Freiler: “Justifican cualquier cosa apelando al terrorismo o al narcotráfico”

El juez Eduardo Freiler describe en esta entrevista el intenso ataque de Clarín y La Nación desde que falló que los delitos cometidos en el robo de Papel Prensa son de lesa humanidad. El Camarista Federal, que el martes debe presentarse ante el Consejo de la Magistratura, también falló contra el derribo de aviones decretado por el presidente Macri y denuncia el método de justificar con esloganes actos de Gobierno.
Si hay un juez que está en la mira del Gobierno es Eduardo Freiler, presidente de la Sala I de la Cámara Criminal y Correccional Federal. Hace meses que desde el macrismo buscan razones para desplazarlo de ese puesto clave en Comodoro Py. La punta de lanza es una denuncia por enriquecimiento ilícito, que tramita vía la judicial y en el Consejo de la Magistratura, donde este martes tendrá un capítulo importante con la cita al propio Freiler para que presente su descargo. En términos formales, es comparable a una indagatoria. Pero las motivaciones son más profundas y, según relata el juez, tienen relación directa con su intervención en causas sensibles para los intereses no sólo del Gobierno de Mauricio Macri sino de otros actores políticos y empresarios.
La denuncia por enriquecimiento ilícito tiene su origen en una nota de La Nación titulada“Un juez clave en la causa Hotesur compró una millonaria mansión”, publicada el domingo 31 de agosto de 2015. Nota en mano, el abogado Ricardo Monner Sans denunció a Freiler La causa le tocó al juez Marcelo Martinez de Giorgi, que lo sobreseyó. Pero la Cámara Federal de Casación Penal ordenó revisar esta sentencia y ahora la analiza el juez Sebastián Ramos. Por su parte, los representantes del macrismo en el Consejo de la Magistratura esperan juntar los votos para desplazar a Freiler.
–¿Como analiza esta investigación que inició el Consejo de la Magistratura a partir de la denuncia por enriquecimiento ilícito?
-Lo vivo muy mal. Es más, en estos casos, hasta la prensa se cuida un poco más de lo que se cuidan algunos funcionarios públicos. Me refiero a algunos que conforman el Consejo de la Magistratura. Aseveran cuestiones tan burdas que me da miedo. Porque uno puede caer en un error, el fiscal puede acusar a una persona que luego termine siendo absuelto… Pero cuando es notoria la falta de lógica, cuando es evidente que lo que se quiere sostener parte de una mentira, que se conoce que es mentira y se esfuerza en hacer derivar de esa mentira un concepto como el que están diciendo desde el Consejo de la Magistratura, que yo tengo un patrón de vida y de lujos asiáticos, que repiten lo que originalmente ha dicho un periodista, que después lo repite un abogado, el mismo de siempre, que es el que hace esta lógica de “se levanta la nota, el abogado hace la denuncia, sale la denuncia penal”…
“Nadie ha visto nunca una persecución así a jueces”
–¿Está hablando de Ricardo Monner Sans?
-Si. Después se presenta acá con pretenciosas representaciones, que es un luchador contra la corrupción, arrogándose derecho de representar a la sociedad y demás. Pero como trabaja, es evidente, con medios y el Consejo de la Magistratura, yo creo que hasta incluso hay muchos colegas que para no caer ellos en las garras o no ponerse en la mira de estos francotiradores le hacen lugar a que se presenten, que apelen, que sean parte y que actúen como parte cuando no pueden.
–Este martes tiene que presentarse en el Consejo de la Magistratura por esta denuncia de Monner Sans. ¿Qué piensa sobre la investigación que hizo el Consejo?
–Yo digo que es una denuncia que no tiene ni pies ni cabeza. Dicen “tiene una casa terrible” pero no hablan de un hecho determinado como decir “esta casa no la pudo haber comprado”. No obstante, se siguió adelante con lo que sería enriquecimiento ilícito y todo fue lo que en derecho penal llamamos una excursión de pesca. O sea, vamos a ver qué le encontramos. Salió de viaje sin pedir autorización, se ausentó tantos días inhábiles. Afirman, por ejemplo, “estuvo 9 días afuera sin pedir autorización”. A foja seguida están mis pedidos de licencia y la autorización. Me deben más de 180 días de vacaciones. No tengo necesidad de mentir una enfermedad ni nada para tomarme vacaciones. Es todo tan ilógico.
–Los datos de la denuncia están en la declaración jurada.
-Todo surge de mi declaración jurada. Aquellos falsos investigadores periodísticos dicen que tuvieron que investigar…Ninguna investigación. Agarrá mi declaración jurada y esta todo ahí.
–En comparativo con las declaraciones de otros jueces, usted parece que tiene más cosas…
-Declaradas. Puede ser. No conozco lo que otros jueces han declarado. Estoy lejos de ser el más rico y muy lejos de ser el más viajado. Declarado, problablemente. Yo he declarado todo. Yo creo que si creen realmente que lo que tengo no lo pude haber comprado con la evolución de lo que he tenido me tendrían que juzgar por zonzo. Porque, ¿como no voy a saber yo que eso no lo pude comprar y lo pongo en la declaración jurada o lo tengo a mi nombre? Me parece que es insultar la inteligencia suponer que voy a andar poniendo cosas que se que no podría tener. Yo he declarado todo lo que tengo.
“El Poder Judicial está siendo un actor principal de las realidades políticas actuales”
–Si se lo exigen, ¿puede demostrar cómo compró cada bien que declara?
-Si. Lo puse todo en la causa penal. Esta todo.
–Usted sabe que es complicado acceder a la declaración jurada de un juez. El Consejo de la Magistratura está en falta, ya que deberían estar publicadas en su web según establece la resolución 237 del 2014.
–El Consejo nos pregunta a los jueces cuando va una persona a pedir nuestra declaración jurada. Y cada vez que me preguntaron dije si. Muchos se oponen. Yo siempre las he dado. Tiene que ser pública. De todas maneras, lo mío ya es totalmente público. Para dar ejemplos. Cuando comienza la denuncia esta, arranca diciendo que yo venía de una honrosa familia de pobres, casi menesterosos, que mi padre era un empleado del Ministerio de Obras Públicas y que yo había acudido a la educación pública….otro de los caídos (NdR: la nota de La Nación decía: “Nacido y criado en Necochea, Freiler no proviene de una familia rica. Su padre trabajó como empleado en el Ministerio de Obras Públicas bonaerense, mientras que su madre siempre se ocupó de las tareas de la casa”). Y es cierto. Mi padre fue empleado del Ministerio de Obras Públicas, también fue sombrillero en un balneario, ayudante de cocina en un hotel en los veranos. Pero él siguió estudiando mientras trabajaba, y llegó a práctico de puerto que hoy debe ser uno de los oficios mejor pagos del país. Hoy y siempre. Y estuvo los últimos 35 años de su vida como práctico de puerto. Lo que lo llevó a armar sociedades con mi mamá, comprar casas, lotes. Yo también fui a la educación pública, también fui dependiente de juguetería, trabajé en el puerto, fui portero de cine, estudié derecho. Antes de recibirme de abogado mi viejo me regalo una Citröen Ami 8, que la sigo manteniendo y lo siguen poniendo en algunas notas. Antes de recibirme de abogado yo tenía mi 0 kilómetro, un Renault 12, el velero que todavía tengo, y un departamento ¿Era un bacán? Si. Pero hice todo eso trabajando y otras cosas que me daba mi viejo. Vale decir, no vengo, como pretendía Monner Sans, de la nada y tengo todo esto de golpe. Todo esto está en la causa penal perfectamente declarado.
–¿Tiene temor a que avance el juicio político en su contra?
-No. Evidentemente no es jurídico. No obstante tengo que defenderme una por una de las acusaciones, porque quiero demostrarle a quien le interese y más que nada a quienes confían en mí que cada uno de esos cargos son fantasiosos, agrandados, errados y mal intencionados. Así que lo tengo que hacer jurídicamente igual. Pero esto se va a resumir en cuantos votos hay de un lado y del otro. Esto tampoco me parece que puede ser garantía para la sociedad, que tengamos jueces independientes cuando esto se determina como si esto fuera un partido de fútbol. Y si estamos en límite a ver quien hace el gol de oro. Me parece que esto sí es poco serio. Los operativos de prensa que están haciendo ahora para decir “hay un consejero que se peleó con los otros entonces ahora votaría para votaría para el oficialismo…”. Esto lo vamos a escuchar hasta que tengan que resolver. Hay algunos consejeros que están comprometidos con un objetivo político. Pero hay otros que quiero creer que van a tener la delicadeza de leer la documental que yo acompaño, de leer las acusaciones y las respuestas. Creo que están cada vez más lejos de conseguir los dos tercios. (NdR: se precisan ⅔ de los miembros del Consejo de la Magistratura para iniciar un juicio político) Creo que como van a ver que no tienen los votos no van a someterlo a votación. Lo van a decir hasta último momento y lo van a sostener en la agenda para asustar, y lo van a tener tres años dando vueltas hasta que tengan los números. Me parece una cuestión que es inaceptable. Pero paso por paso. Ahora tengo que ir y responder. Toda esta estructura, ahora que la sufro y la veo, me deja en claro que realmente hay un vacío legislativo horroroso en el Consejo de la Magistratura. Y esto yo no lo he visto en ningún otro proceso democrático. Jamás. Estamos viviendo momentos muy difíciles. Quizá lo vea así por esta situación subjetiva que estoy viviendo, pero la veo muy fea para la sociedad en general. Como no se apeguen a las normas vamos a estar en problemas muy graves. Y los problemas graves que pueden emanar de esto no es simplemente vivir en un Estado de derecho. A mi me da mucho miedo la reacción que pueda surgir de la sociedad de esto. Porque si hay un desprecio tan grande por la ley, por las normas, puede llegar a convertirse en un desprecio por la gente, por la sociedad.
“Basta que yo haya dicho que estamos en un proceso de lesa humanidad en la causa Papel Prensa para que comiencen desde todos los medios sistemáticamente a pegarme”.
–¿Habla de la represión a los docentes, por ejemplo?
-A mi me da muchísimo miedo. No todos tienen la grandeza de espíritu como el papá y la mamá de Micaela. No todos tienen la grandeza de espíritu como los docentes o como las Abuelas y las Madres de Plaza de Mayo, de no requerir venganza sino justicia. Y a veces me da miedo que esto de la provocación pueda llegar a ser una cuestión pensada, programada. Me da miedo. Porque luego de un estado de violencia ya se puede justificar cualquier otra cosa. Acá se ha estado tratando de justificar cualquier cosa apelando a cuestiones que, si bien las tenemos, no las tenemos de una forma que nos preocupen tanto.
–¿Qué cuestiones le parece que se agrandan con otros objetivos?
-Narcotráfico, y al lado ponen terrorismo y crimen organizado, tal cual como lo manda norteamérica hace mucho tiempo. Se está tratando, de alguna u otra forma, de darle a las Fuerzas Armadas una participación que legalmente no pueden tener. Se busca tratar de mejorara las situaciones de “lucha contra el terrorismo”, y a través de esa figura ariete se cuelan narcotráfico y crimen organizado. Y se ha apelado a situaciones que no teníamos como para poder poner en fila respuestas militares. Entonces, ¿que es lo que sucederá si se apela a constataciones de hechos de violencia verdaderos? Si con cuestiones inexistentes se ha hecho esto, ¿qué es lo que no harían? Eso realmente me preocupa. Esto de repetir terrorismo, terrorismo….Terrorismo no tenemos. Narcotráfico, narcotrático, sigue la cantinela. Hay una periodista, Naomi Klein, que habla sobre la teoría del shock. Dice que después de una situación de catástrofe es el momento para hacer lo que uno quiere, porque nada va a ser peor. Pero, ¿qué sucede si no tengo esa catástrofe? Entonces hay que inventarla o hacerle creer a la gente que existe. Narcotráfico, narcotráfico, y después viene la “solución” por el tema del narcotráfico. Y viene el decreto de derribo de aviones. Esto lo puedo decir, ya lo firmé y lo escribí en una causa.
–¿Falló en contra de ese decreto?
-Si, claro. Me parece que es totalmente inconstitucional.
–Es la instauración de la pena de muerte sin juicio previo.
-Pero aparte de la forma artera en que se hace. No se pone como un Decreto de Necesidad y Urgencia sino como un Decreto común, para que no tenga luego la revisión por el Congreso. Pero, aparte, la forma de hacer un Decreto de Necesidad y Urgencia, primero tiene que determinar la necesidad. Pero la tiene que determinar fácticamente, no apelando a eslogans, al terrorismo internacional, el narcotráfico, etc. Acá no se hizo nada de eso.
“Alguien no quiere una Justicia independiente”
–Hablemos un poco de usted. No viene de familia judicial….
-No. Soy de afuera y del interior. Todas las contras.
–¿Y porque estudió derecho?
-Estudié derecho en La Plata. Tenía varios intereses. Derecho, ciencia política, ingeniería, cine. Por descarte terminé estudiando derecho en La Plata, donde había muchos estudiantes del interior. Tampoco tengo ningún abogado en la familia.
–¿Es el primer universitario de la familia?
-Mi hermana antes que yo.
–Y la carrera judicial, ¿como empezó?
-Arranqué primero como abogado en Necochea. Tuve mi estudio. Estuve en Necochea hasta 1992 que me vengo para acá porque en ese momento queríamos estar con mi novia en el mismo lugar. Y en esos años se dio la implementación del nuevo código, así que vine para acá y empecé a trabajar en la fiscalía de instrucción N 22. Estuve como fiscal de instrucción, de ahí a fiscal federal, me casé, tuve hijos, me divorcié, y en 2004 me nombran juez. Concursé en dos concursos, tuve la suerte de quedar primero en los dos, uno para juez de primera instancia y otro para camarista.
-¿Y porqué prefirió el cargo de camarista al de juez de primera instancia?
-Me acuerdo que le preguntaron al revés a Rafecas. ¿Por qué usted, habiendo ganado un tribunal oral, se quedó en primera instancia? Bueno, a todo el mundo le gusta primera instancia porque siempre se dice que sos el dueño del proceso. A mi me pareció que tenía más tiempo de analizar cada caso desde la Cámara que en primera instancia. En ese momento hasta el sueldo se duplicaba, no se como estará ahora. Un juez de primera instancia tiene que concursar para llegar a camarista y yo tenía las dos opciones, así que…es como si te preguntan, ¿camarista o ministro de la Corte?
-¿Le gustaría ser ministro de la Corte?
-No. Hoy no. En esta situación, yo creo que hay que trabajar muchísimo para recuperar realmente valores institucionales y republicanos que no se hace con la mera diatriba de decirlo. Me parece que son momentos muy difíciles. Que la sociedad tiene realmente que determinar cuales son los verdaderos centros de poder real. Creo que la sociedad tiene que luchar por una autonomía de la sociedad frente a esos poderes. ¿A través de que forma? No lo se. Obviamente tiene que ser a través de la política. Que la política se imponga como concepto de manifestación ciudadana. Debe volver a imponerse frente a los centros de poder para realmente poder aspirar al bien común.
-Esto, Comodoro Py, ¿no es un centro de poder?
-Si depende de otros intereses sería un centro de poder no autónomo, subsidiario, donde quizás se manifiesta el poder pero de otros. Si no hay verdadera independencia judicial, las manifestaciones del Poder Judicial van a ser manifestaciones de otros poderes. Podemos concederle ese lugar, de centro de poder subsidiario. Ni siquiera delegado, porque cuando alguien delega el poder el delegado asume cierta autonomía.
-¿Pero no es un centro de poder en sí mismo Comodoro Py?
-Comodoro Py pudo haber sido en su momento como una suerte de colchón donde se atemperaban, quizás, otras virulentas discusiones políticas. Política partidaria, económica, etc. Y creo que Comodoro Py ha sido durante mucho tiempo una suerte de esponja donde absorbía un poco ese conflicto y lo atemperaba. Creo que lo que pasó ahora es que pasó a convertirse en un reproductor de algún poder determinado, como una herramienta de acción dura del poder. No se si alcanzo a explicar el concepto, la idea de lo que veo, cómo ha cambiado.
-Hay seguro también una diferencia entre lo que usted vive a diario en Comodoro Py hace muchos años, primero como fiscal y luego como juez, y lo que ha cambiado la percepción desde afuera.
–Es obvio que se tenga una imagen distorsionada de lo que acá sucede. Siempre se hablaba del judicialismo, de la política judicial, del actuar del Poder Judicial como una sobreactuación, diciendo si esto está bien o mal. Siempre ha sido difícil de equilibrar una respuesta, porque estas actividades siempre van a responder a una realidad determinada. Hoy, esa realidad que tenemos en la región nos está demostrando que el Poder Judicial tiene una participación muy importante en estos procesos políticos que se están dando. No nos vamos a asustar. Acá nuestra Corte fue la que legitimó los golpes de Estado. Pero me parece que es bien distinto haberlos legitimado como hizo nuestra Corte allá en 1930 a tomar parte. A ser uno de los actores principales de estos procesos. Me refiero a los que, ocultándose atrás de una lucha contra la corrupción tal o cuál, no hacen sino deponer gobernantes. El caso de Brasil con Dilma. El mismo juez que no le permitió a Lula ejercer como ministro cuando Dilma lo había nombrado fue recibido acá con honores unos días atrás (NdR: se refiere al juez brasileño Sergio Moro, que participó de una actividad organizada por el presidente de la Corte Ricardo Lorenzetti) Un Poder Judicial en Paraguay que está poniendo trabas para que Lugo, una persona que ha sufrido un golpe parlamentario también aceptado por la Justicia de ese país, pueda ser candidato a Presidente. Un Poder Judicial que legitima el golpe a Zelaya en Honduras.
-¿Y acá?
-Y acá creo que el Poder Judicial está siendo partícipe, los vemos en los medios, siendo un actor principal de las realidades políticas actuales. Me parece que basta ver los medios, basta ver ciertas resoluciones y sus fundamentos y su lógica, que a veces están más acompañados de una retórica periodística que de una investigación y una lógica formal. Acá en Argentina no estamos lejos de lo que sucede en la región. Pero también están los movimientos internos. Yo hablo de generalidades. Está claro que dentro de la estructura judicial hay diferentes voces, ideas hacia un lado y hacia otro, reposicionamientos y demás. Es muy difícil suponer y darle lustre a un Poder Judicial que pretende ser gobernado desde un club de fútbol (NdR: se trata de una referencia tácita al rol de Daniel Angelici como operador judicial del Gobierno). Yo creo que cada uno de nosotros deberíamos preocuparnos también porque no solamente nuestros apellidos sean mantenidos con honra y no sean tirados a los chanchos, sino nuestros cargos y este Poder que nos honra en formar parte de él. Tenemos que defenderlo. Si no dotamos de dignidad al Poder Judicial, poca dignidad nos toca a nosotros como miembros de un Poder pisoteado, manoseado, vituperado. Un Poder Judicial totalmente manoseado, ¿a quien le sirve? Al ciudadano, nunca. ¿Le servirá a aquel foco de poder que lo utilizó en su momento? Quizá en alguna cuestión puntual. Pero no le va a servir a nadie.
-Hace poco la jueza Maria Romilda Servini de Cubría, que lleva aún más años que usted en Comodoro Py, dijo que nunca recibió tantas presiones como ahora. ¿Comparte esta caracterización?
–Si. Yo no he recibido una presión porque me hayan llamado telefónicamente, pero basta leer los diarios. Hoy hay un diario que es el boletín oficial y el mensajero del gobierno. En realidad dos diarios. Basta que yo haya dicho que estamos en un proceso de lesa humanidad en la causa Papel Prensa para que comiencen desde todos los medios sistemáticamente a pegarme. Creo que no es el único caso ni el que más importa. Creo que hay otro mucho más profundo y que le importa a otras personas que es la denuncia de Nisman contra Cristina y otros por encubrimiento. Me parece que ahí hay otro foco importante, que también nos une a los mismos actores, Rafecas y yo (NdR: Freiler y Rafecas intervinieron tanto en la denuncia de Nisman como en Papel Prensa y son los jueces más hostigados por el Gobierno y los medios oficialistas). Ni Servini ni yo ni nadie ha visto nunca una persecución así a jueces. Los diarios lo titulan: “Salen a la caza de…”.
-¿La estigmatización mediática piensa que fue a partir de Papel Prensa?
–Papel Prensa fue un disparador. Nunca tuve problemas, hasta que desde Papel Prensa para acá se acabó. Empecé a importarles a Clarín y a La Nación. Lograron todo. Lograron sacarme de la causa de Papel Prensa. Ahora me logran sacar de otras causas.
-Volviendo al tema de las presiones, ya hablamos de las políticas y las mediáticas, pero siempre está la cuestión del rol de los servicios de inteligencia, tanto oficiales como paraoficiales, y su influencia en Comodoro Py.
–Hace poco hizo una denuncia Hebe de Bonafini. La causa se cerró. (NdR: se refiere a una denuncia por supuesto espionaje telefónico a más de 100 personas, entre las que Freiler estaba incluido). Yo traté de presentarme como querellante, y el juez no me aceptó. Era una causa igual a la que hicieron hace unos años por las entonces diputadas Laura Alonso y Patricia Bullrich, pero sufrió otro camino distinto (NdR: previo a las elecciones de 2015, Alonso y Bullrich denunciaron que el kirchnerismo espiaba opositores, algo que nunca se demostró). El mismo fiscal Ramiro Gonzalez, en aquella oportunidad de la denuncia de Alonso y Bullrich fue hacia adelante, pidió informes. Ahora dijo “acá no pasa nada” cuando tenía exactamente el mismo sustracto fáctico. Cerró esta causa. Luego aparece Carlos Pagni, con una nota sobre el pestilente círculo negro del espionaje. Ahí me vuelve a poner, dando cuenta que un tal S tiene asignado mi seguimiento. Y ahora creo que hicieron una denuncia (Gustavo) Arribas y (Silvia) Majdalani pidiéndole a la Justicia que investigue quienes son los agentes que filtran conversaciones, cuando vemos que es una fuente inagotable de causas y de notas periodísticas una conversación que se conserva de forma irregular, que se debió haber borrado y hecho desaparecer la escucha ni bien terminó cuando la mandó a hacer Servini. Y aunque ningún juez haya mandado a ningún agente a borrar esas pruebas lo tienen que hacer automáticamente. Vale decir que esos servicios siguen trabajando de esta manera. Otros lo hacen de una forma mucho más burda.
-¿Como sería?
-(Nicolás) Wiñazki tocó el timbre y mientras estaba hablando con la empleada de casa habían mandado un dron por el patio. Y uno de los grandes dramas es esto: tenerlo como normal. Creo que ahí ya habla de un desgaste más grande. Es normal que te escuchen, que te hagan carpetazos. Es normal. Y ahí sí creo que la enfermedad social es más grave. Esto me parece que es lo más complicado. Que la gente lo tome ya con normalidad. Esto es grave. Que tomen con normalidad estas discusiones que ponen como eje a Comodoro Py o a la Justicia, es bien grave.
-¿Que falta reformar del Poder Judicial? ¿Ganancias, los cargos vitalicios?
–Pueden haber miles de reformas. El temas es qué es lo que queremos. Desde donde estamos parados. Si vamos a determinar una política judicial verdadera, discutida, charlada con los diferentes sectores, que luego se traduzca en política procesales. ¿Que queremos? ¿Una Justicia ágil, dinámica, eficiente? ¿O una Justicia ágil y rápida, quiero fordismo y una máquina de hacer chorizos? ¿Cuando sacan al año, 2.500 causas? Hagan 5.000, no me importa como…. Esta es una discusión política. ¿Queremos que los jueces fundamenten sus fallos o simplemente que fallen? Esto tiene que darse a través de una verdadera discusión política. Yo me había apartado de un grupo que ayudé a conformar, que es Justicia Legítima, porque un día aparecen aceptando un paquete de leyes aceptando un paquete de leyes armando Casaciones en todos los fueros gracias a la buena experiencia de la Casación Penal. Justo Casación Penal, que frenó todas las causas de lesa humanidad. Pero peor era hacer Casaciones en Seguridad Social. Me imagino cualquier jubilado, que tiene un reclamo judicial que lleva varios años tienen que esperar cuatro años más porque ahora lo tiene que ver Casación (NdR: se refiere a los proyectos de reforma judicial impulsados por el kircherismo en 2013, que luego fueron desactivados por diversos fallos judiciales).
-¿Ahí se fue de Justicia Legítima?
–Me abrí porque estaban estos proyectos que no se habían discutido. Me parece que cualquier actividad que vaya en pos de un proyecto de política judicial tiene que ser discutido, debatido y enriquecido. Si me traen un paquete que no sé quien lo hizo, por más que esté encumbrado en un Ministerio, le faltó la riqueza que eso hubiera tenido. Más que nada porque en Justicia Legítima hay personas muy capaces, muy preparadas y bien formadas. Y no haberlos escuchado….Me parece que es un lugar bárbaro para poder hablar de estas cosas.
-Bueno, le falta para llegar al límite de 75 años, que es otro de los debates.
-Si. Pero hay mucha gente que quiere acelerarlo. Me faltan 20 años para eso. Pero no se si de acá a una semana estoy suspendido. No sé lo que pretenden. Yo creo que no. Pero está todo dentro de las posibilidades. Hay algunas personas que pareciera ser que están dispuestas a todo. Y bueno, será cuestión de ver qué sucede después de este martes.
-¿Que piensa de que los jueces paguen ganancias?
-No tengo ningún inconveniente. Me parece que hasta sería lógico que eso se haga. Lo que no me parece lógico son otras cosas. Hay un ataque puntual a este lugar. Alguien no quiere una Justicia independiente. Se meten con la feria judicial, que es algo muy importante en la práctica. Caen algunos que vienen con experiencias municipales que son totalmente diferentes a lo que sucede acá. No podemos municipalizar la justicia federal. Sinceremos realmente lo que sucede.
-Hay algo más que Macri suspendió por decreto que era un nuevo Código Procesal. ¿Qué le parecía?
-Me gustan los principios, no me convence tanto como se habían estructurado esos principios. Me parece fantástico el sistema acusatorio, la inmediatez, que sea el fiscal el que tenga la responsabilidad desde primera instancia de llevar esa causa a juicio. Pero también tiene que haber una responsabilidad muy grande y una estructura que controle ese accionar de los fiscales. No puede quedar, me parece, al arbitrio de muy pocas personas. Porque al revés de lo que sucede con los jueces, que se van aumentando el número de personas que van a mirar y repasar lo actuado en instancias anteriores, con los fiscales pasa al revés. Acá en la Cámara tenemos un sólo fiscal que va a ser la última palabra de todos los fiscales de primera instancia. Sino es cambiarle el nombre: ¿porque no confío en los jueces pero voy a confiar en los fiscales? En un estado avanzado de democracia social de derecho lo que se requiere es que la seguridad y las garantías no las dé una persona sino la estructura, el sistema.
-Pero con este sistema vigente, el fiscal parece en algunos casos casi decorativo. Si el juez no le delega no puede investigar…
-Si puede investigar. Podrían hacer muchísimo más. Yo fui fiscal de instrucción, luego fiscal federal. Se puede hacer mucho más.
-Con el nuevo Código podrían hacer más…
-Con el nuevo Código deberían hacer más. Deberían. Los fiscales pueden tomar testimoniales, luego incorporarlas al juez. Hay cosas que no, pero se puede hacer mucho. Lo recuerdo por experiencia propia. Yo no tuve delegada la causa por las coimas en el Senado y avanzamos muchísimo igual, aportando prueba producida por nosotros. Y estábamos investigando a la oficina de inteligencia..
-¿Y aún en ese momento no tuvo tantas presiones como tiene ahora?
-Jamás.
-Estaba investigando dinero negro de la SIDE puesto a cambiar votos. ¿Ninguna presión?
-Investigamos peronistas, radicales. Ni amenazas ni absolutamente nada. Ni una tuerca aflojada del auto. Gracias a Dios, jamás. Habré sido un tipo con suerte.
@arilijalad
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Acerca de Nicolás Tereschuk (Escriba)

"Escriba" es Nicolás Tereschuk. Politólogo (UBA), Maestría en Sociologìa Económica (IDAES-UNSAM). Me interesa la política y la forma en que la política moldea lo económico (¿o era al revés?).

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