El clima polÃtico en Europa registró un giro radical en las últimas 24 horas. Contra todo pronóstico, todos los paÃses de la UE, excepto Reino Unido, respaldaron la propuesta de sellar un pacto fiscal que implica fortalecer la disciplina y la coordinación económica de los 17 paÃses del euro. El acuerdo se gestó tras una larga noche de negociaciones en la que la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, intentaron vanamente convencer al primer ministro británico, David Cameron, de que apoyara las reformas propuestas. Ante la negativa británica, los lÃderes europeos se vieron forzados a abrir otra vÃa y alcanzar sus objetivos a través de un nuevo tratado.
Dinamarca, que no está obligada a entrar en el euro, ha apoyado el pacto
Los lÃderes firmaron también el Tratado de Adhesión de Croacia, que se incorporará como nuevo miembro de la Unión el 1 de julio de 2013. También evaluaron positivamente la evolución de Montenegro con vistas a la apertura de negociaciones de adhesión en junio de 2012 y celebraron los progresos de Serbia, que en febrero próximo podrÃa recibir el estatuto de paÃs candidato. A pesar de la crisis, la UE sigue siendo el referente para muchos paÃses.
La cumbre concentró sus esfuerzos en los asuntos económicos especialmente dirigidos a imponer un mayor rigor presupuestario, que implica más austeridad, y una más fuerte coordinación económica, según la batuta de BerlÃn. Se olvidaron de nuevo las medidas concretas para estimular el crecimiento y el empleo que pudieran aliviar la situación de los 23 millones de desempleados de la Unión.
«HabrÃamos preferido un cambio completo del Tratado a veintisiete, pero al no lograr una decisión unánime tuvimos que adoptar otra decisión», señaló el presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, al finalizar la cumbre. El marco legal de la UE plantea serios problemas de funcionamiento. Resulta que el reforzamiento de las normas de los 17 paÃses del euro debe ser aprobado unánimemente por los 27 Estados de la UE. Es decir, los 17 del euro y los otros 10, aunque no les afecten.
Cameron hizo una mala lectura de este fallo de la construcción europea y pensó que con la exigencia de la unanimidad para cualquier cambio del Tratado tenÃa un as en la manga y podÃa detener el avance del euro. Pidió a cambio de no vetar las propuestas una protección para no someterse a las reformas de los mercados financieros aprobadas y en curso de la UE. La Unión se vio asà forzada a abrir la vÃa de un nuevo tratado internacional para los paÃses del euro. Lo que ha descolocado a Reino Unido es que la propuesta de reforzar las obligaciones de los 17 del euro ha sido respaldada por otros nueve Estados que no tienen la moneda única, (Bulgaria, Dinamarca, Polonia, Letonia, Lituania, RumanÃa, República Checa, Suecia y HungrÃa), aunque los tres últimos han señalado que deben consultar a sus Parlamentos. Hay que recordar que todos los miembros de la UE tienen la obligación de adoptar el euro, excepto Reino Unido y Dinamarca, que tienen reconocida esta excepción. Es significativo que Dinamarca haya apoyado el acuerdo.
El presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, subrayó el error de Londres. «Si quieren jugar un papel central en Europa tienen que formar parte de las polÃticas comunes que estamos desarrollando», señaló y añadió: «Un paÃs que no es parte del proceso polÃtico sale perdiendo».
El camino del Tratado internacional será más ágil para la toma de decisiones, y está previsto que se apruebe antes de marzo. Pero el nuevo marco no está exento de dificultades. El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, advirtió ayer de que «la Comisión será activa para garantizar una rápida preparación del nuevo Tratado de manera que sea plenamente compatible con la legislación comunitaria y preserve el papel de las instituciones europeas».
En este sentido, el lÃder de los liberales en la Eurocámara, Guy Verhofstadt, abogó por que se respete «el método comunitario y el método democrático» en la elaboración del nuevo Tratado, y para ello «lo mejor es incluir al Parlamento Europeo en el proceso».
La Europa del euro y sus aliados dieron en la madrugada del jueves al viernes un salto cualitativo para asegurar la supervivencia del euro. La importancia del paso adelante dado por los paÃses del euro queda refrendada por el apoyo de las dos instituciones fundamentales, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI). El presidente del BCE, Mario Draghi, aseguró ayer que el acuerdo «se acerca bastante a un buen pacto fiscal». «Tiene que ser desarrollado y después implementado, pero es un resultado muy bueno para la zona euro, muy bueno».
Las palabras de Draghi allanan el camino a una mayor implicación del BCE en la salvación del euro, a pesar de que ayer insistió en que la solución de la crisis fiscal es responsabilidad de los Gobiernos. Unas manifestaciones obligadas ante la cumbre, que también fueron realizadas por su antecesor Jean-Claude Trichet justo antes de iniciar la compra de bonos de los paÃses con problemas.
El FMI se unió también a ese apoyo del BCE. La directora gerente del FMI, la exministra francesa Christine Lagarde, explicó que el acuerdo alcanzado «es un paquete que va realmente en la buena dirección».
El acuerdo contempla una amplia revisión del fondo de rescate permanente, el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), para que pueda entrar en vigor en julio de 2012, un año antes de lo previsto, y que sus decisiones puedan adoptarse por una mayorÃa cualificada del 85%, en lugar de la paralizante exigencia de la unanimidad actual. La potencia de fuego del MEDE, actualmente de 500.000 millones, podrÃa ser aumentada en marzo de 2012.
Los principales acuerdos
– Pacto fiscal de los paÃses del euro. Las Administraciones públicas están obligadas a tener un presupuesto equilibrado o con superávit. Esta norma deberá inscribirse en la Constitución o legislación equivalente (‘regla de oro’). Endurecimiento de las sanciones a los paÃses que superen el déficit del 3% o el 60% de deuda.
– Coordinación económica de la zona euro. Se establecerá un procedimiento para garantizar que todas las reformas importantes de polÃtica económica de los Estados se debatan y coordinen a escala de la zona euro.
– Refuerzo de los fondos de rescate. El temporal Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) será gestionado por el Banco Central Europeo; se acuerda una rápida movilización de recursos.
– Se adelanta la entrada en vigor del fondo permanente o Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) a julio de 2012, un año antes de lo previsto. Se agiliza la toma de decisiones de este fondo, que serán por una mayorÃa cualificada del 85%, en lugar de la unanimidad actual.
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Dinamarca, que no está obligada a entrar en el euro, ha apoyado el pacto
Los lÃderes firmaron también el Tratado de Adhesión de Croacia, que se incorporará como nuevo miembro de la Unión el 1 de julio de 2013. También evaluaron positivamente la evolución de Montenegro con vistas a la apertura de negociaciones de adhesión en junio de 2012 y celebraron los progresos de Serbia, que en febrero próximo podrÃa recibir el estatuto de paÃs candidato. A pesar de la crisis, la UE sigue siendo el referente para muchos paÃses.
La cumbre concentró sus esfuerzos en los asuntos económicos especialmente dirigidos a imponer un mayor rigor presupuestario, que implica más austeridad, y una más fuerte coordinación económica, según la batuta de BerlÃn. Se olvidaron de nuevo las medidas concretas para estimular el crecimiento y el empleo que pudieran aliviar la situación de los 23 millones de desempleados de la Unión.
«HabrÃamos preferido un cambio completo del Tratado a veintisiete, pero al no lograr una decisión unánime tuvimos que adoptar otra decisión», señaló el presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, al finalizar la cumbre. El marco legal de la UE plantea serios problemas de funcionamiento. Resulta que el reforzamiento de las normas de los 17 paÃses del euro debe ser aprobado unánimemente por los 27 Estados de la UE. Es decir, los 17 del euro y los otros 10, aunque no les afecten.
Cameron hizo una mala lectura de este fallo de la construcción europea y pensó que con la exigencia de la unanimidad para cualquier cambio del Tratado tenÃa un as en la manga y podÃa detener el avance del euro. Pidió a cambio de no vetar las propuestas una protección para no someterse a las reformas de los mercados financieros aprobadas y en curso de la UE. La Unión se vio asà forzada a abrir la vÃa de un nuevo tratado internacional para los paÃses del euro. Lo que ha descolocado a Reino Unido es que la propuesta de reforzar las obligaciones de los 17 del euro ha sido respaldada por otros nueve Estados que no tienen la moneda única, (Bulgaria, Dinamarca, Polonia, Letonia, Lituania, RumanÃa, República Checa, Suecia y HungrÃa), aunque los tres últimos han señalado que deben consultar a sus Parlamentos. Hay que recordar que todos los miembros de la UE tienen la obligación de adoptar el euro, excepto Reino Unido y Dinamarca, que tienen reconocida esta excepción. Es significativo que Dinamarca haya apoyado el acuerdo.
El presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, subrayó el error de Londres. «Si quieren jugar un papel central en Europa tienen que formar parte de las polÃticas comunes que estamos desarrollando», señaló y añadió: «Un paÃs que no es parte del proceso polÃtico sale perdiendo».
El camino del Tratado internacional será más ágil para la toma de decisiones, y está previsto que se apruebe antes de marzo. Pero el nuevo marco no está exento de dificultades. El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, advirtió ayer de que «la Comisión será activa para garantizar una rápida preparación del nuevo Tratado de manera que sea plenamente compatible con la legislación comunitaria y preserve el papel de las instituciones europeas».
En este sentido, el lÃder de los liberales en la Eurocámara, Guy Verhofstadt, abogó por que se respete «el método comunitario y el método democrático» en la elaboración del nuevo Tratado, y para ello «lo mejor es incluir al Parlamento Europeo en el proceso».
La Europa del euro y sus aliados dieron en la madrugada del jueves al viernes un salto cualitativo para asegurar la supervivencia del euro. La importancia del paso adelante dado por los paÃses del euro queda refrendada por el apoyo de las dos instituciones fundamentales, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI). El presidente del BCE, Mario Draghi, aseguró ayer que el acuerdo «se acerca bastante a un buen pacto fiscal». «Tiene que ser desarrollado y después implementado, pero es un resultado muy bueno para la zona euro, muy bueno».
Las palabras de Draghi allanan el camino a una mayor implicación del BCE en la salvación del euro, a pesar de que ayer insistió en que la solución de la crisis fiscal es responsabilidad de los Gobiernos. Unas manifestaciones obligadas ante la cumbre, que también fueron realizadas por su antecesor Jean-Claude Trichet justo antes de iniciar la compra de bonos de los paÃses con problemas.
El FMI se unió también a ese apoyo del BCE. La directora gerente del FMI, la exministra francesa Christine Lagarde, explicó que el acuerdo alcanzado «es un paquete que va realmente en la buena dirección».
El acuerdo contempla una amplia revisión del fondo de rescate permanente, el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), para que pueda entrar en vigor en julio de 2012, un año antes de lo previsto, y que sus decisiones puedan adoptarse por una mayorÃa cualificada del 85%, en lugar de la paralizante exigencia de la unanimidad actual. La potencia de fuego del MEDE, actualmente de 500.000 millones, podrÃa ser aumentada en marzo de 2012.
Los principales acuerdos
– Pacto fiscal de los paÃses del euro. Las Administraciones públicas están obligadas a tener un presupuesto equilibrado o con superávit. Esta norma deberá inscribirse en la Constitución o legislación equivalente (‘regla de oro’). Endurecimiento de las sanciones a los paÃses que superen el déficit del 3% o el 60% de deuda.
– Coordinación económica de la zona euro. Se establecerá un procedimiento para garantizar que todas las reformas importantes de polÃtica económica de los Estados se debatan y coordinen a escala de la zona euro.
– Refuerzo de los fondos de rescate. El temporal Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) será gestionado por el Banco Central Europeo; se acuerda una rápida movilización de recursos.
– Se adelanta la entrada en vigor del fondo permanente o Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) a julio de 2012, un año antes de lo previsto. Se agiliza la toma de decisiones de este fondo, que serán por una mayorÃa cualificada del 85%, en lugar de la unanimidad actual.
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