El que se informa sobre la Argentina por la prensa internacional no logra explicar cómo los gobiernos de los Kirchner han logrado elegirse, reelegirse y siguen siendo el partido más fuerte en el paÃs. Como pasa con los gobiernos progresistas de América latina, son diabolizados por los grandes conglomerados mediáticos internacionales, ayudados por intelectuales y periodistas de nuestros propios paÃses, que se anidan en los espacios que les regalan para hablar mal de nosotros.
Nada que ver con los tratamientos que esos mismos medios dieron a la feroz dictadura militar argentina y a los gobiernos fracasados de Raúl AlfonsÃn y de Carlos Menem, que dejaron el paÃs destruido para los Kirchner. Ningún reconocimiento sobre la larga reconstrucción de la economÃa y las sociedades desechas que heredaron de sus alabados antecesores.
Primero, silencio, incredulidad sobre la recuperación del paÃs. Después, campaña contra la renegociación de los papeles de la deuda argentina, reproducción de los ataques de los medios opositores y, finalmente, guerra total, cerco, difamación del gobierno de Cristina Kirchner y de la Argentina.
La renegociación de la deuda fue un éxito, de ahà la ofensiva, apoyada en el 8 por ciento que no han aceptado renegociar, para buscar algún tipo de punición a la Argentina, para intentar demostrar a otros paÃses –como Grecia, por ejemplo– que esa postura soberana tiene precio. Hay un cerco internacional a los créditos de parte de la banca internacional, que se suma al cerco mediático. Este es el que apalanca las otras formas de cerco. Difunde la idea de un paÃs desgobernado, sin dirección polÃtica, cerca del “fin de ciclo”, que las derechas latinoamericanas propagan todo el tiempo. Hacen de sus deseos realidad, agregando todas las formas de oposición, de derecha y de ultraizquierda, para sustituir su falta de plataforma y de liderazgos alternativos.
Es un cerco cobarde, porque busca no dejar espacios para análisis alternativos, para la comparación con lo que era el paÃs antes de los gobiernos de los Kirchner y en lo que se ha transformado en esa década. El historiador británico Eric Hobsbawm considera que el paso de la URSS a Rusia y la explosión de la polÃtica de convertibilidad en la Argentina han propiciado los dos más grandes retrocesos históricos del mundo en las últimas décadas.
Un paÃs que ha perdido su autosuficiencia energética con la privatización de YPF, promovida en pocos dÃas por el gobierno Menem. Un paÃs que habÃa renunciado a tener polÃticas fiscales con la polÃtica de paridad entre el dólar y el peso. Un paÃs que sufrió el terror de la dictadura militar, la más grande cantidad de vÃctimas de muertos y desaparecidos que hemos tenido, que tuvo los efectos sumamente negativos de la explosión de la bomba de la convertibilidad.
Pero a los buitres –financieros, polÃticos y mediáticos– les interesaba lo que hacÃa la dictadura y no la resistencia del pueblo argentino. Les interesaba el perdón a los militares y no la investigación de sus crÃmenes. Les interesaba el modelo de paridad de Menem y no las luchas del pueblo en contra de sus efectos dañinos. No les interesan la reconstrucción del paÃs, la reanudación del crecimiento económico, la disminución de la desigualdad y de la miseria. Les interesaba la polÃtica de “relaciones carnales” con Estados Unidos y no la polÃtica soberana y de dignidad nacional.
No les interesa lo que piense el pueblo argentino y los pueblos de los paÃses hermanos. Les importa lo que piensen la banca internacional y las potencias imperialistas. Por eso tienden un cerco cobarde a la Argentina y al gobierno de Cristina. Un cerco que cabe a todos los que conocen lo que realmente ha pasado en el paÃs en esta década, luchar con todas sus fuerzas para aclarar, para informar, para rebatir. Romper el cerco financiero, polÃtico y mediático que tienden los mismos que han estado con la dictadura militar, con los gobiernos que han pactado con el FMI y han fracasado, con el modelo neoliberal que los gobiernos de los Kirchner luchan para superar definitivamente.
Nada que ver con los tratamientos que esos mismos medios dieron a la feroz dictadura militar argentina y a los gobiernos fracasados de Raúl AlfonsÃn y de Carlos Menem, que dejaron el paÃs destruido para los Kirchner. Ningún reconocimiento sobre la larga reconstrucción de la economÃa y las sociedades desechas que heredaron de sus alabados antecesores.
Primero, silencio, incredulidad sobre la recuperación del paÃs. Después, campaña contra la renegociación de los papeles de la deuda argentina, reproducción de los ataques de los medios opositores y, finalmente, guerra total, cerco, difamación del gobierno de Cristina Kirchner y de la Argentina.
La renegociación de la deuda fue un éxito, de ahà la ofensiva, apoyada en el 8 por ciento que no han aceptado renegociar, para buscar algún tipo de punición a la Argentina, para intentar demostrar a otros paÃses –como Grecia, por ejemplo– que esa postura soberana tiene precio. Hay un cerco internacional a los créditos de parte de la banca internacional, que se suma al cerco mediático. Este es el que apalanca las otras formas de cerco. Difunde la idea de un paÃs desgobernado, sin dirección polÃtica, cerca del “fin de ciclo”, que las derechas latinoamericanas propagan todo el tiempo. Hacen de sus deseos realidad, agregando todas las formas de oposición, de derecha y de ultraizquierda, para sustituir su falta de plataforma y de liderazgos alternativos.
Es un cerco cobarde, porque busca no dejar espacios para análisis alternativos, para la comparación con lo que era el paÃs antes de los gobiernos de los Kirchner y en lo que se ha transformado en esa década. El historiador británico Eric Hobsbawm considera que el paso de la URSS a Rusia y la explosión de la polÃtica de convertibilidad en la Argentina han propiciado los dos más grandes retrocesos históricos del mundo en las últimas décadas.
Un paÃs que ha perdido su autosuficiencia energética con la privatización de YPF, promovida en pocos dÃas por el gobierno Menem. Un paÃs que habÃa renunciado a tener polÃticas fiscales con la polÃtica de paridad entre el dólar y el peso. Un paÃs que sufrió el terror de la dictadura militar, la más grande cantidad de vÃctimas de muertos y desaparecidos que hemos tenido, que tuvo los efectos sumamente negativos de la explosión de la bomba de la convertibilidad.
Pero a los buitres –financieros, polÃticos y mediáticos– les interesaba lo que hacÃa la dictadura y no la resistencia del pueblo argentino. Les interesaba el perdón a los militares y no la investigación de sus crÃmenes. Les interesaba el modelo de paridad de Menem y no las luchas del pueblo en contra de sus efectos dañinos. No les interesan la reconstrucción del paÃs, la reanudación del crecimiento económico, la disminución de la desigualdad y de la miseria. Les interesaba la polÃtica de “relaciones carnales” con Estados Unidos y no la polÃtica soberana y de dignidad nacional.
No les interesa lo que piense el pueblo argentino y los pueblos de los paÃses hermanos. Les importa lo que piensen la banca internacional y las potencias imperialistas. Por eso tienden un cerco cobarde a la Argentina y al gobierno de Cristina. Un cerco que cabe a todos los que conocen lo que realmente ha pasado en el paÃs en esta década, luchar con todas sus fuerzas para aclarar, para informar, para rebatir. Romper el cerco financiero, polÃtico y mediático que tienden los mismos que han estado con la dictadura militar, con los gobiernos que han pactado con el FMI y han fracasado, con el modelo neoliberal que los gobiernos de los Kirchner luchan para superar definitivamente.
los reclamos de Magdalena,Morales Sola,etc.en N.Y.(COMO SI NO HUBIERA LIBERTAD DE PRENSA)sirven para demostrar una vez mas la alianza de sectores externos e internos contra un gobierno que nfrenta alas corpo…
Si, es una conspiracion horrible de encapuchados que devoran bebes. Hasta lograron poner un vicepresidente digno de ser amigo de DonCorleone para desprestigiar un gobierno ejemplar.
¡Oh! Nuevamente la Campaña Antiargentina. Videla redivivo.
Menos mal que la renegociación de la deuda fue un éxito. Por eso estamos en el récord histórico. No sé qué hubiese ocurrido si hubiese sido un fracaso…
Y nos pusieron un cerco financiero. La pucha, qué jodido. No nos dejan ni desendeudarnos.
Además de buena gente, somos piolÃsimos.
Uno de los artÃculos más imbéciles que se publicaron en Página 12.
No merecemos esto un domingo.
Me voy a ver a Lanata.
como te corresponde…