Lunes 08 de diciembre de 2014 | Publicado en edición impresa
El gobernador es optimista sobre el clima de transición, pero evita definiciones
Foto: LA NACION / Hernán Zenteno
Es jueves a la tarde y Daniel Scioli parece anclado en el pasado. Se cumplen 25 años del accidente en lancha que le costó la pérdida del brazo derecho y lo aguarda un cóctel con invitados de la farándula y el empresariado para presentar un libro sobre su vida. Hace años que se prepara para ser presidente, pero le cuesta hablar del futuro. Cualquier definición que se desmarque del Gobierno, sabe, puede costarle un disgusto, un traspié en la única carrera que le importa: suceder a Cristina Kirchner .
¿Cómo se imagina el 10 de diciembre de 2015?
-Veo al paÃs en la senda del desarrollo, con muy buenas expectativas, por las decisiones que se van tomando y por la confianza que tengo de que voy a poder tomar la posta.
-Pese a la coyuntura, describe un panorama muy tranquilo
SÃ, y creo que va a ser la primera vez desde el regreso de la democracia. AlfonsÃn tomó el gobierno con el trauma de la dictadura; Menem asumió con la hiperinflación; De la Rúa, con 25% de desocupación y creo 60 de pobreza; después cinco presidentes en una semana, y cuando llega Néstor Kirchner, lo que todos conocemos. Cristina va a dejar una Argentina ordenada y desendeudada para lo que viene, que es el capÃtulo del desarrollo.
-En 2011 se definió de «centro y moderado». ¿Su gobierno será de «centro y moderado», porque más que continuidad sugiere un cambio radical comparado con la gestión kirchnerista?
-En lugar de hacerte referencia a «centro y moderado», para que no dé lugar a esa interpretación, yo prefiero hablar de las caracterÃsticas que nosotros tenemos en términos prácticos para gobernar.
-Yendo a lo concreto. ¿Cuáles serÃan las primeras medidas si llegara al poder?
-Hay que poner todo el esfuerzo en producir cada vez más porque el trabajo es el gran ordenador social. Eso genera oportunidades para la clase media, y para que pueda haber un Estado inteligente y moderno para los que lo necesiten. Creo que viene el momento de la articulación cada vez mayor de lo público y lo privado. Está ahà el objetivo de la soberanÃa energética, de la demanda de minerales, el complejo agroalimentario.
-Pero qué harÃa con problemas más urgentes, como la inflación, la caÃda de la actividad, las inversiones. ¿Tiene propuestas?
Trabajamos todo el tiempo en estas cosas. En el tema de inversiones, hay un interés creciente sobre la Argentina, la coyuntura se va despejando cada vez más, los activos se van a revalorizar.
Pero si todavÃa no se arregló con los holdouts?
-Argentina tiene capacidad genuina de ir generando ingresos y tiene un bajo nivel de deuda, tiene libertad de acción y soberanÃa.
Miguel Bein, uno de sus principales asesores económicos, sostuvo: «La inflación se puede bajar cinco puntos por año, con coordinación del Estado y sin provocar desequilibrios»
Antes se apelaba a las polÃticas de ajuste. Esto ha madurado, el mercado interno es central. Dinamizar el consumo genera un cÃrculo virtuoso. El gradualismo es un salto cualitativo, buscar equidad en el tema de los subsidios. Hay que promover las economÃas regionales.
¿Qué implica una polÃtica gradualista contra la inflación?
Que nunca la variable sea que la gente tenga que apretar el bolsillo.
Como dijo Bein, ¿su meta es bajar cinco puntos la inflación por año?
Lo tenés al lado, preguntale.
Pero el que quiere ser presidente es usted…
-Es una broma. Quiero ser prudente por el esfuerzo que se está haciendo a nivel nacional.
¿AplicarÃa en seguridad lo que hizo en la provincia?
La clave es la prevención con dos ejes: la lucha contra el narcotráfico y desalentar las armas. Fuimos pioneros en desmantelar los laboratorios de drogas sintéticas.
¿Qué papel les darÃa a las Fuerzas Armadas para combatir el narcotráfico?
El narco es una agresión externa. Las Fuerzas Armadas se encuadraron en la democracia, se las integra cuando hay situaciones -como cuando hemos tenido que atravesar catástrofes por su capacidad logÃstica y recursos humanos.
Pero le pregunté sobre combatir el narcotráfico…
Sà pueden, pero sin cambiar ninguna ley, sino dentro de la ley actual. No involucrarlas directamente dentro de la lucha contra la inseguridad, sino a partir de su despliegue logÃstico, que contribuyan a esta problemática en algunos lugares, donde hay que intensificar los controles.
¿Qué prioridad le dará a la lucha contra la corrupción?
Ya lo hemos visto a lo largo de los años en la provincia, algo que se generó en su momento de acuerdo con la Constitución, la FiscalÃa de Estado en manos de la oposición, la tesorerÃa, la asesorÃa general, todo va contribuyendo en los mecanismos administrativos, en el tiempo que transcurren los expedientes. Hay controles constantes.
Tiene una deuda pendiente: no haber impulsado en la Legislatura la ley de ética pública que se cayó esta semana y permite el acceso a las declaraciones juradas, incluida la suya.
Nooooo (dice con cierto enojo, se tira para atrás) El Legislativo se dará un debate alrededor de esto. Se podrá poner en paralelo como la ley nacional.
Hay casos como Hotesur y Ciccone que impactan en la Presidenta y su vice. ¿Son operaciones como sostiene el Gobierno?
La propia Margarita Stolbizer hizo referencia a una falla administrativa, de ninguna manera de lo que luego tomó esa dinámica. El funcionamiento de las instituciones es lo que va despejando cualquier situación de estas caracterÃsticas.
-¿Con qué equipo gobernará?
-Con los mejores.
-¿Puede dar detalles, nombres en los que piensa?
-Seis meses antes de asumir como gobernador ya tenÃamos las reformas fiscales, las leyes, el programa y los equipos. Todo.
-¿O sea que va a esquivar ahora dar precisiones hasta julio?
-(Se rÃe)
-¿Qué papel le asigna a Cristina después de que termine su mandato?
Una persona con una gran experiencia como ella siempre va a ser una referencia, una persona de consulta, desde el lugar que elija.
¿Al vice lo va a elegir usted?
Lo vamos a… lo que busco es una complementación, como he sido yo con Néstor..
El gobernador es optimista sobre el clima de transición, pero evita definiciones
Foto: LA NACION / Hernán Zenteno
Es jueves a la tarde y Daniel Scioli parece anclado en el pasado. Se cumplen 25 años del accidente en lancha que le costó la pérdida del brazo derecho y lo aguarda un cóctel con invitados de la farándula y el empresariado para presentar un libro sobre su vida. Hace años que se prepara para ser presidente, pero le cuesta hablar del futuro. Cualquier definición que se desmarque del Gobierno, sabe, puede costarle un disgusto, un traspié en la única carrera que le importa: suceder a Cristina Kirchner .
¿Cómo se imagina el 10 de diciembre de 2015?
-Veo al paÃs en la senda del desarrollo, con muy buenas expectativas, por las decisiones que se van tomando y por la confianza que tengo de que voy a poder tomar la posta.
-Pese a la coyuntura, describe un panorama muy tranquilo
SÃ, y creo que va a ser la primera vez desde el regreso de la democracia. AlfonsÃn tomó el gobierno con el trauma de la dictadura; Menem asumió con la hiperinflación; De la Rúa, con 25% de desocupación y creo 60 de pobreza; después cinco presidentes en una semana, y cuando llega Néstor Kirchner, lo que todos conocemos. Cristina va a dejar una Argentina ordenada y desendeudada para lo que viene, que es el capÃtulo del desarrollo.
-En 2011 se definió de «centro y moderado». ¿Su gobierno será de «centro y moderado», porque más que continuidad sugiere un cambio radical comparado con la gestión kirchnerista?
-En lugar de hacerte referencia a «centro y moderado», para que no dé lugar a esa interpretación, yo prefiero hablar de las caracterÃsticas que nosotros tenemos en términos prácticos para gobernar.
-Yendo a lo concreto. ¿Cuáles serÃan las primeras medidas si llegara al poder?
-Hay que poner todo el esfuerzo en producir cada vez más porque el trabajo es el gran ordenador social. Eso genera oportunidades para la clase media, y para que pueda haber un Estado inteligente y moderno para los que lo necesiten. Creo que viene el momento de la articulación cada vez mayor de lo público y lo privado. Está ahà el objetivo de la soberanÃa energética, de la demanda de minerales, el complejo agroalimentario.
-Pero qué harÃa con problemas más urgentes, como la inflación, la caÃda de la actividad, las inversiones. ¿Tiene propuestas?
Trabajamos todo el tiempo en estas cosas. En el tema de inversiones, hay un interés creciente sobre la Argentina, la coyuntura se va despejando cada vez más, los activos se van a revalorizar.
Pero si todavÃa no se arregló con los holdouts?
-Argentina tiene capacidad genuina de ir generando ingresos y tiene un bajo nivel de deuda, tiene libertad de acción y soberanÃa.
Miguel Bein, uno de sus principales asesores económicos, sostuvo: «La inflación se puede bajar cinco puntos por año, con coordinación del Estado y sin provocar desequilibrios»
Antes se apelaba a las polÃticas de ajuste. Esto ha madurado, el mercado interno es central. Dinamizar el consumo genera un cÃrculo virtuoso. El gradualismo es un salto cualitativo, buscar equidad en el tema de los subsidios. Hay que promover las economÃas regionales.
¿Qué implica una polÃtica gradualista contra la inflación?
Que nunca la variable sea que la gente tenga que apretar el bolsillo.
Como dijo Bein, ¿su meta es bajar cinco puntos la inflación por año?
Lo tenés al lado, preguntale.
Pero el que quiere ser presidente es usted…
-Es una broma. Quiero ser prudente por el esfuerzo que se está haciendo a nivel nacional.
¿AplicarÃa en seguridad lo que hizo en la provincia?
La clave es la prevención con dos ejes: la lucha contra el narcotráfico y desalentar las armas. Fuimos pioneros en desmantelar los laboratorios de drogas sintéticas.
¿Qué papel les darÃa a las Fuerzas Armadas para combatir el narcotráfico?
El narco es una agresión externa. Las Fuerzas Armadas se encuadraron en la democracia, se las integra cuando hay situaciones -como cuando hemos tenido que atravesar catástrofes por su capacidad logÃstica y recursos humanos.
Pero le pregunté sobre combatir el narcotráfico…
Sà pueden, pero sin cambiar ninguna ley, sino dentro de la ley actual. No involucrarlas directamente dentro de la lucha contra la inseguridad, sino a partir de su despliegue logÃstico, que contribuyan a esta problemática en algunos lugares, donde hay que intensificar los controles.
¿Qué prioridad le dará a la lucha contra la corrupción?
Ya lo hemos visto a lo largo de los años en la provincia, algo que se generó en su momento de acuerdo con la Constitución, la FiscalÃa de Estado en manos de la oposición, la tesorerÃa, la asesorÃa general, todo va contribuyendo en los mecanismos administrativos, en el tiempo que transcurren los expedientes. Hay controles constantes.
Tiene una deuda pendiente: no haber impulsado en la Legislatura la ley de ética pública que se cayó esta semana y permite el acceso a las declaraciones juradas, incluida la suya.
Nooooo (dice con cierto enojo, se tira para atrás) El Legislativo se dará un debate alrededor de esto. Se podrá poner en paralelo como la ley nacional.
Hay casos como Hotesur y Ciccone que impactan en la Presidenta y su vice. ¿Son operaciones como sostiene el Gobierno?
La propia Margarita Stolbizer hizo referencia a una falla administrativa, de ninguna manera de lo que luego tomó esa dinámica. El funcionamiento de las instituciones es lo que va despejando cualquier situación de estas caracterÃsticas.
-¿Con qué equipo gobernará?
-Con los mejores.
-¿Puede dar detalles, nombres en los que piensa?
-Seis meses antes de asumir como gobernador ya tenÃamos las reformas fiscales, las leyes, el programa y los equipos. Todo.
-¿O sea que va a esquivar ahora dar precisiones hasta julio?
-(Se rÃe)
-¿Qué papel le asigna a Cristina después de que termine su mandato?
Una persona con una gran experiencia como ella siempre va a ser una referencia, una persona de consulta, desde el lugar que elija.
¿Al vice lo va a elegir usted?
Lo vamos a… lo que busco es una complementación, como he sido yo con Néstor..