Acerca de Patricio

Patricio es profesor universitario de sociología. Trabaja sobre desigualdad y movimientos sociales. Se crió en un conventillo de la calle Olavarría, pero toda su vida ha sido hincha de River.

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21 comentarios en «Pepe Mujica, la sensatez de la utopía»

  1. El problema es que la derecha argenta y el State Departament piden la canonización del Pepe. De todos modos, hay que renovarle la confianza a un gobierno frenteamplista, no caigamos en la tontería de criticarlo por detenernos en quienes lo elogian.

    1. RAFA

      Porquè no nos explicàs eso de «contrapunto». A què te referìs. Què escribe Sarlo que parece molestarte a vos y al sector de los fanàticos K. ?
      Acaso se te aparece la visiòn de que quienes nos entusiasmamos con esos discursos no dejamos de comparar la figura y el currìculum del Yoruga con las de capanga que mintiò con el pasado que se inventò,con el verdadero por el que nunca se disculpò, y con sus sus promesas de transversalidad y pluralismo?

      Acertaste.

    2. No me parecen contradictorias las notas para nada. Granovsky dice que algunos quieren ver a un Menem donde no lo hay y Sarlo dice que el Pepe juega entre el voluntarismo y el realismo.
      Coincido con ambas notas.

      1. Pro2003: dije «contrapunto» porque da otro punto de vista. La comparación que sugiere Sarlo y que a vos te entusiasma suele obviar (y BS lo dice) que el Pepe es el emergente de una fuerza que lleva cuatro décadas de paciente construcción política, lo que no tiene nada que ver con la situación argentina. Una comparación que se fije solamente en los individuos me parece bastante pobre.

        Juanp: de acuerdo, las notas no son contradictorias pero me parece importante lo que apunta Granovsky: la continuidad de una estrategia transformadora de largo plazo, aún dentro de los límites del sistema. Sobre la sinceridad de los elogios del establishment al Pepe, recordemos las acusaciones macartistas que le hacían sus oponentes durante la campaña (caso de Lacalle, que ahora lo aplaude).

        Saludos.

    3. RAFA

      Entendí contrapunto como contradictorio.

      Mi comparación no hace pie únicamente en los individuos.
      Néstor Kirchner y Cristina ya han dado suficientes pruebas de haber traicionado sus promesas de «transversalidad». De una vez por todas aceptemos que su quehacer de gobierno está radicado dentro del Peronismo, fuerza política o movimiento que tiene mayor recorrido que el Frente Amplio.
      Dentro de ambos espectros es que evalúo sus respectivos pensamientos y me encuentro con un tipo con las bolas y el curriculum suficiente para decir lo que dijo y otro que en lugar de dar el salto superador de la nueva política prometida, en todo momento elige mirarse al espejo y actuar en soledad omnipotente, apenas rodeado del grupo de incondicionales de turno.
      Para repetir o acercarse a la epopeya del 46 al 51 hace falta la visión de estadista de aquel Perón y no la burda imitación de sus defectos.

      1. Pro2003: bueno, estamos mirando los matices de las palabras, por algo dije «contrapunto» y no «opinión opuesta».

        Creo que te estás salteando el vaciamiento del sistema de partidos políticos en la Argentina, que hizo implosión en 2001-2002 (cosa que no ocurrió en Uruguay). No olvidemos que NK llegó a la presidencia casi por casualidad. Y después de pasar por el menemismo, el peronismo volvió a fojas cero y tiene que reinventarse como fuerza transformadora, so pena de desaparecer o diluirse. Si eso se va a lograr (o no) con el liderazgo de Néstor y Cristina o con los que vengan después, es una incógnita. Pero sigo viendo como una simplificación berreta que se comparen procesos políticos totalmente diferentes.

  2. ¿Quién es ese Granovsky? Debe ser bastante pelotudo porque comparar al Pepe con Menem es por lo menos una falta de respeto. Mientras uno estuvo 14 años preso en un pozo, el otro bueno… Ahí está «El anguila», el que entró a Gran Hermano Famosos hace unos años y que él reconoció como hijo hace unos años. Había que ser muy pelotudo para creer que Menem alguna vez fue un líder popular. Y venderlo como tal cosa a Carlos, bueno, con eso solo ya te ganás el infierno.

    Lo que algunos no entienden (y otros pendex lo estudiaron para los parciales y ahora no lo quieren formatear del rígido) es que la idea de sociedad que había en la izquierda de los 70’s era un disparate. Mujica hizo una sana autocrítica en la práctica sin renunciar a los objetivos de fondo, más o menos eso es lo que explica Sarlo.

    1. Granovsky se deshace en intentos cobardes de serrucharle las gambas a Pepe a ver si la biografia le queda de la altura de la del Nestor. No es el unico. El Pepe es el nuevo supositorio que le duele al fundamentalismo pinguinista, que cree que un prestamista dado a los lujos inmobiliarios es el Che Guevara bajando de Sierra Maestra. Como se ve, es duro para estos propagandista ganarse el mango decentemente.

    2. Diego, ¿vas a tener por toda tu vida esta pataleta con la izquierda de los 70s?. Quedate tranquilo, no te hace falta salir a perseguir militantes de los 70s, ya lo hicieron los milicos por vos, pero tené cuidado, te anula el razonamiento al punto de no darte cuenta que Granovsky no compara al Pepe con Menem, el deshace la imagen del Pepe menemizado. Y no es que le responde a tu ídolo Sarlo, él toca otro punto.

      1. Emilio,

        Cada cual tenemos nuestras obsesiones, y yo me hago cargo de las mías y trato de justificarlas. Te explico lo que me pasa hoy. Nací en la clase media argentina y no quiero vivir como la mayoría de mis amigos, esto es, recibirme de contador, dedicarme a ganar guita, casarme con una boluda que en primer lugar no me meta los cuernos y en segundo me de dos hijos que ojalá lleguen a jugar en Primera División del Fútbol Argentino. O sea, quiero leer, escribir, me encantaría vivir de algo así y me encuentro con una hegemonía definida en términos gramscianos. Como todo kiosco, la cultura también tiene sus dueños. Fijate que hasta Alan Pauls, que tal vez a vos te parezca un concheto de derecha, quiere que vuelva el comunismo: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/libros/10-3743-2010-03-07.html Así que de ahí para abajo tengo paño para arriesgar que hay dos hegemonías (a groso modo, obviamente, no estamos haciendo ciencia acá): «la gente» y «la cultura». Eso, todo eso junto, funciona de tal modo que podés dar clases en Princeton y querer que vuelva el comunismo. Qué querés que te diga, para mí no cierra. Y porque la cultura tiene todo este paño es que Granovsky puede manejar la hipótesis de un Mujica menemizado, algo que yo no leí tan rotundamente desbaratado pero que de todos modos es algo ni vale la pena tomar en serio. Y sí, Emilio, para mí ese paño es uno de los enemigos. Porque cualquiera que se muestra un poquito disidente con lo que todos sabemos que es la Biblia, ¡zás!, le cae el martillo en la cabeza.
        A Sarlo la valoro y la respeto porque sale a cortar en diagonal este paño sobre el que está tendido el sistema de la cultura letrada. Por eso es que cada cosa que ella escribe suena fresca, novedosa, es que no trae la mochila encima, y con eso, si pertenecés al campo cultural, alcanza.

    3. Diego:
      «Mujica hizo una sana autocrítica en la práctica sin renunciar a los objetivos de fondo,más o menos eso es lo que explica Sarlo.»

      Ud., más o menos, ¿quiere decir que Mujica se autocriticó de la estrategia foquista tupamara; pero que revindica el Programa Político de Tupamaros?

      1. NO, reivindica algo más «espiritual» si se quiere (pero que no se mal interprete). Reivindica, intervenir en la política para mejorarle la vida a las personas. No cree que el mercado por sí solo sea el mejor camino, no cree en el fin de la historia tal como nos lo contaron hace 20 años.
        Mujica sigue teniendo esa buena leche de fondo por la que muchos equivocados murieron y mataron.
        Lo que acá pasa es que hay gente que no se quiere bajar de su teoría política y/o económica; desprenderse de eso lo ven como hacerse amigo de Bush, y no es así la cuestión. Esa gente, que mató porque la historia llevaba al comunismo porque El Capital así lo decía, eran fundamentalistas ni más ni menos que los que se matan porque Bin Laden les elige un tren o un avión.
        Una, la de Mujica, es una postura ética y la otra, una fundamentalista. Ahí la diferencia crucial de éste asunto.

      2. Diego:
        «Reivindica, intervenir en la política para mejorarle la vida a las personas…

        Una, la de Mujica, es una postura ética y la otra, una fundamentalista…»

        Ah, bastante parecido al transversalismo, digamos para encontrar un paralelo al azar, de Carlos Kunkel.

        Si, salvo algunos compañeros de ruta que en la actualidad allá y acá, mantienen posiciones «guevaristas»…

        Entre los cuales no me encuentro por no haber adherido jamás al foquismo como estrategia.

        Los privilegiados que llegaron a posiciones de poder estatal, cambiaron el fusíl por la «granja orgánica».

        En una síntesis parecida a la que Jacobo Timerman eligiera para su diario «La Opinión»:

        Culturalmente de izquierda,
        Políticamente de centro,
        Económicamente de derecha.

        Un excelente camino para gozar de larga vida y una jugosa jubilación de privilegio.

      3. Bueno, algo nos estamos acercando pero todavía falta.
        Para empezar, no todo en la vida es plausible de ser dividido en «de izquierda», «de derecha», «de centro». Esa es la anteojera que básicamente no va más. Y es en la que no cree más Mujica. Fundamentalmente porque estatizando todo después de más de medio siglo no es raro que termine gobernando una familia en ese país. Eso marca la historia más materialista de todas. Es mentira que cuanto más estatizás, mejor para los pobres. Esa ecuación se cayó a pedazos. Lo que no implica que el mercado resuelva todos los problemas ni mucho menos. Entonces pues, una vez que se acepta el sistema democrático (éste de votar cada dos años y de tener Congreso con diputados y Justicia independiente), lo económico se pasa a parecer a algo administrativo y lo administrativo con ese basamento de fondo puede adquirir ciertos aspectos técnicos. Ver cada coyuntura será fundamental para tomar decisiones económicas que antes sólo se contrastaban con «teorías profundas», y eso me parece un gran salto de la democracia.

        Comparándolo con Mujica a Kunkel le estás haciendo un halago enorme. El pragmatismo va hasta ahí, hasta el «uso técnico de la economía», no es que «porque no hicimos la revolución ahora voy a hacer la mía», eso es una grasada peronista. Hablar de redistribución mientras cuidás tu quintita millonaria realmente no va. El pragmatismo político (repito, que ya no sigue ningún dogma) necesita apoyarse en una ética y no hay ética que empiece en la actividad pública pero que se abstenga de mirar a la privada del individuo.

        Espero haber sido más o menos claro.

        Saludos

      4. Ha sido claro:

        «La política es el arte de lo posible»
        Otto Von Bismarck

        Me interesa la frase, y no en vano fue acuñada por el artífice de la nacionalidad burguesa de Alemania.

        Creame, le entiendo perfectamente.

        No sucribo el análisis, en mi caso considero cualquier valor Moral psico-anímico; generado por determinadas relaciones sociales de producción material.

        ¿Un determinista, un economicista, un materialista-histórico?

        Todo eso y, además, un vecino agradecido por sus explicaciones.

        Gracias.

  3. Sarlo se coloca en el grupo de los que quieren que miremos afyera,que tomemos modelos vecinos a partir de la admiracion que para ella merecen.No comparto su criterio de olvidar el pasado,sobre todo el tiempo de la represion.Me parece infantil y equivocado.Los recuerdos siempre»siguen trabajando»y reaparecen.Lo que si necesitamos es un sinceramiento de los protagonistas que tidavia esta por verse.

  4. Ultimamente en ArtePolítica se leen las palabras «Pepe Mujica», «Clarín» o «Pino Solanas» y saltan los bots programados para embarrar la cancha, argumentar con «Clarín miente», encontrarle la historia oscura no contada del tupamaro menemista (dicho de parte de ex-menemistas, ex-duhaldistas y kirchneristas de última hora) o decir que todo es un gran complot mediático para tapar la grandeza del matrimonio ladri-presidencial.
    A ver si actualizan los bots que siempre saltan con las mismas frases y argumentos. Aburren. En especial el que te arma a cada rato el mismo post de «Clarín miente».

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