Mariano Mollica (31) fue uno de los alrededor de las 300 personas que la PolicÃa detuvo durante el fin de semana en masivos operativos de «saturación», pese a que está ciego y mostró su certificado de discapacidad visual.
“Estuve tirado cinco horas en una celda, con las esposas en la espalda, desnudo y golpeado. Me pegaron desde que me subieron en el patrullero hasta que me metieron en la celda de la comisarÃa de Villa Allende. Mirá lo que me hicieronâ€, contó el hombre a DÃa a DÃa en su casa de barrio Cerrito de la periferia norte de Córdoba capital.
Lo que más me molesta es que todavÃa no sé por qué me llevaron. Yo les decÃa que era ciego pero no me creÃan. ¿Acaso no me veÃan la cara?â€, remarcó.
El hombre fue detenido a las 9 del domingo y recién fue liberado a las 21. Está ciego desde que, hace dos años, le intentaron robar su motocicleta y le pegaron siete tiros: uno en el cráneo y otros seis entre el tórax, la espalda y la pelvis.
Como todavÃa tiene los proyectiles alojado en su cuerpo, temÃa que por los malos tratos sufriera alguna consecuencia. “Tengo siete balas incrustadas en el cuerpo y temÃa que se movieran por los golpes que me daban. Los médicos me habÃan advertido que, si se movÃan, me podÃan provocar hemorragias cerebrales o problemas en los órganosâ€, dijo.
CrÃticas
Los arrestos masivos por supuestas contravenciones al Código de Faltas despertaron fuertes crÃticas en distintos ámbitos dirigenciales y en organizaciones de derechos humanos.
El Observatorio de Derechos Humanos, de la Universidad Nacional de Córdoba, cuestionó los operativos y denunció que hubo atropellos por parte de los uniformados y que se detuvo a inocentes sin motivo alguno. “Los afectados y numerosos testigos afirmaron la falta de motivos para proceder a las detenciones, como asà también el accionar abusivo, violento y desmedido de la PolicÃaâ€.
El jefe policial Julio César Suárez, en cambio, dijo a La Voz que estaba «contento y satisfecho» por los operativos. «Este trabajo realizado nos dio la satisfacción de que la delincuencia no pudo actuar este fin de semana. De hecho, hemos bajado los números de robosâ€.
“Estuve tirado cinco horas en una celda, con las esposas en la espalda, desnudo y golpeado. Me pegaron desde que me subieron en el patrullero hasta que me metieron en la celda de la comisarÃa de Villa Allende. Mirá lo que me hicieronâ€, contó el hombre a DÃa a DÃa en su casa de barrio Cerrito de la periferia norte de Córdoba capital.
Lo que más me molesta es que todavÃa no sé por qué me llevaron. Yo les decÃa que era ciego pero no me creÃan. ¿Acaso no me veÃan la cara?â€, remarcó.
El hombre fue detenido a las 9 del domingo y recién fue liberado a las 21. Está ciego desde que, hace dos años, le intentaron robar su motocicleta y le pegaron siete tiros: uno en el cráneo y otros seis entre el tórax, la espalda y la pelvis.
Como todavÃa tiene los proyectiles alojado en su cuerpo, temÃa que por los malos tratos sufriera alguna consecuencia. “Tengo siete balas incrustadas en el cuerpo y temÃa que se movieran por los golpes que me daban. Los médicos me habÃan advertido que, si se movÃan, me podÃan provocar hemorragias cerebrales o problemas en los órganosâ€, dijo.
CrÃticas
Los arrestos masivos por supuestas contravenciones al Código de Faltas despertaron fuertes crÃticas en distintos ámbitos dirigenciales y en organizaciones de derechos humanos.
El Observatorio de Derechos Humanos, de la Universidad Nacional de Córdoba, cuestionó los operativos y denunció que hubo atropellos por parte de los uniformados y que se detuvo a inocentes sin motivo alguno. “Los afectados y numerosos testigos afirmaron la falta de motivos para proceder a las detenciones, como asà también el accionar abusivo, violento y desmedido de la PolicÃaâ€.
El jefe policial Julio César Suárez, en cambio, dijo a La Voz que estaba «contento y satisfecho» por los operativos. «Este trabajo realizado nos dio la satisfacción de que la delincuencia no pudo actuar este fin de semana. De hecho, hemos bajado los números de robosâ€.