El Banco Mundial, con vicios del Gobierno para difundir un informe

El titular del Banco Mundial, Jim Yong Kim. Foto: Archivo
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«Argentina duplicó su clase media en la última década, dice informe del Banco Mundial.» Con gran énfasis y pobre gramática, la propia institución presentó así, el martes 13 del mes pasado, un comunicado de prensa. Y agregó: «El presidente del Banco, Jim Yong Kim, indica que el mundo puede aprender de aquellas políticas públicas que aumentan la riqueza de millones».
El Gobierno, con la presidenta Cristina Kirchner a la cabeza, se jactó del comunicado, que sostenía que «la clase media en la Argentina se duplicó en la última década, destacándose además como el país latinoamericano con el mayor aumento de su clase media como porcentaje de la población total».
Pero algunos expertos empezaron a sospechar de la validez de esos datos (tamaño crecimiento de un sector socioeconómico que históricamente ya es grande en la Argentina), y olieron a manipulación informativa para hacer quedar bien al Gobierno. Hasta se habló de «operación de prensa» hecha por las autoridades políticas del propio organismo multilateral, del cual la Argentina es uno de sus dueños.
El comunicado oficial del BM alude al informe «La movilidad económica y el crecimiento de la clase media en América latina». Las curiosidades abundan. La primera es que para difundir los resultados del estudio no hay uno sino varios comunicados. En español, en el sitio del banco pueden encontrarse por lo menos tres. Uno de ellos es el que se refiere a la progresión de la clase media en el país, y, llamativamente, no contiene las tablas que permiten llegar a tal conclusión. Según la institución, ese comunicado estaba hecho «para la Argentina». Tampoco aporta un dato crucial, y es que el estudio original en realidad abarca dos décadas y no una.
En el sitio web del BM está la versión en español del informe, que tiene 25 páginas, en las que no hay un texto, cuadro o tabla de datos que sostenga el laudatorio comunicado sobre la Argentina.
La versión en inglés, que es el informe completo, tiene 198 páginas y tampoco aparece respaldo alguno para el comunicado difundido en el país.
Apenas en la página 155 hay consideraciones sobre la metodología, donde en un cuadrito se comparan, a efectos de explicar las características del estudio, los resultados para la Argentina y Perú. Y lo que se ve es que a lo largo de 20 años, que es lo que abarca el estudio, la clase media de la Argentina creció lo mismo que el promedio de la región. Y que el salto desde 2003 es producto de la enorme caída previa por la crisis y la posterior recuperación. También se ve que si la comparación se hubiera hecho contra 2002, incluyendo el gobierno de Eduardo Duhalde, los resultados darían para la Argentina todavía mejor.
LA NACION se dirigió al Banco Mundial por correo electrónico para preguntar de dónde salían las conclusiones, ya que en el estudio no estaban. Solicitó además el envío de las cifras que respaldaran tales afirmaciones. Y además inquirió: «Tratándose de un estudio que abarca 20 años y movimientos sociales de largo plazo, ¿por qué se eligió para la Argentina hacer un recorte informativo que tan claramente favorece al actual gobierno, aparentemente por el overshoot que produce la recuperación tras la devaluación y recuperación, y que por cierto tampoco está explicado en el comunicado?».
La respuesta oficial fue: «Como en otros países, los resultados en la Argentina son sensibles a la elección del año base y el año final usados en la comparación. Si hubiéramos usado 2002 en lugar de 2003 como base, el incremento de la clase media habría resultado incluso mayor, porque allí estuvo el punto más bajo de la recesión. Por el contrario, si hubiéramos utilizado 2001 o 2004, el crecimiento de la clase media en la Argentina habría estado mucho más cerca de la tendencia promedio del 50% en América latina. El comunicado de prensa que emitimos para la Argentina se basó en 2003, porque desde una perspectiva regional, 2003 es un punto de inflexión y tiene sentido para nosotros usar el mismo año para todos los países» (N. del R.: traducción no oficial de la respuesta en inglés).
Pero el argumento no es bueno, porque no es totalmente preciso. Parece haber un punto de inflexión en el promedio regional en 2003. Pero la comparación arroja el mismo resultado si se toma como base 1995.
Aunque explica por qué se toma 2003, quedan enormes dudas de la razón por la cual al hablar de otros países, al contrario de lo que dijo la respuesta oficial, el comunicado usó otros años de comparación: «Colombia, en donde el 54 por ciento de la población mejoró su nivel económico entre 1992 y 2008, y México, que vio al 17% de su población unirse a la clase media entre 2000 y 2010».
Pareciera en cambio que para el comunicado se eligieron los años que mejor hacían quedar al menos a tres países, cambiando caprichosamente las bases de comparación.
Los números de evolución están en http://bit.ly/T5epo3 (dirección acortada con bit.ly), enlace que fue referido en la respuesta a LA NACION.
El estudio define como clase media a las familias que tienen ingresos de entre 10 y 50 dólares por persona y por día. Es decir, para una familia tipo, serían entre 200 y 500 pesos por día al tipo de cambio oficial. O entre 6000 y 15.000 pesos por mes al cambio oficial.
El límite inferior parece muy bajo para los precios actuales, aunque la comparación no es del todo exacta, porque el estudio habla de dólares con el poder de compra de 2005. Si se toma por otra parte el tipo de cambio paralelo, daría entre 260 y 1300 pesos por día. Es decir, entre 7800 y 39.000 pesos mensuales. El estudio dice que considera clase media a familias de cuatro miembros con ingresos anuales de entre 14.600 y 73.000 dólares.
Para la Argentina actual, en la segunda consideración, el techo es altísimo, lo que explicaría por qué, según el estudio, apenas el dos por ciento de la población es rico. Aunque durante el kirchnerismo se duplicó esa cifra.
También los números indican que en los años elegidos para la comparación en el comunicado, es decir, durante el kirchnerismo, la población «vulnerable» (un escalón debajo de la clase media y uno sobre los pobres) casi no se modificó y se mantiene en el 35 por ciento..

Acerca de Nicolás Tereschuk (Escriba)

"Escriba" es Nicolás Tereschuk. Politólogo (UBA), Maestría en Sociologìa Económica (IDAES-UNSAM). Me interesa la política y la forma en que la política moldea lo económico (¿o era al revés?).

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6 comentarios en «El Banco Mundial, con vicios del Gobierno para difundir un informe»

  1. Es muy común que en estos medios se cuestione la comparación de las cifras con 2003 o con 2002.
    Es porque siempre tratan de ‘diluir’ las mejoras de 2003 en adelante, ‘mezclándolas’ con el deterioro que fue creciendo hasta 2002.
    Muchas veces, incluso, dicen ‘no mejoramos nada respecto a 1995, o a 1998, etc.’.

    Hay sin embargo un dato interesante, que parece que no mereció mucha atención. Lo que sigue es textual:

    «Según detalló a Página/12 el economista jefe para América latina de esa entidad, Augusto de la Torre, en 1995 la clase media representaba el 38 por ciento de la población argentina, en 2003 bajó al 24 por ciento y en la actualidad es el 46 por ciento (ver aparte). La tendencia al crecimiento de los sectores medios se repite en la región, donde se registró desde 2000 una suba de 103 a 152 millones de personas en esa condición. Explican la evolución destacada del caso nacional las políticas de redistribución del ingreso, el crecimiento económico y la inusitada destrucción de las capas medias que produjo la crisis de 1998-2001, lo que determinó que el “punto inicial” fuera muy bajo.»

    Es decir, sin dejar de lado el ‘bajo punto inicial’ de 2001, el economista dice que el porcentaje de población incluido en la clase media en Argentina es:
    – En 1995: 38%
    – En 2001: 24%
    – En 2009: 46%
    En conclusión: el «POPULISMO», esa «FÁBRICA DE POBRES», aumentó la proporción de gente de clase media por ingresos, no sólo respecto a la crisis de 2001, sino también RESPECTO AL MEJOR MOMENTO DE LA CONVERTIBILIDAD: 1995.

    http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-207786-2012-11-14.html

    1. Esta nota es desopilante:

      «Hasta se habló de «operación de prensa» hecha por las autoridades políticas del propio organismo multilateral, del cual la Argentina es uno de sus dueños

      La Argentina es uno de los dueños ¿De qué, del BM?

      ”La respuesta oficial fue: «Como en otros países, los resultados en la Argentina son sensibles a la elección del año base ………porque desde una perspectiva regional, 2003 es un punto de inflexión y tiene sentido para nosotros usar el mismo año para todos los países» (N. del R.: traducción no oficial de la respuesta en inglés)»»

      ¿Y la respuesta oficial en inglés?

      Después de esto no deberían quedar dudas del informe del BM ¿no?

  2. Perdón, pero hasta hace 10 minutos la clase media era denominada «clase mierda»

    ¿Qué pasó, muchachos, ahora está bueno que haya clase media?

    ¡Pasan a la clase media y se vuelven fascistas! (Dios mío….)

    1. Como ya expliqué otras veces, es permanente en este país la ‘interna’ de la clase media.
      Es la interna entre los que queremos que a los que están socialmente debajo nuestro les vaya mejor (que puedan ‘acceder’), y los que no quieren.
      A esos últimos se les suele llamar ‘clase mierda’, pero ¿cuál es la razón?
      La razón es que toda su ideología se proclama en función de ser ‘clase media’. Ellos son los que hacen hincapié en eso.
      Los de mi idea, en cambio, no negamos ser de clase media en absoluto, pero para nosotros es una característica social, como tener determinados estudios y trabajar en algo determinado.
      El otro sector, en cambio, proclama ser de clase media COMO UN VALOR EN SÍ.
      ‘Valor’ que generalmente encubre su ricofilia y su pobrofobia.
      Así que más allá de chicanas, mejor relea lo que hizo por el ascenso social el ‘régimen’ que usted llama ‘fábrica de pobres’, y que resultó ser ***absolutamente lo contrario***. (Siempre la realidad elevada a la menos uno).

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