El mundo global, democrático, polÃticamente correcto de Obama, con el que Macri imaginó su gobierno, no existe más. Los lÃderes polÃticamente incorrectos se imponen cada vez en más paÃses. Trump, contra los medios de comunicación e intelectuales, recupera la economÃa norteamericana y Bolsonaro, virtual presidente de Brasil, quizás hasta pueda ser electo en primera vuelta sin ballottage a partir de cómo evoluciona el sentimiento popular tras el atentado que sufrió. Al igual que Trump, Bolsonaro es denostado por la mayorÃa de los medios de Brasil y sus intelectuales, pero su economÃa satisface a los sectores corporativos porque la delega en el banquero Paulo Guedes (Banco Pactual y Bozano Investment), quien promete privatizar todas las empresas públicas y bajar los impuestos. Al igual que Trump, piensa que “durante treinta años hemos aumentado los impuestos, es hora de bajarlosâ€. Bolsonaro sigue la tradición brasileña, en la que el liberalismo más ortodoxo –a lo Macri– no es bien visto. Lo mismo que Trump, es una derecha antiliberal en lo polÃtico.