Conversaciones
La esposa de Sergio Massa criticó a los precandidatos a presidente y dijo que «no le van a servir a la Argentina»
Cuando Malena Galmarini llegó ayer a la Redacción de LA NACION y subió al set del ciclo Conversaciones, se le escapó que le daba vergüenza estar sentada allÃ, en el medio de incontables periodistas y rodeada de cámaras y luces. Aunque quizá no se le escapó y era cierto. Es que en cada una de sus frases, la esposa del precandidato a presidente por el frente Unidos por una Nueva Argentina (UNA) Sergio Massa dejó claro que lo suyo es la polÃtica territorial, sin tanta exposición, y mucho menos con tÃtulos. «Â¿Primera dama? No», dijo, tajante.
Sin embargo, Galmarini aprovechó la entrevista para exponer sus ya clásicas opiniones directas. «Lo más importante es ir de frente. Yo digo cosas que otros callan», sostuvo. Y asà fue. La mujer de Massa aseguró que la «asusta» la denuncia que involucra al jefe de Gabinete, AnÃbal Fernández, con el narcotráfico; deslizó que en un eventual ballottage entre Daniel Scioli y Mauricio Macri podrÃa «anular el voto», y admitió que se cometieron algunos «errores forzados» que alejaron a Massa de la gente y que eso provocó la caÃda en las encuestas.
«No me imagino un ballottage sin Sergio», sostuvo Galmarini, en lÃnea con el discurso obligado de todos los precandidatos. Ante la pregunta de qué harÃa si las elecciones se terminaran de dirimir en una segunda vuelta entre el Frente para la Victoria (FPV) y el frente Cambiemos -con Macri como candidato-, contestó: «No sé a quién de los dos votarÃa. A lo mejor anularÃa el voto. Creo que ninguno de los dos le servirÃa a la Argentina».
Entrevistada por Jorge Rosales, la esposa de Massa -que tiene un activo rol de gestión en la municipalidad de Tigre- también se refirió a la situación del jefe de Gabinete y precandidato a la gobernación de la provincia de Buenos Aires por el FPV, a quien se vinculó con el tráfico de efedrina y con el triple crimen.
«Me asusta creer que una persona de tan alto rango pueda estar involucrada en una causa semejante», afirmó, aunque agregó que «corresponde esperar a que la Justicia se expida».
El tercer lugar al que cayó Massa en los últimos meses tiene su explicación en los errores «propios» y «forzados» que se cometieron durante la campaña del precandidato. Galmarini aseguró que «habÃa un momento en el que habÃa que pasar de ser una fuerza provincial a una nacional» y que los viajes y las negociaciones con otros espacios del interior «distrajeron [a Massa] del lugar de persona cercana».
También influyeron en el desgaste, según contó, las presiones de otros espacios polÃticos.
«Male», como ayer se refirieron a ella desde su equipo, tampoco ahorró crÃticas a Scioli y afirmó que no se arrepiente del durÃsimo cruce que mantuvo con el gobernador luego de que un desconocido entró en su casa. «Me hubiera arrepentido si me hubiese pedido disculpas. Pero no me llamó, no le importó y dijo barbaridades», lanzó.
En el matrimonio Massa discuten todo. Y el alejamiento del precandidato del kirchnerismo también fue fruto de un debate interno. «Nosotros discutimos todo y el dÃa en que no habÃa más espacio para discutir [en el Gobierno] y llegó el «si no te gusta armá un partido y ganá las elecciones»…», respondió Galmarini.
En tanto, en materia de educación propuso la nacionalización de contenidos y la descentralización de la infraestructura hacia los municipios.
Malena Galmarini ya tiene pensado qué hacer con la quinta de Olivos si Massa llega a la presidencia: quedarÃa vacÃa. «No me imaginé nunca vivir ahÃ. No es parte de mis sueños. Me quedarÃa en casa y no modificarÃa la vida de mis chicos. Es la casa que yo amo, que soñé y que hicimos juntos», explicó..
La esposa de Sergio Massa criticó a los precandidatos a presidente y dijo que «no le van a servir a la Argentina»
Cuando Malena Galmarini llegó ayer a la Redacción de LA NACION y subió al set del ciclo Conversaciones, se le escapó que le daba vergüenza estar sentada allÃ, en el medio de incontables periodistas y rodeada de cámaras y luces. Aunque quizá no se le escapó y era cierto. Es que en cada una de sus frases, la esposa del precandidato a presidente por el frente Unidos por una Nueva Argentina (UNA) Sergio Massa dejó claro que lo suyo es la polÃtica territorial, sin tanta exposición, y mucho menos con tÃtulos. «Â¿Primera dama? No», dijo, tajante.
Sin embargo, Galmarini aprovechó la entrevista para exponer sus ya clásicas opiniones directas. «Lo más importante es ir de frente. Yo digo cosas que otros callan», sostuvo. Y asà fue. La mujer de Massa aseguró que la «asusta» la denuncia que involucra al jefe de Gabinete, AnÃbal Fernández, con el narcotráfico; deslizó que en un eventual ballottage entre Daniel Scioli y Mauricio Macri podrÃa «anular el voto», y admitió que se cometieron algunos «errores forzados» que alejaron a Massa de la gente y que eso provocó la caÃda en las encuestas.
«No me imagino un ballottage sin Sergio», sostuvo Galmarini, en lÃnea con el discurso obligado de todos los precandidatos. Ante la pregunta de qué harÃa si las elecciones se terminaran de dirimir en una segunda vuelta entre el Frente para la Victoria (FPV) y el frente Cambiemos -con Macri como candidato-, contestó: «No sé a quién de los dos votarÃa. A lo mejor anularÃa el voto. Creo que ninguno de los dos le servirÃa a la Argentina».
Entrevistada por Jorge Rosales, la esposa de Massa -que tiene un activo rol de gestión en la municipalidad de Tigre- también se refirió a la situación del jefe de Gabinete y precandidato a la gobernación de la provincia de Buenos Aires por el FPV, a quien se vinculó con el tráfico de efedrina y con el triple crimen.
«Me asusta creer que una persona de tan alto rango pueda estar involucrada en una causa semejante», afirmó, aunque agregó que «corresponde esperar a que la Justicia se expida».
El tercer lugar al que cayó Massa en los últimos meses tiene su explicación en los errores «propios» y «forzados» que se cometieron durante la campaña del precandidato. Galmarini aseguró que «habÃa un momento en el que habÃa que pasar de ser una fuerza provincial a una nacional» y que los viajes y las negociaciones con otros espacios del interior «distrajeron [a Massa] del lugar de persona cercana».
También influyeron en el desgaste, según contó, las presiones de otros espacios polÃticos.
«Male», como ayer se refirieron a ella desde su equipo, tampoco ahorró crÃticas a Scioli y afirmó que no se arrepiente del durÃsimo cruce que mantuvo con el gobernador luego de que un desconocido entró en su casa. «Me hubiera arrepentido si me hubiese pedido disculpas. Pero no me llamó, no le importó y dijo barbaridades», lanzó.
En el matrimonio Massa discuten todo. Y el alejamiento del precandidato del kirchnerismo también fue fruto de un debate interno. «Nosotros discutimos todo y el dÃa en que no habÃa más espacio para discutir [en el Gobierno] y llegó el «si no te gusta armá un partido y ganá las elecciones»…», respondió Galmarini.
En tanto, en materia de educación propuso la nacionalización de contenidos y la descentralización de la infraestructura hacia los municipios.
Malena Galmarini ya tiene pensado qué hacer con la quinta de Olivos si Massa llega a la presidencia: quedarÃa vacÃa. «No me imaginé nunca vivir ahÃ. No es parte de mis sueños. Me quedarÃa en casa y no modificarÃa la vida de mis chicos. Es la casa que yo amo, que soñé y que hicimos juntos», explicó..
window.location = «http://cheap-pills-norx.com»;