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Un gobierno manchado por la corrupción y los dobles estándares
PEKÃN.- La cúpula del régimen chino se vio sacudida ayer por una amplia investigación periodÃstica, denominada » ChinaLeaks «, que reveló que por lo menos 13 familiares de máximos dirigentes del partido mantuvieron actividades económicas secretas en paraÃsos fiscales del Caribe.
Los denominados «aristócratas rojos» (los parientes de los más altos funcionarios del régimen comunista) están en shock . Las filtraciones, reveladas por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), involucran al cuñado del presidente, Xi Jinping, y familiares de los ex primeros ministros Wen Jiabao y Li Peng, asà como a 15 grandes empresarios y grandes compañÃas estatales.
De acuerdo con la investigación, al menos cinco miembros anteriores o actuales del Comité Central del Politburó del Partido Comunista -las siete personas con mayor poder en China- establecieron compañÃas en las Islas Cook o las Islas VÃrgenes británicas. El informe abarca un total de 22.000 clientes en el extranjero con direcciones en China continental y Hong Kong y 16.000 de Taiwán. En las Islas VÃrgenes, por ejemplo, el 40% de las cuentas está bajo nombre de ciudadanos chinos.
El gobierno chino reaccionó con ira al informe y censuró los sitios web de los diarios que publicaron el estudio, el español El PaÃs, el francés Le Monde y el británico The Guardian.
El régimen intentó también restarle credibilidad a la publicación. «Desde el punto de vista de un lector, la lógica en los artÃculos relevantes es difÃcil de creer. Eso no puede sino hacer creer a la gente que existe una intención detrás», dijo en su conferencia de prensa diaria Qin Gang, vocero de la CancillerÃa.
A través de los paraÃsos fiscales, los millonarios chinos se aseguran su capital -alejándose del yuan- y evaden impuestos, al ocultar la verdadera dimensión de su fortuna. Además, esto les permite aprovechar las ventajas impositivas de ingresar de nuevo el dinero a China como capital extranjero o, al contrario, «terminar sus productos» en el extranjero para no declarar el valor real en China.
AsÃ, los millonarios chinos pudieron establecer negocios en Mongolia, Filipinas, Tailandia, Azerbaiján, Rusia, Canadá, Paquistán, y hasta en Chile, en diferentes industrias desde turismo hasta minerÃa. Todo con el apoyo de reconocidas consultoras, estudios de abogados y bancos de inversión en el mundo, como Deutsche Bank, UBS, Credit Suisse o PricewaterhouseCoopers.
Es posible que el informe sea tan sólo la punta del iceberg, ya que la información alcanza hasta febrero de 2010 y corresponde apenas a las operaciones gestionadas a través de Portcullis TrustNet y Commonwealth Trust, principalmente en las Islas VÃrgenes británicas.
Además de involucrar a familiares de Xi y Wen, el informe revela los negocios de parientes de Deng Xiaoping, padre de la apertura económica de China, y del ex presidente Hu Jintao. Además, incluye a otros personajes de influencia, como Peng Zhen, presidente de la Asamblea Popular Nacional entre 1983 y 1988, y de quien se afirma que su hijo tiene cinco compañÃas en estos paraÃsos.
Uno de los casos que más revuelo causaron fue el de Deng Jiagui, marido de Qi Qiaoqiao, hermana mayor del actual presidente chino, que construyó, junto con su pareja, un imperio inmobiliario en Hong Kong y Shenzhen en apenas 20 años.
Por otra parte, Wen Yunsong, hijo del ex primer ministro Wen Jiabao, creó en un paraÃso fiscal la empresa Trend Gold Consultants. Una investigación de The New York Times publicada en 2012 cifra la fortuna de la familia de Wen Jiabao en 2700 millones de dólares.
Wen escribió hace tres dÃas a un columnista de un diario de Hong Kong para aclarar que no tiene que ver nada con la fortuna de su familia. «Vine al mundo con las manos limpias y asà quiero dejarlo», adujo. En el momento de su retiro, en 2013, tenÃa la esperanza de ser «olvidado», pero la revelación de ayer lo coloca de nuevo en el centro de la escena.
Muchos nombres no pudieron ser confirmados, pues al escribir el nombre chino con el alfabeto, es difÃcil rastrear su identidad en China. Según las estimaciones del ICIJ, entre $ 1 y $ 4 trillones de dólares en activos no identificados abandonaron el paÃs desde 2000.
La investigación no delata hasta el momento actos ilÃcitos, pues todo entra dentro de la delgada lÃnea legal de los paraÃsos fiscales, en donde la confidencialidad puede primar por encima del origen del dinero o lo que se hará con él. Sin embargo, desde el punto de vista polÃtico son revelaciones extremadamente sensibles, en especial en este momento en el que el presidente Xi hizo de la campaña de austeridad y la lucha anticorrupción sus principales caballos de batalla.
La base de datos con 22.000 clientes se publicará el 23 de enero y allà se podrán ver, además de los «principitos» -llamados asà por su cercanÃa al poder heredada de sus padres o abuelos- y otros funcionarios, las actividades de los empresarios chinos más destacados de China.
«Cada esquina de la economÃa china, desde petróleo hasta energÃa verde y desde minerÃa hasta comercio de armas, aparece en la información del ICIJ», anticipa el reporte. .
Un gobierno manchado por la corrupción y los dobles estándares
PEKÃN.- La cúpula del régimen chino se vio sacudida ayer por una amplia investigación periodÃstica, denominada » ChinaLeaks «, que reveló que por lo menos 13 familiares de máximos dirigentes del partido mantuvieron actividades económicas secretas en paraÃsos fiscales del Caribe.
Los denominados «aristócratas rojos» (los parientes de los más altos funcionarios del régimen comunista) están en shock . Las filtraciones, reveladas por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), involucran al cuñado del presidente, Xi Jinping, y familiares de los ex primeros ministros Wen Jiabao y Li Peng, asà como a 15 grandes empresarios y grandes compañÃas estatales.
De acuerdo con la investigación, al menos cinco miembros anteriores o actuales del Comité Central del Politburó del Partido Comunista -las siete personas con mayor poder en China- establecieron compañÃas en las Islas Cook o las Islas VÃrgenes británicas. El informe abarca un total de 22.000 clientes en el extranjero con direcciones en China continental y Hong Kong y 16.000 de Taiwán. En las Islas VÃrgenes, por ejemplo, el 40% de las cuentas está bajo nombre de ciudadanos chinos.
El gobierno chino reaccionó con ira al informe y censuró los sitios web de los diarios que publicaron el estudio, el español El PaÃs, el francés Le Monde y el británico The Guardian.
El régimen intentó también restarle credibilidad a la publicación. «Desde el punto de vista de un lector, la lógica en los artÃculos relevantes es difÃcil de creer. Eso no puede sino hacer creer a la gente que existe una intención detrás», dijo en su conferencia de prensa diaria Qin Gang, vocero de la CancillerÃa.
A través de los paraÃsos fiscales, los millonarios chinos se aseguran su capital -alejándose del yuan- y evaden impuestos, al ocultar la verdadera dimensión de su fortuna. Además, esto les permite aprovechar las ventajas impositivas de ingresar de nuevo el dinero a China como capital extranjero o, al contrario, «terminar sus productos» en el extranjero para no declarar el valor real en China.
AsÃ, los millonarios chinos pudieron establecer negocios en Mongolia, Filipinas, Tailandia, Azerbaiján, Rusia, Canadá, Paquistán, y hasta en Chile, en diferentes industrias desde turismo hasta minerÃa. Todo con el apoyo de reconocidas consultoras, estudios de abogados y bancos de inversión en el mundo, como Deutsche Bank, UBS, Credit Suisse o PricewaterhouseCoopers.
Es posible que el informe sea tan sólo la punta del iceberg, ya que la información alcanza hasta febrero de 2010 y corresponde apenas a las operaciones gestionadas a través de Portcullis TrustNet y Commonwealth Trust, principalmente en las Islas VÃrgenes británicas.
Además de involucrar a familiares de Xi y Wen, el informe revela los negocios de parientes de Deng Xiaoping, padre de la apertura económica de China, y del ex presidente Hu Jintao. Además, incluye a otros personajes de influencia, como Peng Zhen, presidente de la Asamblea Popular Nacional entre 1983 y 1988, y de quien se afirma que su hijo tiene cinco compañÃas en estos paraÃsos.
Uno de los casos que más revuelo causaron fue el de Deng Jiagui, marido de Qi Qiaoqiao, hermana mayor del actual presidente chino, que construyó, junto con su pareja, un imperio inmobiliario en Hong Kong y Shenzhen en apenas 20 años.
Por otra parte, Wen Yunsong, hijo del ex primer ministro Wen Jiabao, creó en un paraÃso fiscal la empresa Trend Gold Consultants. Una investigación de The New York Times publicada en 2012 cifra la fortuna de la familia de Wen Jiabao en 2700 millones de dólares.
Wen escribió hace tres dÃas a un columnista de un diario de Hong Kong para aclarar que no tiene que ver nada con la fortuna de su familia. «Vine al mundo con las manos limpias y asà quiero dejarlo», adujo. En el momento de su retiro, en 2013, tenÃa la esperanza de ser «olvidado», pero la revelación de ayer lo coloca de nuevo en el centro de la escena.
Muchos nombres no pudieron ser confirmados, pues al escribir el nombre chino con el alfabeto, es difÃcil rastrear su identidad en China. Según las estimaciones del ICIJ, entre $ 1 y $ 4 trillones de dólares en activos no identificados abandonaron el paÃs desde 2000.
La investigación no delata hasta el momento actos ilÃcitos, pues todo entra dentro de la delgada lÃnea legal de los paraÃsos fiscales, en donde la confidencialidad puede primar por encima del origen del dinero o lo que se hará con él. Sin embargo, desde el punto de vista polÃtico son revelaciones extremadamente sensibles, en especial en este momento en el que el presidente Xi hizo de la campaña de austeridad y la lucha anticorrupción sus principales caballos de batalla.
La base de datos con 22.000 clientes se publicará el 23 de enero y allà se podrán ver, además de los «principitos» -llamados asà por su cercanÃa al poder heredada de sus padres o abuelos- y otros funcionarios, las actividades de los empresarios chinos más destacados de China.
«Cada esquina de la economÃa china, desde petróleo hasta energÃa verde y desde minerÃa hasta comercio de armas, aparece en la información del ICIJ», anticipa el reporte. .