Pedro Pablo Kuczynski: El presidente electo de Perú dejó abierta una pregunta para justificar el libre comercio: Quién va a poder competir con China
Alejandro Bercovich
abercovich@diariobae.com
Puerto Varas, Chile
Enviado especial
En sus 77 años, el peruano Pedro Pablo Kuczynski parece haber vivido varias vidas. Fue ministro del liberal Fernando Belaúnde Terry en los ‘60 y del también liberal Alejandro Toledo hace poco más de una década. En el medio alternó entre Nueva York, Miami y Europa y se hizo multimillonario en el mundo de las finanzas, pero también estuvo entre los fundadores de la argentina Siderar (del grupo Techint) y visitó varias veces Buenos Aires enviado por el Banco Mundial. Ostenta su fortuna sin pudor, casi a lo Donald Trump, pese a integrar un linaje de intelectuales de izquierda que incluye al último ministro de Planificación de Alemania Oriental, su tÃo abuelo Jürgen, y a su madre Madeleine, tÃa del cineasta vanguardista Jean-Luc Godard. A punto de asumir tras haber sido electo “por un pelito†ante Keiko Fujimori, como bromeaba en la cumbre de la Alianza del PacÃfico, el veterano economista espera que Mauricio Macri abra las fronteras argentinas y que los negocios entre los dos paÃses se multipliquen. Sonriente en todo momento, como si haber llegado a Presidente hubiera sido una asignatura pendiente personal y ahora ya estuviera de vuelta de todo, Kuczynski charló con BAE Negocios durante media hora a bordo del avión de lÃnea que lo llevó de Santiago al sur chileno.
–¿Qué expectativas tiene para la relación con Argentina?
–Bueno, en Argentina ha habido inmensos cambios desde la elección de Mauricio Macri como presidente. Obviamente lo que queremos es tener una relación mejor, y yo estoy seguro de que la tendremos. Yo conozco mucho la Argentina. Pero siempre hay una inquietud de los paÃses del PacÃfico sobre el gran proteccionismo que hay allÃ. Es algo que estoy seguro que se va a discutir tanto en esta cumbre como en otras, y que creo que con Macri va a cambiar.
–Argentina tiene con Perú casi totalmente liberalizado el comercio, igual que con Colombia y Chile, pero no con México. ¿Puede eso ser un obstáculo en la relación argentina con la Alianza del PacÃfico?
–Bueno, México está en una gran expansión de su industria automotriz y acerera. Nosotros con Argentina tenemos mucho comercio agrÃcola, donde el rubro más importante es el del maÃz para nuestra industria avÃcola. Ese insumo clave lo traemos de Estados Unidos y de Argentina, según el precio. A ustedes creo que les mandamos textiles y minerales.
Economicamente, Buenos Aires
queda más lejos que Nueva York
–¿Pero cree que los paÃses de Latinoamérica pueden integrarse en algo más que el comercio de commodities?
–Creo que en la industria automotriz hay bastante integración. Lo que ha pasado es que Brasil perdió mucha competitividad en esa industria. Chevrolet, que enviaba autos de Brasil al Perú, ahora los trae de Corea y de China. Por eso lo importante es ser competitivos pero también tener la infraestructura. Porque si bien en el mapa parecemos estar cerca, ir del puerto de El Callao al de Buenos Aires es carÃsimo y terminamos quedando lejÃsimo. Económicamente nos queda más lejos que Nueva York. Por eso creo que es indispensable la integración fÃsica.
–La agenda no deberÃa estar centrada en la liberalización comercial, entonces.
–Tenemos que integrarnos, y uno se integra mediante una buena infraestructura y mediante acuerdos comerciales, pero que también tienen que incluir a los servicios. ¡Eso es importantÃsimo para la era que viene!
–¿Hay un viraje polÃtico y económico en toda la región?
–Lo que ha pasado es que la gente busca otros paradigmas económicos porque los que se aplicaron no funcionaron bien en los últimos años. Es lo que pasó en Argentina y también en Brasil. En Venezuela hay una crisis mayor, que va a exigir hasta ayuda humanitaria.
–¿Usted se va a sentir más cómodo negociando con Macri que con sus antecesores?
–¡Pues claro! Yo lo conozco al ex ministro (Axel) Kicillof (sonrÃe), que usa el libro de mi tÃo abuelo Jürgen Kuczynski, antiguo ministro de Planificación de la Alemania Oriental y famoso economista comunista. ¡ImagÃnese el abismo que nos separaba!
El ex ministro Domingo Cavallo
es un buen amigo; conversábamos bastante
–¿Qué puede esperar Argentina de su gestión al frente de Perú?
–Bueno, en principio retomar las conversaciones de alto nivel, porque casi no las hay desde la época en que yo era ministro de EconomÃa de Alejandro Toledo, cuando estuvo de visita el exministro Domingo Cavallo, que es un buen amigo mÃo. Ahà conversábamos bastante. Creo que hay que retomar eso donde lo dejamos y ver dónde hay posibilidades de más intercambio.
–Los crÃticos de Macri dicen que la integración con el PacÃfico es someterse a acuerdos como el TPP (Acuerdo TranspacÃfico), que ponen en riesgo a muchas industrias.
–A nosotros nos parece que es positivo el TPP. Más del 20% de nuestro comercio es con China, y vamos a seguir mirando para allá. Y la cuestión de cuáles son las industrias que se deben promover es muy interesante. Yo no me voy a poner a darles consejos, pero la industria del conocimiento tiene mucho más potencial que la industria acerera. Y se lo digo yo que he sido fundador de Siderar.
–Si no se protegiera a la siderurgia latinoamericana, colapsarÃa.
–Y bueno, ahà tienen un arreglo Brasil y Argentina, pero aunque eso siga por un tiempo ¿quién va a poder contra China en la industria siderúrgica?
–Usted dice que nuestros paÃses deben especializarse en materias primas y conocimiento.
–Yo dirÃa que en conocimiento y en las materias primas donde somos competitivos. La economÃa argentina es hipercompetitiva en trigo, maÃz, soja, carne… Tan competitiva que el agro ha sobrevivido a pesar de impuestazos tremendos, de más del 20% a las exportaciones…
–Pero todos los paÃses que llegaron a tener industrias fuertes atravesaron procesos de protección ¿no?
–Es el argumento de la protección de la industria naciente. Pero uno no puede vivir con protección todo el tiempo. Es lo que pasa en México, por ejemplo. La industria automotriz empezó a madurar y ahora exporta más de la mitad de lo que produce. Ya no necesita protección.
–¿Esperan nuevas inversiones argentinas o prevén inversiones peruanas en Argentina?
–Ha habido inversiones muy grandes en Perú como la de Techint en el gasoducto de Camisea. Ahora se la vendieron a los canadienses, pero ellos invirtieron más de u$s1.000 millones ahÃ. Esperemos que haya más.
–¿Y cómo definirÃa el cambio de época en América latina, polÃticamente?
–Nunca se va a terminar el ciclo populista en América latina. Amengua y aumenta. Ahora solo está en fase de medialuna en vez de luna llena.
Alejandro Bercovich
abercovich@diariobae.com
Puerto Varas, Chile
Enviado especial
En sus 77 años, el peruano Pedro Pablo Kuczynski parece haber vivido varias vidas. Fue ministro del liberal Fernando Belaúnde Terry en los ‘60 y del también liberal Alejandro Toledo hace poco más de una década. En el medio alternó entre Nueva York, Miami y Europa y se hizo multimillonario en el mundo de las finanzas, pero también estuvo entre los fundadores de la argentina Siderar (del grupo Techint) y visitó varias veces Buenos Aires enviado por el Banco Mundial. Ostenta su fortuna sin pudor, casi a lo Donald Trump, pese a integrar un linaje de intelectuales de izquierda que incluye al último ministro de Planificación de Alemania Oriental, su tÃo abuelo Jürgen, y a su madre Madeleine, tÃa del cineasta vanguardista Jean-Luc Godard. A punto de asumir tras haber sido electo “por un pelito†ante Keiko Fujimori, como bromeaba en la cumbre de la Alianza del PacÃfico, el veterano economista espera que Mauricio Macri abra las fronteras argentinas y que los negocios entre los dos paÃses se multipliquen. Sonriente en todo momento, como si haber llegado a Presidente hubiera sido una asignatura pendiente personal y ahora ya estuviera de vuelta de todo, Kuczynski charló con BAE Negocios durante media hora a bordo del avión de lÃnea que lo llevó de Santiago al sur chileno.
–¿Qué expectativas tiene para la relación con Argentina?
–Bueno, en Argentina ha habido inmensos cambios desde la elección de Mauricio Macri como presidente. Obviamente lo que queremos es tener una relación mejor, y yo estoy seguro de que la tendremos. Yo conozco mucho la Argentina. Pero siempre hay una inquietud de los paÃses del PacÃfico sobre el gran proteccionismo que hay allÃ. Es algo que estoy seguro que se va a discutir tanto en esta cumbre como en otras, y que creo que con Macri va a cambiar.
–Argentina tiene con Perú casi totalmente liberalizado el comercio, igual que con Colombia y Chile, pero no con México. ¿Puede eso ser un obstáculo en la relación argentina con la Alianza del PacÃfico?
–Bueno, México está en una gran expansión de su industria automotriz y acerera. Nosotros con Argentina tenemos mucho comercio agrÃcola, donde el rubro más importante es el del maÃz para nuestra industria avÃcola. Ese insumo clave lo traemos de Estados Unidos y de Argentina, según el precio. A ustedes creo que les mandamos textiles y minerales.
Economicamente, Buenos Aires
queda más lejos que Nueva York
–¿Pero cree que los paÃses de Latinoamérica pueden integrarse en algo más que el comercio de commodities?
–Creo que en la industria automotriz hay bastante integración. Lo que ha pasado es que Brasil perdió mucha competitividad en esa industria. Chevrolet, que enviaba autos de Brasil al Perú, ahora los trae de Corea y de China. Por eso lo importante es ser competitivos pero también tener la infraestructura. Porque si bien en el mapa parecemos estar cerca, ir del puerto de El Callao al de Buenos Aires es carÃsimo y terminamos quedando lejÃsimo. Económicamente nos queda más lejos que Nueva York. Por eso creo que es indispensable la integración fÃsica.
–La agenda no deberÃa estar centrada en la liberalización comercial, entonces.
–Tenemos que integrarnos, y uno se integra mediante una buena infraestructura y mediante acuerdos comerciales, pero que también tienen que incluir a los servicios. ¡Eso es importantÃsimo para la era que viene!
–¿Hay un viraje polÃtico y económico en toda la región?
–Lo que ha pasado es que la gente busca otros paradigmas económicos porque los que se aplicaron no funcionaron bien en los últimos años. Es lo que pasó en Argentina y también en Brasil. En Venezuela hay una crisis mayor, que va a exigir hasta ayuda humanitaria.
–¿Usted se va a sentir más cómodo negociando con Macri que con sus antecesores?
–¡Pues claro! Yo lo conozco al ex ministro (Axel) Kicillof (sonrÃe), que usa el libro de mi tÃo abuelo Jürgen Kuczynski, antiguo ministro de Planificación de la Alemania Oriental y famoso economista comunista. ¡ImagÃnese el abismo que nos separaba!
El ex ministro Domingo Cavallo
es un buen amigo; conversábamos bastante
–¿Qué puede esperar Argentina de su gestión al frente de Perú?
–Bueno, en principio retomar las conversaciones de alto nivel, porque casi no las hay desde la época en que yo era ministro de EconomÃa de Alejandro Toledo, cuando estuvo de visita el exministro Domingo Cavallo, que es un buen amigo mÃo. Ahà conversábamos bastante. Creo que hay que retomar eso donde lo dejamos y ver dónde hay posibilidades de más intercambio.
–Los crÃticos de Macri dicen que la integración con el PacÃfico es someterse a acuerdos como el TPP (Acuerdo TranspacÃfico), que ponen en riesgo a muchas industrias.
–A nosotros nos parece que es positivo el TPP. Más del 20% de nuestro comercio es con China, y vamos a seguir mirando para allá. Y la cuestión de cuáles son las industrias que se deben promover es muy interesante. Yo no me voy a poner a darles consejos, pero la industria del conocimiento tiene mucho más potencial que la industria acerera. Y se lo digo yo que he sido fundador de Siderar.
–Si no se protegiera a la siderurgia latinoamericana, colapsarÃa.
–Y bueno, ahà tienen un arreglo Brasil y Argentina, pero aunque eso siga por un tiempo ¿quién va a poder contra China en la industria siderúrgica?
–Usted dice que nuestros paÃses deben especializarse en materias primas y conocimiento.
–Yo dirÃa que en conocimiento y en las materias primas donde somos competitivos. La economÃa argentina es hipercompetitiva en trigo, maÃz, soja, carne… Tan competitiva que el agro ha sobrevivido a pesar de impuestazos tremendos, de más del 20% a las exportaciones…
–Pero todos los paÃses que llegaron a tener industrias fuertes atravesaron procesos de protección ¿no?
–Es el argumento de la protección de la industria naciente. Pero uno no puede vivir con protección todo el tiempo. Es lo que pasa en México, por ejemplo. La industria automotriz empezó a madurar y ahora exporta más de la mitad de lo que produce. Ya no necesita protección.
–¿Esperan nuevas inversiones argentinas o prevén inversiones peruanas en Argentina?
–Ha habido inversiones muy grandes en Perú como la de Techint en el gasoducto de Camisea. Ahora se la vendieron a los canadienses, pero ellos invirtieron más de u$s1.000 millones ahÃ. Esperemos que haya más.
–¿Y cómo definirÃa el cambio de época en América latina, polÃticamente?
–Nunca se va a terminar el ciclo populista en América latina. Amengua y aumenta. Ahora solo está en fase de medialuna en vez de luna llena.