SOCIEDAD › LA JUSTICIA CLAUSURO LOS “RETENES†DEL PENAL DE VILLA DEVOTO
Tras la denuncia de la ProcuradurÃa de Violencia Institucional, que halló “celdas de castigo†donde se aplicaba a los internos un “régimen inhumano†de castigo, la Justicia ordenó la clausura preventiva de esos espacios en el centro penitenciario.
En respuesta a un pedido de la ProcuradurÃa de Violencia Institucional (Procuvin) realizado el martes pasado, el juez subrogante Gustavo Pierretti ordenó la clausura preventiva de los “retenes†de los módulos 1, 2, 5 y 6 del Complejo Penitenciario Federal de Devoto, tomando en cuenta que se trata de lugares que carecen de agua, baños, luz artificial y duchas, y que son utilizados como “celdas de castigoâ€. La decisión de Pierretti, a cargo del juzgado 33, fue en respuesta a una denuncia penal presentada contra las autoridades de la unidad penitenciaria por el fiscal general a cargo de la Procuvin, Miguel Palazzani, con el acompañamiento de los fiscales ad-hoc José Nebbia y Fernando Vallone, de la coordinadora del Ãrea de Encierro, Bárbara Franco, y el titular de la fiscalÃa nacional 7, Justo JoaquÃn Rovira.
Los representantes del Ministerio Público justificaron la medida cautelar en el hecho de que los llamados “retenes†constituyen la aplicación a los detenidos de un “régimen inhumano†que estaban padeciendo desde hacÃa varios dÃas un total de 13 personas y de cuya situación tomó conocimiento la Procuvin el viernes 6 de mayo, durante una inspección sorpresiva que realizó en el penal de Villa Devoto. Tras el recorrido, el fiscal Palazzani calificó de “gravÃsima violación a los derechos humanos†el panorama descubierto.
Los detenidos permanecÃan en lugares que, en el peor de los casos, podrÃan ser utilizados en forma transitoria, por pocas horas, dado que no cuentan con instalaciones que tengan las más mÃnimas condiciones de alojamiento. En esos sitios, los 13 detenidos “eran sometidos a un régimen de aislamiento grupal durante todo el dÃaâ€.
En la resolución judicial se señaló que las condiciones de detención impuestas a las vÃctimas violaban “varias de las Reglas MÃnimas de las Naciones Unidas para el Tratamiento de los Reclusos (Reglas Mandela)â€, que fueron aprobadas por la Asamblea General de Naciones Unidas en diciembre del año pasado.
En el escrito firmado por Palazzani se denunció a las autoridades del penal de Devoto “por alojar a 13 personas en lugares de detención que provocan una gravÃsima violación a los derechos humanosâ€. La Procuvin pidió en su presentación “que se haga cesar la comisión del delito mediante la clausura preventiva de todos los retenes de los módulos 1, 2, 5 y 6†de Devoto, por ser esa “la medida cautelar más idónea†ante tales circunstancias.
La situación de los 13 internos fue constatada durante una inspección que, sin previo aviso, realizaron el viernes 6 de mayo Vallone, Franco, los secretarios ad-hoc Cristina Mengarelli y Lucas Logioco, el licenciado Juan Introzzi y Luciana Virgolini. En esa ocasión, pudieron advertir que en los denominados “retenes†de los módulos mencionados se encontraban alojadas las 13 personas. Además de padecer falta de agua, de baños, de duchas y de luz artificial, esos lugares estaban “sucios, con ventanas que carecen de cerramientos†y allà los detenidos eran mantenidos “con alimentación brindada en forma inadecuada y con la atención sanitaria deficienteâ€. En ese marco general “los colchones y la ropa de cama tampoco eran las apropiados, e incluso se detectó que en muchos casos ni siquiera existÃa la ropa de cama y los colchonesâ€.
La Procuvin viene denunciando desde hace tiempo la existencia de esos sitios y en esta ocasión recordó que el Sistema de Coordinación y Seguimiento de Control Judicial de Unidades Carcelarias, luego de un monitoreo efectuado el 23 de febrero de 2016, habÃa recomendado al Servicio Penitenciario Federal (SPF) la clausura definitiva de esos sectores que son utilizados “como lugares de castigoâ€.
Estos hechos son de larga data. Hace exactamente un año, en mayo de 2015, la DefensorÃa General de la Nación habÃa hecho público que las autoridades del Servicio Penitenciario Federal (SPF) se habÃan comprometido a terminar con la existencia de “retenes†en el penal de Villa Devoto. En esa ocasión, el compromiso asumido fue el de “trasladar a un lugar adecuado†a los internos que vivÃan en esos lugares y que habÃan sido encontrados allà durante una anterior “visita sorpresa†de miembros del Sistema de Coordinación y Seguimiento de Control Judicial de Unidades Carcelarias.
En esa ocasión se habÃa señalado que, debido a las malas condiciones de alojamiento, los detenidos debÃan “hacer sus necesidades fisiológicas en baldes, botellas o bolsasâ€, que permanecÃan “junto con ellos durante todo el dÃaâ€, hasta que eran retiradas por los guardias. En ese momento, por lo demás, también se pudo comprobar cómo los internos castigados “debÃan convivir con estos baldes y bolsas, lo que conllevó que se sienta un fuerte olor nauseabundo en la mayorÃa de los ‘retenes’â€.
En esa ocasión, el penoso cuadro fue presenciado por varios jefes de la unidad penitenciaria, quienes se comprometieron a poner fin a algo que, un año más tarde, se constató que sigue vigente, sin miras de solución.
Tras la denuncia de la ProcuradurÃa de Violencia Institucional, que halló “celdas de castigo†donde se aplicaba a los internos un “régimen inhumano†de castigo, la Justicia ordenó la clausura preventiva de esos espacios en el centro penitenciario.
En respuesta a un pedido de la ProcuradurÃa de Violencia Institucional (Procuvin) realizado el martes pasado, el juez subrogante Gustavo Pierretti ordenó la clausura preventiva de los “retenes†de los módulos 1, 2, 5 y 6 del Complejo Penitenciario Federal de Devoto, tomando en cuenta que se trata de lugares que carecen de agua, baños, luz artificial y duchas, y que son utilizados como “celdas de castigoâ€. La decisión de Pierretti, a cargo del juzgado 33, fue en respuesta a una denuncia penal presentada contra las autoridades de la unidad penitenciaria por el fiscal general a cargo de la Procuvin, Miguel Palazzani, con el acompañamiento de los fiscales ad-hoc José Nebbia y Fernando Vallone, de la coordinadora del Ãrea de Encierro, Bárbara Franco, y el titular de la fiscalÃa nacional 7, Justo JoaquÃn Rovira.
Los representantes del Ministerio Público justificaron la medida cautelar en el hecho de que los llamados “retenes†constituyen la aplicación a los detenidos de un “régimen inhumano†que estaban padeciendo desde hacÃa varios dÃas un total de 13 personas y de cuya situación tomó conocimiento la Procuvin el viernes 6 de mayo, durante una inspección sorpresiva que realizó en el penal de Villa Devoto. Tras el recorrido, el fiscal Palazzani calificó de “gravÃsima violación a los derechos humanos†el panorama descubierto.
Los detenidos permanecÃan en lugares que, en el peor de los casos, podrÃan ser utilizados en forma transitoria, por pocas horas, dado que no cuentan con instalaciones que tengan las más mÃnimas condiciones de alojamiento. En esos sitios, los 13 detenidos “eran sometidos a un régimen de aislamiento grupal durante todo el dÃaâ€.
En la resolución judicial se señaló que las condiciones de detención impuestas a las vÃctimas violaban “varias de las Reglas MÃnimas de las Naciones Unidas para el Tratamiento de los Reclusos (Reglas Mandela)â€, que fueron aprobadas por la Asamblea General de Naciones Unidas en diciembre del año pasado.
En el escrito firmado por Palazzani se denunció a las autoridades del penal de Devoto “por alojar a 13 personas en lugares de detención que provocan una gravÃsima violación a los derechos humanosâ€. La Procuvin pidió en su presentación “que se haga cesar la comisión del delito mediante la clausura preventiva de todos los retenes de los módulos 1, 2, 5 y 6†de Devoto, por ser esa “la medida cautelar más idónea†ante tales circunstancias.
La situación de los 13 internos fue constatada durante una inspección que, sin previo aviso, realizaron el viernes 6 de mayo Vallone, Franco, los secretarios ad-hoc Cristina Mengarelli y Lucas Logioco, el licenciado Juan Introzzi y Luciana Virgolini. En esa ocasión, pudieron advertir que en los denominados “retenes†de los módulos mencionados se encontraban alojadas las 13 personas. Además de padecer falta de agua, de baños, de duchas y de luz artificial, esos lugares estaban “sucios, con ventanas que carecen de cerramientos†y allà los detenidos eran mantenidos “con alimentación brindada en forma inadecuada y con la atención sanitaria deficienteâ€. En ese marco general “los colchones y la ropa de cama tampoco eran las apropiados, e incluso se detectó que en muchos casos ni siquiera existÃa la ropa de cama y los colchonesâ€.
La Procuvin viene denunciando desde hace tiempo la existencia de esos sitios y en esta ocasión recordó que el Sistema de Coordinación y Seguimiento de Control Judicial de Unidades Carcelarias, luego de un monitoreo efectuado el 23 de febrero de 2016, habÃa recomendado al Servicio Penitenciario Federal (SPF) la clausura definitiva de esos sectores que son utilizados “como lugares de castigoâ€.
Estos hechos son de larga data. Hace exactamente un año, en mayo de 2015, la DefensorÃa General de la Nación habÃa hecho público que las autoridades del Servicio Penitenciario Federal (SPF) se habÃan comprometido a terminar con la existencia de “retenes†en el penal de Villa Devoto. En esa ocasión, el compromiso asumido fue el de “trasladar a un lugar adecuado†a los internos que vivÃan en esos lugares y que habÃan sido encontrados allà durante una anterior “visita sorpresa†de miembros del Sistema de Coordinación y Seguimiento de Control Judicial de Unidades Carcelarias.
En esa ocasión se habÃa señalado que, debido a las malas condiciones de alojamiento, los detenidos debÃan “hacer sus necesidades fisiológicas en baldes, botellas o bolsasâ€, que permanecÃan “junto con ellos durante todo el dÃaâ€, hasta que eran retiradas por los guardias. En ese momento, por lo demás, también se pudo comprobar cómo los internos castigados “debÃan convivir con estos baldes y bolsas, lo que conllevó que se sienta un fuerte olor nauseabundo en la mayorÃa de los ‘retenes’â€.
En esa ocasión, el penoso cuadro fue presenciado por varios jefes de la unidad penitenciaria, quienes se comprometieron a poner fin a algo que, un año más tarde, se constató que sigue vigente, sin miras de solución.