La primera vez en elecciones legislativas

EL PAIS › CUATRO POLITOLOGOS ANALIZAN LOS EFECTOS DE LAS PRIMARIAS ABIERTAS, SIMULTANEAS Y OBLIGATORIAS
Los efectos de las primarias. Similitudes y diferencias con la ley de lemas. La posible comparación (o no) con la elección de 2011 y la expectativa de lo que puede ofrecer el sistema para 2015.
Por segunda vez, los ciudadanos argentinos votarán hoy bajo el sistema de Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. Pero a diferencia de 2011, cuando se utilizaron las PASO para elegir los candidatos a presidente, en esta ocasión se tratará de una elección de postulantes a cargos legislativos: diputados nacionales y senadores nacionales en ocho provincias. Página/12 consultó a cuatro politólogos para analizar el impacto y las consecuencias de la iniciativa impulsada por el Poder Ejecutivo en 2009, como parte de la denominada reforma política. Ernesto Calvo, profesor de la Universidad de Maryland (Estados Unidos); Marcelo Leiras, director de la carrera de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad de San Andrés; Luis Tonelli, director de la carrera de Ciencia Política de la Universidad de Buenos Aires, y María Esperanza Casullo, doctora en Ciencia Política y profesora de la Universidad Nacional de Río Negro dialogaron con este diario sobre las implicancias de esta elección, sus características y su proyección de cara a 2015.
“Las elecciones intermedias son siempre muy diferentes de las elecciones nacionales simultáneas en las cuales hay candidatos presidenciales”, asegura Calvo, advirtiendo de arranque sobre la dificultad de comparar la votación de 2011 con la de hoy. El profesor de la Universidad de Maryland explica que desde el ’83 hasta la fecha se ha repetido el mismo ciclo: al no haber “arrastre” de la figura presidencial, el voto de los principales partidos disminuye y aumenta el de las terceras fuerzas. Con este análisis, es esperable que el Frente para la Victoria disminuya su caudal de votos respecto del 54 por ciento obtenido en la última elección.
Calvo sostiene que el efecto de las primarias “es muy similar al que tenían las leyes de lemas en las diez provincias que los implementaron a mediados de los ’90”: limitar la fragmentación política y permitir la distribución de recursos institucionales entre sus miembros. Pero a diferencia de lo que podría pensarse en primera instancia, Calvo señala que a largo plazo la oferta electoral debería aumentar “consistentemente” en las PASO para luego sí bajar en la elección general.
Para María Esperanza Casullo, las PASO como sistema de reglas pueden “ayudar” a reconstituir el atomizado sistema de partidos, pero “por sí solo no alcanza”. “Hay otros factores a tener en cuenta como los liderazgos, las relaciones entre las fuerzas partidarias y la sociedad. El sistema de normas institucionales, ayuda, genera incentivos, da forma a las preferencias de los electores, pero en Argentina lo que está en cuestión no son las reglas legales”, concluye una de las fundadoras del blog Artepolítica.
En cambio, Tonelli aporta una mirada negativa sobre las PASO y señala que las primarias “siguen sin ser comprendidas en su existencia por la mayoría del electorado y, también, por los politólogos”. “Al hecho extraño de tratarse de primarias completamente abiertas (participan los no afiliados), pero simultáneas y obligatorias se les suma que, a nivel nacional, salvo en la Ciudad de Buenos Aires, ninguna fuerza política las ha usado como tales. Y esto no se debe sólo a que se tiene poca información, sino a que no proveen incentivos para que sean usadas como primarias, especialmente en las presidenciales, o en legislativas que se presentan como pre-presidenciales”, sostiene el director de la Carrera de Ciencia Política de la UBA.
Sin embargo, Leiras contradice esa visión y sostiene que existe competencia interna en los partidos en 21 provincias y que la imagen que presenta la ciudad y la provincia de Buenos Aires es “un reflejo muy pobre de lo que ocurre en el resto del país”. “En varios distritos el peronismo provincial (o los distintos peronismos en los casos en que va dividido) así como la UCR o las coaliciones que integra dirimen sus candidaturas a diputado nacional a través de las PASO. Y aun en la Ciudad de Buenos Aires, una de las principales coaliciones tendrá competencia tanto para las candidaturas de diputados como para las de senadores. Entonces, yo diría que luego de un período de adaptación y aprendizaje, el mecanismo parece estar funcionando en la mayoría de los distritos y, en muchos casos, para dirimir las candidaturas de las principales fuerzas políticas.”
–Distintos actores de lo que podría denominarse el “pan-radicalismo” (la UCR, el Partido Socialista y la Coalición Cívica) manifestaron su intención de definir la candidatura presidencial en las primarias en 2015, algo similar a lo que sucederá hoy en el frente Unen de Capital Federal. Sin embargo, los líderes nacionales del peronismo no adelantaron hasta ahora una tendencia similar. ¿Podría el peronismo utilizar las PASO en las próximas presidenciales?
E. C.: –En el peronismo esto sólo puede cambiar si deja de haber un liderazgo dominante. Cuando existe un liderazgo fuerte, las PASO disciplinan en las categorías de arriba (como presidente y vice) y distribuyen abajo (legisladores locales). Cuando no existe un liderazgo fuerte, las PASO coordinan tanto en las categorías de arriba como abajo. En el 2015 el gran interrogante va a ser el nivel de control que el FpV va a tener sobre el pan-peronismo a nivel nacional. Si el Gobierno está suficientemente débil, entonces el pan-peronismo puede competir por adentro. En caso contrario, las PASO van a seguir sirviendo como un mecanismo de disciplinamiento del pan-peronismo por arriba y coordinación por abajo.
M. L.: –Es difícil que la candidatura presidencial peronista se dirima en las PASO en 2015. El motivo es que los precandidatos presidenciales competitivos pueden apostar a salir en primer y segundo lugar en la general y disputarse la presidencia en una segunda vuelta, antes que quedarse fuera de la cancha en una primaria. Sin embargo, hay que subrayar que el PJ, en todas sus variantes, ha recurrido a las PASO en 2013 en un número importante de provincias. Según mi cuenta, aunque no queda del todo claro porque no siempre compiten bajo el mismo nombre, van a las PASO en once provincias.
M. E. C.: –Los que están haciendo un uso más orgánico son los pan-radicales y no los peronistas, en parte porque la utilizan más como una ley de lemas que una disputa interna. Hay una disputa por el liderazgo, no con la idea de interna, sino de ganar una primera ronda. Estamos entrando en una coyuntura histórica muy novedosa por muchas razones. La gran incógnita de este proceso es si por fuera del FpV, con una boleta que no se identifica como peronista, como diputado nacional, Sergio Massa puede constituirse como una alternativa presidencial competitiva frente a otros dirigentes que pueden competir por adentro, como los gobernadores Daniel Scioli, Jorge Capitanich, Sergio Urribarri, entre otros.
Una reflexión aparte merece el denominado “voto útil”, agitado por varios precandidatos de la provincia de Buenos Aires. Sobre este tema, Tonelli advierte que “el voto útil es un invento vernáculo para hacer presión psicológica sobre el votante, ya que todo voto es útil si permite expresar una preferencia, aunque sea de identidad”. Según Tonelli, las PASO han servido como filtro electoral para los pequeños partidos y, de alguna manera, para proporcionar información a quienes hacen uso del voto estratégico (‘voto a quien le puede ganar a quien menos quiero que gane’)”.
En una línea similar y tomando la experiencia de las primarias de Estados Unidos, Calvo anticipa que a medida que los votantes ganen más información aumentarán los casos de “voto estratégico”, donde por ejemplo los votantes de un partido que no tiene listas en competencia participan en las primarias de otros partidos. Así, los resultados de las primarias y las generales podrían ir agrandando sus diferencias.
Más allá de los análisis teóricos, a partir de las 9 de la noche de hoy comenzará a darse la lucha política por imponer el sentido del resultado electoral, que también influirá en la elección de octubre.