El titular del MATba señala que 2014 ha sido un año particularmente difÃcil para la entidad que representa por la Ley de Mercado, pero que en los últimos meses todo cambió a nivel institucional. Prevé un 2015 con precios bajos y dice que los productores tienen que pensar en «cubrirse»
Cierra el año y si bien es renuente a trazar un balance no le gusta hacerlos según manda el calendario tampoco opone resistencia a diagnosticar pasado inmediato y presente de los sectores con los que permanentemente está en contacto: el agro y las finanzas. Para Ricardo Valderrama, el experimentado presidente del Mercado a Término de Buenos Aires (MATba), el saldo es positivo, después de haber atravesado una primera parte del año bajo fuertes condicionantes. Uno de los principales fue la ley de mercado de Capitales, que los «desafió» como entidad a adaptarse rápido a los nuevos estándares y clasificaciones para no sufrir la migración de sus miembros. Y lo logró.
– Tuvimos un año duro. Pero estamos cerrándolo de la mejor manera como entidad. En mi visión, se viene un fortalecimiento del papel que tendrán los contratos a futuro, las coberturas para el hombre de negocios, para el productor, que necesita fijar un precio para no perder dinero en un mercado con los precios internacionales en baja.
La Ley de Mercado de Capitales los puso en una situación compleja…
– Fue muy complicado porque temÃamos que una parte del mercado no pudiera adaptarse a los nuevos requerimientos. Nos costó muchÃsimo buscarle soluciones. Recién en septiembre empezamos a recuperar los volúmenes de negocios que tenÃamos el año pasado. Por algunos meses, pensamos que Ãbamos a tener una caÃda del cuarenta por ciento en el monto negociado pero finalmente vamos a salir empatados con respecto el año previo. En nuestra visión es un éxito. Encontramos una figura que prevé la nueva ley, el Agente de Liquidación y Compensación, y esa fue la salida, una categorÃa que se adaptaba bien a la situación de numerosos agentes.
A comienzos de año habÃan anunciado nuevos lanzamientos de contratos financieros. ¿Cómo resultó el contrato de dólar futuro?
– Está funcionando muy bien. Lo que ocurre es que no es fácil armar un mercado desde cero, hay competidores que hace años que están con esos contratos. Pero ya estamos en marcha, y nuestra plaza va a escalar muy pronto. Es el proyecto que tenemos y ya está en movimiento. A ello hay que sumarle un factor que por ahora lo evaluamos con cuidado y es que se creó una categorÃa que para hacer negocios de corredores de cereales, pero que no pueden hacer contratos financieros.
También pensaban en lanzar nuevos contratos, algunos que ya fueron enviados a la CNV…
– Abrimos una veintena de lugares distintos de entrega con bases de mercado donde hay molinos. Que es lo mismo que habÃamos hecho el año pasado con las granjas y las bases ubicadas en Entre RÃos para los productos tradicionales. A eso hay que sumarle los futuros de acciones de empresas argentinas cotizantes. Son Ãndices que no tienen entrega de papeles. Por ejemplo tomás Tenaris, hoy vale $ 10 y hacés un futuro que va a ajustar con lo que va valer a fines de marzo. Lo tenemos presentado hace un año en la Comisión Nacional de Valores. Está en trámite y pensamos que va a salir en breve. Seguimos trabajando en este sentido.
Antes de la Ley ustedes ya tenÃan un convenio firmado con el MAE. ¿Sigue vigente?
– SÃ, claro. Tenemos un convenio firmado que viene de antes de la Ley, pero lo adaptamos a la nueva Ley. Nos entendemos muy bien con la gente del Mercado Abierto Electrónico. Y el año próximo vamos a estar interconectados para que puedan realizarse cotizaciones cruzadas. Esto va a favorecer la operatoria.
Estamos en un momento con fuerte caÃda en el precio de las commodities. ¿Cómo afecta a los productores?
– Ha sido y es un momento duro para el sector. Principalmente por los precios internacionales que hay. Por la caÃda en las principales materias primas que trae el fortalecimiento del dólar en el mundo pero sobre todo porque los productores no toman las coberturas financieras necesarias para que este recorte en los valores no se traduzca en una pérdida de su rentabilidad. Estábamos mal acostumbrados. VenÃamos en un mercado alcista y si en algún momento un productor decidÃa ponerle un precio a su cosecha, generalmente perdÃa dinero porque la suba en el precio no la podÃa capitalizar. Pero ahora es al revés. Y nadie se preocupó por tomar una cobertura. Yo creo que el año que viene va a ser distinto.
¿Los precios seguirán bajos en 2015?
– SÃ. Y los productores van a volver a los mercados porque necesitan cubrirse de las caÃdas en las commodities. Se perdió una fortuna. A muchos hombres del campo no le importa, no están especulando todo el tiempo sino que piensan en cómo ser más productivos para depender menos de los precios del mercado. El año pasado habÃan vendido su cosecha y después les llegó la devaluación de enero. En ese momento tampoco les importó. Ahora están esperando un ajuste del tipo de cambio y no llega. Hay mucho cheque dando vuelta. Mucha financiación hacia adelante porque se espera que haya una corrección cambiaria. Algunos señalan que si no se devalúa, el sector va a estar más complicado.
El Gobierno exigÃa que los productores vendieran para liquidar los dólares…
– Fue un año atÃpico. No se aprovecharon los precios que se dan al final de una cosecha. El empalme de la cosecha vieja con la cosecha nueva. Para la soja fue desde septiembre en adelante. Los picos no se aprovecharon porque estaban esperando una mejora en el tipo de cambio y la segunda que el mercado iba a ser alcista. Está jugando en contra. El sector se arriesgó demasiado. De todas formas cada productor tiene el derecho a decidir qué hacer con su mercaderÃa. No tengo dudas al respecto. Pero en esa toma de decisión, muchos pensaron que los silosbolsa era la respuesta natural a la pulseada con quienes en el Gobierno les exigÃan que vendieran la mercaderÃa. Hoy muchos están perdiendo dinero porque los precios internacionales caen. Y es una lástima que al menos no tomaran una cobertura.
Cierra el año y si bien es renuente a trazar un balance no le gusta hacerlos según manda el calendario tampoco opone resistencia a diagnosticar pasado inmediato y presente de los sectores con los que permanentemente está en contacto: el agro y las finanzas. Para Ricardo Valderrama, el experimentado presidente del Mercado a Término de Buenos Aires (MATba), el saldo es positivo, después de haber atravesado una primera parte del año bajo fuertes condicionantes. Uno de los principales fue la ley de mercado de Capitales, que los «desafió» como entidad a adaptarse rápido a los nuevos estándares y clasificaciones para no sufrir la migración de sus miembros. Y lo logró.
– Tuvimos un año duro. Pero estamos cerrándolo de la mejor manera como entidad. En mi visión, se viene un fortalecimiento del papel que tendrán los contratos a futuro, las coberturas para el hombre de negocios, para el productor, que necesita fijar un precio para no perder dinero en un mercado con los precios internacionales en baja.
La Ley de Mercado de Capitales los puso en una situación compleja…
– Fue muy complicado porque temÃamos que una parte del mercado no pudiera adaptarse a los nuevos requerimientos. Nos costó muchÃsimo buscarle soluciones. Recién en septiembre empezamos a recuperar los volúmenes de negocios que tenÃamos el año pasado. Por algunos meses, pensamos que Ãbamos a tener una caÃda del cuarenta por ciento en el monto negociado pero finalmente vamos a salir empatados con respecto el año previo. En nuestra visión es un éxito. Encontramos una figura que prevé la nueva ley, el Agente de Liquidación y Compensación, y esa fue la salida, una categorÃa que se adaptaba bien a la situación de numerosos agentes.
A comienzos de año habÃan anunciado nuevos lanzamientos de contratos financieros. ¿Cómo resultó el contrato de dólar futuro?
– Está funcionando muy bien. Lo que ocurre es que no es fácil armar un mercado desde cero, hay competidores que hace años que están con esos contratos. Pero ya estamos en marcha, y nuestra plaza va a escalar muy pronto. Es el proyecto que tenemos y ya está en movimiento. A ello hay que sumarle un factor que por ahora lo evaluamos con cuidado y es que se creó una categorÃa que para hacer negocios de corredores de cereales, pero que no pueden hacer contratos financieros.
También pensaban en lanzar nuevos contratos, algunos que ya fueron enviados a la CNV…
– Abrimos una veintena de lugares distintos de entrega con bases de mercado donde hay molinos. Que es lo mismo que habÃamos hecho el año pasado con las granjas y las bases ubicadas en Entre RÃos para los productos tradicionales. A eso hay que sumarle los futuros de acciones de empresas argentinas cotizantes. Son Ãndices que no tienen entrega de papeles. Por ejemplo tomás Tenaris, hoy vale $ 10 y hacés un futuro que va a ajustar con lo que va valer a fines de marzo. Lo tenemos presentado hace un año en la Comisión Nacional de Valores. Está en trámite y pensamos que va a salir en breve. Seguimos trabajando en este sentido.
Antes de la Ley ustedes ya tenÃan un convenio firmado con el MAE. ¿Sigue vigente?
– SÃ, claro. Tenemos un convenio firmado que viene de antes de la Ley, pero lo adaptamos a la nueva Ley. Nos entendemos muy bien con la gente del Mercado Abierto Electrónico. Y el año próximo vamos a estar interconectados para que puedan realizarse cotizaciones cruzadas. Esto va a favorecer la operatoria.
Estamos en un momento con fuerte caÃda en el precio de las commodities. ¿Cómo afecta a los productores?
– Ha sido y es un momento duro para el sector. Principalmente por los precios internacionales que hay. Por la caÃda en las principales materias primas que trae el fortalecimiento del dólar en el mundo pero sobre todo porque los productores no toman las coberturas financieras necesarias para que este recorte en los valores no se traduzca en una pérdida de su rentabilidad. Estábamos mal acostumbrados. VenÃamos en un mercado alcista y si en algún momento un productor decidÃa ponerle un precio a su cosecha, generalmente perdÃa dinero porque la suba en el precio no la podÃa capitalizar. Pero ahora es al revés. Y nadie se preocupó por tomar una cobertura. Yo creo que el año que viene va a ser distinto.
¿Los precios seguirán bajos en 2015?
– SÃ. Y los productores van a volver a los mercados porque necesitan cubrirse de las caÃdas en las commodities. Se perdió una fortuna. A muchos hombres del campo no le importa, no están especulando todo el tiempo sino que piensan en cómo ser más productivos para depender menos de los precios del mercado. El año pasado habÃan vendido su cosecha y después les llegó la devaluación de enero. En ese momento tampoco les importó. Ahora están esperando un ajuste del tipo de cambio y no llega. Hay mucho cheque dando vuelta. Mucha financiación hacia adelante porque se espera que haya una corrección cambiaria. Algunos señalan que si no se devalúa, el sector va a estar más complicado.
El Gobierno exigÃa que los productores vendieran para liquidar los dólares…
– Fue un año atÃpico. No se aprovecharon los precios que se dan al final de una cosecha. El empalme de la cosecha vieja con la cosecha nueva. Para la soja fue desde septiembre en adelante. Los picos no se aprovecharon porque estaban esperando una mejora en el tipo de cambio y la segunda que el mercado iba a ser alcista. Está jugando en contra. El sector se arriesgó demasiado. De todas formas cada productor tiene el derecho a decidir qué hacer con su mercaderÃa. No tengo dudas al respecto. Pero en esa toma de decisión, muchos pensaron que los silosbolsa era la respuesta natural a la pulseada con quienes en el Gobierno les exigÃan que vendieran la mercaderÃa. Hoy muchos están perdiendo dinero porque los precios internacionales caen. Y es una lástima que al menos no tomaran una cobertura.