Los dos campos, Ricardo Forster, Veintitrés.
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Acerca de Patricio
Patricio es profesor universitario de sociologÃa. Trabaja sobre desigualdad y movimientos sociales. Se crió en un conventillo de la calle OlavarrÃa, pero toda su vida ha sido hincha de River.
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No hay dudas que el campo y los medios-no oficialistas- continuarán siendo los malos de la pelÃcula en este año electoral para el discurso kirchnerista y entonces uno de los filósofos de la corte aportará su elaborado lenguaje para esa campaña. Discurso que al no poder obviar la existencia ni la importancia del campo como motor de la economÃa, buscará dividirlo, rescatando un campo bueno frente al
que se ha ocultado, el de «la historia de la miseria, la expoliación, el maltrato y la explotación», tratando de darle algo de lustre a los exabruptos de la Presidenta y su ministro de trabajo. No pueden existir dudas de que hay historias de explotación en el campo, como en toda actividad económica y legÃtimamente uno podrÃa preguntarse por la suerte de los trabajadores de la minerÃa, el petróleo y otras actividades que el gobierno protege.Es función del Estado aplicar y hacer cumplir la legislación que existe sobre el trabajo, sea rural, urbano, minero, etc. y si esa legislación es débil, buscar su modificación utilizando los mecanismos legislativos existentes, sin recurrir al remanido argumento de que la legislación del trabajo rural es «del tiempo de la dictadura», cuando tuvieron más de 7 años para cambiarla.-
Este muchacho es un propagandista exitoso.
Si no hubiera estado prevenido pensarÃa que los «esclavos obreros» de Santiago del Estero eran empleados de una empresa de Buzzi y Biolcatti.
Veamos si en la 125 2.0 les va mejor que en la 1.0.
Forster es inteligente, asi que actùa de esta manera por mala leche.
No existe, y no le hace falta a nadie, trabajo esclavo ni para la soja, ni para el trigo, ni para nigun grano o ganaderìa. Podras achacar que usa poca mano de obra, por lo que un gran porductor tal vez tenga 10 empleados permanentes en el mismo lugar.
Pero si ay «otro campo», que el que te provee de pollos, huevos, lechuga, papa, batata, azucar, te, tomate, yerba, duraznos, etc. Por ese «otro campo», el que en general es mercadointernista y no exportador, no pongo las manos en el fuego ni mamado. Con mis ojos he visto cosas indignantes.
Forster, el campo «oligarca» no sabe lo que es un peón. Usa lo menos posible, no tiene «golondrinas». Es más no tiene ni casillas en el campo porque no las necesita (nadie va a habitarlo porque el trabajo está tecnificado y tercerizado con tractoristas). Asà que el chamuyo K acá no marcha.
PodrÃas decir lo contrario que serÃa mejor: «ese campo gorila que expulsa población, no le da trabajo al medio y que concentra en pocas manos las ganancias que podrÃan distribuirse en muchas». Pero no, con tal de pegar inventa y miente. La explotación de peonadas está más cerca de los afiliados al Mocase que de los miembros de la Federación Agraria, guste o no.
Me parece que es un discurso que atrasa, que huele a una especie de cruzada: Hay que marchar a (la) tierra (campo) Santa para rescatar a los peones (cristianos) de manos de los infieles (oligarcas vacunos). En este caso quien comandarÃa la cruzada no serÃa Ricardo Corazón de León sino Juan (sin tierra).Bueno no tiene mucha tierra el Juan pero sÃ…
¿Es este el discurso del progreso?
Hijos de mil puta!!!!
Pablo D. ¿Estás nervioso?