Giorgi, Berardi (Siderar), Moreno y Boudou, al visitar ayer la planta de la siderúrgica en San Nicolás. Foto: Ministerio de Industria
Los bancos y casas de cambio estarán obligados desde pasado mañana a pedir permiso a la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) antes de concretar cada operación cambiaria, en un nuevo intento del Gobierno por desalentar la compra de dólares y frenar la fuga de capitales, que alcanzó niveles récord en los últimos meses. Asà lo informó anoche el ministro de EconomÃa, Amado Boudou, al adelantar los términos de la resolución 3210, que fue emitida en forma conjunta por la cartera a su cargo y la AFIP, y que será publicada el lunes en el BoletÃn Oficial.
Por la nueva disposición, los bancos y agencias de cambio tendrán que utilizar desde pasado mañana, cuando se reanuden las operaciones, un «aplicativo informático» -que les proporcionará el organismo fiscal- que les permitirá contar con información online sobre los movimientos cambiarios y la capacidad contributiva de quienes se presenten ante las ventanillas a adquirir dólares.
AsÃ, la AFIP tendrá la última palabra sobre la realización o no de la transacción tras constatar que «el monto de la compra pedido por el interesado en proceso se corresponda con los ingresos y bienes patrimoniales», explicaron fuentes oficiales.
Para quienes compran dólares , habrá cambios visibles:
Además de la documentación que les podÃan pedir hasta ayer al presentarse ante las ventanillas (DNI, fotocopia del mismo; un servicio a su nombre en el que figure la misma dirección que aparece en el documento y fotocopia del recibo de sueldo o constancia del monotributo con el comprobante que indique que su pago está al dÃa) habrá que agregar la constancia de la Clave Unica de Identificación Tributaria o Laboral (CUIT o CUIL).
Y, aun asÃ, la definición final sobre la realización o no de la compra la tendrá la AFIP que, según adelantaron, será «meticulosa a la hora de pedir que se justifique el destino de la operación».
Anoche, Boudou buscó bajarle el tono a los nuevos controles: «no se modifican los lÃmites de compras vigentes de dólares. No tiene nada que ver con un control o restricciones, sólo son medidas vinculadas a favorecer la transparencia contra el lavado del dinero».
Sin embargo, como la resolución llega tras una semana en la que el Gobierno ya habÃa adoptado otras cuatro resoluciones con trasfondo cambiario, además de multiplicar los controles para desalentar la demanda, los analistas coinciden en alertar que el fin último de la nueva imposición es precisamente «entorpecer la compra de dólares».
La medida busca endurecer el cepo cambiario y obturar las filtraciones en el sistema de control de las operaciones por las que «muchas personas conseguÃan seguir comprando dólares, pese a no contar con declaraciones patrimoniales o de ingresos que permitieran respaldar la transacción», habÃan adelantado por la tarde a LA NACION fuentes oficiales confiables. Los banqueros fueron informados del cambio en el sistema ayer tras el cierre de las operaciones en la plaza cambiaria.
«Quien tenga todo en regla con la AFIP no tendrá ningún problema, ya que no se modifica ningún lÃmite para comprar divisas. Sólo habrá mayor rigurosidad en el control fiscal y se verán afectados los que tienen ingresos o activos en negro o los que no tienen capacidad patrimonial para las compras que intentan hacer», insistieron anoche las fuentes oficiales. Esto parece desconocer que, según las propias estimaciones del Gobierno, cerca del 40% de los movimientos en la economÃa local son en negro.
Esto quiere decir que, si el sistema funciona bien, se producirá un desdoblamiento de hecho del mercado cambiario local y le quedará asegurado al paralelo un muy apetecible volumen de negocios. «Desde el lunes quedará ese dólar que supuestamente tanto quisieron combatir esta semana con los operativos «anticoleros» y las masivas inspecciones», pronosticó ayer LA NACION un banquero con pocas ganas de hablar del tema..
Los bancos y casas de cambio estarán obligados desde pasado mañana a pedir permiso a la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) antes de concretar cada operación cambiaria, en un nuevo intento del Gobierno por desalentar la compra de dólares y frenar la fuga de capitales, que alcanzó niveles récord en los últimos meses. Asà lo informó anoche el ministro de EconomÃa, Amado Boudou, al adelantar los términos de la resolución 3210, que fue emitida en forma conjunta por la cartera a su cargo y la AFIP, y que será publicada el lunes en el BoletÃn Oficial.
Por la nueva disposición, los bancos y agencias de cambio tendrán que utilizar desde pasado mañana, cuando se reanuden las operaciones, un «aplicativo informático» -que les proporcionará el organismo fiscal- que les permitirá contar con información online sobre los movimientos cambiarios y la capacidad contributiva de quienes se presenten ante las ventanillas a adquirir dólares.
AsÃ, la AFIP tendrá la última palabra sobre la realización o no de la transacción tras constatar que «el monto de la compra pedido por el interesado en proceso se corresponda con los ingresos y bienes patrimoniales», explicaron fuentes oficiales.
Para quienes compran dólares , habrá cambios visibles:
Además de la documentación que les podÃan pedir hasta ayer al presentarse ante las ventanillas (DNI, fotocopia del mismo; un servicio a su nombre en el que figure la misma dirección que aparece en el documento y fotocopia del recibo de sueldo o constancia del monotributo con el comprobante que indique que su pago está al dÃa) habrá que agregar la constancia de la Clave Unica de Identificación Tributaria o Laboral (CUIT o CUIL).
Y, aun asÃ, la definición final sobre la realización o no de la compra la tendrá la AFIP que, según adelantaron, será «meticulosa a la hora de pedir que se justifique el destino de la operación».
Anoche, Boudou buscó bajarle el tono a los nuevos controles: «no se modifican los lÃmites de compras vigentes de dólares. No tiene nada que ver con un control o restricciones, sólo son medidas vinculadas a favorecer la transparencia contra el lavado del dinero».
Sin embargo, como la resolución llega tras una semana en la que el Gobierno ya habÃa adoptado otras cuatro resoluciones con trasfondo cambiario, además de multiplicar los controles para desalentar la demanda, los analistas coinciden en alertar que el fin último de la nueva imposición es precisamente «entorpecer la compra de dólares».
La medida busca endurecer el cepo cambiario y obturar las filtraciones en el sistema de control de las operaciones por las que «muchas personas conseguÃan seguir comprando dólares, pese a no contar con declaraciones patrimoniales o de ingresos que permitieran respaldar la transacción», habÃan adelantado por la tarde a LA NACION fuentes oficiales confiables. Los banqueros fueron informados del cambio en el sistema ayer tras el cierre de las operaciones en la plaza cambiaria.
«Quien tenga todo en regla con la AFIP no tendrá ningún problema, ya que no se modifica ningún lÃmite para comprar divisas. Sólo habrá mayor rigurosidad en el control fiscal y se verán afectados los que tienen ingresos o activos en negro o los que no tienen capacidad patrimonial para las compras que intentan hacer», insistieron anoche las fuentes oficiales. Esto parece desconocer que, según las propias estimaciones del Gobierno, cerca del 40% de los movimientos en la economÃa local son en negro.
Esto quiere decir que, si el sistema funciona bien, se producirá un desdoblamiento de hecho del mercado cambiario local y le quedará asegurado al paralelo un muy apetecible volumen de negocios. «Desde el lunes quedará ese dólar que supuestamente tanto quisieron combatir esta semana con los operativos «anticoleros» y las masivas inspecciones», pronosticó ayer LA NACION un banquero con pocas ganas de hablar del tema..