Por Alejandro López
29 septiembre 2014
Izquierda Unida (IU), un conglomerado de partidos de clase media dirigidas por el Partido Comunista estalinista de España (PCE), y el nuevo partido de la clase media, Podemos, están negociando unir fuerzas para las elecciones generales del 2015. Estas conversaciones ponen el dedo en Podemos, una corriente cuyo objetivo es limpiar la marca de IU y maquillarla de izquierda renovada, en un momento en que todas estas fuerzas se desplazan a la derecha.
A raÃz de las elecciones de Europa de mayo, la junta de poder de IU (el Consejo PolÃtico Federal) decidió incluir en el liderazgo de IU a miembros jóvenes que se codean con Podemos. El más importante de ellos es Alberto Garzón (28), un economista, quien se convirtió en uno de los principales personajes del movimiento de protesta de los indignados. Luego que aparece ese movimiento en 2011, Garzón ascienda a las filas dirigentes de IU en el espacio de seis meses. El Consejo PolÃtico Federal ahora convierte a Garzón en testaferro de IU y lo encarga del proyecto de crear un bloque polÃtico y social con las fuerzas polÃticas que orbitan alrededor de IU.
Garzón es un amigo personal de Pablo Iglesias (35), lÃder de Podemos. Iglesias durante seis años perteneció al movimiento juvenil del Partido Comunista Español (PCE). Cree la necesidad de un «frente popular», que mantendrÃa la independencia de las organizaciones que lo quieran integrar, y al mismo tiempo, facilitarÃa la participación conjunta en un escenario de propuestas audaces, minimizando las consecuencias en el balotaje (según Iglesias.)
Otro personaje elevado al liderazgo de IU es Tania Sánchez, diputada de IU en la Asamblea de Madrid, quien también se asocia con Iglesias.
El jefe de la campaña Europea de Podemos, el politólogo Iñigo Errejon, dijo que la unión de fuerzas «se está volviendo más fácil, porque a pesar de que venimos cada uno de una familia diferente, estamos de acuerdo en lo esencial.»
Lo «esencial» es que ambas organizaciones atentan contra la independiente de la clase obrera.
La crisis capitalista y las medidas de austeridad del Partido Popular (PP) y del Partido Socialista (PSOE) empobrecen a los trabajadores y los jóvenes españoles. Una cuarta parte de la población activa (más de la mitad de los jóvenes) no puede encontrar un trabajo. La desigualdad ha crecido más en España entre el 2007 y el 2011 que en cualquier otro paÃs miembro de la UE. Las 20 personas más ricas que tienen 77 mil millones de euros. Lo que equivale a los ingresos del 20 por ciento más pobre. Las grandes masas de trabajadores ahora consideran que los dos partidos (el PP y el PSOE) son instrumentos de la aristocracia financiera.
En estas condiciones se está proponiendo un «frente popular» con el fin de impedir que la creciente oposición social se convierta en un movimiento polÃticamente consciente y anticapitalista.
IU y Podemos desean darle legitimidad polÃtica al carcomido andamiaje polÃtico que reemplazó a Franco, en momentos en que se desmoronan los principales mecanismos que le han servido a esa estructura de sostén desde 1978. Recientes sondeos de opinión popular indican que el apoyo de los votantes a los dos grandes partidos está en un mÃnimo histórico (51 por ciento, 30 por ciento para el PP y 21 por ciento para el PSOE).
El rey Juan Carlos renunció a principios de este año en medio de las crecientes tensiones sociales, escándalos de corrupción y un colapso en el apoyo público a la monarquÃa. Los sindicatos, el principal mecanismo a través del cual se han impuesto recortes, la legislación laboral antiobrera y las reformas de las pensiones, se han debilitado mucho. Sólo el 15 por ciento de la fuerza de trabajo está afiliada a un sindicato. La mayorÃa de los miembros de sindicatos tienen entre 45 y 54 años.
Podemos supo explotar el vacÃo dejado por la crisis de IU y del PSOE, con la ayuda de la incesantes propagandas de los medios de comunicación. Sin embargo, no ofrece ninguna alternativa.
Con la ayuda de Podemos, la IU (estalinista) espera reactivar su menguante influencia. En AndalucÃa, la IU es parte de un gobierno de coalición regional con el PSOE y ha recortado el presupuesto fiscal en 2,6 mil millones de euros los últimos dos años. En la región de Extremadura, apoya al gobierno de derecha del PP que está maquinando devastadoras medidas de austeridad.
Podemos hace alarde de apelaciones populistas contra la burocracia, la corrupción y los monopolios, pero más de un cuarto de sus votantes se definen como de clase alta o de clase media.
Desde su fundación en enero pasado por Izquierda Anticapitalista (pablista) y docenas de académicos, Podemos descartó sus demandas reformistas iniciales. Las reemplazó con un programa para las elecciones europeas que la clase de poder pudiera aceptar. Desde entonces Podemos se ha desplazado aún más hacia la derecha. Este año Iglesias presentó un programa de salvación nacional en el Hotel Ritz de Madrid frente a cientos de empresarios y gerente directores.
Las últimas encuestas indican que Podemos se está por convertir en la tercera fuerza electoral de España, superando a IU. Desde que inició una campaña formal de reclutar miembros el 28 de julio del 2014, se han hecho miembros más de ochenta y seis mil personas. Unirse es muy fácil. El único requisito es proveer nombre, apellido, pasaporte o tarjeta de identificación, dirección y dirección de correo electrónico, para recibir un código que le permite participar en elecciones internas.
Dentro de los cÃrculos (órganos locales del partido abiertos a cualquier persona, donde pueden introducir formalmente y debatir propuestas para el partido) es cada vez más tensa la atmósfera entre trabajadores y el liderazgo de facto (activistas y miembros de la seudoizquierda).
El reportero Mathew Bennet, describe una reunión de un cÃrculo en Murcia, donde hubo 150 asistentes: «Los lÃderes nacionales Pablo Iglesias e Iñigo Errejón consiguieron algunos elogios por su trabajo pero los miembros eran muy cautelosos», escribe». Una mujer dijo: “Si Podemos es sólo Pablo Iglesias, me voy!†Hubo aplauso general.
El foco principal de Podemos en recientes meses es la corrupción. Respalda la directiva Villarejo del Parlamento Europeo, que le echa la culpa a la corrupción por la crisis económica, como si la corrupción no fuera intrÃnseca al sistema de ganancias.
Podemos se concentra en los empleados públicos. Una de las propuestas más populares de un cÃrculo sugiere que estos obreros están acomodados en sus lugares de trabajo sin haber avanzado en su conocimiento, y exige evaluaciones cada 5 a 7 años. Si los trabajadores la fallaran, tendrÃan que someterse a cursos de formación. Algunos miembros de Podemos incluso exigen despidos.
Podemos también está debatiendo sobre la conveniencia de crear un nuevo sindicato. En el contexto de la alienación completa de la mayorÃa de los trabajadores de los dos principales sindicatos, CCOO y UGT, uno de los cÃrculos, «sindicalistas de Podemos ,» propuso un «nuevo modelo sindical utilizando el aire fresco que Podemos ha traÃdo a la polÃtica para crear un nuevo sindicato basada en el mismo modelo».
Esta cosa es en realidad una táctica para crear nuevas agencias de trabajo al servicio de la élite corporativa financiera y del Estado. Catedráticos pequeño burgueses y activistas de seudoizquierda (el sindicato Podemos) manejaran para la burguesÃa los recortes salariales y las medidas de austeridad. Un sindicato de Podemos, como el partido, serÃa otro intento de maquillar la reputación de las viejas organizaciones que son para la clase obrera una camisa de fuerza.