Dos guiones para la Isla de Marchi

Comentar Imprimir Enviar Texto
galería
Román Lejtman Periodista
Cristina Fernández de Kirchner anunció la creación del Polo Audiovisual. Fue en cadena nacional y, si no hay cambios de último momento, el secretario de Comunicación Pública, Alfredo Scoccimarro, se hará cargo de un proyecto que no tiene antecedentes en el mundo. El Polo implica la convergencia de tecnología, arte y comunicación, Universidad de Cine, Radio, Música y TV, el Museo del Cine y la Televisión, Centro de Exposiciones de Arte, sets de filmación, estudios de grabación, anfiteatro, exhibición de películas gratis, estación fluvial, paseo público costero y un gran negocio inmobiliario.
La propuesta es espectacular y solo falta que el secretario Scoccimarro firme con el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, los documentos necesarios para que el emprendimiento cultural involucre al Estado Nacional y al Estado Autónomo de la Ciudad de Buenos Aires. La firma, seguramente, se hará en los próximos días. Y después, como anunció Cristina Fernández, los desarrolladores vinculados al gobierno pondrán manos a la obra.
Para mí, es una oportunidad profesional maravillosa. Tenía dos guiones para hacer dos películas y no encontraba la financiación ni los recursos técnicos para avanzar. Supongo que al secretario Scoccimarro le puede interesar estas ideas. Se trata de aumentar la producción de contenidos y mejorar nuestra relación con el mundo a través de la cultura nacional, pese a que tenemos vacantes las embajadas en la ONU, la OEA y la Unión Europea.
Primer guiónUn cabo ambicioso llega a Europa, y seduce a una bailarina de cabaret que se ha casado por Iglesia con un general que fue derrocado por sus camaradas cuando era presidente en la Isla de Marchi. La bailarina es espía de una dictadura que fusila a sus ciudadanos y proscribe a su marido general, que exilado busca una estratagema para regresar al poder. Ambos viven en una propiedad que pudieron pagar con u$s 80.000 que recibieron por aceptar un pacto electoral que después fracasó por traiciones mutuas. Esa casa se transforma en un altar de peregrinación política, donde el general ex presidente dice lo que quieren oír sus peregrinos. El cabo, sigue siendo cabo, pero ya plancha las camisas y atiende el teléfono, además de adoctrinar a la ex bailarina de cabaret que ya es la esposa del general. La dictadura que fusila es reemplazada por un gobierno democrático que es reemplazado por otra dictadura que también fusila y que, finalmente, acepta que el ex presidente regrese para evitar que una revolución socialista desaloje a los conocidos de siempre. Vuelve el general, designa a un Vicario que finalmente renuncia y entrega el poder al yerno del cabo que ya no plancha camisas, pero sigue cerca de la ex bailarina que ahora es la señora. El yerno del cabo entrega el poder al general, que vuelve a ser Presidente y lleva a su esposa como Vicepresidenta. Muere de viejo el general Presidente, y asume la viuda que fue bailarina, señora y esposa. Al lado de ella, la ex vicepresidente que es Presidente, está el ex cabo, ahora Comisario, jefe de la represión ilegal y poderosísimo ministro de la democracia que agoniza. Golpe de Estado: el Comisario está prófugo, la ex presidente detenida y los fusilamientos se transformaron en un plan sistemático. Funde a negro. Fin. Títulos.
Segundo guiónUn abogado con excelente discurso llega al poder de casualidad en la Isla de Marchi y arma una red de contención con diarios, bancos, empresas, gobernadores, jueces de la Corte Suprema y punteros políticos que viven como parásitos en las zonas marginales del país. La economía crece y el discurso populista sirve para ocultar ciertos casos de corrupción que exhiben la naturaleza del gobierno democrático. Hay consumo, pocos se quejan y el modelo se afianza. El abogado tiene altos niveles de popularidad, pero no está satisfecho: solo puede gobernar ocho años, y no le alcanza. Apela a un viejo proyecto de reforma constitucional, solicitado por un caudillo a un intelectual conservador, y sobre su texto obtiene la facultad de presidir hasta que dure su buena conducta. Los jueces, amigos o aterrados, juzgan la buena conducta. Está a salvo. Pero la naturaleza ataca por sorpresa, y el abogado con excelente discurso muere sin despedirse. El poder, su estructura, sus beneficiarios, quedan en manos del Vicepresidente. Un contador que jamás leyó a Puzo y que cree que cantando todo se puede arreglar. Los amigos se transforman en enemigos, los banqueros en acreedores, la propaganda en periodismo, los consejeros legales en jueces federales y el poder en un vacío infinito. El vicepresidente renuncia. Gobierno de transición, se adelantan las elecciones. Y la gente vota. Nueva oportunidad. La democracia puede corregirse a sí misma. La sociedad entiende que debe participar para controlar el poder, y que ese control se ejerce todos los días. Funde a negro. Fin. Títulos.
Para la avant premier, les aviso. Será en la Isla de Marchi. Están todos invitados.
Notas relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *