que la imagen que tenÃa en ese momento era negativa. Se habló de corrupción, de despilfarro. Pero la historia puso las cosas en su lugar. Menem fue un hombre muy valiente en las decisiones que tomaba y va a ser reconocido por la historia como un gran presidente.
Creo que un error fue el intento de la segunda reelección. Era imposible ganar
-¿Las causas de corrupción se olvidan con el tiempo?
-De eso no voy a responder. Es un tema muy delicado y de eso no voy a opinar porque quedan muchas cosas abiertas en la Justicia.
-Recién admitió que tuvo errores, ¿Cuáles reconoció con el paso de los años?
-Creo que un error fue el intento de la segunda reelección. Era imposible ganar.
Las ruedas de prensa al amanecer
Video: Corach recuerda su rol durante el menemismo
-Usted era el gran interlocutor con los medios, ¿Se identificó luego en algún otro funcionario?
-Creo que el que más se aproximó a lo que hice fue AnÃbal Fernández. Es un papel muy importante, y él lo hacÃa bastante bien porque es muy difÃcil cumplir ese rol de comunicación. La Presidenta también aparece mucho y es muy buena comunicadora y oradora.
-¿Qué recuerda de esas mañanas frente a la prensa?
-Me levantaba a las 6, desayunaba, y leÃa todos los diarios. Sólo alguna vez por algún tema antes de opinar lo consulte al presidente (Menem). Afortunadamente, nunca me desautorizó. TenÃamos muy buena relación con los periodistas que venÃan todos los dÃas a mi puerta, nos respetábamos. Nunca priorizaba a alguno sobre otro y además ellos sabÃan que lo que decÃa, lo decÃa temprano. Si me pedÃan alguna declaración durante la tarde, les respondÃa: «Soy artista exclusivo de la mañana».
El que más se aproximó a lo que hice fue AnÃbal Fernández
Es un tema complicado el de los medios. Nosotros tuvimos una prensa muy adversa, mucho tiempo y sin embargo estoy convencido que cualquier limitación a la libertad de prensa es dañosa. Ganamos muchas elecciones con una prensa adversa. No voy a repetir la famosa frase de Perón…
-¿A qué se dedicó después de 1999?
-Fui senador dos años, luego vivà 4 años en Oxford, Inglaterra, donde fui invitado al Saint Antony’s College, y después me fui a Francia, invitado a dar conferencias y charlas. Allà leÃ, estudié y escribà mucho. Hace dos años volvà y estoy trabajando en mi estudio, como abogado y escribiendo algo para el año que viene.
-¿Puede anticipar algo?
-SÃ, es sobre la crisis del 2001. Lo titulé «La anarquÃa del año uno»
-¿Cómo cree que lo recuerdan los argentinos hoy?
-No sé si me recuerdan demasiado. Nunca he tenido ningún problema, no fui agredido. Algunos me mirarán con mayor simpatÃa y otros con menor. Pero en general me llega un reconocimiento a una eficiencia en la gestión.
-¿VolverÃa a la polÃtica?
-No, no. Muchos funcionarios no se dan cuenta de lo pasajero que es el poder. He hecho polÃtica desde los 14 años, y ejercà algún cargo público durante menos de un cuarto de mi carrera. El resto fue el llano. Creo que falta la cultura polÃtica de aceptar el desierto y continuar trabajando, porque muchos creen que hay que hacer polÃtica por un cargo, pero no es asÃ.
En la polÃtica la suerte es muy importante, la tenacidad y la capacitación también. Le dirÃa que es un 50% de suerte, un 25 de tenacidad y un 25 de capacitación..
«Estaba distraÃdo cuando acepté la entrevista», admite antes de encender su grabador testigo. Desde que terminó la gestión de Carlos Menem, Carlos Vladimiro Corach tuvo escasas apariciones públicas. Durante varios años vivió en Europa y ahora prefiere ser retratado «como abogado», sin que figuren las fotos y caricaturas que datan de los 90, y que empapelan parte de su estudio.
El ex ministro del Interior fue -junto a Guido Di Tella- el funcionario que más duró en el menemato. Entró al gobierno en 1992 y se retiró el último dÃa con el riojano. Operador polÃtico ineludible, se muestra crÃtico de quienes se aferran al poder, incluso de Menem.
Con la perspectiva de los años analiza y marca similitudes entre el menemismo y el kirchnerismo. También contrastes. «Menem gozaba de su situación», dice al diferenciar los estilos. A Néstor Kirchner lo recuerda por «cordiales» cenas en Santa Cruz. A la Presidenta la define como «el mandatario que más poder ha tenido en la historia del paÃs».
-¿Cómo la ve a Cristina Kirchner?
-Me animo a decir que probablemente sea la presidenta que más poder ha tenido en la historia de la Argentina. Le dirÃa que tiene más poder que el que nunca tuvo [Juan] Perón. Porque Perón tuvo que negociar con corporaciones y con sectores económicos y polÃticos muy poderosos. A saber: Perón tenÃa que convivir con las Fuerzas Armadas, con una Iglesia muy poderosa, con una oposición con lÃderes fuertes y carismáticos. Hoy la enorme mayorÃa de esos actores no tienen ese lugar. Entonces la conclusión es que es la mandataria más poderosa en la historia argentina.
-¿Y eso es positivo para el paÃs?
-Creo que un régimen polÃtico democrático necesita contrapeso y balance, y hoy eso no existe. Pero fue el desenvolvimiento de la polÃtica de los últimos años el que llevó a esta situación. El famoso congreso del PJ de Lanús en 2001, provocó el inicio de un proceso de deterioro institucional muy fuerte.
El peronismo tiene en su ADN la tendencia a una concentración del poder
-¿No cree que el kirchnerismo buscó concentrar el poder?
-La ciencia polÃtica señala que el poder lleva a concentrar poder. El peronismo tiene en su ADN la tendencia a una concentración del poder. Todos los peronistas hemos cometido errores, tanto en el gobierno de Perón, como en el de Menem, como en este gobierno. Todos cometimos errores. Y sin embargo la sociedad argentina sigue votando al peronismo, y es porque tiene internalizado que sólo asà se garantiza la gobernabilidad del paÃs.
Carlos Corach, en su estudio jurÃdico. Foto: lanacion.com / Sebastián Rodeiro
Menemismo y Kirchnerismo frente al espejo
-Alguna vez dijo que habÃa muchas similitudes entre el menemismo y kirchnerismo, ¿Hoy lo sostiene?
-Perón, Menem y los Kirchner tuvieron mucho en común. Han instrumentado planes socioeconómicos que eran los que estaban en el escenario del pensamiento económico global del mundo.
Igualmente, y asà lo manifesté cuando dejamos el gobierno en 1999, el «menemismo» no existe, porque son corrientes polÃticas que se nutren de la personalidad carismática del caudillo o el jefe polÃtico de turno. Lo que se mantiene es la esencia del peronismo, que es su estrecha vinculación con el sistema sindical.
-¿Qué recuerda de la etapa en la que Kirchner era gobernador y usted estaba en la Nación?
-Era mucho el contacto, venÃa bastante a mi despacho, muchas veces acompañado por (Julio) De Vido y yo he viajado muchas veces a su provincia. Hemos compartido comidas muy cordiales en la gobernación, con su señora esposa y mi mujer.
-¿Por entonces Kirchner era crÃtico de la gestión de Menem lo fue después?
-Criticó alguna medida del gobierno, por ejemplo en relación a las zonas francas que en ese momento se estaban discutiendo. Pero en general le puedo decir que no tuvimos graves problemas con Kirchner, era un buen gobernador.
-Asà como señaló similitudes del gobierno actual con el que usted integró, también manifestó que «Menem era un hombre que delegaba» ¿No lo ve como una diferencia?
Menem era un hombre que gozaba de su situación
-SÃ, sÃ, esa es una diferencia de estilo, de conducción. Menem era un hombre que delegaba, hacÃa una reunión de gabinete todas las semanas. En lo personal, como ministro, nunca me dio una instrucción. Yo sabÃa lo que él querÃa. Es una manera muy distinta a la que tiene el gobierno actual.
-¿Y en cuanto a los estilos?
– Menem tenÃa un carácter distinto. Si bien la Presidenta tuvo dos situaciones personales que la tienen que haber afectado, como la muerte de su marido y ahora el tema de la salud, no olvidemos también que Menem tuvo la muerte de su hijo y su afección en la carótida. Pero él tenÃa una manera distinta de encarar la tarea diaria.
-¿Cómo la definirÃa?
-(Piensa) Era un hombre… Digamos… Quiero encontrar la palabra adecuada… Era un hombre que, de alguna manera, gozaba de su situación.
El legado de Carlos Menem
La fidelidad a quien fue su jefe polÃtico es inquebrantable. Sólo por pedido del riojano volvió en 2003 de su retiro en Oxford, para las elecciones. Su paso por el Ejecutivo, dejó como marca indeleble sus clásicos encuentros con periodistas en la puerta de su casa, considera que «la comunicación» y la libertad de prensa son esenciales. No obstante, de las causas judiciales en las que se vio involucrado, se niega a hacer declaraciones.
Foto 1 de 10
-¿Cómo cree que quedó el gobierno de Menem en el imaginario argentino?
– Mire, yo vivà la caÃda de Perón y le digo que la imagen que tenÃa en ese momento era negativa. Se habló de corrupción, de despilfarro. Pero la historia puso las cosas en su lugar. Menem fue un hombre muy valiente en las decisiones que tomaba y va a ser reconocido por la historia como un gran presidente.
Creo que un error fue el intento de la segunda reelección. Era imposible ganar
-¿Las causas de corrupción se olvidan con el tiempo?
-De eso no voy a responder. Es un tema muy delicado y de eso no voy a opinar porque quedan muchas cosas abiertas en la Justicia.
-Recién admitió que tuvo errores, ¿Cuáles reconoció con el paso de los años?
-Creo que un error fue el intento de la segunda reelección. Era imposible ganar.
Las ruedas de prensa al amanecer
Video: Corach recuerda su rol durante el menemismo
-Usted era el gran interlocutor con los medios, ¿Se identificó luego en algún otro funcionario?
-Creo que el que más se aproximó a lo que hice fue AnÃbal Fernández. Es un papel muy importante, y él lo hacÃa bastante bien porque es muy difÃcil cumplir ese rol de comunicación. La Presidenta también aparece mucho y es muy buena comunicadora y oradora.
-¿Qué recuerda de esas mañanas frente a la prensa?
-Me levantaba a las 6, desayunaba, y leÃa todos los diarios. Sólo alguna vez por algún tema antes de opinar lo consulte al presidente (Menem). Afortunadamente, nunca me desautorizó. TenÃamos muy buena relación con los periodistas que venÃan todos los dÃas a mi puerta, nos respetábamos. Nunca priorizaba a alguno sobre otro y además ellos sabÃan que lo que decÃa, lo decÃa temprano. Si me pedÃan alguna declaración durante la tarde, les respondÃa: «Soy artista exclusivo de la mañana».
El que más se aproximó a lo que hice fue AnÃbal Fernández
Es un tema complicado el de los medios. Nosotros tuvimos una prensa muy adversa, mucho tiempo y sin embargo estoy convencido que cualquier limitación a la libertad de prensa es dañosa. Ganamos muchas elecciones con una prensa adversa. No voy a repetir la famosa frase de Perón…
-¿A qué se dedicó después de 1999?
-Fui senador dos años, luego vivà 4 años en Oxford, Inglaterra, donde fui invitado al Saint Antony’s College, y después me fui a Francia, invitado a dar conferencias y charlas. Allà leÃ, estudié y escribà mucho. Hace dos años volvà y estoy trabajando en mi estudio, como abogado y escribiendo algo para el año que viene.
-¿Puede anticipar algo?
-SÃ, es sobre la crisis del 2001. Lo titulé «La anarquÃa del año uno»
-¿Cómo cree que lo recuerdan los argentinos hoy?
-No sé si me recuerdan demasiado. Nunca he tenido ningún problema, no fui agredido. Algunos me mirarán con mayor simpatÃa y otros con menor. Pero en general me llega un reconocimiento a una eficiencia en la gestión.
-¿VolverÃa a la polÃtica?
-No, no. Muchos funcionarios no se dan cuenta de lo pasajero que es el poder. He hecho polÃtica desde los 14 años, y ejercà algún cargo público durante menos de un cuarto de mi carrera. El resto fue el llano. Creo que falta la cultura polÃtica de aceptar el desierto y continuar trabajando, porque muchos creen que hay que hacer polÃtica por un cargo, pero no es asÃ.
En la polÃtica la suerte es muy importante, la tenacidad y la capacitación también. Le dirÃa que es un 50% de suerte, un 25 de tenacidad y un 25 de capacitación..